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sábado, 2 de mayo de 2026

EL ENTIERRO DEL TÍTERE - Raúl González Tuñón - Buenos Aires, Argentina

 











EL ENTIERRO DEL TÍTERE


Con narices de trapo
coloradas de frío
y el corazón de estopa
saliéndoles del pecho
condujeron al títere
que en la carpa velaron
envuelto en blanca ropa
a su último lecho
del fondo del baldío
los títeres hermanos.
Detrás con su sombrero
de ceremonia oscuro,
la cara de cabrero
y la espalda encorvada
de inviernos y de apuros,
iba el Titiritero.
Allí quedó el fantoche
al fondo del baldío
entre salvajes rosas
y juguetes perdidos.
Lloverá por la noche
y al alba habrá un charquito
de agua junto a él,
bordeando la fosa.
Vendrá un niño y pondrá
su barco de papel.
Rosas: ¡Lloren por él!
 

RAÚL GONZÁLEZ TUÑÓN – Buenos Aires, Argentina

COLIBRÍ - Favio Ceballos - Baigorria, Santa Fe, Argentina

 








COLIBRÍ


Tornasol contra el filo de la oscura
corola de la miel y del misterio.
Perfumas con tu alado ministerio
despierta a mi alma tu ala pura
Y me anima a creer; tu encarnadura
hecha de santo soplo que porfía.
Es tu Dios, este Aire que confía
en tu sino sin par de extremo a extremo.
Hoy, por verte volar a nada temo
Me olvidé de quién fuí... epifanía.



FAVIO CEBALLOS – Baigorria, Santa Fe, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


IRIS EN EL FIRMAMENTO - Ana María Raffaelli, Buenos Aires, Argentina

 













IRIS EN EL FIRMAMENTO


Laberinto de colores,
arco iris en los cielos.
Todo vive en los amores...

En las calles,
todos repiten tu nombre…
¡Hombre!

Ves la enhiesta sutileza
de piel que se expresa
a veces con sabor a miel
otras con singular belleza.

Tras la telaraña arácnida
con destreza de un plumero
borras la huella del tiempo,
como un esgrimista dantesco.
Preciso, certero,
como mortero.

El recuerdo desvanece
se diluye enfrascado,
en el muro del lamento.

¿Qué hay de ti mortal
qué hay de mi mortal?
Sólo cenizas al viento...


ANA MARÍA RAFFAELLI – Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORIFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

DÍA DE LAS MADRES - Teresinka Pereira - Brasil

 







DÍA DE LAS MADRES


Ser madre
es un hecho de
la condición humana,
voluntariamente
o sin querer.
La suerte es criar
los hijos para que
sean reconocidos,
respetando la naturaleza
y el ser humano
en el amor por la vida.



TERESINKA PEREIRA – Brasil

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


UNA HISTORIA… - Antonio Las Heras - Buenos Aires, Argentina

 









UNA HISTORIA…


Historia de aves y tiempo
oculta en el acantilado
surgido repentino en la curva
cerrada del camino triste y amargo.

Circunstancia de amor y espinas
que arde furiosa a la vera del río
cristalino, frío, tempestuoso
serpenteante entre rocas esmeriladas.

Restos marchitos de flores de metal,
troncos plásticos, ramitas igual;
restos esparcidos de un amor perdido.

Cronos teje cual Penélope tergiversando.
La arena de la pasión y el deseo cubren bien.
Ya algún otro desdichado, desbarrancará.


ANTONIO LAS HERAS
– Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

SILUETAS (Feminidad) - Adrián Néstor Escudero - Santa Fe, Argentina

 






SILUETAS (Feminidad)


Al egregio Poeta Oscar Ángel Agú, para quien bien dice que: “La vida es una celebración”...
Y honrando a uno de los más bellos y fecundos atributos de la feminidad humana…

Era una orgía natural
ese esbelto revoleo
de siluetas femeninas
agitando arenas
de playas vírgenes
y conciencias masculinas
deslumbradas,
sumidas en un delicioso
escozor animal
ante el brillo caoba
de aquellas frutas redondas
y festivas donde se escondían
y descolgaban, rítmicamente,
el secreto de la vida misma
y del Universo todo...


ADRIÁN NÉSTOR ESCUDERO - Santa Fe, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


LA ENTREGA -Clotilde Rial Guyot - Buenos Aires, Argentina

 










LA ENTREGA


Insospechado amor, pasión tardía,
desvelo que llegó sin presentirlo,
mandato caprichoso del destino
que transitaba ya la via tranquila

Corazón desbocado que palpita
al compás de frenéticos latidos,
renacido en las ansias sin sentido
de sentir en mi boca sus caricias

-¿Qué aguardas, si el rendido no se entrega?
Si no se oye clamor esperanzado,
y no hay pasos que lleguen a tu puerta

como aquellos amores del pasado?
Mira que el sol entró por la ventana
!Enciende el fuego del amor sagrado!



CLOTILDE RIAL GUYOT – Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

SOLILOQUIO DEL DESVELO - Carlos Penelas, Buenos Aires, Argentina




LOS POSTIGOS ABIERTOS


La amada tenía un quinqué sobre la mesa.
En él reposaba mi fatiga. Y echaba a volar
mi ausencia en el Labirinto do Pasatempo.
Era el momento exacto en que un ave
dispersa la tarde de la noche.
El silencio de los muebles invadía
mi identidad discreta, una leve ternura
que suelo proteger con ojos entrecerrados.
Había, lo recuerdo, un libro de Élisée Reclus
y una carta insomne leída con despecho.
La cortina entornada fue testigo.
Y su vestido lila.



******

PALABRAS A MI MADRE


Madre, debo hablar de ciertas mitologías.
Quiero saber si oyes mis palabras,
la invasión del tiempo, la avidez del silencio.
A veces, de noche, pareces viajar en una barca
en lo indeterminado de la penumbra.
Te pido que seas fiel a mis presagios,
a mis dudas inútiles,
al remordimiento, a la ausencia.
Me acompañas en sosiego, en desamparo.
A veces parece que urdes en lo más íntimo.
Quizá sea la esencia que desconozco,
una quimera que acecha mi rostro,
la incisiva plegaria sosteniendo otra máscara
en el olor de las panaderías, en la pulcritud errátil
de hamacas, de ábacos, de reyes.
Contempla mi soliloquio, la mudanza de los días,
la gratuidad de las pequeñas cosas,
esta cavilación de una alegoría de la infancia.

*****

El poeta se manifiesta entre peregrinaciones y regresos, entre la realidad y el deseo. Leemos gestos, palabras. Se lee para poder ubicarnos en el mundo. Para protegernos, para ordenarnos, para sentirnos y sentir al otro.
El poema no argumenta. Hay un tiempo interior y no todo lector está capacitado para vibrar en él. La experiencia poética es inefable. Es un itinerario; conciencia e imagen. Asedia la trascendencia, la revelación, lo hondamente personal. Percepción de la realidad, de nuestra realidad.
El rapsoda potencia la imaginación auditiva, siente las pausas, la voz que expresa la amplitud de márgenes, una suerte de teorización de su oficio que se transforma en aventura de la lengua. Hablamos de educación estética –estética e ideológica– buscando la voluntad de la forma, la lectura sesgada. Novalis discurrió: cada palabra tiene una significación peculiar; otras connotativas y otras enteramente arbitrarias y falsas. Y también: “las palabras son la configuración acústica de las ideas”.
Una vez más intenté cotejar la realidad observada con el recuerdo de esa realidad. El iniciado percibe el instante, la intensidad del instante. “Creador, inventor, no imitador; he ahí el carácter esencial del poeta”, nos recuerda Giacomo Leopardi.

CARLOS PENELAS – Buenos Aires, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

www.carlospenelas.com






ACERCA DE “LA CABEZA DEL ITALIANO” – Luis Alposta – Buenos Aires, Argentina






ACERCA DE “LA CABEZA DEL ITALIANO”


 El 21 de septiembre de 1914 fue el día en que los estudiantes de medicina porteños decidieron celebrar su primer baile.

         Recurrieron al tango. Al tango y a Canaro. El primer escenario fue el Palais de Glace.

         Francisco Canaro estrenó aquella noche su tango "Matasano", dedicado a los Internos del Hospital Durand.

         El mismo Canaro recordará años más tarde que fue precisamente en esos bailes donde empuñó por primera vez la batuta de director. Y en sus memorias, entre otras cosas, nos dice:

         “Hubo un caso patético que fue muy comentado y se hizo famoso: en un palo, con dos sábanas a modo de disfraz, pusieron ´la cabeza frapé del italiano´. Fue una broma demasiado macabra; las mujeres horrorizadas disparaban en todas direcciones muertas de miedo. Y así otras bromas por el estilo exhibiendo otros órganos del cuerpo humano que extraían de los laboratorios de estudio de los hospitales.”

         Y esta anécdota terminó originando un tango. Once años después, el actor Florencio Parravicini pondría en escena, en el Teatro Argentino, su obra “Cristóbal Colón en la Facultad de Medicina”, en la que Azucena Maizani estrena un tango con música de Antonio Scatasso y letra de Francisco Bastardi.

         El título original de ese tango, que había sido compuesto a pedido de Parra, era “La chica del estudiante”. El mismo Parravicini fue quien, después de escucharlo, decidió llamarlo “La cabeza del italiano”.

         Me contaba Bastardi, con sus floridos 89 años, lleno de una gran lucidez y una memoria envidiable, que aquel episodio debió molestarlo mucho al señor Folco Testena, director del Giornale d´Italia, quien creyó que lo de La cabeza del italiano era una alusión atrevida al Príncipe Humberto que acababa de visitarnos.


LA CABEZA DEL ITALIANO

(1924)

I
Muchachos a reír... Muchachos a gozar...
Que yo quiero cantar la dicha de vivir.
Aquí, junto a mi amor que yo venero
Me río del dolor, del mundo entero.
Así, juntito a mí, como lo manda Dios
Vos mi Rodolfo sos y yo soy tu Mimí,
Y mi alma juvenil que es toda tuya
Alegra tu bulín estudiantil.

II
Acordate que vos, la mar de veces
Con un cacho de pan y diez de queso,
Tenías que estudiar y eran mis besos
Que hacían completar nuestro sostén.
Y acordate esa vez que me trajiste
Envuelta en un papel y muy ufano,
La cabeza frappé del italiano
Que un tiro se pegó en el almacén.

I (bis)
Muchachos a reír... Muchachos ...
....................................................
Letra : Francisco Antonio Bastardi
Música : Antonio Scatasso

Estrenado por Azucena Maizani en el sainete
“Cristóbal Colón en la Facultad de Medicina”,
el 8 de mayo de 1924.

LUIS ALPOSTA – Buenos Aires, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

• "Los Bailes del Internado" de Luis Alposta. Colección La Historia del Tango, vol.8. Ed. Corregidor, Buenos Aires, 1977. Traducido al japonés: revista La Música Iberoamericana, Tokio, 1974.
• Segunda edición ampliada: “El lunfardo y el tango en la medicina” (ensayo). Con prólogo del Dr. Luis F. Leloir. Ed Torres Agüero, Buenos Aires, 1986.
• Tercera edición: Ed. Marcelo Oliveri, Buenos Aires, 2012.


Canta Carlos Gardel :
https://www.youtube.com/watch?v=7-z36cpewUo&list=RD7-z36cpewUo&start_radio=1


“CAMINITO” - Glays Abilar - Chilecito, La Rioja, Argentina

 



“CAMINITO”

Crónica de un amor prohibido

La historia del tango “Caminito” mundialmente famoso nació en un pequeño pueblo de La Rioja llamado Olta. Pintoresca localidad de Los Llanos situada a 170 kilómetros de la capital provincial con más de siete mil habitantes, aunque solo contaba con unos quinientos pobladores cuando el joven poeta Gabino Coria Peñaloza nacido en Mendoza en 1881 se deslumbró con una señorita de buena familia del lugar. Allí se gesta el diario de una pasión que inspiraría el mítico poema y más tarde famoso tango musicalizado por Juan de Dios Filiberto.

Los Llanos de La Rioja se caracteriza por ser una región árida y pobre, pero Olta difiere de otros pueblos de la zona porque está en un valle rodeado de montañas bajas con cierta vegetación y además recibe el agua pura que baja de las quebradas. Sus primaveras son un júbilo de aromas y colores provenientes de plantas nativas que exaltan sus virtudes.

En Olta nació la madre de Gabino, doña María Natividad del Señor Peñaloza, descendiente del caudillo federal Ángel Vicente Peñaloza, Chacho, general de las Montoneras federales, cuya cabeza fuera enclavada en la plaza de Olta sobre una pica luego de ser decapitado en 1863 por los coroneles de Bartolomé Mitre. Su padre, Eusebio Coria, era mendocino.

Corría el año 1902. La joven se llamaba María. El poeta, Gabino Coria Peñaloza. Para que sus destinos se cruzaran la naturaleza se involucró. Gabino viajaba desde Chilecito hacia San Luis cuando una gran crecida del río lo dejó varado en Olta por varios días. Alojado por sus familiares recibe la invitación para una tertulia en casa de las niñas Córdoba, una distinguida familia del lugar. Allí había un piano de cola, un Steinway & Sons, el primero de la provincia que llegó desde Chile a lomo de mula. El poeta, sensibilizado ante el majestuoso instrumento le pidió a la anfitriona que tocara algo. Le respondieron que la pianista estaba de luto y no podía ejecutar el instrumento. En aquellas épocas el luto era riguroso. Ante su insistencia mandaron a llamar a una discípula. Y vino María, maestra, profesora de música y también integrante de una familia destacada; una bella joven de 18 años que desplegó su arte en el blanco teclado del Steinway. El encantamiento mutuo fue inevitable y desencadenó en pasión. Transcurrieron unos días y el “caminito amigo” fue testigo de aquel tórrido y furtivo amor. Ese caminito es el que transitaba Gabino para encontrarse clandestinamente con María y el que acunó su ardiente y frustrado romance a la vera de una acequia. Cuando el río volvió a su cauce, el muchacho siguió viaje y, por cierto, prometió volver para casarse con ella.

 Al cabo de ese tiempo regresó pero María ya no estaba. Su familia se oponía rotundamente a esa relación porque la niña estaba prometida para un militar de Olta y había decidido mudarla a otro lugar. Dicen que llevaba un hijo en su vientre. Gabino la buscó sin pausa, preguntó a cada vecino, a cada lugareño, pero ante el escepticismo de la gente por develar su paradero abandonó Olta rumiando su tristeza. Desgarrado por la pena, su alma de poeta vuelca en el mítico poema toda su desdicha, legando a la humanidad, más tarde y sin imaginarlo, el tango “Caminito”, en humildes, sencillos e imperecederos versos, en el año 1903. El poema permaneció guardado durante veinte años en el baúl de sus recuerdos.

El caminito de Coria Peñaloza era un sendero rural de 2 kilómetros que nacía en Olta y moría en el pueblo de Loma Blanca.

Antes de descollar con su talento poético, Coria Peñaloza que amaba la música, la poesía y el periodismo, había sido recaudador de impuestos en el sector vitivinícola de Cuyo. 

A los quince años movido por la inquietud de su alma bohemia, decide dejar su hogar para instalarse en Buenos Aires. Allí empezó a trabajar para diversas revistas, entre ellas, El Mundo, Atlántida, Las Letras, Nativa, de la que fue cofundador y en el diario La Nación. Publicó sus poesías en la famosa revista Caras y Caretas; tres libros de poemas, “Cantares”, “La Canción de Mis Canciones” y “El Profeta Indio”.

Culto y sociable, en sus años de bohemia, comparte en ese mundo artístico y tanguero, a inicios de 1920, cafetines y tangos con Carlos Gardel, Quinquela Martín, Juan de Dios Filiberto, Francisco Canaro, José Razzano, Homero Manzi, Pascual de Rogatis, Luis Teisseire y otros príncipes de la noche porteña. En 1927 partió a la provincia de La Rioja y se radicó en la ciudad de Chilecito.

Fue Quinquela Martín quien, en 1920, presentó a Gabino y Filiberto en plena calle Florida haciendo posible el milagro poético-musical, 20 años después de ser escrito. El mismo se estrenó en 1926 en el Concurso de Canciones Nativas del Corso Oficial de Buenos Aires.

Primero lo interpretó Carlos Gardel sin éxito alguno y luego lo consagró Ignacio Corsini.

Una callejuela del barrio de La Boca lleva el nombre de “Caminito” en homenaje al tango, actualmente preservado como patrimonio cultural. Gabino Coria Peñaloza no aprobó el evento. En Olta y muy lejos de allí, estaba el verdadero caminito que inspiró sus versos. Muchos creen que el poeta se refería al sendero de La Boca. Fue Juan de Dios Filliberto el verdadero motivado en ese caminito. Solía transitarlo diariamente para ir al trabajo.

Después de muchos años de una intensa y agitada vida en la gran ciudad, Gabino decide retirarse a Chilecito junto a su esposa, ciudad que lo cautivó con esa magia perpetua con la que atrapa al artista que pisa su suelo. Allí vivió hasta los 95 años.

 “Desde que se fue, nunca más volvió,/ caminito amigo, yo también me voy”.

 

GLADYS ABILAR – Chilecito, La Rioja, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA