EL TIEMPO
EN DISTINTAS CULTURAS
¿QUÉ ES EL TIEMPO?
Si mi tiempo
tornase a es
será sin esperar
más
o viniese el
tiempo ya
después de lo
que será
“(Cita
cervantina en boca de uno de sus personajes)
PLANETA: origen y
significado του πλανήτη = tou planíti
Este vocablo en su etimología
procede del latín «planēta» y a su vez del griego «πλανητης»
(planētēs); tiene dos acepciones: vagabundo y errante.
En la antigua Grecia se dió ese
nombre, a aquellos cuerpos celestes que presentaban un movimiento aparente, con
respecto al fondo de estrellas fijas que a pesar de presentar un movimiento en
el transcurrir de la noche, ofrecen una posición prácticamente sin cambio entre
ellas.
En aquella época, era aceptada la
posición de la Tierra como centro del universo, con la Luna, el Sol, Mercurio,
Venus, Marte, Júpiter, y Saturno girando a su alrededor en órbitas circulares,
y el fondo de estrellas fijas (que también giraban alrededor de la Tierra).
A lo anterior, se le denominó
teoría geocéntrica del Sistema Solar, y fue propuesta por Claudio Ptolomeo en
el siglo II después de Cristo; la teoría fue ampliamente aceptada hasta la
época en la cual Nicolás Copérnico propuso su teoría heliocéntrica en
1543. Galileo Galilei usó a partir de 1610 un telescopio rudimentario para
hacer numerosos descubrimientos astronómicos, y hasta que Johannes Kepler
formulara sus tres leyes sobre el movimiento de los planetas, publicadas en
1609.
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Mientras los principios básicos
de la teoría geocéntrica, se remontan al propio Aristóteles y otros filósofos
griegos; en épocas tan tempranas como el siglo III antes de Cristo, Aristarco
de Samos ya defendía la idea de un Sol más grande que la Tierra, con ésta
girando alrededor del astro rey. |
Viaje al
futuro
Según Dunne ya existe el
porvenir, solo falta trasladarnos a él como hace el agua en un río, atravesando
“sucesivos tiempos”.
Eso requiere desde el “tiempo
actual” simultáneamente un tiempo segundo, uno tercero y así hasta el infinito,
es decir, el inalcanzable término último de una serie infinita. (Borges
Esencial, “El tiempo y J. W. Dunne” p. 164 y sig.)
- Retorno al pasado
Pero todo en el mundo (en el
Universo) tiende a la esfericidad, desde Aristóteles y sus siete esferas
concéntricas, pasando por Colón, Einsten, Stephen Hawking…
Para Nicolás de Cosa, toda línea
recta es el arco de un círculo infinito (Borges Esencial,
“Abenjacán el Bojarí, muerto en su laberinto”, pág. 208, Ed. Real Academia
Española, Barcelona, 2017). Si bien esto corresponde al espacio, se
puede transpolar al tiempo, que parece infinitamente recto
atravesando pasado, presente y futuro, por lo que filósofos y
físico-matemáticos afirman que no se puede volver al pasado; sin embargo en
billones de años la curvatura del tiempo (que acompaña a la curvatura del
espacio) alcanzará nuevamente un punto ya recorrido, retornará al pasado.
Con respecto al UNIVERSO podemos
leer esta otra concepción: “Hubiera creído que te interesaría ¿Hay algo
más asombroso que la concepción según la cual el universo no tiene principio ni
fin, sino que pasa eternamente de un estado de desarrollo a otro de equilibrio,
y desde éste a uno de decadencia, y de éste a la disolución y de la disolución
al desarrollo, y así sucesivamente por toda la eternidad? (“El filo de
la navaja”, Somerset Maugham, Plaza & Janés Editores,
Barcelona, 1972, pág. 359).
“Los científicos han reconocido
la necesidad de especular acerca de la existencia de una partícula desconocida
llamada “taquión” que puede desplazarse a una velocidad mayor
que la de la luz. Pero, al menos teóricamente, si alguien viajara más rápido
que la luz retrocedería en el tiempo”. (“La ciencia antigua y el misterio de la luna”, de
Christopher Knight y Alan Butler, Ediciones Minotauro, Barcelona, 2006, pág.
202).
- Henri Bergson.
El filósofo francés cuestionó la
costumbre de medir el tiempo tomando el espacio como referencia, lo que tarda
la tierra en dar un giro alrededor del sol; o sobre sí misma hasta que la
posición del sol se encuentra en el mismo sitio en un ciclo, como miden los
relojes. El tiempo de los relojes es un tiempo espurio, cuantitativo, no
cualitativo [yo diría subjetivo, no objetivo]
- El tiempo en versos
Frío y calor, otoño o primavera,
/ ¿dónde…, dónde se encuentra la alegría? / Hermosas son las estaciones todas /
para el mortal que en sí guarda la dicha; / mas para el alma desolada y
huérfana, / no hay estación risueña ni propicia. (EN LAS ORILLAS DEL SAR, Rosalía
de Castro, Club Internacional del Libro, Madrid, 2009, página 26)
- El tiempo en Catalunya
Pere III de Catalunya, IV de
Aragón y II de Valencia (1319 – 1387) decide en 1350, en las Cortes de Perpinyá,
que el año empiece en 25 de diciembre, fecha del nacimiento de Jesucristo. Esta
forma de fechar, perduró hasta principios del siglo XV.
- El tiempo en Rusia
Al utilizar el CALENDARIO
JULIANO, en el siglo XX mantenían un retraso de 13 días respecto al Calendario
Occidental. Fue utilizado en Rusia hasta febrero de 1918.
o – o – o
El tiempo es como un círculo que
girara infinitamente, el arco que desciende es el pasado, el que
asciende es el porvenir; arriba hay un punto indivisible que toca
la tangente y es el ahora. (Borges Esencial, “Nueva
refutación del tiempo”, p. 427). [¿Y si fuera a la inversa?]
Esa noche, releyendo a Borges,
tropecé con esta llamada: Yo afirmo -sin remilgado temor ni novelero
amor de la paradoja- que solamente los países nuevos tienen pasado; es decir,
recuerdo autobiográfico de él; es decir, tienen historia viva. Si el tiempo es
sucesión, debemos reconocer que donde densidad mayor hay de hechos, más tiempo
corre y que el más caudaloso es el de este inconsecuente lado del mundo. Y
concluye así: Yo no he sentido el liviano tiempo en Granada, a la
sombra de torres cientos de veces más antiguas que las higueras, y sí en Pampa
y Triunvirato. El tiempo -emoción europea de hombres numerosos de días y como
su vindicación y corona- es de más imprudente circulación en estas repúblicas.
Los jóvenes, a su pesar, lo sienten. Aquí somos del mismo tiempo que el tiempo,
somos hermanos de él. (LOS CONJURADOS DEL QUILOMBO DEL GRAN CHACO,
Augusto Roa Bastos, Alejandro Maciel, Omar Prego Gadea y Eric Nepomuceno, Ed.
Alfaguara, Buenos Aires, 2001, pág. 203)
o – o – o
Voltaire nos menciona un tiempo
circular: …”Figuraos que el tiempo gira en una rueda cuyo diámetro es
infinito; bajo esta rueda inmensa hay una multitud innumerable de ruedas, unas
dentro de otras; la del centro [la última] es imperceptible, y
da un número infinito de vueltas precisamente en el mismo tiempo en que la rueda
grande no da más que una”… (“El Blanco y El Negro”, en “Cándido y otros
cuentos”, Ed. Orbis, Barcelona, 1982, pág. 200).
o – o – o
Heráclito (y posteriormente Parménides)
afirmaba que cualquier punto puede ser el principio y el fin en el contorno de
un círculo (vg. Las 24 horas del día). Resulta indiferente cuál es ese punto.
Día y Noche –que son opuestos- son en realidad, para Heráclito, la misma cosa
solo diferenciadas por el devenir, el paso de la claridad a la
obscuridad, y viceversa. En el devenir, aparece el vínculo entre una cosa y la
otra, opuestas pero UNA.
Ocurre lo mismo con las
estaciones. Las revoluciones de la Tierra alrededor del sol constituyen una
circunferencia “elíptica”; pero no hay un principio ni un fin, y en determinado
punto de esa elipsis decimos por convención “aquí comienza el verano, o el
otoño, la primavera, el invierno”. Pero la Tierra y el Sol son inmutables, nada
cambia, el cambio aparente se produce en la DISTANCIA que la elipse ocasiona en
la Tierra respecto al Sol; y en la inclinación del planeta.
–
o – o – o –
El tiempo según Plotino y Borges.
Platón y Zenón
Plotino dice: hay 3 tiempos, y los
3 son el presente. Uno es el presente actual, el momento en que hablo. Es decir
el momento en que hablé, porque ya ese momento pertenece al pasado. Y luego
tenemos el otro, que es el presente del pasado, que se llama memoria. Y el
otro, el presente del porvenir, que viene a ser lo que imaginan nuestra
esperanza o nuestro miedo [o la expectativa de algo que haremos, digo yo]
Según Platón el
tiempo “es la imagen móvil de la eternidad”. La eternidad nos permite todas las
experiencias vitales, todas las experiencias de nuestra vida, de un modo
sucesivo. Si todo esto sucediera de UNA SOLA VEZ quedaríamos aniquilados,
anulados, muertos (Borges. Esencial, p 495)
De los tres momentos en que
dividimos el TIEMPO, el más inasible es el presente. Sentimos que estamos
deslizándonos del pasado al futuro, pero no hay un momento en que podamos
decirle al tiempo “Detente”. No existe un presente puro, siempre está
contaminado, contiene una partícula de pasado, y una partícula de futuro.
La paradoja de Zenón relativa
al espacio podemos trasladarla al tiempo. Zenón decía que una flecha en su
vuelo, está inmóvil en cada instante; luego, el movimiento es imposible, ya que
una suma de inmovilidades no puede constituir el movimiento. Trasladado al
tiempo: si existiera el presente, no existiría el tiempo, éste sería eterno (La
eternidad. Borges, p. 498)
o – o – o
El tiempo según José
Ingenieros: …”En la línea espacial que objetiva el concepto del
tiempo, el presente es un punto sin dimensiones que separa lo inmediato pasado
de lo inmediato venidero; es decir lo que se hunde en la memoria [pasado] y lo
que prevé en la imaginación [futuro].
Nada es actual,
nada cabalga la
hipotética
arista en que se encuentran
el plano de lo
que fue y el de lo que será”
(“El Hombre Mediocre”, José Ingenieros, Ramón J. Roggero
y Cía. Editores, Buenos Aires, Séptima Edición, Ejemplar Nª 6499, 1951)
Tiempo para César José Tamborini
Duca. Digamos
en primer lugar que NO ES COSA. Como no es cosa es inmutable y eso lo
diferencia de la distancia que es corrompible por estar
constituida de materia. Como decía Borges el hombre es tiempo, pero también
polvo (materia): es perecedero; mientras que la melodía, la música, es
perdurable porque es solo tiempo.
En mi opinión, el tiempo es
la subjetividad de algo objetivo. Es decir, es objetivo que la
tierra gire alrededor del sol y lo haga continuamente. Lo subjetivo lo
establecemos nosotros al intentar MEDIRLO.
Esto es arbitrario: medimos ese
recorrido de la tierra desde un instante hasta otro instante similar (lo podemos
establecer por la sombra que proyecta un simple palito sobre una piedra: reloj
solar) y cuando da la vuelta completa sería -decimos- UN DÍA. Lo
dividimos por 24 y obtenemos las horas: 24 horas, todo muy
subjetivo ¿verdad? También se nos ocurre dividir cada hora por una
fracción “x” digamos 60, que llamamos minutos. Entonces
establecemos que cada hora consta de 60 minutos. Lo mismo hacemos con cada
minuto para hacer que valga 60 segundos. Pero ¿cuántos minutos
tiene un día?: 24 h. x 60 min = 1440 minutos.
Ahora ¿qué pasa si ese círculo
que llamamos reloj solar, en lugar de seccionarlo en 24 partes lo hacemos en
36? Tendríamos un día de 36 horas. Sin embargo -pese a que los
minutos totales serían los mismos- tendríamos también 1440 minutos,
resultaría que cada hora (1440 ÷ 36) tendría
solamente 40 minutos. ¿Aprecian en este razonamiento la subjetividad
del tiempo?
Otra cosa subjetiva consiste en
las subdivisiones PASADO – PRESENTE – FUTURO. Porque en realidad solo existe
el pasado: lo que ocurrió hace un millón de años, una centuria, un
mes, un día o un minuto o segundo. El presente es inasible,
porque apenas ES, DEJA DE SERLO. En cuanto digo HOLA ya
dejó de ser presente, es pasado.
El FUTURO es
inexistente, porque ¿PUEDE SER ALGO QUE NO ES? ¿algo
que no conocemos? el futuro es impredecible.
También podemos considerar que el
tiempo es MEMORIA. No podemos recordar el
futuro porque ya concluimos que no existe. El recuerdo se genera en hechos
sucedidos en el pasado. Por eso la MEMORIA, también es pasado.
o – o – o
En los calendarios del antiguo
Egipto y de México se advierte una interesante coincidencia astronómica. Ambos
calcularon -o tal vez recibieron la información de otra fuente- que el año está
compuesto de 365 días y seis horas, basándose en una división de los meses que
dejaba cinco días complementarios al final de cada año y una cantidad adicional
en cada ciclo, que en el caso de los aztecas era de 52 años, y en el de los
egipcios de 1460 años. Nuestra fecha equivalente al comienzo del año azteca y
egipcio (iniciaban el suyo en el mes de Tot) era para ambos el 26 de
febrero. (“El
misterio de la Atlántida”, de Charles Bierlitz, Editorial Pomaire, Barcelona,
1978, pág. 104).
o – o – o
Según Tolstoi, Kant señaló
que los conceptos de tiempo y espacio no son más que principios creados
por el intelecto humano. La pregunta “dónde” implica una consideración
espacial; “estaré”, una temporal. Y en la vida eterna no existen el tiempo ni
el espacio.
o – o – o
CÉSAR TAMBORINI DUCA - Revista Panpeando y
Tangueando -León, España
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO
ARGENTINA
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