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sábado, 9 de marzo de 2019

CARRUAJE EN LAS SOMBRAS DE LA NOCHE, Antonio Las Heras, Buenos Aires, Argentina

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CARRUAJE EN LAS SOMBRAS DE LA NOCHE
a Sandra Noemí Britos

Carruaje en las sombras de la noche
capaz de cruzar entre los árboles del bosque
sin dejar señales; ni siquiera un rastro.
Apenas lo distingue el sonido apagado
por el chasquido del látigo en el aire disperso
siempre cuidando no tocar a los caballos.
Ese hombre va solo, riguroso y en silencio
certeza tiene sobre el rumbo que ha tomado.
Se encuentra más allá de toda decisión terrena.
Es su espíritu hidalgo luminoso acongojado
que le guía cual brújula eficaz hacia el castillo
donde duerme, y lo aguarda, una mujer sincera
a la que el caballero ama, amará y ha amado.
En la región más oculta de la caverna iniciática
ese hombre vivió la iluminación trascendente
hallando que no hay cifra prefijada ni fatalidad.
Mucho menos un profano concepto de destino.
Todo es construcción permanente personal.
El Omnipotente deja a la humilde criatura
dispuesta a ejercer el esencial libre arbitrio
que edifica la alambicada historia humana.
Cada uno es dueño de su fugaz presente.
Arrastra los recuerdos, los hechos, la memoria
e intuye aquello que anhela ocurra en lo futuro.
El caballero sabe, y tiene la certeza, de que sólo una cosa
es segura perdurable inmutable en el Universo
en tanto él sepa cumplir la misión que le fue legada.
Lo único inmutable es el singular entramado del Amor
que siente por ella y el hecho claro de que la Dama lo ama.

©ANTONIO LAS HERAS, poeta y escritor argentino
MIEMBRO ASESOR DE ASOLAPO ARGENTINA



CUANDO TU LLEGASTE, Jaime Vélez Ramírez, Medellín, Colombia

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CUANDO TU LLEGASTE.

A Martha Ligia mi esposa

Esperé en los lugares ,
y esperé por los tiempos.

Cuando tú no existías,
el vacío existía;
no había sueño ninguno
y ninguna alegría.

Al llegar
vi en tus ojos
la inteligencia y la paz;
esos cabellos largos
enmarcando tu faz.

Tus manos me hablaron
un lenguaje interior,
como hablan los artistas
y el pájaro cantor.

Tu mirada era tibia
como el rayo de sol,
tu paso era firme
y muy dulce tu voz.

Yo sólo me dije,
esta mujer buena
que añoraba siempre,
fue enviada por Dios.

Enero 29 de 2008.


©JAIME VÉLEZ RAMÍREZ, poeta y escritor colombiano
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER, Luz Samanez Paz, Cusco, Perú

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Imagen de: Perú21



 DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER

LUZ SAMANEZ PAZ, Presidenta de ASOLAPO Internacional

La MUJER, ha sido considerada desde la noche de los tiempos, motivo de admiración de poetas i compositores, cumpliendo además su rol en el extraordinario MILAGRO de la VIDA. Sin embargo, en esas épocas el rol de la MUJER fue cambiando paulatinamente, fueron pasando décadas i el elemento femenino despertó, fue ganándose un sitial en la sociedad, convirtiéndose en elemento fundamental para el progreso de los pueblos.

Es así, como surgió i siguen surgiendo lideresas que han hecho i harán historia en los pueblos del mundo. En nuestra región basta mencionar algunos nombres como: QORIN COCA, QORI OQLLO, Primera Poetisa del Imperio Incaico, YURAQ T´IKA, que representan a las mujeres del TAWANTINSUYO.

MICAELA BASTIDAS, la verdadera gestora de la Revolución de Don JOSÉ GABRIEL CONDORCANQUI, TÚPAQ AMARU II, que hizo estremecer los ANDES, con su grito libertario o CLORINDA MATTO DE TURNER, una de las primeras novelistas  peruanas, digna representante de la NOVELA REALISTA en AMÉRICA.

La celebración del DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER, nació en 1910 a propuesta de la alemana CLARA ZETKIN, integrante del Sindicato Internacional de Obreras  de la Confección, durante el Congreso Internacional de Mujeres Socialistas en Copenhague - Dinamarca, con el objeto de honrar la memoria i el testimonio de la lucha de un grupo de mujeres que ocuparon en 1857 su Centro Laboral Textil en New York, exigiendo igualdad de salarios i la jornada de 10 horas, siendo reprimidas despiadadamente i ocasionando la muerte de 129 obreras.

Desde entonces se han logrado significativas conquistas, entre ellas un trato humano a las trabajadoras, jornadas aceptables en cuanto a sus horarios i remuneraciones, culminando con la Declaración de Río en 1992, donde se establece que las mujeres desempeñan un papel fundamental en la ordenación del Medio Ambiente i el Desarrollo i por lo tanto, es imprescindible contar con su plena participación, para lograr el DESARROLLO SUSTENTABLE.

En el PERÚ las MUJERES han participado en forma activa en el proceso de toma de decisiones, defendiendo la vida, la educación i la salud. Habiéndose convertido la RED NACIONAL DE PROMOCIÓN DE LA MUJER, MANUELA RAMOS i FLORA TRISTÁN, como promotoras de esas luchas.

La historia registra los nombres de mujeres célebres, que no vacilaron en ofrendar su vida, por una causa justa. Entre ellas están las sufragistas, que liberaron verdaderas batallas por la obtención del VOTO i mujeres que escribieron sus nombres en la historia, por las reivindicaciones de sus DERECHOS.

El Dr. JUAN LUIS PLA BENITO de ESPAÑA, Asesor Fundador de ASOLAPO Internacional, PRESENTARÁ mi libro "MUJERES CÉLEBRES DEL IMPERIO INCAICO" (idioma español e inglés), que ganó el Premio "FLORA TRISTÁN". El COMENTARIO estará a cargo de la Mg. OFELIA JAZMÍN PRESTEL de AUSTRALIA.

Rindo mi Homenaje en la persona de FLORA TRISTÁN, una mujer que floreció e iluminó como una verdadera antorcha las conciencias i quiero dedicarles como poetisa, estos versos:
                        
 A LAS MUJERES DEL PERÚ I DEL MUNDO
 LUZ SAMANEZ PAZ

MUJER, vas por la senda iluminada
con un divino resplandor.
Con las entrañas florecidas
por un milagro de amor.  

MUJER vas con las pupilas
llenas de ternura
i las manos sobre el corazón.
Se eleva al cielo tu canto
como un dulce ruiseñor.

MUJER, te ofrezco mi poesía
 como un manojo de flores,
rocío de los jardines
la pura flor de la escarcha.

Retazos de sol alegre,
nubes de plata azul,
el canto de los jilgueros,
la miel dulce de la caña,
los vellones de seda
de la vicuña i la alpaca.

Los quejidos de la quena,
 los suspiros del charango,
i el alma del yaraví.

Un manojo de rojos ÑUJCH´US
la flor de la SAGRADA ÑUSTA.
MUJERES DEL PERÚ I DEL MUNDO,
las BENDIGO en mi CANTO.


sábado, 2 de marzo de 2019

LOS CONDENADOS, Norberto Pannone, Buenos Aires, Argentina

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Imagen de: Tiempo de Cine



LOS CONDENADOS

            Acurrucados, temerosos, alertas. Todos estaban aguardando la macabra hora de su trágico final.

            Ese rectángulo que los contenía era su última morada de vida, después, perderían uno a uno sus cabezas en una muerte fantástica, brillante, inexplicable.

            Un hilo de luz se filtró por la abertura y, una vez más, uno de ellos fue arrancado de allí sin contemplaciones. Escucharon luego el forcejeo y el estampido y, temblando de furia y de miedo, comprendieron que otro de sus hermanos había muerto.

            Era verdaderamente aterradora aquella incierta espera. Ninguno podría imaginar quien de ellos sería el próximo. La inminencia de la muerte exacerbaba el albur que cada uno correría.

Eran elegidos al azar, sin discriminar. El verdugo, ni siquiera se detenía a mirarlos, sabía muy bien que debían morir, tarde o temprano, inexorablemente, fatalmente.

            La voz llegó hasta ellos y los sacudió con su fatídico sonido:

            -¿Dónde dejaste los fósforos?
            -Sobre la alacena. Respondió otra voz.

            La mano gigante tomó a otro de ellos y con terrible saña le arrancó la cabeza al frotarlo sobre el costado de la caja que los contenía.


NORBERTO PANNONE, ©2008, ed. Bs As, Argentina.
Del libro “Cuentos de barrio”. Es prop. del autor.


INSPIRACIÓN, Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina




















Imagen provista por el autor


INSPIRACIÓN


El patio y la mesa bajo el parral. 
El pibe que he sido escribe un poema.
Algo me impulsa a dictarle unos versos.
Él no puede oírme, pero los escribe.

Recuerdo ahora una lejana mañana.
El patio y la mesa bajo el parral,
y yo escribiendo unos  versos
como si alguien me los dictara.

©LUIS ALPOSTA, poeta y escritor argentino
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER Y LAS RELIGIONES, Eunate Goikoetxea, Alicante, España

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Imagen de: ospat


LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER Y LAS RELIGIONES

Alicante enero 2019

La violencia contra la mujer no tendrá solución, mientras la sociedad no se concientice del problema, y cada país y cultura, se aboque a dejar resuelto y zanjado para siempre, el problema de la igualdad de derechos y garantías entre la mujer y el hombre. Es decir, entretanto las mujeres no gocen de los mismos derechos y las mismas garantías que los hombres, la violencia contra las mismas, seguirá impune y provocando los estragos, que se vienen sucediendo históricamente. .
Creo que podemos afirmar, que el día en el que la sociedad suprima las desigualdades (en dignidad y derechos), a partir de allí las religiones no tardarán en reconocer, aceptar y llevar a la práctica la igualdad, de quienes por su condición de género solamente, son diferentes.
Las sociedades mediterráneas del siglo primero eran, como ya sabemos, sociedades en las que la propiedad pertenecía al patriarcado. Solamente el "paterfamilias" tenía la propiedad, no sólo de los bienes, sino además sobre las personas del grupo familiar. El padre era el propietario, el jefe, amo y señor, el que concentraba, en un rango de absolutismo, la totalidad de los derechos. La mujer, hijos y los esclavos, no tenían más opción que el vivir sometidos al patriarca.
De ahí que la religión, lo mismo en Israel que en Egipto, tanto en Grecia como en Roma, devinieran en religiones patriarcales, machistas, justificando las desigualdades que se derivaban, del modelo de familia patriarcal.
Lo curioso es que, según los evangelios, Jesús tuvo un trato excepcional de respeto, delicadeza y aceptación de la mujer, fuera cual fuese su origen o su conducta ( Ej: María Magdalena). Cuando se empezaron a conocer las cartas de Pablo y hasta en las pastorales, apreciamos que en dichos documentos se acepta e impone el sometimiento y el silencio, de la mujer en la sociedad, en la familia y en la Iglesia. Como también sabemos, que Pablo aceptó la condición de los esclavos, y el sometimiento al emperador (Rom 13, 1-7). La Iglesia Católica, no prohibió la esclavitud hasta que se prohibió en la sociedad, desgraciadamente las autoridades religiosas hoy día guardan silencio, ante las nuevas formas de esclavitud vigente y, otras religiones hacen caso omiso de lo que dicen sus textos sagrados, a vía de ejemplo, podemos mencionar, la enseñanza islámica sobre el trato a la mujer, pues es uno de los que mayores malentendidos suscita. En el Santo Corán, Dios dice claramente que ha creado iguales a los hombres y a las mujeres: Él os creó de un solo ser; a partir de él creó a su compañera…” ( 39:7)
Este versículo por sí solo, elimina cualquier trazo de inferioridad, impuesto a las mujeres por los hombres y por otras Escrituras. El Santo Corán, además, asegura la igualdad de la mujer a nivel espiritual, intelectual, social y económico. Los derechos de la mujer, también han sido salvaguardados por el Santo Profeta (la paz y bendiciones de Dios sean con él), al tratar él mismo a las mujeres con gran honor, amabilidad y dignidad según los mandamientos de Dios. “Pero quien hace buenas obras, sea hombre o mujer, y es creyente, entrará en el Cielo…” (4:125)
Y si nos referimos a los judíos, en el Talmud está escrito "Ama a tu esposa como a ti mismo y hónrala más que a ti mismo". (Yevamot 62-b: ) Actualmente, el papel de la mujer judía en el mundo ha evolucionado y, ésta ha llegado a participar activamente, en distintas vertientes del quehacer humano. No se ha quedado a la zaga.
Las feministas continúan impulsando el cambio en una lucha constante porque las mujeres compartan con los hombres los mismos derechos y obligaciones con el fin de construir una mejor sociedad.
Existen diversas formas de violencia contra la mujer: física, sexual, psicológica y económica. Estas formas de violencia se interrelacionan, y afectan a las mujeres desde el nacimiento hasta la mayoría de edad. Algún tipo de violencia, como el tráfico de mujeres, trasciende fronteras. Las mujeres que experimentan violencia, está probado, invariablemente y sin lugar a discusiones, adolecen de una variedad de problemas de salud, y disminuye su capacidad para participar en la vida pública, afecta el ámbito familiar y a las comunidades de todas las generaciones, reforzando otros tipos de violencia subyacentes en la sociedad. Esta situación agota a las mujeres, sus familias, la comunidad y al cabo también a las naciones, en el entendido que el problema ya no se confina a una cultura, región o país determinado, ni a grupos específicos y cerrados, de mujeres en la sociedad.
Hoy prácticamente el total de las mujeres, se encuentran enfrentadas a una multiplicidad de formas de discriminación, y a un riesgo cada vez mayor de sufrir violencia. En Canadá, la probabilidad de las mujeres indígenas de perder la vida, como resultado de la violencia, es cinco veces mayor que la de otras mujeres de la misma edad. En Europa, Norteamérica y Australia, más de la mitad de las mujeres discapacitadas ha experimentado abuso físico, en comparación con una tercera parte de mujeres no discapacitadas


La lucha, en defensa de los derechos, la dignidad y ante todo, la vida de la mujer, tiene que abarcar los ámbitos político, jurídico, social y laboral. Mientras las mujeres, no cuenten con igual autonomía económica que los hombres, seguirán bajo un sistema de sumisión, menoscabo, amenazas, insultos, agresión física y en último caso, lamentablemente el que se viene planteado con cada vez más frecuente, la misma muerte. No podemos decir que el aspecto económico, sea la solución final, porque esta solución radica en la CONCIENCIA y el RECONOCIMIENTO, que sumados dan un resultado para la humanidad, llamado EVOLUCIÓN. Pero si esta situación no se resuelve, como instancia inicial, la violencia contra la mujer no tiene solución.
Las voces representativas de todas las religiones, continuaran expresando conceptos acertados y otros no tanto, sobre el asunto en cuestión. Aunque lo primero que deberían hacer, sería respetar la palabra implícita en los textos sagrados, que para muchos, es Ley y no interpretarla, de acuerdo a su conveniencia.
La interrogante que se plantea es: ¿cuál es el factor, que ha contribuido a mantener la desigualdad entre hombres y mujeres en la sociedad? En lo personal, creo que dicho factor radica precisamente, en la influencia de las religiones. De hecho, dicha influencia que la religión ha ejercido en la sociedad ha sido fundamental. La sociedad actual, ha mamado de unas ideas religiosas, que sentenciaban que las mujeres éramos inferiores. En la historia, salvo contadas excepciones, las mujeres que han protagonizado avances, y han realizado aportes en diferentes áreas, siendo por su protagonismo y capacidades elevadas a la altura del género masculino, son aquellas que se han salido de las religiones, aunque algunas de ellas, aun admiradas también fueron condenadas.
Considero que los principios religiosos son derechos humanos, como el derecho natural. El problema aparece en el momento en que se institucionaliza la religión, imponiendo unas reglas que aun hoy continúan. Pienso que es ese el preciso momento, en que se desvirtúa la pobreza, la solidaridad... y la justicia se convierte en caridad. La religión institucionalizada, es contraria al feminismo porque el feminismo pretende y brega, por una sociedad igualitaria y la religión no lo está propugnando.

EUNATE GOIKOETXEA, poeta y escritora española
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA



Kazuya Sakai, un artista al que México hizo justicia, Roberto Alifano, Buenos Aires, Argentina


Reproducción:
Fuente: TRIBUNA
Kazuya Sakai, un artista al que México hizo justicia



Habitamos un mundo extraño por donde se lo mire, que acaso nunca fue distinto. La Biblia pone en boca de Jesús (0-33) el siguiente reclamo: “De cierto os digo, que ningún profeta es aceptado en su propia tierra”. Nada más contundente ni verdadero. Sólo que hoy, como en la Edad Media, donde se creía resueltamente en los hechos sobrenaturales y en los portentos de la brujería, nuestra realidad cotidiana no es menos contradictoria e inquietante. Podemos decir, de manera casi lúdica, que subidos a las redes de internet, con habilidad en el manejo de los instrumentos, que para nada invalidan la torpeza, podemos recuperar hechos y situaciones que creíamos definitivamente perdidos. A su vez, los viajes por el Planeta, que han reducido tiempo y espacio, se han vuelto frecuentes y cotidianos. Aunque si hablamos en serio de comunicarnos, todavía estamos lejos.
Empiezo por una experiencia personal. Hacia mediado de los años ’70, alentado por los integrantes de un conjunto mexicano, rival por aquella época del famoso trío “Los Panchos”, viajé a México. Gracias a la recomendación de José Bianco, no demoré en tomar contacto con Octavio Paz, que dirigía la famosa revista de cultura Plural, diseñada por mi compatriota y tocayo Roberto Kazuya Sakai y en la que colaboraban, entre otros escritores de nuestra América, José de la Colina, Salvador Elizondo, Juan García Ponce, Carlos Monsiváis, Alejandro Rossi, Tomás Segovia y Gabriel Zaid.
Con el prodigioso Juan José Arreola a la cabeza, la generosa y solidaria gente de la cultura de México me abrió todas las puertas y colaboré sin demasiadas dificultades en diversos medios periodísticos. Roberto Kasuya Sakai, a quien conocía de los revulsivos años del Instituto Di Tella, ya era un artista destacado y debidamente reconocido en ese país. Había nacido en la provincia de Buenos Aires en 1927, y tuvo el privilegio de dominar a la perfección el idioma de Kenzaburō Ōe. En 1938, sus padres lo enviaron a Japón para recibir una educación formal, y allí atravesaría la experiencia de la Segunda Guerra Mundial. Regresó a la Argentina recién en 1950. A partir de entonces y durante más de una década en la que concentró sus mejores energías, desarrolló un programa de difusión de la cultura y literatura japonesas que todavía deslumbra: colaboró con el Instituto de Intercambio Cultural Argentino Japonés, con el Centro de Estudios del Lejano Oriente y fundó el Instituto de Cultura Argentino Japonés, que se fue consolidando entre los años 1952 y 1957, mientras él estuvo al frente. En esa época Roberto Kasuya Sakai fue interlocutor de Jorge Luis Borges, del filósofo Vicente Fatone, de los pintores Antonio Berni y Leopoldo Presas, y del crítico de arte Julio Payró, que conservaban de él un recuerdo afectuoso y entrañable.
Vasto e inquieto en su quehacer artístico e institucional, Sakai dio conferencias y entre sus muchas participaciones, promovió el estreno en Buenos Aires de los filmes Rashomon y Los siete samuráis de Akira Kurosawa, hecho que posibilitó la entrada de Japón en la escena cinematográfica internacional después de la guerra. También organizó una muestra sobre grabados japoneses en la librería Peuser; al tiempo que dirigió la revista Bunka, órgano del Instituto de Cultura Argentino Japonés. Y, sobre todo, fundó la editorial La Mandrágora, que luego cambiaría su nombre por Mundonuevo.
Durante esos años en la Argentina, el poeta y crítico de arte Osvaldo Svanascini sería su compañero de labor. En este camino editorial la tarea desarrollada merece, sin duda, dos calificativos, pionera e infatigable. Como así también su tarea de traductor. Por esa época dio a conocer al novelista Kenzaburō Ōe, que en 1994 sería distinguido con el Premio Nobel de Literatura, junto a los torturados cuentos de Ryūnosuke Akutagawa, donde la modernidad se funde con lo más oscuro de las tradiciones populares. El teatro del Oriente también recibió su aporte, ya que recreó las piezas de Noh de Yukio Mishima, incorporadas por algunos argentinos para sus experiencias de vanguardia ascética; tampoco fue ajeno a los textos sobre budismo zen de Suzuki que son y han sido lectura iniciática para muchos, tales como El libro sobre el arte de la arquería de Herrigel, mistificado hasta el cansancio, o el célebre Libro del té, best-seller por excelencia en la bibliografía sobre estética. Todo traducido, prologado y anotado por talentoso Sakai, con nivel que podemos calificar de notable y proselitista.
“La pintura es parte de mi alma; si no pinto me siento un miserable”, me confesó en México mientras compartíamos una cena. Nunca dejó de hacerlo y realizó varias exposiciones individuales. Con una producción temprana, de regreso a la Argentina en la década de 1950 su creación estética se identificó con trazos vinculados a la caligrafía japonesa. Meticuloso en las formas, voló después hacia otros nidos de las artes plásticas. Contaba el maestro Leopoldo Presas que, como Henri Matisse, padecía de cierta manía por la perfección y retocaba sus cuadros aun cuando estaban colgados. “Sólo si alguien compra la obra y se la lleva a su casa, yo la doy por terminada”, se justificó. Su formación plástica era autodidacta y, a pesar de haber desarrollado distintos estilos o tener diferentes etapas, su obra se mantuvo principalmente en el llamado “arte abstracto”, dentro de una línea geométrica.
Pero el enorme despliegue en Buenos Aires de Roberto Kasuya Sakai fue menos breve que intenso. Vivió once años entregado al arte y dejó una huella imborrable. Se exilió después, de improviso, en el momento más alto de las expectativas alrededor de su figura. Revisando sus traslados, quizá se puede dibujar una biocronía con simetrías extrañas, tal vez como las que trazaban las marchas de su paradigmático compatriota, el poeta Matsuo Bashō, que en el siglo XVII peregrinó por el Oriente con total libertad. En su caso, podemos resumir su infancia en Buenos Aires, su formación en Japón, el regreso a su país de nacimiento y un esplendor porteño que abarca desde los 24 a los 35 años; más tarde, tres años en Nueva York y otros doce intensos años en México (entre 1965 y 1977), muy en contacto con el círculo intelectual que rodeaba a Octavio Paz. A los que se sumaron más traducciones, como los Cuentos de fantasmas de Ueda Akinari, el poeta waka y exquisito narrador del género yomihon, que sería alimento del mejor cine japonés, la narrativa de posguerra de Kōbō Abe, más el teatro clásico Nō o Noh, una de las manifestaciones destacadas del drama musical japonés, que se realiza desde el siglo XIV, y literatura de mujeres del siglo X y, desde sus 50 años hasta la etapa final en Dallas, los que dedica casi por entero a la pintura y a la crítica musical. En plena etapa creativa, vital aún, nuestro admirado y querido amigo, murió en 2001.
“Todo amante de la literatura debería reconocer en Kasuya Sakai el acercamiento y la revelación del arte japonés -me dijo Octavio Paz una tarde que hablamos de mi compatriota-. Su indudable gusto exquisito, su talento como divulgador y el don de la oportunidad fueron únicos en este cabal artista”. Sin embargo, hoy es difícil encontrar esos textos que, sin duda, merecen una reedición. Como, por ejemplo, la inhallable Colección Asoka Tricolor (morado para filosofía y la religión, coral para la literatura, y turquesa para el arte), mencionada con fervor por todos los que se inician en un recorrido por el Oriente.
Justicieramente, en 2017, la Secretaría de Cultura de México, por medio del Museo de Arte Moderno (MAM), realizó la muestra Kazuya Sakai en México (1965-1977), donde se aunaron pintura, diseño y crítica musical de nuestro artista. Encontrándome en la ciudad, acompañado por mi nieto Alejo, tuve la oportunidad de asistir y ver desplegada, como nunca se había hecho, casi toda su obra plástica. Integraron esta exhibición, más de cien piezas, entre óleos, acrílicos, serigrafías, lacas, dibujos, fotografías y publicaciones en las cuales estuvo involucrado. La muestra fue dividida en cuatro núcleos temáticos: en el primero, titulado “De Nueva York a México”, se abordaba la producción que realizó Sakai al establecerse en los Estados Unidos hacia 1963, en la que predominan sus estrategias cercanas al pop y su interés en el color field painting (recordemos que en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, el artista había expuesto Abstracción post-pictórica, donde institucionalizó este término para un conjunto de prácticas que planteaban sus diversas investigaciones a partir del color y la luz). El segundo apartado, llevaba el título Plural, (en alusión a la revista que dio a conocer su labor como diseñador y diagramador, siendo uno de los miembros fundadores). La tercera sección fue titulada Ondulaciones (en la cual estaba centrada el grueso de la exposición), donde aborda el estilo que se convertiría en su marca distintiva por ser su serie más fructífera, a partir de su precursora exposición en el MAM en 1976, donde se integraron pinturas, ondulaciones cromáticas y simultáneas, que relacionaban elementos de bandas y campos de color, alusivos a la música que proponían cualidades kinestésicas. Por último, en Sakai y el geometrismo mexicano se presentaron sus trabajos como curador invitado por el Museo Blanton de la Universidad de Texas en Austin y, ya instalado en México, El geometrismo mexicano, su última tendencia, en la cual difundió una selección de obras latinoamericanas y abstractas.
Agreguemos que Sakai llegó a México en 1966, contratado como profesor por El Colegio de México, y en su estancia de casi doce años, paralelamente a sus tareas en la revista Plural, desarrolló otros proyectos como programador y conductor de programas de radio especializados en jazz; diseñador de escenografías, vestuarios, portadas de discos, curador y crítico de arte.
Más de veinte años entre dos ciudades, Buenos Aires y México, significaron para el arte y la lengua española, gracias a su talento de pintor, traductor, editor y gestor cultural, la divulgación de lo mejor de la estética japonesa. Artes plásticas y literatura que se incorporaron a esa movilidad de cruces de estilos, traslados e invención estética que Roberto Kasuya Sakai manejaba con mano maestra. Es de lamentar, por supuesto, que su patria, que tanto le debe en lo cultural y en el intercambio de culturas, no le haya tributado el homenaje que sin duda merece. “De cierto os digo, que ningún profeta es aceptado en su propia tierra”

©ROBERTO ALIFANO, poeta y escritor argentino
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


ESTOY ESCRIBIENDO EN LAS HOJAS AMARILLAS, Luz Samanez Paz, Cusco, Perú


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ESTOY ESCRIBIENDO EN LAS HOJAS AMARILLAS

LUZ SAMANEZ PAZ, Presidente Internacional de Asolapo  
 
En medio de las aguas del abismo,
el árbol infinito de la sangre
atraviesa la roca transparente
i la dorada corona de las ninfas.
De rosas i ardientes golondrinas.
El viento esparce todas las flores por mi rostro,
todas las estrellas por mi frente
i todas las alondras por mi canto. 

Estoy escribiendo en las hojas amarillas,
a la luz rosa del nuevo día.
Mi verso, mi llanto van naciendo,
en este planeta de amor desheredado.
Ruiseñor de arista sideral,
golondrina herida en la penumbra
de la dulce noche...
Flor que murió de sombra pura,
llena de silencio...
Estoy escribiendo en las hojas amarillas
del otoño inclemente,
mientras la luna se levanta,
sobre nosotros como una vela
i las casas silenciosas como un libro.

EL AMOR ES ASÍ, SIEMPRE SOÑAMOS CON ALGO MÁS...

El amor es así, siempre soñamos con algo más. Por mucho que tengamos, por mucho que la vida nos conceda, hay siempre un anhelo lejano, un deseo que no logramos acercar, ni desentrañar a la vida.

DIOS ha puesto tal vez en nuestro corazón lo insatisfecho, lo deseado, lo no logrado. Quizá sea este el estimulante de la vida, quizá con ello vamos manteniendo, sin saberlo, el afán de vivir i en la lucha de lograr vamos insertando al tiempo que teje nuestra existencia.

Del nacer al morir, todo ese espacio está lleno de anhelos insatisfechos, de deseos nunca alcanzados, de un sueño i otro sueño, en los que acariciamos siempre aquello que no obtuvimos i que fue irrealizable.

RECUERDOS DE INFANCIA, Salomé Moltó, Alcoy, Alicante, España

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Imagen de: enREDando



RECUERDOS DE INFANCIA


Salió corriendo a la calle y se perdió de repente. Miró con atención intentando observar al otro lado de la acera un pequeño parque donde había un improvisado campo de futbol ¡cuántas tardes había pasado observando a  sus amigos, como corrían,  con saltos, empujones, todos detrás de la pelota!
Pero ahora todo estaba en silencio, nadie jugaba en aquel sitio. Se llenó de tristeza recordando aquellas tardes cuando salían del colegio y veía a su hermano y a otros niños jugado un partido de futbol, pero desde que Ismael había sufrido el accidente intentando coger el balón, colgado en un poste de luz, ya nada había sido igual, nadie frecuentaba ese espacio. La niña sintió una gran angustia, recordando a Ismael tendido en el suelo lleno de sangre. Su madre chillaba desesperada mientras se llevaban al niño a toda prisa al hospital.
Recordando todo aquello sintió vergüenza pues detestaba a Ismael, porque la había incordiado algunas veces, haciéndole notar que no debía dar saltos si no se ponía un sostén en los pechos. “Niña que ya son muy grandes y bailan solos”. ¡Qué vergüenza le daba sus provocadoras expresiones, lo detestaba, pero ahora una angustia la ahogaba, ver al muchacho en el suelo la llenó de espanto.
Mientras aquellos recuerdos la llenaban de tristeza no pudo impedir que una lágrima se deslizara, por su mejilla, no había vuelto a ver a su amigo, no sabía nada de él.
.-¡Clara, Clara, oye, Ismael ha vuelto a casa, ira con muletas unos meses, pero está bien.
Fue como un rayo de primavera, como un sol espléndido, que la acariciara. Respiró aliviada. Se sintió de repente invadida de una gran alegría, bostezó una sonrisa y se puso a llorar. Ismael estaba bien.


©SALOMÉ MOLTÓ, poeta y escritora española
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA