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sábado, 21 de febrero de 2026

CANCIÓN DE AMOR - William Charles Williams - EE.UU

 








CANCIÓN DE AMOR


Yazgo aquí pensando en ti: -
La mancha del amor
ya está sobre el mundo!
Amarillo, amarillo, amarillo
carcome las hojas secas,
mancha con azafrán
las cornudas ramas que descansan
pesadamente
contra un suave cielo púrpura!
No hay luz
sólo una mancha densa como miel
que gotea desde una hoja a otra
y de extremidad a extremidad
arruinando los colores
del entero mundo-
Tú lejos allá bajo
el orillo rojo-vino del Oeste.

 

WILLIAM CHARLES WILLIAMS - EU.UU

William Carlos Williams fue un poeta, escritor y médico estadounidense que nació el 17 de septiembre de 1883 en Rutherford, Nueva Jersey, y murió el 4 de marzo de 1963 en la misma ciudad. Williams fue uno de los líderes del movimiento imagista, junto con Ezra Pound y H.D.,


HOMO SAPIENS - Luis Alposta - Buenos Aires, Argentina

 


LUIS ALPOSTA - Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

LA ARIDEZ DE LA ESPERA - Marian Muiños, España

 












LA ARIDEZ DE LA ESPERA


Un eterno tintinear de notas
en clave de sol
esperan por ti.
Es tu tiempo,
que se crispa en el abismo de la prisa.
Es tu tiempo que no llega
a musical benevolencia.
Yo te aguardo
y extiendo mis raíces.
Entrelazo nudos invisibles
y gesto simientes raquídeas
para no sucumbir
a la aridez de la espera.

Del libro "De paso por el mundo"

MARIAN MUIÑOS - España
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

¿QUÉ MÁS BUSCA LA PALABRA…? - Germain Droogenbroodt - Alicante, España








¿QUÉ MÁS BUSCA LA PALABRA…?

¿Qué más busca la palabra
en los pozos del ser
sino lo insondable
que sin embargo existe?
Cómo el agua del río
que de la mano escapa
pero en el cántaro
su límite alcanza,
su forma conserva
y sacia
como a veces
el poema.

de “En la Corriente del tiempo, Meditaciones en el Himalaya”

GERMAIN DROOGENBROODTAltea, Alicante, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


EL AMOR ES UN ROBO - Leopoldo Marechal, Buenos Aires, Argentina

 
















EL AMOR ES UN ROBO


El amor es un robo -me dijiste una tarde-
robamos y nos roban, y así pasa de modo
que en los senderos quedan nuestras mejores galas
resecas como lirios que marchitó el otoño.

Han pasado los años y de nuevo tu imagen
cruzó por mis ideas con la luz de un meteoro,
y mirando en mi abismo y hallando mucha sombra
recuerdo tus palabras: El amor es un robo.



LEOPOLDO MARECHAL Buenos Aires, Argentina






“LOS COSACOS” - Rolando Revagliatti - Buenos Aires, Argentina














“LOS COSACOS”


Muchachas de la aldea provocadas por los uniformes
(aman dos a Mariana)
sangre, humo, detonaciones en el heno
(Mariana se dejaba –¡oh!– se dejaba galantear)
los chechenes, los caballos y los gritos
(bruscos pudor o altanería)

Uno agoniza
otro retorna a entrañables
nevadas y silenciosas calles de Moscú


______________

“LOS COSACOS”, novela de León Tólstoi.


ROLANDO REVAGLIATTI - Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

CAE LA TARDE - Gloria Nistal - Madrid, España

 







Cae la tarde


Cae la tarde,
se despeña
por la pendiente gris del invierno.

En enero en Europa es difícil sonreír,
hace frío y los corazones se congelan.
En este particular enero en Europa
es difícil sonreír,
la locura ha colonizado
la mente de los autócratas.

No tienen límite
sus desmanes prepotentes,
sus demoniacas performances,
sus obsesiones imperiales.

Millones sufren las consecuencias,
mientras unos pocos se frotan las manos   
y se congratulan,
ellos compartirán el gran privilegio
de poder hacer daño. 

Pero a veces me llegan buenas noticias:
hoy dos de mis queridas amigas,
que padecen cáncer,
han tenido análisis favorables.

Y yo, a pesar de la dureza de este invierno,
me he desbordado de alegría.


GLORIA NISTALMadrid, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


A SS EL PAPA - Beatriz Rial Guyot - Buenos Aires, Argentina

 










Imagen: Pinterest

A SS EL PAPA


El sol gigante, blanco y luminoso,
usurpó la penumbra de la almohada…

Con un rayo de luz, potente y suave,
imprudente, doró la blanca sábana;
y se posó en la mano del enfermo
que, sobre el lecho, reposaba helada.

Él, procuró atraparlo lentamente,
una sonrisa se esbozó en su cara,
intentando, negado agotamiento,
recuperando los juegos de la infancia.

Desde afuera un murmullo silencioso,
rogaba a Dios, rogaba:
Padre nuestro, ayuda a nuestro enfermo.
!Ten piedad de nosotros, tu manada!



BEATRIZ  RIAL GUYOT – Buenos Aires, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

LA TARDE QUE ME VISITO BORGES - Norberto Pannone - Argentina

 


LA TARDE QUE ME VISITÓ BORGES


Tarde invernal, tediosa y de sólo tres grados de temperatura. Soplaba viento del Sur y esto hacía que la sensación térmica fuera de cero grados.

La calle se hallaba desierta y los árboles de hojas caducas agitaban sus desnudos tallos como en una extraña y vegetal añoranza de tiempos mejores. Nostalgias de savia y clorofila.

Todo aquello veía desde mi ventana que daba a la calle Mitre. Desde esa habitación, mi preferida, observaba aquel paisaje invernal. Bajo la exigua luz que entraba a través del vidrio, trataba de encontrar la rima de un verso, huidiza y necesaria.

En realidad estaba ansioso, aguardaba el auto gris.

La noche anterior me habían dicho: "Espera un auto de color gris, en él va a llegar Borges a tu casa".

Las horas se sucedían atormentándome con un explicable nerviosismo. Para calmarme, me decía en voz alta: -"Fue sólo un sueño, Borges está muerto. Te estás volviendo loco". Sin embargo, contrariamente a este rasgo de mi pensamiento, yo seguía observando la calle desde mi ventana, porque, aunque no pudiese probarlo, sabía que Borges iba a llegar a las 17:40.

Un auto gris se detuvo frente a mi casa. El conductor descendió del coche, abrió la puerta posterior derecha y Borges bajó del vehículo. Vestía un traje gris a rayas. Llevaba una camisa celeste y no tenía corbata… Sonó el timbre y abrí la puerta. Borges miraba sin ver, pero al oír el sonido, me saludó.

-Buenas tardes, ¿puedo entrar?

-Sí, pase, señor Borges.

Entró tras de mí, empuñando su bastón. Nos sentamos en la sala y el genial literato preguntó:

-¿Cómo era su nombre?

-Ezequiel -respondí.

-Ezequiel -repitió pensativo- Como el profeta. ¿Es usted judío? -me preguntó de improviso.

-No, para nada. Es mi seudónimo. Lo elegí porque es breve y me ha dado suerte.

-¡La suerte! -espetó Borges-. ¡Siempre la suerte formando círculos invisibles alrededor del hombre para empujar las leyes del destino!

-No sabía que usted creyera en la suerte.

-Perdone Ezequiel, pero, ¿leyó usted mis libros?

-Sí -indiqué azorado.

-Si los leyó, comprenderá por qué estoy aquí. ¿Por qué hoy y no ayer ni mañana? Es una suerte que estemos conversando. Usted, en verdad, es un hombre afortunado. A mí me dieron esta licencia para visitarlo hoy, pero me explicaron que no abusara. Debo volver a las veinte en punto.

-Antes que nada, Borges. ¿Me va a firmar un autógrafo?

-Sí, como no.

Le extendí un papel y Borges me firmó con paciencia infinita: "Para mi amigo Ezequiel, con afecto, Jorge Luís Borges". De pronto, sonrió y me preguntó:

-¿Sabe que estoy escribiendo un cuento?

-No lo sabía… ¿De qué se trata?

-Es un cuento extraño, aun para mí. Trata sobre un escritor desconocido que me está esperando, yo llego a su casa en un auto gris a visitarlo, él me está aguardando impaciente, pero como ocurre siempre, en lugar de preguntarme cosas importantes, sólo me pide un autógrafo y me echa un párrafo de trivialidades… Lo extraño de todo esto es que yo realizo esa visita mucho después de mi muerte. ¿Qué opina usted de esto?

-Siempre tuve una teoría sobre este asunto: existen huecos dimensionales, a veces alguien cae en algunos de esos huecos y llega la muerte. En otras ocasiones, algunos de los que habitan el "otro lado" pasan a este y…

-Es una teoría interesante… Lo imposible es probar que es verdad… Esto es como la vida, uno se rompe los sesos pensando qué es y cuando logra obtener alguna respuesta se da cuenta que ya está muerto. Lo cual, para nada significa que los muertos sepan que es en realidad la muerte. Se dice que la muerte es un misterio aún más insondable que la vida. Se debe uno morir varias veces para comprenderlo.

-¿Y la fama que es, Borges?

-La fama es como la primavera que cubre los árboles, las flores y los frutos. Las flores representan el entusiasmo, los frutos la paciencia…

-¿Y las hojas?

-Las hojas son la multitud que rodean al famoso; a veces su frondosidad no deja ver muy bien como realmente se es… ¿Qué hora es?

-Las 20:00.

-Debo irme.

-No me va a negar que es extraño.

-¿Qué es lo que le resulta extraño, Ezequiel?

-Que usted respete tanto los horarios.

-Ocurre que antes estaba vivo, pero ahora estoy muerto. Es decir, para que usted se haga una idea, muerto significa ocupar un lugar en un tiempo exacto, ni antes, ni después… Da lo mismo morir en cualquier parte… yo morí en Ginebra. Adiós, Ezequiel. Escriba y lea mucho.

Esas fueron las últimas palabras de Borges. Me estrechó la mano y salió hacia la tarde fría. Ascendió al auto y se perdió en la distancia. Me quedé más solo que antes, mirando hacia la calle Mitre. El viento aún agitaba los tallos desnudos.

Recogí el autógrafo de Borges que había quedado sobre la mesa y tomando un libro de él, me senté a leer aquello que continuó diciéndome a través de la palabra escrita…


NORBERTO PANNONE – ARGENTINA


REGLAS DEL JUEGO DEL TRUCO - SEGUNDA PARTE. continuación. - César Tamborini Duca - León, España

 




REGLAS DEL JUEGO DEL TRUCO - SEGUNDA PARTE. continuación.


Como cada uno de los jugadores posee 3 cartas, lo habitual es que se jueguen 3 rondas, aunque según el desarrollo del juego puede terminar en la 2ª ronda.

EL ENVIDO: sólo en la 1ª ronda se puede cantar “envido” antes de tirar la carta; gana el que tiene más puntos y en caso de empate, el que es mano. Para sumar los PUNTOS hay que tener 2 cartas del mismo palo que suman 20, y a esos 20 se suman los puntos de las 2 cartas. Ejemplo: un 4 y un 5 son 9 puntos, + 20 por ser del mismo palo, suman 29. Del mismo modo un 7 y un 6 suman 33, el puntaje más alto. Las figuras no suman puntos, de modo que Sota y Rey del mismo palo solo valen 20 puntos. Un Rey y un 3 suman 23; lo mismo un Caballo y un 3.

Si el contrario acepta el “envido” (si dice “quiero”), vale 2 puntos; si dice “no quiero” gana 1 punto el que lo cantó. El “real envido” vale 3 puntos. Si no se quiere vale 1 punto. La “falta envido” aceptada, el que gana obtiene los puntos que le faltan al contrario para salir.

FLOR: esta situación se da cuando hay 3 cartas del mismo palo, y vale 3 puntos. El que la posee debe cantarla en la 1ª ronda, antes de tirar su primera carta. La “flor” invalida el “envido”.

TRUCO se puede cantar en cualquiera de las 3 rondas, siendo ganador el que por lo menos ganó 2 rondas al contrario. En caso de empate, gana la mano. Vale 2 puntos.

RETRUCO vale 3 puntos, y VALE CUATRO son 4 puntos.

“RABON”: se llama así a la baza del truco.

“CHICOS”: es el medio partido de 30 tantos; “malas” son los primeros 15 tantos, y “buenas” los otros 15 con los que se completa el “chico”.

PARTIDO: está representado por 2 chicos. Si hay empate se juega “el bueno”.

VALOR DE LAS CARTAS PARA EL TRUCO (en orden decreciente) Y SUS SEÑAS:

AS DE ESPADAS: elevar las cejas
AS DE BASTOS: guiñar un ojo
7 DE ESPADAS: desviar la comisura a la izquierda
7 DE OROS: desviar la comisura a la derecha
3 (todos): morderse el labio inferior
2 (todos) juntar los labios como enviando un beso
ASES DE OROS Y COPAS abriendo la boca
Siguen Rey, Caballo, Sota, 7 de copas y bastos, los 6, los 5 y los 4. Cerrar los ojos indica que está ciego, que no tiene nada. Ladear la cabeza hacia un lado, le indica al compañero que está “cargado”, que tiene muchos puntos para el “envido”.

EJEMPLOS DE CUARTETAS:

He venido hasta tu casa En Pehuajó me caí,
al galope de un peludo, a Lonquimay fui rodando,
para decirte, mi flor, con flor… es me levanté,
¡tengo un truco macanudo! ¡y al truco estamos jugando!

CÉSAR TAMBORINI DUCA-León, España,
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
Académico Correspondiente para León
Academia Nacional del Tango
Academia Porteña del Lunfardo