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sábado, 2 de septiembre de 2023

EL OLVIDO - Olga Ana Hernández Osorio, Medellín, Colombia

 









EL OLVIDO



Olvido sereno que vas tejiendo distancias
entre caminos y lunas con noches oscuras,
de mantos alados, con perfumes y fragancias,
nubes blanquecinas con grandes alturas

Olvido que habitas detrás de los santuarios
que guardan celosos, besos, adioses, abrazos,
amores eternos, prohibidos, en finos relicarios,
corazones heridos, solitarios en pedazos

Olvidos bajo tálamos de amores perdidos
entre sábanas, suspiros muy lejos del nido,
con brumosos vientos que llevan sueños idos,
con cantos viajeros de inolvidable sonido

Candoroso olvido, aunque vistas de seda,
serás faro apagado, por siempre muy triste,
como oscuro santuario que sin luz se queda,
perplejo, dormido, al fin muerto te perdiste.


Mayo 08 de 2023

ANA OLGA HERNÁNDEZ OSORIO, Medellín, Colombia

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


RESCATE - Liana Friedrich, Rafaela, Santa Fe, Argentina

 









RESCATE 

 


Rasgar la densidad
insomne del recuerdo
con el filo de la soledad.
Enmascarar los deseos
de volverte a encontrar.
Desleir el sabor del ocaso
con zumo de lágrimas.
Para volver a empezar
desde una luna menguante,
desde una grieta del alma.
Para construir sobre las ruinas
una etérea primavera alada.

LIANA FRIEDRICH, Santa Fe, Argentina   

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


EL AVESTRUZ Y LA LECHUZA - Adrián Néstor Escudero, Santa Fe, Argentina

 




EL AVESTRUZ Y LA LECHUZA

                                                                                                                       


 A Norberto Pannone, Poeta. 

                        

El verde brotecito, algo tímido pero ansioso, asomó su mansa estirpe en busca de la incipiente alborada terrena, y fue sin duda como una luz fogosa en la mortecina oscuridad…

Entonces, aquel Alguien, con un ríspido chistido, le saludó complacido mientras sobrevolaba esa Comarca ayer florida y salpicada de arroyos cantarines, y hoy, un magro desierto polvoriento donde ese cohibido y cetrino brotecito de Mamá Natura, acababa de asomar como una sutil fosforescencia en aquellas vastas y contrariadas planicies ora arboladas, y, en la actualidad, segadas por un abrupto y absurdo cambio climático… Abrupto y absurdo pero no inexplicable...

Entonces, de pronto, aquel Alguien, potenciando su agrio chillido, se precipitó como un águila en angular picada hasta asentar con firmeza sus patas sobre la tierra; sobre el polvo nubil del solar macizo de una Planicie de improviso contrariada y en pleno desperezo...

Ello, al cabo del ruidoso estruendo de unos motores alados que fueran a subrayar o suscribir el claro cielo -despuntado ya tras el cegado horizonte-, estampando en él ciertas -extrañas- volutas espaciales o estelas de humo grisáceo, ora lineales ora sinuosas, como firmes señales de una aleve, programada y venenosa sustancia geo ingenieril de control climático…

… Planicie comarqueña esta y donde, sin rumbo fijo, iba y venía un Otro "aquel", solitario, rústico y emplumado, impávido e imperturbable en principio, y, finalmente, desorientado espécimen que estaba -sin duda alguna- intentando recordar el paisaje en el que -hasta hace pocas horas- solía deambular tan dócil como cotidianamente…

... Se trataba de un singular ejemplar macho de la fauna terrestre, de plumaje negro y alas y cola de color blanco, cuello largo y ancas luengas y musculosas, habitante de uno de esos bosques semiáridos del África oriental, con cabeza más bien pequeña, aplanada, de pico corto y romo, y una abertura bucal llegando hasta debajo de dos ojos que estaban como alfombrados por grandes pestañas…

(… Sí, acertó usted, shhh...: era un plumoso y espléndido, aunque destemplado, diría hasta umbrío... avestruz. Y por ende, con un cerebro más pequeño que uno de sus más brillantes ojos saltones…).

(…)

Entonces (me encanta esta palabra y por eso la reitero), recuerden, aquel Alguien, que parecía un águila pero que no era un águila, ensayando el “octopéndrico” (2) lenguaje de los avestruces, se acercó al ahora asustadizo bicho y le susurró, aunque con grave voz y haciendo caso omiso de sus inocultables temblores...:

-- “Amigo... Amigo... A...mi...go..." –fue su doctoral presentación sin vueltas y en trilógico modo interrogativo y afirmativo al mismo tiempo-: "¿Y si los señores de la UNESCO (shhh..., entidad prima selecta de la ONU, la OMS y cc. malthusianas, tanto de derecha, como de centro e izquierda) declararan -de una vez por todas- como PATRIMONIO CULTURAL DE LA HUMANIDAD a TODO este atribulado Planeta, y se pusieran a trabajar EN SERIO (shhh..., sin jaquearlo en forma artera y contrario sensu a sus divinas leyes naturales), esto es, no eufemística, mendaz y codiciosamente, en favor del HOMBRE todo y de esta, su única, universal y sagrada CASA COMÚN…? (???)… ¿O... acaso no fue dicho, escrito y consensuado -alguna vez - que la tierra no pertenece al hombre, sino que el hombre pertenece a la tierra…. Shhh?”…

Entonces...

Entonces confieso que el terrestre y plumífero interlocutor de aquel (¿inoportuno??). Alguien, más perplejo y lleno de temor que antes, y anonadado y percibiendo el peligro (¿físico, intelectual y espiritual?) que lo acechaba sin poder huir, se echó al suelo y pensó (¿pensó?), antes de gritar hasta tres kármicas veces -casi unísonas- y totalmente inmóvil, con la cabeza y el cuello lo más plano y estirado posible sobre él (o ella)…: “¡Trágame tierra! ¡Trágame tierra! ¡Trágame tierra!”…

… Shhh... Y acertó usted nuevamente...: en efecto, como buen avestruz, sorprendido por aquella irónica y sabia lechuza, activó sus sensores, se levantó de súbito y fue apresurado a meter la cabeza en el hoyo más próximo y profundo a su alcance…

(... Entonces -también usted se habrá imaginado...- fue que sucedió: el brotecito verde, cetrino y cohibido de Mamá Natura, se secó, y, difuminada -en un instante- la luz, volvió a ser oscuridad). 

Imagen de Kenin-DS.com

ADRIÁN NÉSTOR ESCUDERO, Santa Fe, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

 

ADRIÁN N. ESCUDERO, Santa Fe (Argentina), 26/9-08-2023.-

      Publicado el 26/9-08-2023 en Página de Autor Facebook y Grupos Literarios Facebook afines.-
      Publicado el 27/9-08-2023 en Grupo Narrativo "Palas Atenea" del FORO PARNASSUS, PATRIA DE ARTISTAS (CABA, Argentina). Galardonado como PROSA DESTACADA y Top Content. Dirección: Prof. Marisa Aragón Willner.-

      Seleccionado el 31-08-2023 para integrar el Libro Xª ANTOLOGÍA “EL ARTE DE CREAR PAZ Y AMOR” – GEPAN INTERNACIONAL (Grupo de Escritores y Poetas Nacionales e Internacionales), Rosario Provincia de Santa Fe, Argentina).-

(2) NOTA: Palabra ideada por el Autor.- (Licencia)


PÁGINA DE UN LIBRO - Carlos Penelas, Buenos Aires, Argentina

 




PÁGINA DE UN LIBRO

 

Recuerda que al ingresar al salón hizo una reverencia. Una torpe reverencia, en verdad. En él no eran usuales esas actitudes. En verdad, no tenía presente haberla hecho antes. Recordaba el cielo azul, las velas de las barcazas, cierto espíritu sombrío en la mirada de ella. De pronto sintió cierta satisfacción infantil. Algo que no supo comprender o interpretar. Debe ser producto de la embriaguez de la playa, del sol, de la silla de mimbre o aquella falda blanca apoyada sobre el piano de cola. Eso pensó. Pero también pudo haber sido lo evocado en los ojos de esa mujer. En realidad todo había cambiado, todo era ahora lúgubre, malsano. Aquello que comenzó con los latidos del deseo, la levedad y el ensueño se transformaron en tedio, en conversaciones desordenadas y de velada aspereza. El reproche cotidiano, la abulia, la falta de interés, el anhelo fueron ganando espacio. ¿Ella había cambiado, él imaginó un mundo ficticio? ¿Hay hechizos que nos señalan el error, el equívoco? ¿Una expiación? ¿La ilusión del devenir, lo imaginario sin sentido? Dejó que la mente se remontara sin rumbo e intentó descubrir voces interiores. (Leyó: “Le hablaba de mis padres europeos, de un tío croata. A.S. del campo, la sequía, una madre viuda. Nos besábamos en la ducha, detrás de las puertas, en los aviones”.) En el comienzo del mundo todo es vago, caótico, perturbador. Eso pensó muchos años atrás al salir del hospital. La grosería y la impaciencia fueron ganando terreno, despaciosamente, de manera borrosa. La sensibilidad y lo utópico no son buenas compañías, se había dicho. Pero la búsqueda de la intimidad siempre es infructuosa recordó haber escrito en alguna página de su cuaderno. La realidad parecía ser algo innato e innegable en aquella mujer. “También en mi” sospechó haber leído. El lecho, el afecto, el aliento de libertad, la confidencia – que habían sido parte de la pasión – desaparecieron hacía mucho tiempo. Ahora se hablaba del tiempo, de los vecinos, de ciertas compras en el mercado. De los gobiernos, de la corrupción sistemática, de una fotografía en un álbum extraviado. Después de fumar un cigarrillo, de aplastarlo contra el cenicero, fue cuando decidió entrar al salón.

 

Agosto de 2023


CARLOS PENELAS, Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


“EL CASO” DIÁLOGOS APÓCRIFOS (XLIX) - César Tamborini Duca, León, España

 



“EL CASO”

DIÁLOGOS APÓCRIFOS (XLIX)

 

-¿Qué estás pensando, César?

-Que no es lo mismo igualdad que igual.

-No sé qué querés decir

-Mi opinión: que debe haber igualdad de oportunidades, en el trabajo, en política (resumiendo, en cualquier actividad) y mismo sueldo por igual desempeño; pero que la mujer y el varón no son iguales, ni anatómica ni fisiológicamente. Y hasta me aventuro que emocionalmente somos distintos, dicho esto último sin absoluto convencimiento de mi parte. (Que prime la verdad).

-Es razonable lo que decís y tal vez eso mismo pensamos muchas personas; pero estarás pensando en algo más ¿verdad?

-Más que pensar, sueño. Sueño con el tango que dice “En un beso la vida, / y en tus labios la muerte” ¿no te parece apto para EL CASO?

-Ya imagino cuál es “el caso”: ‘el rubio’ Rubiales.

-Sí Santiago, pero no para apostrofar, no para desgañitarme, no para rasgarme las vestiduras sino para invocar cordura ¿vos qué opinás?

-Que se ha magnificado tanto que solo falta una declaración del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas; desde un principio aprecié ese nimio incidente como desencadenante de una cascada de improperios de parte de los medios, los políticos, las organizaciones ‘cívicas’ y hasta la abuela que mira la tele ¿acaso vos justificás al “rubio”?

-De ninguna manera querido amigo. Que quede bien clara mi posición: la actitud del rubio no fue correcta. Pero lo más reprochable a mi modo de ver no fue “el beso” y es lo que anatemizan todos, sino el gesto obsceno en la tribuna. Pero de ahí al espectacular despliegue de información, improperios, declaraciones… en fin, un exceso por un beso que no sabemos si fue consentido, que no fue en la boca como se apresuraron a decir algunos, sino en los labios; que no es mucosa, como sería en la boca pero se habla sin ton ni son… pero a lo que iba, porque el problema para “el rubio” es al mismo tiempo el problema para Jenny; o peor.

-A ver César dónde querés llegar porque estoy barruntando que pensamos igual, no veo diferencia entre el contacto leve entre labio y labio (y hay muchos nonos que lo hacen con sus nietos aunque a mí no me agrada), o entre labio y mejilla, porque entonces ¿tampoco se podría dar un beso en la mejilla por temor te acusen de agresión sexual, como escuchamos decir en la tele?

-En primer lugar (y ya que el caso requiere contemplar dos o tres aspectos) empecemos por una suposición. Supongamos “el rubio” besa a Jenny en los labios y nadie se escandaliza, es decir nadie tira la primera piedra ¿no habría quedado como una anécdota?

-Creo que tenés razón. Además, sin tanta alharaca, desde las instancias superiores del deporte se le debía reprochar su actitud de manera privada, por una actitud hasta cierto punto comprensible (ojo, no justificable) en el marco de un escenario emocional de festejo por un triunfo importantísimo para esa rama del deporte. Pero ¿a qué otros aspectos te referís?

-Que a tenor de todas las manifestaciones, ni los periodistas, ni los políticos, ni las organizaciones civiles, ni personalmente muchos deportistas (creo que una excepción fue Luis Enrique) tienen la mínima idea de psicología.

-Barrunto donde se dirige tu pensamiento, pues yo también lo analizo desde el punto de vista psicológico y me pregunto ¿todo este espectáculo, este circo, es bueno, es positivo para la chica?

-Diste en el clavo, Santiago. Volvamos al punto de partida: no aceptamos el acto del “rubio” pero ¿le están haciendo un favor a la jugadora?

-Personalmente creo que le están arruinando la vida. Cuando debería estar orgullosa por el logro, cuando debería estar despreocupada y feliz festejando con sus compañeras, tendrá a cambio un enjambre de periodistas dispuestos al acoso y seguramente en aledaños a su casa (padres y hermanos también sufrirán por esto). Recibirá cientos o miles de mensajes para que EL CASO no se le olvide y hasta tendrá -lo veremos al tiempo- que acudir a la Justicia a testimoniar ¿alguien se pone en su lugar? Vamos Cuca Gamarra, vamos Yolanda Díaz, pidan al Juez acudir en el lugar de la chica.

-Muy buen análisis amigo, exactamente es lo que pienso, que a Jenny le están trastornando la vida, gente incapaz de detenerse un instante a pensar en lugar de dejarse arrastrar por la corriente descontrolada. Tal como se pusieron las cosas debemos cuidarnos mucho: ya no podré besar en la mejilla como muestra de afecto a una doctora en la cita médica, y recuerdo que eso mismo hacían conmigo algunas mujeres en mi clínica dental ¡menos mal que ya me jubilé!

-César, agradecé que las leyes no pueden ser retroactivas (hasta ahora por lo menos): te acusarían de acoso sexual por dar o recibir un beso en prueba de afecto y gratitud.

-Fijate otra cosa Santiago, que yo creía que lo del sexo tenía otra singularidad ¡como los “agujeros negros”!, vamos. Una reflexión final?

-Que a Jenny le hacen bastante mal con todo este acoso, que la dejen en paz y que pueda volver a ser una joven feliz. Y al “rubio” -empleando un característico adjetivo argentino- que otra vez no sea tan boludo. Además rememora en partidos de fútbol cuando se cambia a un jugador y el entrenador da una palmada en el culo (al que entra o al que sale) ¿cómo calificarlo?

-Fantástico final amigo. Hoy el brandy es para brindar por Jenny, por todo su equipo que logró la consagración y porque el deporte sea solo eso para tener “mens sana in corpore sano”.

 

Colofón

En Argentina, hace más de 100 años hubo una disposición policial penalizando aquellos que se dirigieran a una mujer diciendo un piropo: multa de 50 pesos


CÉSAR TAMBORINI DUCA, León, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


sábado, 26 de agosto de 2023

AL TRISTE - Jorge Luis Borges, Buenos Aires, Argentina

 












AL TRISTE


Ahí está lo que fue: la terca espada
del sajón y su métrica de hierro,
los mares y las islas del destierro
del hijo de Laertes, la dorada
luna del persa y los sin fin jardines
de la filosofía y de la historia,
el oro sepulcral de la memoria
y en la sombra el olor de los jazmines.
Y nada de eso importa. El resignado
ejercicio del verso no te salva
ni las aguas del sueño ni la estrella
que en la arrasada noche olvida el alba.
Una sola mujer es tu cuidado,
igual a las demás, pero que es ella.



JORGE LUIS BORGES, Buenos Aires, Argentina

LA LUJURIA - (de “Los 7 Pecados Capitales” - cantata profana) Luis Alposta – Buenos Aires, Argentina.

 





"La Lujuria" - Ilustración del pintor Norberto Pagano

 

La lujuria, considerada un apetito desordenado de los deleites carnales, es uno de los siete pecados capitales. Tan vieja como la humanidad, la lujuria persigue únicamente los goces de la carne, sin discriminar por eso a los vegetarianos.

      Encendiendo y untando, sin mirar a quien, fue causa de la destrucción de Sodoma y Gomorra. Desde entonces, las experiencias prohibicionistas y puritanas se han sucedido alternativamente en el curso de los siglos, inspiradas siempre por principios morales y religiosos.

      El emperador Heliogábalo, pensando, tal vez, que los juegos del cuerpo son deplorablemente limitados, ofreció un premio (que nadie reclamó) a cualquiera que pudiera inventar un nuevo vicio.

      Y así como están los que piensan que el cuerpo es el camino más corto de un alma a otra, están también los que oponen a este pecado la virtud de la castidad.

      Pero veamos qué es lo que nos podría decir la lujuria en su descargo:


LA LUJURIA

Letra: Luis Alposta

Música: Pascual 'Cholo' Mamone


Desenfreno y deseo.
Cuando yo busco un nexo
es el del sexo.

Entre sombras y goces,
seducir a un mortal
sigue siendo un placer fenomenal
del que no se privaron ni los dioses.

Dirán que soy impura,
voluptuosa y ligera.
Son infundios que larga la censura
cuando me ve con carne en la ganchera.

Desenfreno y deseo.
Cuando yo busco un nexo
es el del sexo.

Y digan lo que digan
no me invalidan.
Soy la más divertida.
Del afrecho
a mi lecho
hay sólo un trecho.
¡Yo soy la exuberancia de la vida!

CORO:

Desvestirse, gemir...
y volverse a vestir.
¡Tan sólo eso!
¡No fue mucho el progreso!

CANTA RAQUEL BUELA
Click: https://www.youtube.com/watch?v=2j0UZYlBKJY


LUIS ALPOSTA, Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA



EL LUGAR - Norberto Pannone, Buenos Aires, Argentina

 



EL LUGAR

A veces, cuando indago en mis recuerdos, encuentro una casa de paredes muy blancas. Toda blanca. Blanca por fuera, pintada a la cal; blanca por dentro, con azulejos blancos. Los muros parecían ser de cemento. Si… no podían ser de otro material… Eran altos, lisos, imposibles de escalar. Por encima, alambres de púas retorcidos a la manera de los campos de concentración o de las trincheras. Causaban dolor en la piel con sólo mirarlos.

Las puertas eran blindadas, gruesas, tan fuertes que únicamente con aquellas grandes llaves de acero se podían abrir.

El patio era blanco y amplio. En algunos lugares, como puestos al descuido, había bancos de granito… también blancos.

Añosos árboles daban a los que se paseaban por allí su sombra a veces protectora, otras no tanto.

El césped estaba cortado de manera demasiado prolija para mi gusto. No se le permitía a la hierba crecer desordenadamente, lo cual hubiese sido un vano intento de libertad vegetal…

La palabra imposible parecía reírse en secreto de todos nosotros y, cada vez que soplaba el viento, desde las ramas de los viejos árboles se podía oír: “¡IMPOSIBLE HUIR!”, a veces, el viento cesaba y llegaba la lluvia repitiendo con su golpeteo: “¡IMPOSIBLE HUIR!”.

En el patio, más de una vez, fui testigo de ese deseo inútil de escapar. El “loco” Ariati arreaba gansos imaginarios por el desierto, camino a Tánger. Entonces, los practicantes venían, lo llevaban en camilla hasta la enfermería y lo calmaban. Poco a poco íbamos perdiendo nuestra identidad. No éramos ni siquiera números, sólo uniformes grises.

Los familiares fueron espaciando las visitas hasta abandonarnos.

Pero, ¿cómo llegué hasta aquí? Imprevistamente, un día mi mente comenzó a elaborar los recuerdos. Era como armar un esqueleto pieza por pieza, hueso por hueso. Todo en su lugar exacto, hasta culminar la forma de la realidad:

Algo me obsesiona: Veo a Laura besando a Roberto y me arrojo sobre ella, Roberto me golpea, yo reacciono y le muerdo una oreja, le cortó el pedazo y la mastico hasta tragarla, Roberto pierde mucha sangre y trata de tapar la herida con un trapo, yo comienzo a desnudarme y así, sin ropas, corro por las calles gritando: “¡Qué sabrosa es la oreja de Roberto! ¡A mi me gusta la oreja de Roberto y a Laura le gustan los besos de él!”. La policía me detiene, me envuelven en una sábana para tapar mi desnudez y me llevan a la seccional, una vez allí, subo sobre el escritorio del oficial a cargo y orino sobre los papeles y la máquina de escribir, luego, me siento en el piso y pido un diario que tenga noticias sobre la bolsa de Wall Street. En lugar del diario me dan un calabozo de dos por dos con una cama de cemento, luego me traen ropa dos tallas más grandes que la que uso y allí pasó la noche. Días después, me llevan ante un tribunal. Cuando entro a la sala grito delante del Juez: “¡Soy un espantapájaros!”. Alguien dice: “¡Está completamente loco!”, entonces me traen aquí, me dan otro calabozo, ahora de tres por tres. Es más cómodo, además, acá tengo cama; colchón; sábanas limpias, baño para mí solo. A veces me estanco y me quedo un rato con los brazos extendidos en cruz. Me regocija ver que ningún pájaro se acerca. Ja,ja,ja… ¡Me tienen miedo!

Me han quitado el bien más preciado: La libertad.

Si me pongo triste, recuerdo el himno nacional y sus versos resuenan en mis oídos: “¡Libertad, libertad, libertad!” Cuando esto ocurre, vienen los asistentes porque oyen mis gritos desaforados, me arrastran hasta un cuarto vacío y me bañan con agua helada. Luego me secan, me visten con un traje color gris, me ponen una corbata azul y me conducen hasta una oficina, allí, me indican un sillón, me siento con las piernas cruzadas y miro hacia fuera por la ventana contemplando a los pobres contagiados que recorren el patio.

Pienso que, después de todo, no es tan terrible perder la libertad para llegar a ser el Director de este establecimiento de salud mental.

Mi vieja siempre insistió para que hiciera la especialidad de Psiquiatría.

Creo que sus deseos no fueron muy acertados.


NORBERTO PANNONE, poeta y escritor argentino


EL CUERPO DESHABITADO - Rafael Alberti, España

 
















EL CUERPO DESHABITADO


Yo te arrojé de mi cuerpo,
yo, con un carbón ardiendo.

-Vete.

Madrugada.
La luz, muerta en las esquinas
y en las casas. Los hombres
y las mujeres ya no estaban.

-Vete.

Quedó mi cuerpo vacío,
negro saco, a la ventana.

Se fue.

Se fue, doblando las calles.
Mi cuerpo anduvo, sin nadie.



RAFAEL ALBERTI, España

Nacimiento: 16 de diciembre de 1902, El Puerto de Santa María, España
Fallecimiento: 28 de octubre de 1999, El Puerto de Santa María, España

EL TREN - Carlos Penelas, Buenos Aires, Argentina

 









EL TREN


Advierte que está a punto de entrar en su sueño. Ella se encuentra en la estación, una estación suburbana. Es una joven con glamour, aparentemente desinhibida, conoce su cuerpo. Usted descubre que lleva un pañuelo en la cabeza, anudado, sin lazada. Un pañuelo bordó. Luce colores neutros; la ve inquieta. Tiene sensualidad al caminar, con senos para ahuecar las manos. Pero su mirada es tímida; reprimida podríamos decir. Hay algo obsesivo en sus ojos, en la forma de mover sus dedos; le aceleró la respiración. Usted sospecha que espera a su amante, un hombre casado – mayor que ella - un hombre que es o había sido conocido de su padre. Visitaba su casa con la pequeña hija. Un hombre mediocre, alto, con incipiente calvicie, sin más aspiraciones que un oficinista. Ella le confesó, hace años, esta historia que ahora usted revive. Ella (no se lo dijo) necesitaba acostarse con alguien pues el primer hombre había partido al extranjero. Le juró regresar, pero nunca lo hizo. Ella soñaba son ese novio, así lo llamaba. El novio era conocido de su familia, mimado por sus padres. Lo recibían con felicidad, con sonrisas. Ella le habló llorando – lo recuerda perfectamente - de su error, de su falta de claridad, que ahora (así dijo entre lágrimas) lo amaba a usted, que le pedía perdón, que usted era un ser excepcional. Despierta, la ve a su lado, envejecida, abandonada en sus delirios, en el desánimo de la vida. Es entonces cuando usted advierte que está a punto de entrar es su sueño.

 

CARLOS PENELAS, Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA