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sábado, 1 de noviembre de 2025

DÍA DE LOS FIELES DIFUNTOS - Ángel Medina - Málaga, España

 




DÍA DE LOS FIELES DIFUNTOS                               

                                                                                     

La fecha está próxima y con su recuerdo se abre el penúltimo mes del año. Siempre igual. Recuerdo de los que se han ido. Es la celebración del día de los “Fieles difuntos” (algunos lo llaman  el “día de los muertos”) Ese día se pretende hacer presente el fin cubriendo de flores las tumbas, más no significa ello que se profundice en la última realidad humana, cuando todavía quedan muchas hojas del calendario por caer para que se inscriba nuestro nombre. Nos alejamos de la idea. Hoy no, mañana…

“Tú serás lo que ya soy yo”

¿No es una realidad lo que la inscripción de la lápida de un cementerio olvidado nos recuerda acerca de la vida y la muerte?

Los ritos a lo largo y ancho del mundo son diferentes. En México celebran la fiesta de las máscaras espectrales, de ambiente colorido y folclórico, mientras que en el Mediodía se les conjura en el recuerdo y rituales florales, que concluyen con la visita de los cementerios. Aunque el mayor escabro es el que existe en una isla de Indonesia, consistente en exhumar los cadáveres y cargarlos sobre las espaldas para llevarlos a casa y devolvérselos por un tiempo a los familiares, aseándolos, vistiéndolos con ropas nuevas y sentándolos a la mesa como un comensal más.

En Occidente, la poesía penetra en el misterio. Baste recordar aquellos versos de Jorge Manrique, que comienzan diciendo:

“Recuerde el alma dormida/Avive el seso y despierte/Contemplando cómo se pasa la vida/Cómo se viene la muerte”

Más, nada altera la realidad. Por más espléndido que sea un mausoleo de blanco mármol y figuras angélicas, lo que alberga es polvo que ha vuelto a la tierra. Hermosura por fuera y podredumbre por dentro. Así lo expresa el libro del Génesis: “Memento, homo, quia pulvis es et in pulverem reverteris”

Cuerpo y alma en aparente antagonismo y que sin embargo constituyen una misma razón del ser hombres. Es lo que el hidrógeno y el oxígeno al agua. La materia se alimenta del instinto (el alimento, el erotismo, el poder…) en tanto que el espíritu se apoya en el sosiego interno. Más que en lo inmediato, en la confianza. Porque, a pesar suyo, el hombre es proyección de sí. Por decirlo de alguna manera: no está acabado. Y para hacerse ha de ensayar caminos que rechaza de continuo porque socavan sus intereses mundanos, y al final todo viene a coincidir en el anonadamiento de tener que, creyéndose un gigante, saberse un enano. El último clavo que lo remacha es cuando se extingue el último aliento.

En tanto se vive nos llenamos de materialidad. Es la lógica humana basada en la autosatisfacción. El materialismo niega cualquier trascendencia, y sin embargo hace recaer sobre el hombre el peso de su existencia sin darle una salida. Es un transitar sin pararse a pensar adónde conduce el camino iniciado. Traspasar el umbral es tarea de santos y místicos. Unos para acercarse a lo que vislumbran y otros para crearlo en su onirismo. Entender que Cronos detendrá su reloj es tarea de todos. Pero existe un trance en el cual el hombre se siente desnudo incluso de él (o de la comprensión que se tiene). Es ese instante en el que todos han de dejarle solo (el mundo, las pasiones, la familia e incluso las propias ideas) y ha de enfrentarse con su “yo” más auténtico, hasta “despelotarse”. Es el preciso momento en el que su fin se hace presente, cediendo la materia y abriéndose el ánima. Y angostada por las sombras de su peregrinar, en su desnudez advierte que está completamente aislada. Materialidad imposible que requiere el salto a la credulidad absoluta, cuya única salida es la aceptación del Misterio al que tal vez invoque sin obtener una respuesta precisa. Se dice que se muere tal se vive, lo cual apunta hacia una buena dosis de razón. Pero en ese santiamén puede vacilar hasta el ánimo de un asceta. Pues, ¿cómo habrá de enfrentarse el hombre a la tormenta que se ha desatado dentro de él, amenazando con arrastrarlo hasta el abismo? Pues, el ser humano “se sabe” (y por eso se siente), pero, entonces constatará que tiende a “no ser”. ¿Y cómo explicarse ese «dejar-de-ser», desbordado y angustiado por la negrura de la noche eterna que se cierne sobre él, presintiendo los dedos incorpóreos que se aprestan a arrebatarle lo más auténtico y preciado de sí, que es el “yo”? Esa tiniebla aguarda a todos sin excepción, sea creyente o escéptico.

Es lo que podríamos llamar el anti- evangelio del des-asistimiento, cuando el que cree creer y el que se considera incrédulo palparán por igual la indigencia de su desvestimiento, hasta el extremo de experimentar en la gravitación de las emociones el vacío absoluto, porque la muerte es tan real como destructora. Ya no hay sino carencia de todo aquello que se ha sostenido durante los años vividos. El único soporte es el del que la está saboreando, y precisamente esa extrema soledad serás la única compañera. Es el grito del crucificado ante el desamparo aparente: “Eli, Eli, lema sabactani?”. El que es, pronto dejará de serlo, lo cual implica no sólo la pérdida de la corporeidad o materia, sino la de la propia esencia. Antes de haber nacido no tenía la consciencia de ser, pero ahora, al tender a destruirse, palidece. Y en ese ínterin le sostendrá la duda de su creencia. Dejar de ser es algo inconcebible, pues, siendo, ¿cómo no continuarse de alguna manera? Todo el ser grita tratando de aferrarse a la tabla de flotación, pues reconoce que al expirar ha de sobrevenir la nada inconsistente. El agujero negro que lo engullirá. ¿Hacia dónde? ¿Hacia el-no-ser? ¿A no ser, siendo? ¿Y qué es todo eso?

Y al punto le sobreviene la negación. La resistencia a dejarse. Es la primera fase del proceso.

En tanto que va abandonando lentamente el cuerpo se instala en el intelecto la inquietud y el miedo más acervo. El incrédulo, porque se ha desentendido en vida de la idea del más allá y ha cimentado todo en el tener, antes que, en el ser, relegando, cuando no ignorando lo que concierne al espíritu. El creyente, porque en su desnudez y realidad del tránsito se ha despojado de él hasta la propia fuerza de la trascendencia, sobreviniéndole la duda. Es el resorte de lo propiamente humano, que, razonando como hombre lo que intuía o creía se le escabulle por el peso del momento. Nadie querría beber del cáliz que se le impone y nadie puede rechazarlo.

Entonces, se adentra en la segunda fase: la desesperanza.

Y tanto el que se enraizó en lo divino, como el que se plantó en lo demasiado humano sobreviénele el recuerdo de lo bienaventurado. ¿Habrá algo después de la muerte? En efecto, unos admitirán haber negado la posibilidad, aunque de alguna manera ronroneara la idea por su cabeza. ¿Y si fuese cierto esas cosas que decían los curas? - se dirán- Porque en ese culminante instante el deseo de vivirse de alguna manera se aferra al clavo de la duda. Y de la mera perplejidad tiende a la afirmación, pues necesita agarrarse a la idea. Y por ello, lo invoca en una jaculatoria que antes ni siquiera había concebido. Por el contrario, el que cree, es posible que el abatimiento anide en su humanidad caída. Sí, se dirá, he razonado una y mil veces que sin trascendencia no tiene sentido la inmanencia (o lo que es lo mismo, que sin lo divino carece de sostén el injerto de lo humano). Ahora se hace acuciante la idea, pero- vacilará- ¿y si hubiese sido todo fruto de mis desvanecimientos intelectuales? ¿Quizá de la educación recibida? Y como la campana que es sacudida por el badajo, empieza a resonar en su cada vez más debilitada mente la frase del anticristo: “Dios es la proyección divinizada de los deseos y limitaciones del hombre”. 

En ese acto acontece la tercera fase: el abandono total.

Próximo ya a la desconexión, sabiendo que todo está presto a terminar, en el postrer segundo que le resta para concluir su proyecto de hombre se siente desfallecer. Ya no es capaz de soportar la intensidad de la nada que se cierne sobre él; tampoco apoyarse en todo aquello que se constituyó su razón durante la vida terrena y que configuraron sus pasiones; ni en nadie (aunque esté rodeado de gente a la que ama, pues el tránsito es personal y ha de recorrerse en la soledad de la propia compañía); ni siquiera en sí mismo, pues se sabe que camina hacia el no total de lo que se reconoce. Todo, absolutamente todo está presto a ser entregado. De la vida hasta su individualidad.

Es en ese segundo postrero cuando puede brotar un destello que ilumine su alma. Concluida la etapa terrena, abandonando de toda idea, siente en su interior la voz inubicable que le invita a la calma. La tempestad lo arrastra al abismo, pero no a la nada. Lo que no es posible merecer por la justificación de sus éxitos y fracasos se alza ante él como un Todo.

La muerte, sí, va a fulminarlo, pero él no ha sido acabado, sino que será transformado en el Misterio del que procede. El gusano, tras agotar su tiempo ha de transformarse en crisálida y el precio es la entrega. Creyente o no tiene la oportunidad de repensar – sin entender por qué- que el hombre no es una pasión inútil y que su destino no finalizará en el absurdo. Éste es el drama. No es el momento de inferir, sino de aceptar. Pasado el tiempo de búsqueda y comprensión durante los años de la existencia, le sobreviene la entrega. El grano de trigo ha de ser enterrado para que nazca la espiga.

Al final los versos de la mística vienen a responderle:

«Nada te turbe/Nada te espante/Pues todo se pasa/Al final sólo Dios queda»

Consummātum est.

ÁNGEL MEDINA – Málaga, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


ORIGEN DE LA VIOLENCIA - Floreal Rodríguez de la Paz - Alcoy, Alicante, España

 





ORIGEN DE LA VIOLENCIA

 

Hablar y escribir sobre la Violencia, no deja de ser el gran ‘oasis imposible’, puesto que siempre está distante de lo que debe ser el cultivo de las grandes emociones. Es Violencia no tener para comer; es Violencia no tener Trabajo para sobrevivir; es Violencia “dejar en manos de ciertas leyes, -no todas- pero, las costumbres ambiciosas de la burguesía; cuando son portadoras de irregularidad social; es Violencia ‘ser Rico’; es Violencia ser Pobre; es Violencia estar desamparados ante los conflictos y guerras; es Violencia el maltrato; es Violencia, toda lucha correctora, para que “unos pocos”, dejen de ser siempre dominantes; es Violencia estar al servicio de la compostura de la Opulencia; es Violencia la represión política; es Violencia ignorar que ‘somos iguales ante la ética social de las leyes’; es Violencia saber resolver situaciones que, por ‘razón del Estado gobernante’; provoca el fracaso de casi todo lo personal, en la prudencia del ciudadano pudiente, sea o no derrochador, ante las ventajas posibles “del oportunismo de la exacerbación”; y Violencia, también es la impotencia, cuando hay que enfrentarse a los quijotescos ‘molinos de viento’: ¡La Violencia es moneda de cambio, según la conveniencia burguesa, siempre dotada de un misticismo especulador; la Violencia es y está patentada, por tantas políticas de Estado que se precie, para que no fracase la ambición del Poder: ¡Es la Violencia lo más vil que “las leyes” saben brindar, además de imponer; convencidos, que es posible utilizar la fuerza de las armas, aunque “la Cultura”, sólo sirva para defender el interés por asediar, lo más disimuladamente, cualquiera que sea la circunstancia. Es Violencia todo aquello que oprime, dificulta, buscando mejor suerte; aunque no resulte sencillo conseguir objetivos preconcebidos.

*  Y es que la Violencia, está presente, cuando se pretende conseguir el beneficio de ‘la conducta de los otros’. Es cuando se forma el verdadero conflicto, al que “pocas leyes logran llegar, despejando la dificultad”; esa costumbre viciada de lo ajeno. Y es que la Violencia es parecida al cáncer; no hay parangón posible.

*  La Violencia se llama ‘dictadura’; se iguala a los retos sociales que suelen interrumpir ‘parte’ de la Vida ciudadana, en la Sociedad; pensando que es todo dentro de una vida normalizada, sin necesidad oportuna de la improvisación.

*  Sería todo un amplio estudio, en caso de extremar la definición de Violencia. Sencillamente por que la Violencia es todo un acontecimiento, como práctica “de Humanos”, tal vez para desahogar el instinto feroz y la ambiciosa costumbre de dominio ‘en los demás’. Los intereses de la Violencia, hacen posible lo megalómano; eso que eleva muy alto ‘lo falso, de cualquier ejercicio’; cuando lo violento, no es más que una patología, vestida de crueldad; sin más suavizante que la fugaz verdad ilusionada. ¡Todo un acontecimiento, con resultado de la Violencia, con todos sus colores matizados!

Octubre  2025

FLOREAL RODRIGUEZ DE LA PAZ Alcoy, Alicante, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


sábado, 25 de octubre de 2025

IRVIN - Norberto Pannone - Buenos Aires, Argentina

 












IRVIN


la mañana de julio
recibió a Irvin.
llovía y el frio lo empujó
hasta el fondo del gabán.
No había pájaros
ni gatos. ni viejos marinos.
El muelle era oscuro
y el agua gris,
pero la hierba era verde como en su país.
Sólo estaba su abuelo de Dublín
con olor a tabaco,
y pupilas azules
como el río Liffey.

Una tarde gemela,
el viejo se acostó a morir.
Irvin, resignó volver.
Ayer, con el cabello blanco
y una carga de arrugas
artesanas de rostros,
se quedó dormido
abrazado a las fotos de su viejo país
Aún habría verdes en Dublín?


NORBERTO PANNONE - Argentina
Presidente de ASOLAPO ARGENTINA

LA HORA ÍNTIMA - Vinicius de Moraes - Rio de Janeiro, Brasil

 










LA HORA ÍNTIMA


¿Quién pagará el entierro y las flores
si yo muero de amores?
¿Qué amigo será tan amigo
que en el entierro esté conmigo?
¿Quién, en medio del funeral
dirá de mí: ‘Nunca hizo el mal…?
¿Quién borracho, llorará en voz alta
por no haberme traído nada?
¿Quién deshojará violetas
en mi tumulto de poeta?
¿Quien lanzará tímidamente
al suelo un grano de simiente?
¿Quién mirará, cobarde,
la estrella de la tarde?
¿Quién me dirá palabras mágicas
que hagan empalidecer a los mármoles?
¿Quién, oculta en velos oscuros,
se crucificará por los muros
¿Quién, con el rostro descompuesto,
sonreirá: Rey muerto, rey puesto…?
¿Cuántas, en presencia del infierno
sentirán dolores de parto?
¿Cuál la que, blanca de recelo,
tocará el botón de su seno?
¿Quién loca, ha de caer de
hinojos sollozando tantos sollozos
que despierte recelos?
¿Cuántos, los maxilares contraídos,
con sangre en las cicatrices
dirán: Fue un loco amigo…?
¿Qué niño mirando a la tierra
y viendo moverse a un gusano
tendrá un aire de comprensión?
¿Quién, en circunstancia oficial,
propondrá para mí un pedestal?
¿Qué llegados de la montaña
tendrán circunspección tamaña
que he de reír blanco de cal?
¿Cuál la que, el rostro al viento
lanzará un puñado de sal
en mi guarida de cemento?
¿Quién cantará canciones de amigo
el día de mi funeral?
¿Cuál la que no estará presente
por motivo circunstancial?
¿Quién clavará en el seno duro
una hoja oxidada?
¿Quién, con verbo inconsútil,
ha de orar: La paz le sea dada?
¿Cuál el amigo que, a solas consigo,
ha de pensar: No será nada…?
¿Quién será la extraña figura
a un tronco de árbol recostada
con mirar frío y aire de dudas?
¿Quién conmigo se abrazará
y tendrá que ser arrancada?
¿Quién va a pagar el entierro y las flores
si yo muero de amores?

Traducción: Joan Manuel Serrat

VINÍCIUS DE MORAES – Gávea, Rìo de Janeiro, Brasil

Marcus Vinícius da Cruz de Melo Moraes ​ fue un músico, diplomático y poeta brasileño. Se destacó especialmente en la música popular brasileña contemporánea, ​ sobre todo como uno de los autores pilares en la Bossa nova.​ Wikipedia - Nacimiento: 19 de octubre de 1913, Gávea, Río de Janeiro, Estado de Río de Janeiro, Brasil / Fallecimiento: 9 de julio de 1980, Río de Janeiro, Estado de Río de Janeiro, Brasil


ESTRÉS - Luis Alposta - Buenos Aires, Argentina

 



LUIS ALPOSTA - Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

ELEGIA PER LA PACE - Gabriella Bianco - Venecia, Italia












ELEGIA PER LA PACE


Vasti cumuli di forza si addensano
con la tensione e l’urgenza
che proviene dall’arbitrarietà.
Lo spirito del tempo
già non conosce la giustizia.

Le parole non sono mai soltanto parole.
Collegano o dividono, costituiscono gli ambienti umani,
testimoniano la verità o la calpestano.
Dobbiamo disarmare le parole per disarmare le menti
e disarmare la Terra

Molti già più non credono
che possa sopravvivere la speranza,
un tempo tanto implorata,
ora servita in ginocchio
nel chiuso del cuore.

Il dispendio del cuore che spera la pace,
lo viviamo in segreto,
costruendola interiormente ora che,
con sinistri mostri di fuoco,
i potenti già preparano la guerra.

Eppure:

La guerra non offre soluzioni ai conflitti,
devasta le comunità e l'ambiente.
Tornino il dialogo e la diplomazia,
le organizzazioni internazionali acquisiscano
nuova linfa e credibilità.

Possa la spiritualità dei popoli
riaccendere il desiderio di fratellanza e giustizia.
La speranza che sola dà la pace
ci chiede intenzioni oneste, riflessione,
senso della complessità, impegno, lavoro, silenzio.


GABRIELLA BIANCO
– Venecia, Italia
PRESIDENTE DE ASOLAPO ITALIA
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


ELEGIA POR LA PAZ

Se reúnen enormes masas de fuerza
con la tensión y urgencia
que provienen de la arbitrariedad.
El espíritu de los tiempos
ya no conoce la justicia.

Las palabras nunca son sólo palabras.
Se conectan o dividen, constituyen entornos humanos,
dan testimonio de la verdad o la pisotean.
Debemos desarmar las palabras para desarmar las mentes
y desarmar la Tierra.

Muchos ya no creen
que la esperanza pueda sobrevivir,
rogada durante mucho tiempo
ahora servida de rodillas
en el corazón cerrado.

El gasto del corazón que espera la paz,
lo vivimos en secreto,
construyéndola internamente ahora que
con siniestros monstruos de fuego,
los poderosos ya están preparando la guerra.

Sin embargo:

La guerra no ofrece soluciones a los conflictos,
devasta las comunidades y el medio ambiente.
Que vuelvan el diálogo y la diplomacia,
las organizaciones internacionales adquieran
nueva vida y credibilidad.

Que la espiritualidad de los pueblos
reavive el deseo de fraternidad y justicia,
la esperanza que sola da paz
nos pide intenciones honestas, reflexión,
sentido de complejidad, compromiso, trabajo, silencio.


GABRIELLA BIANCO – Venecia, Italia
PRESIDENTE DE ASOLAPO ITALIA
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

HAY UN MORIR - Macedonio Fernández - Buenos Aires, Argentina

 
















HAY UN MORIR


No me lleves a sombras de la muerte
Adonde se hará sombra mi vida,
Donde sólo se vive el haber sido.
No quiero el vivir del recuerdo.
Dame otros días como éstos de la vida.
Oh no tan pronto hagas
De mí un ausente
Y el ausente de mí.
¡Que no te lleves mi Hoy!
Quisiera estarme todavía en mí.

Hay un morir si de unos ojos
Se voltea la mirada de amor
Y queda sólo el mirar del vivir.
Es el mirar de sombras de la Muerte.
No es Muerte la libadora de mejillas,
Esto es Muerte. Olvido en ojos mirantes.


MACEDONIO FERNÁNDEZ – Buenos Aires, Argentina

Macedonio Fernández
(Buenos Aires, 1 de junio de 1874 /10 de febrero de 1952) fue un escritor, abogado y filósofo argentino. Célebre por su novela experimental Museo de la Novela de la Eterna, publicada póstumamente en 1967.

ANDA UN AMIGO - Washington Benavidez - Tacuarembó - Uruguay

 












ANDA UN AMIGO


Anda un amigo en medio de la noche.
Han cerrado los bares. Las persianas
de acero bajaron con estrépito. Los gatos
deslizan apetitos. Anda la luna
por ahí, velada. Pasan coches y luces;
sobreviene, después, un silencio
que mueve la plantita en la cornisa;
silencio que hace un chambelán
de un grillo -del canto de ese grillo-.
Anda un amigo en medio de la noche.
No lo conozco. Y él no me conoce.
Andamos cerca o lejos, nos cruzamos
-acaso- en una calle. Compartimos
un ómnibus, un cine, un banco de una plaza.
Anda un amigo y ando yo que soy amigo
de ese hombre. En órbitas distintas
-nunca ajenas-. Pero vamos a hallarnos.

En medio de la noche o con la aurora
de rosados dedos, vamos a hallarnos.
Y tenemos que estar preparados a ese encuentro.
Por ahora, susurra el viento oscuro,
graznan letreros viejos y el grillo mete lima.
Ya no pasan los coches. Pasan restos de diarios
y un cartel liberado zapateando en el polvo.
Estoy seguro. Nos encontraremos.



WASHINGTON BENAVIDES - Tacuarembó, Uruguay

NO SÉ CUÁNTAS ALMAS TENGO - Fernando Pessoa - Lisboa, Portugal

 












NO SÉ CUÁNTAS ALMAS TENGO


No sé cuántas almas tengo.
A cada instante cambié.
Continuamente me extraño.
Nunca me vi ni me hallé.
De tanto ser solo tengo el alma.
Quien tiene alma no tiene calma.
El que ve es solo es lo que ve,
quien siente ya no es quien es.
Atento a lo que soy y veo,
ellos me vuelvo, no yo.
Cada sueño o el deseo
no es mío si allí nació.
Yo soy mi propio paisaje,
el que presencia su paisaje,
diverso, móvil y solo,
no sé sentirme yo donde estoy.
Así, ajeno, voy leyendo,
como páginas, mi ser,
sin prever eso que sigue
ni recordar el ayer.
Anoto en lo que leí
lo que creí que sentí.
Releo y digo: "¿Fui yo?"
Dios lo sabe, porque lo escribió.


(Traducido y adaptado por Claudia Gómez Molina).

FERNANDO PESSOA – Lisboa, Portugal

Fernando António Nogueira Pessoa, conocido como Fernando Pessoa, fue un poeta, escritor, crítico literario, dramaturgo, ensayista, traductor, editor y filósofo portugués, descrito como una de las figuras literarias más importantes del siglo XX y uno de los grandes poetas en lengua portuguesa. Wikipedia

Nacimiento: 13 de junio de 1888, Distrito de Lisboa, Portugal. Fallecimiento: 30 de noviembre de 1935, Lisboa, Portugal

TALLEGRA IL MAGO - Sibilla Aleramo - Alessandria, Italia

 



TALLEGRA IL MAGO 

Il giorno della presentazione s'era inchinato, con uno strano tremore visibile in tutto il volto; poi sedutosi accanto, m'aveva rivolto alcune domande, con la voce un po'strascicata, un pò assente .
La sua mano destra, sul ginocchio accanto al mio, lunga, sottile, con un filo d'oro al polso e le unghie lucidissime, si contraeva quasi impercettibilmente in espressione fra estatica e rapace. Io avevo detto a me stessa: -Costui mi vuole- Avevo aggiunto: - Perché no- ... In  smoking e col monocolo, è venuto a trovarmi ieri sera, TELLEGRA (*) - . M'aspettava in uno dei saloni. Gli americani in carovana dovevano appena essere usciti, perché l'aria era irrespirabile, densa di fumo. Ogni volta che ci rivediamo. inaspettatamente o no, TELLEGRA pur così abile a padroneggiarsi, non riesce a far si che il suo viso non si contragga un attimo. Poi, la breve superfice ovale ridiventa smalto. Negli occhi ier sera lasciò trasparire che mi trovava "in forma": posava lo sguardo, senza parere, or sulla fronte, or sulle braccia, nude, or sulla persona assottigliata. Io sorridevo, disinvolta, e dal mio canto lo sogguardavo. Era anche lui abbastanza à son avantage. Bisogna riconoscere che il mostro moderno ch' egli è porta perfettamente la maschera del mondano. Mostro della specie dei serpenti. Ma il suo veleno non è letale <...>. Gelido architetto di teorie funambolesche, vanitoso, vizioso, perverso.  

                                                                                                                                               SIBILLA ALERAMO (Martina Felicina Faccio) - Alessandria, 1876 / Roma , 1960 - Scritto nel 1927 -     

SIBILLA ALERAMO fu una delle prime pioniere del femminismo italiano - Il "Tallegra " da lei citato nel racconto altri non è che il giovane JULIUS EVOLA (1898/1974), il principale esponente del Dadaismo italiano, esperto di esoterismo e di magìa , più giovane di

"SIBILLA " di ben 22 anni-       


TALLEGRA EL MAGO

El día de la presentación hizo una reverencia, con un extraño temblor visible en todo su rostro; luego, sentándose a mi lado, me hizo algunas preguntas, con una voz un poco arrastrada, un poco ausente.
Su mano derecha, sobre la rodilla junto a la mía, larga, delgada, con un hilo dorado en la muñeca y uñas relucientes, se contrajo casi imperceptiblemente en una expresión entre extática y rapaz. Me dije: «Este tipo me desea». Añadí: «¿Por qué no...?». Con smoking y monóculo, vino a verme anoche, TELLEGRA (*). Me esperaba en una de las habitaciones. Los americanos de la caravana debían de haberse marchado, porque el aire era irrespirable, denso por el humo. Cada vez que nos volvemos a ver, inesperadamente o no, TELLEGRA, a pesar de su capacidad para controlarse, no puede evitar que su rostro se contraiga un instante. Entonces, la corta superficie ovalada vuelve a ser esmaltada. Anoche dejó entrever en sus ojos que me encontraba «en forma»: posó su mirada, sin que lo pareciera, ora en mi frente, ora en mis brazos desnudos, ora en mi esbelta figura. Sonreí con indiferencia y, a cambio, lo miré. Él también era bastante à son av ant age. Hay que reconocer que el monstruo moderno que es, en efecto, lleva la máscara de lo mundano. Un monstruo de la especie de la serpiente. Pero su veneno no es letal. Un frío arquitecto de teorías de cuerda floja, vanidoso, cruel, perverso.

SIBILLA ALERAMO (Martina Felicina Faccio) - Alessandria, 1876 / Roma, 1960 - Escrito en 1927

SIBILLA ALERAMO fue una de las primeras pioneras del feminismo italiano - El "Tallegra" que cita en el relato no es otro que el joven JULIUS EVOLA (1898/1974), principal exponente del dadaísmo italiano, experto en esoterismo y magia, 22 años más joven que"SIBILLA" -