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sábado, 16 de octubre de 2021

DEL MESOZOICO AL OIL, Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina

 










DEL MESOZOICO AL OIL

 

         Hace doscientos millones de años, cuando todo era un solo continente y las estaciones no existían, se fundó un gobierno mesozoico y los reptiles, pisando fuerte, comenzaron a levantar cabeza.

            Aquello era un verdadero paraíso, donde todos vivían felices, en familia, viendo transcurrir los siglos plácidamente.

            Pero un día se perfiló entre ellos uno con dotes de caudillo y empezó a llenarles la cabeza (y el pescuezo) con extrañas ideas.

            Y los carnívoros se comían a los hervíboros. 

            Hasta que, alguien… no se sabe quién… ¡arrojó una bomba de iridio!       Extinguidos los dinosaurios, el gobierno quedó en manos de los mamíferos. Algunos, entre mordisco y mordisco… se hicieron hombres… perfeccionaron la técnica de succión y después... muchos siglos después, tuvieron el hermoso gesto de comenzar a honrar los huesos de sus mayores. Fue cuando las luchas por el poder iniciaron su etapa de civilización. Habían descubierto el petróleo.

            ¡Y hoy por oil, las luchas continúan!

     


                                                                 
 

 ©LUIS ALPOSTA, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

 

·         "Trece Historias a Muerte" (para leer de un saque), cuentos breves, 1° Ed, La Casona de Iván Grondona, Buenos Aires, 1978; 2da. Ed. El lunfa, Buenos Aires, 1982.


LA ESTADÍSTICA, Trilussa (Carlo Alberto Salustri) (Italia - Roma 26 Octubre1871 – 21 Diciembre1950)

 













LA ESTADÍSTICA 

 

¿Sabes que es la estadística? Una cosa

Con que se hace la cuenta general

De los que nacen, van al hospital

A la curia, a la cárcel o a la fosa.

 

Más para mí la parte más curiosa

Es la que da el promedio individual

En que todo se parte por igual

Hasta en la población menesterosa.

 

Por ejemplo: resulta, sin engaño

Que según la estadística del año,

Te toca un pollo y medio cada mes.

 

Y aunque el pollo en tu mesa se halle ausente,

Entrás en la estadística, igualmente,

Porque hay alguno que se come tres.

 

©Trilussa

Trilussa (Carlo Alberto Salustri)

 (Italia - Roma 26 Octubre1871 – 21 Diciembre1950)


LA ELECCIÓN, Guillermo Aguirre y Fierro, México

 












LA ELECCIÓN

 

El león falleció. ¡Triste desgracia!
Y van... con la más pura democracia,
A nombrar nuevo rey los animales.
Las propagandas hubo electorales;
Prometieron la mar los oradores,
y… aquí tenéis algunos electores:


Aunque parézcales a ustedes bobo
Las ovejas votaron por el lobo.
Y como son de buenos corazones
Por el gato votaron los ratones;
Y a pesar de su fama de ladinas
Por la zorra votaron las gallinas.

La paloma, que sabemos inocente,
Inocente votó por la serpiente;
Las moscas, nada hurañas,
querían que reinaran las arañas.
El sapo ansía, y la rana sueña
Con el feliz reinar de la cigüeña;


Con un gusano topo
Que a votar se encamina por el topo,
El topo no se queja,
más da su voto por la comadreja;
Los peces, que sucumben por su boca,
Eligieron gustosos a la foca;


El caballo y el perro, no os asombre,
Votaron ambos por el hombre,
Y con dolor profundo
Por no poder encaminarse al trote,
Arrastrábase un asno moribundo
A dar su voto por el zopilote.

Caro lector que inconsecuencias notas,

Dime: ¿no haces lo mismo cuando votas?

 

©Guillermo Aguirre y Fierro

Guillermo Aguirre y Fierro, destacado poeta y periodista, nació en 1887 en San Luis Potosí, México. Entre su numerosa obra, la que le ha dado renombre y celebridad ha sido "Sonrisas y Lágrimas", libro en el que figura su conocido poema "El Brindis del Bohemio". Aguirre y Fierro, considerado uno de los autores fundamentales de la literatura mexicana del siglo XIX, falleció en Ciudad de México en 1949.

                El 26 de mayo de 1926, en “El cronista del Valle”, de Brownsville, Texas, fueron publicados estos versos a los que tituló: LA ELECCIÓN


BRONCA – (Año 1962 - Mario Battistella,) Buenos Aires, Argentina

 










BRONCA     (Año 1962 - Mario Battistella,) Buenos Aires, Argentina  

 

Por seguir a mi conciencia

Estoy bien en la palmera,

Sin un mango en la cartera

Y con fama de chabón.

Esta es la época moderna

Donde triunfa el delincuente,

Y el que quiere ser decente

Es del tiempo de Colón.

 

Lo cortés pasó de moda

No hay modales con las damas,

Ya no se respetan canas

Ni las leyes, ni el poder.

La decencia la tiraron

En el tacho ´e la basura

Y el amor a la cultura

Todo es grupo, puro blef.

 

Qué pasa en este país

Qué pasa, mi Dios

Que nos vinimos tan abajo.

Que tapa que nos metió

El año 62, ¿qué pasa?

Que signo infernal

Lo arrastra al dolor,

Que ni entre hermanos se entienden

En esta atroz confusión...

Que si falta la guita...

Que si no hay más lealtad...

Y nuestra conciencia

No vale mucho más.

¡Pucha, que bronca me da!

Ver tanta injusticia

De la humanidad.

 

Refundir a quien se pueda

Es la última consigna,

Y ninguno se resigna

A quedarse sin chapar.

Se trafica con las drogas,

La vivienda, el contrabando,

Todos ladran por el mando

Nadie quiere laburar.

Los ladrones van en coche

Satanás está de farra,

Y detrás de la fanfarra

Salta y baila el arlequín.

Es la hora del asalto

Metanlé que son pasteles,

Y así queman los laureles

Que supimos conseguir.

 

©Mario Battistella  

Música: Edmundo Rivero


EL ROSAL Y EL CAMINITO, David Volpintesta (Lucio Cañupan), Italó, Córdoba, Argentina

 













EL ROSAL Y EL CAMINITO

 

1)                                                         2)                   

¿Cuántos secretos atesoras                                    Hoy la lluvia casi ahoga

En tus tallos y en tus hojas?                                  A tu hermano el caminito

¡Cuánto has visto a tu vera                                    Que silente y esforzado

Que tus pétalos sonrojan?                                      De la calle hasta el recinto

Tus espinas demoradas                                          Llega a la puerta y golpea

Por dedos que las rozan                                         Finamente sus nudillos,

Se confunden con el aire                                       Cuando allí mismo sus caricias

Y dialogan silenciosas.                                         Tiende la viola “ligustremia”

Ya el ave, la hierba y el rocío,                              Colmada de espesas flores 

Te responden inmutables                                      en vigilia y guarda atentas.

Con la fuerza del destino                                      En tal modo este escenario

Quien te ha hecho humilde rosa.                          Que de sutil se sustenta

Cada año así esperamos                                       Con el camoatí y las abejas

―y ya son más de sesenta―                               Más la lluvia y luz febea,

El renacer de tu frescura                                      Se nutre ―junto al jolgorio

En pimpollos de magenta.                                   De avecillas muy diversas―

También las mariposas                                        Al influjo de una mirada

Decorando el nuevo estío;                                   Vislumbrada y fina esencia:

Tus primos ―el membrillo,                                son los ojos de nuestra madre 

El peral, damasco y duraznero―,                       quien oculta tras los cristales

Y hasta la impasible higuera                               todo lo alimenta y observa.

Quien de rústica es portento,       

Te saludan como antaño                                           

Mientras limpian tu aposento

 

©david volpintesta (lucio cañupan)

.                                   de Guadal y Adoquines(inédito)

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA           


KOKURA, Leonardo Moledo, Buenos Aires, Argentina

 









KOKURA

NAGASAKI
El 9 de agosto de 1945, tres días después de la destrucción de Hiroshima, la segunda bomba atómica, Fat Man, cayó sobre la ciudad japonesa de Nagasaki. Pero Nagasaki no era el blanco original, el objetivo era la ciudad de Kokura, y hacia allí se dirigió el avión que cargaba la bomba. Pero el cielo sobre Kokura estaba nublado y el avión sobrevoló la ciudad durante alrededor de tres horas esperando que se despejara. Finalmente, como el tiempo no mejoraba, y el combustible se estaba agotando, se dirigió hacia Nagasaki. 


Nadie recuerda el nombre de Kokura.

Kokura está en el noroeste de la prefectura de Fukuoka,  U O

en la isla de Kyushu.

En 1933 se construyó un arsenal,

y desde entonces la ciudad se volvió un punto estratégico.

Y nadie oyó hablar de Kokura,

donde la gente vivió como hizo siempre,

y los días amanecieron y terminaron, como siempre,

y el tiempo pasó y la gente nació y murió, como fue siempre.

En 1963 Kokura se fusionó en una nueva ciudad

que se llamó Kitakyushu.

El nombre de Kokura dejó de figurar en los mapas.

Kitakyushu es ahora un gran centro de comercio

con más de un millón de habitantes.

Nadie habla hoy de Kokura,

nadie la recuerda,

y, sin embargo, la segunda bomba atómica,

la que hizo estallar en pedazos Nagasaki,

no estaba destinada a Nagasaki sino a Kokura.

El avión se llamaba Bock’s Car,

y a bordo viajaba la bomba de plutonio.

Bock’s Car  alzó vuelo el nueve de agosto,

a las cuatro de la mañana de un amanecer de Tinian,

navegando hacia el Sol.

Alzó vuelo hacia Kokura.

Y voló.

Y voló.

Y voló.


Entre las ocho y las nueve menos diez

dio vueltas sobre Yakoshima aguardando a sus aviones escolta,

uno de los cuales no llegó y, sin esperarlo,

siguió vuelo hacia Kokura.

¿Cómo sería ese día,

qué destino tenía en el almanaque del tiempo?

¿Quién decidió que sobre Kokura hubiera nubes bajas?

El avión llegó a las diez menos diez, y voló y voló, en círculos,

esperando que el cielo se despejara.

Ese día, seguramente,

los habitantes de Kokura habrán mirado el cielo, y dicho,

¡qué día gris sobre el fondo gris de la guerra!

Algunos habrán dicho: “aquellas nubes no nos dan tregua,

¿no podrían mostrarnos un poco el sol sobre el fondo gris de la guerra?”

Y por encima de esas nubes,

el Bock’s Car, con una bomba atómica ya lista,

volaba dando vueltas circulares, esperando que las nubes se abrieran.

¿Cuántos habitantes de Kokura habrán mirado al cielo

esperando que el cielo se despejara,

deseando lo mismo que el piloto?


Pero no,

para tristeza de los habitantes de Kokura, el tiempo no mejoró

y como el parte meteorológico no daba esperanzas

ni noticias de un cielo despejado,

y se empezaba a agotar el combustible,

el Bock’s Car dejó de dar vueltas en círculo,

y voló y voló hacia Nagasaki.


Los habitantes de Kokura vivieron porque ese día estaba nublado.

 

©LEONARDO MOLEDO – Buenos Aires, Argentina


LA CONFIANZA, Irene Mercedes Aguirre, Buenos Aires, Argentina

 








LA CONFIANZA

Tu fresco cauce fluye por entrañas profundas
de todas las creencias, actitudes y acciones.
¡Espléndida estructura, moderas las pasiones
y equilibras las mentes con señales rotundas!

Eres fuente perpetua que calma las tensiones,
aportas certidumbre al futuro y redundas
en beneficios mutuos. Constante, nos circundas
con tu rumor sereno de nobles pulsaciones.

Fortaleces encuentros con los demás. Abundas
en cálidos mensajes ¡Tus benéficos dones
derramas, como gotas de esperanza, fecundas!

 

Acompañas la brisa de la amistad, los sones
de sutil entusiasmo que a la vida le infundas
¡Eres parte inherente de nuestras decisiones!

 

©IRENE MERCEDES AGUIRRE, poeta y escritora argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

LA MADRE, Elias Galati, Argentina

 

LA MADRE

 

Madre es un término que caracteriza a la condición de una mujer que ha parido, en relación a sus hijos.

Por analogía se extiende a la mujer que adopta, que cría o que se ocupa del crecimiento y educación del niño.

Familiarmente se trata de madraza a aquella que mima demasiado a sus hijos.

Más allá del concepto biológico, la maternidad involucra a la postura de la mujer tanto psicológica como mental, en su condición de mentora y responsable principal de la crianza del niño.

¿Qué significa ser madre?

Desde lo existencial es una cualidad preferencial que se le ha dado a la mujer, por la cual completa dentro de sí misma, la concreción de una nueva vida, con sus cualidades físicas, morales y espirituales.

Desde lo espiritual, es un don divino, por el cual participa de la creación, poniendo de sí todo aquello que falta para que surja un nuevo ser.

La madre es la concreción de la trascendencia, la continuidad de la especie y la trasmisión de las tradiciones humanas en el devenir de la historia.

Por ser madre, la mujer cambia su vida, su forma de pensar, sus proyectos y encara una nueva realización existencial, de una manera compartida, ella y su cría a la que dedicará su tiempo prácticamente durante toda su vida.

Entrega su corazón, como ya ha entregado parte de sí misma en la gestación, y continúa durante la crianza entregando sus fuerzas, sus alegrías, sus dones, sus preocupaciones, sus tristezas y dolores, para la felicidad y el porvenir de sus hijos.

El hijo es su razón de ser y su compromiso es completo y por toda la vida.

La mujer vive en ese estado de madre, una situación especial, pero que es modelo de la vida de la humanidad.

Es un vínculo relacional, no hay madre sin hijo, ni hijo sin madre, son términos que no existen sin el otro.

Es el paradigma de la alteridad, con la condición especial, que la unión es tan profunda, no sólo por haber compartido 9 meses de vida, en un solo cuerpo, sino por la proyección de la vida común durante toda la existencia.

La maternidad completa la creación; la maternidad es un acto de amor, sublime, inconmensurable, total y absoluto.

Es entrega, es dar, sin esperar respuesta, sin pensar en recibir, sólo dar, dar por amor.

La gran mayoría de los estímulos que forman los sentimientos y emociones del niño y aquello que va a constituir su personalidad y forjar su carácter se debe a esta maravillosa interacción madre e hijo.

El amor maternal constituye el modelo del amor humano, es aquel que constituye el valor, más allá del sentimiento y señala la real y verdadera condición humana.

Sin el cariño de una madre, sin el amor que trasunta  y emana de su ser, no sería posible una constitución digna y valedera del hombre.

Ser madre es una característica propia y especial de la mujer; más el concepto y la forma tanto de entenderlo como de ejercerlo está en constante evolución tanto cultural como socialmente.

Esta incidencia a veces, trastoca la condición de la mujer, y se ve obligada a respetar pautas, que a lo mejor no comparte, o que no acepta, o van en contra de sus ideas.

Pero la condición de madre esta inmersa en un contexto social y cultural, en un tiempo y en un espacio, y a veces en espacios muy acotados.

A pesar de todo es una condición universal, un sentido común a todas aquellas que física o espiritualmente han elegido la maternidad.

La fuerza y la tenacidad, aún en la aparente debilidad, que parece imposible, está en ella aunque no se entienda cómo surge.

La savia nueva que nutre el corazón, en una simbiosis que fue primero física dentro de su ser, y después apoteótica y total, durante la existencia.

Porque es un ser que siempre será madre, a pesar del tiempo, de las angustias, de las tristezas como de las alegrías.

En el derrotero de nuestra existencia, está su marca, su señal, en forma de inspiración, como ayuda, como acicate para continuar a pesar de las dificultades, como amor entendido en su totalidad y sin límites.

Si quieres entender la vida, si quieres comprender el amor y la bondad, si deseas encontrar la belleza, si quieres percibir a Dios, mira a tu madre; sino la tienes mira a una mujer madre haciendo el trabajo más preciado que nos ha dado el Creador.

 

©Elias D. Galati, Argentina