de la serie poética: "Destellos"
LUIS ALPOSTA, poeta y escritor argentino
MIEMBRO HONORIFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA
PRESIDENTE: NORBERTO PANNONE
de la serie poética: "Destellos"
LUIS ALPOSTA, poeta y escritor argentino
MIEMBRO HONORIFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA
Remembranzas
Hay un silencio sin tregua que no cesa.
Hay un pretexto de sueños que recuerda.
Hay una mueca de soledad, disimulada en la ausencia.
Nadie pretende juzgar la sentencia del destino:
No te devolverán ni el tiempo ni las lágrimas.
Sólo la fe circundará tu perfil de serena austeridad.
-¿Quién cuidará la era abandonada, bajo el cielo yerto?
¿Quién alzará la ley obstinada, inapelable?- quizás
pensaste, tras la efímera certeza del adiós…
Y luego, irracionales, inexplicablemente,
tantas lunas se acallaron, sin medir las sombras…
Tantos espejos apagaron tu imagen de luciérnagas azules…
Cuando sordamente sonó el reloj de eternidad,
llamándote desde los recónditos ecos de la casa,
tan lejana, inmensa hoy, deshabitada de tu fuego…
Nadie puede pronunciar, en ritual conjuro,
las palabras que te respiren, que te exhumen,
que te reinventen, que te expulsen de la noche…
¿Qué haremos nosotros, mientras tanto, solitarios eternautas,
cabalgando sonámbulos sobre el lomo agrietado del planeta,
hasta el instante de retornar al origen amniótico del tiempo?
Sólo saber evocarte, desde el cristal de la memoria,
panóptico de aquellas horas que ya fueron,
alquimia de antiguas huellas que aún palpitan…
©LIANA
FRIEDRICH, poeta y escritora argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
EL OSITO DE PELUCHE
Oscarcito
era el único hijo de Clara y Daniel. El amor hacia él era casi infinito debido
a que Clara no podía tener otros hijos. El pequeño sufrió muchos trastornos de
inmunidad, pero al fin, creció bastante saludable.
Un
día, sus padres le regalaron un oso de peluche. El chico les preguntó si podía
considerar a este osito como un hermanito para él. Los padres le dijeron que
no, que podía jugar con ese juguete, que imitaba a un oso de verdad, pero que
nunca podría ser como un hermano para él. El niño se entristeció al escuchar
estas palabras y cuando estuvo a solas en su cuarto con el osito, le dijo:
-“Dicen papá y mamá que eres sólo un juguete, que no puedes caminar, que no
sabes hablar, que no puedes jugar conmigo”. “Que sólo eres un muñeco” luego, lo
guardó en una gran caja con otros juguetes…
Día
tras día, semana tras semana, Oscarcito le recriminaba a su osito de peluche:
-¡No
puedes hablar, no puedes caminar, sólo eres un muñeco tonto! - Ese día, después
de regañarle, lo arrojó contra la pared.
-¡Ay!
–exclamó el osito.
-¿Qué
dijiste? –preguntó el niño.
-Dije:
¡Ay! –respondió el osito.
-¿Cómo
es que puedes hablar?
-No
lo sé. –Contestó el juguete- Yo… sólo sentí dolor por el golpe y dije: ¡Ay!
-¿Puedes
caminar?
-Creo
que sí. –Dijo el oso- y se puso de pie dando tres pasos con algún titubeo pues
tenía miedo de caerse, según dijo. Después, se animó y dio toda una vuelta por
el cuarto. Oscarcito lo miraba con alegría. Para el niño todo estaba bien y le
parecía que la situación era muy normal.
Le
gustaba tener un osito de peluche que caminara y hablara.
-¿Le
puedo contar de esto a mamá y papá?
-No
sé… -A lo mejor ellos no te creen…
Oscarcito
salió de la habitación y corrió a contarles a sus padres que el osito caminaba
y hablaba.
Cuando
sus padres entraron en el cuarto, el osito estaba muy quieto, sentado sobre el
piso, como cualquier juguete de peluche común y normal.
-A
ver… -dijo el padre del niño- ¡Dile que camine!
En
vano, el chico lo intentó, mas el osito, permaneció inerte. Ni siquiera dio un
par de pasos. Por más que insistió, tampoco pudo lograr que emitiera una sola
palabra.
Oscarcito
creció y se convirtió en Oscar. Más adelante, se licenció en Psicología. Yo me
hice muy amigo de él. Sus padres son muy ancianos, pero viven aún.
¿Cómo
me enteré de esta historia?
Una
mañana, como tenía mucha amistad con Oscar y gozábamos de mutua confianza,
entré al consultorio sin llamar. Allí estaba Oscar acostado en el diván y el
osito de peluche le hacía preguntas mientras tomaba nota de las respuestas del
Psicólogo. Cuando entré, el oso se quedó petrificado, entonces, Oscar le dijo:
-Puedes
seguir Carlos, ya te vio.
Como
si tal cosa, el oso no sólo le siguió haciendo preguntas a Oscar, sino que, al
terminar con él, vino dulcemente a mi encuentro, me tomó de la mano con gran
muestra de cariño, me hizo recostar en el diván y me Psicoanalizó …
Norberto
Pannone ©, poeta y escritor argentino
Del
libro “Cuentos de Barrio”
DE AÑOS Y AMORES
Años que fugan en el letargo de los
días
con amigos en la luz
de los espejos,
fogones y guitarras
Amores
con estribillos de canto,
El que se alejó con las cadenas del
olvido
el que perdura en la retina del
recuerdo
Y el que vendrá a retomar la piel agitada en los silencios.
Esta noche eterna
alberga la quietud de suspiros que crujen y sentencian
Dicen de ella ,
cercana y distante
perfora las venas sedientas de amor
Y el amor retumba en la nostalgia
Y muere
como una herida breve ,
en los claveles del sol
Y éste gemido
©NORBERTO BARLEAND, poeta y escritor argentino
MIEMBRO HONORÍFICO DE
ASOLAPO ARGENTINA
LA VOZ
A los saben Escucharla…
Es terrible el grito de
hombres y mujeres y niños abusados de mil maneras; el clamor de la tierra
convertida
en basural y destrucción, que genera enfermedades,
pobreza y muerte; y el dolor de pueblos enteros
abandonados por sus hermanos…: la creación
entera sufre y grita. Pero dentro de ella, y desde Galilea,
una pequeña Voz susurra a
estos tiempos la esperanza de la liberación…
(T.a. Comentario Rom 8,
18-2 5- Liturgia Cotidiana, Edic. San Pablo Oct.´19, p. 90)
a. “La Verdad es como el agua”, dijo. Correrá, se ocultará, se ensanchará, se angostará y se moldeará hasta volverse como una paradógica sombra luminosa recostada e impúdica, sobre las faldas necias de la más apetecible y cruel de la mentiras; para luego filtrarse, de súbito y como un relámpago, por el rescoldo del descuido o el resquicio de la valentía, de cualquiera de las fuentes corruptas del (de los) Señor (Señores) de Relaciones Públicas y su pandémico, codicioso y virósico Nuevo Orden Antinatural…”
“Porque Aquel que los creó sin ustedes, no los salvará sin ustedes, hombres libres pero de poca fe… Más todo el que sea de la Verdad…”, continuó diciendo, “… escuchará mi Voz, Yo seré su Señor y tesoro en las alforjas de sus labios, emergiendo desde lo oculto y ahora develado en sus corazones… Que ya no lo serán de piedra sino de carne y huesos redimidos… Escucharán mi Voz, pero no de antiguo como un trueno, sino como los arpegios de una flauta[2] y se librarán así -en un jordánico diluvio bautismal[3], donde no será el Mar Rojo sino el Río Jordán el que se abrirá a sus pasos- del insensato poder del Ateo Impío, del Dragón dormido y de la Bestia encriptada, y su Gran Ídolo plastificado y coronado mortalmente de sangre justa e inocente... Y cuando el Ídolo caiga, proferirá un gran grito de espanto al ver, demolido, su narciso poder financiero de barro, hambre y fuego; y quebrado para siempre el tétrico Círculo Vicioso de los Tres Demonios que lo edificaran, disueltos todos (de una vez y para siempre) en los morbosos confines de la Supra Nada”…
b. Luego, la Voz hizo silencio y pareció que el mundo se evaporaba… Que el mundo entero dejaba de latir, mientras ellos, los Errantes elegidos, los convocados para escuchar e interpretar por medio de la Voz, el crucigrama del Verbo vuelto palabra llana, se postraban ante el lampo de su fantasmal figura de arcángel, alzando los ojos al cielo como hipnotizados por el esplendor de la Verdad Humanizada, que parecía estar suspendida en vilo por aquella Columna de Nubes donde restallaba un enigmático, radiante Sol de Justicia… Y desde aquellas alturas imaginarias, abierto los oídos al susurro delicioso de su boca aramea, le escucharon ordenar, con el portento de su divina majestad y haciendo conmover los cimientos del Monte sepulcral que los rodeaba, el grito potente de liberación que tanto esperaban escuchar: “¡Lázaro, amigo! ¡Ponte en pie y sal fuera!”[4]
… Y Lázaro, abandonando los lienzos, perfumes, ataduras y flaquezas de una joven e inesperada dormición, resucitó… Revivió. A la carne y al espíritu, como alter ego de su Adán Redentor, revivió. Y María dio gracias… Y Marta lloró… Y todo el humilde pobrerío del pueblo de Betania, festejó… El Nuevo Orden (otra vez Natural, estaba en marcha, y la historia humana volvería para muchos a comenzar… (Aunque, sin dudas, y como estaba escrito en el Libro de las Pruebas de la Vida, el Gran Hermano personificado por la Tenebrosa Trinidad del Señor (Señores) de Relaciones Públicas, lo volviera –volvería- setenta veces siete, a intentar…).
c. De todos modos, y nuevamente ahora, entre lágrimas y sonrisas como quien siembra y cosecha, algunos buenos escribas dijeron, no sin saber la suerte mártir que les esperaba, que en mismo instante (inaudito para su humana credulidad y sin saberlo obrando bajo el signo del apóstol Mateo, el Dudoso), otras tumbas de justos esperanzados en La Venida, cavadas en la misma piel de aquel Tabor sagrado (que luego llamarían “de la Transfiguración”), se conmovieron también; pero no se abrieron todavía…
… Lo harían cuando un manso aunque terco israelita, fuera por otros sacrificado y ungido –como rey de los judíos- en un trono de Cruz de enclavado madero -predicho por la Reina de Saba y oculto en las vísceras de la tierra por el Rey Salomón, y surgidos a su debido tiempo de misión a cumplir, al excavarse el sitio elegido para zanjar la piscina de Bethesda- y donde moriría a la carne de ferviente Galileo, para renacer (de una vez y para siempre), como un viviente y hasta eucarístico Nazareno providencial… En tanto el agua surgente de su costado abierto y mortificado en sangre –atravesado por una pérfida lanza romana-, daría curso y caudal al jordánico diluvio bautismal vaticinado, que vencería a la Impiedad, al Pecado y a la Muerte, esto es, al Ateo Impío, al Dragón dormido y a la Bestia encriptada, y su Gran Ídolo plastificado y coronado mortalmente de sangre justa e inocente...
MIEMBRO
HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
Noche encantada
Encantada noche llena de
placer,
muy callada, triste y
pensativa,
sola entre la bruma del
atardecer
cuida tu mi sueño de
cautiva
.
Noche gris saturada de
luceros,
de estrellas, soledades y
desvaríos,
que cubres de fantasmas
los senderos
y de ilusiones los sueños
míos.
Noche eclipsante que te
devoras
el tiempo con rapidez
asombrosa,
los días, los minutos y
las horas
eres pasajera como
fragante rosa
Noche ensortijada tan
soberana,
que duermes nuestras almas
un instante,
eres cual delicada campana
siempre legendaria y
elegante.
Medellín febrero 01 de
2020
©Olga Hernández Osorio, poeta y escritora colombiana
MIEMBRO HONORÍFICO DE
ASOLAPO ARGENTINA
Higiene
Libro abierto sobre el mármol
indicaba
de la higiene los axiomas
rutinarios
caracteres simplemente
panfletarios
para quien, indiferente,
agonizaba.
Él no supo que la higiene
es otra cosa,
más allá de lo que el
cuerpo necesita,
embotado, su cerebro nunca
hesita
ante cumbres de una vida
más hermosa.
Porque nadie le enseñó que
libaciones
y denuestos son amargas
sensaciones
que la mente carcomiendo
van de prisa;
¿de qué sirve que ande
siempre acicalado,
si por dentro va muriendo
envenenado,
incapaz de regalar una
sonrisa?
©VÍCTOR VELÁZQUEZ, poeta y escritor uruguayo
MIEMBRO HONORÍFICO DE
ASOLAPO ARGENTINA
Alejandrino
Resbalé por correr
en mi refugio austriaco
azotando al poema de
Góngora y Quevedo,
del soneto
barroco me pregunté muy quedo
¿De dónde su nobleza?
¡Si. Me importa, destaco!
.
Sinónimo de choques,
tramado, nunca opaco
real e irreal arte
en su pasional credo
también Lope de Vega
en conceptismo ciego
cual culterano juega
en perspicaz arrumaco.
.
Relieve, exagerada
caricatura humana
estética y
valía metafórico escrito
retórica y antítesis, con
sátira se hermana
.
Por el Romanticismo la
admiro y aquí cito:
en su hojas
Guatemala, en versos engalana,
importante y
notable; de lirismo exquisito
.
.
“Hombre de Maíz,
2009”
Guatemala, C. A.
MIEMBRO HONORÍFICO DE
ASOLAPO ARGENTINA
Rapa Nui
Sol implacable sin piedad
iluminando
ese camino rojo que
asciende y baja
por la isla hacia ruinas
de colosales
estatuas que ahora lucen humilladas.
Manutara: pájaro
enigmático y mágico
volando sobre aguas de
azul intenso.
Alucinación de naufragios
ignorados
por la historia, aprobada,
de los hombres.
Invitación a entrecerrar
los párpados,
atendiendo al verde de
pastos ralos,
hasta hallar a los
antiguos recorriendo
rocas donde los misterios
palpitaron.
Cultura oculta, invisible,
en grutas negadas,
entonces habitadas por
aquellos seres
capaces de transmitir amor
usando telepatía.
Hanga
Roa (Isla de Pascua), 24 de febrero de 1991
©ANTONIO LAS HERAS,
poeta y escritor argentino
MIEMBRO
HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA
de la serie poética; "Destellos"
LUIS ALPOSTA, poeta y escritor argentino
MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA