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sábado, 9 de septiembre de 2023

CALIDOSCOPIO - LIANA FRIEDRICH, Santa Fe, Argentina




CALIDOSCOPIO


A veces los hombres se creen dioses, pretenden ser los dueños del universo, y entonces juegan a apoderarse de las vidas de los más débiles, en una inacabable sucesión de efectos en serie eslabonados, paradójicamente, por obra y gracia de la bipolaridad guerra-paz (demostrándose, finalmente, que el poder y la gloria solamente conducen a la tumba...).

   ¿Hombres?... ¿Dioses?... ¡Pobres seres miserables creados para el aburrimiento!... ¿Es que la mariposa sabe algo sobre la inmortalidad, si apenas nace y muere en un día?... Somos objetos en un mundo cambiante, condenados al código de barras perversamente cifrado por las estrellas. (Tan sólo ellas conocen la clave del destino). Y nosotros, simples mortales, condenados a esta dimensión terrena, somos incapaces de seguir el más mínimo rastro de un cometa, o de sopesar apenas un miligramo de asteroide... ¡Ni qué decir con soñar acaso en abarcar la eternidad!...

   Apretó fuertemente el cristal entre sus manos, hasta sentir que un tibio hilo carmesí manchaba el suelo gota a gota..."El sangrado debilita la carne y favorece la transposición"- recordó que decían las viejas escrituras... Dio un paso - el corazón dio un vuelco- y otro paso... hasta sentirse arrastrado por el torbellino, centrándose ya dentro del círculo cabalístico que hilvana el heptagrama de la vida y de la muerte.(*) Una explosión poderosa como bomba neutrónica pareció estallar dentro de su ser, convocando la sangre en un mismo punto, filtrando todos los pensamientos  en una única idea, simple y pura como la luz...Entonces los objetos de la habitación comenzaron a girar, cada vez más vertiginosamente. Era el día siete, durante el séptimo mes, en el año número siete de la nueva era... El viejo mundo se hallaba definitivamente en decadencia: peligros sin fin -como la guerra química y otros avatares mayores- pronosticaban un destino incierto para el género humano.  Por eso ya era hora de atravesar la barrera... Las manecillas del reloj marcaban exactamente las siete horas, siete minutos...

   ¡La profecía se ha cumplido! Estoy al final del callejón, en una ciudad donde las casas crecen hacia abajo...Un fuerte viento sopla, arreciando a mis espaldas, con ramalazos de luz fría como cuchillos. Entonces intento girar la cabeza, pero una voz atruena en mi mente, aconsejándome que no lo haga. Sé que hay alguien detrás de mí, pero, inexplicablemente, siento que esa persona está dentro de mi ser, y que yo dejo de pertenecerme para ser el otro... ¿O acaso estoy loco?...La respuesta no atina a aflorar dentro de mi nuevo yo... ¿O es que mi otro yo no quiere saberla?

  - Sólo cuando las ráfagas de luz se detengan, podrás dar la vuelta. Pero hazlo con cuidado, porque podrías salir de tu interior de regreso al exterior, abruptamente, y caer en otra dimensión más primitiva que esta, peor que otras que hayas conocido...

   ¿Otras?...Entonces, ¿cuántas dimensiones existen?

   -Tantas como facetas tenga ese cristal que aprietas en tu mano.

   Es entonces cuando algo, como un relámpago, centellea entre mis dedos: siento que los pedazos dispersos de mi yo se reúnen otra vez en un punto. Los ramalazos incandescentes, misteriosamente, se han aquietado. Con temor, doy la vuelta lentamente... ¡Y como en un espejo veo la imagen ante mí! ¡Sorprendente!  Al fin puedo comprobar de quién proviene la voz del callejón: se trata de un ente gemelo, que me mira expectante, casi con aires de suficiencia...

   -Estás en la cuarta dimensión; has logrado atravesar el vórtice del tiempo. Ya es hora de que alguien como tú conozca las reglas del cosmos, para que al fin pueda llevar orden al caos que reina en tu mundo. ¿Para qué seguir viviendo y muriendo por causas perdidas? Los falsos dueños del planeta hace tiempo que dejaron de ser humanos: se apoderaron de las almas hasta convertirlo prácticamente en un desierto...Alguien tiene que luchar para que nos devuelvan -a los verdaderos dueños-   el poder creador de la palabra, el perfume agreste de la naturaleza, el sabor auténtico de los frutos, el azul sin mácula del cielo...para que todo retorne al equilibrio original.

   (Esto no es real.- atino a pensar- No, no existe... Es una pesadilla). Pero entonces la voz atruena nuevamente, poderosa, en mi cerebro:

   -Debes creer en este sueño con todas tus fuerzas. Sólo así cambiará la suerte de tu universo tridimensional...

   Yo intento alargar, inútilmente, mis manos hacia ese ser intangible... ¿inmaterial?  (Tan semejante a mí en apariencia, pero tan distinto en realidad)...  

   ¡Cuidado!-me contiene- No salgas desde dentro del círculo; corres el riesgo de caer fuera del tiempo y ya no podrías ingresar en ninguna dimensión...Vagarías eternamente sin rumbo... (Me pareció aterrador pensar en ese infinito, sin barreras físicas ni límites carnales...) .Cuando regreses a tu mundo, habrá transcurrido medio siglo, según la unidad cronométrica que ustedes utilizan convencionalmente. Verás la vida agonizante y los muros en ruinas. Si acaso eres de los que creen que las almas sobreviven más allá de la muerte, entonces no tendrás problemas en superar el trauma de un nuevo alumbramiento. Pero esta vez llevarás el mandato de una nueva alianza, impreso en la luz de tus ojos, en las acciones de tus manos y en la rectitud de tus ideas. Con este perfume recibirás la unción mística, y no sufrirás ningún peligro en el momento de la transubstanciación.

   ¡Al fin el mundo semítico podría conocer al tan esperado Mesías!...El hemisferio occidental sabría de su regreso triunfal (para juzgar a los vivos y a los muertos). Y en oriente el estado de "bardo" -iluminación- sería un continuo presente...Nostradamus habría estado en lo cierto al pronosticar que con el segundo milenio el viejo mundo llegaría a su fin...pero no para desaparecer, sino para dar a luz a otro, donde un único mandamiento se hiciera carne y habitara entre los hombres...por obra y gracia del amor.

     Los espejos permanecían cubiertos y los cirios, recientemente apagados, aún humeaban. Un perfume penetrante, extrañamente dulzón, parecía provenir del sudario mismo. Inexplicablemente, un rastro de marcas rojas como sangre ensuciaba las baldosas, en dirección al centro mismo de la estrella de siete puntas que ornaba, con ostentación barroca, el piso de la sala en semi penumbras...Me quedé pensativo mirándolas... (Parecen espesas gotas de sangre, aún fresca...-entonces pensé- ¿O acaso sería una alucinación, producto de mi mente agitada por el cansancio y la forzosa duermevela?)

     Voces quedas se escuchaban en el corredor:

    -Dicen que su muerte no fue tan natural...Es que él nunca fue muy normal que digamos...

   -Este reloj le pertenecía. Ahora es tuyo. Sé que fuiste su mejor amigo.-dijo alguien, alcanzándomelo.

    -Pero no anda- repuse al examinarlo-.Está detenido...

   (Las manecillas marcaban exactamente las siete horas, siete minutos).


 LIANA FRIEDRICH, Santa Fe, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


sábado, 2 de septiembre de 2023

EL GRILLO - Conrado Nalé Roxlo, Buenos Aires, Argentina

 




 




EL GRILLO

 

Música porque sí, música vana
como la vana música del grillo;
mi corazón eglógico y sencillo
se ha despertado grillo esta mañana.

¿Es este cielo azul de porcelana?
¿Es una copa de oro el espinillo?
¿O es que en mi nueva condición de grillo
veo todo a lo grillo esta mañana?

¡Que bien suena la flauta de la rana!...
Pero no es son de flauta: en un platillo
de vibrante cristal de a dos desgrana

gotas de agua sonora. ¡Qué sencillo
es a quién tiene corazón de grillo
interpretar la vida esta mañana!

 

CONRADO NALÉ ROXLO, Buenos Aires, Argentina


CATALEPSIA – Luis Alposta – Buenos Aires, Argentina

 



 





CATALEPSIA

 

         Cuando despertó, creyó escuchar que alguien le preguntaba a sus familiares: - ¿De crema… o chocolate?

 Del libro (inédito) “Historias sin vueltas de hoja"


LUIS ALPOSTA, Buenos Aires, Argentina 

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA


ELECCIÓN - Norberto Pannone, Buenos Aires, Argentina

 



ELECCIÓN


El hombre llegó hasta el filo del río y con cierta nerviosidad se dirigió hacia el muelle. Su propósito, al parecer, era cruzar hasta la otra orilla.
Viendo que había allí amarrados un par de botes, se acercó a uno de ellos y preguntó al remero cuánto le cobraría para llevarlo hasta la otra ribera. El individuo respondió: -Le costará diez pesos.
El hombre, sin dar respuesta, se dirigió entonces hasta la otra embarcación e hizo la misma pregunta, obteniendo del barquero similar respuesta. Volvióse nuevamente hasta el primer remero y le preguntó:
-¿Por qué lleva ese balde?
-Para ir sacando el agua del bote, porque tiene una pequeña grieta y hace agua. Pero no existe peligro.
El hombre no hizo comentario alguno y volvió nuevamente sus pasos hasta el otro bote para preguntar alguna cosa, cuando estuvo a un par de metros del mismo, observó que le faltaba un remo, e indagó:
-¿Qué pasó con el otro remo?
-Se quebró, dijo el patrón. Agregando: -y como lo poco que gano apenas me alcanza para comer… no he podido comprar otro.

El viajero se apartó de los botes y comenzó a calcular las posibilidades de llegar con cierta seguridad hasta el otro lado del río.
-Uno de los botes hacía agua, tenía un balde para achicar pero, ¿llegaría hasta la otra orilla sin hundirse? Él no sabía nadar…
-A la otra chalupa le faltaba un remo, lo que hacía más lenta su navegación. ¿Y si se levantaba viento y se daba vuelta antes de llegar? Él no sabía nadar…
-Su necesidad de cruzar era imperiosa.

Estaba tan concentrado en sus reflexiones ante aquel dilema, que la voz lo sobresaltó:
-¡Es difícil decidir! ¿Verdad?

Se dio vuelta y prestó atención al recién llegado. Era un hombre de pequeña estatura, muy delgado, feo y de aspecto repugnante. Usaba una especie de barba hirsuta y sucia, pero estaba vestido con buena ropa, al parecer, de buen precio.
-¿Quién es usted?, preguntó el hombre que quería cruzar el río.
-¿No me conoce?, mucha gente me adora y otros me odian. ¡Soy el caballero más poderoso de la tierra!
-¿Cómo dice que se llama?
-Destino…
-¿Cómo?
-Sí, lo que oyó: Destino, -respondió el individuo con petulancia. -Destino, mi amigo. ¡Des-ti-no!
-Seguramente usted me podrá responder algunas preguntas.
-Depende…
-Quiero saber cuál de esos dos botes es el que hace más viajes.
-El del balde…
-Pero, ¿no se hunde? Yo no sé nadar…
-A veces se hunde, sí… pero el patrón se arroja al agua, le ata una cuerda a la proa y nada hasta la orilla, allí lo espera su hijo con un par de caballos que tiran de la misma hasta sacarlo del agua.
-¿Y el pasajero?
-Si sabe nadar se salva, si no: se ahoga.
-¿Y el bote que tiene un sólo remo? ¿Por qué hace menos viajes?
-Porque en los días de viento se suele volcar, ahogando a los pasajeros que no saben nadar. Ya pasó en varias oportunidades…
-¿Qué me aconseja señor Destino? ¿En cuál de los botes me puedo embarcar?
-¡Eso lo decide usted, mi amigo! ¡Es su vida! ¡No me pida a mí que decida por usted! Aunque…
¿Si?
-Yo voy hacia el otro lado, si tanto miedo tiene, puedo llevarlo en mi lancha que es segura y rápida. En cinco minutos llegamos a la otra rivera. ¿Qué decide?
-¿Cuál es su lancha?
-Aquella que está junto a los botes.
Al ver tamaña embarcación; tan brillante; tan llena de lujos y de aspecto tan seguro, el hombre asintió lleno de tranquilidad y de agradecimiento.
Respiró aliviado y junto al personaje aquél, se embarcaron para emprender velozmente el cruce.
A escasos centímetros por debajo de la superficie, justo en el medio del río, donde la corriente y la profundidad eran más pronunciadas, un grueso tronco descendía con rapidez y sin gobierno en busca del delta. Aquella hermosa y veloz embarcación dio de lleno con su proa sobre aquel obstáculo, destrozándose en segundos, se inclinó de inmediato a estribor y en instantes, se perdió bajo las negras y torrentosas aguas.


NORBERTO PANNONE,
poeta y escritor argentino

 


EL MAL QUE NO SE ADVIERTE - JOSÉ MAYO, poeta y escritor español - José Mayo Fernández (Cebrones del Río; León, 3 de agosto de 1884 - Junín; Buenos Aires, 13 de mayo de 1949)

 



















EL MAL QUE NO SE ADVIERTE


Se le niega limosna al pordiosero,
por insaciable afán de economía,
y el pobre pasa un dia y otro dia,
triste y sin pan, sin casa y sin dinero.

De la torpe ambición por el sendero,
que ansia voraz y contumacia impía
ofrece a nuestra avara fantasía,
nos arrastran dolencias de usurero.

Negras van, en montón, nuestras semanas;
triste presagio el pensamiento advierte,
que aliento presta a prematuras canas,

mas nunca será causa de quebrantos
el joven hijo que el dinero vierte,
perdido en el fangal de vicios tantos.

Junín, Buenos Aires, Agosto de 1918


JOSÉ MAYO, poeta y escritor español - José Mayo Fernández (Cebrones del RíoLeón3 de agosto de 1884 - JunínBuenos Aires13 de mayo de 1949

NO VI TIGRES EN KERALA - Gloria Nistal, España









NO VI TIGRES EN KERALA


No vi tigres en Kerala,
Pero vi una leona en Kruger,
Estaba exhausta, herida de hambre,
Extenuada,
Yacía en mitad de la carretera,
Desfallecida.

Cinco jeeps la rodeamos.
Sentí vergüenza de ser carroñera.

Tardó un minuto
En llenar de orgullo
su tripa vaciada.
De repente se incorporó,
Perpetuando su pasado de pasarelas
Y posó altiva los instantes previos
A continuar su abrazo con la parca.

Sabía que, incluso agonizante,
Era imponente, soberbia,
Magnífica,
Más que cualquiera de nosotros.
Sabía que no podría defenderse
De los espectadores del morbo
Y fingió la vida.

Yo lloraba

Disparando contradicciones
Con mi cámara.
El conductor nos dijo:
A veces los cuidadores del parque
Vienen a traerles comida.

Con la conciencia consolada
Y los móviles ahítos,
La dejamos sola con su hambre,
Crueles, como su destino.


GLORIA NISTAL
, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

 


EL OLVIDO - Olga Ana Hernández Osorio, Medellín, Colombia

 









EL OLVIDO



Olvido sereno que vas tejiendo distancias
entre caminos y lunas con noches oscuras,
de mantos alados, con perfumes y fragancias,
nubes blanquecinas con grandes alturas

Olvido que habitas detrás de los santuarios
que guardan celosos, besos, adioses, abrazos,
amores eternos, prohibidos, en finos relicarios,
corazones heridos, solitarios en pedazos

Olvidos bajo tálamos de amores perdidos
entre sábanas, suspiros muy lejos del nido,
con brumosos vientos que llevan sueños idos,
con cantos viajeros de inolvidable sonido

Candoroso olvido, aunque vistas de seda,
serás faro apagado, por siempre muy triste,
como oscuro santuario que sin luz se queda,
perplejo, dormido, al fin muerto te perdiste.


Mayo 08 de 2023

ANA OLGA HERNÁNDEZ OSORIO, Medellín, Colombia

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


RESCATE - Liana Friedrich, Rafaela, Santa Fe, Argentina

 









RESCATE 

 


Rasgar la densidad
insomne del recuerdo
con el filo de la soledad.
Enmascarar los deseos
de volverte a encontrar.
Desleir el sabor del ocaso
con zumo de lágrimas.
Para volver a empezar
desde una luna menguante,
desde una grieta del alma.
Para construir sobre las ruinas
una etérea primavera alada.

LIANA FRIEDRICH, Santa Fe, Argentina   

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


EL AVESTRUZ Y LA LECHUZA - Adrián Néstor Escudero, Santa Fe, Argentina

 




EL AVESTRUZ Y LA LECHUZA

                                                                                                                       


 A Norberto Pannone, Poeta. 

                        

El verde brotecito, algo tímido pero ansioso, asomó su mansa estirpe en busca de la incipiente alborada terrena, y fue sin duda como una luz fogosa en la mortecina oscuridad…

Entonces, aquel Alguien, con un ríspido chistido, le saludó complacido mientras sobrevolaba esa Comarca ayer florida y salpicada de arroyos cantarines, y hoy, un magro desierto polvoriento donde ese cohibido y cetrino brotecito de Mamá Natura, acababa de asomar como una sutil fosforescencia en aquellas vastas y contrariadas planicies ora arboladas, y, en la actualidad, segadas por un abrupto y absurdo cambio climático… Abrupto y absurdo pero no inexplicable...

Entonces, de pronto, aquel Alguien, potenciando su agrio chillido, se precipitó como un águila en angular picada hasta asentar con firmeza sus patas sobre la tierra; sobre el polvo nubil del solar macizo de una Planicie de improviso contrariada y en pleno desperezo...

Ello, al cabo del ruidoso estruendo de unos motores alados que fueran a subrayar o suscribir el claro cielo -despuntado ya tras el cegado horizonte-, estampando en él ciertas -extrañas- volutas espaciales o estelas de humo grisáceo, ora lineales ora sinuosas, como firmes señales de una aleve, programada y venenosa sustancia geo ingenieril de control climático…

… Planicie comarqueña esta y donde, sin rumbo fijo, iba y venía un Otro "aquel", solitario, rústico y emplumado, impávido e imperturbable en principio, y, finalmente, desorientado espécimen que estaba -sin duda alguna- intentando recordar el paisaje en el que -hasta hace pocas horas- solía deambular tan dócil como cotidianamente…

... Se trataba de un singular ejemplar macho de la fauna terrestre, de plumaje negro y alas y cola de color blanco, cuello largo y ancas luengas y musculosas, habitante de uno de esos bosques semiáridos del África oriental, con cabeza más bien pequeña, aplanada, de pico corto y romo, y una abertura bucal llegando hasta debajo de dos ojos que estaban como alfombrados por grandes pestañas…

(… Sí, acertó usted, shhh...: era un plumoso y espléndido, aunque destemplado, diría hasta umbrío... avestruz. Y por ende, con un cerebro más pequeño que uno de sus más brillantes ojos saltones…).

(…)

Entonces (me encanta esta palabra y por eso la reitero), recuerden, aquel Alguien, que parecía un águila pero que no era un águila, ensayando el “octopéndrico” (2) lenguaje de los avestruces, se acercó al ahora asustadizo bicho y le susurró, aunque con grave voz y haciendo caso omiso de sus inocultables temblores...:

-- “Amigo... Amigo... A...mi...go..." –fue su doctoral presentación sin vueltas y en trilógico modo interrogativo y afirmativo al mismo tiempo-: "¿Y si los señores de la UNESCO (shhh..., entidad prima selecta de la ONU, la OMS y cc. malthusianas, tanto de derecha, como de centro e izquierda) declararan -de una vez por todas- como PATRIMONIO CULTURAL DE LA HUMANIDAD a TODO este atribulado Planeta, y se pusieran a trabajar EN SERIO (shhh..., sin jaquearlo en forma artera y contrario sensu a sus divinas leyes naturales), esto es, no eufemística, mendaz y codiciosamente, en favor del HOMBRE todo y de esta, su única, universal y sagrada CASA COMÚN…? (???)… ¿O... acaso no fue dicho, escrito y consensuado -alguna vez - que la tierra no pertenece al hombre, sino que el hombre pertenece a la tierra…. Shhh?”…

Entonces...

Entonces confieso que el terrestre y plumífero interlocutor de aquel (¿inoportuno??). Alguien, más perplejo y lleno de temor que antes, y anonadado y percibiendo el peligro (¿físico, intelectual y espiritual?) que lo acechaba sin poder huir, se echó al suelo y pensó (¿pensó?), antes de gritar hasta tres kármicas veces -casi unísonas- y totalmente inmóvil, con la cabeza y el cuello lo más plano y estirado posible sobre él (o ella)…: “¡Trágame tierra! ¡Trágame tierra! ¡Trágame tierra!”…

… Shhh... Y acertó usted nuevamente...: en efecto, como buen avestruz, sorprendido por aquella irónica y sabia lechuza, activó sus sensores, se levantó de súbito y fue apresurado a meter la cabeza en el hoyo más próximo y profundo a su alcance…

(... Entonces -también usted se habrá imaginado...- fue que sucedió: el brotecito verde, cetrino y cohibido de Mamá Natura, se secó, y, difuminada -en un instante- la luz, volvió a ser oscuridad). 

Imagen de Kenin-DS.com

ADRIÁN NÉSTOR ESCUDERO, Santa Fe, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

 

ADRIÁN N. ESCUDERO, Santa Fe (Argentina), 26/9-08-2023.-

      Publicado el 26/9-08-2023 en Página de Autor Facebook y Grupos Literarios Facebook afines.-
      Publicado el 27/9-08-2023 en Grupo Narrativo "Palas Atenea" del FORO PARNASSUS, PATRIA DE ARTISTAS (CABA, Argentina). Galardonado como PROSA DESTACADA y Top Content. Dirección: Prof. Marisa Aragón Willner.-

      Seleccionado el 31-08-2023 para integrar el Libro Xª ANTOLOGÍA “EL ARTE DE CREAR PAZ Y AMOR” – GEPAN INTERNACIONAL (Grupo de Escritores y Poetas Nacionales e Internacionales), Rosario Provincia de Santa Fe, Argentina).-

(2) NOTA: Palabra ideada por el Autor.- (Licencia)


PÁGINA DE UN LIBRO - Carlos Penelas, Buenos Aires, Argentina

 




PÁGINA DE UN LIBRO

 

Recuerda que al ingresar al salón hizo una reverencia. Una torpe reverencia, en verdad. En él no eran usuales esas actitudes. En verdad, no tenía presente haberla hecho antes. Recordaba el cielo azul, las velas de las barcazas, cierto espíritu sombrío en la mirada de ella. De pronto sintió cierta satisfacción infantil. Algo que no supo comprender o interpretar. Debe ser producto de la embriaguez de la playa, del sol, de la silla de mimbre o aquella falda blanca apoyada sobre el piano de cola. Eso pensó. Pero también pudo haber sido lo evocado en los ojos de esa mujer. En realidad todo había cambiado, todo era ahora lúgubre, malsano. Aquello que comenzó con los latidos del deseo, la levedad y el ensueño se transformaron en tedio, en conversaciones desordenadas y de velada aspereza. El reproche cotidiano, la abulia, la falta de interés, el anhelo fueron ganando espacio. ¿Ella había cambiado, él imaginó un mundo ficticio? ¿Hay hechizos que nos señalan el error, el equívoco? ¿Una expiación? ¿La ilusión del devenir, lo imaginario sin sentido? Dejó que la mente se remontara sin rumbo e intentó descubrir voces interiores. (Leyó: “Le hablaba de mis padres europeos, de un tío croata. A.S. del campo, la sequía, una madre viuda. Nos besábamos en la ducha, detrás de las puertas, en los aviones”.) En el comienzo del mundo todo es vago, caótico, perturbador. Eso pensó muchos años atrás al salir del hospital. La grosería y la impaciencia fueron ganando terreno, despaciosamente, de manera borrosa. La sensibilidad y lo utópico no son buenas compañías, se había dicho. Pero la búsqueda de la intimidad siempre es infructuosa recordó haber escrito en alguna página de su cuaderno. La realidad parecía ser algo innato e innegable en aquella mujer. “También en mi” sospechó haber leído. El lecho, el afecto, el aliento de libertad, la confidencia – que habían sido parte de la pasión – desaparecieron hacía mucho tiempo. Ahora se hablaba del tiempo, de los vecinos, de ciertas compras en el mercado. De los gobiernos, de la corrupción sistemática, de una fotografía en un álbum extraviado. Después de fumar un cigarrillo, de aplastarlo contra el cenicero, fue cuando decidió entrar al salón.

 

Agosto de 2023


CARLOS PENELAS, Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA