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sábado, 4 de julio de 2020

CICLO, Rodolfo Leiro, Buenos Aires, Argentina

El 4 de Julio terminará con luna llena y un eclipse parcial | La ...

CICLO


Cuando acabe mi ciclo inexorable
y se estalle mi póstumo latido
lo que fuere mitral de mi sentido
habitando mi pecho insobornable

bordará mi bonanza, indevelable,
el coraje sensual de lo que he sido
y quedará mi sueño convertido
en ritos de asonancia inolvidable;

tal vez, la luna amiga y venerable
que fuera mi romántica incurable
en el tiempo de un hito imperativo

me llame a su recinto inexpresable
y me ruede en su mundo, consolable,
como el poster abrazo de un amigo.

De Prismas de Gualdas, Ed. Dunken 2010, Buenos Aires, Argentina

©RODOLFO VIRGINIO LEIRO, poeta y escritor argentino
MIEMBRO FUNDADOR DE ASOLAPO ARGENTINA



LA CORONA DEL MAL, Adrián Néstor Escudero, Santa Fe, Argentina

Monte Olimpo: Lugar De Los Dioses De La Mitología Griega | Mitologia

LA CORONA DEL MAL

A Ray Douglas Bradbury, en honor a su (turbador)  libro “La Feria de las Tinieblas”…

   Con preciso, acertado phatos, aparece oscureciendo el albor del horizonte, Millenium…
   El orden sería restablecido.
   Millenium, hijo indómito de una virulenta orgía lesbiana de Las Furias (de las Tres Erinias, de las Euménides), carceleras y justicieras frutos de la sangre testicular de Urano mutilado por Cronos, que contaminara en el Principio de La Luz a aquella espléndida, estrellada Noche de Gea, y dadas luego al castigo de los impunes, como diestras criaturas en el manejo del látigo de cuero cual daga vindicante. Un anillo de bronce estampaba la frente de los condenados azuzados a la discordia errante por Megera, y perseguidos luego tanto por el ardor vengativo de Tisifone y la incansable represión, hasta la locura por Alecto, de los corruptos mortales herederos  sin más del Inframundo. Como un siniestro anticipo de lo que les esperaba en el Averno…
   Millenium, descendiente directo del linaje de las Tres Terribles -la daga invisible de Hades- luce gozoso, voraz. Magnífico. Aterrador.   Tiene el paso firme y pausado de un tigre estepario. La cabeza de perro de sus madres, ha mutado… Sin embargo, ha conservado –replegadas- sus alas de vampiro y reemplazado, en su cabeza las serpientes de Medusa, por un genoma y ornamento esponjoso y florido en rosa no precisamente hecho de laureles…
   … Y que ahora surge de entre el bosque apartado del valle del Mundo, derrapado por la todopoderosa, omnisciente y omnipresente presencia de lo imprevisto. De lo mal imprevisto. De lo no previsto. De lo siniestro… Viene como enancado sobre flores y espinas, sobre cielos y tierras, desarticulando esferas y revirando planos. Y el Caos reina a su paso. Ínterin, el buen Dios creador se ha sumido en un sueño de ira, que finalmente –oran los templos del Mundo- trastocará en pascual misericordia paterna, filial y redentora.
   Mas, hasta entonces…

   Millenium… La vista fija en el objetivo y no habrá máscaras, alcoholes o confinamientos sanitarios que lo detengan o sean obstáculo alguno para el festín que supone aquella atractiva ambrosía que se presenta ante sus ojos rojos de ira contra ellos, los desagradecidos, los arrojados del Edén, los humanos…
   Milleniun es el vengador. Y la Corona del Mal se planta en su cabeza torva con los erizos de un veneno mortal. Terrible.
   Millenium es el guardián y espada del Enemigo del Hombre. Presto a cumplir con el desgarro profundo de la tela humana y de su vana y codiciosa existencia...

   Entretanto Caronte, bufón en esa Feria de las Tinieblas, observa…
   Caronte no es el Enemigo del Hombre, sino su sediento, presto, audaz sepulturero.  Para eso ha muerto vivo y ayuda a morir. No es más que un juguete de los dioses, así como el eco febril y nauseabundo de sus cruentos juegos de azar…  Y desde su barca observa lo que acontece a la orilla del Mundo… E intenta adivinar cómo esa nueva criatura engendrada en las esquinas retorcidas de la genética de Natura, hembra hija de Gea y Cronos, se aproxima a ellos, los penitentes, con la cautela que su instinto indica, y para devorar la carne y los huesos de a quienes sobra -en licenciosa, lasciva humanidad- y, a él, disciplinado cancerbero de lo aciago, falta… Aún así, despojado de todo vestigio lujurioso, el invisible espíritu que lo anima, hace estremecer la esquelética figura erguida que se apoya, intrigada, sobre la proa de una siniestra embarcación marítima…
   Entonces creo comprender, tras una ágil maniobra, que el corsario de la Muerte, el ministro de la Muerte, alentando con un sutil y amargo soplo el esplendor del velamen que empuja su barca de huesos sin tumba, sí, creo comprender, que esa gran vela que agita su inanimado suspiro, es como un gran Sudario saludando desde la mansa corriente del Aqueronte impulsada hacia el mar Jónico, la pandémica llegada de una tormenta trémula de llantos y rechinar de dientes agitada a sus espaldas agitada a sus espaldas, cual profético diluvio noélico …

   Y estaba (está) claro: Millenium, el hambriento virus de la civilización telemática alumbrada en el tercer milenio del calendario humano, había agitado, en su macabra testa, la Corona del Mal con que fuera ungido por los dioses para una tarea sin piedad… Apocalíptico y firme, su artera polución venenosa sería implacablemente derramada…
   “Madres, todo se ha cumplido”, dijo.  Y el orden, fue restablecido.

©ADRIÁN NÉSTOR ESCUDERO, poeta y escritor argentino
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
  
  





BREVE HISTORIA, Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina







           













De la grabadora y pintora española
                    Carmen García Suárez




BREVE HISTORIA

Todo transcurre en sólo seis días.
Dentro de dos semanas
ella cumplirá catorce años;
se ven por primera vez;
se enamoran;
se encuentran a escondidas;
se casan secretamente;
consuman el matrimonio
y luego,
el veneno y la tragedia.

Sólo seis días…
en apenas dos horas
desde hace cuatro siglos.



©LUIS ALPOSTA, poeta y escritor argentino
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

 “En esta hora” – poemas – Fundación Argentina para la Poesía –Bs. As . 1916

SANTUARIO DE ERKS, Antonio Las Heras, Buenos Aires, Argentina

ERKS - EL REINO FANTASMA

SANTUARIO DE ERKS


A Sandra Noemí Britos.

Ésta es la piedra de mil rituales
                               y ahora el mío.
Esplendor disperso, cubierto de infinito,
Frontera entre certezas y misterios.

Piedras labradas por las manos singulares
del chamán que cortó el pecho a la sibila
para extraer el corazón de la profecía;
aquello que sigue vivo en la ciudad mágica,
                                                      subterránea,
cantada por juglares, sendero de Parsifal.

Piedra protagonista de mil rituales.
                                         Ahora el mío.
Luna Llena. Erks. Noche cerrada. Venus. Frio.
Uritorco transforma los sentidos,
abre horizontes impensados, desconocidos.
El sacerdote comechingón otorga su permiso.
El Iniciado se ofrece simple;
alcanza así la plenitud de saberes,
comprende la razón de lo vivido.

©ANTONIO LAS HERAS, poeta y escritor argentino
MIEMBRO ASESOR DE ASOLAPO ARGENTINA


Entre la furia y el miedo, Roberto Alifano, Buenos Aires, Argentina

Roberto Alifano: La poesía es la Cenicienta de las formas ...


TRIBUNA-El Imparcial

Entre la furia y el miedo
Sin entrar en el complejo campo de la metafísica; pero, tampoco sin eludir al irrevocable Emmanuel Kant, que consideraba que “lo real se da en el marco de la experiencia posible”, y que llamamos “realidad a todo lo captado en forma inmediata”; es decir, a través de la conciencia y de los sentidos. Definición luego cuestionada por el epistemólogo Karl Popper en su libro Lógica de la Investigación Científica, donde opone al realismo un freno para su defensa, sin separarlo, eso sí, de la cotidianeidad social. Asunto tan remoto, si vamos al caso, que ya habían tratado los griegos de la escuela eleática casi 500 años antes de Cristo, donde definían que “lo único verdadero es lo real” (atribuida por sus seguidores en el siglo XX al ex presidente Juan Domingo Perón, que vivía enfatizando que “la única verdad es la realidad”, apotegma incuestionable, sin duda, pero no original del caudillo sino de viejísima data).
Ardua tarea nos cabe entonces si intentamos hacer una lectura empírica de la realidad Argentina que se nos escapa por los cuatro costados; sobre todo en un marco electoral donde los protagonistas se desenvuelven entre embustes y compartidas amenazas de miedos, e índices de descalificaciones que parecen insuperables. Todo entrecruzado, además, en un enfrentamiento donde la única recurrencia que exhiben es mostrar errores de un pasado calamitoso del que nadie escapa; aunque los candidatos, basados en temerarios pronósticos, prometan lo mejor en un contexto que separa a casi la mitad de la sociedad en bandos definitivamente inconciliables. Un foso que se ve profundizado en este tiempo de elecciones donde se compite de manera bochornosa e indigna, por la conducción del país.
La diferencia en la vapuleada Argentina se da un modo casi furioso entre dos penosas posturas: kirchneristas y antikirchneristas o macristas y antimacristas; hilando más fino, entre los partidarios del actual modelo con menos tendencia social que rentista y los otros con ofertas diametralmente opuestas; pero, donde tanto unos como otros se muestran como facciones políticas enceguecidas, insistiendo ambas en culpar al pasado por los males que aquejan al país en el resbaloso presente. Todo con un fanatismo casi demencial que los enfrenta impulsando más que una grieta, un abismo insoslayable que, felizmente, no pasa de la agresión verbal. Los candidatos, en tanto, son funcionales unos a otros y en un juego de birlibirloque, tratan a dos puntas de estigmatizarse sin ningún sostén conceptual que puedan exhibir más allá de sus respectivas vulgaridades.
Desde el gobierno no se ha hecho nada para descomprimir el problema y se insiste con los viejos slogan; desde la oposición, menos. Es más, unos y otros intentan sacar partido de los destructivos errores cometidos ayer sin vistas de solución para mañana. Todos se muestran irracionales, sin propósitos de unidad, con ataques pedestres y ordinarios que no aportan ninguna solución posible ni dejan entrever esperanzas de recuperación para el día después de la elección. Así, tanto tirios como troyanos, carentes de ofrecimientos válidos, tratan de beneficiarse electoralmente mostrando los males del enemigo y eludiendo las responsabilidades de un pasado que es condenatorio para ambas corporaciones.
Según el estudio de las encuestadoras más neutrales y confiables hay casi un 30 por ciento de la sociedad fanáticamente kirchnerista, fieles a la ex presidenta, y otro tanto furiosamente antikirchnerista. Ahora bien, el porcentaje correspondiente al kirchnerismo es del todo antimacrista; es más lo descalifican al ingeniero con una crueldad despiadada como si fuera el peor de los demonios. En tanto que el porcentaje antikirchnerista, sin ser tampoco del todo macrista, anatematiza a la ex presidenta, aunque sin vislumbrar una solución posible para no repetir el pasado. Un pasado que se confunde, claro está, con errores que no benefician a nadie y se reparten entre ambos. Otra cantidad, quizá la mayor (se habla hasta de un 40 por ciento de la sociedad) disimula no meterse en esta guerra, que ya lleva demasiado tiempo, acaso buscando una tercera vía, que tampoco se ve transitable por la evidente falta de candidatos con posibilidad de votos y sin consenso de los que intentan representar. De tal manera que la polarización parece rotunda, a la vez que fatal.
Así, entre el vaudeville y el sainete, los calificativos que unos y otros usan para dividir las aguas, resultan menos pueriles que ofensivos y hacen resurgir los viejos y desgastados lemas: “patriotas contra cipayos”, o “nacionalistas contra extranjerizantes” y, con mayor saña y no menos vehemencia: “vende patrias partidarios del FMI, contra nacionales y populares”. Obsoletos esquemas que recuerdan un artefacto del poeta Nicanor Parra: “La izquierda y la derecha unida jamás serán vencidas”. Porque más allá de las ofensas, muchas complicidades saltan a la vista en esta toma y daca, donde un peronista acompaña a Macri en su fórmula y el candidato elegido por la doctora Kirchner es quizá menos peronista que liberal.
Todos sabemos que inapelablemente el tiempo sucede y que, sin duda, existirá un día después. ¿Qué sucederá entonces cuando alguno de los dos candidatos actuales gane las elecciones? ¿Cuáles serán las soluciones concretas para sacar al país del estancamiento? ¿Qué medidas se tomarán para detener la inflación con la consiguiente caída del consumo que día a día suma pobres? ¿Habrá por fin un equilibrio social con crecimiento y mayor apertura laboral? ¿Dicho de otro modo: hay esperanzas para poder gobernar a una sociedad tan dividida? ¿Se puede administrar un país cuando un cuarto de su población no reconocerá nunca la legitimidad del triunfo ajeno? Vaya encrucijada si las hay. Y los interrogantes pueden seguir…
Una campaña presidencial hasta puede llegar a ser agresiva, pero no tenemos duda de que a esta se le va la mano. Si bien es cierto que la polarización extrema no son fenómenos solo argentinos y aunque se sabe de procesos parecidos en el mundo, estamos casi seguros de que ninguno supera a esta, donde las instituciones tambalean sin rumbo, decrece la educación y la salud, y los clubes barriales se cierran debido a las altísimas tarifas de servicios que no pueden pagar. Pues bien, si somos sinceros, debemos reconocer también que una campaña presidencial es un teatro de hipocresías. Sin embargo, en la actual política argentina vemos que esta elección se da, además, entre “dos miedos”, casi sin opciones y entre dos modelos de país irreconciliables.
Empezamos hablando del concepto de Kant sobre la realidad. Aceptemos, por consiguiente, que la realidad de la Argentina es dramática por dónde se la mire. Ni Macri tendrá una Argentina sin problemas después del 10 diciembre, en la remota posibilidad de que fuera relegido, ni Cristina Kirchner con su fórmula Fernández - Fernández, recuperará del pasado un cierto paraíso perdido, ya que los paraísos posibles son solo eslóganes de campaña. La situación internacional tampoco será propicia en un mundo proteccionista.
Desde lo menos ilusionado, en lo personal, me inclino a pensar que los poetas tienen acaso mejor sentido que los políticos, enfrascados en dogmas que seguramente ni ellos mismos creen. Las cosas, las duras circunstancias, todo lo que nos acecha en esta compleja existencia, son siempre relativas. La dura realidad es la que manda. Por tales rezones, quizá haya que recurrir a un “realismo mágico” donde la emoción sea el sendero que nos una y nos acerque a la realidad. También los sueños suelen ser verdaderos mientras duran, por supuesto.

©ROBERTO ALIFANO, poeta y escritor argentino
MIEMBRO HONORÍFIO DE ASOLAPO ARGENTINA



Presencia de Walt Whitman, Carlos Penelas, Buenos Aires, Argentina

Walt Whitman: el poeta que es todos cumple 200 años - Diario La ...


Presencia de Walt Whitman

“…Vago e invito a vagar a mi alma. Vago y me tumbo a mi antojo sobre la tierra para ver cómo crece la hierba del estío…” W. Whitman

Comencé a leer su poesía a los dieciséis años. Fue Canto a mí mismo en una edición de Losada. La traducción era de León Felipe, una traducción magistral. A lo largo de los años descubrí lo sagrado del cuerpo humano, el gozo de los cuerpos, la negación a los predicadores. Para León Felipe estos versos representan el momento más luminoso del poeta. En él están contenidos su doctrina y su mensaje y, de alguna manera, su autobiografía, aunque luego matiza afirmando que los grandes poetas no tienen biografía, tienen destino. 
A partir de ese momento continué leyendo y releyendo su obra. El deslumbramiento hizo en esos años que descreyera de cualquier otro autor. Leí biografías, críticas, diferentes traducciones. Ahora observo un libro que está apoyado sobre un atril al costado de la biblioteca. Es la versión de Hojas de Hierba con traducción de Jorge Luis Borges e ilustraciones de Antonio Berni. Una edición en rama; Juárez Editor, 1969. En el estudio crítico dice Borges: “Innumerables son los que han imitado, con éxito diverso, la entonación de Whitman: Sandbourg, Lee Masters, Maiakovski, Neruda…Nadie, salvo el autor del inextricable y ciertamente ilegible Finnegans Wake, ha vuelto a acometer la creación de un personaje múltiple. Whitman, insisto, es el modesto hombre que fue desde 1819 hasta 1892 y el que hubiera querido ser y no acabó de ser y también cada uno de nosotros y de quienes poblarán el planeta”.
Luis Franco fue quien me introdujo definitivamente en su obra. Comentándola, leyéndola, descubriendo su tejido, su vida, su respiración. Él me obsequió – retiró el ejemplar único de su biblioteca - la exquisita biografía de Henry Sidel Canby. Franco también me regaló Perspectivas democráticas, un ejemplar poco reconocido del poeta. Tal vez la obra en prosa más importante del autor, escrito en plena Guerra de Secesión, donde Whitman ejerció de voluntario y enfermero. No olvidemos que el célebre poeta catamarqueño escribió un libro inolvidable sobre la vida y la poética de Whitman.  En El arco y la lira, Octavio Paz afirma que “la poesía de Walt Whitman es como la sístole y la diástole de un pecho poderoso”.
La visión de Whitman rompe los cánones de la forma poética y es generalmente cercano a la prosa. Utilizó imágenes y símbolos inusuales en poesía. También escribía abiertamente sobre la muerte y la sexualidad, incluyendo la prostitución. Whitman sentenció en el prefacio de 1855 de Hojas de hierba: “La prueba de un poeta es que su país lo absorba sentimentalmente de la misma forma que él absorbió a su país”.

La figura de este poeta inmenso va de la mano con hombres que fueron arquetipos de una nación, de una conducta, de una ética: Ralph Waldo Emerson, Abraham Lincoln, Henry David Thoreau y Herman Melville. Ellos representan un ideal, una fuerza cósmica, una mirada total del ser.  Dijo Whitman: “Me he dado cuenta de que me basta estar con los que uno quiere, me basta demorarme al atardecer con aquellos que quiero, me basta sentir la hermosa carne, la carne que es curiosa, que respira y que ama”.

Tal vez unas líneas nos hacen comprender una época y un destino. En una carta de Henry David Thoreau a Ralph W. Emerson, otros dos trascendentalistas, leemos: “La muerte es hermosa cuando se la ve como una ley y no como un accidente”. Esa es la ley natural, que entre otras cosas, nos enseña Whitman. Su vida revive en su obra y nos hace sentir su universo al mismo tiempo que nos enseña ver, gozar, soñar junto a su vivencia. Su poética nos conmueve y transporta, es un autor clásico. “Un clásico es un libro que nunca termina de decir lo que tiene que decir”, aprendimos de Italo Calvino.

Ese lenguaje ha parecido lascivo a los que son incapaces de entender su grandeza” (José Martí, 1887) “…cuya voz empieza a resonar por todas partes porque él es hoy el primer poeta del mundo, y ama a la humanidad con amor inmenso…” (Rubén Darío, 1888) “Sólo Nietzsche en algunas páginas alcanza su magnitud y vuelo lírico…” (Armando Vasseur, 1912) “Whitman, el único que abrió camino. Whitman, el único pionero. Y solamente Whitman. Ningún poeta inglés, ningún francésNingún europeo.” (D.H.Lawence, 1923) “…este poeta del amor, de la fe y de la rebeldía”. (León Felipe, 1941) “Son la inocencia y la magnificencia de un mundo nuevo donde las cosas aparecen en su rudeza o en su gracia inmaculada, maravilla de la humanidad…” (Luis Franco, 1945) “Los tres padres fundadores de la poesía moderna son Baudelaire, Gerard Manley Hopkins y Walt Whitman. El verdadero inaugurador fue Walt Whitman” (Erich Kahler, 1957)

Su poética es moderna, cree en lo fragmentario como en el todo, es cosmopolita, es ecologista y bucea en lo tecnológico. Nos habla “de los países contemporáneos”, del musgo y de los animales, de los barcos de vapor y las redes telegráficas. Atacó la esclavitud y defendió la igualdad. Su obra nos interroga permanentemente. Como manifiesta el poeta Eduardo Moga (1962) – traductor de Hojas de Hierba - “Whitman abre su léxico al lenguaje arcaico y al técnico, a los barbarismos y a lo coloquial, y también a las malas palabras, sin miedo al excremento ni al sexo ni a la basura ni al semen”.

No sería erróneo afirmar que es un poeta homérico, convoca al lector a ensalzar la conciencia del vivir. Es el primer poeta de la democracia norteamericana, sueña con una América que se hizo a sí misma con un espíritu torrencial, auténticamente emblemático y liberal. Su relectura nos lo muestra contemporáneo; el verso libre respira desde su yo trascendente.

La trayectoria de Whitman representa lo vital, la vida que se expande y nos expande, la libertad, la libertad interior; es un abismo pero también es la expresión del vivir, de la alegría. De la insubordinación, de la fraternidad. Su poesía, su voz, nos dice de la libertad política y del erotismo, de un erotismo universal que nos muestra el don del misterio y de la pasión. Es un hombre que habla de la felicidad, de la necesidad de ser felices. Su canto nos libera de la religión, de la política, de los dogmas y de la hipocresía de una sociedad. Whitman es un hombre libre y empuja a buscar en cada uno de nosotros esa libertad, ese principio que nos hace únicos en el universo. Señala la infinitud, el sentimiento; deja un legado inagotable a partir de su mito, de su utopía. Su voz provocadora es libertaria, como libertario es su tensión sexual.
Buenos Aires, 1 de julio de 2020

©CARLOS PENELAS, poeta y escritor argentino
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA 


LA MEDIDA DE MIDAS, Favio Ceballos, Baigorria, Santa Fe, Argentina


El oro del rey Midas

LA MEDIDA DE MIDAS


"todo lo que tocamos se nos parece"
Stella Maris Sandoval

El pobre al rey Midas le dio de beber
nadie imaginaba lo que sucedió
Dionisos aureo poder le concedió.
Tarde anochecida, ya amanecer

el rey va cansado sin poder comer.
Su sueño de oro que lo desvió
en cruel pesadilla se le convirtió
no puede tocar ni a su propia mujer.

El plateado espejo refleja su faz
se acerca al reflejo, de su soledad,
lo toca y se pierde, última ilusión.

Su mundo dorado ya no tiene paz
es vano y distante, todo vanidad
como el gris vacío de su corazón.

©FAVIO CEBALLOS, poeta y escritor argentino
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

sábado, 27 de junio de 2020

TATUAJE, Soledad Slaiman Baricik, Mar Del Plata, Argentina

Orilla del mar al atardecer | Foto Premium

TATUAJE

Mis huesos duermen
en la arena
son de diamantes
azules
pintura de poeta
verdes, naranjas,
se escapan de la paleta
oculto los versos
en mis labios
no los abro
para que no se descubran
tatuada de todos colores
el agua me los arrebata.
y mis huesos desnudos
duermen en la arena
como escultura de alfarero,
vuelvo a iniciar mi jornada.

del libro EL AMOR SIN ROSTRO, Ed. Martín 2018.

©SOLEDAD SLAIMAN BARICIK, poeta y escritora argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE SOLAPO ARGENTINA




En la noche de la última novena de difuntos, Alfonso Rodríguez Castelao. Aporte de Carlos Penelas

Hoy inicia la Novena por los Fieles Difuntos | Proyecto Emaús

En la noche de la última novena de difuntos
(1886 - 1950)
Alfonso Rodríguez Castelao


En la noche de la última novena de difuntos, la iglesia estaba poblada de miedos. En cada vela brillaba un ánima, y las ánimas que no cabían en las velas encendidas se escondían en los sombríos rincones y, desde allí, miraban a los chiquillos y les hacían carantoñas¹.
Cada luz que el sacristán mataba era un ánima encendida que se deshacía en hilos de humo, y todos sentíamos el olor de las ánimas en cada vela que moría. Desde entonces, el olor a cera me trae el recuerdo de los miedos de aquella noche.
El abad cantaba un responso² delante de una caja llena de huesos, y, en el momento de terminar el paternoster, daba comienzo el llanto.
Cuatro hombres se adelantaban apartando a las mujeres enloquecidas de dolor y, con una mano, agarraban el ataúd y con la otra empuñaban un cirio encendido.
La procesión se terminaba en el osario del atrio. Los cuatro hombres llevaban el ataúd rozando el suelo, y el cirio inclinado rociaba cera encima de los huesos. Detrás seguía un enjambre de mujeres soltando gritos lastimeros, mucho más horripilantes que los de un llanto en un entierro de ahogados. Y si las mujeres plañían, los hombres lloraban en silencio.
En aquella procesión todos tenían por qué llorar y todos lloraban. Y también lloraba Baltasara, una chiquilla criada por la caridad pública, que apareciera dentro de una cesta, al lado de un crucero, que no tenía ni padre ni madre ni por quién llorar; pero la epidemia del llanto la contagió, y también se deshacía en gemidos con todas sus fuerzas. Camino de casa, una vecina le preguntó a la chiquilla:
-¿Por quién llorabas, Baltasara?
Y ella le respondió, gimoteando:
-¿No le parece bastante desgracia no tener por quién llorar, señora?
©ALFONSO RODRÍGUEZ CASTELAO
Aporte de Carlos Penelas


Cousas, 1926
1. Carantoña: Caricia, palabra o gesto afectuoso que se hace a una persona, a veces con la intención de conseguir algo de ella.
2. Responso: Responsorio que, separado del rezo, se dice por los difuntos.



LA ORUGA , Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina














LA ORUGA  

La eternidad nunca sucede
después de alejarse de nosotros.
Por eso
obstruyendo todas las salidas
es la oruga de siempre, sin cabeza,
en tiempo y en espacio en que el vacío
nos lleva a imaginarla dentro nuestro.
Sin importarle el síntoma inicial
ignora las mañanas luminosas
y el rehén es la sombra.
Luego
de espaldas a la espalda de la vida
nada nos obliga a ser ella,
una nada entreabierta en el olvido.
La eternidad nunca sucede
después de alejarse de nosotros.

“Otro  él”,  poemas. L. A. -  Ediciones  del  Valle,  Buenos  Aires,  2000.


©LUIS ALPOSTA, poeta y escritor argentino
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA