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sábado, 21 de junio de 2025

MENSAJE DE ERNESTO KAHAN - Ernesto Kahan, Israel

 



MENSAJE DE ERNESTO KAHAN

Soy Ernesto Kahan, tengo 84 años. Soy médico, poeta y, por encima de todo, habitante de la Tierra.

Me llegan cientos de mensajes: de solidaridad, de ruegos por la salud de mi familia y del pueblo que, en estos momentos, sufre el horror de la guerra. Me piden que hable, que grabe un mensaje para los movimientos de paz. y que no me olvide de mencionar mis premios de paz.

No voy a mencionar nombres ni premios. Es irrelevante. El único galardón que importa es la paz. Y el mayor reconocimiento es la armonía entre todos los seres humanos y con la naturaleza.

Este mensaje es para todos. Absolutamente todos. Porque todos somos uno, y cada uno debe sentirse parte de todos. Por eso pido que todos se sientan destinatarios de este menaje con amor y humildad.

Desde el refugio anti misiles en mi casa, entre alarmas y explosiones de misiles que caen sobre nuestras cabezas, levanto mi voz para decir: aprovechemos esta crisis dramática para reflexionar.

Reflexionemos sobre el valor sagrado de la vida, sobre el amor que une, sobre la amistad entre los pueblos, sobre la salud, la educación, la democracia...

Defendamos juntos el derecho a vivir en paz. La sonrisa de un niño. El abrazo entre hermanos. La palabra justa.

En nombre de mi esposa, mis hijos, mis nietos, mis compañeros y amigos. En nombre del trabajo honesto y del respeto humano. En nombre de mi pueblo y de todos los pueblos, de sus lenguas, culturas, creencias e ideas. Pido: Unámonos. Que la unidad nos salve. Que la dignidad nos guíe. Y que la paz sea nuestro único destino.


ERNESTO KAHAN – Israel

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


LA IMPORTANCIA DE NO CONSERVAR PARA PODER EVOLUCIONAR - Antonio Las Heras - Buenos Aires, Argentina







Jiddu Krishnamurti (1895/1986)


LA IMPORTANCIA DE NO CONSERVAR PARA PODER EVOLUCIONAR  


Evolucionar implica no conservar. Ejercer el acto de evolucionar implica la aceptación de que se irán produciendo cambios graduales donde se abandona algo para dar bienvenida a lo nuevo.

Está implícito, dentro de las conductas humanas normales, la búsqueda tanto como el deseo de ir conservando cosas a medida que pasan los años y, con ello, la vida de cada uno. Conservar, acumular, reunir desde objetos hasta afectos y también incluimos en esto el conservar relaciones sociales; las que fueren: familiares, conocimientos, amistades.

Empero, estas formas de proceder impiden la evolución personal. Si. Evolucionar implica no conservar. Ejercer el acto de evolucionar implica la aceptación de que se irán produciendo cambios graduales donde se abandona algo para dar bienvenida a lo nuevo. Esencial en todo proceso de transformación. Obvio que para que surja lo nuevo fueron necesarios que acontecieran los sucesos anteriores.

Hay algunos ejemplos que sirven para mostrar bien lo que estamos señalando, que si se dan en la vida cotidiana normal. Quien concluye una carrera universitaria, se gradúa, recibe el diploma correspondiente y no vuelve a comportarse como un alumno. Ahora está convertido en un profesional. No puede conservar sus conductas de alumno sentado en el aula para aprender. Ahora es él quien debe transmitir conocimientos. Si conservara su posición de estudiante no podría ejercer el ahora bien logrado lugar profesional. ¡Y hay tantos ejemplos más que el lector encontrará por sí sólo con sólo recorrer su propia vida!

Los vínculos afectivos

Pero aun así lo usual es que, en otro tipo de situaciones, la persona persiga el deseo de conservar en su vida conductas y actitudes que son, precisamente, las que debe abandonar si es que, realmente, está dispuesto a evolucionar. ¿Cuántas veces hemos escuchado a alguien quejarse de que no pudo hacer tal o cual cosa que entendía importante para su vida “porque los demás no me acompañaron”?

Grave error. Hay que entender que muchas veces evolucionar implica que algunos vínculos afectivos habrán de disolverse o quedarán en el camino. Aún si se los reencuentra en un momento futuro aquellos temas que antes los unían ya no tendrán vigencia. Cada quien habrá avanzado por el sendero que le resultó necesario.

Por eso hay que comprender que, a lo largo de la vida, quien está decidido a lograr una evolución personal permanente, verá cuántas relaciones interpersonales quedan en el camino. No hay nada de malo en ello. ¡Lo malo es quedarse detenido en la evolución por conservar vínculos que ya no tienen objeto ya de ser!

Quien ha logrado hacerse de un psiquismo adulto (lo que implica el ejercicio del pensamiento racional reflexivo positivo creativo y proactivo) no encuentra en esto daño alguno puesto que puede decirse que se trata de una ley de la vida humana: la evolución es algo absolutamente personal tanto en el sentido como en la velocidad y muy rara vez se da el hecho de que dos o alguno más coincidan en esos factores. Algunas ocasiones acontece. Pero es lo menos usual.

"No conservar", en Occidente y Oriente

En la cultura Occidental la idea de “no conservar” es percibida como desagradable. Como una pérdida que debe lamentarse. Ello entraña un contrasentido: es pretender hacer cosas nuevas (la evolución) pero manteniendo las mismas conductas que hasta hoy (el conservar). Y quienes así lo han intentado pudieron constatar la ingrata tensión emocional y mental que esto provoca puesto que se está intentando hacer algo del orden de lo imposible. O conservo esto que tengo hasta aquí. O me decido a modificar para poder avanzar y, por ello, es menester dejar aquí lo que traía conmigo.


ANTONIO LAS HERASBuenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA



APOCALIPSIS BANG… (In Creación) - Adrián Néstor Escudero - Santa Fe, Argentina

 



APOCALIPSIS BANG… (In Creación) (1)

A mí (a ti) mismo…

Y al maestro Prof. Lic. Norberto Pannone, feliz sembrador del maná de la palabra por los senderos demiurgos de la imaginación creadora.

       El excelso hondureño tegucigalpano y maestro de la minificción, Don Augusto M. (1921-2003) miró al académico nacional de letras argentino, Don José Luis V. (1928-2015), y luego, con un no por prematura, exultante satisfacción, dijo a su igualmente eximio colega de raíz santafesina: “A ver, Pepe, qué opinas de esta última microficción que se me acaba de ocurrir...”.

     Dice: ´¡Ja!, ¡ja!, ¡ja!, carcajeó el Monstruo mientras succionaba fogoso su epidermis azul cosmos -enjoyada de asteroides, cometas, planetas, estrellas y galaxias-, más en tanto concluía por devorarse a sí mismo…´”.

     “Pues, sin dudas, diría que me resulta muy pero muy interesante, querido Augus. En él sobrevuela, como siempre, tu inmensa capacidad para construir verdaderos microcosmos literarios”, sentenció José Luis V.

     “Sin embargo… –continuó opinando, pero con la máxima prudencia posible-, y ya que lo has preguntado… Humm… Veamos, amigo mío… ¿No crees que tan vistoso corpus apocalíptico merecería un final más contundente?... A ver, cómo decirlo…; sí, como el de un certero golpe final: como el de una espada atravesando veloz el corazón de un enemigo. ¿No crees? ¿Qué opinas, Augusto?”, consultó en voz baja don Víttori.

    “Cierto”, señaló Monterroso Bonilla. “Digamos de concluir la ficción, diciendo, por ejemplo…: “De la In Creación. Big Rip. El desgarrro, o el fin del Universo”.

     “De la In Creación. O el fin del Universo”.

      “Pues… ¡Perfecto!”, asintió sin dudar don Augusto. “… Y ahora puedes –afirmó Pepe- repetir aquello de: ´Hoy me siento bien, un Balzac; estoy terminando esta línea´.

 

ADRIÁN NÉSTOR ESCUDEROSanta Fe Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

(1) Diario “El Litoral” (Santa Fe, Argentina), 23-10-2013 (Sección Publicaciones).-


sábado, 14 de junio de 2025

LA ANGUSTIA DE TU AUSENCIA - Salomé Moltó - Alcoy, Alicante, España

 








LA ANGUSTIA DE TU AUSENCIA


He dejado sobre mi
tu poema latente
me he dormido pensando
que estabas aquí,
lo he dejado sobre mi pecho
sobre mi esperanza
sobre mi ilusión.
Cubriendo todo
resguardando el encanto
protegiendo el calor
del hogar silencioso.
Pero ya no estabas
al abrir los ojos
solo el poema
guarda el calor
y el olor de tu presencia
He apretado contra mi pecho
el trozo de papel


SALOMÉ MOLTÓ – Alcoy, Alicante, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

 


LA SILLA VACÍA - Norberto Pannone - Buenos Aires, Argentina

 










LA SILLA VACÍA

Te recuerdo padre, sin los hipócritas regalos anuales...


Hoy hubiese deseado
que a mi mesa llegaras.
Que mis hijos dijeran
para vos dos palabras.

Hoy hubiese deseado
compartir con tu “mate”,
esa mesa temprana
que dejara mi madre.

Hoy hubiese deseado
repartir nuestro vino;
platicar con mis hijos;
del ayer, cuando niño.

Hoy hubiese deseado
no dejar estas flores
en la grama doliente,
ni llorar por la ausencia
que dejó tu partida;
ni advertir esa silla,
que has dejado vacía.



©NORBERTO PANNONE
, poeta y escritor argentino.
Del libro “Por los Soles y Lunas de Abril”,
Ed. Buenos Aires2012, Argentina.
ISBN:978-987-33-1734-7

EL CICLO - Luis Alposta – Buenos Aires, Argentina





 






EL CICLO

Respira y está quieto
como si un ángel o un demonio
acariciara
su piel cansada.
Y muere.
Al cabo de unas horas
deja de parecerse y se aleja
de los insoportables límites,
para pasar a ser
-tiempo mediante-
una planta,
una gota de ponzoña,
una paciente espina,
o simplemente alguien
a quien los límites
le volverán a ser insoportables
algún día.


LUIS ALPOSTA – Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

De su libro: “Otro él”, poemas. Ediciones del Valle, Buenos Aires, 2000.


LOS MONSTRUOS - Marian Muiños, España

 








LOS MONSTRUOS 


_ No son deidades caprichosas - como lo fueron los míticos dioses griegos y romanos

_ Qué son?, pues.

Son entidades perversas jugando a ser dioses.

_ Quiénes son?

Autoproclamados dueños de la raza humana y de la Tierra, ludópatas impíos, titiriteros del mundo. No dan la cara.

_ Cómo actúan?

_ Tienen esbirros codiciosos.

Dicen "Fiat", y a ellos acuden cada vez más siervos obedientes, a la espera de una limosna de poder.

_ Cómo nos libraremos de ellos?

_ Mirando hacia dentro de nosotros mismos, sin volvernos, para no transformarnos en estatuas de sal.

_ No entiendo. No entiendo. No entiendo.

_ Adiós. A Dios. Adiós.


MARIAN MUIÑOS – España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


OTOÑO EN LA CIUDAD DE LAS DIAGONALES - Rosa Graciela Carretto - La Plata, Argentina

 











OTOÑO EN LA CIUDAD DE LAS DIAGONALES


El ocre del otoño, fiesta para la mirada.
Vientos alivianan el espíritu.
Ansias de otra esperanza que se asoma en oro.

Hoy calma en los mercados,
calma en las noticias que pronto
volverán al caos.

Las tardes piden cuidar de los canteros.
Quitar los visitantes de las plantas que
dan primeros brotes.

Los abrigos pesan otra vez en las espaldas.
Vuelve el olor a goma de borrar y pegamento.
Las puntas del grafito afiladas delinean nueva historia.

Encuentros postergados, comisiones y talleres
gestan ideas nuevas
El arte inquieto por mostrarse en galerías.

Rescate de zapatos y ropa que las cajas encarcelan.
Cambio de carteras y bolsos dormidos dentro del placar.

Los celulares requieren nueva carga de amigos y bajas
de gustos obsoletos.
Las computadoras derivan sus pantallas a impresoras.

Ollas cantan otra vez el borboteo y los azúcares
Los moldes piden pinceladas de manteca
Y derretidos chocolates se convierten en
coberturas deliciosas.

Otra vez los regaños, la puerta mal cerrada.
La briza se filtra a calmar sus propios fríos.

El jardín se hace noche muy temprano y
las farolas ofrecen su servicio.

La nueva estación produce cambios, trae
nueva perspectiva en los asuntos.
Es tiempo de reparaciones se
alistan herramientas.

Las agujas y los hilos, alineados,
tijeras prueban filos.

Malvones abren sus flores en terrazas y balcones
Evoca su perfume añoranzas de niñez y barrio

Miro desde mi balcón de calle numerada.
vista e imaginación recorren avenidas, diagonales
calles añosas el empedrado histórico.
El otoño en el Bosque platense resplandece
Ictérico. Remarcado por
los verdes siempre vivos.


ROSA GRACIELA CARRETTO – La Plata, Pcia de Buenos Aires, Argentina

CASIDA DE LA MADRUGADA - Carlos Penelas - Buenos Aires, Argentina

 






CASIDA DE LA MADRUGADA

 

Entonces, despertamos.

Entonces  llama en la vigilia.

Dice que no la olvide,

que la recuerde en la nostalgia.

La escuché desde la hondura del ensueño.

Y era una mujer sin túnica.

Inefable, desvelada.

 Buenos Aires, abril de 2020

CARLOS PENELASBuenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

La casida es una composición poética de origen árabe y persa, caracterizada por ser monorrima y con un número variable de versos. En esencia, es un poema extenso con una métrica cuantitativa, donde cada verso se divide en dos hemistiquios, y se utiliza la consonancia. 

Características:

·         Monorrima: Todos los versos riman entre sí. 

·         Métrica cuantitativa: Se basa en la sucesión de sílabas largas y breves, similar a la métrica grecolatina. 

·         Extensión: Puede variar desde treinta hasta cien versos o más. 

·         Temas: Aborda asuntos variados, incluyendo temas amorosos, filosóficos, morales, y otros. 

·         Division: Cada verso se divide en dos hemistiquios. 

Origen y Evolución:

·         Nació en la Arabia preislámica. 

·         Fue adoptada y cultivada por los persas. 

·         En el siglo XX, algunos autores españoles, como Federico García Lorca, la han retomado y adaptado a la lengua española, aunque sin seguir estrictamente las formas clásicas árabes. 

Ejemplos:

·         Federico García Lorca en "Diván del Tamarit" incluye varias casidas, como la "Casida del herido por el agua" o la "Casida del llanto" según un vídeo de YouTube

·         La casida de Ibn Zaydun también es un ejemplo notable según un comentario de YouTube

En resumen, la casida es una forma poética rica y variada que ha viajado a través de culturas y épocas, manteniendo su esencia como un poema monorrimo de gran extensión. 

·         Casida - Wikipedia, la enciclopedia libre

La casida (en árabe, قصيدة qaṣīda; en persa, چكامه chakâmé) es una forma poética propia de la Arabia preislámica.


EN BÚSQUEDA DE LA PAZ- Norberto Pannone - Buenos Aires, Argentina



EN BÚSQUEDA DE LA PAZ 


Escribiré aquí algunos furtivos conceptos sobre el tema, conceptos que no pretendo se conviertan en “verdades absolutas” sino que deseo puedan contribuir a clarificar, en teoría, un poco más el sentido de este arcano tan difícil de comprender. El lector percibirá que, este breve aporte, sólo viene a expresar algunos meros puntos de vista.

 Desde el comienzo de su existencia, el hombre, viene hablando de la paz pero, aún, desde que tiene noción de su existencia y en los albores del tercer milenio de la era en que vivimos, no ha conseguido doblegar con su “racionalidad” al dragón de la beligerancia; del odio; del rencor; de la incomprensión; de la imposición de creencias; del hambre, de la conquista…

 Sinceramente, no he hallado en ningún texto religioso, ni filosófico, fuere el que fuere: la total ausencia del encono, la traición y el conflicto, como tampoco he encontrado la deserción del “Poder”.

De manera que, creo que la paz, vendría a ser una triste utopía de la humanidad. Y el ser humano, casi siempre, presiona donde no le duele, Ya lo decía Gracián, el célebre filósofo y escritor español allá, por el 1650.

¡Paremos de buscar la paz donde no sabemos que está!

Nuestro transcurrir en este sistema se rige por la ley incuestionablemente universal de la dualidad absoluta: la ley de los opuestos: blanco-negro; frío-calor; malo-bueno, guerra-paz, etc., etc. Un principio del griego Heráclito dice: “Aquello que llega a su límite se convertirá automáticamente en su opuesto”. Bajo este concepto, cabe preguntarse: ¿la guerra, es un opuesto necesario para que ocurra la paz?

El dilema que nos ocupa es incuestionable e ineludible y el hombre-ego, colabora en el mismo por designio natural.

Se dice que: La paz es la tranquilidad que procede del orden y de la unidad de voluntades; la serenidad existente donde no hay conflicto. ¿Es esto cierto? Aquel que reflexione sobre este axioma, verá como el orden y el conflicto van de la mano del poder, sea del que fuere: Político; eclesiástico; castrense; legislativo; de la riqueza; de la ambición; de la xenofobia, del constante tropismo consumista y necesario para la conservación de las especies, etc., etc.

¿Tiene paz el pequeño pez frente al fatalismo que lo convierte inevitablemente en alimento del más grande? Si estaríamos convencidos de que el pez piensa, diríamos entonces: que simplemente se somete al destino. ¿Cómo podemos aceptar entonces que el hombre pensante y racional no pueda ser el artífice de su propio su destino?

¿Habrá paz en la escasez de la mesa de un pobre? ¿Habrá paz en la almohada del rico, donde moran los miedos de perder su fortuna? ¿Tiene paz el hombre? ¿Qué es paz?

¿Cabe indagarse, a la sazón: por qué el hombre no tiene paz? ¡Hagámoslo!

Juan Pablo II, en su actitud de pensador modernista dijo que: “Paz, es hacer todo lo posible para superar la lógica de la estricta justicia para abrirse también a la del perdón. De hecho, (afirmó) ¡No hay paz sin perdón!”

Esta magnífica definición nos deja un colofón: Mientras el hombre no se indague ni se perdone, será infructuosa su búsqueda de Paz.

            Cuando el hombre deje de auto flagelarse dibujando las blancas palomas que portan olivos de paz; deje de rasgarse las vestiduras proclamando mensajes que predican la paz y se dedique a construirla en lugar de vitorearla, seguramente hallará la panacea que acabe con la utopía que persigue.

            Los hombres, para hablar de paz debemos de huir de los templos de la soberbia, de los egos y las vanidades, debemos dejar en el camino los odios, los rencores y las envidias, principales cualidades que nos convierten en dañinos, perversos, violentos y belicistas: Somos corruptos y endiosamos la ambición.

Este ser humano que representamos porta en sus genes el virus incurable de la hipocresía pero, por sobre todas las cosas, algo supimos acomodar a nuestro favor: la habilidad de ocultamos en las sombras de la ignorancia. El hombre no se indaga, no comprende que la especie que ostenta es aún más pequeña que un quark-todo; que un Nano (T); que un Amstrong; que un Pico (P); que un Fempto (F); que un Ato (a); que un Zepto (z); o un Yocto (y)*; contenidos en El todo total de los totales. Quizás, alguna vez, cuando entienda su tremenda pequeñez y tenga consciencia de su finitud temporal, ya no hablará de paz, porque entonces, nada existirá para turbar su pávida inquietud.

Por lo tanto: ¡A la paz hay que construirla en lugar de proclamarla!, de lo contrario, siempre seremos como la analogía del arquitecto que muere después de finalizar sus planos, sin saber que, todavía, no se han fabricado los ladrillos y el mortero.

El que habla de paz sin ninguna culpa, “que arroje la primera piedra”.

*Fuente de información científica

Fuente(s):http://209.85.215.104/search?q=cache:Jph...

©NORBERTO PANNONE, poeta y escritor argentino