ESTAS BURBUJAS QUE HAY EN MI MENTE
Para inspirarme, bastó que
por un momento me asomara a la ventana. Fue suficiente ver a una madre con su
hijo en brazos, un Sol grande que me comía los ojos, dos hermosas niñas jóvenes
jugando con un perro, el cielo con filamentosas nubes blancas en el horizonte,
tres autos desplazándose raudamente por la avenida lejana, retornar al silencio
de las rosas de otoño que encienden mis canteros, pisar el pasto con los pies
desnudos y saber que la Libertad del campo me libera, que la sal del mar me
embriaga de Amor y que el conjunto – magro – de altos edificios de concreto con
su “establishment” establecido por la costumbre, la moral y las buenas formas
que así lo decretan, me asfixia, me despedaza, me castra y me rompe en mil
trocitos de plástico; cuando yo, en realidad, quisiera que me destrozara en mil
millones de néctares de cerámica y compases musicales para que otros los
absorban y en ellos fructifique esta sangre que me da nueva vida a cada
instante.
No me interesa juzgar,
simplemente, pido que me dejen hacer lo mío con los míos. Mañana, (ese momento
que todos sabemos en nuestros interiores cuando llegará y como habrá de
llegar), veremos quien eligió el camino acertado, quien supo reconocer las
huellas del germen del Amor. ¡Descartemos toda otra posibilidad! Hablamos de la
Paz; pero sólo de la boca para fuera. Insistimos del problema desarrollista; y
ocurre otro tanto. Únicamente por medio del Amor se puede llegar a la
comprensión y con ella a la Paz… No hay otra manera. Y las pruebas están a la
vista: todo fue intentado y se ha fracasado siempre. La solución es simple y
sencilla, la tenemos al alcance de nuestras manos, siempre la descartaron…
¿Es necesario preguntarse
por qué?
Cerca de dos años atrás fue
la ultima oportunidad en que vi a Laura. Cuando me reencontré con ella, hace de
esto tres semanas, conversamos mucho entre café y ginebra; no tardé en entender
que me había enamorado una vez más…Pero resulta que Adriana es mi novia Y yo no
puedo tener dos novias, según dice lo “establecido”. Laura (de sólida formación
intelectual, pero que parece no había leído a Sartre ni a Simone de Beauvoir) y
yo discutimos largas tardes sobre si se podía amar a dos personas en un mismo
tiempo. Mas, el dialogo chocó siempre contra el mismo muro: Es imposible
responder preguntas (en cierto modo técnicas) cuando se trata del Amor, porque
él está más allá de las palabras y de mi mismo. Puedo enamorame de Laura por su
intelectualidad, por su capacidad de creación, por su agresividad frente al
medio que la rodea; y de Adriana por su inocencia, por su dulzura, por su
curiosidad siempre lista, por las bellas palabras que me dice, por su deseo de
superarse después de haber vivido atada al “hogar” toda su infancia y parte de
su adolescencia. Y aún quedaría posibilidad de integrar otra muchacha al grupo.
Hay muchos que lo ven como yo, pero somos pocos para desengañar a este mundo de
máquinas y maquinados; zombis conscientes.
Me argumentaron que el
Amor no puede repartirse ni dividirse. Por mi parte, puedo sentenciar, que
jamás he hecho tal cosa; sencillamente, me ha limitado a entregarlo a quienes –
según el dictamen de mi espíritu – son merecedores de él. Y esta forma o mejor
dicho manera de amar, no desvirtúa en nada el Amor en si mismo; puesto que yo
doy a cada parte de ese toda la integridad de mi ser espiritual; a Laura y a
Adriana puedo brindarme por igual. Claro está que eso sólo puede ocurrir el día
que ellas acepten mi posición; esto es, el momento en que no razonen sobre el
Amor, sino cuando te dejen llevar por el espíritu.
Razonar sobre cosas del
Amor es una utopía; o peor, es un imposible. ¿Cómo puede saberse si el mundo es
redondo estudiando únicamente zoología? Aquí ocurre igual; es un poco aquello
de zapatero a tus zapatos… Por otro lado, aquellos que me atacan con el asunto
de la poligamia y compañía, jamás han sabido responder preguntas como estas:
¿Quién asegura que el humano es monógamo? ¿Qué científico puede demostrarlo?
¿No son acaso simples reglas interpuestas por la sociedad? Es posible que en
muchos casos el Amor pueda ser dado a una sola persona; esto no lo niego. ¿Pero
si no se halla a alguien que reúna todas las cualidades que se buscan, qué debe
hacerse? Si esas cualidades, esos caracteres, están repartidos en dos o más
humanos, ¿Cuál es el camino que debe tomarse?. Las costumbres, la moral, las
leyes impuestas son claras al respecto: Nuevamente, la castración espiritual y
sensitiva. Tener un amante a escondidas está bien, puede permitirse. Pero
reconocer abiertamente que se ama a dos personas… eso es un crimen…
Levantarse. Tomar leche.
Estudiar. Almorzar. Trabajar. Cenar. Ver televisión. Acostarse. Dormir
(prohibido soñar). Levantarse.
¡No! No es posible vivir
en la alienación que provoca la falta de Paz y comprensión. Siento que estoy
siendo yo mismo; auténtico; ¡ahora, después de haber vencido muchas barreras
materiales!; y esto porque tengo conciencia que todavía me quedan muchos más
obstáculos por dejar atrás. Pero quiero que mis semejantes, también intenten
dicha autenticidad. No pueden vivir como vegetales, mucho menos como piedras.
No pueden repetir constantemente el monótono: “Buenos días Señor jefe”; o el sin igual: “no te metas”, solo variado por un “mejor no meterse”; o el tan conocido: “hacer las cosas más o menos”. ¡Pero no se dan cuenta – les grito –
que si empiezan una tarea con la idea de hacerla “más o menos” con toda certeza la van a terminar mal!.
Así transforma a las
personas a la auto represión, que es la peor represión que existe y de la única
que cada uno es responsable individual.
Se puede gritar y cantar.
Se puede amar. Se puede soñar. Basta con quererlo, con desearlo, necesitarlo
fervientemente…
Corre. Desnudate. Al fin,
escapa…
Agosto de 1972
ANTONIO LAS HERAS – Buenos Aires, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO Y
ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA
Escrito a
mis 20 años de edad. Y lo ratifico en todo cuando aquí expuse, ahora que cuento
con 73 años de edad cronológica.