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sábado, 16 de marzo de 2024

SONETO HEROICO - Rafael Mérida Cruz-Lascano, Guatemala

 













SONETO HEROICO


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Dejé extraordinaria competencia
yo fui feliz, primero, vate vivo,
porqué en soñar, jamás, nunca me privo
abrí mi corazón con fe y conciencia.
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Morir, negro requiebre, trascendencia
estoy vencido y cada estrofa escribo
caí, abordado, en citando el motivo
perdí, quería gozar la existencia.
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Intacta se alimenta constelada
el alma rota, ausente, lejos, sola,
distante, rauda lánguida callada.
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Daré mi sufrimiento, a ti se inmola
Estás presente siento tu mirada
podré cantar ¡ANSIOSA SE ACRISOLA!
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RAFAEL MÉRIDA CRUZ-LASCANO. OFS, Guatemala
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

Ambassadeur de la Paix.
Cercle universel des ambassadeurs de la paix France/Suisse
Sistema de Información Cultural -SIC-
Dirección General de Desarrollo Cultural y Fortalecimiento de las Culturas
Ministerio de Cultura y Deportes. Guatemala

Vate: Sinónimo de Poeta
Trascendencia: Más allá de la vida.
Constelada: Preparada para la muerte.
Inmola: De la vida pasará al reposo
Acrisola: Se purifica.

Cada estrofa se compone de una métrica rítmica tonal (Acento propio en 6ª. Y obligatorio en 10ª.) específicamente heroico en cada verso: nunca podrá ir acentuada es la novena.
Primer verso, heroico puro, 2º, 6º, 10º
Segundo verso, heroico pleno, 2º, 4º, 6º, 8º, 10º
Tercer verso, Heroico corto. 2º, 4º, 6º, 10º
Cuarto verso, heroico largo. 2º, 6º, 8º, 10º
Existen un total de veintiocho tipos de endecasílabos tradicionales posibles.Entre ellos, el
Italiano puro, en 7ª.
Dactííico: 4ª. 7ª.
Gaita gallega: 4ª, 7ª, y 10.
Es bueno conocer el valor de cada acento para según el contenido del verso podamos intercambiarlos y generar sonetos menos monótonos en su ritmo acentual.

EL GAUCHO - César Tamborini Duca, León, España

 












EL GAUCHO

Gauchar: antes de entrar en la crítica del libro deseo incluir una breve explicación sobre éste término.

GAUCHAR: Vocablo usado en la pampa para expresar que se vivía en libertad. Así lo manifestaba el “Santos Vega” de Hilario Ascasubi:

“Si por suerte nos topamos

o la fortuna me arroja

algún día por sus pagos,

lo que no será difícil

porque yo vivo gauchando”.

Recordemos de paso que el paisano es el gaucho evolucionado, producto del proceso biológico (mestizaje) de reintegración a los valores de la raza, simbiosis del gaucho con el gringo o con el criollo.

*******************

Emilio P. Corbiere (4-VIII-43 / 2-III-2004) de nacionalidad argentina, fue abogado, profesor universitario, periodista, historiador. Militante del Partido Socialista e integrante de la Logia Masónica (llegó al Grado 33).

Fue autor del libro “El Gaucho”, de indudable carácter racista. Si bien elogia la inmigración, lo hace por ser ésta europea; es clasista al extremo. En las páginas iniciales la primera vez que menciona a los aborígenes lo hace de forma despectiva: “el indiaje”, dice (pág. 12).

Al mencionar a los gauchos dice “…se dio el nombre de gauchos, hijos de nadie en su origen y bastardos que aún en algunas provincias se reproducen con la libertad de las bestias” (pág. 22)

En la página 38 hace apreciaciones personales sin ningún asidero diciendo que el negro era inútil y cobarde, sin mencionar que los negros actuaron como soldados en las invasiones inglesas y en la guerra de la independencia. Pero no me sorprende pues no aprecio calidad de historiador en quien se confunde de país en la ubicación de una importante Universidad, como luego apreciaremos.

Si bien en páginas anteriores se pueden leer otras mentiras fruto de una visión sesgada (¿por el rencor? ¿el interés?), es en las páginas 39 y 40 donde se aprecia la GRAN MENTIRA, ya que en sus orígenes la conquista de tierras cristalizó en feudos, grandes extensiones para unos pocos, que aún persiste como una lacra. Con una gran contradicción en la página 40, donde elogia al gaucho por la herencia castellana (¡)… y demoniza al negro y al mulato.

Su racismo es superlativo cuando dice “La capacitación del individuo se obtiene educándolo, cuando sus aptitudes mentales lo permiten y está plasmado en el molde en que se plasman los tipos superiores de la raza blanca, que es la que da la pauta de la civilización” (pág. 42 y 43)

En la página 47 elogia la inmigración -lo cual es plausible- pero invierte los términos: no desapareció el indio porque la tierra fue roturada, sino que ésta lo fue a expensas del genocidio de los indígenas. Y cuando en la página 48 menciona “lo poco bueno del nativo” lo hace refiriéndose al criollo, descendiente de españoles en la nueva tierra.

Luego realiza una mención sobre el ejército, y el elogio de la raza blanca: “Las grandes naciones -Inglaterra, Alemania, Francia, Estados Unidos, Austria, Italia-, exhiben un ejército moral y físicamente perfecto, dentro de la perfección posible en la materia; sus soldados, elegantes, blancos, rubios, musculosos, educados, provienen de hogares sanos, limpios, amorosos, donde la palabra y el ejemplo han combatido y combaten los vicios que degradan al individuo. Quién ve un ejército, ve sus pueblos”… (Pág. 49)

Y en la siguiente página menciona el contraste con los individuos del campo “…ignorantes, mal nutridos, de feo aspecto físico (…) seres humanos que huyen de la presencia de los extraños, son rústicos, hoscos, de innata rebeldía montaraz y de ostensible miseria fisiológica” (El subrayado es mío).


Cuando dice “Si los Patricios, instruidos y educados, no tenían reparos en matar un general1 sospechado traidor donde el filósofo de la historia encuentra fidelidad y consecuencia hacia la nación a que se entregó de alma, y el delito no tiene más que una pena y ésta es la de la vida, ¿qué podía esperarse de la soldadesca ignorante y fanática, cuando se diese rienda suelta a sus pasiones sanguinarias? (pág. 68).

Aunque resulta imposible destacar textualmente la cantidad de sandeces que se aprecian en el libro, al menos -como en este caso- señalo el indudable espíritu no solo clasista del autor, sino también fascista, como se lee en la página 83.

Desprecia considerando nefasta la colonización española, considerando perniciosa la acción del nativo (incluso del criollo, hijo de español nacido en la nueva tierra) alabando la inmigración extranjera, pues si “…no hubiera hecho sentir la eficacia de su cerebro y su brazo en la segunda mitad del siglo pasado [XIX], nuestro país librado a la acción del mestizo y el criollo, sería hoy un miserable pueblo de mulatos y gauchos”… (pág. 88).

Para el autor, el obstáculo para el progreso reside “en el alma de los [nativos] descendientes de viejos pobladores de la conquista” (pág. 91) preconizando imponer la civilización a través de la violencia (“violentos cauterios”, dice). Posteriormente, en la página 103, en un culto a la guerra, pretende explicar la leva, es decir, la incorporación forzosa a las filas del ejército, principalmente de los gauchos.

En la página 120 dice que “el agua ha estado reñida con las costumbres americanas desde el tiempo de los indios”, en clara alusión a la higiene corporal de los indígenas, cuando no opinan lo mismo los que vivieron esa época, los cronistas contemporáneos de pampas y ranqueles (Félix de Azara, Lucio Mansilla).

En las páginas 123 a 150 expone aspectos políticos, denostando algunas matanzas y justificando otras similares. Hasta la página 155 trata sobre la sociedad y la economía: “Los grandes hombres son especie de pirámides egipcias que llevan en sí la incógnita del arquitecto y el secreto del armazón constructivo, es decir, que admiran siempre y, que, los cándidos del pueblo celebran como brillantes de primera agua” (pág. 133); pero, no obstante, cita a Rivadavia en la pág. 136, siendo como fue el primer gobernante que endeudó el país con una deuda enorme siendo necesarios 100 años para poder cancelar, realizando además un vergonzoso tratado con Brasil (después que las tropas del ejército nacional los vencieran en Ituzaingó) por el que uruguayos y argentinos perdimos la integridad territorial que nos unía.

Simpatiza  que en Norte América con su régimen liberal …”preparando un pueblo nuevo que arrasaba con las viviendas de los negros y las chozas de los pieles rojas, para levantar edificios…” en contraposición a 3 gobernadores ‘mestizos’ (sin dar nombres) en 3 provincias argentinas: Córdoba, Santiago del Estero y Santa Fe (pág. 138 y 139). Sin mencionar al que fue gobernador de la provincia de Buenos Aires, Bernardino Rivadavia, que se considera era mestizo. Otro error de bulto en la página 143 al decir que Dorrego era mestizo (¡). En la página anterior algo sorprendente según todo lo que expone en el libro: alaba a los gauchos de Rosas, cuyo orden y valentía nadie puede negar (un tanto a favor).

En la página 166 se encuentra el craso error, injustificable para un historiador argentino, mencionando que “los patricios de Buenos Aires, se costeaban hasta Venezuela donde estaba la Universidad de Charcas”… Esta Universidad, una de las más famosas en la época que se refiere, se encontraba en el Alto Perú (hoy Bolivia)

Desde la página 184 hasta la 186 escribe sobre la generosidad del gaucho (parece que no era tan malo) y en la página 189 y siguientes, el gaucho en la literatura, mencionando pasajes del Martín Fierro, de Juan Moreira, Santos Vega; llegamos a la página 212 donde hace mención de Estanislao del Campo y su “Fausto”.

A partir de la página 229 trata de dilucidar [es difícil llegar a una conclusión correcta] el origen de la palabra “gaucho” y menciona -acertadamente-, que a la mujer de éste se la denomina “china” [es por sus facciones de ojos rasgados, producto del mestizaje con el indio].








El chasque Surero

Resumiendo la filosofía de este libro, podemos decir que, injustamente y como un émulo de Sarmiento, retrata negativamente al gaucho y al mestizo, que fueron fruto de las circunstancias que les tocó vivir, y de quienes se aprovecharon los ejércitos de la patria en toda ocasión, a veces voluntariamente, otras veces por la fuerza. Y resultaron laboriosa mano de obra (al estilo que la época les impuso) para aumentar la riqueza de los terratenientes.

Al mismo tiempo le sirve para hacer apología del extranjero; pero siempre abominando del gaucho. Se sirve de figuras literarias para presentarnos el gaucho como un ser huraño y pendenciero, atribuyendo esas características a su mestizaje entre los conquistadores de origen castellano y los indios.

Sin advertir que son figuras novelescas, utiliza como biotipos el Martín Fierro, el Santos Vega; y si en algún momento elogia a un criollo (o “paisano”) como “Don Segundo Sombra”, “criollo generoso y guapo”, en realidad lo hace para ensalzar la figura del “mayordomo inglés de la estancia donde reclamó trabajo como domador”, para remarcar la inferioridad del gaucho ante el extranjero (pág. 222).

Y para señalar la similitud de personajes en la obra de Güiraldes con la de los otros autores citados, dice que “no se ha olvidado (de retratar) …al gaucho pendenciero por atavismo, huraño y servil que una vez mata apuñalando y otra muere apuñaleado… (como) el gaucho malo, alzado y matrero, divorciado con la sociedad, según dijo Domingo Faustino Sarmiento”; y hace la relación en una pulpería, donde Antenor (peón resero) mata a un desconocido por una cuestión antigua de faldas.

No advierte que, por la época y la temática, esto no era patrimonio solo del gaucho. Tampoco advierte en todos los personajes citados que son novelescos y no involucran al conjunto de la sociedad. Pero al final la gran contradicción, al señalar como culpables a los escritores de la temática gauchesca nombrados previamente (Ascasubi, Hernández, Güiraldes) y señalando que ”La literatura argentina está convirtiendo al gaucho en un tipo mito (…) crearemos un gaucho al gusto de la época, pero no conoceremos al de la realidad” (¡).

Todo un libro hablando mal del gaucho para concluir que el de la realidad es distinto (pág. 225)

1Se refiere al fusilamiento de Liniers, que no fue obra de la “gente inculta” sino que fue ordenado por las cabezas pensantes del primer gobierno patrio (aunque, salvaguardando la memoria de Belgrano y de Saavedra, éstos querían librarlo de ese trágico, injusto fusilamiento).

 (“El gaucho. Desde sus orígenes hasta nuestros días”, de Emilio P. Corbiere. Segunda Edición, Editorial Renacimiento, Sevilla, 1998)

Colofón divertido: La llanura pampeana es como un balcón desde el que se puede mirar al infinito. Esa ilimitada extensión solía estar ocupada por caballadas también incontables que acompañaban al hombre (gaucho, paisano) en las tareas rurales: arar, sembrar, cosechar. Al mismo tiempo le permitían entretenerse con juegos diversos: el “pato”, la “carrera de sortijas”, las “cuadreras”. Aunque es posible que fuera al revés, si nos atenemos a lo manifestado por Borges: “El gaucho es un entretenimiento para los caballos de las estancias”. Ironía al margen, temo que sea cierto. 

 

CÉSAR J. TAMBORINI DUCA, León, España

MIEMBRO HONORIFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

Académico Correspondiente para León

Academia Porteña del Lunfardo

El gaucho Emilio Corbiere Fausto Félix de Azara Hilario Ascasubi 


sábado, 9 de marzo de 2024

SOL ATORMENTADO - Marian Muiños, España

 














SOL ATORMENTADO


Sol atormentado,
gigante estrella que disparas
tu furor a los planetas...

¿Beberás toda el agua del deshielo?
¿Tragarás los polos?
¿Tanta es la sed que te abrasa?

La radiación sube en escalada,
y tu luz a los ojos deja ciegos.

Astro -alguna vez adorado-
¿quién ha hecho
que te enfades y nos escupas tu ira?

El infierno de tu pecho
aviva el fuego.
Y tu aliento disgustado
campa a gusto a cielo abierto.



MARIAN MUIÑOS, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

LA ESPERA - Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina

 



LUIS ALPOSTA, Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA


LA PALABRA DEL POETA - Brayner Abrahan Gómez Báez, República Dominicana

 











LA PALABRA DEL POETA



En el eco del silencio, se ocultan susurros
en el lienzo de la noche, danza la luz
Un río de estrellas, un cielo sin muros
donde el alma navega en su propia cruz.

En el jardín del tiempo, las flores suspiran
y el viento cuenta historias al oído.
Entre sombras y sueños, el amor inspira
un canto eterno, un verso perdido.

Bajo el manto de la luna, los amantes se encuentran
sus corazones entrelazados en un baile.
En el éxtasis del momento, el universo se desentraña
y el destino teje sus hilos con detalle.

En cada palabra, un mundo se revela
en cada verso, un susurro de eternidad.
La poesía, esa llama que nunca se aquietará
en el alma del poeta, siempre encontrará su morada.



BRAYNER ABRAHAN GOMEZ BAEZ, República Dominicana

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


AQUELLO QUE AMO - Guillermo Fernández del Carpio, Arequipa, Perú

 













AQUELLO QUE AMO


Yo amo el fulgor de las estrellas, el enigma del universo y la
forma de la luna,
porque al mirar con mi nostalgia cada una, reafirmo la
existencia de un más allá.
Yo amo la belleza de un verso de cualquier lírico, que suscita
en mí la escritura de otro verso, pues de esa forma mi
nostalgia se disipa al mirar la luna.

Yo amo el saber que nunca llegaré del todo a conocer.
Pues hay un cosmos de sabiduría, que lo mejor que puedo
hacer es leer cada día.
Yo amo desde mi infancia, la prosa y las historias posibles,
pues sin ellas, no sería lo que pobremente he sido y soy.

Yo amo las cosas sencillas, los atardeceres como las noches
que me son infinitas.
Amo también los lugares en donde viví, porque en ellos ha
quedado algo de mí.
Yo amo el universo, lo veo todas las noches,
porque me recuerdan la fibra del pasado y lo todo lo que hoy
amo.

Yo amo la esperanza del mañana,
aunque sé que los latidos de mi corazón están sufriendo.
Amar es hacer del otro uno mismo,
es esbozar, por vez primera en un niño pobre una sonrisa.

Amar es sufrir, sufrir, sufrir,...,de ello se aprende a vivir.
El amor es el verbo y verso, más hermoso que pueda existir.
Yo amo el tiempo, porque en ese instante en mi vida pienso.
El tiempo es el atardecer que tiene mi alma.
Yo amo el mañana de la esperanza, donde allí Dios
descansa.
Y hoy ya sé, que me queda muy poco por seguir viviendo.


GUILLERMO FERNÁNDEZ del CARPIO, Arequipa, Perú

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

LA VIDA ES POESÍA - Floreal Rodríguez de la Paz, Alcoy, Alicante, España

 











LA VIDA ES POESÍA, EL AMOR SU PROTECCIÓN



El Amor es palabra mágica.
No tiene por qué ser fugaz.
Encuentra valores sublimes.
Proporciona futuro de Vida.
No es sueño, tiene su imperio.
Invita a ser siempre la dicha.
Sublima arrolladores climas.
El Amor merece bienvenida.
Cuando el Amor Ama, Sueña.
Si estás perdido, él encuentra.
Hay Amor donde está la Vida.
¡Vivir con Amor, es el afecto!
Buscar Amor, es prendarse.
Si le olvidas, está en ti mismo.
No existe más allá, es tu aliado.
Amor y Amar es prodigioso.
¡Con futuro, Todo es siempre!
El Amor es un antidisturbios.
Va con los sentimientos bellos.
¡Nunca resta valores humanos!
¡Disfrutamos del gran Amor!
Está en todas las brisas afables.
¡Amante, camina con Amor!.
Si Amas, serás todo Vida.
Si todo es Amor: ¡Es biografía!


Marzo 202

FLOREAL RODRÍGUEZ DE LA PAZ, Alcoy, Alicante, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

EL MERCADO - Ceferino Daniel Lazcano, Olavarría, Argentina

 













EL MERCADO


Primero fue el alcázar de Toledo
torre azul almenada
fuegos artificiales
inaugurando la piel del año dos mil
implosión de comercios de barri
una T orgullosa encandilando el páramo
circundante
calvario de Mara Navarro.
El muro interminable
racional y ciego
de la calle Lamadrid
en su interior
los pescados nadando
post mortem
en un mar de hielo picado.
Luego fue la feria
de los hermanos Walton,
estrella irradiada,
una llama por cada
garra filial.
Ahora es un Chongo positivo
es el mercado, la feria
(antes, la Feria de Falabella: otra feria con vacas
y otras yerbas).
Cerca, el azar del Bingo
la paz verde del Parque Norte
el motel de la 226
¿Cuánto desea el que desea?
¿Cuántos changuitos?
¿Cuánto deja de acaparar el acaparador?
mientras
¿el fondo de la olla
cuándo deja de ser raspada?
-Lo llevo por las dudas.
-3 al precio de 1.
-El 80 por ciento en la segunda unidad.
-¿Teníamos tal cosa?
-¿Cuánto valía tal otra?
-¿Y cuánto vale tener?
-¿Y el hambre cuánto vale?
-¿No tiene algo que me dea?
Mercaderías mercaderes
interminables muros lisos
encierran objetos
con fecha de vencimiento
interior con hileras de góndolas soldados
van a la guerra los consumidores
y se producen bajas
en las tarjetas de crédito
mercancías a granel fuego a discreción
liquidez
“El cliente no ha de robar la mercadería”
amenaza un cartel
pero
en otro mercadito
el preciado objeto vale la mitad
la teoría subjetiva del valor
el ojo chicato
y te acuestan con el costo.
En jornadas de lluvia
aparece surge
la falsa bendición indexada
de cientos de goteras
los baldes de plástico
contienen el escándalo.
El amargo obrero y el champagne cristal
dialogan amigables
en la penumbra de la medianoche
una rata libre corretea por los pasillos.
Es tan amplia tu superficie,
Chongo (+)
tan atiborrada de insumos infiernos
ordenados prolijos relucientes
que tu cuerpo no tiene alma
ni fantasmas alberga
sólo en ti reina y señorea
el gordo espíritu del capitalismo
un tobogán de monedas
que no son de oro
fluye desde lo alto de los bolsillos
hacia las bocas sedientas
de las cajas.
Pero rico es
quien poco desea
he llevado hoy pan lactal
mayonesa y salchichas
cruzamos enfrente
a la sombra quieta del Parque Norte
hemos tomado mate
consumido esas vituallas.
En el camino,
sobre la infinita playa de
estacionamiento del Chongo
donde podría dormir la siesta
un PBI entero
hallé este mínimo
lápiz negro…
con él
te conté esta historia simple,
como una tarde de domingo
en Olavarría.

3 al 6 de marzo/ 2024


CEFERINO DANIEL LAZCANO, Olavarría, Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO DIRECTOR DE ZONA SUR DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES – ASOLAPO ARGENTINA

COMPLETAS - Carlos Penelas, Buenos Aires, Argentina

 








Foto: Emiliano Penelas


COMPLETAS

El espacio del espíritu, donde puede abrir sus alas, es el silencio.

Antoine de Saint-Exupéry


El sol, los mares y los pájaros han brindado la vida,
no los cabalistas ni los soñolientos ojos de las bibliotecas.
En ellos no hay candelas ni epopeyas ni abismos.
Iluminado ámbito desnudo
entre hojas de recuerdo y abandono.
Con el corazón callado
siento éste transcurrir hacia la nada
en un paisaje hermoso, en la belleza de los pétalos.
En este bosque, en soledad, evoco a Simone Weil,
a Blaise Pascal, a Nicolás de Cusa.


Ahora, busco retiro en una secreta abadía,
apartado del templo, de nave en nave,
en las voces del coro con hermanos de pie
para oír incesantemente campanadas elevadas
desde el misterio y la leyenda.
Preguntan qué has hecho, qué es ese temblor
del viento sobre el instante…
(Estoy aquí para ver con los ojos que no ven).


Y el canto gregoriano oculta abstraído
el reclinado crepúsculo de las sombras.
El silencio toca la noche en las estrellas.

Buenos Aires, marzo de 2024

 

CARLOS PENELAS, Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA



GEPETTO SIN SUEÑOS - Alicia Mercedes Coronel, Junín, Buenos Aires, Argentina

 








GEPETTO SIN SUEÑOS


Gepetto soñaba con tener un hijo y fabricó un muñeco de madera... y soñó que
oía su vos... Y la oyó, pero sólo oyó
mentiras...y Gepetto soñó que tenía un
muñeco de madera
A veces intentamos renunciar a lo que somos o a lo que un día soñamos ser y
no nos hizo feliz. Entonces terminamos sumergidos en las sombras sin
atrevernos a abrir los ojos y mirar de frente la realidad de la vida.
En algún momento todos nos convertimos en Gepetto, fabricando sueños de
madera, que dejan de ser sueños y se pierden en el espacio infinito de la
mente cuando la madera se pudre y ya no podemos restaurar las emociones ni
controlar los sentimientos.
Somos juguetes que fabrica la vida y Dios nos da el privilegio de manejar
nuestros propios hilos, hablar o callarnos, pero solemos equivocarnos en el
manejo de los hilos y perdemos la oportunidad de disfrutar esa vida que nos
regalaron.
Alguien dijo: “los hombres son como los vitrales; brillan y resplandecen
cuando los ilumina el sol; sin embargo, cuando cae la oscuridad, su verdadera
belleza se revela sólo si hay luz interior”. Y son sólo las sensaciones primitivas
como el dolor, el temor, lo que nos permite apreciar realmente la belleza de la vida.
Tengo la convicción que aceptando nuestras virtudes y defectos y las virtudes y
defectos de los otros, es posible llegar a lo más alto del entendimiento para no
convertirnos en un Gepetto sin sueños.


ALICIA MERCEDES CORONEL, Junín, Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA