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sábado, 12 de agosto de 2023

ATARDECER - Antonio Las Heras, Buenos Aires, Argentina

 








ATARDECER…


Atardecer
en el reconfortante silencio del espíritu
que acrecienta el bienestar
                                     del alma
por derramar Verdadera Luz
                            a todo el ámbito.

Atardecer
entretejido por brisas que mueven las aguas
                             tranquilas de ésta jornada,
aún de invierno,
dónde algunos sentimientos ya prevalecen.

Atardecer
que preanuncia el viaje inacabable 
hacia los sueños creados por aquellos anhelos 
                                     y deseos pergeñados
en cada día de ésta travesía que es la vida.


Atardecer
de claroscuros, dorados, grises confundidos, sin tinieblas,
                              con un Sol entibiando las ramas secas
que se mecen al compás de los pasos solitarios,
de quien piensa.

Atardecer
abierto al encanto de caricias brotadas desde dentro
de aquellas sensaciones surgidas del corazón
que aguardan, anhelantes,
el arribo nocturno del encuentro.



ANTONIO LAS HERAS
, Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

MI PATRIA - Guillermo Fernández del Carpio, Arequipa, Perú

 







MI PATRIA

 

De Virú viene su nombre
y tiene el privilegio de tener todas las razas;
su realidad está en cada mujer, en cada hombre,
mi patria aún, no ha aprendido a ser nación.

Andes, cordilleras, mesetas, ríos y valles: Belleza de
geografía en Raimondi
y naciste un día en que Dios tuvo toda inspiración.
Es la tierra de Vallejo, de Rivero, de Víctor Andrés..., de los
Santos de antes;
es tierra, que debe aprender a ser nación.

Españoles, indios, negros,...; todos mestizos,
todos tal cuales, todos iguales.
Siento escribir que este Perú, en su suelo;
a esas hermosas razas, no supo darles consuelo.
Los incas supieron el arte de la piedra,
donde ese ingenio, por momentos de su historia desapareció.
Muchos de ellos, junto a sus conquistadores,
la obra triste de la ambición, los oscureció.

De Virú viene tu nombre
y nos queda la semilla de la fe, que en las almas más
humildes permaneció.
Recuerda que naciste un día en que Dios tuvo toda
inspiración
y creo mi Perú, que hasta hoy, así eres Tú.
Yo te amo patria de norte a sur, pero debes aprender a ser
nación.  

 

GUILLERMO FERNÁNDEZ DEL CARPIO, Arequipa, Perú

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


JORGE LUIS BORGES Y EL PUÑAL DE PEHUAJÓ - César Tamborini Duca, León, España

 


JORGE LUIS BORGES Y EL PUÑAL DE PEHUAJÓ

 De Pampeandoytangueando.com


En 1983 la Dirección de Cultura de Pehuajó, contando con la organización del 5º Año Nacional, con motivo del Centenario de la ciudad recibieron la visita del escritor Jorge Luis Borges. A continuación se detalla cómo se gestionó la misma, transcrita de un periódico de la localidad:

Hace 36 años formó parte de los actos conmemorativos del centenario de Pehuajó, por iniciativa de un grupo de estudiantes secundarios. Al cumplirse 120 años del nacimiento del escritor evocamos aquella memorable visita.


La comunidad pehuajense se abocaba a la organización de los actos celebratorios del centenario fundacional. Todas las institucionales programaron actividades desde mediados de 1982. La participación fue notoria y un grupo de estudiantes secundarios se destacó de manera muy especial.


Cursaban 4° año en el Colegio Nacional. Había que juntar dinero para solventar el viaje de egresados al año siguiente. Junto a su tutora, la profesora Yolanda Calveiras, reunieron a todos los padres para programar acciones. Hubo diversas propuestas. Limpiar vidrios de autos, vender tortas, organizar rifas, etc.


Uno de los padres de los alumnos, el Dr. Raúl Insúa, propuso invitar a escritores de renombre y realizar un ciclo de conferencias y vender un abono. “Traemos a Borges”, sugirió entre otros celebres escritores argentinos. Hubo gestos y rostros de asombro. Era una propuesta inusual, inédita.


El alumno Sergio Insúa viajó a Buenos Aires y solicitó en la Sociedad Argentina de Escritores nómina de domicilios de escritores para realizar invitaciones. Cuando se dirigía a la terminal de ómnibus de Retiro para regresar, advirtió que pasaba por el edificio donde vivía Jorge Luis Borges. Tocó timbre y lo atendieron.

Habló con Borges, le explicó el proyecto y lo invitó a participar. No dudó un instante, contestó afirmativamente. Le preguntó cuánto cobraría. “Nada -contestó el célebre escritor- me llevan y me traen”. Sergio no lo podía creer. La insólita propuesta de su padre comenzaba a gestarse.


Luego se coordinó el viaje. Borges descartó venir en avión (en esa época la empresa Lapa unía Capital con Pehuajó) y el Dr. Insúa se ofreció para ir a buscarlo y luego llevarlo. Así fue. Lo acompañaron dos de sus hijos, Sergio y Germán, compartiendo un viaje inolvidable. Una experiencia jamás imaginada e irrepetible.


La charla se realizó el 8 de julio de 1983. Cinco días antes Pehuajó había cumplido su primer centenario. El salón blanco del Palacio Municipal resultó chico. Asistió público de numerosos pueblos y ciudades de la región, incluso de la provincia de La Pampa. Se amplificó la conferencia y muchos la siguieron desde la plaza Rocha.

Borges se mostró muy complacido con el recibimiento y la afectuosidad puesta de manifiesto durante su estadía. Compartió hermosos momentos con la comunidad educativa del “Nacional”. Durmió en el hotel Los Nogales y compartió una comida en la casa de la familia Insúa.


Como recuerdo de su estadía, durante un ágape posterior a la charla, le regalaron un cuchillo artesanal cuyo mango fue trenzado por el soguero Juan Morini. Borges lo llamó “el puñal de Pehuajó”, despertó inspiración y escribió la Milonga del puñal.

Al cumplirse el 120° aniversario del natalicio del célebre escritor argentino, evocamos aquella hermosa iniciativa de los inquietos alumnos del Colegio Nacional y la memorable visita que constituyó uno de los resonantes actos del centenario de la ciudad.

Milonga del puñal

En Pehuajó me lo dieron
unas manos generosas;
más vale que no presagie
que vuelve el tiempo de Rosas.

La empuñadura sin cruz
es de madera y de cuero;
abajo sueña su oscuro,
sueño de tigre el acero.

Soñará con una mano
que lo salve del olvido;
después vendrá lo que el hombre
de esa mano ha decidido.

El puñal de Pehuajó
no debe una sola muerte;
el forjador lo forjó
para una tremenda suerte.

Lo estoy mirando, preveo
un porvenir de puñales
o de espadas (da lo mismo)
y de otras formas fatales.

Son tantas que el mundo entero
está a punto de morir.
Son tantas que ya la muerte
no sabe dónde elegir.

Duerme tu sueño tranquilo
entre las tranquilas cosas,
no te impacientes, puñal.
Ya vuelve el tiempo de Rosas.

 


 





Puñales pampa 

Deseo agregar una anécdota, contada por la viuda de Adolfo Ruiz Díaz.

Amalia Ugo de Ruiz Díaz relata que en 1956 Borges fue designado Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional de Cuyo. Fue su primer doctorado. Llegó a Mendoza en tren, en compañía de su madre, Leonor Acevedo. Esa mañana lo esperábamos, junto a varios escritores locales, en la estación San Martín.

-¡Maestro!- le dijeron. Y tras los saludos, le preguntaron qué estaba escribiendo.
– En el tren era difícil dictarle a madre -dijo-; pero he pensado algunas coplas, esas que parecen de todos y que ya debieran estar escritas. Le rogaron que recitara alguna y Borges primero separó suavemente a su madre diciéndole:

«Vaya para allá, madre, por favor». Entonces dijo:

«Hay en medio de la plaza
del pueblo de Pehuajó
un letrerito que dice
la puta que te parió.”

Al estilo payada, Ruiz Díaz agregó:

«Una plaza y un ombú
hay en el pueblo de Pando
y un perrito negro y blanco
que te va a sacar cagando.”

Las risas distendieron los ánimos y se produjo el acercamiento cordial que quedaba trunco frente a Borges, debido a su respetada y temida intelectualidad.


CÉSAR TAMBORINI DUCA, León, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


EL PUEBLO EN LA CARA - Miguel Delibes, España

 



EL PUEBLO EN LA CARA

 

Cuando yo salí del pueblo, hace la friolera de cuarenta y ocho años, me topé con el Aniano, el Corsario, bajo el chopo del Elicio, frente al palomar de la tía Zenona, ya en el camino de Pozal de la Culebra. Y el Aniano se vino a mí y me dijo: « ¿Dónde va el Estudiante?». Y yo le dije: « ¡Qué sé yo! Lejos». « ¿Por tiempo?», dijo él. Y yo le dije: «Ni lo sé». Y él me dijo con su servicial docilidad: «Voy a la capital. ¿Te se ofrece algo?». Y yo le dije: «Nada, gracias Aniano».

Ya en el año cinco, al marchar a la ciudad para lo del bachillerato, me avergonzaba de ser de pueblo y que los profesores me preguntasen (sin indagar antes si yo era de pueblo o de ciudad): «Isidoro, ¿de qué pueblo eres tú?». Y también me mortificaba que los externos se dieran de codo y cuchichearán entre sí: « ¿Te has fijado qué cara de pueblo tiene el Isidoro?» o, simplemente, que prescindieran de mí cuando echaban a pies para disputar una partida de zancos o de pelota china y dijeran despectivamente: «Ese no; ese es de pueblo». Y yo ponía buen cuidado por entonces en evitar decir: «Allá en mi pueblo…» o «El día que regrese a mi pueblo», pero a pesar de ello, el Topo, el profesor de Aritmética y Geometría, me dijo una tarde en que yo no acertaba a demostrar que los ángulos de un triángulo valieran dos rectos: «Siéntate, llevas el pueblo escrito en la cara».

Y a partir de entonces, el hecho de ser de pueblo se me hacía una desgracia, y yo no podía explicar cómo se cazan gorriones con cepos o colorines con liga, ni que los espárragos, junto al arroyo, brotaran más recio echándoles porquería de caballo, porque mis compañeros me menospreciaban y se reían de mí. Y toda mi ilusión, por aquel tiempo, estribaba en confundirme con los muchachos de ciudad y carecer de un pueblo que parecía que le marcaba a uno, como a las reses, hasta la muerte. Y cada vez que en vacaciones visitaba el pueblo, me ilusionaba que mis viejos amigos, que seguían matando tordas con el tirachinas y cazando ranas en la charca con un alfiler y un trapo rojo, dijeran con desprecio: «Mira el Isi; va cogiendo andares de señoritingo».

Así, en cuanto pude, me largué de allí, a Bilbao, donde decían que embarcaban mozos gratis para el Canal de Panamá y que luego le descontaban a uno el pasaje de la soldada. Pero aquello no me gustó, porque ya por entonces padecía yo del espinazo y me doblaba mal y se me antojaba que no estaba hecho para trabajos tan rudos y, así de que llegué, me puse primero de guardagujas y después de portero en la Escuela Normal y más tarde empecé a trabajar las radios Philips que dejaban una punta de pesos sin ensuciarse uno las manos.

Pero lo curioso es que allá no me mortificaba tener un pueblo y hasta deseaba que cualquiera me preguntase algo para decirle: «Allá, en mi pueblo, el cerdo lo matan así, o asao». O bien: «Allá, en mi pueblo, los hombres visten traje de pana rayada y las mujeres sayas negras, largas hasta los pies». O bien: «Allá, en mi pueblo, la tierra y el agua son tan calcáreas que los pollos se asfixian dentro del huevo sin llegar a romper el cascarón». O bien: «Allá, en mi pueblo, si el enjambre se larga, basta arrimarle una escriña agujereada con una rama de carrasca para reintegrarle a la colmena».

Y empecé a darme cuenta, entonces, de que ser de pueblo era un don de Dios y que ser de ciudad era un poco como ser inclusero y que los tesos y el nido de la cigüeña y los chopos y el riachuelo y el soto eran siempre los mismos, mientras las pilas de ladrillo y los bloques de cemento y las montañas de piedra de la ciudad cambiaban cada día y con los años no restaba allí un solo testigo del nacimiento de uno, porque mientras el pueblo permanecía, la ciudad se desintegraba por aquello del progreso y las perspectivas de futuro.

MIGUEL DELIBES, España

Miguel Delibes Setién ​ fue un novelista español y miembro de la Real Academia Española desde 1975 hasta su muerte, ocupando la silla «e».​ Wikipedia

Nacimiento: 17 de octubre de 1920, Valladolid, España

Fallecimiento: 12 de marzo de 2010, Valladolid, España


sábado, 5 de agosto de 2023

REÍR LLORANDO (GARRICK) - Juan De Dios Peza, México

 








REÍR LLORANDO (GARRICK) 

Viendo a Garrik —actor de la Inglaterra—
el pueblo al aplaudirlo le decía:
«Eres el más gracioso de la tierra
y el más feliz...»
Y el cómico reía.

Víctimas del spleen, los altos lores,
en sus noches más negras y pesadas,
iban a ver al rey de los actores
y cambiaban su spleen en carcajadas.

Una vez, ante un médico famoso,
llegóse un hombre de mirar sombrío:
«Sufro —le dijo—, un mal tan espantoso
como esta palidez del rostro mío.

»Nada me causa encanto ni atractivo;
no me importan mi nombre ni mi suerte
en un eterno spleen muriendo vivo,
y es mi única ilusión, la de la muerte».

—Viajad y os distraeréis.
— ¡Tanto he viajado!
—Las lecturas buscad.
—¡Tanto he leído!
—Que os ame una mujer.
—¡Si soy amado!
—¡Un título adquirid!
—¡Noble he nacido!

—¿Pobre seréis quizá?
—Tengo riquezas
—¿De lisonjas gustáis?
—¡Tantas escucho!
—¿Que tenéis de familia?
—Mis tristezas
—¿Vais a los cementerios?
—Mucho... mucho...

—¿De vuestra vida actual, tenéis testigos?
—Sí, mas no dejo que me impongan yugos;
yo les llamo a los muertos mis amigos;
y les llamo a los vivos mis verdugos.

—Me deja —agrega el médico— perplejo
vuestro mal y no debo acobardaros;
Tomad hoy por receta este consejo:
sólo viendo a Garrik, podréis curaros.

—¿A Garrik?
—Sí, a Garrik... La más remisa
y austera sociedad le busca ansiosa;
todo aquél que lo ve, muere de risa:
tiene una gracia artística asombrosa.

—¿Y a mí, me hará reír?
—¡Ah!, sí, os lo juro,
él sí y nadie más que él; mas... ¿qué os inquieta?
—Así —dijo el enfermo— no me curo;
¡Yo soy Garrik!... Cambiadme la receta.

* * *

¡Cuántos hay que, cansados de la vida,
enfermos de pesar, muertos de tedio,
hacen reír como el actor suicida,
sin encontrar para su mal remedio!

¡Ay! ¡Cuántas veces al reír se llora!
¡Nadie en lo alegre de la risa fíe,
porque en los seres que el dolor devora,
el alma gime cuando el rostro ríe!

Si se muere la fe, si huye la calma,
si sólo abrojos nuestra planta pisa,
lanza a la faz la tempestad del alma,
un relámpago triste: la sonrisa.

El carnaval del mundo engaña tanto,
que las vidas son breves mascaradas;
aquí aprendemos a reír con llanto
y también a llorar con carcajadas.


JUAN DE DIOS PEZA, México

Nacimiento: 29 de junio de 1852, Ciudad de México, México
Fallecimiento: 16 de marzo de 1910, Ciudad de México, México


CAMPOS DE FRESCURA - Estela Voscoboinik, Argentina - CERCLE UNIVERSEL DES AMBASSADEURS DE LA PAIX FRANCE/SUISSE

 










CAMPOS DE FRESCURA


Despierta cautelosa,
la ilusión secreta de un manto de belleza;
asoma la fragancia,
de morados retoños que regresan,
lejanía de horizonte,
entre lavandas y doradas esencias.
Moldean la figura,
detalladas transparencias
en delicados matices,
en susurros de naturaleza;
amaneceres de vida,
abrazan praderas de magia nueva.

***

Champs de fraîcheur 


réveille toi prudent,
l'illusion secrète d'un manteau de beauté ;
le parfum monte,
de pousses violettes qui reviennent,
horizon lointain,
entre lavandes et essences dorées.
Ils façonnent la figure,
transparents détaillés dans des nuances délicates,
dans les murmures de la nature ;
les aurores de la vie,
ils embrassent des prairies de magie nouvelle.


ESTELA VOSCOBOINIK, Argentina

CERCLE UNIVERSEL DES AMBASSADEURS DE LA PAIX FRANCE/SUISSE


LA PERPLEJIDAD Y LA LUZ - Gloria Nistal, España

 












LA PERPLEJIDAD Y LA LUZ


Las mañanas iluminadas,
Los atardeceres conmovedores,
Las noches de la amistad
O en el amor.

Y no saber a dónde vamos,
No comprender
Nuestro absurdo cometido,
Quizá la nada absoluta,
El vacío impenetrable.
Llegamos con fecha de caducidad
Para rozar eternidades,
Pero la parca, como la banca,
Siempre gana
Y percibimos en el oído
El eco de sus malignas carcajadas.

Y de pronto amanece,
Se iluminan las sonrisas
Preñadas de olvidos placenteros.
Ha llegado la luz
Y de su mano, la esperanza
Hoy puede ser un gran día.



GLORIA NISTAL, España
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


RASGOS HUMANOS - Antonio Las Heras, Buenos Aires, Argentina

 








RASGOS HUMANOS

 A Alejandro Vignatti


Transgresión sin violencia,
de corazón a corazón,
dispersa en el aliento cálido de cada día.
Transgresión.
Transgresión para crecer
indagando el sutil arte de vivir
sin dejar de ser.
Transgresión para permitirse sentir
iluminando un camino.
Transgresión para asegurar un destino.
Transgresión que elabora una paz duradera.
Transgresión en armonía como cada Luna Llena
Transgresión, en fin, que es un anhelo
para vivir en amplitud cada momento
convirtiendo este tránsito en una fiesta
capaz de alimentar al espíritu, sin desvelos.
Transgresión tan especial y diferente
enhebrada entre sueños y tinieblas
que arroja sincera luz sobre la Tierra
a través de tu vida total,
aún después de muerta.


Escrito en el día de otoño de 1992

ANTONIO LAS HERAS, Buenos Aires, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

CADENAS - kizomba (angotango) – Luis Alposta - Buenos Aires, Argentina

 









 "EL ESCLAVO” - 1881 – 

           Obra del escultor Francisco Cafferata

 

El escultor Francisco Cafferata (1861 – 1890) tenía veinte años cuando creó esta obra a la que llamó ”La esclavitud” (más conocida como “El esclavo”), ubicada en el Parque Tres de Febrero de la Ciudad de Buenos Aires (bosques de Palermo).

Datos grabados en la base de la obra:  

Fue llevada al bronce en 1881 en la Fundición de A. Jonis, ubicada en la calle Malabia 434 de la ciudad de Buenos Aires, siendo exhibida al año siguiente en la Exposición Continental, en la que es premiada con medalla de oro. En 1905 fue adquirida por el gobierno porteño para su patrimonio cultural. 


“CADENAS”

Kizomba* (angotango)

Letra: Luis Alposta - 2016
Música: Pablo Banchero


Nostalgia, saudades, banzo*…
banzo, tristeza, dolor…
dolor, pena y sufrimiento
mar por medio y sin amor.

Entre grillos y cadenas…
sin congas ni batucadas…
él baila a látigo y viento…
¡A lé, calunga musanga! *

Rema y rema sin destino, entre oleaje y vientos
que borrando su pasado hoy son su tormento
Boga y boga entre las sombras, el dolor y el llanto
Desarraigo y banzo, soledad, quebranto.

Dolor, ausencias y penas
sabe que no ha de volver
llanto, cadenas y banzo
un modo de enloquecer.

Entre grillos y cadenas…
sin congas ni batucadas…
él baila a látigo y viento…
¡A lé, calunga musanga!


* Kizomba es un género musical y un baile que comenzó a componerse entre finales de los años 70 y principios de los años 80 en Angola.

* Banzo: voz de origen africano que se refiere a la “saudade patológica” que, frecuentemente, sufrían los esclavos al ser llevados a tierras extrañas y verse despojados de familia y patria; privados de su cultura.

Según el Houaiss Dicionário da Lingua Portuguesa: “estado inicial de alerta seguido de impulsos de ira, destrucción y profunda nostalgia seguida de apatía, inapetencia y, bastante a menudo, locura o muerte”.

* 1 Calunga en lengua africana significó mar, y por asociación héroe, dios, y todo lo grandioso. 2 Musanga, voz de origen congolés, que repetían los esclavos para darse ánimo y conjurar el cansancio.

Los invito a escucharlo. Canta Pablo Banchero

Click: https://www.youtube.com/watch?v=KMFYiDfDa8Q



LUIS ALPOSTA, Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA



RETRATO - Carlos Penelas, Buenos Aires, Argentina

 




Foto: Emiliano Penelas

RETRATO


Acuérdate. Es tan solo
un recuerdo impreciso.
Flotaba por encima de la parra
en la felicidad de un tiempo lejano.
El niño y yo éramos uno
en esa luna que ondulaba
por encima de las casas.
Ese niño tenía cinco años
y era feliz en un patio ceñido
por voces castellanas y gallegas
que llegaban hasta él
como la belleza de las aves.
Ahora hay un hombre
sentado ante una mesa,
inclinado sobre unos libros
con una pipa en su mano.
Y escribe estas líneas ante un niño
que soñaba una tarde azul
por encima de las casas.


Buenos Aires, 1 de agosto de 2023

CARLOS PENELAS, Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA