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sábado, 10 de septiembre de 2022

ESTOY MÁS MUERTA, QUE LA MISMA MUERTE, Luz Samanez Paz, Perú. Desde la eternidad y el Recuerdo

 










ESTOY MÁS MUERTA, QUE LA MISMA MUERTE 

 

En las telas de la vida,

se desvanecieron 

los colores de los sueños.


Huyeron las celestes palomas,

por las últimas 

grietas del mundo.


En mi copa de cristal,

fulgura sangre de rojos ñujch´us

i alma de blancas rosas...

 

La divina embriaguez, 

de los bohemios.


Sobre el lago ya no vuelan

como un sueño de nieve,

los cisnes...


Ya no hay vino de amor,

en mi copa.


I el alma fría del invierno,

entre los marchitos rosales

 se queja...


La noche envuelve mi camino

i en la sombra,

percibo tu mirada.

 

¿Quién sabe que al final,

la propia oscuridad

será el olvido?


Sin sentir,

sin pensar,

estoy más muerta,

que la misma muerte. 

 

©LUZ SAMANEZ PAZ, poeta y escritora peruana

FUNDADORA Y PRESIDENTE INTERNACIONAL DE ASOLAPO

DESDE LA ETERNIDAD Y EL RECUERDO


BIG BANG, Adrián Néstor Escudero, Santa Fe, Argentina

 







BIG BANG 


Y vino a mi mesa…

Mesa de amasar al maná del verbo

que hará, en un simple instante

de infinitos siglos,

el decir, la porfía carnal

del Universo todo…

 

Abierto de ojos con matices a nuevo,

a lo perfecto, a lo innombrable, a Lo Inasible,

vino a mi mesa y acaudaló tesoros despoblados

de sandeces y necedades,

y se acunó, lleno de sabiduría, como lo que era

y Siempre había sido…

 

Sí, en cada renglón estrofado,

el Amor, dijo aquí estoy:

por dentro y por fuera,

por ayer, por hoy y por siempre,

sujeto al alfa y al omega

de mi solitario Templo en todos…

 

En mi sólo Ser Destino,

inagotable y pertinaz,

como toda la alcurnia de lo que He creado.

Sí, tras el silencio inaudito de los siglos

por inaugurar,  el Amor dijo… ¡Big bang!

Y sembró de todos a la Nada.-

 

(Ah, en mi caso, no olvidó sementar

en huesos húmedos y en sangre tibia,

la voz azul de Sus silentes arrullos,

mientras un Soplo divino me concedía

el divino asombro que provocan

las curvas del Destino

paseándose por nuestras vidas).

 

ADRIÁN NÉSTOR ESCUDERO, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

 [1] Adrián N. Escudero (Santa Fe, Argentina), 01-09-2022. Publicado el 01-09-2022 en Página de Autor y Grupos Literarios FACEBOOK del ámbito local, nacional e internacional; y en Foro “PARNASSUS, PATRIA DE ARTISTAS (Patria simbólica de escritores y artistas internacionales)”. (Buenos Aires, Argentina). Galardonado como Poema Felicitado (Moderador: Elías Antonio Almada – Entre Ríos) y como.-

POEMA DESTACADO y Top Content por la Administración y Dirección del Foro (Roberto Xutchilt Pérez – México). Directora

Responsable: Prof. Marisa Aragón Willner

 




 


LA SIEMBRA Y EL SEMBRADOR, Adolfo vasco Zabalza, Pergamino, Buenos Aires, Argentina








LA SIEMBRA Y EL SEMBRADOR

 

Escúchame sembrador

el de las manos callosas,

será tu siembra la honrosa

fecunda flor del amor,

con el frío o el calor

abriste surcos de vida,

donde la frágil semilla

pronto se ha de transformar

en planta que a no dudar

dará tu flor más querida. -

 

También tú podrás sembrar

con ahínco y con fervor,

la semilla del amor,

que hace falta cultivar,

aventa todo pesar

del que vive en orfandad,

abre surcos de amistad

con semillas de honradez,

y de esa forma tal vez

Dios nos dará su verdad. -

 

Fue Jesús un sembrador

de todo amor sin fronteras,

y su siembra fue la entera

enseñanza del Señor,

Él también fue agricultor

en su campo celestial,

sembró el bien quitando el mal

de las semillas terrenas,

y regó a semillas buenas

para darles un buen final.-

 

Sembradores de alimentos,

sembradores de ilusiones,

siembren también corazones

que latan con sentimientos,

esparzan a cuatro vientos

la siembra que cosecharon,

y los frutos que lograron

con vuestras manos piadosas,

serán aromadas rosas

que a la tierra perfumaron. –

 

©Adolfo vasco Zabalza, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


CHARLES BAUDELAIRE O EL PODER DE LA FUERZA INTERIOR, Lola Benítez Molina, Málaga (España)

 



CHARLES BAUDELAIRE O EL PODER DE LA FUERZA INTERIOR

Es cierto que los acontecimientos influyen en nuestras vidas, en la percepción y afrontamiento de los inevitables problemas. Es lo que marcó, sin duda, la existencia de Charles Baudelaire, poeta, ensayista, traductor y crítico de arte. Su padre murió cuando él tenía cinco años, y el hecho de que su madre se volviese a casar con un hombre rígido y autoritario, lo asumió en cierto abandono y le afectó emocionalmente. Este hecho lo empujó a vivir posteriormente una vida bohemia y de excesos, a la vez que en su obra se percibe una visión pesimista de la vida. Así lo constata en su libro titulado “Las flores del mal”, duramente criticado por sus contemporáneos.

            Considerado por Paul Verlaine como uno de los “poetas malditos” por su trayectoria. A los problemas de familia se unieron otros económicos que, junto con las críticas literarias recibidas, el alcohol y el amor que sentía por la actriz mulata haitiana Jeanne Duval, también conocida como Jeanne Lemer, con la que mantuvo una relación pasional de idas y venidas, de altibajos, desestabilizaba su espíritu sensible. Todo ello lo llevó a intentar quitarse la vida a los 24 años. La carta que dejó escrita para su amigo Ancelle, en la que le explicaba los motivos de tal decisión, se subastó por una cantidad considerable de dinero.

            A Jeanne Lemer la conoció en la primavera de 1842, y su relación intensa e intermitente duró casi veinte años e inspiraron algunos de sus poemas, lo que dio lugar a que se conociese como su “musa negra”. En 1859, Jeanne enferma y permanecerá hemipléjica. Él se encargará de buscarle asilo.

            “Los paraísos artificiales” es otra de sus obras. Considerado, tras su muerte, como una de las grandes figuras de la literatura francesa del siglo XIX y el padre de la poesía moderna. Murió en 1867, a los 46 años, a causa de las complicaciones de la sífilis.

            Tuvo una vida atormentada, pues no supo aplicar el pensamiento filosófico estoico promulgado por Cicerón. Y es que es, realmente cierto, que la aceptación puede transformar nuestra vida, si, además, aprendemos a tener la fortaleza y la determinación para hacer frente a las vicisitudes que se presenten.

        Como escribí en mi libro: uno puede elegir entre dos caminos, el de las lamentaciones o el de la superación.

            James Allen señala: “Estás hoy donde tus pensamientos te han traído; estarás mañana donde tus pensamientos te llevarán”. Y Benjamin Jonson dijo: “Quien no ha afrontado la adversidad no conoce su propia fuerza”.

 

Lola Benítez Molina, Málaga (España)

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


BUSCANDO ALTERNATIVAS, Salomé Moltó, Alcoy, Alicante, España

 


BUSCANDO ALTERNATIVAS

A la muerte del dictador Franco en 1975, este país se apuntó, con todo su entusiasmo, a una incipiente democracia que se nos ofrecía como la panacea que todo lo puede solucionar y muchos creyeron en ella.

En España, al igual que en otros países, incluida Rusia, nunca había existido una democracia y, a pesar de los reticentes, que para ellos, esto que se denominaba democracia no era ni más ni menos que una “bajada de pantalones”, muchos creyeron que unos nuevos horizontes despuntaban al viento. Un régimen que hacía propios los derechos humanos, un sistema que tal propuso Montesquieu, la división de poderes nos llevaría a una convivencia más armónica, pero después de más de cuarenta años, nos despertamos decepcionados, la desesperación y el clamor van en aumento.

Los cargos públicos han servido a los políticos de toda grey para enriquecerse, aceptando sobornos y haciendo todo tipo de chanchullos vergonzantes. No queda ni una institución que no esté bajo sospecha, ya no buscamos a los delincuentes, ya no nos sorprende que queda alguno libre de cargos.

El rumor de la ciudadanía es extenso, el temor también. La gente se pregunta cómo hacer frente a esta dramática situación, con cerca de seis millones de parados, familias viviendo de los escasos recursos de sus abuelos, sueldos reducidos a casi la mitad, y sin expectativas de que esto cambie. El trabajo de Teresinka Pereira, en Orto, no173, nos pinta una situación desoladora en el país de “las grandes oportunidades”, y no nos abre ninguna vía para que pueda producirse un cambio adecuado. Seguimos pensando que lo que pueden los pueblos obtener, es solo fruto de su propio esfuerzo. No obstante, pequeños atisbos apuntan a alternativas socioeconómicas que sí podrían dar una solución importante. Ni más ni menos que desarrollar una economía alternativa, paralela a la actual. Imposible, dicen muchos, difícil respondemos otros pero no imposible.

Cómo se lleve a efecto será tan importante como el propio proyecto,

A la larga, meditando y revisando los periodos históricos que hemos vivido, hoy sabemos que los planes quinquenales que se practicaban en los países comunistas fueron un completo desastre y que la desaforada ley de mercado capitalista también lo es, entonces ¿qué tenemos? Veamos, durante la guerra civil española muchos pueblos e industrias se colectivizaron, y fueron un verdadero modelo de funcionamiento, a pesar de la frontal oposición del partido comunista y la oposición de la “quinta columna interna”. Incomprensible para mucha gente que siempre ha pensado que los trabajadores solo se aprovechan para el oficio que ejercen.

Bien es verdad, que muchos obreros carecían de formación cultural, pero hasta cierto punto, ya que de experiencia de vida y de sentido común estaban muy bien formados, además todo obrero recibía por parte del sindicato una formación extensa y profunda impartida por los maestros racionalistas que nunca faltaron en los sindicatos, ateneos y centros culturales.

Estamos seguros, de que si la República española aguantó casi tres años de guerra, fue debido a la voluntad y al suministro tanto bélico como de intendencia de esos obreros concienciados. Estas experiencias bien podrían ser un claro ejemplo para emprender una nueva vía de producción, elaboración y distribución, paralela al sistema capitalista o al comunista.

¿Difícil?, por supuesto, pero no imposible.

Que duda cabe que lo primero es tomar bajo la responsabilidad los bienes productivos y para ello, no puede dejar de existir la honradez y el sentido común, unidos a un ambiente de armonía y de respeto mutuo, en una búsqueda de igualdad, premisas que deben asistirnos siempre. Los estudios que hemos realizado de varias cooperativas que se han realizado a través de los últimos tiempos, muchas de ellas fracasadas, han tenido su talón de Aquiles en algo muy importante, han querido mantener la cooperativa con el sistema piramidal capitalista.

No han trabajado en equipo, no han tratado los problemas en igualdad de responsabilidades, repartiendo las cargas en igualdad de condiciones, han esperado de una parte las órdenes del compañero más arriba colocado y por otra zafarse de la propia responsabilidad, en una palabra, el sistema piramidal que tanto conocemos y detestamos. Y esa forma de actuar nos lleva, como ya conocemos, a enriquecer el que queda arriba y a esclavizar al que queda abajo. Y ese es el mal de fondo, que nos aboca al fracaso.

Así que la colectividad tiene, indudablemente, que funcionar desde dentro de su seno, de otra manera, digamos con democracia directa y para evitar enfrentamientos, abocar siempre a una federación que una el esfuerzo de los grupos en un bien común. El estudio de Suiza y de varias ciudades de Francia nos pueden dar un buen ejemplo.

©SALOMÉ MOLTÓ, poeta y escritora española

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


El recuerdo del escritor Dalmiro Sáenz / Por Antonio Las Heras – DEL DIARIO POPULAR, Buenos Aires, Argentina

 



El recuerdo del escritor Dalmiro Sáenz / Por Antonio Las Heras – DEL DIARIO POPULAR

 

El autor -que integra la conducción de la SADE- recuerda la despedida al escritor Dalmiro Sáenz, cuando se cumplen seis años de su fallecimiento.

Apenas pasadas las 23 horas del domingo 11 de septiembre de 2016 llegué caminando hasta la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para acompañar por unos minutos al cadáver de Dalmiro Sáenz. La noche es cálida y húmeda.

Para ese momento hay poca –casi ninguna– gente por el centro. Pienso que me encontraré con una capilla ardiente solitaria y, tal vez, alguno que otro familiar. Pero me equivoco. A instantes de la medianoche –en que habrían de cerrarse las puertas hasta la mañana siguiente a las ocho– hay unas treinta personas en torno al féretro. Casi todas son personas jóvenes; algunas prácticamente adolescentes. Muestra clara de los afectos despertados.

Allí está el cuerpo del autor de “El que se muere pierde”, “No”, “Treinta, treinta”, “Setenta veces siete” y “Carta abierta a mi futura ex mujer”, entre tantas obras que frecuentaron generaciones de lectores de la segunda mitad del siglo XXI.

Sáenz mostró siempre una personalidad mordaz, dispuesta a la ironía, la provocación y, por sobre todo, al ejercicio pleno de su libertad. Cosa que le generó admiradores… y buen número de detractores.

Sin embargo, quienes pudimos tratarlo personalmente comprobamos su profundidad intelectual y un singular despliegue de inquietudes espirituales. A la mirada pública era un escritor, un dramaturgo, un periodista… en lo íntimo un dispuesto buscador de saberes ocultos.

Uno de los mayores escándalos que tuvo ocurrió con la publicación de “Cristo de pie” en principio con coautoría de Alberto Cormillot (el mediático médico especialista en obesidad) quien –de inmediato– renunció a aparecer entre los firmantes e, inclusive, hizo que su rostro fuera cubierto en las fotos que ilustran el libro. Sáenz mantuvo su firma. El libro, publicado en 1988, es un ensayo novelado donde aparece una descripción de Jesús que llamó a la controversia.



Antonio Las Heras y el recordado Dalmiro Sáenz

Recordando esto –y las conductas del autor durante su vida– es que me asombra advertir tras el féretro una enorme cruz de metal con Cristo crucificado. Paradojas de la vida y de la muerte, pienso para mí mientras permanezco parado al lado del cadáver. ¿Habrá imaginado Dalmiro que al momento inmediato de su fallecimiento lo escoltarían la bandera nacional, la de la ciudad y en el medio ese enorme crucifijo? Enseguida mi mente trae el recuerdo de aquel poema de Machado en la voz de Serrat “aquel trueno,/ vestido de nazareno…”

Fijo mi mirada en el rostro de Dalmiro. Es notable la serenidad que transmite. Coincide con lo que señalan quienes le acompañaron en estos últimos diez años en los que permaneció sin actividad pública. Acuerdan que vivía en una permanente tranquilidad y plenitud. Estaba siempre “en su centro” lo que presupone la capacidad de haberse convertido en Anciano Sabio (el arquetipo al cual refirió Carl G. Jung) habida cuenta de sus 90 años de edad. La apariencia de ese rostro no es el de un cadáver sino de alguien que sólo ha bajado los párpados suavemente para poder meditar sin apuros ni molestias.

En esas disquisiciones me encuentro cuando advierto otra cosa peculiar. El cuerpo tiene puesta una cadena al cuello –muy fina, puede que de plata o de acero; lo ignoro– con una muy pequeña medalla circular colocada –con especial prolijidad– sobre el pecho, arriba de la mortaja. Tengo que aproximarme para ver bien sus símbolos. Allí está la Estrella de David, al pie una calavera de rasgos específicos fuera de lo natural junto a otras abigarradas simbologías.

Deduzco que es señal de su pertenencia a alguna orden iniciática; ni la Masonería, ni el Temple, ni ninguna de las usualmente difundidas. ¿Prueba de las secretas búsquedas espirituales del autor? Quienes se limitaron a juzgarlo sólo por sus desplantes radiales y televisivos nunca habrán imaginado que éste es el verdadero Dalmiro Sáenz.

Dalmiro Antonio Sáenz nació en Buenos Aires un 13 de junio de 1926 para morir en la misma ciudad el 11 de setiembre de 2016. Sorprendente por que 13 de junio es el Día del Escritor y 11 de septiembre el Día del Autor. ¿Predestinación? Nunca lo sabremos. Pero nos queda su obra escrita para seguir disfrutándola y descubriendo en cada nueva lectura algún detalle que antes nos pasara desapercibido.

©ANTONIO LAS HERAS, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

Antonio Las Heras es doctor en Psicología Social y magister en Psicoanálisis. Escritor. Profesor universitario. e mail: alasheras@hotmail.com


sábado, 3 de septiembre de 2022

EL INTRUSO, Delmira Agustini, (1886-1914), Uruguay "En el espacio de los maestros"

 










EL INTRUSO

Amor, la noche estaba trágica y sollozante
cuando tu llave de oro cantó en mi cerradura;
luego, la puerta abierta sobre la sombra helante,
tu forma fue una mancha de luz y de blancura.

Todo aquí lo alumbraron tus ojos de diamante;
bebieron en mi copa tus labios de frescura;
y descansó en mi almohada tu cabeza fragante;
me encantó tu descaro y adoré tu locura.

¡Y hoy río si tú ríes, y canto si tú cantas;
y si duermes, duermo como un perro a tus plantas!
¡Hoy llevo hasta en mi sombra tu olor de primavera
 

y tiemblo si tu mano toca la cerradura;
y bendigo la noche sollozante y oscura
que floreció en mi vida tu boca tempranera!

 

Delmira Agustini, (1886-1914). Uruguay   


CON SANDALIAS DE BRONCE, Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina

 



LUIS ALPOSTA, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

SIN TITUBEOS, Adolfo Vasco Zabalza, Pergamino, Argentina

 








SIN TITUBEOS                                              

                                                                       

Vistiendo pilchas paisanas 

y montando su azulejo, 

se puede ver desde lejos 

la estampa de un tal Maidana, 

bajo el sol de la mañana 

galopando a campo abierto, 

va escuchando aquel concierto 

que, de trinos y graznidos, 

le van abriendo el camino 

por el pampeano desierto. - 


Una roja llamarada 

va escapando de sus ojos, 

que se prende como abrojo 

de su alma desolada, 

las cartas ya están tiradas 

y por ser un criollo honrao, 

juró ver desagraviao 

su nombre, que una mujer,  

le ensució un anochecer 

al verla a otro abrazao. -

 

Un rancho destartalao 

tirando cuasi a tapera, 

es ande Maidana espera 

cobrarse aquel entripao, 

al verlo medio tapao 

por un cerco e´cina cina, 

maldijo el nombre e´su china 

y al manotear el facón, 

sintió que su corazón 

latía con toda inquina. - 


Hasta el patio se adentró 

dispuesto a cobrar su afrenta, 

y un paisano en forma lenta 

de la cocina salió, 

cuando Maidana lo vio 

le dijo mirando fiero. 

¡hágase a un lao compañero 

que con usted no es la cosa!, 

a menos que en una fosa 

quiera que entierre dos cueros. - 


¡Guarden el fierro, paisanos! 

se oyó gritar desde adentro, 

y cual fiera, en un momento, 

gritó su dolor humano, 

¡desarmen sus criollas manos! 

les dijo ya frente a frente, 

y aquella mujer ardiente 

de pasiones encontradas, 

de una sola puñalada 

rasgó su fecundo vientre. - 


Hoy una leyenda avala 

que Maidana y su rival, 

sin mirarse y sin hablar 

la enterraron bajo un Tala, 

y que a veces, la luz mala 

se detiene iluminando, 

a un carancho picoteando 

sobre esa tumba sin flores, 

bajo un cielo de colores 

que la muerte fue pintando. – 

 

Adolfo vasco Zabalza, poeta argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA 


SEXO, PERO CON SESO, ÁNGEL MEDINA, Málaga, España

 




SEXO, PERO CON SESO                                                    

 

―No sé qué hacer.

—¿Qué te pasa?

― Mi hija regresa mañana a casa; ha finalizado la beca de Erasmus.

—¿Y…?

― No sé qué decirle. Viene con un chico que conoció hace un par de semanas y quiere presentárnoslo a su padre y a mí.

—¿Tan pronto…?

― No es sólo eso.

― ¿Entonces…?

― Me ha dicho que se quedará en casa y dormirán juntos.

― ¿Y tú que le has dicho…?

― Qué quieres que le diga?  No quiero que piense que su madre es una antigualla.

― Sí; los tiempos han cambiado mucho.

Ciertamente, los tiempos cambian. Lo que hay que valorar es si lo hacen en la dirección adecuada. Por mi parte, como no me habían preguntado, tampoco quise dar ninguna opinión improvisada. Luego, reflexioné para mis adentros a fin de poder responderme a mí mismo.

En fechas recientes se ha publicado un vídeo en el que Joan Manuel Serrat viene a recordar que en la actualidad la sociedad se ha desentendido de los valores morales. Nada tendría de extraño si la denuncia proviniese de un sermón homilético, pero cuando ya se hace desde la base del pueblo por un hombre del mundo del espectáculo es para pensárselo.

El progresismo se ha adueñado de todo, y el que quiera sostener aquellos valores de probidad heredados de una tradición dos veces milenaria se expone a ser estigmatizado, con el agravante de que unos pocos hablan y el resto calla, imponiéndose un falso respeto humano. Aquel que se plante ante la permisividad será rápidamente tachado de “retrogrado”, y si persiste en el empeño le señalarán de “ultra algo”. Por supuesto, que nadie intente remitirse a una moral de corte eclesial, pues no tardarán en deslizar aquello que don Alonso Quijano espetó a su fiel y panzudo escudero: “Con la iglesia hemos topado, buen Sancho”. Eso, aunque tal vez no se haya leído la joya universal de nuestro “Don Quijote”.

Buena parte de la problemática del sexo sin seso— expresión que bien podría servírnosla el apócrifo de Antonio Machado, Juan de Mairena con aire circunspecto, con ese gracejo que convierte la filosofía en poesía, enseñando a sus discípulos que todo requiere  de una buena dosis de reflexión para saber el porqué  y el hacia dónde―tiene que ver con un cierto fariseísmo social, al proponer a la juventud normas de continencia a la par que la sitúa frente a una serie de factores socio culturales que para nada le ayudan, pues, los medios de comunicación de masas erotizan el ambiente con programas de zafiedad sexual,  sin otro contenido que la ramplonería del clientelismo. Podríamos traer a colación aquella frase del teórico del erotismo Wilhelm Rais: “Para que el goce sea perfecto ha de saber desconectarse el acto de sus posibles consecuencias”. De otra parte, la sociedad propone adelantar la madurez sexual y a la vez retrasa las posibilidades de mantener la estabilidad la pareja por la precariedad laboral de la juventud.

Por eso, en mi ponderación procuré buscar el entendimiento desde una base con cimientos de lógica. Desde la comprensión del hombre-social, o lo que viene a ser lo mismo partiendo desde una antropología psicológica.

El tema psicológico se enriquece con la reflexión desnuda. Para ello es necesario el desapasionamiento y no basar la propia opinión en la que nos transmiten desde fuera. Todo conocer requiere de una información que viene de fuera, sí, pero que ha de sopesarse para que se convierta en formación, y ésta, una vez digerida, transformarla en opinión.

 Ya no imperará lo que nos dicen, sino que desde la propia libertad se sabrá impregnar de lógica el mundo de las ideas, sin caer en el adoctrinamiento. Sí al propio sentido común de una información contrastada y reflexiva, que no se basa únicamente en el instinto, sino que a la vez está en condiciones de asumir la responsabilidad que se deriva de todo acto.

El amor, en cuyo nombre se invoca la intimidad, ¿es real o simplemente invocado? ¿Existen las condiciones adecuadas para una donación sin temores ni posteriores frustraciones?

Si hablamos de sexo sin que se dé ninguna manifestación de amor, habremos de admitir que se está utilizando de alguna manera al otro. Por eso, habrá de aplicarse una dosis de seso; reconocer qué clase de relación de entrega nos acerca a la pareja, además de la erotización.

(Llegado aquí, que nadie evoque su pasado personal, pues es posible que de distintas maneras todos hayamos podido incurrir en lo que ahora analizamos)

La pregunta sería esta: ¿qué valoración de amor se da en cada situación para que la persona pueda entregarse confiadamente a la otra?

La violación es algo que todos rechazamos, porque no se da ninguna clase de amor y sí de violencia, procurando obtenerse la entrega forzándola. En la prostitución se da la libertad, pero se entrega el cuerpo carente de alma, convirtiéndose la persona en mercancía. Ascendiendo en la escala podemos detenernos en el mundo de la frivolidad y la seducción. Tampoco aquí el amor es tenido en cuenta, sino el dominio por los sentidos, prestándose incluso a la promiscuidad. El factor de la atracción ya se acerca más a la persona. No hay sintonía de corazones, pero sí física. Es como conocer una parte de un todo. Cuando la atracción entraña afectos, se comienza a horadar la esencia del otro. No se da el sí definitivo, pero puede invitar a ello, aunque todavía no lleva implícita la entrega del “yo”. Si a la atracción y al afecto se añade la relación estable, se está más cerca del amor ideal. El matrimonio significa la donación del “yo”, alma y cuerpo de manera definitiva, más allá del propio ego.

Llegado aquí, que el lector valore dónde se dan las circunstancias con mayores garantías para la entrega mutua, no ya de dos cuerpos, sino de posibilitar que esos dos cuerpos se conviertan en una sola carne.

 

ÁNGEL MEDINA, poeta y escritor español

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

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