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sábado, 15 de agosto de 2026

EL MUNDO ESTÁ LLENO DE PALABRAS - Antonio Miranda - Brasil

 


EL MUNDO ESTA LLENO DE PALABRAS

 

El mundo está lleno de palabras
Tú consumes pan y palabras:

Democracia libertad temor
Felicidad.

El mundo está lleno de palabras…

Y tan sólo una palabra
una tan sólo
te quita la corona
o te inflama la garganta.

¡El mundo está lleno de palabras!

 

ANTONIO MIRANDA - Brasil

Antonio Miranda (Antonio Lisboa Carvalho de Miranda, en Maranhão, 1940)


ME ABRAZO A Ti - Marian Muiños, España

 



ME ABRAZO A TI


Me abrazo a ti
y me desbordo
de besos
tempestuosos
y me quemo
de amores
fulgurantes...
La noche dejó
rosas violetas
en sueños,
perdurando.

El día trae
manos espigas
que aran
sobre arenas.
(La esperanza es carillón de los anhelos
cultivados desde los tiempos olmecas.
Dos labriegos, el azar, y la constancia
para cosechar uvas en invierno).
Y en el eterno retorno
Somos
el amor
repitiendo
las historias del mundo,
obstinados…

MARIAN MUIñOS - España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

OBSTÁCULOS - GERMAIN DROOGENBROODT - España

 


OBSTÁCULOS

 

no hay camino en la vida

que transcurra sin obstáculos:

entre las raíces y el tallo

que lleva hasta la rosa,

hay espinas.

 

GERMAIN DROOGENGROODT – España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA




URGENCIAS DEL CORAZÓN - Salomé Moltó - Alicante, España

 



URGENCIAS DEL CORAZÓN
 

Triste son las horas
cuando tu no estás
y todos aquellos besos
¿a dónde han ido a parar?

Vuelve amado a mi lado
y calma esta ansiedad.
Muy posible es que me veas
llorando por los rincones
pues espero, a cada momento
una sonrisa, un saludo
quizás un beso.

Algo que en el corazón
pueda guardar
y que de verdad,
me pueda consolar.


SALOMÉ MOLTÓ
– Alicante, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

AL AMIGO ACHO MANZI - Luis Alposta - Buenos Aires, Argentina

 



    11 de junio de 2008 - a través de la vidriera del Petit Colón



AL AMIGO ACHO MANZI

           En el Boedo antiguo, hecho a leyendas y organitos, hizo su entrada al mundo el 6 de marzo de 1933 Homero Luis Manzione.  Fue en la casona de Garay 3251.

            Al tiempo, y ya “rebautizado” Acho Manzi, cumpliendo puntualmente con las leyes de Mendel, aquel recién nacido llegó a pibe y comenzó sus estudios de piano, no tardando en manifestar, no sólo en la música sino también en las letras de memorables tangos, su talento. Títulos como El último organito, su primer tango -con letra de Homero, su padre-; Rivera Norte y Saint Tropez dos temas que llevan, también, música suya; Brigite de Olivos, Padre y Nocturno Sebastián, entre muchos otros, dan fe de ello.


 

 Pero hoy, en un nuevo aniversario de su partida (fue el 27 de julio de 2013) quiero recordar, también, al Acho que hizo la colimba en la Antártida; al que “la transpiró” en Añatuya y en un obraje de Misiones; al cineasta; al Acho hogareño; al Acho papá y al entrañable amigo. Al que se destacó siempre por su bonhomía, su generosidad y buen humor, con un profundo sentido de la vida.

 Al entrañable amigo que se lo extraña. ¡Y mucho!

 

LUIS ALPOSTA – Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

Escuchar en Youtube

"El último organito" - de Acho y Homero Manzi
Por la orq. de Aníbal Troilo - Canta Edmundo Rivero


UNA MUJER PARA COMPARTIR LA VIDA - Antonio Las Heras - Buenos Aires, Argentina

 


UNA MUJER PARA COMPARTIR LA VIDA.


Era el Sol,
globo rojo, quizás amarillo,
cayendo cruelmente desde el firmamento.
Y yo,
yo estaba caminando, solo,
buscando la claridad entre las aguas
que el río de piedras se llevaba
Noté que había árboles,
que las ramas se movían con el viento,
que las ráfagas jugaban en mi cara…
Pero tuve que aceptar que estaba solo
aunque fuera Natura quien me acompañara,
faltaba de su creación
la expresión máxima…
Una mujer para compartir la vida,
sin la cual
el peligro de la muerte de mi ser
acecha
y el tiempo pasa
como la ceniza en la tierra desparramada.


ANTONIO LAS HERAS.
Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

SONETO / Clotilde Soriani Tinnirello / Rawson, Chubut, Argentina

 


SONETO
 

Dios te ha dado alma, corazón y vida
y Da Lentino con su don aedo:
poética razón, valor, denuedo
con destellos de luz acontecida.

La mente en su virtud fue bendecida
y en el esquema del soneto pudo
plasmar la idea con su genio agudo
para que el mundo te diera acogida.

Así, dos cuartetos y dos tercetos
de rima consonante florecieron
en magistrales y cultos bocetos.

Brilló el talento con rasgos discretos
y como estrellas líricas fluyeron
en la faz de distintos alfabetos.


CLOTILDE SORIANI TINNIRELLO
- Rawson, Chubut, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

EL SEÑOR DE LA PEÑA - Gladys Abilar, La Rioja, Argentina

 

La gigantesca roca que provoca devoción

 

EL SEÑOR DE LA PEÑA

 

Desde tiempos inmemoriales la veneración al Señor de la Peña suscita sentimientos encontrados. Para algunos el enorme peñasco no es más que un accidente geomorfológico ocurrido en tiempos imprecisos; para otros impregnados de la religión y el folclore es la imagen de Cristo que se arrancó del cerro.

El Señor de la Peña es una roca gigantesca con forma de rostro humano, perfil y cabellera, desprendida del segundo cordón de la sierra del Velasco junto al Barrial de Arauco a 15 kilómetros de Anillaco, provincia de La Rioja.

Los indios diaguitas, habitantes de la zona, fueron los primeros en encontrar la gran roca con forma humana. Lo llamaron primitivamente el dios Llastay que significa protector de la montaña y la caza. Lo utilizaban como punto de referencia para la cacería de animales salvajes, también como amparo y protección en esa vasta llanura desolada árida del territorio arauqueño. Esta etnia indígena adoraba toda figura antropomórfica y por aquellos tiempos ya habían descubierto la forma de rostro humano en ese peñasco.

Con el tiempo llegaron los primeros españoles a la zona cuyo propósito era catolizar a la población. Aprovechando el antiguo fervor de los indios por esa deidad, los jesuitas decidieron inculcarles la creencia de que se trataba del rostro de Cristo. Desde ese momento toma el nombre de “Señor de la Peña”. Señor por Cristo y Peña por la roca.

Se podría decir que “el culto al Señor de la Peña es una amalgama de idolatría indígena y catolicismo elemental”. 

A principios de siglo XX el arqueólogo sueco Eric Boman –quien hizo excavaciones en la provincia de La Rioja como el Pukará de Los Sauces, Fuerte del Pantano y sierras de Famatina– determinó el desprendimiento del peñón en poco más de mil años tal vez por un gran movimiento telúrico debido a la zona sísmica, también por la propia erosión, o una gran tormenta que removió otras rocas en las cercanías.

Esta gigantesca roca mide 12 metros de altura por 20 metros de periferia. Su tonalidad levemente rojiza la destaca en esa llanura monocromática. Por obra de la naturaleza este peñasco adoptó un fuerte perfil humano con gesto hierático, frente amplia, nariz y ojos bien detallados y un prominente mentón.

Puede observarse una enorme cruz de hierro en su cima. Don Vicente Cedano, aventurándose a escalar la mole con la ayuda de gente vaqueana y arrieros del lugar, fue el autor de ese enclavamiento allá por en el año 1842.

La historia cuenta que en sus comienzos la iglesia católica se opuso a la veneración de esa masa pétrea devenida en ícono religioso hasta el límite de enviar guardias al lugar para evitar su adoración. Pero los fieles lejos de resignar su actitud aguardaban ocultos hasta que los custodios dejaban el sitio para retomar con sus rezos. El resultado de esta actitud infatigable se manifestó con un gran crecimiento de la feligresía. La devoción de la gente fue creciendo de manera sorprendente con el paso del tiempo hasta transgredir las fronteras de La Rioja y del país.

Con la asunción de Monseñor Angelelli a la diócesis Riojana en el año 1968 se pudo lograr la aceptación definitiva de la existencia de este lugar icónico el cual se declaró como “espacio de verdadero regocijo cristiano en la iglesia católica”. El primer Vía Crucis construido de cemento y piedra en el lugar lo llevó a cabo el cura párroco de Arauco, Julio César Goyochea.

Durante el gobierno del Comodoro Francisco Llerena se le adjudican al Obispado de La Rioja 30 hectáreas de tierra destinada al proyecto religioso de Arauco.

El Señor de la Peña ha alcanzado gran difusión a través de los años llegando a congregar –según las crónicas publicadas– a más de 50.000 fieles en Semana Santa provenientes de diferentes puntos de la provincia, del país y de países vecinos llamados por su fervor cristiano donde también se llevan a cabo las celebraciones litúrgicas de la Iglesia. En ese sitio inhóspito atravesado por el viento y rodeado de un desierto absoluto impacta la imagen de una fervorosa masa humana, silenciosa, recogida en íntimo rezo que se mueve como una marisma rodeando a la roca inmutable, El Señor de la Peña, e iluminada por un velamen de características inabarcables le rinde loas al Señor. Este culto es muy simbólico porque el paisaje es desértico y el camino por el desierto adquiere una connotación bíblica.

Durante tres días enteros se amalgama la liturgia con la alegría y el misterio se confunde con el bullicio de los mercaderes. “Entre el dogma y la leyenda, entre la ciencia y la sabiduría, miles de riojanos inmunes al sol y al frío peregrinan impávidos para consumar una tradición ancestral movidos por una fe inquebrantable”.

GLADYS ABILARChilecito, La Rioja, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

 


EL TIEMPO EN DISTINTAS CULTURAS - César Tamborini Duca - León, España

 



EL TIEMPO EN DISTINTAS CULTURAS

 

¿QUÉ ES EL TIEMPO?

Si mi tiempo tornase a es

será sin esperar más

o viniese el tiempo ya

después de lo que será

 

“(Cita cervantina en boca de uno de sus personajes)

 

PLANETA: origen y significado  του πλανήτη = tou planíti

   sistema geocéntrico de Ptolomeo

Este vocablo en su etimología procede del latín «planēta» y a su vez del griego «πλανητης» (planētēs); tiene dos acepciones: vagabundo y errante.

En la antigua Grecia se dió ese nombre, a aquellos cuerpos celestes que presentaban un movimiento aparente, con respecto al fondo de estrellas fijas que a pesar de presentar un movimiento en el transcurrir de la noche, ofrecen una posición prácticamente sin cambio entre ellas.

En aquella época, era aceptada la posición de la Tierra como centro del universo, con la Luna, el Sol, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter, y Saturno girando a su alrededor en órbitas circulares, y el fondo de estrellas fijas (que también giraban alrededor de la Tierra).



A lo anterior, se le denominó teoría geocéntrica del Sistema Solar, y fue propuesta por Claudio Ptolomeo en el siglo II después de Cristo; la teoría fue ampliamente aceptada hasta la época en la cual Nicolás Copérnico propuso su teoría heliocéntrica en 1543. Galileo Galilei usó a partir de 1610 un telescopio rudimentario para hacer numerosos descubrimientos astronómicos, y hasta que Johannes Kepler formulara sus tres leyes sobre el movimiento de los planetas, publicadas en 1609.
Mientras los principios básicos de la teoría geocéntrica, se remontan al propio Aristóteles
y otros filósofos griegos; en épocas tan tempranas como el siglo III antes de Cristo, Aristarco
de Samos ya defendía la idea de un Sol más grande que la Tierra, con ésta girando alrededor
del astro rey.

Viaje al futuro

Según Dunne ya existe el porvenir, solo falta trasladarnos a él como hace el agua en un río, atravesando “sucesivos tiempos”.

Eso requiere desde el “tiempo actual” simultáneamente un tiempo segundo, uno tercero y así hasta el infinito, es decir, el inalcanzable término último de una serie infinita. (Borges Esencial, “El tiempo y J. W. Dunne” p. 164 y sig.)

  • Retorno al pasado

Pero todo en el mundo (en el Universo) tiende a la esfericidad, desde Aristóteles y sus siete esferas concéntricas, pasando por Colón, Einsten, Stephen Hawking…

Para Nicolás de Cosa, toda línea recta es el arco de un círculo infinito (Borges Esencial, “Abenjacán el Bojarí, muerto en su laberinto”, pág. 208, Ed. Real Academia Española, Barcelona, 2017). Si bien esto corresponde al espacio, se puede transpolar al tiempo, que parece infinitamente recto atravesando pasado, presente y futuro, por lo que filósofos y físico-matemáticos afirman que no se puede volver al pasado; sin embargo en billones de años la curvatura del tiempo (que acompaña a la curvatura del espacio) alcanzará nuevamente un punto ya recorrido, retornará al pasado.

Con respecto al UNIVERSO podemos leer esta otra concepción: “Hubiera creído que te interesaría ¿Hay algo más asombroso que la concepción según la cual el universo no tiene principio ni fin, sino que pasa eternamente de un estado de desarrollo a otro de equilibrio, y desde éste a uno de decadencia, y de éste a la disolución y de la disolución al desarrollo, y así sucesivamente por toda la eternidad? (“El filo de la navaja”, Somerset Maugham, Plaza & Janés Editores, Barcelona, 1972, pág. 359).

“Los científicos han reconocido la necesidad de especular acerca de la existencia de una partícula desconocida llamada “taquión” que puede desplazarse a una velocidad mayor que la de la luz. Pero, al menos teóricamente, si alguien viajara más rápido que la luz retrocedería en el tiempo”. (“La ciencia antigua y el misterio de la luna”, de Christopher Knight y Alan Butler, Ediciones Minotauro, Barcelona, 2006, pág. 202).

  • Henri Bergson.

El filósofo francés cuestionó la costumbre de medir el tiempo tomando el espacio como referencia, lo que tarda la tierra en dar un giro alrededor del sol; o sobre sí misma hasta que la posición del sol se encuentra en el mismo sitio en un ciclo, como miden los relojes. El tiempo de los relojes es un tiempo espurio, cuantitativo, no cualitativo  [yo diría subjetivo, no objetivo]

  • El tiempo en versos

Frío y calor, otoño o primavera, / ¿dónde…, dónde se encuentra la alegría? / Hermosas son las estaciones todas / para el mortal que en sí guarda la dicha; / mas para el alma desolada y huérfana, / no hay estación risueña ni propicia. (EN LAS ORILLAS DEL SAR, Rosalía de Castro, Club Internacional del Libro, Madrid, 2009, página 26)

  • El tiempo en Catalunya

Pere III de Catalunya, IV de Aragón y II de Valencia (1319 – 1387) decide en 1350, en las Cortes de Perpinyá, que el año empiece en 25 de diciembre, fecha del nacimiento de Jesucristo. Esta forma de fechar, perduró hasta principios del siglo XV.

  • El tiempo en Rusia

Al utilizar el CALENDARIO JULIANO, en el siglo XX mantenían un retraso de 13 días respecto al Calendario Occidental. Fue utilizado en Rusia hasta febrero de 1918.

o – o – o

El tiempo es como un círculo que girara infinitamente, el arco que desciende es el pasado, el que asciende es el porvenir; arriba hay un punto indivisible que toca la tangente y es el ahora. (Borges Esencial, “Nueva refutación del tiempo”, p. 427). [¿Y si fuera a la inversa?]

Esa noche, releyendo a Borges, tropecé con esta llamada: Yo afirmo -sin remilgado temor ni novelero amor de la paradoja- que solamente los países nuevos tienen pasado; es decir, recuerdo autobiográfico de él; es decir, tienen historia viva. Si el tiempo es sucesión, debemos reconocer que donde densidad mayor hay de hechos, más tiempo corre y que el más caudaloso es el de este inconsecuente lado del mundo. Y concluye así: Yo no he sentido el liviano tiempo en Granada, a la sombra de torres cientos de veces más antiguas que las higueras, y sí en Pampa y Triunvirato. El tiempo -emoción europea de hombres numerosos de días y como su vindicación y corona- es de más imprudente circulación en estas repúblicas. Los jóvenes, a su pesar, lo sienten. Aquí somos del mismo tiempo que el tiempo, somos hermanos de él. (LOS CONJURADOS DEL QUILOMBO DEL GRAN CHACO, Augusto Roa Bastos, Alejandro Maciel, Omar Prego Gadea y Eric Nepomuceno, Ed. Alfaguara, Buenos Aires, 2001, pág. 203)

o – o – o

Voltaire nos menciona un tiempo circular: …”Figuraos que el tiempo gira en una rueda cuyo diámetro es infinito; bajo esta rueda inmensa hay una multitud innumerable de ruedas, unas dentro de otras; la del centro [la última] es imperceptible, y da un número infinito de vueltas precisamente en el mismo tiempo en que la rueda grande no da más que una”… (“El Blanco y El Negro”, en “Cándido y otros cuentos”, Ed. Orbis, Barcelona, 1982, pág. 200).

o – o – o

Heráclito (y posteriormente Parménides) afirmaba que cualquier punto puede ser el principio y el fin en el contorno de un círculo (vg. Las 24 horas del día). Resulta indiferente cuál es ese punto. Día y Noche –que son opuestos- son en realidad, para Heráclito, la misma cosa solo diferenciadas por el devenir, el paso de la claridad a la obscuridad, y viceversa. En el devenir, aparece el vínculo entre una cosa y la otra, opuestas pero UNA.

Ocurre lo mismo con las estaciones. Las revoluciones de la Tierra alrededor del sol constituyen una circunferencia “elíptica”; pero no hay un principio ni un fin, y en determinado punto de esa elipsis decimos por convención “aquí comienza el verano, o el otoño, la primavera, el invierno”. Pero la Tierra y el Sol son inmutables, nada cambia, el cambio aparente se produce en la DISTANCIA que la elipse ocasiona en la Tierra respecto al Sol; y en la inclinación del planeta.

–   o   –   o   –  o  –

El tiempo según Plotino y Borges. Platón y Zenón

Plotino dice: hay 3 tiempos, y los 3 son el presente. Uno es el presente actual, el momento en que hablo. Es decir el momento en que hablé, porque ya ese momento pertenece al pasado. Y luego tenemos el otro, que es el presente del pasado, que se llama memoria. Y el otro, el presente del porvenir, que viene a ser lo que imaginan nuestra esperanza o nuestro miedo [o la expectativa de algo que haremos, digo yo]

Según Platón el tiempo “es la imagen móvil de la eternidad”. La eternidad nos permite todas las experiencias vitales, todas las experiencias de nuestra vida, de un modo sucesivo. Si todo esto sucediera de UNA SOLA VEZ quedaríamos aniquilados, anulados, muertos (Borges. Esencial, p 495)

De los tres momentos en que dividimos el TIEMPO, el más inasible es el presente. Sentimos que estamos deslizándonos del pasado al futuro, pero no hay un momento en que podamos decirle al tiempo “Detente”. No existe un presente puro, siempre está contaminado, contiene una partícula de pasado, y una partícula de futuro.

La paradoja de Zenón relativa al espacio podemos trasladarla al tiempo. Zenón decía que una flecha en su vuelo, está inmóvil en cada instante; luego, el movimiento es imposible, ya que una suma de inmovilidades no puede constituir el movimiento. Trasladado al tiempo: si existiera el presente, no existiría el tiempo, éste sería eterno (La eternidad. Borges, p. 498)

o – o – o

El tiempo según José Ingenieros…”En la línea espacial que objetiva el concepto del tiempo, el presente es un punto sin dimensiones que separa lo inmediato pasado de lo inmediato venidero; es decir lo que se hunde en la memoria [pasado] y lo que prevé en la imaginación [futuro].

Nada es actual, nada cabalga la

hipotética arista en que se encuentran

el plano de lo que fue y el de lo que será”

 

(“El Hombre Mediocre”, José Ingenieros, Ramón J. Roggero y Cía. Editores, Buenos Aires, Séptima Edición, Ejemplar Nª 6499, 1951)

Tiempo para César José Tamborini Duca. Digamos en primer lugar que NO ES COSA. Como no es cosa es inmutable y eso lo diferencia de la distancia que es corrompible por estar constituida de materia. Como decía Borges el hombre es tiempo, pero también polvo (materia): es perecedero; mientras que la melodía, la música, es perdurable porque es solo tiempo.

En mi opinión, el tiempo es la subjetividad de algo objetivo. Es decir, es objetivo que la tierra gire alrededor del sol y lo haga continuamente. Lo subjetivo lo establecemos nosotros al intentar MEDIRLO.

Esto es arbitrario: medimos ese recorrido de la tierra desde un instante hasta otro instante similar (lo podemos establecer por la sombra que proyecta un simple palito sobre una piedra: reloj solar) y cuando da la vuelta completa sería -decimos- UN DÍA. Lo dividimos por 24 y obtenemos las horas: 24 horas, todo muy subjetivo ¿verdad? También se nos ocurre dividir cada hora por una fracción “x” digamos 60, que llamamos minutos. Entonces establecemos que cada hora consta de 60 minutos. Lo mismo hacemos con cada minuto para hacer que valga 60 segundos. Pero ¿cuántos minutos tiene un día?: 24 h. x 60 min = 1440 minutos.

Ahora ¿qué pasa si ese círculo que llamamos reloj solar, en lugar de seccionarlo en 24 partes lo hacemos en 36? Tendríamos un día de 36 horas. Sin embargo -pese a que los minutos totales serían los mismos- tendríamos también 1440 minutos, resultaría que cada hora (1440 ÷ 36) tendría solamente 40 minutos. ¿Aprecian en este razonamiento la subjetividad del tiempo?

Otra cosa subjetiva consiste en las subdivisiones PASADO – PRESENTE – FUTURO. Porque en realidad solo existe el pasado: lo que ocurrió hace un millón de años, una centuria, un mes, un día o un minuto o segundo. El presente es inasible, porque apenas ES, DEJA DE SERLO. En cuanto digo HOLA ya dejó de ser presente, es pasado.

El FUTURO es inexistente, porque ¿PUEDE SER ALGO QUE NO ES? ¿algo que no conocemos? el futuro es impredecible.

También podemos considerar que el tiempo es MEMORIA. No podemos recordar el futuro porque ya concluimos que no existe. El recuerdo se genera en hechos sucedidos en el pasado. Por eso la MEMORIA, también es pasado.

 

o – o – o

 

En los calendarios del antiguo Egipto y de México se advierte una interesante coincidencia astronómica. Ambos calcularon -o tal vez recibieron la información de otra fuente- que el año está compuesto de 365 días y seis horas, basándose en una división de los meses que dejaba cinco días complementarios al final de cada año y una cantidad adicional en cada ciclo, que en el caso de los aztecas era de 52 años, y en el de los egipcios de 1460 años. Nuestra fecha equivalente al comienzo del año azteca y egipcio (iniciaban el suyo en el mes de Tot) era para ambos el 26 de febrero. (“El misterio de la Atlántida”, de Charles Bierlitz, Editorial Pomaire, Barcelona, 1978, pág. 104).

                

o – o – o

Según Tolstoi, Kant señaló que los conceptos de tiempo y espacio no son más que principios creados por el intelecto humano. La pregunta “dónde” implica una consideración espacial; “estaré”, una temporal. Y en la vida eterna no existen el tiempo ni el espacio.

o – o – o

CÉSAR TAMBORINI DUCA - Revista Panpeando y Tangueando -León, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


APOCATÁSTASIS - Ángel Medina - Málaga, España

 


APOCATÁSTASIS                                                     

Si la filosofía es el arte del pensamiento y la teología es custodia de la revelación, habrá de ejercitarse la primera para profundizar en la segunda.

Esta es la labor del teólogo: ir en la proa de la «Barca» para abrir vías nuevas que permitan ahondar en el conocer humano, aun a riesgo de equivocarse.

Reconociendo todo esto, bueno será para cualquier erudito o simple “aprendiz de brujo” entonar el mea culpa en prevención de que más allá de su deseo de poder abrir caminos al entendimiento pudiera incurrir en confundir con sus planteamientos al lector, cuando no a sí mismo, al tratar de acercarse demasiado al sol de la verdad revelada y derretirse su pensamiento en el intento de la suficiencia. Se trata, pues, de “arañar” lo escondido. Plantear una posibilidad que pudiera responder ante una incógnita. Poner o al menos intentarlo— un ladrillo en la construcción del edificio de la interpretación del abanico que va desde la revelación teológica al discernimiento.

En la carta a los corintios el Apóstol de los gentiles escribe acerca de unos planteamientos que quedan abiertos a la reflexión y arrojan una luz en la que hay que entrever la respuesta.

1 Cor 15 (26) “El último enemigo en ser destruido será la Muerte (28) “Cuando hayan sido sometidas a él todas las cosas, entonces también el Hijo se someterá a Aquel que ha sometido a él todas las cosas, para que Dios sea todo en todo”

Giovanni Papini, aquel incansable fabulador capaz de explicar lo profundo de la filosofía inclinándolo hacia la poesía, autor de la obra universal “El Juicio Final”, deja flotar en el aire una pregunta en otro de sus libros, un bestseller titulado “El Diablo”—, el cual recibió una condena superflua en el número 119 por parte de L´Osservatore Romano, como comentario no oficial de la Iglesia: ¿En el TODO entrará también la salvación de los inquilinos del “infierno” y el propio tentador?  

Por su parte, el escritor, hombre de convicciones cristianas, en la página 279 del mismo viene a decir que los tratados de teología seguirán diciendo “no” a la reconciliación total y final, pero su corazón, que tiene sus propias razones que la razón no conoce, anhelará un “sí”.

Orígenes, el gran pensador denominaba “apocatástasis” a la idea y anhelo de la reconciliación universal, como objeto último de la Redención de Cristo, esperando que todas las personas pudieran alcanzar la salvación, aunque siempre tuvo cuidado de mantener que esto era sólo especulación. Sin embargo, la teología católica enseña que las penas del infierno son eternas.

A la luz de la carta de Pablo, ¿cómo habrá de interpretarse lo que escribe?

En primer lugar, dice «todo» Luego, ¿qué debemos incluir en ese todo? Si ha de quedar fuera algo o alguien, ¿no quedaría fuera del amor de Dios?

En segundo lugar, ¿cómo habrá de ser entendida la figura del diablo? ¿Tal vez un espíritu? ¿La representación del mal?  Si el último enemigo en ser vencido será la Muerte, ¿no significa que ya no queda ningún otro poder maléfico y que por tanto también podría incluirse en la reconciliación y sometimiento la figura de Satán?

A este respecto escribía Graham Greene: “Allí donde Dios está más presente, allá también se encuentra su enemigo; y a la inversa, a veces desesperamos de hallarlo en el lugar donde el enemigo está ausente. Uno se siente tentado de creer que el Mal no es sino la sombra que el Bien en su perfección lleva consigo, y que un día llegaremos a comprender hasta la sombra”

En tercer lugar, si el pecado del diablo fue la suficiencia, algo similar al del hombre, como bien dice el existencialismo de Sartre, que lejos de negar al Creador le dice que ha dejado de pertenecerle y se aparta de él, y la parábola de “El hijo pródigo” muestra al Padre que cada día sale al camino con la esperanza del retorno del hijo perdido, ¿no podría igualmente desear al final de los tiempos la vuelta del hijo mayor, el ángel caído?

En cuarto lugar, sólo el mismísimo Dios es el Eterno. Todo lo creado es caduco y ha de regresar a él. Así, ¿no habrá de tener un fin el infierno?

Estas consideraciones desiderativas conducen a una reflexión más profunda, de mayor calado filosófico y teológico: la conciliación entre la justicia y la misericordia. ¿Es posible armonizarlas sin desautorizar a una de ellas?

Se le atribuye a Dios el grado máximo de las perfecciones. Así, el sentido del equilibrio de lo que es justo y el perdón. Pero aquí surge una pregunta que no podemos soslayar: ¿Cómo mantener el equilibrio de la balanza? La justicia habrá de castigar la iniquidad, en tanto que la misericordia tenderá a absolverla. Luego, ¿cómo someter el mal a Dios, encarnado en el hombre y en el maligno? ¿Habrá de tener el mal, aunque sea residual la última palabra?

Hagámonos una pregunta que ya comienza a ser crucial: ¿Hasta qué punto es consciente el que hace el Mal? ¿No habría de tener para hacerlo con total libertad un conocimiento superior del Bien? ¿Alguien plenamente consciente del Bien (= el pleno conocimiento de Dios) se adentraría en el terreno de la maldad infinita? (= la muerte como meta, sin horizonte divino como desgracia eterna). ¿Dispone realmente el pecador del libre albedrío?

Si considerásemos estas reflexiones, ¿no podría encontrarse una vía en la que la justicia (el castigo al que se hace acreedor el malvado) no haya de entrar en colisión con el amor supremo (el perdón final y la reconciliación)?

La carta a los corintios (1 ,13/12) dice que el día del juicio, entonces el hombre podrá conocer tal y como es conocido, ver como es visto.

1 Cor 13 (26) “Porque ahora vemos como en un espejo, veladamente, pero entonces veremos cara a cara; ahora conozco en parte, pero entonces conoceré como soy conocido”

¿No significa este texto que aquel día el hombre verá el Rostro del mismo Dios, el que en su peregrinar por la tierra ha buscado con tanta dificultad, según el salmo 27?

Entonces, el día de la segunda de las Postrimerías— y aquí entra el teólogo con el riesgo de especular buscando una respuesta—, si fuese preguntado si acepta el perdón definitivo, teniendo plena consciencia de lo que hace al disponer de la libertad de conocer lo que antes permanecía velado y ahora se le confirma, no tendría necesariamente que entrar en colisión la justicia y la misericordia, ofreciéndosele la última.

Según las Escrituras el diablo es el tentador y causa primigenia del mal y sí conoció el Rostro de Dios antes de ser arrojado fuera. Pero, tal vez percibió la omnipotencia y no el amor que encierra la Redención de que el propio Dios se abaje hasta hacerse un hombre entre los hombres en Cristo (Jn, 1) para que puedan conocerlo y volver a él. Por eso Papini y el sentimiento cristiano no se cierran a que en la apocatástasis pudiera entrar también el tentador del hombre.


ÁNGEL MEDINA – Málaga, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

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