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sábado, 19 de septiembre de 2026

PREGUNTA - Germain Droogenbroodt, Alicante, España

 


PREGUNTA


¿De dónde viniste?
¿Adónde irás?

¿Cuánto tiempo durará aún
tu eternidad, planeta?

Reversible es todo.
Pero, ¿dónde está el límite?

¿Quién sabe del cambio
del oscurecimiento de la noche?

El tiempo urge, empuja la arena,
graba la palabra en la piedra
y espera que quede.

No como testamento.


GERMAIN DROOGENBROODT
– Alicante, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

LA FELICIDAD - Marta Pimentel - Paraná, Entre Rios, Argentina

 


LA FELICIDAD


Se pega a la piel
la emoción de las lágrimas.
La felicidad es una metáfora
flotando en el aire…
Llevo un mendigo dentro
me sonríe, me saluda
como a un enfermo
Y dice – no te olvides –
La felicidad se parece al colibrí
dando de comer a sus hijos.
Y le quedo mirando
¿Cómo sabe quienes habitan en mi casa?
¿Desde qué loco misterio tomaron envión tus alas?

Estoy contigo. y
abrazo la luna detrás de los cristales.



MARTA L. PIMENTEL ÁLVAREZ
-Paraná, Entre Rios, Argentina
.  

MIEMBRO HONORÍFCO DE ASOLAPO ARGENTINA

PAREIDOLIA - Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina

 


LUIS ALPOSTA - Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA











ERA SOLO UN ZAPATO - Norberto Pannone - Buenos Aires, Argentina




ERA SOLO UN ZAPATO


Era un zapato humilde.
Inconveniente.
O negro?
De cuero viejo era,
con grietas.
Consumado.
La punta enamorada de la altura.
Experto de lluvias y tormentas.
Zapato proletario, urbano.
Tutor del equilibrio.
Ni flaco ni gordo era.
Derecho o izquierdo?
Da igual.

Estuvo atorado un rato
mirando en los vitrales los buses y la anarquía,
luego, la emprendió contra el bronce y el blindex.
Al cruzar el vano de la puerta
el reflejo del piso publicó el orificio de la suela
donde quizás, aún guardaba un cierto retazo de recuerdos.
Entró decidido: ¡Iban a ver..!

Salió sin apuro,
como siempre, sin apuro, ilusionado.
El Subsecretario del Secretario, del Subsecretario del Secretario del Ministro, tenía una reunión.


©NORBERTO PANNONE, Buenos
Aires, Argentina

ASÍ ERES TÚ… Noris Roberts - Caracas, Venezuela

 


ASÍ ERES TÚ… 


Gota que acaricia o tempestad que se desata,
brisa que consuela o huracán que arrasa,
espina que hiere o brote que promete la rosa.
Eres contraste y equilibrio,
suave y feroz al mismo tiempo.
Exactamente así eres.

………………………………

This is how you are…


Drop that caresses or tempest that unleashes,
breeze that consoles or hurricane that razes,
thorn that wounds or bud that promises the ros
e.

You are contrast and balance,
gentle and fierce at the same time.

Exactly like this, you are.

©NORIS ROBERTS – Venezuela

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA










EL LEGADO DE LOS ANTIGUOS SABIOS MAESTROS - Antonio Las Heras - Buenos Aires, Argentina

 


EL LEGADO DE LOS ANTIGUOS SABIOS MAESTROS


Esencia legada por los Antiguos Sabios Maestros
dispuestos estamos a mantenerla y transmitirla.
No habrá opacos, ni tinieblas, ni neblinas que lo impidan
puesto que es el Gran Arquitecto del Universo quien nos ilumina.

Aunque quitarnos lo que traemos de la oscura profundidad
sea una lucha permanente, cruel y despiadada
no habremos de desistir ni un minuto, jamás, nunca;
pues la Verdadera Luz está encendida y no se apaga.

Varones y mujeres recorriendo el Sendero de la Iniciación
conformamos la Hermandad de la Espiritualidad y la Verdad
por todos, alguna vez, intuida, anhelada… siempre deseada.

Estamos aquí, dispuestos cada día, a debastar, tallar y pulir
la Piedra Bruta que, como lo hace desde milenios el picapedrero,
nos lleva a la esencial conversión de lo humano en trascendente.


ANTONIO LAS HERAS – Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORíFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGEN
TINA

A NADIE LE IMPORTA - Mónica Volpini - General Pico, La Pampa, Argentina

 


A NADIE LE IMPORTA


Hermosa tarde para morir de amor entre tus brazos.
En un loco vaivén de cuerpos y almas entrelazados en silencio.
Disfrutando de la calma que precede a nuestras innumerables tormentas.
Porque fuimos arena y ahora somos fuego.
Adónde estás. Estás acá muy cerca a pesar de la distancia.
Y somos dos.
Únicos. Diferentes. Pero jamás lejanos.
Hermoso otoño para fabricar mariposas de un verano
que eternamente jugaremos en nuestros mil encuentros.
Acércate. Disfrutemos la siesta. Adoremos el mar.
Porque de agua y lamentos se construye un camino.
El mismo que recorremos en nuestros encuentros furtivos.
En un cielo que nos arroja gotas de miel mientras nos amamos.
Es verdad. Somos diferentes a todo.
Nadie nos reconocería en este momento.
Mientras espero que vengas, mi piel arde en silencio.
No tardes. Necesito tus besos. Son mi vida y además mi esencia.
Y así estaremos juntos hasta nuestra última gota.
Viento y agua. Sol y nubes. Vos y yo.
Enamorados de la libertad que estamos sintiendo.
En un mundo ajeno a la paz y al silencio.
(A nadie le importa. Estamos viviendo)


MONICA VOLPINI
– General Pico , La Pampa, Argentina

MIEMBRO HONORíFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

LUZ Y SOMBRA - Delio Destefani - Junín, Buenos Aires, Argentina

 


LUZ Y SOMBRA


Por haber cometido el grave ultraje
de contemplar desnuda a su señora,
para siempre en la sombra aterradora
asumió su propia vida esbelto paje.

Si pudiera, Señora, a mis antojos
contemplar vuestra esplendida hermosura,
al instante aceptaba la tortura
de atraer la calígine a mis ojos.

Y la aceptaba con perfecta calma,
sostenido por grata certidumbre;
que, aún privando a mis ojos de su lumbre
¡Llena de luz me quedaría el alma...!


DELIO DESTEFANI – Junín, Buenos Aires, Argentina

Del libro: “HORAS BUENAS”, Pág. 24 - Ed. 1928

Editado en los talleres del Diario “La Verdad” de Junín, Bs As, en el mes de Julio del año 1928

¿MIGRACIÓN O INVASIÓN? -Ángel Medina - Málaga, España

 


¿MIGRACIÓN O INVASIÓN?

Es la noticia que está dando la vuelta al mundo.

Es poco conocido que posiblemente el islam pueda tener raíces del cristianismo que emigró a las tierras donde todavía se practicaba el politeísmo, la iglesia maronita originaria de los semitas helenizados que llegaron al Líbano tras la ruptura definitiva del judeo-cristianismo con el judaísmo tras la destrucción del templo de Jerusalém, allá por los años 350/410 d.C. 

Es notorio su expansionismo a lo largo de la historia. Lo tiempos cambian y hoy no puede hacer uso de la fuerza para el sometimiento del infiel y sin embargo continúa invadiendo Occidente. Para ello se propaga mediante la exportación de sus ciudadanos introduciéndolos en el viejo continente aprovechando el “buenismo” — ¿tal vez respuesta a la mala conciencia de pertenecer al primer mundo y no prestar la ayuda necesaria para el desarrollo del submundo infra desarrollado? —por una parte, tal es el caso de un país como el de la vieja piel de toro, con el efecto llamada que permite llegar multitudes para quedarse, y una vez pisan el suelo  acogerse a una ley que impide su expatriación al país de origen de los menores y dificulta el de los adultos que carecen de identificación alguna, así como  también la ilegalidad que supone el aluvión de pateras que cada día llegan a las playas. Algo parecido a una invasión híbrida, y que ha llegado a rematarse en estos días con una ocupación en toda regla, permitiendo ¿o fomentando? el país alauita el paso por su frontera del equivalente a la población ceutí invadida, alrededor de ochenta mil almas.

Precisemos en qué consiste el “buenismo”, reconociendo que no es otra cosa que el deseo de hacer un bien, compadecido por lo inmediato de las carencias de alguien, sin tenerse en cuenta que se trata de una parte de un todo, pero que de manera alguna se contempla esa totalidad con las carencias y los problemas que lleva consigo. Un mendrugo para hoy y hambre para mañana.

Dicho esto, veamos las “carencias” o daños colaterales que lleva implícito ese buenismo.

En primer lugar, es fácil entender que un país no puede vaciarse y trasladarse masivamente sus habitantes a otro. Cuando un país se desarrolla a “dos velocidades” y una de ellas se corresponde con los menos preparados—sobre todo la juventud—, es posible imaginar que la migración masiva pueda aliviar la situación interna al desprenderse de una parte importante de la ciudadanía que podría causar problemas internos, a la vez que los que se quedan dispondrán de una mayor renta per cápita, algo inversamente proporcional al país de acogida.

En segundo lugar, las personas que arriban de manera ilegal y que por lo general carecen de una formación suficiente, tras el deseo de mejorar sus vidas lo que realmente encuentran es que no disponen de trabajo ni vivienda y han de vivir en una marginalidad social, practicando la mendicidad.

En tercer lugar—algo que no debería obviarse— la mayoría de los inmigrantes son de religión musulmana y por tanto de costumbres diferentes— entiéndase la consideración hacia la mujer, el velo, aplicación de leyes, supremacía del varón, etc…— y como ya se ha podido comprobar allí donde se han asentado (véase los ghetos de Bélgica o Francia, incluso la policía tiene dificultades para entrar en ellos) han de crear forzosamente una situación de enfrentamiento e inestabilidad.

En cuarto lugar— y no de menor importancia—, al procrear en mayor número que los occidentales, con el paso del tiempo llegarán a obtener la ciudadanía del país de acogida y podrán imponerse en elecciones, con lo cual tendrán la capacidad para poder dictar leyes que favorezcan sus creencias y hábitos dentro de la legalidad. En suma: una islamización pacífica que va llegando poco a poco sin necesidad de expansionismo violento y que en un futuro podría alterar las leyes que rigen la vieja Europa y que proceden del humanismo cristiano.

En quinto lugar el efecto llamada afianza a ONGs que reciben ayudas por facilitar la llegada, y sobre todo las mafias que trasladan a esas personas hasta las costas del país de llegada, debiendo pagar una suma para ellos exorbitantes, y con el mayor de los riesgos que supone ahogarse muchos  durante la travesía, como habitualmente se está comprobando ( véase si no la frecuencia de pérdida de vidas humanas con las pateras y recientemente con la invasión de una ingente cantidad de personas al pasar la frontera marítima para llegar a Ceuta)

Antes de continuar, dejemos en el aire una pregunta inquietante para que el lector se la pueda responder: ¿quién se responsabiliza de las decenas de muertos en el mar durante el fin del mes de julio? ¿Marruecos por consentir/ promover la entrada o España por su efecto llamada para que venga quien quiera de forma ilegal? Nadie ha dicho nada al respecto y permanece el más absoluto mutismo.

En sexto lugar podemos preguntarnos qué ley superior se considera para la protección de menores que la de permanecer juntos a sus padres. Con el pretexto de facilitarle la acogida y una vida mejor el menor pasa a ser “propiedad” del Estado español hasta llegar a la mayoría de edad, en cuyo momento se le abandona a su suerte —en lugar de permanecer con su familia que es la primera responsable del mismo— ¿qué clase de ética es esta?

En séptimo lugar está la que puede ser el origen de ese buenismo, como es la utilización de la inmigración con fines políticos. Tal es el caso de España que pretende nacionalizar a los que vienen para poder teóricamente contar con un mayor número de votantes para las elecciones.( recientemente ha sido rechazada por el Tribunal Supremo la propuesta del Gobierno de facilitar la nacionalidad española a los nietos de los emigrantes durante la guerra civil que tuvo lugar  …¡hace noventa años!)Para ello, y así fomentar el efecto llamada, pregona a los cuatro vientos la bondad de vivir en España y concederles una subvención a los que llegan sin que a cambio ofrezcan nada que lo pueda compensar, lo cual introduce una reflexión profunda, y es la de que las personas adquieran como algo natural que la sociedad tiene que facilitarle el medio de vida que pueda responder a sus necesidades y no esforzarse por conseguirlo por sus propios medios. De ser así, permaneceríamos hoy en la misma situación que en la edad de piedra al no querer nadie esforzarse, teniendo cubierta sus necesidades más primarias.

→Así, no.

Podría parecer que las sociedades desarrolladas no han de procurar ayudar a los países más subdesarrollados. No es así. Digámoslo una vez más. Hay que tender la mano al necesitado. Mas, precisemos, ¿qué puede hacerse?

Es obvio que la respuesta de un solo país habrá de resultar insuficiente y se trata de que el mundo occidental y desarrollado trabajen juntos para poder ayudar al tercer mundo. ¿Cómo?

En primer lugar, como acaba de decirse, uniéndose y diseñando un plan unitario en la UE. Ni España ni ningún otro país por sí mismo tiene la capacidad suficiente para la integración de los que cada vez son más en llegar.

En segundo lugar— sea la ayuda económica, préstamos, facilitación de técnicas para el desarrollo, cultural, etc.— se tendrá que practicar el control efectivo en aquellos países al que esa ayuda llega para mejorar la situación del pueblo y no se pierde en el camino o beneficia a los dirigentes políticos.

En tercer lugar, los que vienen a Europa han de hacerlo con un contrato de trabajo para poder vivir por sus propios medios.

En suma: transformar el buenismo en justicia social. Y esto, bajo el auspicio de una ética superior que permita reconocerse en el otro para ayudarle a ser él mismo. Aquí puede aplicarse la norma evangélica de “fui inmigrante y me acogiste”, pero apoyando el buenismo en una respuesta inteligente. En suma: dar cañas y no peces.

→Así, sí.


ÁNGEL MEDINA – MÁLAGA, ESPAÑA

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


LA LEYENDA DE LA SALAMANCA RIOJANA - Gladys Abilar, Chilecito, La Rioja, Argentina

 


LA LEYENDA DE LA SALAMANCA RIOJANA

Cueva del diablo

“La salamanca riojana persiste en el mito y el horror. En la cueva de Sanagasta aún se buscan el beneficio del diablo y los secretos del mal”.

En la provincia de La Rioja, 20 kilómetros hacia el norte se encuentra la Villa Sanagasta, cuna de la Salamanca riojana. A 1.600 metros de esta Villa rumbo a Huaco (La Rioja), hay una caverna en lo alto del cerro con una enorme boca de entrada y unos 50 metros de profundidad; su piso exterior es de una increíble limpieza y su arena brilla reflejando el sol. Todo el conjunto constituye una formación rocosa rica en minerales como hierro, pirita y azufre predominando éste último, dato compatible con historias de demonios.

Los lugareños dicen que escuchan música, risas estridentes y un irresistible deseo de internarse en ella. La música que de allí proviene sirve para atraer adeptos que luego serán guiados hasta la entrada.

Se afirma que las brujas riojanas llegan desde el Famatina a Sanagasta donde se congrega la mayoría y luego viajan a Salavina, Santiago del Estero. Allí se encuentra el centro nacional de estas prácticas.

Salamanca (viene de salla=peña - mancca=bajo, infierno): vocablo quechua que significa aquelarre, reunión de brujas, seres demoníacos y almas condenadas que se dan cita para divertirse, bailar, beber, elucubrar maldades contra los seres humanos ofendiendo y renegando de todo precepto moral o religioso.

El rey de la Salamanca es el Zupay, quien preside las reuniones y sella los pactos de los hombres que acuden a él en busca de la clave de la vida, la ciencia de la carne y los secretos del mal. Esta leyenda, afirma que la Salamanca más importante es la de Sanagasta aunque existen incontables guaridas, ya sea en la cueva de algún monte, montaña o formaciones rocosas sobre la Pachamama (madre tierra) o en cavernas aisladas donde la topografía las hace inaccesible, siempre rodeadas de un halo de misterio y terror.

La Salamanca es el refugio del Demonio. Es su corte y su harem. El rebaño de brujas, entregadas al oficio de satisfacer sus deseos, lo incitan lujuriosamente con músicas sensuales y danzas lúbricas.

En este antro secreto, conocido solo por los iniciados en las artes de la brujería, donde los sábados por la noche se reúnen brujos (Calcus), hechiceros y adivinos en compañía de animales, se organizan fiestas en honor al macho cabrío, y se sirven los mejores manjares y bebidas como aguardiente, chicha y aloja. En estos festejos se baila y se canta desde la caída del sol hasta las primeras horas del amanecer. A modo de ritual se invocan a brujas y almas condenadas que pudiesen estar merodeando junto a los demonios del infierno. Testigos presenciales de estos aquelarres lo describen como un lugar iluminado con lámparas de aceite humano donde impera gran alboroto por los desbordes, gritos y carcajadas de los presentes. Se realizan conjuros y maldiciones.

Quien desea ingresar debe conocer la contraseña sin la cual la entrada permanece invisible. Si la conociese ingresa al recinto pasando por una especie de laberinto tortuoso. Entre otros se debe sortear el Arunco con un chivo maloliente que a embestidas lo empujará hacia el interior; una gran culebra amenazante cuya boca destila baba sanguinolenta y finalmente un Basilisco de ojo centelleante. Los adeptos no pueden revelar la entrada a la Salamanca. Un terrible castigo los aguarda si así lo hiciesen.

Los participantes de estas fiestas pueden permanecer varios días sin dormir y sin atisbo de cansancio. Luego son beneficiados con algunas virtudes como la sanación de sus semejantes, amplios poderes para la ejecución de instrumentos como quenas, sikus, pinkuyos, erkes, caja, violín, gran capacidad de oratoria, facilidad en el canto, el baile etcétera. Beneficios que el Diablo les otorga a cambio de su alma, la que debe ser entregada en un tiempo estipulado en un contrato firmado con sangre.

En ocasiones es el mismo Diablo quien sale de la Salamanca a buscar devotos. En esos casos toma la forma de Mandinga, y se aparece como un gaucho vestido pomposamente con adornos de plata y ornamentos.

Es posible reconocer a las personas que han estado en la cueva porque no proyectan sombra.

Se ha pretendido derivar el vocablo del “Aimará sallamanca” que significa “piedra abajo”, pero los estudiosos sostienen que tanto el mito como la denominación son de origen hispano y común en toda América del Sur.



 




GLADYS ABILAR – Chilecito, La Rioja, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


sábado, 12 de septiembre de 2026

EL POETA DESCUBRE A LA AMADA - Carlos Penelas - Buenos Aires, Argentina



EL POETA DESCUBRE A LA AMADA


Veo subir su cabellera en la noche,
entre voces, espejos y recuerdos.
Susurro tu nombre en silencio
mientras las manos buscan
el tacto de la tarde, en la beatitud
infinita que asoma sutilísimo.
Hay un edén, un eco en la avidez
inalcanzable, desnudo.
Entonces surge el lecho,
el vino, la cebolla, el ajo.
Me veo cautivo en ese cielo
de moradas y barcas.
Te poseo secreta en el aliento
de la rosa y del ardor sensible.

Sin saberlo, empujas la memoria
en el instante que late tu vestido.
Hacia el viento,
hacia el presagio del viento.


CARLOS PENELAS
– Buenos Aires, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

SUEÑOS LÍQUIDOS - Nedy Varela Cetani - Montevideo, Uruguay

 


SUEÑOS LÍQUIDOS


Sueños líquidos
despertando los ojos de la arena,
los pies profundos de sus marcas,
su sombra caminante de asperezas.
Sueños líquidos.
Chasquidos invisibles
de lenguas transparentes
conversando en la orilla,
esmaltando la tarde con su plata.
Sueños líquidos.
Mareas creciendo en celo
bajo la luna llena.
Hinchando su vientre sobre el muelle.
Derribando pilares.
Rompiendo las represas.
Llevándose mi ancla.



NEDY VARELA CETANI
- Montevideo, Uruguay
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

Del bestiario mexicano (1889 - 1959) Alfonso Reyes / Aporte de Carlos Penelas / Buenos Aires, Argentina

 

Del bestiario mexicano

(1889 - 1959)

Alfonso Reyes



En el norte de México acostumbran poner a los gallos en lo alto de un templete, para que no se los coman los coyotes. Desde su mirador, el gallo va y viene, y mira de reojo al coyote que se va acercando con un airecillo bondadoso:

—Buenos días, hermano gallo.

—Buenos días, hermano coyote.

—¿Qué haces ahí trepado?

—Ya lo ves, tomando el sol.

—¿Por qué no bajas un rato a “platicar” conmigo?

—No me atrevo, ¡no vaya a pasarme “alguna cosa”!

—¿Qué puede sucederte? Si desconfías de mí, acuérdate de que ya el león, el rey de la selva, acaba de dictar una ley ordenando que ningún animal le haga daño a otro. ¡Anda, baja, no tengas miedo!

—No me atrevo…

—¡Pero si la nueva ley te ampara!

—No creas, hermano: hay cabrones que ni la ley respetan.

II

-¿Adónde con tanta prisa, hermano chango? ¿Por qué corres así?

-Voy a esconderme, hermano tejón.

-¿Por qué?

-El rey de la selva acaba de ordenar que maten a todos los elefantes.

-Sí, ¡pero tú eres mono y no elefante!

-Cierto, pero mientras lo averiguan, me chingan.

(Y siguió corriendo.)

FIN

Aporte de Carlos Penelas

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

SONETO DEL ADIOS A LA MUSA FINOLI – Luis Alposta – Buenos Aires, Argentina

 


SONETO DEL ADIOS A LA MUSA FINOLI


Buen empilche, buen lomo y un taller literario.
(Que la mina es finoli desde lejos se embroca).
Esos cinco minutos que uno tiene de otario:
se me vino de river y me le fui de boca.

Tiró más que una yunta. Siempre pensando en ella
me pasaba las horas laburando algún verso.
Escabuyí los brolis firmados por Centeya.
De mi propia medalla pasé a ser el reverso.

Si escribís un poema -me lo chantó de entrada-
hacelo bien difícil, que no se entienda nada.
Y eso ya no lo banco. Vuelvo al verso atorrante

que se escribe en el feca sobre una servilleta.
Las musas son beatrices, te laburan de Dante,
te calientan los versos y olvidás al poeta.

LUIS ALPOSTA - Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

Del libro "Con un Cacho de Nada", poemas. Ed. Corregidor, Buenos Aires, 1986.  Segunda edición, Ed.  Corregidor, Bs. As. 2001.

Click: Canta el “Tata” Cedrón

https://www.youtube.com/watch?v=Gx67njCjok0


COSAS DE NIñOS - Marian Muiños - España

 


COSAS DE NIñOS

 

A la orilla del mar, juntaba pequeños tesoros.

Soplaba la arena pegada por la humedad.

Rebuscaba con las manos, hundiéndolas y arrastrando surcos; colaba la arena por el cedazo de plástico.

Se afanaba con entusiasmo, relamiéndose con un anticipo voraz.

Miró varias veces en dirección al chiringuito de playa. “Un aperitivo”, dijo en voz bajita. “Unos aperitivos”, repitió en voz alta.

Se le hacía la boca agua.

No se atrevía a ir solo. Examinó a su mamá de manera inquisitiva. Ella le indicó que “no” con la cabeza.

Caminó en dirección a donde vendían refrescos y tentempiés. Desplazarse sobre la arena resultaba agotador. Se imaginaba a sí mismo transitando un desierto, con dunas y un oasis en la distancia, como lo pintaba el dibujo de aquel cuento.

A mitad de trayecto echó un vistazo a su abuela, que seguía sentada a la orilla del mar.

Ella comprendió la pregunta no formulada y negó, con un leve y firme movimiento de cabeza, con divertimento y tristeza a la vez.

El niño no comprendía por qué nadie lo acompañaba. ¿Sería tal vez porque al cumplir seis años aún no podría gozar de los derechos de un adulto?

Finalmente, con determinación, llegó y habló con la camarera.

Regresó sin las aceitunas, son aperitivos y con un gesto compungido, no exento de amarga sorpresa.

“¿Y?”, le preguntaron la mamá y la abuela.

Él, cabizbajo, explicó que no habían sido aceptadas las conchas que destellaban al sol, y que había recolectado como moneda de cambio.

Querían dinero, unas monedas…

Intentaron explicarle “cómo funcionan las cosas en esta sociedad”.

El niño reflexionó un momento y concluyó:

“Pediré un detector de metales a los Reyes Magos”.

 

MARÍAN MUIÑOS – España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

TIEMPOS MODERNOS -Germain Droogenbroodt - Alicante, España

 


TIEMPOS MODERNOS



Los mostradores con personas
que brindaban acceso o información
han sido sustituidos por máquinas.
Extensas respuestas a preguntas
que antes obteníamos por teléfono
ahora se estandarizan y preprograman.
Nuestros gustos quedan registrados.
Seleccionan por nosotros
lo que queremos ver u oír.
Seguimos vivos,
pero ya no vivimos nuestra propia vida.



GERMAIN DROOGENBROODT
– Alicante, España
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

ESE HOMBRE Y SU MIRADA… - Antonio Las Heras,- Buenos Aires, Argentina

 

                                                                      Imagen- PINTEREST


ESE HOMBRE Y SU MIRADA…


Vibra el humo saliendo de esa pipa
sostenida con una de sus manos
mientras observa, sereno y en soledad,
las nubes que acumulada el horizonte.
Advierto su actitud tan reflexiva
que me permite asegurar que algo,
en su mente, está pensando
sobre aspectos, pasados y futuros,
de lo que alberga ya su vida.
Me equivoco, no está solo,
está siempre acompañado de su pipa.



ANTONIO LAS HERAS - Buenos Aires, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

LÁGRIMAS DE BRIANA -Favio Ceballos - Baigorria, Santa Fe, Argentina

 


LÁGRIMAS DE BRIANA


Diáfano amanecer, los caracoles
defiéndense en espuma y se refugian
una flor del estruendo en arreboles
y el asfódelo azul, las dos tertulian.

Briana recoge perlas de rocío
por esa extraña alarma de las olas
que el viento le dibuja al sembradío
se cambian de color las amapolas.

Un sentir me ha colmado, es mediodía
extasiado de luz y de belleza
en su mirar de flor y picardía
he encontrado al amor, ya nada pesa.



FAVIO CEBALLOS
– Baigorria, Santa Fe, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

TRAZANDO CAMINOS - Salomé Moltó - Alcoy, Alicante, España



TRAZANDO CAMINOS
 

Hagas lo que hagas
Pienses lo que pienses
todo se lo lleva el tiempo.
Y el esfuerzo en retenerlo
nos mantiene vivos
a pesar de que las aguas
tanto dulces como tormentosas
nos arrastran a nuestro destino
quizás sin pensarlo, quizás sin sentirlo
continuamos trazando caminos.



SALOMÉ MOLTÓ – Alcoy, Alicante, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

UNA PEQUEÑA EMOCIÓN - Irma Kurti - Italia

 


UNA PEQUEÑA EMOCIÓN


Voy buscando una pequeña emoción,
leve como el temblor de una hoja,
delicada como el vaivén de la hierba
y el ligero chapoteo de una ola.

No busco una emoción abrumadora
que me sacudirá como un terremoto
creándome tantas noches de insomnio,
cegándome como un espejo vacío.

Voy buscando una pequeña emoción
en la que mi corazón se sostenga.

Traducción de Rafael Carcelén

IRMA KURTI – Albania - Italia
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

IRMA KURTI es una poeta, escritora, letrista, periodista y traductora albanesa que ha estado escribiendo desde niña. Nacionalizada italiana, vive en Bergamo, Italia. Todos sus libros están dedicados a la memoria de sus queridos padres, Hasan Kurti y Sherife Mezini, quienes le apoyaron y alentaron a cada paso de su camino literario. Kurti ha ganado numerosos premios literarios y reconocimientos en Albania, Italia, Suiza, Estados Unidos, Filipinas, Líbano y China. Recibió el Premio Internacional Universum Donna en su novena edición de Literatura en 2013 y fue nominada como Embajadora de la Paz por la Universidad de la Paz, en la Suiza Italiana. En 2020, se convirtió en presidenta honoraria de WikiPoesia, la enciclopedia de la poesía.

En 2023, recibió el Premio a la Trayectoria de la Academia Universum Suiza. También ganó el prestigioso Premio Literario Naji Naaman 2023 por su obra completa. En 2026, fue galardonada con el Premio Pluma de Oro por la Asociación Coreana de Literatura Mundial, en colaboración con el diario coreano Cultura y Pueblo.

Irma Kurti es miembro del jurado de varios concursos literarios en Italia. También es traductora para la Fundación Ítaca en España.

Irma Kurti ha publicado más de 124 obras, entre libros de poesía, ficción y traducciones. Sus libros e han publicado en 25 países de todo el mundo.

 



sábado, 5 de septiembre de 2026

De “Cambalache” – tango (1934) – Enrique Santos Discépolo – 1901 – 1951 – Buenos Aires, Argentina

 



Que el mundo fue y será una porquería, ya lo sé,

en el quinientos seis y en el dos mil también; …

 

ENRIQUE SANTOS DISCÉPOLO – Buenos Aires, Argentina, Argentina


ABSURDO - Teresinka Pereira - Brasil

 


ABSURDO

Los mayores pecados
bajo el poder
de la igualdad.
La naturaleza mutilando
las criaturas
¡ y esperando su amor!

En el agua, en el cielo,
en medio de la calle
un incendio de dolores:
el alma bendiciendo
la noche, los labios
incontenibles, sellando
la poderosa ignorancia.

¡ Coraje!
Atacar el absurdo desierto
sería evidencia
de frustración.

TERESINKA PEREIRA – Brasil
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

UNA FLOR, AL MENOS - Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina

 



LUIS ALPOSTA - Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

LA MUSA MERODEADORA - Rolando Revagliatti - Buenos Aires, Argentina

 


LA MUSA MERODEADORA

“Yo tan sólo veinte años tenía”
Enrique Cadícamo

Hablamos largamente en la plaza
de sus creencias, de mi incredulidad
a qué me dedicaba y qué quería ser
-un levante común el mío, sin sospechar-
y qué nombre le puso a su hijito y por dónde vivía ella
de Nicolás Olivari, más tarde
entre polvo y polvo
lavándose
Yo tan sólo veinte años tendría
y no aflojó
-mi segunda puta
aquella merodeadora del Once-:

le tuve que pagar.


ROLANDO REVAGLIATTI – Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

MIRADA - Ady Yagur - Israel

 


MIRADA


Mirada al cielo divino
a pibes que imaginan,
a la realidad mensajera
entre pueblos sufridos.

Mirada ahora presente
al virus entre nosotros,
a la pelicula fantastica
que de pronto vivimos.

Mundo muy desolado
busco nuevos brios,
una sonrisa que anime
el alma ahora apenada.

Soledad de mil verdades
tristeza que tiene mirada,
la lluvia anima las lagrimas
que derraman los ojos.

Enterrar las amarguras
ponerle flores al tiempo,
dejarlas que perfumen
acariciando a los pueblos..


ADY YAGUR - Israel

VAGO RECUERDO DE UN INSOMNIO -Carlos Penelas - Buenos Aires, Argentina

 


VAGO RECUERDO DE UN INSOMNIO


Me llega su voz, errátil.
Palabras salidas de la tarde,
palabras como un largo silencio
en mitad del silencio.
Nada se mueve.
Veo la luna del ropero,
un café frente a la Basílica de Guadalupe.
Siento la aguda nostalgia de los hijos,
una callecita flotant
con luces como lluvias, brumosa.
Creo ver una estrella sostenida en su mano,
una nube tenuísima, un designio efímero,
una isla que crece y se desliza.
Ahora un poema de Pessoa sobre la mesa
en la falible memoria del conjuro.
También la bajamar, orillas tornasoleadas,
la espalda de una mujer en el beso del aire.
Es difícil imaginar en estos días
la beatitud de la infancia.


CARLOS PENELAS
– Buenos Ares, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

LOS VALORES - Clotilde Soriani de Tinnirello - Rawson, Chubut, Argentina

 


LOS VALORES


Los valores empatizan
con los principios humanos,
la ética en vínculos sanos
las virtudes fecundizan.

En armonía priorizan
sin intereses malsanos,
el buen respeto entre hermanos
buenas obras garantizan.

La vida comunitaria
da felices resultados
de protección solidaria.

Con los ánimos templados
unirse en una plegaria
cultiva lazos sagrados.

Los valores son esencia
de lozana convivencia.

CLOTILDE SORIANI DE TINNIRELLO - Rawson, Chubut, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

UN DÍA MÁS- Marian Muiños - España

 


UN DÍA MÁS

 

Ella está cocinando su pastel de cumpleaños. A su memoria acuden recuerdos de ciertos pasajes de su vida. Algunos parece que no le pertenecieran, porque estaban guardados con candado en su inconsciente. No sabría decir si, puestos en una balanza, existe una paridad de buenos y malos o momentos. Las remembranzas oscilan según fluyen por su mente. Le queda la duda de si los tristes eligen recordar sólo los tiempos aciagos, o si existe algún impedimento que los empuja a ello. Entretanto, acaba de cocinar, habiendo pasado suficiente tiempo como para que se enfríe y pueda empezar con la decoración. Espolvorea con canela sobre una capa superior de manzanas. Finalmente hizo una tarta Tatín. Toda entera para ella sola.

Prepara la mesa como para una gran fiesta. Es un día importante. No falta una vela con el número. Se sienta, se canta el feliz cumpleaños, pide un deseo, sopla la vela y… desaparece.

Afuera, al otro lado de la ventana, la brisa sopla hacia el bosque y una hoja de roble se mece como si recibiera una caricia.

 

MARIÁN MUIÑOS – España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


LURCA - Norberto Pannone - Buenos Aires, Argentina

 

LURCA

Corrí  desesperado. No había duda de que el propósito de aquellos hombres era detenerme. Cuando di  vuelta la esquina vi que otros estúpidos como yo corrían la misma suerte.

Vi que un joven y atlético habitante tropezó en la vereda y cayó en las redes asesinas.

Me imaginé que el pobre tenía tanta mala suerte como yo y pensé que, siendo tan ágil por su juventud no le había bastado para sustraerse a la detención. ¡Qué podía pretender yo entonces! Renegué. Seguro que al primer intento me atraparían a pesar de que aún mis piernas respondían bastante bien.

Noté que mi respiración se estaba volviendo agitada  y ansiosa. Tenía la boca y la garganta secas. Quise tragar saliva y me dolió la faringe por el esfuerzo, era como si mis viejos pulmones se estuviesen calentando para quemarme el pecho.

Varios de mis compañeros ya habían sido detenidos. En un último esfuerzo me arrojé a un zaguán simulando una acción de ocultamiento, pero eso sólo sirvió para que el uniformado y el otro, de civil, me tomaran por la fuerza y me arrojaran en el habitáculo donde algunos de mis compañeros mascullaban su rabia y su miedo.

Tres días habían pasado desde aquella fatídica mañana.

Tres días y tres noches de pesadilla.

Pocos pudimos dormir algún rato en el piso sucio y mugriento.

Algunas pilchas viejas y olorosas hacían las veces de camastro.

Casi no nos daban de comer y el agua escaseaba. Era sucia y caliente. Yo, a pesar de toda mi bronca y mi tristeza, aún comía de aquella porquería que nos daban.

Algunos compañeros hacían más de tres días que ya no comían.

Yo no entendía por qué. Más adelante habría de comprender lo que pasaba.

Al cuarto día, algunos de los presos más viejos, fueron reubicados quien sabe donde. Eran del grupo de los que ya no comían ni bebían. Pensé que irían a algún tipo de tortura o alguna cosa parecida y que más tarde volverían.

Nunca los volví a ver.

Un “niño bien”, que se la pasaba  llorisqueando todo el día, me dijo que estaba esperando que alguien lo viniera a buscar. Estaba seguro de que responderían por él y le darían la libertad, pero ya habían pasado veintisiete días y nadie había llegado para liberarlo. Esa noche dejó de comer y a los tres días se lo llevaron casi a la rastra. Tampoco lo volví a ver más.

Aquellos “traslados” de algunos presos comenzaron a inquietarme, máxime cuando había comprobando que ya no regresaban.

Después de que el “niño bien” llorón dejara de comer y de llorisquear, pasaron los clásicos tres días y una mañana se lo llevaron. 

No me olvidaré nunca de aquella mirada desesperada y de miedo que me arrojó por la cara, era como si me hubiese arrojado toda su incomprensión, su decepción y su tristeza.

Por supuesto, tampoco lo volví a ver.

Una noche, mientras simulaba dormitar, escuche algo que murmuraban los malditos carceleros. Uno de ellos dijo algo de “Treinta días”  y también me pareció que escuchaba mi nombre. Lo de los “treinta días” no lo entendí muy bien, pero estaba convencido de que habían pronunciado mi nombre.

Había perdido mucho peso y me estaba poniendo cada día más débil.

Estaba seguro de que alguien vendría por mi y me sacaría de aquella mugrienta prisión donde los barrotes  oscuros y lúgubres que nos separaban del mundo, se asemejaban a garras asesinas cerrándose cada vez con más fuerza y rapidez sobre los infelices que nos hallábamos allí sin poder saber siquiera cual había sido el delito que habíamos cometido.

Esa noche me tiré sobre el piso y tuve una revelación:

¡Ya se! ¡La señora Carmen me conoce y ella firmará con gusto la caución sobre mi honestidad!

Además, ella fue la única que siempre me alcanzó un plato de comida y nunca me hizo un reproche! ¡Claro: La señora Carmen..! ¡Cómo no me di cuenta antes! ¡Seguro que ella vendrá de un momento a otro y me iré de esta maldita pocilga! ¡Todavía hay tiempo! ¡Me parece verla entrando con su documento en la mano!

Pero las horas, con su cadencia inexorable fueron rolando ocultas entre los ruidos de la calle triste!

Los días pasaban y la señora Carmen no aparecía

Había perdido la cuenta del tiempo que había transcurrido desde nuestra detención.  Los que ingresamos el mismo día todavía estábamos allí.

Una mañana, sin saber por qué, sentí que la tristeza más profunda me invadía, que mis ojos estaban  opacos y que un gran cansancio se apoderaba de todo mi ser.

Ese día dejé de comer.

No tenía apetito ni sed y pensé que me había contagiado de aquella rara enfermedad que, poco a poco, se iba apoderando de todos nosotros. Me asusté.

Un guardia me trajo agua y vi  mi rostro reflejado en ella: flaco, con la mirada muerta y sin brillo. Solo eso.

No tenía sed y no bebí una gota. Aquel maldito líquido sólo me sirvió de espejo!

Tres días después vinieron a buscarnos y,  junto con los compañeros que habíamos sido detenidos en la misma ocasión, partimos desolados con el paso tardo hacia lo  desconocido.

Miré al guardia y supe de su miedo y de su angustia.

No se por qué, pero vi tanta zozobra en aquel rostro que sentí un nudo en la garganta y tuve ganas de llorar, por mi mismo y por aquel infeliz con cara de magro asalariado.

Me dio lastima el pobre hombre…

Partimos en silencio.

Atravesamos una inmensa sala, decepcionados de todo;  por esta perra vida y este puerco destino que nos tocaba vivir.

De todos nosotros ninguno tuvo la “suerte” de que alguien viniese por ellos a “sacar la cara”, como quien dice… y a ofrecerse como garante.

¿Garante de qué? ¿Qué habíamos hecho? ¿Sólo por vivir en libertad? ¿Sólo por vivir de cara al viento y pedir a veces algo de comida? ¿Sólo por ser tan pobres e indefensos? ¿Sólo por  saber mirar a todos con la pureza y el amor con el que nacimos?

¿Por ser apolíticos y ateos..?

Una gruesa señora entrada en años traspuso sudorosa la puerta principal y con ansiedad interpeló al guardia que con aspecto de hastío estaba apoyado en el mostrador  tratando de releer un diario Clarín de la semana anterior.

            -¡Soy la señora Carmen, la del Kiosco que está frente a  la plaza San Martín, ustedes me conocen! Vengo por Lurca, ¡espero haber llegado a tiempo! Firmaré la garantía y se irá conmigo. ¡Yo me hago cargo!

-Lo siento señora… Ayer se cumplieron los 30 días, respondió lacónicamente el empleado.

La pobre mujer miró con rabia hacia la pared mientras secaba una lágrima amarga y rebelde que escapó de su roto corazón.

En la pared que daba hacia la parte más luminosa del lugar había un cartel que decía:

“SEÑORES PROPIETARIOS, SI PASADO LOS TREINTA DÍAS NO RETIRAN A SUS PERROS, ESTOS SERÁN SACRIFICADOS SIN EXCEPCIÓN”.

“DIRECCIÓN DE ZOONOSIS”

PERRERA  de la MUNICIPALIDAD de... 

Norberto Pannone ©2013

NORBERTO PANNONE – Buenos Aires, Argentina