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domingo, 13 de febrero de 2022

MI VIDA FUE DE DÍA Y EN ENERO, SILVIA OJEDA, Santa fe, Argentina,

 









"MI VIDA FUE DE DÍA Y EN ENERO"

                                                

Mi vida fue de día y en enero,

al aire libre, bajo un sol redondo,

encendido en la sombra de un macondo

feliz, santafecino y chacarero.

 

El murmullo era el sonido de aquél piano,

y un pequeño carnaval como trasfondo. 

Andábamos corriendo por el fondo

con una mandarina en cada mano.

 

Qué más puedo pedirle a la alegría,

si la vida era una vuelta a la manzana

y nadie estaba muerto todavía.

 

SILVIA OJEDA, SANTA FE, ARGENTINA


LECCIÓN DE ANATOMÍA, Rodulfo Figueroa, México; 4 de agosto de 1866, 7 de julio de 1899

 









LECCIÓN DE ANATOMÍA

 

¡Cuán hermosa es la muerta!  exuberante

su desnudez sobre la losa brilla.

Yo la contemplo tímido y jadeante

y tiembla entre mis manos la cuchilla.

 

El profesor, que la ocasión bendice,

de poder enseñar algo muy bueno,

 a mí se acerca y con afán me dice:

--Hágale usted la amputación del seno!

 

 Yo,  que siempre sentí por la belleza

 fanatismo de pobre enamorado,

--Perdóneme –le dije con tristeza—

pero esa operación se me ha olvidado .

. .

Se rieron de mí los compañeros,

ganó una falla mi lección concisa;

vi en la faz del maestro surcos fieros

y en la faz de la muerta una sonrisa.

                   

 Rodulfo Figueroa  (México)

 

4 de agosto de 1866, 

7 de julio de 1899 


DE ESPALDAS AL PECHO, Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina

 



LUIS ALPOSTA, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

EL BARCO DE PAPEL, Norberto Pannone, Buenos Aires, Argentina

 




EL BARCO DE PAPEL

 

            Adolfo Medrano era un hombre simple y bueno. Había adoptado la manía de juntar cosas que la gente tiraba: espejos rotos; peines, a los que les faltaban la mitad de los dientes; llantas de bicicletas; encendedores inservibles; cajas de fósforos vacías; etiquetas de cigarrillos; clavos oxidados; trozos de alambre, etc, etc. Su casa, sin embargo, no representaba en absoluto un basurero, por el contrario, Adolfo reciclaba todos los objetos convirtiéndolos en algo útil. Creaba juguetes, adornos para el jardín, para la casa y para las escuelas carenciadas.

            Una mañana, halló en la calle un barquito de papel de diario, por supuesto roto, lo alzó y se lo echó en el bolsillo y, cosa rara en él, ese día no buscó ni encontró ninguna otra cosa que le gustara.

            Cuando regresó a su casa, sacó del bolsillo de su abrigo el barquito y, desarmándolo, trató de repararlo. Justo allí, en plena tarea de desarme, cayó del objeto un pequeño papel de color celeste donde había algo escrito con letras rojas: “Si encuentras este barquito y lo reparas, ve hasta el lago azul. Si lo haces y te encuentras conmigo, es porque nuestros destinos están unidos. Laura”

            Adolfo reparó el barquito y al otro día fue hasta el lago azul.

            Era un hermoso día primaveral. La brisa soplaba con suavidad y el sol presumía  radiante.

A lo lejos, sólo un par de pescadores se encontraban en la rivera del lago. “Tal vez es temprano” Pensó Adolfo inclinándose hasta el agua. Allí, depositó el barquito con sumo cuidado sobre la superficie. De inmediato, una leve brisa proveniente del Este, empujó la silueta del botecito que pasó muy cerca de los pescadores. Adolfo, lo seguía con embeleso como a tres metros de distancia.

-¡Qué infantil! Dijo uno de los pescadores y ambos hombres rieron con tono de burla. Adolfo no les hizo caso y siguió caminando por la orilla siguiendo al barquito de papel que navegaba como el mejor de los navíos. Al fin, el barco se detuvo contra un viejo tronco de sauce que le impedía el paso. Adolfo se apresuró a sacarlo de allí para volverlo a poner del otro lado a fin de que pudiese proseguir su viaje y entonces, se encontró con un par de maravillosos ojos verdes.

-¿Laura?

-Sí. Dijo la chica, y tomó el barco de papel de manos de Adolfo.

-¿Cómo es tu nombre?

-Adolfo…

-¿Leíste mi nota?

-Sí, y por eso estoy aquí.

La hermosa mujer sonrió enigmáticamente.

 

Ante la atónita mirada de los pescadores, Adolfo, comenzó a caminar hacia el centro del lago hasta que, lentamente, solemnemente, su figura se fue perdiendo bajo la superficie del lago azul hasta desaparecer por completo.

Aunque parezca una fantasía, cuando sopla la brisa del Este, se suele ver flotar por el lago, gallardamente, un barquito de papel de diarios con reflejos verdosos.

 

©Norberto Pannone, poeta y escritor argentino


ESA BÚSQUEDA INTERIOR, Lola Benítez Molina, Málaga, España

 



 ESA BÚSQUEDA INTERIOR

 

Hace escasos días leí un libro en el que su autor nos dice que todo aquello que nos propongamos se puede conseguir, si somos capaces de tener el control de nuestra mente, de lo que pensamos. Y es curioso que mucha gente, con la que hablo, dice que es cierto. Somos nosotros mismos los que nos ponemos límites y alimentamos nuestros miedos. Sin embargo, como casi todo lo que aporta beneficios, cuesta conseguirlo. Por lo que veo, leo, hablo…, es un tema que interesa a muchos porque lo que está en juego es nuestra propia plenitud.

            En otro artículo, llegado a mis manos, como por arte de magia, leí sobre la crisis que se vive a todos los niveles, una crisis relacionada con la falta de valores, que conduce al individuo a la frustración y al desamparo. Lo curioso es que ya hay muchos pensadores o, llámeseles, filósofos que buscan los cauces para conducir a todos aquellos que quieran albergar la esperanza de un mundo mejor y que, en definitiva, empieza por uno mismo.

            El poeta y pensador estadounidense Ralph Waldo Emerson, ya en el siglo XIX, dijo “Aunque viajemos por todo el mundo para encontrar la belleza, debemos llevarla con nosotros para poder encontrarla” y Sir Francis Bacon sostuvo que “La constancia es la base de las virtudes”. Sin embargo, las vivencias marcan, muchas veces, la conducta y llevan a un destino luctuoso. Tal fue el caso del filósofo alemán Friedrich Nietzsche y de su compatriota y amigo poeta Paul Ree. Ambos vivieron un amor imposible por la escritora rusa Lou Von Salomé, mujer atractiva e inteligente, que fascinaba no solo por su inteligencia sino también por su sensualidad y su fuerte personalidad. Sigmund Froid y el poeta Rainer Maria Rilke se sintieron atraídos por ella.

            Nietzsche expresó sus sentimientos en su obra: “Así habló Zarathustra”, e inmortalizó su frustración y desengaño en uno de sus grandes poemas.

            Según palabras de Salomé el filósofo alemán “era un explorador del alma humana, en busca de nuevas posibilidades”.

            Esa búsqueda, a veces insaciable, atormenta al ser humano y solo, cuando descubre la fortaleza que hay en su interior, es, cuando experimenta que sus anhelos son posibles. Muchas corrientes han surgido a lo largo de la historia para tratar de comprender al ser humano y sus contradicciones. El existencialismo fue una de ellas, que tiene a Jean Paul Sartre como uno de sus grandes exponentes, quien habla del concepto de libertad del hombre y de la importancia del aprendizaje y la socialización.

Lo importante es reflexionar para encontrar un propósito y un sentido a nuestra vida, siempre partiendo de la ayuda a nosotros mismos y a nuestros semejantes.

 

Lola Benítez Molina

Málaga (España)

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


El viento susurra mis secretos, Nieves Merino Guerra, Las Palmas de Gran Canaria, España

 








El viento susurra mis secretos.


 

Golondrinas en febrero.

 

Mis íntimos secretos se fusionan 

con estás golondrinas en febrero,

precursando en invierno, primavera.

 

No tiene precedentes su llegada.

 

El viento silba y vuela este silencio.

 

Susurra los misterios de la Nada,

-tan llena de Todo-, y mi secreto 

se diluye en mi alma desgarrada.

...

Llegaron y anidan en tejados.

 

Flores prematuras del almendro.

 

Anuncian despedidas y comienzos

a ritmo de paisajes derrotados 

que busca esperanza en los infiernos.

 

Golondrinas de febrero, prematuras.

Ángeles de amor, van resurgiendo.

Mi mami se despide. Mi nieta augura.

...

La primera se va. Se está muriendo.

Adelanta la Vida que no alumbra...

La segunda celebra su comienzo.

 

Se rompe el corazón en mil pedazos.

Se ahoga la emoción en mis adentros.

Caduca la ilusión, mueren abrazos,

 

Gotículas de sangre resurgiendo.

 

Gotículas de sangre feneciendo.

 

.

Nieves Merino Guerra, poeta y escritora española

Las Palmas de Gran Canaria.

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

España.

06/02/22


pirata, Héctor Edgardo de León Born, poeta y escritor argentino

 









pirata

 

mi tátara tátara tátara tatarabuelo era pirata en el caribe

 

no

nunca podremos regresar al pasado

nunca podremos abrir esos olvidos

son la noche colgada en alguna mujer

y nunca más regresar a buscarla

 

entorpece el recuerdo de los días

una avalancha de sombras en el camino

sólo resta evitar la ruta y buscar un atajo 

a las historias escondidas

 

mi tátara tátara tátara tatarabuelo era pirata en el caribe

en los finales del mil quinientos y se llamaba juan

 

nadie me lo contó 

porque los recuerdos se disuelven como la nieve

nadie vio si la nieve vuelve a ser nieve, es cierto

la lápida del tiempo cayó sobre la memoria

aunque la memoria a veces resucita

 

nadie me lo contó

pero sospecho su historial aventurero

bloquear el puerto de cartagena 

sitiar sin esperanzas la ciudad amurallada

vaciar los botellones de ron o de guarapa

en las tabernas donde la noche es una sombra lenta

una angustia oscura, una nostalgia demorada

amoldarse a las danzas junto a los esclavos afros

y las frenéticas esclavas

las danzas del dolor

danzas rituales, danzas sagradas

danzas de hechicería, danzas guerreras 

danzas del vientre, danzas del amor 

y la luna tocando su tambor al compás de los tambores 

alrededor de las fogatas hasta callar exhaustos

los fuegos, los sones y los cuerpos

 

pienso que fue un hidalgo ligado a los borbones

venido a menos

repleto de ambiciones y de deudas

un ser del mar que enarboló la furia del deseo

de hacerse con el oro y la plata de un Perú 

engañado y dichoso por los conquistadores

 

en una quilla rápida y liviana

el halcón del caribe acechaba la presa

y se lanzaba sobre los galeones

que desde cartagena partían rumbo a españa 

 

hizo temblar tormentas su vozarrón de hielo

su barba dio fiereza al abordaje sin cuartel

sus ojos, los calderos de fuego de su rostro 

su violento dominio de los mares

y alguna solapada ternura adolescente

en los nostálgicos crepúsculos del día

 

y una vez y otra vez

y una vez y otra vez 

tantos tesoros

tal vez algo dio a los pobres

tal vez no

tal vez algunos sigan enterrados

según mapas mañosos

o perdidos

 

¿habrá tenido amores? 

por supuesto

quien no teme a la muerte no le teme al amor

y habrá sido exigente 

quizás 

una hija de esclavos

(dicen que las mujeres africanas 

son de las más hermosas)

alta y delgada como una palmera etíope

sinuoso cuerpo de marea y duna 

un andar modulado con ecos de tambores

bajo la piel de ópalos negros

ojos de cobra libidiscente 

labios con carne de recorrer palabras y silencios infinitos

y una ternura extrema

quizás

la compañera indómita de cada escaramuza

mujer de dar coraje al abordar navíos

y sonreír entre las sábanas

 

lo demás lo sabemos

españa parió américa

y áfrica parió el mundo

 

algo de todo eso también tiñó mi sangre

y llegó a mí como un río subterráneo

a través de los siglos

 

lo supe ya de niño 

¡era mi gran pasión 

jugar a los piratas con los chicos del barrio!

¡parche en un ojo, 

la calavera blanca en el sombrero negro!

una cuarta de madera

clavada en cruz en una tabla puntiaguda

(espada o sable) y en la empuñadura

tu mano fuerte sosteniendo mi mano

¡un grito “¡al abordaje!” 

y con fiereza y sin piedad 

asaltábamos radiantes de alegría

los árboles y bancos de la plaza!

 

abuelo

abuelo tan lejano

jugué tantas infancias con tu espíritu en ristre

que es tierna tu presencia de pirata en mis venas

 

cuando nací 

ya no existían mis abuelos 

nunca los conocí

y vos

sos el único abuelo que me queda

¡no te vayas, abuelo!

 

¡no te vayas!

 

 Héctor Edgardo de León Born, poeta y escritor argentino


38. DIÁLOGOS APÓCRIFOS (XXXVIII). Lenguaje tecnológico vs. Lenguaje oral y escrito , César Tamborini Duca, León, España

 



38. DIÁLOGOS APÓCRIFOS (XXXVIII). Lenguaje tecnológico vs. Lenguaje oral y escrito 

 

-Santiago, hace pocos días el médico valenciano Carlos San Juan, casi octogenario, lanzó una campaña titulada “Soy mayor, pero no idiota” que recogió más de 350.000 firmas en la plataforma digital Change.org con la intención de lograr atención personal en las entidades bancarias.

-Eso está muy bien. Pero en realidad el problema no solo afecta a los bancos y financieras sino que se encuentra presente en muchos otros estratos de la sociedad, donde hay que tener aptitudes tecnológicas para lograr un objetivo determinado como puede ser un simple billete de tren o autobús para poder viajar; o en una llamada telefónica para conseguir cita de vacunación donde todo marcha bien hasta que un “robot” pide “su nº de código” (¿)… “Lo siento, si no nos da el nº requerido no podemos darle su cita” continúa el robot ante el obligado silencio.

-Las nuevas generaciones que nacieron y/o se criaron con las tecnologías digitales y su lenguaje no entienden que la mayoría de los mayores no podemos (o rechazamos en algún caso) manejarnos en el ámbito digital y quedamos expuestos a una exclusión comunitaria.

-César, el día 23 de enero, en su página de la Revista de El País de los domingos, Rosa Montero utilizó una expresión irónica “qué es una app, pardiez” muy acertada y que me causó gracia porque en una situación similar contesté al pedido de un correo-e diciendo “mire, todo está muy bien pero hay un problema ¿qué es una app y qué significa código QR?”.

-Viene a cuento Santiago, porque siendo un profesional, además de escritor y fundador de publicaciones que edito, me creo con la suficiente capacidad intelectual para aprender –SI QUISIERA- pero me niego y me rebelo hasta para utilizar el teléfono móvil, y si bien poseo una antigualla (y me niego aceptar modernos que quieren regalarme mis hijos) solo la llevo encima cuando viajo por si necesito realizar una llamada de urgencia que durante años –por suerte- no tuve necesidad de realizar.

Y al hilo de lo que cuenta la querida y admirada Rosa Montero, sobre su tío que jamás supo ver los SMS que le envían, me ocurre lo mismo por negarme a integrar esa burbuja digital, en la cual también se favorecen los fraudes y estafas, por una cadena de “barreras tecnológicas” que facilitan la tarea del al estafador.

-Santiago, te estaba comentando que de eso mismo trata un artículo de Jordi Pérez Colomé, también el domingo 23 de enero en la página 23 del cuerpo principal de El País, que revela las casi 258.000 estafas en internet registradas en España (“casi todas fueron por estafas de falsos alquileres vacacionales” escribió) cuando nos interrumpió Ruperto:

-¿Qué te parece César, si transcribimos lo que nos contó el amigo Ruperto?

LO QUE NOS CONTÓ EL AMIGO RUPERTO (y no es un bulo ni artículo literario, nos dio copias de todo, inclusive de la denuncia en la Guardia Civil). Lo grabamos mientras nos lo contaba, para que no nos acusen de inventar cosas. La reflexión final que hizo: “cuidado con booking.com si tienen que alquilar un piso en Buenos Aires; tal vez no tengan candados para proteger los datos personales. Cuidado con Carrefour si os ofrecen la tarjeta de su propia Financiera: en cualquier circunstancia adversa se lavarán las manos sin asumir culpas, pese a poder evitar el fraude”.

He aquí el relato del amigo:

En ese número de estafas seguramente no figura la padecida por mi esposa cuando intentó alquilar un piso en Buenos Aires por un mes; acudió a Booking.com por cuyo intermedio alquiló un piso en calle Soler 1425, barrio de Palermo, ciudad de Buenos Aires por la suma de 410 euros (€410), debiendo llamar al nº +54 3825457457 para retirar las llaves. Con el acuerdo que lo pagaría en efectivo.

Posteriormente recibió una llamada, nº teléfono +7 967555-23-54 para solicitar los datos de la tarjeta, que debía ingresar en un enlace a fin de confirmar la reserva. Pese a no ser habitual que utilicemos la tarjeta ni tampoco dar los datos, como el tiempo apremiaba y habiendo hecho la reserva por Booking a mi esposa no le pareció extraño y entregó esos datos, tarjeta de Carrefour.

Ese mismo día 1º de octubre apareció el cargo por 410 euros (pese al acuerdo de pagar en efectivo). Tres días después (4 de octubre) fueron apareciendo otros cargos que como siempre aparecían en su móvil: €50 / €10 / €225 / €100 totalizando 795 euros.

Fuimos inmediatamente a Carrefour León, donde en Atención al Cliente “no podían hacer nada”, había que llamar por teléfono a Financiera Carrefour (Se entiende que son distintos departamentos, pero la empresa es la misma). Efectuada la llamada para indicar que rechazaran los cargos en la cuenta, pese a ser lo más sencillo, factible y eficaz se convirtió en una carrera de obstáculos. Había que entrar en la app o en la página web para solicitar la “DEVOLUCIÓN DE CARGO / CHARGEBACK”. Dado nuestro desconocimiento tecnológico pasaron otros dos días y el día 6 de octubre, con ayuda ajena se pudo rellenar ese formulario para rechazar el cargo; habían pasado 6 días. Por consiguiente al aparecer en mi cuenta lo rechacé.

Recibí una comunicación de Carrefour en la que me intimaban a pagar esos 795 + 39 por reclamación de impagos (total € 834, un mes de mi haber jubilatorio) agregando la implícita amenaza de pasar mis datos al fichero nacional de impagados ASNEF-EQUIFAX Eso sí, me ofrecen facilidades para pagar en cuotas con dos alternativas de 47 cuotas, en una de las cuales la suma total sería de € 2090,04 y en la otra el total ascendería a €2185,35 ¡casi nada!

Efectué el pago total de la cantidad estafada (los 834 euros), hice la denuncia en la Guardia Civil y mantengo el rifirrafe epistolar con Carrefour, al que considero cómplice por dejación, por mala praxis empresarial ya que estuvo en sus manos efectuar la retrocesión para impedir la estafa. No sé qué implicación pudo tener Booking.com para que “alguien” supiera que alquilaríamos ese piso, que lógicamente no fue utilizado.

Esto que le pasó a mi amigo le puede pasar a cualquiera; si quieren reenviar, posiblemente eviten otros fraudes similares. NO ES UN BULO, hay una denuncia en la Guardia Civil.

 

©CÉSAR TAMBORINI DUCA, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


Te busco, Olga Hernández Osorio, Medellín, Colombia

 








Te busco

 

Te busco en el solaz amoroso de la noche,

entre las olas inmensas del calidoso mar,

con el brillante sol, la luna y su derroche,

en todas las huellas que dejaste al caminar.

 

Unido a mi regazo con abrazo nupcial,

con los mustios arreboles de un atardecer,

en el silencio triste, fino y angelical,

del eco moribundo antes de desfallecer.

 

Te busco en el bullicio de mi gran soledad,

en nostalgias pasadas y añoranzas del ayer,

por caminos y veredas de nuestra hermandad,

en el santuario señalado para el querer.

 

Te busco en tu aroma regada por doquier,

cual perfume de rosas en todo amanecer,

todos los días y noches de dichas y placer,

entre las hojas de libros que dejaste de leer.

 

 Olga Hernández Osorio

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

Medellín enero 18 de 2022

Derechos reservados de autor


Al cumplirse un siglo y medio de la primera edición de Martín Fierro, releer sus consejos no sólo es interesante, también permite ver la coincidencia con otras épocas y culturas., Antonio Las Heras, Buenos Aires, Argentina

 



Al cumplirse un siglo y medio de la primera edición de Martín Fierro, releer sus consejos no sólo es interesante, también permite ver la coincidencia con otras épocas y culturas.

 

Lo cierto es que no sucede de ese modo. Esfuerzo, perseverancia, imaginación y pensamiento racional son condiciones necesarias. Pero no suficientes. Porque la confianza en uno mismo es raíz y esencia para que los deseos positivos de vida tengan concreción y se mantengan en el tiempo.

Recordemos, entonces, algunas de las estrofas del Martín Fierro atinentes a lo que estamos ocupándonos: “Para vencer un peligro,/ Al cumplirse, este año un siglo y medio de la primera edición del poema gauchesco Martín Fierro, se hace interesante releer los consejos allí contenidos no sólo por el valor, utilidad y actualidad que siguen teniendo sino – además – por su coincidencia con otros emitidos en diferentes tiempos y culturas.

El escritor y filósofo norteamericano Ralph W. Emerson (1803/1882) ya había expresado mucho antes de que José Hernández publicara “La Vuelta de Martín Fierro” que “el primer secreto del éxito es la confianza en uno mismo”. Esa “confianza” es, precisamente, lo que llamamos “actitud mental positiva” que es capaz de generar esquemas renovados de pensamiento para enfrentar exitosamente dificultades y adversidades del habitual cotidiano vivir.

Antes que contar con la ayuda que puedan – o no – prestar los demás, lo esencial es contar con la certeza de que uno puede darse ayuda a sí mismo. “Nadie puede dar lo que no tiene” afirma un refrán tradicional. Y es bien cierto. Cuando no hay confianza en uno mismo difícilmente será posible otorgársela a otro.

En lugar de esa confianza tan necesaria, lo que se le otorga es algo del orden del psiquismo infantil: un supuesto poder mágico. Así se le atribuye “al otro” la capacidad – por el sólo hecho de ser famoso, estar en una función o ejercer tal cargo – de hacer grandes cambios de inmediato, cual si se tratara de Merlín con su varita, generando fantásticos beneficios para todos.

Salvar de cualquier abismo,/ Por esperencia lo afirmo,/ Más que el sable y que la lanza/ Suele servir la confianza/ Que el hombre tiene en sí mismo”.

El “Tao de los Líderes” sostenido en el ancestral Tao Te King, libro sapiencial atribuido al filósofo Lao Tse (561 a. J.), expresa que “en la acción la oportunidad lo es todo.” Dicho de otro modo, quien tiene confianza en sí mismo, está atento y no desaprovecha ni el tiempo, ni las circunstancias. José Hernández también se ocupa de esto escribiendo: “Aprovecha la ocasión/ El hombre que es diligente/ Y téngalo bien presente,/ Si al compararla no yerro/ La ocasión es como el fierro/ Se ha de machacar en caliente”. Indica Fierro la manera en que deben hacerse las cosas para que salgan bien.

Y aquí nos viene a la mente aquella advertencia del Antiguo Testamento donde se asevera que Jehová vomita a los tibios. Esto es: que la vida no admite ambigüedades y que los caminos fáciles siempre conducen a finales desgraciados. A la vez, se pone en claro que la búsqueda de lo que en apariencia se exhibe como “seguro” no es aquello que en verdad merece atención. Ocurre que lo usual es que “seguridad” aparezca en la mente humana como aquello que brinda algún índice de “comodidad”. Precisamente eso que desde hace un par de décadas comenzó a llamarse “zona de confort.” Por supuesto sólo se trataba de una ilusión y, como tal, un engaño de la consciencia, para favorecer el consumo materialista.

“La comodidad es la carcelera de la libertad” afirmaba el presidente John F. Kennedy.

Y, una vez más, Martín Fierro despeja el sendero con total claridad comentando cómo deben hacerse las cosas: “Siempre corta por lo blando/ El que busca lo seguro/ Mas yo corto por lo duro/ Y así seguiré cortando.”

 

©ANTONIO LAS HERAS, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORIFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

 Antonio Las Heras es doctor en Psicología Social, filósofo y escritor. e mail: alasheras@hotmail.com