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sábado, 31 de octubre de 2026

MADUREZ - Rodolfo Leiro - Buenos Aires, Argentina

 


MADUREZ

Yo maduré de a poco, en tiempo largo,
un trajín cotidiano, siempre esquivo,
aporté mi tesón, mi pan, mi trigo
sin quedarme sumido en el letargo,

no sometí mi pluma al lapso amargo,
la desazón que supo estar conmigo,
me sobrepuse al luto y al castigo
y al inmenso dolor que peso y cargo

y fui breva, quizás y acaso fardo,
un opaco bohemio, un vate pardo
a quien la vida trató como enemigo;

mi musa fue de ortiga y no de nardo
y en el balance final, dibujo un bardo,
anclado sobre un témpano perdido.


RODOLFO VIRGINIO LEIRO – Buenos Aires, Argentina
MIEMBRO FUNDADOR DE ASOLAPO ARGENTINA

VOLVERÉ - Roberto Patricio O'Durnin - Buenos Aires, Argentina

 

VOLVERÉ

El amor que les tuve fue por partes iguales.


Volveré.
Reserven un lugar, una luna, una esquina,
un espejo, una copa, un deseo.
Descarten las barajas más pequeñas.
Conserven sólo los momentos buenos.
Retoquen, si es preciso, los rincones.
Inclinen la balanza con el dedo.
Enfunden todas mis melancolías.
Que queden en familia mis recuerdos.

Volveré.
Seguro que en un libro
o escondido en un gesto.
En un encuentro, un brindis, un abrazo.
Volveré en las preguntas de mis nietos.

Volveré.
Cuando se busquen para acariciarme
con sus mejores palabras.
Cuando en la silla de la cabecera
se acomode un fantasma.
Cuando relean mis poemas
a solas y en voz alta.

Volveré en un dolor, una fecha,
en un grito de gol o una lágrima.

Volveré.
Y les traeré unos tangos una noche,
cuando el tercer alcohol les moje el alma.

ROBBY O’DURNIN 

ROBERTO PATRICIO O´DURNIN – Buenos Aires, Argentina
(Buenos Aires - 3 de agosto de 1937 / 24 de julio de 2014)

NIÑA DE LOS OJOS TRISTRES - Norberto Pannone - Argentina

 



NIÑA DE LOS OJOS TRISTRES


Niña de los ojos color cielo,
a tu recuerdo yo le canto esta canción.
Niña de la mirada blanda
pero tan llena de ternuras y de amor

El sauce llora triste sobre el río,
la tarde muere en un ocaso de dolor
lloro, sentado allí en la orilla
por esta ausencia que me oprime el corazón.

Niña de los ojos color cielo,
por siempre tu mirada se apagó;
pero, aún de la distancia
me llega el eco incorruptible de tu adiós

Sé que todo esto es imposible
de nada sirve el sufrimiento y el dolor.
Sólo me queda una esperanza:
que el infinito nos devuelva nuestro amor.

Hoy te traje las flores
de aquel rosal que cuidabas.
Niña de la mirada triste,
besé tu cruz y de quedarme tuve ganas.

Poema - canción – Año 1963

NORBERTO PANNONE – Argentina
Música: Norberto Pannone

CONTAMINADO - Germain Droogenbroodt - Alicante, España

 


CONTAMINADO


Aparentemente aún sin contaminar,
el cielo azul claro
contra cuyas nubes
de un blanco inmaculado
una bandada de pájaros
vuela ruidosamente,
como si protestaran
o como si fueran fragmentos
de la bóveda celeste.


GERMAIN DROOGENBROODT – Alicante, España

MIEMRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

ACERCA DE EDMUNDO RIVERO Y LOS REYES DE ESPAÑA – Luis Alposta – Buenos Aires, Argentina

 


Sabido es que por el Almacén de Edmundo Rivero han desfilado destacadas personalidades.

En cuanto a visitantes de linaje real, recordemos a los reyes de España, quienes concurrieron el 28 de noviembre de 1978.

    Archivo L. A - Edmundo Rivero y el rey Juan Carlos I de España

Aquella noche Rivero decidió comenzar el espectáculo con “Uno”, de Mores y Discépolo, tema que le fue señalado como uno de los predilectos del rey Juan Carlos. Después, el singular pedido de la reina Sofía: el tango “Cambalache”, de Enrique Santos Discépolo. Rivero lo cantó y, como final, agregó “Amigos que yo quiero”, de Hugo Gutiérrez.


Archivo L. A - Edmundo Rivero y la reina Sofía           

         Al bajar Rivero del tablado para presentar su saludo a los visitantes, les pidió que firmaran el libro de honor y les hizo entrega de varias grabaciones. Los reyes firmaron y Juan Carlos ofreció, a su vez, su estilográfica para que el cantor le dedicara los discos, pidiéndole luego que volviera al escenario -en lo posible- para interpretar “Sur”, de Aníbal Troilo y Homero Manzi.

         El monarca se despidió diciéndole a Rivero: “En la recepción de mañana me gustaría hablar de tangos con usted”.

               Carta que me envía el Marqués de Mondejar

en respuesta al envío de mi libro "Todo Rivero"


 

LUIS ALPOSTA - Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

 

"Uno" - tango de Enrique Santos Discépolo y Mariano Mores

https://www.youtube.com/watch?v=eIwMkpmfqNI&t=9s

"Cambalache" - tango - Letra y música de Enrique Santos Discépolo

https://www.youtube.com/watch?v=dGt7mp_ioW4&t=3s


MAGIA PASTELERA - Marian Muiños - España

 

MAGIA PASTELERA

 

Ella está cocinando su pastel de cumpleaños. A su memoria acuden recuerdos de ciertos pasajes de su vida. Algunos parece que no le pertenecieran, porque estaban guardados con candado en su inconsciente. No sabría decir si, puestos en una balanza, existe una paridad de buenos y malos o momentos. Las remembranzas oscilan según fluyen por su mente. Le queda la duda de si los tristes eligen recordar sólo los tiempos aciagos, o si existe algún impedimento que los empuja a ello. Entretanto, acaba de cocinar, habiendo pasado suficiente tiempo como para que se enfríe y pueda empezar con la decoración. Espolvorea con canela sobre una capa superior de manzanas. Finalmente hizo una tarta Tatin. Toda entera para ella sola. Prepara la mesa como para una gran fiesta. Es un día importante. No falta una vela con el número. Se sienta, se canta el feliz cumpleaños, pide un deseo, sopla la vela y… desaparece. 

Afuera, al otro lado de la ventana, la brisa sopla hacia el bosque y una hoja de roble se mece como si recibiera una caricia. 


MARIÁN MUIÑOS - España


TRASCENDENCIA UNIVERSAL - Clotilde y Mirella Tinnirello - Rawson, Chubut, Argentina


TRASCENDENCIA UNIVERSAL


Trascendencia universal, andadura
de benefactor numen milenario,
luz del alma, la mente en literario
arrobamiento de honda ceñidura.

Aflato lírico aliento fulgura
maravilloso sino planetario,
la palabra en castizo abecedario
en su virtud mensajera augura.

En versos de genial predicamento
en las letras de sus obras conlleva
la vid que humecta el pensamiento.

El bardo en don alígero se eleva
para difundir en veraz sustento
las facetas que la vida renueva.

...En arte de sintética versión
explica del ayer su proyección.


LETRA: CLOTILDE SORIANI TINNIRELLO
MÚSICA con ia: MIRELLA TINNIRELLO

Rawson – Chubut, Argentina

MIEMBROS HONORÍFICOS DE ASOLAPO ARGENTINA


COMPRENSIONES - Antonio Las Heras - Buenos Aires, Argentina

 

COMPRENSIONES


Es primavera y la tarde gélida.
Por momentos el Sol alumbra apenas.
Silencio esparcido por doquier.
Somos pocos quienes aquí estamos.
La escena invita a pensar profundo.
Comprender que ni un instante de esta vida
puede ser dilapidado, dejado o distraído.
Allí, ante mi mirada, están simbolizados
quienes fueron amados seres queridos.
Si. Cada momento debe ser bien utilizado.
Construirse, cada vez más, uno mismo.
Erigir una existencia única e irrepetible.
A ese convencimiento me lleva comprender
todo cuando, ahora, me está rodeando.
Vivir. Vivir en atrevida plenitud.
Es claro por qué he venido a caminar
por este singular sitio que llaman cementerio.


Frente a la tumba de mis familiares maternos.
Cementerio de Gral. San Martín (PBA), 18 de octubre de 2.026


ANTONIO LAS HERAS
– Buenos Aires, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

TRACCIÓN A SANGRE, LAURA YASÁN - Envio del escritor Ramón Fanelli (Compartimos)

 


Tracción a sangre

de Laura Yasán

Un adelanto del libro:

tracción a sangre

carga en mi cuerpo una mujer inválida que baila cuando duerme trenza el cabello blanco de la muerte para ganarse su favor como una novia ciega que debía conformarse con la corta memoria de sus dedos despierta cuando miente lleva un cascote atado a la correa de la lengua va quitando un surco tras de mí una continuación que me persigue como una cola de chatarra se enciende cuando callo cargo su enfermedad en la penumbra de mis huesos su equipaje de anemia su amistad de circo la quiero al otro lado pero el puente se ha roto la primera mitad no le interesa la segunda es negada Vuelvo sobre sus pasos cada noche. para ocultar la huella cada día como el guardián de un ancla que se oxida un perro encadenado a un desierto de vidrio lamiéndose la sombra




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LO VISIBLE Y LO INVISIBLE - Carlos Penelas - Buenos Aires, Argentina

 

LO VISIBLE Y LO INVISIBLE

 

En más de una ocasión hice referencia a historias del siglo XVIII, a mi infancia, Una educación particular. Mi padre me hablaba de don Carlos de Borbón , de la Orden de Calatraba o de la barca de piedra de Santiago Apóstol. Tenía unos seis o siete años y escuchaba historias dignas de los libros de cuentos. Con el tiempo supe que se mofaba de la historia, de los mitos, de las supersticiones. Era el menor de cinco hermanos. Roberto, el mayor, fabulaba y reía. De cuando fue bombero y salvaba de incendios a familias enteras, de cómo había nadado durante horas en un mar tormentoso, de cuando fue piloto de aviación y se tiraba en paracaídas. Pienso que en aquellos años nació en mí la pasión por lo desmesurado. Mi hermana Raquel me regaló a los doce años el libro del Barón de Münchhausen. A los quince años escribí mi primer poema. Era para conquistar a una muchacha bella, delgada, de ojos inquietantes. Mi primer amor, nuestros primeros besos.

Mi madre era la sensatez. Me orientaba en cosas elementales, en las compras de la feria, en la limpieza del hogar, en el baño diario. Y hablaba de sus padres, de las comidas, de cómo se debía sentar un niño a la mesa y saber escuchar a los mayores. Mi padre también me señalaba estas cuestiones pero siempre con un dejo de ironía, con una mirada crítica. Todos, padres, hermanos, tíos o primos criticaban el desborde del populismo, las dictaduras, la hipocresía del clero, la corrupción en los gobiernos, la delación, la pobreza del campesinado en Galicia. Eran los años donde en el cuaderno de clase debía escribir: "Mi mamá me ama, Evita me ama."

(Y ahora la palabra de nuestro querido amigo Harold Bloom: "Cuando empecé mi lucha contra Harry Potter, muchos padres me decían que, con él, sus hijos al menos estaban leyendo algo. Stephen King, el autor de esos espantos de terror, vino en mi ayuda. Escribió una reseña en The New York Times donde decía, con toda seriedad, que los chicos que leían a Harry Potter a los 9 o 10, en la adolescencia iban a leer a Stephen King. Está exactamente en lo cierto, no es que vayan a pasar a Cervantes o a Shakespeare").

En esos tiempos los tiempos eran otros. Se miraba a los ojos, se miraba el paisaje, se escuchaba y se intentaba pensar. Evitábamos la torpeza - la física y la mental - para sentir. Creo que allí está parte del dilema. Uno sentía. La mano del padre, el beso de la madre, la amistad del hermano mayor. Y las risas de las hermanas. Había vecinos, había perros que eran perros, gatos que eran gatos. Sin nostalgia, sin nostalgia.
En las cenas se discutía. Siempre había una polémica. En casa de mi tío Pedro al poco de llegar don Manuel, mi padre, el tío le decía: "Manolo opina de algo". Mi padre, cazurro, preguntaba: "¿Y para qué quieres que opine?" "Para poder opinar lo contrario", respondía el tío Fraga. Uno descubría barrios, monumentos, historias. La Visera donde todo era rojo y admirábamos a nuestros ídolos. Escuchaba en mis mayores el acento castellano y el acento gallego. Ese era el mundo. Y amigos judíos con quienes jugaba al ajedrez o cambiábamos figuritas inolvidables. Y las lecturas de las revistas. Y John Wayne. La pelota de goma y los primeros guantes de box.

Definitivamente un chascarrillo me pareció iluminador. Mi padre contaba que mi abuelo materno, Tomás Abad, un sábado visita al abuelo paterno, Pedro Penelas. Y sin más le dice: "Pedro, ya somos vellos, creo que deberíamos ir a la iglesia. Ter poñerse a bien con Dios".


CARLOS PENELAS – Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA