PRESIDENTE: NORBERTO PANNONE
sábado, 6 de enero de 2024
CONSERVA SIEMPRE UNA PEQUEÑA LLAMA EN TU CORAZÓN - Ceferino Daniel Lazcano, Olavarría, Argentina
CONSERVA SIEMPRE UNA PEQUEÑA LLAMA EN TU CORAZÓN
Conserva siempre una pequeña llama en tu corazón.
Aunque sientas el vacío del mundo pesar
sobre ti
como el filo de una espada sobre la piel.
Aunque te nuble el fulgor de tantas guerras inútiles:
los combates de hoy apenas si escriben
unas pocas líneas sobre la conciencia planetaria
Aunque ignores o sufras por tanta sed
apagada en el fondo del Mediterráneo.
Aunque padezcas el saqueo de ésta, nuestra Latinoamérica,
conserva la capacidad de asombro, la inocencia,
la tenacidad, corazón de perro callejero
La vieja Tierra sufre los estertores
con tempestades de microplásticos
Atlántico y Pacífico
y aun así
se fabrican olas que renuevan el paraíso.
Aun así hay remedios que nacen del veneno
aun así hay magia e ilusión.
Conserva la llama en tu descenso
su luz te guiará
brindándole en el declive de la vida
brillo a tu mirada
razón y sentido a tu camino
hasta tus últimas pisadas
conserva un rayo de luz.
Aun sabiendo que el prisma del cielo
se ha contaminado.
Nada será perfecto; nunca lo fue
reina en tu imperfección
y goza. Camina, sufre,
si caes, re incorpórate y prosigue
Gira la Tierra y en su órbita
te muestra la miseria y la opulencia
y su revés
la verdad tras de las apariencias.
Vive hasta la última gota de tu aire:
es intransferible la experiencia
se agota,
reloj de arena
y en el último instante
sentirás, tal vez, que esa llama
incendia otros territorios
desconocidos
que tu esencia, mínima e incorruptible,
es eterna.
03 de enero de 2024
CEFERINO DANIEL LAZCANO, Olavarría, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
EL REINO DE LA “R” (Foneticología pentanómica) - David Volpintesta (Lucio Cañupan), Córdoba, Argentina
EL REINO DE LA “R”
(Foneticología pentanómica)
En
los torneos superiores de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) — ¿no sería
mejor Asociación Argentina de Fútbol, digo, siendo este un juego universal?— he
observado la curiosidad de que se impuso ampliamente la letra inicial “R” en
los nombres de las instituciones que alcanzaron el título y/o ascenso. No
abundan los nombres de participantes con nuestra letrita como inicial. Tales
fueron los campeones: en el Nacional “B” ascendieron Rivadavia y Riestra, dos
de la cuatro “erres”.
En el Federal “A”, dividido en cuatro
zonas, ausencia absoluta: el campeón fue el pacífico Gimnasia y Tiro de Salta
sin desperdiciar perdigones y acrobacias, a quien acompaña San Miguel habiendo
dado guerra catequética hecho todo un angelito, obteniendo el Torneo Apertura
de la “B” Metro y luego el repechaje contra Douglas Haig para llegar a un
Nacional “B” que se ve menguado en cuanto a “erres”.
En la Liga Profesional de veintiocho
equipos sólo tres la llevan, situación que se repite en la velozmente abreviada
Copa de la Liga y dejando de lado la Copa Argentina donde se repiten los
mismos. El origen de la “R” nos remite al alfabeto fenicio donde se llamaba
“rehs” o rosa y significa cabeza, (como las cabezuelas de las rosas, “que son
sin porqué, florecen porque florecen, no preguntan si se las ve”, al decir del
poeta alemán Ángelus Silesius ¿vieron?). Tras pasar al alfabeto griego como
“ro” y se escribía como “P”, recaló en el latino que le agregó una pata en
diagonal para tener mejor apoyo, y así “mutatis mutandis” poder alcanzar
notoriedad en nuestras tierras Por eso
en asuntos tan comprometidos y definitivos como un torneo de fuste muchas
cabezas pueden perturbar, y de allí la exclusividad.
Tenemos así que River Plate fue el
primer campeón, y luego Rosario Central,
dando gracias al cielo de que en estas ligas no hay más ascensos —como
no sea al cielo mismo— aun cuando bien ganado se lo tengan los “millonarios”
luego de trece años de haber descendido, y los “canallas”, quienes ya
disfrutaron este honor en épocas pasadas. La orfandad sería de temer: quedarían
todos a expensas de la Academia Rácing Club, título de un tango, que no es
precisamente la Argentina de Letras ni la del Lunfardo.
Definieron los campeones y…otra vez
sopa: River campeón del año zanjando las dudas sobre quien ruge o, mejor,
“rerrea” más fuerte. Como para que vayan abriendo ojos y orejas y pensando
donde se metieron los dos intrusos que llegan al torneo 2024 para sumarse y
sopesar en coincidencia fonética con los cinco títulos obtenidos (doblete en el
caso de River).
Ya se ha dicho, ya… ¡hasta el
cansancio! Y en esto evidente prueba y concluyente, que “la letra con sangre,
entra”. Y el éxito con sudor y lágrimas que invaden inexcusables a los
partidarios festejantes y felices por un lado y tristes y resignados pero
esperanzados por el otro. ¡Ya nos tocará nuestra buena letra!
Y vale agregar para mi desesperación
que en el Nacional “B” restan sólo dos: Rafaela y Rácing (Cba), aprendices
académicos y amenazantes fantasmas de las demás iniciales, con algún paso por
las altas cumbres futboleras. Que sea todo para bien y en paz, porque ya
quedaron despobladas de nuestra letra del asunto la “B” Metro y el Federal “A”
en las principales categorías; que solo asoma el Real Pilar en la “C” y ni me
animo, horrorizado, a ir más abajo y encontrarme con un verdadero desastre, sobretodo
que el clubcito de Italó, mi pueblo natal, se llama “25 de Mayo” y hoy es
Navidad.
Decía Picardía en el Martín Fierro
que el mal nombre no se borra, pero los del tablón apostrofan e insultan al
otro sin importarles, buenos o malos, si llevan más o menos “erres”. Mi padre
se llamaba Rafael y vivió una vida de paz y laburo. Después están mis tíos
políticos Roberto y Ricardo, amigos de infancia Rolando, Raúl y Rubén y zafé de
que una de mis tres hermanas se llamase Ramona. Amén de tener muy en cuenta al
egipcio Ramsés y al veronés Romeo.
En fin, hasta en la gramática hay
curiosidades y guerras entre las letras que encabezan y/o forman las palabras,
siendo mi deseo que haya paz y honor. No conozco el autor pero la letra de una
cancioncita tarareada en mi época de párvulo consolidado decía: “erre con erre,
guijarro/ erre con erre barril/ rápido ruedan los carros/ cargados de azúcar/al
ferrocarril”. Y un célebre trabalenguas:
“Parra tenía una perra, Guerra tenía una Parra, la perra de Parra subió a la
parra de Guerra, la perra y la parra causaron la guerra entre Parra y Guerra.
Un señor muy español llegó a trabajar
al lugar en que yo también lo hacía: —buen día, compañero, ¿cómo está?— fue mi
saludo. Y ya saltó otro colega, tan español como el recién venido, apostrofando
nuestro diálogo: —oye tú, y tú… ¿cómo te llamas? —, a lo que respondió hasta
ese momento el circunspecto quídam: —Asejún. Sorprendido el preguntón retruca
que ni en toda España ni en nuestra tierra oyó vez alguna ese nombre. Y vino
entonces la aclaración: — ¡asejún hombre! Unas veces me llaman Pepe, y otras
veces José.
En gramática vale la precisión para
escribir y hablar con propiedad y claridad
DAVID VOLPINTESTA
(Lucio Cañupan), Córdoba, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO
DE ASOLAPO ARGENTINA
ACIDIA - Ángel Medina, Málaga, España
ACIDIA
Pon en marcha tu
imaginación, lector. Proyectala hacia el espacio infinito. El cordón umbilical
que unía al astronauta con la nave se ha roto. ¿Lo ves?
Empieza a
alejarse dando tumbos. Condenado a vagar por el vacío sin posibilidad de
retorno. El momento más acuciante es cuando toma consciencia de la
incomunicación. Es el aislamiento total, consistente en el peor de los miedos.
En este caso se trata de una ficción, y por tanto de algo improbable.
Acerquémonos más
a la soledad. Me viene a la memoria un programa de televisión emitido hace
tiempo, en el cual el concursante debía someterse a un experimento de
aislamiento que consistía en permanecer durante la noche en una cripta del
cementerio, con la única compañía de un cadáver.
(Para que en
ningún momento pudiese desentenderse de la realidad, estaba rodeado de espejos,
de manera que, mirase donde mirase estaría viendo al muerto)
En buena lógica
podría pensarse que el miedo es irreal, porque si no hay que temer cosa alguna
es de alguien que yace exangüe. Y, sin embargo, el subconsciente, ese almacén
de imágenes aletargadas nos arroja la idea anticipada de lo que ha de ser la
propia soledad más absoluta. Experimentar el dejar de ser.
El hombre rechaza el abandono. Necesita la
presencia del otro. Saberse acompañado. Que su destino― esto es, él mismo― no
sea el desafecto. Pues, en el fondo, el desamor es la nada. Nadie es alguien
sabiéndose desterrado, con la única compañía de su “yo”. Ahora, para compartir
la vida. En lo venidero, por el miedo a perderla. Sólo el amor le compensará en
el presente y en el futuro.
Sin embargo, la
sociedad moderna vive deprisa. Todo es ya y aquí, comportándonos a veces como
verdaderos autómatas que actúan mecánicamente, siguiendo pautas sociales. ― Las
que marca cada época―, y acomodándolo todo a los intereses inmediatos. Es más,
se vive como si el futuro no existiese, consumiendo el tiempo a grandes sorbos.
De ahí el dicho popular: “Para dos días que hay que vivir…” Vivir para poseer y
disfrutar el hoy sin construir el ser de mañana.
Sin embargo, al
mismo tiempo convive en el hombre el deseo de infinitud. De no querer acabarse.
A poco que lo piense, se daría cuenta de ello. Pero, prefiere no pensar. A lo
sumo se dice: “Hoy no, mañana”. Pura apatía. Todo se va postdatando para
relajar ese ánimo interno que le puede mover a reflexionar sobre su destino.
Ese ir dilatando
en el tiempo de manera perezosa lo que ha de hacerse tiene dos vertientes. Una
es la gandulería o desgana en el quehacer personal de cada día. Siempre hay una
excusa, tal vez pensando que se solucionará solo, que, si no es hoy ya se hará
más adelante, o que ya vendrán otros a hacerlo. Pero, existe otra clase de
desidia peor. Es aquello que denominaba como “acidia” Tomás de Aquino, allá por
el lejano siglo XIII. La pereza del espíritu, que consiste en ir dándole largas
a esa idea que nos traspasa, pues, si bien sabemos que somos mortales, al mismo
tiempo convive en nosotros la esperanza de no ir a parar finalmente a la
“nada”.
El subconsciente
es la segunda memoria del hombre, y en él se van guardando las experiencias de
la vida. Ocurre que lo que no se reflexiona no ocupará en él lugar alguno.
Llegado el momento, cuando sea necesario responder al reto de una situación
límite, si carece de ella nada podrá respondernos, entregándonos a la más completa
incertidumbre.
Por eso, ante el
“dejar de ser” del hombre en la muerte, para no ceder a la angustiosa duda de
ese momento se impone la reflexión sobre ese deseo de infinitud, meditándola
ahora y no después. Lo que se ventila es poder comprender de alguna manera que
la vida no termina en la nada eterna, que no acaba, sino que se transforma.
Como el gusano de seda en la hora de su muerte, que se envuelve en el capullo
de la agonía para resurgir convertido en mariposa.
La respuesta de
eternidad no es otra cosa que la necesidad de saberse amado. Amor para siempre.
Que lo que el hombre no puede darse, sin embargo, esté dispuesto a recibirlo.
Bastaría con que se abriese a ese don y perseverase (“Buscad y encontrareis” Lc
11,5)
Bien sabe el
hombre que lo que no es no puede darse existencia a sí mismo. Por tanto, habrá
de admitir el creacionismo como la respuesta más razonable. El hombre sabe que
para poder actuar éticamente ha de mirarse en unos valores superiores que el
mundo no puede proporcionarle. El hombre sabe finalmente que su ansia de
infinitud no puede otorgárselo poder humano alguno.
Para poder
entender la esencia positiva de algo, a veces resulta necesario haber
comprendido su contrario. El mundo está lleno de desamores. Basta con abrir un
telediario para vernos invadidos de guerras, injusticias, persecuciones,
violencias y amores truncados. Contra-amores.
La mayor angustia
del hombre es el miedo a no ser amado, y la desesperación en la convicción de
haberlo perdido para siempre. En la soledad eterna. En ser consciente de ser y
vagar en el más completo aislamiento perpetuamente. En esto puede consistir el
infierno.
Por eso, conviene
meditar ese deseo de infinitud. No irlo dejando para mañana. Alejar de sí la
pereza metafísica de la acidia. No dejar de reflexionar para mañana, lo que se
puede hacer hoy. Enfrentarse con la más íntima de las realidades. Mantener viva
la esperanza de ser, incluso más allá de la muerte.
Si el hombre
razona desde ya por sí mismo todo esto, se estará abriendo al soporte del misterio
al que llamamos Dios. Y en el momento final, mantendrá viva la esperanza.
ÁNGEL MEDINA, Málaga, España
MIEMBRO HONORÍFICO
DE ASOLAPO ARGENTINA
Blog <autor: https://www.facebook.com/novelapoesiayensayo
Últimas publicaciones autor
·
https://www.amazon.es/Vaticano-III-Rustica-ANGEL-MEDINA/dp/8416611912
·
https://www.amazon.es/EL-HOMBRE-QUE-PENSABA-MISMO-ebook/dp/B0859M82YW
sábado, 30 de diciembre de 2023
ENTRE IRSE Y QUEDARSE - Octavio Paz, México
ENTRE IRSE Y QUEDARSE
Entre irse y quedarse duda el día,
enamorado de su transparencia.
La tarde circular es ya bahía:
en su quieto vaivén se mece el mundo.
Todo es visible y todo es elusivo,
todo está cerca y todo es intocable.
Los papeles, el libro, el vaso, el lápiz
reposan a la sombra de sus nombres.
Latir del tiempo que en mi sien repite
la misma terca sílaba de sangre.
La luz hace del muro indiferente
un espectral teatro de reflejos.
En el centro de un ojo me descubro;
no me mira, me miro en su mirada.
Se disipa el instante. Sin moverme,
yo me quedo y me voy: soy una pausa.
OCTAVIO PAZ –
Octavio Irineo Paz Lozano fue un poeta, ensayista y diplomático mexicano,
conocido por ganar el Premio Nobel de Literatura en 1990 y el Premio Cervantes
en 1981. Se le considera uno de los más influyentes autores del siglo XX y uno
de los más grandes poetas de todos los tiempos. Wikipedia
Nacimiento: 31 de
marzo de 1914, Ciudad de México, México
Fallecimiento: 19 de abril de 1998, Ciudad de México, México
FUEGOS ARTIFICIALES (CARTA A UN AMIGO) - Anónimo
FUEGOS ARTIFICIALES (CARTA A UN AMIGO)
Inspirado
en un texto casi anónimo, dormido en el cajón de los recuerdos
|
-Cómo andas muchacho! Todo bien? --"¡Sos un viejo amargado!” -"¡Mira
que acostarte tan temprano!" .............................. ANÓNIMO (Mi disculpas), ¿lo encontré en el cajón de los recuerdos? |
AUTOBIOGRAFÍA ÍNTIMA - Carlos Penelas, Buenos Aires, Argentina
foto Emiliano penelas
AUTOBIOGRAFÍA ÍNTIMa
He soñado
ser campanero mayor de la catedral de Toledo.
Vestí sayo rojo y calceta blanca como miguelete
del rey Fernando VII.
Navegué con Jasón y los argonautas hasta la isla
de Lemmos.
Odiseo me reveló un pergamino sánscrito en
Etolia.
Estudié los toques de campana en Santiago de
Compostela.
He sido amante de Doña Isabel II y de la Gran
Duquesa Olga.
Mónica Vitti cenó conmigo en el Ristorante
Fiammetta.
Fui amigo fraternal de Pérez Galdós y de Lope de
Vega.
Fui desertor de una mazmorra musulmana.
Combatí al moro y al general Queipo del Llano.
Conversé con Tolstoi, Orwell y Chesterton.
He compartido la libertad y el absurdo en Camus.
Hice un estudio detallado del Libro del Conde
Lucanor.
Conocí a Juancito Díaz y a René Cóspito en la
Confitería La Ideal.
En el London City de Avenida de Mayo entrevisté
a Kaurismäki.
En estas tierras fraternicé con Sarmiento,
Alberdi y Lugones.
De adolescente visité a Borges, a Franco, a
Molinari.
Fui lector de Salgari, de Dickens, de Dumas.
En la Biblioteca del Maestro hablé con Thomas De
Quincey.
Sentí lo infame de nuestra historia en Rosas y
en Perón.
Estudié latín, astrología, náutica.
Visité una tumba en Stratford-upon-Avon.
Caminé las tierras de Pasolini, de Pirandello,
de Lampedusa.
Estuve en el cementerio de los capuchinos de
Palermo.
En Mompracem amé a Mariana para toda la vida.
Me oculté tres días en el Museo Pushkin de
Bellas Artes.
Recorrí el mar Báltico; Finlandia, Estonia,
Letonia.
Lloré en una aldea de Galicia. Lloré con
Cervantes.
Admiré Chaplin, a Felllini, a Visconti, a
Ford.
También a Wells, Hitchock, Bergman…
Viajé con Sebastián Elcano en la nao Victoria.
Debo confesar que nací en la calle Mariano Acosta.
Jugué al fútbol en potreros arcanos y
esparcidos.
Con primos y hermanos el fervor en la Visera.
Soy de raigambre gallega: A Coruña y Ourense.
Evoco las casas de Piñeyro, en Barracas al Sud,
la Biblioteca Popular Veladas de Estudio Después
del Trabajo
soñada por socialistas y anarquistas.
Memorables la voz de padre, la mirada de madre.
Ahora cavilo en un niño que leía a Daniel Defoe
en un patio con malvones desde una luz dispersa.
Ondulante, con aliento perezoso, distraído.
Buenos
Aires, 22 de diciembre de 2023
CARLOS PENELAS
– Buenos Aires, argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
TAL VEZ LA GENTE… - Carlos Román Ramírez, Puerto Rico
Me crea el loco menos cuerdo del universo
¡y que conversar sin voces con el ayer
bajo el meridiano sol del pensamiento!
se conversa de voz con el hoy
con los pájaros aposentados
y algunos transeúntes cansados
que llegan con vientos de octubre
que otean el mundo, que saben
de cuentos de nubes y de lluvias.
Pero yo converso con los pájaros
ausentes que una vez anidaron
en mis balcones, se posaron en mi hombro
bebieron de mi mano
los que volaron a otras latitudes
a escribir nuevas historias
bajo otros soles y otras sombras.
El silencio a veces me mira
y, aunque mora a mi lado cada segundo
de todas las horas nunca conversa
pero atrae como una corriente
hacia las cosas aún vivas.
De mi coloquio escucha, sabe
comprende, compadece
mientras los cuerdos aseguran
que estoy loco moviendo labios sin voces
sonríen mirándome de reojo
murmuran, se alejan... ignoran
que bajo el meridiano sol del pensamiento
converso con los pájaros
que volaron a otras latitudes
a escribir nuevas historias
bajo otros soles y otras sombras.
CARLOS ROMÁN RAMÍREZ – Puerto Rico
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
HAIKUS - EL MODELO AÚN AGRO-EXPORTADOR - Ceferino Daniel Lazcano, Olavarría, Argentina
Acusa la tormenta
a la sequía avara
de granizo y dólares.
Mares de plástico,
tormentas de verdad
ruge la sed.
En la triste Europa
se ha podrido la lluvia
eternamente.
Hay un celular
la central nuclear
y la soledad.
Los grados suben
de una frágil apuesta:
la ruleta Tierra.
No se concilian:
el mar, su sed de playa,
la arquitectura.
El aire revienta
petróleo incendiado
en nuestra calma.
SIN RESPUESTAS - Favio Ceballos, Baigorria, Santa Fe, Argentina
La línea tras el mar
interroga la verticalidad solar
en la cruz del crepúsculo.
La montaña inquisidora de nubes
no espera respuestas del viento.
Los árboles no preguntan por el agua
socavan la Tierra.
El burro mediocre espera
las sobras dentro del corral...
agachado y molesto
engendro cómplice de la resignación
odiador crónico de los libres... rebuzna.
Mientras, el vuelo del cóndor
es una afrenta para el cuadrúpedo
y le carga sin pretenderlo el lomo
con sombra alada de la libertad.
La bestia acostumbrada al odio gratuito
rebuzna y se somete
a su naturaleza diseñada
para la genuflexión y la culpa
a su entrenada máscara del victimismo.
El ave que cruza cordilleras
arranca su pico contra las piedras
y se construye a sí mismo en paradigma.
FAVIO ANDRÉS CEBALLOS – Baigorria, Santa Fe, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

.jpg)







