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sábado, 20 de marzo de 2021

PERDURABLE Y DESLUMBRANTE, Rafael Mérida Cruz-Lascano, Guatemala C.A.

 










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PERDURABLE Y DESLUMBRANTE

Soneto épico

 

A: Mi musa y maestra
Amparito de León Barrios
En su noveno mes de
partida a su casa Celestial
19 Junio-19 marzo 202l

 

Ay tormenta de flores en mi pecho

marcado va, tu antes, y mi después

aun no puedo arreglarte mis buqués

celebro tu cumpleaños, arrecho.

.

Supiste, a tus sueños sacar provecho

que deslumbran, estés en donde estés,

afligido no indago los porqués

la misericordia todo lo ha hecho.

.

Mi lobreguez renace diariamente,

cada festejo tuyo, es poesía,

desnuda mi pena, aviva mi mente.

.

Te deseo, cuando me llegue el día

tu purga, cual garúa pertinente

ya el rezo, alivie en cada Ave María.

.

.

La  espiritualidad que concibiere

Señalan, hoyuelos en su mejilla

revelan dulzura,  mujer sencilla

que  la  franciscana entrega prefiere.

.

La vida es, perdurable cuando muere

bajo la sombra del ciprés  aun brilla

lo puro, en tu risa me maravilla,

y deslumbra a todo el que bien te quiere.

.

Le pido a Dios la calma que no tengo

desliz humano, a mi virtud impide,

por no ver su fosa, llorando vengo.

.

Destrozado, no pidan que la olvide

se fue con Dios sin mi fúnebre arenga,

digo si a Su laudo, solo Él decide.

 

 

 Buqués: Ramitos de flores.

Lobreguez: Mi sombra

Garúa: Llovizna

Arenga: Discurso, oratoria.

Laudo: Decisión, voluntad.

 

©RAFAEL MÉRIDA CRUZ-LASCANO, poeta y escritor guatemalteco

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

 

Dr. Rafael Mérida Cruz-Lascano. OFS

Guatemala, C. A.

 


YO, JOB, Ángel Medina, Málaga, España

 











Imagen del autor


YO, JOB                                     

(Ensayo)

 

“Del Océano inmenso es entregada la gota, y volatilizada por el sol viene a caer en la tierra para acrisolarse, trasladándola el río nuevamente al mar del cual procede”.  

Por brutal que sea lo que me muestran los ojos, permanezca la ilusión en mi mirada. Me aferro a aquello que no pudiendo demostrar, sin embargo, presiento. Pues, existen en el hombre dos percepciones: la que entra por la razón y la que se filtra a través de la sensibilidad.

Recibí una educación basada en dos pilares. Uno, la triple contemplación del poeta: nacer para vivir, vivir para morir, morir para la vida, lo cual viene a exigir la entrega de la confianza, sin apartar la vista de la materialidad. El otro, procurar para los demás lo que para mí pudiera desear. Decálogo primero.

En tanto todo es provechoso puede sentirse la bendición que viene de lo alto, pues, ¿no ha de proceder todo bien del que a todo dio la existencia? Mas, cuando esto medito llueve sobre el universo de mis neuronas lo que está inscrito en el reverso de la moneda de la realidad ¿Y qué decir del sufrimiento? Siendo que, de la fuente del mal brotan tres caños que vienen derramarse sobre el bienestar, los sentimientos o dolor psíquico y la salud o mal físico.

Entonces, contemplando el prólogo del libro del protomártir tengo la impresión de que las letras escritas pretenden alzarse y escapar del papel ante la propuesta provocadora del tentador, retando a que le sea permitido poner su mano en el hombre a fin de probarlo en el infortunio.

“¡Pero extiende tu mano y toca todos sus bienes! ¡Toca sus huesos y su carne; verás si no te maldice a la cara!” 

Pensamientos infaustos, aunque no me afectasen. Tenía yo familia. Tenía posición. Tenía amigos. Tenía vitalidad. Asimismo, era dueño de una inteligencia preclara que me permitía razonar hasta el límite de lo razonable, sin abismarme en el pensamiento, además de ser criatura crédula, con lo cual vivía sin el temor al incierto porvenir que se sitúa al borde del filo de la navaja, entre la vida y el fin. No obstante, reconozco que cuando lo que se tiene se pierde, y peor aún, la salud se quiebra como una caña cascada, el hombre puede preguntarse acerca de la razón de su existir, preñando el juicio la vacilación ante lo desconocido.

Un día todo cambió para mí. Las fichas de dominó que se sostenían unas a otras empezaron a caer en cascada. El estornudo en Norteamérica acarreó la pulmonía económica al resto del mundo, derrumbándose la bolsa de la noche a la mañana, y yo encontré la ruina. Entonces, invoqué al cielo y me propuse comenzar nuevamente desde cero. Aquellos que me halagaban y vivían a mi costa, al no tener con qué agasajarlos fueron abandonando el barco, como las ratas que me demostraron ser. Supe rearmarme en la confianza y aceptarlo con resignación.

Mi mujer sufrió un infarto cerebral y vino a quedar postrada en un sillón de ruedas, falleciendo pocos meses después. Mi espíritu se tornó gacho por primera vez, sin ánimo para levantar la mirada arriba. La vida me reservaba nuevos infortunios. Esta vez fueron mis hijos. Cinco hermosas criaturas que perecieron en un accidente de carretera. A la sazón, me pregunté: ¿Por qué yo? Por vez primera, desbordado por la situación me rebelé contra la fatalidad, interpelándome del porqué de aquellos males.

¡Ahimé, hombre, insignificante gusano que has de reptar por una orografía plagada de dolor para tu subsistencia! Y es que cuando el mal se ceba en el cuerpo corruptible, se hace pesada el alma, asomando la desconfianza hacia todo aquello que se ha creído fielmente hasta entonces.

No habían terminado ahí mis desventuras. Me desperté sin recordar qué me había pasado. Me encontraba en la cama de un hospital, y me dijeron que semanas atrás había sido atropellado por un tren, teniéndoseme que amputar brazos y piernas. Y no concluyó aquí mi viacrucis, pues, una infección afectó mis ojos, oídos y garganta y hubieron de extirparme los órganos, quedando reducido a un “no-hombre”. A “algo” encerrado en su propia cárcel, sin posibilidad de comunicarse ni moverse.  Para mi desgracia, lo único que permanecía intacta era la testa, con lo cual era consciente de cada instante de mi existir. Y en ese estado, los pajarracos más siniestros iban y venían picoteando la pureza de mi credulidad.

Se me antojaba ser la moderna versión de Job. Una pregunta comenzó a flotar en la niebla que me rodeaba. ¿Por qué existe el mal, si todo ha de proceder del bien? Y a esto, añadíale: ¿Qué sentido tiene la vida, si el hombre ha sido arrojado a ella sin contarse con él, debiendo experimentar los tormentos más crueles? ¿No ha de haber alguna razón superior que   pueda responder? Yo había sido probado con dureza. De la felicidad a la nada, sólo un paso. Había sido despojado de mi fortuna; de los seres queridos, derrumbándose mi mundo emocional. Y finalmente desposeído incluso de la representación del cuerpo. ¿Qué quedaba, pues, de mí?

Sólo podía hacer una cosa: meditar. Las razones del viejo Epicuro me asaltaban de continuo. Si no puede evitar el mal es porque no ha de ser omnipotente. Y si lo ha creado, es porque no es bueno. Contradicción. Mas, ¿Qué argumentar contra esto? Una cosa es la entrega confiada de la fe, y otra la conciliación de la inteligencia con la esperanza. Todo lo cual ha de pasar por el filtro del hombre que se piensa. Y como no tenía la posibilidad de esconderme del raciocinio, empecé a creer que me invadiría la locura. Pero, por más que rumiaba estas ideas para regurgitarlas y hacérmelas entender, la empresa era vana. De repente, una tímida lucecita se adentró en mi ignorancia. El camino emprendido no era el correcto.

Debía abandonar mis cavilaciones trascendentes y partir de la inmanencia humana. Yo mismo. ¿Quién soy? A lo que me respondí: un hombre. ¿Y qué es un hombre? Un ser que ha de moverse entre el bien y el mal. ¿Y por qué no ha sido creado― para evitársele el sufrimiento― de otra manera, por ejemplo, como un ser angélico que se ve forzado a tender hacia la armonía y la perfección? ¿O también, por así decirlo, nacer programado hacia la mansedumbre y la clemencia, a modo de una computadora, de tal forma que únicamente puede actuar ejecutando el programa que se le ha introducido?

Vueltas y más vueltas al meollo. Y un nuevo destello que vino a abrirse camino en mi oscuridad.

¿Puede un hombre serlo sin albedrío? Ciertamente, no. De lo contrario, carecería de libertad. Por eso, el trigo y la cizaña crecen juntos; finalmente serán separados, y uno se convertirán en gavilla para el granero y el otro arrojado a la lumbre. Luego―me dije― el mal ha sido puesto para poder decidirse libremente qué camino seguir. Decidir desde la emancipación.

Pero, todavía me quedaba algo para completar mi puzzle mental. Respondiendo a Epicuro, entendí por qué del bien absoluto puede brotar alguna suerte del mal. E incluso constituirse en algún momento en caos en la creación, ya que todo se rige por una única Ley que obedece a la suprema libertad, encaminado todo a un fin.

Exprimí las neuronas tanto como pude. Y finalmente conseguí― al menos para mí―encajar la pieza que restaba. Sí. Era la pregunta del para qué se nace, a pesar del calvario del mundo. Y entiendo que me alivió reparar en la respuesta.

Si lo que no es no puede darse existencia a sí mismo, y el hombre “es”, habré de admitir que esa existencia le ha sido dada. Como el azar no responde a nada, ha de haber, pues, una causa eficiente. Esto es, no necesitada y sí necesaria. Pero―nueva interpelación― si es eficiente, ¿para qué crea al hombre? ¿Cuál es la razón? Y exprimiendo la sesera, sólo conseguí entender de una cosa: el amor. Porque el amor no se retiene, sino que se comunica gratuitamente. Es puro don. Todo lo que procede de él es dádiva. Creacionismo por puro amor que comparte lo que es. Con una única condición, y de ahí la libertad, que es la de aceptarlo libremente aquél al que se le ofrece.

Por eso―concluyo aquí―razono y me hago entender que la existencia es dada para vivirse más allá de la muerte. La vida es tránsito para la elección. El sufrimiento, el precio de la libertad, y, en consecuencia, el mal que aflige al hombre será superado. Yo, a pesar de mi Getsemaní, en esa esperanza deposito el sudor de la sangre que dejo en el camino. Y como aquel doliente que encarna todo padecer, decir, desde mi postración ―que en cualquier caso puede ser la de todo hombre― aquello de:” Mi aliento se ha agotado, se apagaron mis días; sólo me queda el cementerio” (Jb 17).  Aquí remata el razonamiento humano. Pero, más allá, entiendo el por qué, y hago mío lo que me invita y reta a la confianza: “Los sufrimientos presentes no son comparables con la gloria que se ha de manifestar en nosotros” (Rm 8,18).

Por analogía, me hago entender que el Océano es el Misterio. La gota, el hombre. El sol la vida. La tierra el tiempo. El dolor su purificación. El río el barquero Caronte que la traslada a la fuente de la que procede para integrarla de nuevo a lo infinito.

 

©ÁNGEL MEDINA, poeta y escritor español

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA 

 

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LA MAGIA DEL CAMBIO, Lola Benítez Molina, Málaga, España

 







Imagen de: Televen.com


LA MAGIA DEL CAMBIO

 

Hace escasos días leí la siguiente reflexión del periodista David Cantero sobre la libertad de expresión en nuestro país: “No nos falta la libertad de expresión, lo que realmente escasea es el sentido común y la educación y la cultura y la sensatez y la decencia y la sensibilidad y el respeto y la responsabilidad y la dignidad y la humildad y la coherencia… No sé a dónde va el mundo al que trajimos a nuestros hijos, y eso da mucho miedo…” Me sentí tremendamente identificada con su preocupación y comprendí el alcance de sus palabras. Está totalmente en lo cierto. Se puede ejercer la libertad de expresión, pero una máxima debería ser “no faltar el respeto a nadie”. La sinrazón no conduce a nada positivo, pero en nuestras manos está buscar soluciones haciendo uso de esa coherencia.

            Hemos experimentado, con las circunstancias actuales, cómo puede cambiar todo en segundos, lo que nos hace comprobar la vulnerabilidad del ser humano. Las metas o sueños forjados se ven alterados porque nada es como anhelamos. Sin embargo, la conocida frase: “No hay mal que cien años dure” nos aferra a la superficie de salvación, ante el naufragio aparente. Es la magia del cambio, también, la que nos hace avanzar y vislumbrar, en el lejano horizonte, las luces de que a buen puerto avanzamos. Que no decaigan las fuerzas que, con esperanza, el cambio llegará y tocaremos la tierra, llenos de gozo, tras habernos encontrado perdidos en nuestro propio interior. Ardua lucha que habrá merecido la pena, pues volveremos a sentir la mano amiga que nos abraza y besa sin temor. Todo lo inefable quedará atrás para mostrarnos que, en nuestro mundo real, que palpamos y sentimos, vale la pena vivir. Ese cambio será mágico y nos hará despertar del yugo que nos somete. Radiantes saldremos una vez más, triunfantes, por haber ganado la partida al enemigo infatigable. El cansancio y la espera habrán merecido la pena en el camino para nuestra propia redención.

            A ese enemigo invisible venceremos. Que no decaiga el ánimo. La alegría volverá a reinar en las profundidades y el letargo de los naufragios hará latir el corazón con la intensidad y la fuerza que lo hace en un niño, que aún no ha conocido lo que significa la palabra “incertidumbre”. Derrotaremos al pesimismo aferrados a quien todo lo puede.

            Hace falta coherencia y creer que se puede conseguir lo propuesto con tesón y sin faltar a ese respeto y dignidad que cada uno merece.

            Para Sócrates “el secreto del cambio es enfocar toda tu energía, no en la lucha contra lo viejo, sino en la construcción de lo nuevo”.

 

©LOLA BENÍTEZ MOLINA, poeta y escritora española

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


GLORIA DE LA PAZ, Favio Ceballos, Baigorria, Santa Fe, Argentina

 








Imagen de: lafuente.org


GLORIA DE LA PAZ

 

"Colisiona el límite

fatal de la poesía

y el cristal se rompe,

derramando la vid.

Mi sueño permanece"

                     Norberto Pannone

__________________

 

Estamos en comunión.

Celebrando el misterio.

La alegría de la unión

Sin el yugo del imperio.

 

Alegría te ha librado

De ese lazo frío y serio

y conciencia otorgado:

Nunca más un cautiverio.

 

Canto, río, juego, sueño

por tu sonrisa que pura

en la cruz de mutuo empeño

Es la fe que el alma jura.

 

Ya la presencia aparta

La neblina de la historia.

Antes que el cielo se parta

Triunfo de Paz trae Gloria.

 

©FAVIO CEBALLOS, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA                        

 

 

 


ESPERANZA, Ady Yagur, Israel

 








Imagen de: Frases


ESPERANZA

 

Sueño que bate sus alas

ave que vuela a otro nido ,

la esperanza es melodía

con sus notas musicales.

 

La imagino entre los días

 acariciando las cimas,

susurra siempre con brío

otras llora en mis oídos.

 

Hay un algo que me llama

dice que es tiempo divino,

parece que no se detiene

retorna si es que la olvido .

 

Esperanza que vuela sola

acompañando a los sueños,

dice que ama a los pueblos

con melodías sin palabras..

 

 ©ADY YAGUR, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

 


sábado, 13 de marzo de 2021

UN BANDONEÓN DE PIE, Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina

 












UN BANDONEÓN DE PIE

           

Innovador…

arreglos atrevidos…

timbres poco habituales…

exabruptos de armonía disonante…

¡Y qué decir del ritmo!

¡Y de la melodía!

 

El octeto…

el quinteto..

y el sexteto…

Las sinfónicas…

el solista…

¡Y un bandoneón de pie!

 

Fue con Adiós Nonino

y Decarísimo

y la Muerte del Ángel

¡Y muchísimos más!

 

Del Jazz – Tango

al Bandoneón sinfónico.

“Música contemporánea

de la ciudad de Buenos Aires”

Un modo de llamarla

que le ha quedado chico.

 

Hace ya mucho tiempo

que es ¡un fueye en el mundo!

¡Y es Piazzolla!

 3/ II /2011

 ©LUIS ALPOSTA, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

 

            Nadia Boulanger me hizo estudiar durante 18 meses que me sirvieron como si hubieran sido 18 años. Ella me enseñó a creer en Ástor Piazzolla, en que mi música no era tan mala como yo creía. Yo pensaba que era una basura porque tocaba tangos en un cabaret y resulta que yo tenía una cosa que se llama estilo.

         Sentí una especie de liberación del tanguero vergonzante que era yo. Me liberé de golpe y dije: -Bueno, tendré que seguir con esta música, entonces.”

                                                                                  Ástor Piazzolla

 

Astor Piazzolla interpreta "Adios Nonino" con la Sinfónica "Cologne Radio Orchestra" de Alemania. https://www.youtube.com/watch?v=VTPec8z5vdY

 


PEPA, A LOBA, Carlos Penelas, Buenos Aires, Argentina

 







Imagen de: elespañol.com


PEPA,  A LOBA

 

Hacía tiempo que tenía ganas de contarte algo de Pepa A Lobauno de nuestros mitos femeninos más sobresalientes, que aún se debate, como todos los mitos, entre la leyenda y la realidad; un modo tópico de mezclar ficción con historia en esta Galicia Única.

     Por primera vez escuché hablar del personaje a don Vicente Risco, tras una de aquellas partidas del Hotel Parquea las que yo me arrimaba de la mano de Pepe Corbal, siendo aún un jovencito de Instituto.

     Paseaba por los jardines una muchacha espléndida. De esas que don Vicente contemplaba sin disimulos. De arriba abajo. Sobre todo cuando los calores del verano dejaban al descubierto algunos de los bellos atributos femeninos,  a los que las jóvenes ourensanas de la época siempre sabían sacarle mucho partido:

     —- Moi fermosa, pero coidado, debe ser tan altiva como Pepa A Loba

     Y a cambio de otro café, don Vicente nos contó la “verdadera historia” de Pepiña, una niña huérfana nacida a finales del siglo XIX en un lugar llamado Moedo que nadie fue nunca capaz de ubicar…

      —- Pepiña era filla de nai solteira e quizais dun veterinario violador, o mesmo que voltou a violala na presenza da neniña. Coma consecuencia de aquil segundo atropello, a nai de Pepiña quedou preñada e logo morreu de parto…

      La realidad dice que Pepiña, la huérfana, llevó a partir de la muerte de su madre una vida ruin y complicada, ya que se quedó a cargo de ella una tía suya, Dorinda, de lo más parecido a la madrasta de Blancanieves.

      Pepiña se convirtió en Pepa la pastora,  a los doce años y fue a esa edad cuando se acrecentó la leyenda.

      Contaba Risco:

      —  Un día, Pepa defendéu do lobo fero as suas ovellas e, axudada polo seu can,  deu morte o animal que tentaba atacar o rebaño… ¡Así naceu Pepa A Loba! Ainda que o alcume venlle pola Serra da Loba

      Su tía presume entonces de sobrina valiente, pero Pepiña la abandona y se va a trabajar en una tienda de ultramarinos,  con un hermano de aquel veterinario que suponía era su padre. Aquel hombre no solo acoge a la niña bajo su tutela si no que  la nombra heredera.

      Pero se produce un hecho que cambia, otra vez, toda la vida de Pepa

      Risco lo contaba así:

      —- Aquil veterinario salvaxe matóu o seu popio irmán, o tío e benefactor de Pepa, para apoderarse dos seus bens.  E, despois dun xuicio amañado, a rapaza foi metida na cadea da que fuxiría xa feita unha muller e disfrazada coas roupas do cura da prisión… ¡Sempre andaban de por medio os curas!

      Lo primero que hace Pepa al salir de la cárcel es matar a su asesino padre, con ayuda de su perro al que llamaba “Lueiro” y se convierte en una especie de vengadora que acaba con la vida de todos los hombres que cometiesen cualquier tipo de crimen, robo o asalto, fuese cual fuese el escenario del delito.

       Don Vicente Risco, que me regalaría días después un libro que había publicado en 1952 sobre el personaje, siguió contando…

       —-  As suas vinganzas tiñan lugar en toda Galicia. Sábese,  porque está documentada a sua actuación, que matóu a criminais e ladróns no Courel, en Mondoñedo, en Ourense, en Ribadeo, en Ferrol, en Vilalba… O que vos dicía, en toda Galicia.

       Llegó a pensarse que había en el país muchas “pepas lobas” porque, por aquel entonces, se extendió entre las mujeres, protagonistas de cierto movimiento feminista, un dicho:

       —-  ¡Home morto non fala…!

       Para que se acrecentase el mito, las mujeres contaban que Pepa vivía escondida en sus montes, en la Serra da Loba y que su fiel perro era su guardián y quien le llevaba el alimento…

       La historia contada a través de medio centenar de publicaciones, más o menos rigurosas, dicen que Pepa A Loba capitaneó una banda de mujeres, que se hizo famosa en todo el país por su crueldad y por el salvajismo de sus venganzas…

       Otras referencias, sin embargo, la describen como una mujer de gran valor y rectitud, no exenta de ternura.

       Nadie habla de cómo y en donde murió Pepa a Loba, pero sí hay quien la relaciona con la Reina Lupa de la tradición Xacobea,  con la villa de Lobeira y con un tesoro que supuestamente existe en la Torre de Caldaloba, en Cospeito.

       Cuando en los años setenta, en Vigo, se reabre el debate del feminismoPepa a Loba reaparece como el mito imitable de alguna organización radical, con poco éxito, tanto de afiliación como de acción.

       No hace mucho tiempo, soñé que Pepa A Loba me había elegido como compañero de lecho… Tal vez porque estuve escuchando un disco de mis amigos “Heredeiros da Crus”, el primer CD que grabaron y que se llamaba “A cuadrilla de Pepa A Loba”.

       Le preguntara a Risco si era una mujer atractiva y su respuesta fue…

        —- Debía de selo. Porque ós homes que mataba ven se arrimaban a ela antes de pasar a mellor vida…

       Ese mismo verano en Cangas, los niños se metían con una voluminosa joven que “las tenía más grandes que Pamela Anderson”. Le llamaban Loba… Y ella siempre les respondía:

       —- ¡Se vos dou un tetaso desfajovos…!

       Me parece que la imagen de aquella joven de Cangas, con perdón de algunos eruditos, es la que más se aproxima a la de Pepa A Loba

 

 ©CARLOS PENELAS, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
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www.carlospenelas.com


MUJERISMO Y VARONISMO, César Tamborini Duca, León, España

 











Imagen de: revistalaocaloca.com


MUJERISMO Y VARONISMO

 

Hay una cosa que no entiendo (no es burla, lo digo en serio). En estos días, patrocinando el próximo Día de la Mujer (¿por qué, acaso no lo son los demás días?) aparece en la pantalla del televisor una manifestación con un gran cartel desplegado, el mayor de todos, que dice “Sexo no es Género” y yo me pregunto qué quiere decir y no lo comprendo ¿los que lo armaron, pensaron que renacían como nuevos filósofos?

Respeto y me parece lógica la IGUALDAD de oportunidades y derechos de la mujer respecto al varón, y hay muchos ejemplos cumpliendo estos requisitos. Yo no soy machista, pero una cosa es la igualdad de oportunidades entre ambos sexos, y otra cosa es que la mujer sea igual al varón. Es una bendición que no lo sean, ya que son mejores en muchas cosas, así como el varón es mejor en otras (ojo, sin particularizar).

Pero la cuestión viene dada por el idioma, que siempre fue algo hermoso y lo quieren transformar en algo aberrante, para mí sin sentido, como pretender que una vocal terminal determine si alguien es varón o mujer. Inclusive desde el nombre del individuo, y tengo un ejemplo claro en una de mis hijas, Andrea, nombre propio de mujer en Argentina; sin embargo los familiares itálicos se maravillaban que una mujer llevara ese nombre (porque en Italia, es nombre masculino, lo cual nos indica también que el sexo no está reñido con el costumbrismo). Y es el idioma clásico, o la fuerza de la costumbre en la lengua lo que hizo perseverar nombres que no tienen nada que ver con discriminación de sexos. Y doy un claro ejemplo con mi profesión pues a mí me resultaría burlesco si alguien al dirigirse a mi persona se expresara como “el dentisto”. Tenemos entonces un claro ejemplo que no es el sustantivo sino el artículo lo que determina el género; mismo ejemplo que podríamos aplicar a “el policía” fulano o “la policía” mengano. ¿Disminuye en algo mi ‘varonismo’ porque la vocal final en la palabra que determina mi profesión, termine en “a”? Solo de pensarlo, suena ridículo. Intencionalmente usé el término “varón” y no “hombre”. Porque hombre se refiere a la ‘especie’ (la especie humana, dentro de la cual se encuentran las mujeres y los varones), es una palabra que –en realidad- no designa el género sino a la humanidad, el “homo sapiens”. Porque si en un discurso un dirigente se expresa “hombres de mi tierra” es como si dijera “humanos de mi tierra” lo cual engloba a varones y mujeres; solo que el uso, la costumbre le ha dado un valor peyorativo que induce a un complejo de inferioridad a personas susceptibles.

Filosóficamente, gramaticalmente, decir “hombres y mujeres de mi tierra es redundante e injusto, pues para ser válido hasta las últimas consecuencias que inspiran los que preconizan el cambio en el lenguaje, lo justo sería entonces decir: “hombres varones y mujeres de mi tierra” lo que llevaría, si nos atenemos a esto, a una engorrosa, interminable modificación de las frases, lo cual no solo es innecesario sino que enturbiaría la belleza de la lengua.

En definitiva y para entendernos: “varón”, “mujer” son las palabras que designan el género. En cambio “hombre” determina la especie “homo” dentro de la cual se encuentran los dos géneros, femenino y masculino – mujer y varón. Quede claro, entonces, que la palabra “hombre” no es excluyente; por el contrario es inclusiva, como podemos apreciar con otro ejemplo: si decimos “el hombre es un ser racional” ¿no se sienten acaso, incluidas las mujeres tanto como los varones? Es obvio.

Amo a las mujeres, las mujeres son maravillosas y valiosas y… ¡ojalá no dejen de ser mujeres!

 

 ©CÉSAR TAMBORINI DUCA, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA