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sábado, 18 de mayo de 2024

BALADA DE UN DOMINGO DE MI INFANCIA - Horacio Rega Molina, San Nicolás de los Arroyos, Argentina

 












BALADA DE UN DOMINGO DE MI INFANCIA

 

Mañana el maestro dará prueba escrita
(Mi infancia no tuvo sino días malos)
Sentada en un banco mi infancia recita
Colón ha partido del puerto de Palos.

Es día domingo. Llovizna. Hace frío.
El cuarto es muy grande, yo estoy solo en él.
Parece que arrastra en el cuarto sombrío
su cola de seda la reina Isabel.

Es día domingo. Con una constancia
Que más dolorosa no pudo haber sido
Sentada en un banco repite mi infancia
Del puerto de Palos Colón ha partido…

Las seis de la tarde, se encienden candelas
Se cierran las puertas. La casa es distinta
dan miedo, dan miedo, las tres carabelas.
La Santa María, la Niña y la Pinta.

 

HORACIO REGA MOLINA, San Nicolás de los Arroyos, Argentina

Horacio A. Rega Molina fue un poeta especializado en sonetos, periodista, escritor, profesor, y dramaturgo argentino. Wikipedia

Nacimiento: 10 de julio de 1899, San Nicolás de los Arroyos

Fallecimiento: 24 de octubre de 1957, Buenos Aires


CONMIGO, EN MÍ - Atilio Milanta . (San Nicolás, 1926 / La Plata, 2023)

 








CONMIGO, EN MÍ

 

El camino llegaba a los pies y hendíanse
de surcos apenas perceptibles
las miradas.

Y en el invierno de este julio el gris
del día
se pierde en el fondo de los ojos.

Espejo de sombras,
duermen esperas de silencios y penumbras.

El camino llegaba y se iba. Y en tanto
quedaba, bebía este aire como una luna
de arenas o cenizas
que busca nombres y los detiene
en el silencio de este cedro.

 

ATILIO MILANTA, San Nicolás de los Arroyos, Buenos Aires, Argentina -  (!926 - 2023)

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


¿FLORES A MÍ? - Pedro Bonifacio Palacios "Almafuerte" , La Plata, Argentina

 











¿FLORES A MÍ?



Ayer me diste una flor,
Una flor a mí, señora,
Que no consagré una hora
Ni al más poderoso amor.
¿Flores a mí? ... ¡Si es mejor
En un páramo arrojarlas!
O tú no sabes amarlas,
O al sentir mi cuerpo yerto
Sobre la tumba de un muerto
Has querido abandonarlas.

¿Flores a mí? ... ¿Tú no sabes
De esos parajes que aterran,
Donde las flores se cierran,
Donde no cantan las aves? ...
Las más orgullosas naves
Temen del mar los furores,
Los tigres devoradores
Huyen del simún airado...
¡Y tú en mi pecho has dejado
Tan sin recelo tus flores!

¡Flores a mí! ... Puede ser
Que desalmada y celosa,
Buscaras la más hermosa
Con tu instinto de mujer;
Y haciéndole comprender
Yo no sé qué gentileza,
Con refinada fiereza,
Con el más profundo encono,
La bajaste de su trono
Por castigar su belleza.

No lo sé, linda mujer,
Ni quiero saberlo todo;
Me contento con mi modo
De saber y no saber.
Pero si quieres tener
La realidad en tu mano,
Te diré, sin ser un vano,
Que si te movió el amor...
¡La flor ha sido una flor
que fue destronada en vano!

PEDRO BONIFACIO PALACIOS, “Almafuerte” - La Plata, Argentina

 (San Justo, 1854- La Plata, 1917), 


SICOUR SICOUR SICOUR - Marian Muiños - España









SICOUR SICOUR SICOUR

 


Levitando sobre un nombre
evaporo las horas.
el sol filtra ultravioletas
en mi atmósfera interior,
derrite los fantasma
convirtiéndolos en nubes,
llueven sin llegar a mi tierra,
los miedos y las dudas.

Ligera como tules de mariposa
asciendo sobre un nombre.
Mi ternura halla su cauce
en un espacio infinito
y se expande suavemente.
De pronto,
un chubasco se derrama
abruptamente sobre mi cabeza,
y me despierto de mi último
poema de amor cursi.

Me prometo que será el definitivo.

Del libro: "De paso por el mundo", Ed. 2023

MARIAN MUIÑOS
, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

LA VIDA - Olga Hernández Osorio, Medellín, Colombia

 













LA VIDA


La vida, pequeña gota de agua en el mar,
rayo veloz cruzando el mágico horizonte,
entre cortinajes y bambalinas de cristal,
embrujada neblina, rápida, tras el monte.

Grato silencio bajo los cielos de arrebol,
cálido abrazo, ráfagas de viento tropical,
la vida es reluciente como rayos del sol,
interludio breve, barco viajero, bello coral.

Notas placenteras, sonajero armonioso,
arrullo veraniego, transparente manantial,
fina perla escondida en un azul borroso,
barcarola dormida, perdida en el erial.

Es instante fugaz, fino relámpago de amor,
beso pasajero entre las brizas del mar,
tiempo agonizante, como diminuta flor,
la vida es solo sueño, es un bello cantar.

Ardiente pebetero, de ilusiones, de afán,
infinitas tristezas y alegrías sin par,
vivencias confortables, minutos nada más,
la vida, pequeña gota de agua en el mar.


OLGA HERNÁNDEZ OSORIO

Medellín, Colombia, 27 de septiembre de 2021

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

LA AMANTE IMPAR - Margarita Laso - Quito, Ecuador

 












LA AMANTE IMPAR


si acaso me quedara un solo ojo
y el otro simplemente te siguiera
y una sola otra no, se despidiera
pierna que tras de ti fuera a su antojo

si esta triste cíclope llorara
lágrima que una sola mano enjuga
si beso emerge rojo de su oruga
y alada la otra mano se alejará

tan solo una boca se quedará
detrás la otra de ti carnal se iría
boqueando en llamas boca que temblara

entonces amante impar yo fuera
y así tal vez amor te seguiría
aunque este temblor otro te esperara

De “La fiera consecuente, 2012”


MARGARITA LASO – Quito, Ecuador

CUÑA - Ana Romano, Buenos Aires, Argentina

 











CUÑA


La matanza
coagula
El quejido
secciona
El soporte aflige
escarba
amputa
Inocula
-estéril
roto
perplejo-
algo así como
autonomía.



ANA ROMANO – Buenos Aires, Argentina

ACERCA DE RATAS Y RATONES – Luis Alposta – Buenos Aires, Argentina

 



ACERCA DE RATAS Y RATONES

 

Rata es una palabra que proviene del bajo latín rattus  y es la que designa al mamífero roedor que el diccionario, como al mejor estilo de un pure-sang, nos la describe con una cabeza pequeña, hocico puntiagudo, orejas tiesas, cuerpo grueso, patas cortas, cola delgada y pelaje gris oscuro.

Hacerse la rata, en el lenguaje popular, es faltar a clase a escondidas de los padres; es faltar al empleo para hacer fiaca; es hacerse la rabona.

Rata se le dice a la persona vil y despreciable. Rata se le llama también al indigente, al sumamente pobre, al que es más pobre que una rata. Ratero se le dice al ladrón de poca monta; y rati, que es tira al revés, al pesquisa, o policía.

Ratón, que adjetiva al pichinchero y al pichulero tanto como a la persona falta de recursos, es el nombre que, en una época, se le dio a unos automóviles con capacidad para dos personas, provisto de tres ruedas, motor trasero y puerta al frente. El ratón, cuyo femenino es ratona, o sea, una mesa baja, puede llegar a serlo, también, de biblioteca.

Tener ratones en la cabeza es tener ideas fijas y extravagantes; hacerse uno los ratones o ratonearse, es fantasear sexualmente.

Y a propósito, vayan estos versos para un fabulario lunfa:

 


      RATA CRUEL*

      -No te hagás la rata cruel

      que el queso igual se te acaba-

      dijo el ratón, como al rato,

      a su rata que, de a ratos,

      de su bulín se rateaba.


        Moraleja:


      Si la rata es ratera,

      por más que uno la rete,

      te deja los ratones en la sesera.

 *No confundir "rata cruel" con la ”rastacuer” de la milonga "Tortazos": Dicho de una persona inculta, adinerada y jactanciosa.

LUIS ALPOSTA, Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA


BAR DE LA ESQUINA - Carlos Penelas, Buenos Aires, Argentina

 













BAR DE LA ESQUINA


El bar sigue allí, ellos no están.
Habrá que recordar los patios de la infancia,
los huéspedes del viento, el eco de los gallos,
la cancha de los rojos, las ventanas del aire.
Habrá que mencionar aquel mozo chileno
el alma mater de este mar azul
los invisibles nombres de otras mesas,
los tañidos del alma en el oleaje del otoño;
una especie de descuido o de ternura.
(Había eternidades en un día.
Y lugares y torres y jardines y reinos).
Habrá que recordar al diariero, al poeta,
al médico que honraba la ciencia.
Y al generoso Tito que barría la vereda.
Sobre la mesa una copa de vino
y el pocillo de los buenos amigos
que callan sus fantasmas para tejer la vida.
Habrá que evocar el saludo, la mirada, la chanza.
Las puertas de la tarde, el humo
que llena de melancolía los muelles.
Habrá que aludir al estaño,
al morocho de apuestas y de urgencias.
He aquí el mundo, decían. Y no había vértigo
ni proclamas ni heridas. Allí los amores, los hijos,
las etimologías. Estaban destinados a perderse.
Habrá que recordarlos asombrados.


Buenos Aires, 19 de enero de 2023


CARLOS PENELAS – Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

RECUERDOS DE AYER, LIBROS DE SIEMPRE - Salomé Moltó, Alcoy, Alicante, España

 



RECUERDOS DE AYER, LIBROS DE SIEMPRE



En el colegio sólo aprendíamos a rezar, cantar el Cara al sol, himno del
franquismo, y poco más.
El miedo dominaba, las noticias de los fusilamientos aterraban A cualquier pregunta que se exponía, te contestaban con un
“eso no te importa” o “una niña bien no hace esas preguntas”
cuando las preguntas eran de lo más inocentes y eso me lleva a recordar:
¿Qué has querido decirme, amigo libro?, le preguntaba sin cesar, removiendo la biblioteca
Volvía a releer la página y, más imaginando que comprendiendo, avanzaba en mi lectura.
Con el tiempo, mi tía acabó regalándome varios de los libros
que guardaba en la enigmática biblioteca, a excepción de:
“Los intereses creados” de Jacinto Benavente, una obra que, según decía,
era la clave para comprender la sociedad moderna. Confieso que
todavía no la he leído, lo haré, por supuesto, algún día.
Como oro en paño guardé Los Miserables, de Víctor Hugo, El
Conde de Montecristo, de Dumas, Aladino... también. Hoy los sigo
guardando, son un poco como el amigo en casa. Probablemente
sembró en mí la pasión por la novela y mi eterna admiración al
que ha sido posteriormente mi autor preferido: Víctor Hugo.
Más tarde en París y como estudiante de la cultura gala,
emprendí el estudio, además de muchos otros, de este magnífico
autor, del que tengo sus obras completas.
Empero, fue la novela Matilde, de la que guardo un vago
recuerdo, la que despertó en mí la pasión por la lectura.
- Antes de leer Los Miserables lee este libro. Te ayudará mucho. Se
llama “Corazón” es de un autor italiano. Es muy interesante – me dijo
mi tía cuando salía por la puerta.
El protagonista de Corazón me chocaba al observar su ropa de
épocas pasadas. Creo que del siglo XIX. El relato me agradó
mucho y muchos años después pensé que debía formar parte de la
educación de mi hijo, y lo inicié en la lectura con esta obra.
También leí a Julio Verne. Un capitán de quince años fue el pri-
mero, luego varios más, pero no leí los más populares, como La
vuelta al mundo en 80 días ni Viaje al fondo del mar ni Viaje a la Luna,
estas obras las vi en película. A continuación pensé que mi preparación
era la suficiente para emprender la lectura de “Los miserables”.
Narra el momento del cambio en la historia del mundo, con la
revolución francesa. Los albores de la revolución industrial, con
sus miserias, exacerbada explotación del obrero, las luchas socia-
les. Dos capítulos tienen particular relevancia: los dedicados a
Waterloo y a las cloacas de París. El primero noveliza la derrota de
Napoleón, la muerte de un mundo que se apuntaba más liberal y
adelantado en su tiempo, un avance en la modernización de la
sociedad de entonces. A pesar del oscurantismo que se impuso, la
humanidad, a través de la sociedad francesa, había vislumbrado la
posibilidad de una sociedad más avanzada que la conservadora
que imperó a partir de entonces y hasta la nueva explosión de
1848. El segundo capítulo es el concerniente a las cloacas de París.
Ya en aquel lejano tiempo, una mente preclara como la de Víctor
Hugo previó la absoluta necesidad de reciclar los residuos, las
basuras, como un medio racional de desarrollo. Creo que hubo para mí, un antes y un después de la adquisición de aquellas preciosas páginas. Es más, creo que nadie puede tener una idea cabal
de la sociedad occidental, a la que pertenece, si no ha leído a este
magnífico autor. Claro está, que habría que complementarlo con
varios otros, como fondo de formación cultural, tal Pompeyo Gener,
en su muy interesante obra La muerte y el diablo, Valle Inclán, Benito
Pérez Galdós, nuestro Vicente Blasco Ibáñez. Estos autores introduje-
ron la novela histórica o bien la narración de la historia novelada.
Así fue desde los 12 años hasta los 19, en que me fui a París.
Empecé con Matilde, Corazón, después varias de las obras de Julio
Verne, Los Miserables, Tónicos de la Voluntad de Ramón y Cajal, y las
obras completas de Stefan Zweig.
Mi tía Paquita se casó a los 23 años con Antonio Agulló Soriano
y marcharon los dos a Barcelona, donde mi tío trabajaba en la indus-
tria del calzado. Corría el año 1935. Barcelona era un hervidero. El
movimiento libertario dominaba todas las facetas de la vida catalana
En la atmósfera se detectaba el cercano levantamiento militar.
El 18 de Julio mi tío había acudido a la sede del partido
“El POUM” si no recuerdo mal Al salir, un teniente y un soldado le dispararon,
cayó herido de muerte, pero todavía tuvo tiempo de disparar a los
dos agresores, los cuales murieron también.
Al no volver a casa mi tía Paquita empezó a buscarlo.
Hospitales, sindicatos, centros cívicos hasta que en el colmo de la
desesperación llego a la morgue. Estaba al fondo.
- Ha sido de los primeros que han caído, por eso está allá más al
fondo. Es donde hemos puesto a los primeros que nos han traído - le dijo
el encargado.
Mi tío Antonio murió antes de cumplir los 30 años y antes del
primer aniversario de su boda. El matrimonio duró nueve meses,
truncado por aquella guerra fratricida que acababa de empezar.
Poco después, mi tía volvió a Cocentaina, a casa de sus padres.
La guerra no había hecho más que empezar.
Y hoy con bastante preocupación, vemos resurgir, más o menos
las mismas ideas que tanto sufrimientos nos causaron.


SALOMÉ MOLTÓ - Alcoy, Alicante, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA