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sábado, 8 de noviembre de 2025

VIVIR ES UN SUEÑO SINGULAR Y ESPERANZADOR: !-ES VIDA-! Floreal Rodríguez de la Paz - Alcoy, Alicante, España

 




VIVIR ES UN SUEÑO SINGULAR Y ESPERANZADOR: !-ES VIDA-!


*  Y somos capaces hasta de saber despejar todas las memorables esperanzas, demostrando siempre que “la Vida” es precisamente eso ‘El Gran Sueño’. Aunque “¡nada fácil Vivir!”. Se trata de entender y reflexionar sobre este gran prodigio de la Naturaleza: ¡Sólo importa Vivir! Lo demás forma parte del Sueño aludido. Y es que no tiene sentido si vivimos no siendo “soñadores”. Hay que despertar; hay que levantar bien alto, lo que debe ser ‘el futuro, que, es luego, después de todo lo conocido, con certificado de vendetta’ -de otros contornos en el tiempo de las costumbres. Esa circunstancia, por la que solemos pasar, pone al descubierto la voracidad de cuanto se suele acreditar, sobre todo al referirse a la conducta de los diseñadores de leyes; diseñadores de otras costumbres maleantes; siempre activas en las formas de seguir caminando, mientras estamos dobernados por sistemas, de lujos lucrativos.

*  Y eso que “para gobernar”, sólo participa, de manera insultante, la falsa promesa de pretender enmascarar lo tristemente imposible de cumplir; cuando menos desde la idea de saber conservar “el criterio ético” de los ciudadanos que, nunca son responsables del fracaso político; o del fracaso conmovedor de la conciencia, si es que logra estar liberada de los prejuicios personales. “Vivir Soñando no es lo mismo que vivir en un Sueño”. Al Soñar tenemos un mundo diferente, sobre lo que se suele vivir; con sobrada maestría, en la destreza. Es decir; por compleja ‘que se vea la realidad del momento más cercano’; en general, pasa la costumbre por los escenarios más sorprendentes: unos son de verdad y otros, solamente una aproximación ‘a la escenografía teatral, del ejercicio diario, que toca despejar, con acelerada forma, para poder entender lo que sucede tan cerca de todos”.

*  La Esperanza “no esa más” que un revulsivo social, desde donde ‘casi nunca’ se encuentra lo imaginable; por aquello que soluciona el torpe y sinuoso revés; porque no es verdad que, ‘la esperanza’, sirva de algo; mientras todo es zozobra y, tal vez ‘fracaso irreversible’. Pero, sin embargo, suele creerse que “la Esperanza”, es la solución; ¡pero se desconoce su por  qué! ¡Ni se sabe hasta dónde se puede alcanzar “su logro”, para poder certificar, lo excesivo en ¡tanta imaginación ‘al uso! Si contabilizásemos lo importante del ejemplo cuestionado ‘aquí mismo’; seríamos otra cosa inmediatamente, pues los Seres Humanos, incluyéndolos a todos, puesto que pierden demasiado vaticinando, desde las costumbres permanentes. Y  los Valores deciden “saber Vivir”; aunque se suele alardear,  -igualmente-, dominando el equilibrio social, al que siempre estamos obligados a defender.

*  Qué gesto, ¡más infantil, imposible! Siempre está para lanzarlo, aunque se sabe bien, que ‘en ese juego de palabras’, no se cumple otra cosa, que manifestar cierta debilidad, por aquello que jamás será de los medios sociales; donde siempre estamos comprometidos. Y viene resultando cómico, aquello de que “La Esperanza”, es lo último que se pierde. ¡Menudo disparate! Porque es cierto que presentimos ciertos Valores, a los que terminan siendo vulgarizan tes; confundiendo la finalidad, con las naturales formas de decir algo, “sin decir ‘nada concreto”. En el estridente sentido del caso, queda patente, sobre todo, de lo sencillo que resulta, perder el tiempo, envolviendo “el placer de la Esperanza”, en tiempo perdido; por mucho que se pretenda certificar, el Valor intrínseco, de la Esperanza; porque es verdad que no se alcanza, por mucho esfuerzo que se aventure. El truco utilizado “por conseguir Esperanza”; viene a corroborar la diferencia que hay entre la ‘esperanza’-‘desesperanza’. Siendo verdad que “el Sueño”, sólo tiene su propio atractivo, siempre y cuando, se considere exclamación furtiva. ¡Pues nada aporta! Que pudiera ser alcanzable, aunque el más allá, del término ‘esperanzador’, se lograse resolver, el “Soñado Sueño”, cuestionado, por activa y por pasiva. En lo ‘humano’, desde luego, la más destacada de todas ls expresiones, es, sin duda; la tan cacareada palabreja de la ‘esperanza’. Y ¡por qué! Muy sencillo ciudadanos de todos los ‘universos sociables’. Recurrir a ese ‘grito -sobre la esperanza-’; es tanto igual que pretender despejar lo que sucede entre “los absurdos” registrados, sobre todo especulativos, “entre ser Rico o Pobre”; -¡nada tan sorprendente!-. Como bien cierto es que se puede certificar; si se considera, con formas democratizadas; que las miserias sociales, propias de equivocada gobernación, se proponen despejar las formas locuaces, abundantes en exceso.

Octubre de 2025

NO TIRES PIEDRAS EN EL MANANTIAL DONDE HAS BEBIDO”

 

 

FLOREAL RODRÍGUEZ DE LA PAZAlcoy, Alicante, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


LOS PAYADORES Y SANTOS VEGA - El Payador - César Tamborini Duca - León, España

 









autor de la imagen: Jorge Marí

LOS PAYADORES Y SANTOS VEGA - El Payador

En primer lugar conviene reseñar esquemáticamente en qué consiste, o mejor dicho explicar algunos términos correspondientes a este género lírico-musical. Que seguramente es heredero de los trovadores del Mester de Juglaría y, al prestar su vocabulario español arcaico al Mester de gauchería hizo posible el arte payadoril. No podemos obviar que el lenguaje de los gauchos, al que se incorporaron vocablos del mapudungu contribuyeron a engrosar el vocabulario del Mester de Lunfardía.
PAYADOR ejerce un difícil arte, improvisar en público, creando sus versos con el acompañamiento de la guitarra.
CONTRAPUNTO: es el encuentro de dos payadores
LA RUEDA: es el encuentro de varios payadores que se alternan en sus intervenciones.
COMPUESTOS: son versos MEDITADOS que fueron -ocasionalmente- escritos en hojas sueltas
CONCERTADOR: rimador. Para el gaucho, lo fundamental del verso era la rima, ya que la medida era naturalmente armónica gracias al oído musical de los payadores.
Dentro de la poesía improvisada que recita el payador acompañado invariablemente por su guitarra, hay que considerar la métrica y la variedad de temas, como también sus estilos en el canto y la ejecución del instrumento, puestas al servicio de las distintas modalidades de cada protagonista.
Métrica: en los contrapuntos se acostumbra a usar la décima en octosílabos por milonga, aunque los payadores experimentados improvisan en distintos metros. .
Temática: ¿cuáles son los temas acometidos en este género payadoril? Podemos decir que TODO lo imaginable: canta a las estaciones, al amor, a la naturaleza, a los aspectos sociales y políticos, a los fenómenos atmosféricos, a la amistad, a la fauna y la flora, a la historia, al transcurrir del tiempo, al trabajo, a la honradez, al amor filial.

 Beatriz Seibel en su antología EL CANTAR DEL PAYADOR lo explica así en la página 30: Expresan con vigor sus ideas políticas y sociales: la adhesión al radicalismo de Ezeiza y Bettinotti, o las ideas libertarias de los anarquistas como Martín Castro o Luis Acosta García, aparecen en sus versos, en tiempos en que no era tan peligroso escribir libremente lo que se pensaba.

¿Y la guitarra, complemento indispensable para el payador? Pablo Sainz Villegas, concertista de guitarra, la define así: La guitarra es el instrumento más democrático, un puente entre lo popular y lo culto.

Una de las características del payador es opinar, dar su propio parecer en las cosas que pregona en su canto. Ya lo decía José Hernández en su MARTÍN FIERRO: …Yo he conocido cantores /que era un gusto el escuchar / mas no quieren opinar /y se divierten cantando;/ pero yo canto opinando / que es mi gusto de cantar.
Si mencionamos a Hernández ¿cómo no hacerlo con Rafael Obligado, en su personaje mítico, SANTOS VEGA? Esos versos que escuchamos desde la escuela primaria, y memorizábamos para recitarlos …Cuando la tarde se inclina / sollozando al occidente, / corre una sombra doliente / sobre la pampa argentina…
Lo podemos escuchar, aunque con otras palabras, en LA PENA DEL PAYADOR, cantada por Julio Sosa:

Si recordamos al payador más mítico de la historia -real o imaginario- veamos la versión que sobre él nos proporciona Fernando Sánchez Zinny en un importante diario argentino en su RINCÓN GAUCHO:



  imagen: Jaime Correa Deulofeu

OTRAS DOS VERSIONES SOBRE SANTOS VEGA ENRIQUECEN LA HISTORIA


Uno de los relatos detalla el encuentro con Trillería, «paisanito sencillo» que habría sido su vencedor
Santos Vega es el único personaje realmente simbólico nacido en este retazo del mundo. Su significado es claro y no requiere demasiados comentarios: hubo una edad de oro y una plenitud sin límites, pero para lograr «poner en acto» nuestro destino era necesario renunciar a ellas y encarar el trabajo que simultáneamente es esclavizante y liberador. Consciente o inconscientemente, Rafael Obligado vino a recrear con palabras y códigos criollos la parábola de Adán, quien sólo se convirtió en hombre cabal al ser expulsado del Paraíso y adentrarse en las penurias que definen al hombre. Por eso en el poema lo malo (la desdicha de Santos) es a la vez lo bueno y se llama «Progreso», con mayúscula y todo.
Que es, asimismo, el demonio y en las perplejidades que esa duplicidad en el sentido de lo que nos ha venido sucediendo es posible que vayamos a seguir embrollados –nosotros, los argentinos– todavía por un buen rato. Aunque hay otras versiones sobre lo que pasó con Santos Vega, consignadas en testimonios de compilación folklórica, cuando era posible obtenerlos, por continuar aún vivo en las consejas populares el recuerdo legendario del gran payador. Hay uno de Ventura Lynch, padre de ese tipo de investigación entre nosotros, quien a comienzos de los 80 del siglo XIX se explayó sobre el hábito campero de payar. Al respecto le contaron que Santos Vega, yendo «de triunfo en triunfo», un día pasó al sur de la provincia Buenos Aires, única región donde no era conocido.
Llegó a una pulpería y se retiró a un rincón con ánimo de descansar. «Un grupo de gauchos que ahí copaba de lo lindo, miró con desprecio la humildad del forastero. Entre ellos un negro altanero, mentao de malo y reconocido el primer payador de la comarca», se propuso molestarlo. «Tomó la guitarra, preludió un cantar por cifra y le preguntó «quién era, de a’ónde venía y pa dónde iba». Vega pulsó su guitarra y respondió: Yo soy Santos Vega,/ aquel de la larga fama. Payaron tres días y tres noches, hasta que al fin, habiéndose entrado en temas religiosos, el negro, cercado, estalló o reventó, porque en realidad era «el mesmo diablo en persona», final muy semejante a cierta versión correntina en que Santos Vega se impone a Mandinga y hace explotar «La Salamanca», que era su escondrijo.
Veinte años más tarde, Roberto Lehmann Nitsche halló que en los pueblos bonaerenses del Norte la fama del payador se eclipsaba ante la de un tal Trillería, quien sí habría sido su vencedor. Relata que Vega, después de vencer al diablo pasó a esa zona buscando con quien medirse.
«Llegó una noche a un baile donde estaba Trillería, paisanito sencillo del que nadie se ocupaba.» Santos Vega hizo el reto de práctica y Trillería «sintió arder la sangre…» Arrancó la guitarra a uno de los cantores y contestó arrogante: Venga esa maula/ que yo me le he’ afirmar. Dos días con sus noches se habría payado en esa ocasión, hasta que Santos Vega rompió su guitarra declarándose vencido. Y comenta el sabio alemán: «Esta contra tradición, que ha invadido los pueblos del Norte, fue inventada por los cordobeses, con ánimo de desvirtuar la tradición del gaucho porteño»

Prestigio resguardado
Sea o no verdad eso de que cordobeses «ladinos» urdieron una patraña con la intención de desmerecer a nuestro sumo payador, lo cierto es que por alguna razón oscura corría, muy desde el comienzo, la especie de que Santos había sido vencido, sin que, curiosamente, ello comprometiese su indiscutible y arquetípica preeminencia en el canto y en el contrapunto. Pues cabría creer que si un gran payador es superado por otro, éste pasa a ser el primero, pero no ha sido así en el caso que tratamos, con independencia de que el vencedor fuese el diablo o el «paisanito» Trillería.
Ahora bien, esa historia de la derrota de Santos Vega no la traen los entusiastas iniciales –Bartolomé Mitre e Hilario Ascasubi– y tampoco está en lo de Ventura Lynch, y, sin embargo, es algo que ha prendido y que según el testimonio hallado «en el norte de la provincia» circulaba quizá desde antes de que Rafael Obligado hubiese tramado sus décimas.
Pero al narrarse el triunfo de Trillería no pareciera que hubiera estado en juego sino una primacía en inspiraciones y destrezas. Lo sustancial del aporte de Obligado fue el de relacionar el resultado de esa payada con las transformaciones portentosas que en su tiempo –no en el del hipotético Santos Vega– se registraban en nuestro ámbito clásico de payadas y payadores, y en el de ubicar esa idea en la cercanía de un símbolo supremo de la cultura que compartimos. Por ahí y casi sorpresivamente, lo que parecía ser mero cotejo de verseadores se sublima mediante la contraposición de dos actitudes ante la vida.
Fernando Sánchez Zinny para La Nación 12 de noviembre de 2011

Santos Vega. Mitre. En el diario La Nación del domingo pasado (¡), en su sección El Campo, una nota que nombra a B. Mitre y dice que habiendo recorrido la Pampa y llegado al famoso tala, (árbol donde fue a morir Santos vega, según el relato), quedó impresionado y escribió “Armonías de La Pampa”. [Creo yo que ese ‘La Pampa’ -pese a La con mayúscula- no se refiere a la provincia de ese nombre, sino a la llanura pampeana].

En el Martín Fierro hay un episodio del menor de los hijos de Fierro que quedó bajo la tutoría del Viejo Vizcacha, un personaje lleno de vicios que es ladrón, desconfiado, oportunista, avaro, que le da consejos de acuerdo a su peculiar manera de entender la vida; se los brinda en estrofas octosílabas como la siguiente:

«Vos sos pollo, y te convienen
Toditas estas razones,
Mis consejos y leciones
No echés nunca en el olvido—
En las riñas he aprendido
A no peliar sin puyones.»

EL VIEJO VIZCACHA (Relato)
Esto me lo contó en los pagos del Tuyú un gaucho que como tal se conocía toda la llanura pampeano-bonaerense y parte de su gente. Se llamaba Prudencio Laguna, pues sus padres quisieron homenajear con su nombre al patrón, don Prudencio Rosas, en cuya Estancia se desempeñaban cuando nació.
El Viejo Vizcacha se llamaba Francisco Bramajo y había sido Mayordomo en la estancia “Las Víboras” que perteneciera al otro Rosas, don Juan Manuel, y sus primos los Anchorena; pero después de matar a su mujer se convirtió en un solitario ermitaño, habitando un rancho que por su abandono era más bien tapera.
“Llegué con la tropilla de paso para Chascomús; una de las yeguas rengueaba y al viejo lo habían ponderado como “sanador”. Salió a mi encuentro caminando como los loros, por su costumbre de estribar entre los dedos, que apoyaban en un nudo donde terminaba el ación, invitando a sentarme a la sombra de un paraíso, del que colgaba una jaula con un mirlo que emitía algunos sonidos y era la estampa del viejo: plumaje negro como su alma, y el pico amarillo como reflejo de su envidia; porque el viejo era mañero, envidioso, de carácter hosco y la suciedad y abandono que trasuntaba era el espejo donde se contemplaba su alma”.
“Se puso a tomar mate –me siguió contando Prudencio- pero no le acepté el convite por ciertas cosas repugnantes que hacía, seguramente con la intención que yo no lo aceptara; y mientras charlábamos hacía dibujos en el suelo apisonado de tierra, con un palito.
Entonces dijo Vizcacha que “estando de paso en el Azul y habiendo fiesta, me acerqué adonde se disputaría una cuadrera. ¡Si viera los fletes que había! El ‘tostao’ de Rosendo y el ’oscuro’ del vasco Aldasoro copaban la atención de la paisanada y las apuestas eran considerables. Yo me jugué todos los grullos al parejero de Rosendo y cuando llegué de regreso a “Las Víboras” le asiguro que en el tirador no me cabían más patacones”.
“Yo la quería a mi china, ¡vaya si la quería! Pero cuando pasó el turco Salomón con su carromato vendiendo ropa y chucherías y me pidió dinero –sabiendo lo que yo había ganao en las cuadreras- para un corte de género, me negué sólo para hacerla renegar, vea, porque ansí enojada era cuando más linda se ponía”.
“Al día siguiente le pedí me cebara unos cimarrones mientras yo sobaba unos tientos. Asigún creo lo hizo a propósito para vengarse por lo del turco: me dio un mate frío. ¡Pa’ qué mi amigo!, la crucé de un talerazo con tan mala suerte que cayó golpiando la cabeza con una piedra. Y áhi nomás se me murió. Dejé todo, abandoné el mundo, y aquí me tiene sin ningún interés por lo que pasa en la vida”.
“Mientras el viejo seguía mateando sus cimarrones, reemprendí la marcha con la yegua todavía rengueando –aunque por pocos días- pero con unas ganas tremendas de llegar al próximo puesto o poblado para disfrutar unos mates. Eso sí, cebados con educación”.

Premiado con DIPLOMA MENCIÓN DE HONOR por la Dirección de Cultura de Venado Tuerto (provincia de Santa Fe, Argentina) en el Concurso Nacional de Narrativa “DÍA DE LA TRADICIÓN”

CÉSAR J. TAMBORINI DUCA – León, España
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

Académico Correspondiente para León
Academia Porteña del Lunfardo
Academia Nacional del Tango


sábado, 1 de noviembre de 2025

APARIENCIAS - Marian Muiños, España











APARIENCIAS


Palabras que se disfrazan en la penumbra:
hábil embozo bruno se escapa como el aire.

Sueños raros que cumplen años sin cumplirse:
nimbos azures de vapor se desploman fatuos.

Recuerdos en el umbral de tantas penas:
arduos y azarozos temen y atormentan.


Del libro “De paso por el mundo” 2024


MARIAN MUIÑOS – España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

DISLOCADA - Germain Droogenbroodt - Altea, Alicante, España

 








DISLOCADA


No siempre la vida es

lisa y sin arrugas.

A veces es turbulenta o dislocada

un reloj de arena cuya arena

ya no sabe a dónde ir

y el camino no encuentra

dirección ni sentido.


Del libro “Reflexiones poéticas”



GERMAIN DROOGENBROODT – Altea, Alicante, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

ACERCA DE “EL IRLANDÉS” – Luis Alposta – Buenos Aires, Argentina

 







 

ACERCA DE “EL IRLANDÉS"


Brendan Behan nació en Dublin el 9 de febrero de 1923
Dramaturgo, poeta y escritor irlandés.

Militante activo del IRA, a los dieciséis años fue arrestado en Liverpool y sentenciado a tres años de prisión por intentar volar un buque de guerra inglés.

Ya en Irlanda, en 1942, fue sentenciado a otros catorce años de cárcel por el intento de asesinato de dos detectives en el funeral de unos compañeros del IRA. Al salir del penal se le encarga la misión de rescatar a un compañero de armas de una cárcel inglesa y, en 1947, lo encontramos en la prisión de Manchester, cumpliendo nueva condena. Las experiencias de la prisión fueron la principal fuente de inspiración de su obra literaria, y es, precisamente, en esa cárcel donde empieza a escribir poesía, cuentos, teatro, novela. También comienza a beber desaforadamente, un hábito que lo acompañará el resto de sus días.

Amado y vituperado; sus libros están llenos de canciones, de risas, de borracheras, de pubs, de viejas poesías irlandesas, de tradiciones.

Behan muere el 20 de marzo de 1964, a los cuarenta y un años de edad, en un hospital de Dublin, enfermo de cirrosis.

Cuanto se ha dicho acerca de él me motivó a escribir estos versos, a los que el “Tata” Cedrón les puso música.

LUIS ALPOSTA Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA












EL IRLANDÉS

Me llamo Brendan Behan
el último de los malditos
que aunque somos pocos
somos los más prohibidos.
Nos leen en velatorios y bodas
y en todos los presbiterios,
y los libreros a escondidas;
no corréis ningún peligro.


A su memoria.

En viejos bodegones
su recuerdo pervive.
Fue un poeta ocurrente,
un hablador sublime
de voz ronca y pastosa,
cantor sentimental…
Siempre dispuesto al trago
y proclive a pelear.

Juerguista y generoso.
Gastaba su dinero
como al estar de alcohol
lo gasta un marinero.
Despreciaba a la yuta,
y hoy al brindar por él,
están los que comentan
que escribía muy bien.

Pero también hay otros
-personas respetables-
que dicen con desprecio
que era un ser deleznable.
Que era sólo un desecho,
una lacra social;
un bufón sin talento,
rico en obscenidad.

Se fue entre whisky y whisky
mientras armaba un faso....
Pero están los que cuentan
que ya puesto en la mira
murió a manos de un tira
que le metió un balazo.


Las dos versiones son válidas.

Luis Alposta (8 / 2 / 2006)                                                                                                                      

"El Irlandés" - Letra: Luis Alposta

Música: Juan Carlos "Tata" Cedrón 

Canta el "Tata" Cedrón

Click: https://www.youtube.com/watch?v=SbW1kka0sKo&t=12s


NÓMADE - Antonio Las Heras - Buenos Aires, Argentina

 









NÓMADE


Atreverse a conceder la necesidad
de hacer esos viajes, anhelados,
que llevan a recorrer ríos y llanuras
que no están en la geografía dibujada
sino dentro de tu propia persona.
Sitios internos, creados por tu mente.
Palacios intuidos. Notables seres.
Laberintos. Entramados. Señales.
Evolucionar es no estar en el mismo lado.
Trasladarse, sin saberlo, hacia la luz
que muestra aquello que en ti está dispuesto.
Nómade. Siempre nómade. Tu espíritu.
Tu pensamiento. Tus deseos y sentidos.
Nómade. Que tu alma sea de nómade.



ANTONIO LAS HERAS – Buenos Aires, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

 


ÁFRICA DUERME… Adrián Néstor Escudero - Santa Fe, Argentina

 





 





ÁFRICA DUERME…

África duerme…
Más allá de la prisa de su aldea rutinaria,
aquella donde se modeló la más bonita
criatura cuyo donaire canceló luego
los flashes de las cámaras fotográficas
del mundo entero, África duerme…

Duerme, en tanto vela el sueño inquieto
de Nyakim Gatwech un orgulloso mastín
tibetano que protege a su amada niña Reina
de la Oscuridad, mientras yace poseída
por sueños de libertad y belleza,
como un ángel cobrizo envuelto en las
delicadas fibras de su terso manto cárneo.

Ello, en tanto posa, en plácida cabellera,
la natural suavidad de una solitaria
y morena Piedra del Sudán natal, himba
de un trono encantado que, en metafísico
vuelo la enrola, después del paso enhiesto
por los ancestros de Namibia y surcando
aguas del Atlántico, junto a la Caracas latina
y a su obsequiosa fama de poseer, también,
a las mujeres más hermosas del mundo.

Sí, y su ofrenda nativa para ellas la encontrará
en las insignias solemnes de su Continente
sufriente y animoso, explotado y liberado
por altivas y caleidoscópicas banderas
cuyos tejidos acogen el orgullo congregado
en la excelsa feminidad de Etiopía y Somalía,
de Sudáfrica y Nigeria, de Kenia y Ghana,
de Eqipto y Angola, de Marruecos y Zimbabue.

Entonces, África despierta…


ADRIÁN N. ESCUDERO - SANTA FE, ARGENTINA

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


Nyakim Gatwech, nacida en Etiopía en 1993 y establecida en Estados Unidos huyendo en el año 2007 de la guerra en Sudán del Sur. Fuente: Quién es Nyakim Gatwech: la modelo que se ha hecho viral en redes y es conocida como la 'reina de la oscuridad'



 

PLEGARIA PARA LA HUMANIDAD - Ceferino Daniel Lazcano - Olavarría, Buenos Aires, Argentina

 












PLEGARIA PARA LA HUMANIDAD


Allí donde reine el caos, brinde esta pluma un parecer
que sea el entendimiento, un faro que alumbre el ser.

Desde lejanos y oscuros tiempos, los hombres y las mujeres
prosperaron, fracasaron, odios bordaron, sombra, luz, placeres.

El progreso pareció una flecha hacia el futuro…
hoy su revés ha encontrado: el progreso es hoy oscuro.

Tanto se extinguen especies, lenguas, culturas, imperios
cae el bien, asciende el mal. Como un profundo misterio.

Guerras en el siglo XX, paz armada, conflictos y la pandemia
para dominar, nuclear, como un millar de epidemias.

Valen el oro, diamantes, petróleo, litio y gas, que al suelo contaminarán
pero no vale el llanto de un niño pidiendo pan

Si al dominar nos matamos; si al matarnos, nada queda:
¿Es inteligente el ser, o vale su filosofía una gastada moneda?

Es oscuro este presente: dominar es pisotear; aquí y en todo el mundo
una plegaria elevo, inútil y heroica, como el peso de un segundo…
quietos sean los misiles, ya no hay tiempo, y que la calma nos lleve a un lugar fecundo.


CEFERINO DANIEL LAZCANO – Olavarría, Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO DIRECTOR REGIONAL DE ASOLAPO ARGENTINA

DOCE CUERDAS - Carlos Penelas - Buenos Aires, Argentina

 







DOCE CUERDAS


"Tus guantes
puestos en la punta de tu cuerpo de ardilla
y el punch de tu sonrisa".
Nicolás Guillén

En estos días comprendí aquellas voces,
aquellas noches despertando un milagro;
la fatiga, el destino, los libros, lo aleatorio.
Revivo caminatas con mi padre,
la sombra imprecisa del sombrero
entrando al Luna Park entre la muchedumbre.
Nombraba a Julio Mocoroa - el bulldog platense -
la fugitiva vida en sus pies, la técnica notable.
Detallaba el estilo y la elegancia,
un boxeador distinguido, reiteraba. Como nunca había visto
repetía mirando un cuadrilátero en las nubes.
Tal vez era una manera de convocar fantasmas,
un ademán sutil de nombrar a los griegos.
Citaba a Arthur Cravan, a Magaldi, a Kid Charol.
Mencionaba a Pedro Quartucci, decía Gene Tunney.
En la plaza, en los cafés o en los tranvías
pronunciaba Orsi, Ravaschino, Seoane, Lalín…
Y de pronto aseveraba: Mocoroa,
Alvear y Tagle, las fintas, la revancha
que la fatalidad de los hados impusieron.
En la popular vibraba recalando cigarros
al descubrir el oficio del hombre en el espejo,
oteando las sogas, lo voraz, el esquive.
Solía acordarse de un directo de izquierda
y un cross de derecha.
Entonces se abrían los brazos en el clinch
con dones otoñales y su beso en mi frente.
A lo lejos la delicadísima luna
es una mitología intemporal que huye con brusquedad
evocando otras cosas comunes:
un abismo, un jab y la evidencia imponderable
del amanecer que pasa como el río.

Buenos Aires, 24 de octubre de 2025

CARLOS PENELAS –
Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORIFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


EL PERDÓN - Yamandú Rodríguez - Uruguay

 












EL PERDÓN


Son las cinco de la tarde en un pago de leyenda.
A estas horas el ombú, se saca el poncho violeta
y lo tiende sobre el suelo curtido de la tranquera.
No pasa una virazón.
El patio se recalienta
con un brasero ‘e malvones, prendido no bien clarea,
a donde las ponedoras van a pintarse las crestas
y casi siempre murmuran su rosario las abejas.
El rancho es de palo a pique.
Parece que jué carreta;
porque entuavía se ven entre los yuyos dos ruedas:
una es la boca del pozo y la otra, la manguera.
Dicen que todo era dulce: el agua, el techo y la dueña,
una viejita muy blanca, que dejó viuda la guerra
con cuatro hijos varones…y se echó esa cruz a cuesta.
Sus manos son un milagro de amor, porque sale de ellas
tierno el pan del amasijo, tibia la leche que ordeña,
blanco de espuma el mantel en el altar de la mesa,
donde esas manos bendicen la caridad de la cena
con la hostia de la luna azulando la cumbrera.
Esas manos día a día, sacan calor de la rueca,
pa’ antibiar cuatro pichones que desplumó la pobreza.
Y esas manos de la madre, con diez palitos sin juerza,
van haciendo cuatro gauchos a rigor de potro y sierra.
Si alguna vez se enojaba con un gurí, siempre ella,
antes de cerrar la noche, le dio la mano derecha
para que él se la besara con un “¡perdoname vieja!”
Nunca se pudo dormir con un hijo en penitencia.
Y esa tarde, el más muchacho, estando solo con ella,
olvida la ley de Dios, levanta un puño y golpea
el pecho de aquella madre, que es un santa de güeña.
A’i no más monta a caballo dejándola cáida en tierra.
Y a la oración, cuando güelven los cuatro para la cena,
está el fogón apagao y hay un frío de tapera…
-¡Mama!- Naide responde.
Temblando ya, la campean.
Como buscan a la altura del corazón, no la encuentran;
porque la madre está allí, pero sobre el piso: muerta.
Los cuatro mozos de luto, al campo santo la llevan.
Pesaba tan poco en vida…y aura no pueden con ella.
Doblan por las cuatro puntas aquél pañuelo de tierra
Caian unas flores de yuyos…se santiguan…y la dejan.
Al otro día un vecino, al pasar por allí cerca,
avisa que a la finada le quedó una mano ajuera.
¡Cómo! Se miran los cuatro y ninguno malicea,
güelven, le cubren la mano y pa’ mejor protejerla
Rodean la sepultura con un corralito ‘e piedra.
Y la misma tarde, un hombre que cruza con su caballo
les dice que vio la mano otra vez a flor de tierra…
Entonces, al más muchacho, le habló al ‘oido la conciencia;
porque se puso ‘e rodillas en el corralito ´e piedra,
bajó la frente y llorando, pa´ que la madre l´ oyera,
como cuando jué gurí, dijo: “Perdoname, vieja”.
Cubrió de besos la mano…después la cubrió de tierra…
Y como salía solo pa´perdonar la ofensa,
dende la tarde del beso ya descansó bajo tierra…
Y naides más vio la mano de la madrecita güena,
que nunca pudo dormir con un hijo en penitencia.



YAMANDÚ RODRÍGUEZ
- Uruguay