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sábado, 22 de marzo de 2025

21 DE MARZO - DÍA MUNDIAL DE LA POESÍA (UNESCO) – ANTECEDENTES, CONCEPTUALIZACIONES Y DIÁLOGOS - Adrián Néstor Escudero, Santa Fe, Argentina

 


21 DE MARZO - DÍA MUNDIAL DE LA POESÍA (UNESCO) – ANTECEDENTES,  CONCEPTUALIZACIONES Y DIÁLOGOS

 A Ellos... A Ustedes..

Los Poetas..


"La Poesía es el alma de lo inefable" (Prof. Lic. Liana Friedrich - Rafaela, Argentina), 2022

I - A MODO DE INTRODUCCIÓN: La Poesía es la esencialidad del alma; éxtasis de lo teándrico y antítesis de lo vano y pasajero, su voz ecléctica (trino peregrino de realidades, valores, ideas y tendencias reales e inefables) entreteje con multiforme estructura de texturas y colores, lo liminar de la existencia, haciendo brillar en ella los dones de la humildad, la bondad, la belleza y la verdad, conjugando en sus antípodas unidas por el sinergismo de los extremos al amor con la paz verdadera.

Soy muy lector de poesía; e incluso la revelé en mi libro inédito "Poemas para el Hombre" (1973) y en una década que me contuvo con un noviazgo sublime y un encarnado interés por la política y lo social; temas que se unieron para dar sentido a mis búsquedas literarias. Búsqueda que continuara, prima facie, con un claro interés hacia la Ficción Conjetural y Metafísica (cit. Novela inédita "El Profeta", 1974).

De allí en más, el Realismo Mágico abriendo fronteras unificadoras de ambas inquietudes (la Poesía y la Prosa), y al cabo de la lectura de sus grandes exponentes, fue en ese orden un californiano de Los Ángeles (Ray D. Bradbury) quien, a través de sus increíbles "Crónicas Marcianas" (1950), surgió de pronto a mi vista y como un premonitorio e inimaginado sostén desde mi nacimiento cercano al de dicho libro, un 12 de Enero de 1951.

Es que un tal Gregorio Paredes, Jefe de la Oficina de Rendición de Cuentas de la Contaduría General del Ministerio de Educación y Cultura de Santa Fe (D. Gregorio Paredes, in memoriam), me indicaría hacia 1969 el camino a seguir, de ahí en más, casi como Narrador por excelencia. Aunque a partir de 1970 mi Prosa se mixturaría con la Poesía, volviéndola entonces "Poesía en Acción".

De hecho, esa conjunción vocacional (que puede comenzar a constatarse en mi primer libro de cuentos "Los Últimos Días", Ed. Colmegna S.A. - Santa Fe, Argentina, 1977, y su edición alentada por la obtención previa del Premio "Mateo Booz 1976" (Género Cuento: Sucedió en Gray Town) de la Asociación Santafesina de Escritores-ASDE), me permitiría comprender que, en definitiva, solo los matices poéticos, esto es, la Palabra en vuelo mistagógico por los senderos demiúrgicos de la Imaginación creadora (Phoiesis), podrían proveer a mi espíritu inquieto y siempre en vilo, la total carnadura existencial del Verbo con futuro de luminosa trascendencia álmica. Sobre el particular, mi actual Libro de Poemas inédito “Susurros y Sentires” (2023/2024), da cierta fe de la expresado al respecto.

II - ANTECEDENTES:

"Sé siempre un poeta, incluso en prosa", sentencia el famoso verso del poeta francés Charles Baudelaire, por el cual subraya la importancia de la creatividad y la belleza en todas las formas de escritura, no solo en la Poesía.

El Día Mundial de la Poesía fue propuesto en 1999 por la organización UNESCO durante su trigésimo periodo de sesiones, y es celebrado cada 21 de marzo con el propósito de consagrar la palabra esencial y efectuar una reflexión profunda sobre nuestro tiempo.

Este evento, que fortalece la cultura mundial, se realiza en importantes capitales del mundo pero se ha extendido ampliamente en todo el planeta, ya que conmemora una de las formas más preciadas de la expresión e identidad lingüística de una idiosincrasia, apoyando su diversidad a través de la expresión escrita y dando la oportunidad de pleno reconocimiento a las lenguas amenazadas con la extinción.

Según Julián Marquina, el motivo principal de elegir ese día tiene que ver con que el mismo da inicio la Primavera en el Hemisferio Septentrional. Sin embargo, el Día Mundial de la Poesía es una ocasión para honrar a los poetas, revivir tradiciones orales, promover la lectura, la escritura y la enseñanza de la palabra escrita.

En tal sentido, y teniendo en cuenta la interesante prescripción del notable Poeta argentino y santatomesino, Oscar A. Agú, acerca del acto poético: "La poesía no es mesiánica. La poesía... ES"; ES que me atrevo a abundar y compartir con ustedes, mis amigos y colegas de letras, algunas reflexiones en torno a dicho acto, y sabedor de que su esencia resulta tan difícil de vislumbrar como de abordar (intelectual y espiritualmente hablando).

III - CONCEPTUALIZACIONES.

Así, rescato de la virtual, semanal y gratuita EL REGALADOR -aunque actual y lamentablemente ya sin continuidad-, una opinión sobre el tema publicada en el Año 10 - Nº 376 – 2 de septiembre de 2011 - Idea y selección de textos: Alfredo Di Bernardo de la mencionada revista, y que sostenía:

“La poesía, ha dicho (Arthur) Rimbaud, quiere cambiar la vida. No piensa embellecerla como piensan los estetas y los literatos, ni hacerla más justa o buena, como sueñan los moralistas. Mediante la palabra, mediante la expresión de su experiencia, procura hacer sagrado (*) al mundo; con la palabra consagra (*) la experiencia de los hombres y las relaciones entre el hombre y el mundo, entre el hombre y la mujer, entre el hombre y su propia conciencia. No pretende hermosear, santificar o idealizar lo que toca, sino volverlo sagrado (*). Por eso no es moral o inmoral; justa o injusta; falsa o verdadera, hermosa o fea. Es simplemente poesía de soledad o de comunión. Porque la poesía que es un testimonio del éxtasis, del amor dichoso, también lo es de la desesperación. Y, tanto como un ruego, puede ser una blasfemia”.

Pensamiento al que adherí, prima facie, pero en el que encontré lo que me parecieron algunas discordancias intelectuales y/o espirituales en sus apreciaciones. Parecer -opinable por cierto, quien lo duda-, que me llevó a escribir en Octubre 2014 lo siguiente y al respecto:

"Si la Poesía es testimonio del éxtasis, del amor dichoso, como afirma Rimbaud y repite Octavio Paz, entonces es hermosa (porque nada es más hermoso que el Amor: Dios es Amor. Él enseñó a los hombres a Amar, a Amarlo y a Amarse); y si es expresión de la experiencia, ruego o blasfemia, entonces es moral o inmoral.

"Creo que el gran Rimbaud se contradice de algún modo; más aún cuando deposita en la Poesía la misión de (*) sacralizar al mundo (concepto que hago propio, sin dudar), pero desvinculando tal acción de principios o valores (ética, diría yo; que me sentí parafraseado o comprendido -sin falsa modestia- por Camilo Cela en su discurso como Premio Nobel).

"Lástima entonces que no definieran o precisaran (hablo del gran Rimbaud y el egregio (Octavio) Paz: hombres como todos, pero que se animaron a pensar), lo que resultara para ellos volver "sagrado" (*) lo que toca. (Y recordemos que lo antecedente deviene, no solo de lo prescrito por A.R., sino por lo declamado por ese otro gran Poeta ya citado, Oscar Ángel Agú, cuando expresara "la Poesía no es mesiánica: simplemente “ES”).

Y nombrar al "ES", resulta, ni más ni menos, que adherir a lo INFINITO, al ALFA y a la OMEGA, a lo que no tiene principio ni fin: al Único Que "Es" (real y metafísicamente hablando) y Hacer "Ser" -dixit el sublime Poeta César Actis Brú, in memoriam-, Dios Creador, Redentor y Sacralizador)".

¿O puntos de vista, verdad, amigos míos Poetas? En tal caso, vale recordar lo que significa "sagrado" para la RA.E.: "Que es objeto de veneración o culto religioso'; 'del culto divino' y 'digno del máximo respeto'".

Quizás por ello, la egregia Poeta Argentina con transcendencia Hispanomundial, Prof. Lic. Liana Friedrich (Villa Regina, Argentina), 21-03-2025), me acercara sobre este asunto hoy, 21-03-2025, un nuevo y luminoso, maravilloso pensamiento sobre el sentido del ethos poético; una reflexión tan precisa y sublime que no puedo dejar de difundirlo. Y que expresa: "POESÍA: Geografía de Palabras / que derriba fronteras / en el Universo del Alma".

Y para mayor abundamiento, veamos lo que aportaba, también sobre el particular, una emérita Docente y Poeta vernácula, la Prof. Nelly Forni de Marina:

"Muy apreciado Adrián, pienso que la poesía tiene múltiples conceptos de acuerdo a la forma y temas de expresión.

"Coincido con tu forma de pensar, pero, para mí la poesía es una manera de "sentir" la vida en toda su amplitud, tratar de expresar lo que nuestra alma vibra (sentimientos, vivencias, emociones, etc.).

"De allí los distintos temas de cada trabajo. Por ejemplo, en estos meses de reposo forzoso, escribo una mixtura entre lo lírico y lo biográfico. Las nostalgias me traen recuerdos, y los vuelco en versos actuales donde la rima o la versificación no cuenta. Son pocas las poesías que hago con signos de puntuación. Motivo de disgusto de algunas amigas que no les gusta trabajar mentalmente, (pero que), según la famosa escritora Beatriz Actis, son "una exaltación de lo que siento, y lo expreso sin respirar (...)".

Visto, dicha atenta e interesante devolución derivó de mi parte en una necesaria respuesta, donde sostenía:

"Querida Nelly: coincido plenamente contigo en el sentido de que no sólo la Poesía sino la Literatura toda (la verdadera Literatura) es una manera de "sentir" la vida en toda su amplitud. Aunque ya Horacio Quiroga enseñaba y advertía: "No escribas nunca en medio de la emoción; déjala morir. Si al cabo logras reconstruirla, entonces habrás llegado en Arte a mitad de camino".

"Es que el hombre necesita ordenar sus sentimientos para poder, finalmente, expresarlos. Es comunión de corazón y razón. Por tanto, es comportamiento. Y todo comportamiento puede ser calificado.

"Lo que me incomoda en el pensar de Rimbaud es ese conceder a la Poesía el estar más allá del Bien o del Mal. Esa certeza que lo lleva a cuestionar a estetas, literatos y moralistas. Si la Poesía, como asegura, habla de la experiencia del hombre, la misma puede ser legítimamente cualificada. Porque hay experiencias y "experiencias", en la conducta humana (y no tan humana muchas veces, hoy día), cuyo sentido aptitudinal y actitudinal las despoja del necesario animus poéticus.

"Y con Edgardo Pesante coincidíamos que la Literatura (de hecho, la Poesía como parte de su corpus literae), o, en este caso, y contrario sensu a Arthur Rimbaud, pensábamos que no estaba en sus fines "cambiar el mundo". Sólo atenderlo, escucharlo, prestarle atención y luego voz, reflejarlo con palabras en sus múltiples coherencias y contradicciones.

"Pero ciertamente, con una salvedad de mi parte hacia el maestro Pesante, que intentaba enlazar presunciones estéticas sobre lo poético, y que afirmaba, no obstante lo anterior, que un corazón trastocado por las esencias del Arte (es decir, la Bondad, la Belleza y la Verdad, y más aún de la mano de la visión trascendente de la Fe, la Esperanza y el Amor Ofrenda, sí puede motivarse a cambiarlo. A cambiar al mundo

"Era lo que yo pensaba en aquellos tiempos de Taller Literario ASDE, cuando tenía 20 años, y aún me arriesgo a sostenerlo.

"La Poesía y la Literatura no salvan al mundo; pero un alma en vilo y un corazón inquieto transformado por sus dones más preciosos, sí.

"Eso es lo que siento del "sentir" de la Poesía y la Literatura, y de allí que abogo por su carácter metafísico y, por ende, sacralizador de los territorios del Mundo (ello, y a diferencia de don A. Rimbaud, que no lo aclara aunque lo sobrevuela, y en mi caso arriesgo, un concepto definido de lo que entiendo y siento por lo "sagrado"* y lo sagrado en la Poesía).

"O para seguir reflexionado (sin compromiso). ¡Gracias por responder, amiga mía!".

ADRIÁN NÉSTOR ESCUDEROSanta Fe, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

 

sábado, 15 de marzo de 2025

MAÑANA EN FONTAINE-DE-VAUCLUSE - Germain Droogenbroodt - Altea, Alicante, España

 













MAÑANA EN FONTAINE-DE-VAUCLUSE


Lentamente la luna tira con su hoz dorada
de la suave pared abdominal de la noche

el amanecer
abre la gran ventana del cielo

y como un cuerpo gigante
extendiéndose al despertar
llega con brillo y luz el sol

lo que sabía ser sombra
se deja llevar por la noche

las hojas verdes
aún llevan las huellas del sueño
de las que un pájaro madrugador canta
el Cantar de los Cantares


Del libro. “El Camino del Ser”, Ed. El Balduque, Cartagena


GERMAIN DROOGENBROODT – 
Altea.  Alicante,   España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

CERTEZA ILUSORIA… - Antonio Las Heras - Buenos Aires, Argentina

 











CERTEZA ILUSORIA


Tal vez, sea éste que ahora veo, el ventanal
por el cual, en aquellos años transcurridos,
un hombre miraba, tranquilo, la amplia calle
ignorando que, pronto, su vida cambiaría.

La cotidianeidad de la jornada previsible,
el café con los amigos y el juego de billar.
La certeza de una existencia asegurada,
sin apuros, ni imprevistos, ni desvelos.

Pero, aquel infausto día, aconteció la noticia
que no había pensado, ni siquiera supuesto.
Ya no hubo más serenidad, ni certeza alguna.
De aquí en más todo había cambiado, por completo.


Café “Los 36 billares”; 13 de marzo de 2025


ANTONIO LAS HERAS – Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

LUEGO DEL AMOR - Carlos Penelas - Buenos Aires, Argentina

 











LUEGO DEL AMOR


Amiga, quiero estar solo.
Se trata simplemente de estar solo.
Necesito el fluir perezoso del silencio,
hallar viejas estatuas desentendidas,
sentir el sol sobre mi cara,
ver las hojas del parque volar
junto a la lozana brisa que me invade.
Rememorar el poema adolescente
donde conjeturaba la pasión y el destino,
rememorar cuando inventé el otoño
con la ilusión del amor en un latido de cristal.
Y elevar la noche donde era dueño del alba,
de la sonrisa intacta, del entrañamiento.
Sin volver los ojos, amiga,
déjame nacer por un instante
en esta lejanía que atraviesa el sosiego
en un ensueño de turbación y sombra.

Buenos Aires, febrero 2025


CARLOS PENELAS – Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

VÍA CRUCIS - Liana Friedrich - Villa Regina, Rio Negro, Argentina

 














VÍA CRUCIS


Caminamos hasta agotar
las cuatro esquinas florecidas,
atardeciendo la siesta,
amaneciendo la noche,
anclando en las penínsulas
más ardientes de la tierra.
Las alas de los sueños
persiguieron las cascadas de sangre
hasta arribar al sol hambriento
que masticables su furia de palomas
Aletargamos los relojes
para cruzar el río de latidos
más allá del tiempo y del olvido,
triturando, segando, desgarrando,
abarcando pinares rumorosos
y asombrados foĺllajes renacidos.
Compenetrados en el húmedo temblor
de azotadas cortezas desgarradas,
hasta desfallecer los cuatro rumbos ,
descansamos después del cataclismo:
rozando apenas los racimos afiebrados...
contorneando las rosas detenidas...
¡Hasta que echaron a volar las mariposas
para empezar de nuevo!



LIANA FRIEDRICH – Villa Regina, Rio Negro, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

“POEMA AL PADRE” - Héctor Francisco Gagliardi - Buenos Aires, Argentina

 



 

 






Papi y Mami, 1940
In memoriam de mis
queridos padres, Luisa Duca y
Antonio T. Tamborini

 DEDICATORIA DE CÉSAR TAMBORINI DUCA, León, España

“POEMA AL PADRE”

Oye negra, ¿te puedo hablar?
ya los chicos se han dormido
así que, así que deja el tejido,
que después te equivocas.

Hoy te quiero preguntar,
por qué motivo las madres amenazan a sus hijos
con ese estribillo fijo de “¡ah cuando venga tu padre!”
y con tu padre de aquí, y con tu padre de allá,
resulta que al final, al verme llegar a mí,
lo ven entrar a Caín y escapan por todos lados.

Y yo que vengo cansado de trabajar todo el día,
recibo de bienvenida una lista de acusados,
tú empiezas con tus quejas y yo tengo que enojarme,
igual que hacía mi padre al escuchar a mi vieja

Entraba a fruncir la ceja apoyando a ese fiscal
que en medio del temporal se erigía en defensora,
lo mismo que tú ahora que siempre me dejas mal,
si los perdono, “que ejemplo ¿es así como los educas?”
si los castigo, “eres bruto, no tienes sentimientos”.

A mí, a mí que llegué contento y no tuve más remedio
que poner cara de serio y escuchar tu letanía,
a mí, a mí que me paso el día pensando en jugar con ellos
yo sueño en llegar a casa y olvidarme felizmente del trabajo,
de la gente y de todo lo que pasa.

Los hijos son la esperanza y el porqué de nuestras vidas,
por eso nunca les digas “¡ah! cuando venga tu padre”,
no quiero encontrar culpables, quiero encontrar alegría,
que no me pongas de escudo como lo hacía mi madre,
que consiguió que a mi padre lo imaginara un verdugo,
él llegaba y te aseguro que se acababan las risas.

Y en lugar de una caricia o hablarle como a un amigo,
lo miraba compungido, presintiendo una paliza,
y el pobre, que me entendía, sacudiendo la cabeza
escuchaba con tristeza lo que mi madre decía.

Y que él, y que él de sobra sabía “¡que con este no se puede,
que me pinta las paredes, que trajo las suelas rotas,
que la calle, la pelota, que me saca canas verdes!”.

A la cama sin cenar, aburrido me ordenaba,
mi madre me consolaba y yo, y yo lo culpaba a él,
a él que había llegado recién de trabajar cansado
y ya lo había yo amargado con todas mis travesuras.

Los hijos nunca analizan el sentimiento del padre,
porque el brillo de la madre es tan fuerte, que lo eclipsa
solo le hacemos justicia cuando nos toca vivir a nosotros su problema,
¡ay…  si mi padre viviera! que recién lo comprendí
y por qué nunca me dijo lo mucho que me quería.

Si hoy yo sé cuánto sufría al ver enfermo a su hijo,
porque me miraba fijo el primer pantalón largo
y se, y sé que hasta me habrá besado cuando yo estaba dormido
hoy que todo lo comprendo, ¿por qué no estás a mi lado?
¿Por qué no estás ahora para besarte bien fuerte viejo lindo?
y ofrecerte mi cariño a todas horas.

Ves a tu hijo que llora, pero llora con razón,
porque te pide perdón pensando en aquellos días
en que ciego no veía que eras puro corazón,
déjame negra que llore, es tan lindo desahogarse.

En fin, veamos que hacen nuestros futuros señores
mira esos pantalones, tápale un poco a la nena
si, si, ya sé, no me lo digas, hoy se fue a la calle sola,
acuéstate rezongona, mañana, mañana será otro día.

 

HÉCTOR FRANCISCO GAGLIARDI – Buenos Aires, Argentina


LA TARDE QUE ME VISITÓ BORGES - Norberto Pannone - Buenos Aires, Argentina




LA TARDE QUE ME VISITÓ BORGES

Tarde invernal, tediosa y de sólo tres grados de temperatura. Soplaba viento del sur y esto hacía que la sensación térmica fuera de cero grados.

La calle se hallaba desierta y los árboles de hojas caducas agitaban sus desnudos tallos como en una extraña y vegetal añoranza de tiempos mejores. Nostalgias de savia y clorofila.

Todo aquello veía desde la ventana que daba a la calle Mitre. Desde ese cuarto, mi preferido, observaba aquel paisaje invernal. Bajo la exigua luz que entraba a través del vidrio, trataba de encontrar la rima de un verso, huidiza y necesaria.

En realidad, estaba ansioso, aguardaba el auto gris.

La noche anterior me habían dicho: “Espera un auto de color gris, en el, llegará Borges a tu casa”.

Las horas se sucedían atormentándome con un inexplicable nerviosismo. Para calmarme, me decía en voz alta: “fue sólo un sueño. Borges está muerto. Te estás volviendo loco”. Sin embargo, contrariamente a este rasgo de mi pensamiento, seguía observando la calle desde mi ventana, porque, aunque no pudiese probarlo, sabía que Borges iba a llegar a las 17:40.

Un auto gris se detuvo frente a mi casa. El conductor descendió del coche, abrió la puerta posterior derecha y Borges bajó del vehículo. Vestía un traje gris a rayas, una camisa celeste y no tenía corbata…

Sonó el timbre y abrí. Borges miraba sin ver, pero al oír el sonido de la puerta, me saludó.

-Buenas tardes, ¿puedo entrar?

-Sí, pase, señor Borges.

Entró detrás de mí, empuñando su bastón. Nos sentamos en la sala y el genial literato preguntó:

-¿Cómo era su nombre?

-Ezequiel, respondí.

-Ezequiel, repitió pensativo. Como el profeta. ¿Es usted judío? Me preguntó de improviso.

-No, para nada. Es mi seudónimo. Lo elegí porque parece “sonar” bien y me ha dado suerte.

-¡La suerte! –Espetó Borges- ¡Siempre la suerte formando círculos invisibles alrededor del hombre para empujar las leyes del destino!

-No sabía que usted creyera en la suerte.

-Perdone, Ezequiel, pero, ¿leyó usted mis libros?

-Sí. –Respondí azorado.

-Si los leyó, comprenderá por qué estoy aquí. ¿Por qué hoy y no ayer ni mañana? Es una suerte que usted y yo estemos conversando. Usted, en verdad, es un hombre afortunado. A mí me dieron esta licencia para visitarlo hoy, pero me explicaron que no abusara. Debo volver a las veinte en punto.

-Antes que nada, Borges. ¿Me va a firmar un autógrafo?

-Sí, como no.

Le extendí un papel y Borges me firmó con paciencia infinita, maquinalmente: “Para mi amigo Ezequiel, con afecto: Jorge Luís Borges”. De pronto, sonrió y me preguntó:

-¿Sabe que estoy escribiendo un cuento?

-No lo sabía… ¿De qué se trata?

-Es un cuento extraño, aún para mí. Trata sobre un escritor desconocido que me está esperando. Yo llego a su casa en un auto gris a visitarlo, él me está aguardando impaciente, pero, como ocurre siempre, en lugar de preguntarme cosas importantes, sólo me pide un autógrafo y me echa un párrafo de trivialidades… Lo extraño de todo esto, es que yo realizo esta visita mucho después de mi muerte. ¿Qué opina usted de esto?

-Siempre tuve una teoría sobre este asunto: existen huecos dimensionales. A veces, alguien cae en algunos de esos huecos y llega la muerte. En otras ocasiones, algunos de los que habitan el “otro lado” pasan a este y…

-Es una teoría interesante… continuó Borges. Lo imposible es probar que es verdad… Esto es como la vida, uno se rompe los sesos pensando en ella y, cuando logra obtener alguna respuesta, se da cuenta que ya está muerto. Lo cual, para nada significa que los muertos sepan que es en realidad la muerte. Se dice que la muerte es un misterio aún más insondable que la vida. Se debe uno morir varias veces para comprenderlo.

-¿Y la fama que es, Borges?

-La fama es como la primavera que cubre los árboles, las flores y los frutos. Las flores representan el entusiasmo, los frutos la paciencia…

-¿Y las hojas?

-Las hojas son la multitud que rodean al famoso, a veces, su frondosidad no deja ver muy bien como realmente se es… ¿Qué hora es?

-Las 20:00.

-Debo irme.

-No me va a negar que es extraño.

-¿Qué es lo que le resulta extraño, Ezequiel?

-Que usted respete tanto los horarios.

-Ocurre que antes estaba vivo, pero ahora estoy muerto. Es decir, para que usted se haga una idea, muerto significa ocupar un lugar en un tiempo exacto, ni antes, ni después… “Da lo mismo morir en cualquier parte…”, yo he muerto en Ginebra… 

-Adiós, Ezequiel... Escriba y lea mucho.

Esas fueron las últimas palabras de Borges. Me estrechó la mano y salió hacia la tarde fría. Ascendió al auto y se perdió en la distancia. Me quedé más solo que antes, mirando hacia la calle Mitre. El viento aún agitaba los tallos desnudos.

Recogí el autógrafo que Borges había dejado sobre la mesa y tomando un libro de él, me senté a leer aquello que continuó diciéndome a través de la palabra escrita…


NORBERTO PANNONE, Buenos Aires, Argentina


«100 españoles y Dios» - Ángel Medina - Málaga, España

 



«100 ESPAÑOLES Y DIOS»            

                                                                                                           

José María Gironella fue un reconocido escritor, autor entre otros títulos de “Los cipreses creen en Dios”, auténtico best seller. Fue igualmente un magnífico articulista retratando la sociedad de su tiempo, compilando una diversidad de artículos en su obra “Mundo tierno, mundo cruel”. En 1969 sorprendió al público con la aparición de un libro titulado «100 españoles y Dios», cuyo eco aún perdura, sometiendo a diversos personajes públicos a unas preguntas cruciales: ¿Cree usted en Dios? ¿Cree que hay en nosotros algo que sobrevive a la muerte corporal? ¿Cristo es Dios?

 Entre los encuestados había creyentes, agnósticos y ateos, científicos y personajes del mundo de las letras y la música. Celebridades de un mundo variopinto, pero ninguno perteneciente a instituciones religiosas.

A la primera pregunta el 56% dijo «sí», el 19% mostró su negativa y el 25% manifestó una duda razonable. A la segunda el porcentaje de los “sí” fue el 58%, el “no” el 20% y el de la duda el 22%. A la tercera afirmaron lo primero el 49%, dijo “no” el 30% y ni “sí” ni “no” el 21%.

Se dice que la opinión procede de la formación y ésta de la información. Sería pertinente preguntarnos cuál es la nuestra.

→ ¿Cómo plantear de manera razonable la existencia de un Creador?

El hombre es un ser pensante, lo cual le hace tener consciencia de su existencia. (Descartes) “Lo que no existe no puede haberse dado la existencia por sí mismo” (S.J. Carreiras). Luego, le ha sido dada. Este es el primer planteamiento racional: el «creacionismo». Quien lo niegue habrá de saber sostener una respuesta que sustente su descreimiento, incluyendo reconocerse él mismo.  En el libro titulado “Metafísica”, Aristóteles lo describe como el primer motor inmutable, incorruptible, y lo define como el pensamiento del pensamiento, es decir, como un Ser que piensa que su propio pensamiento, inteligencia y acto de inteligencia son uno y Él mismo. Es el que fue, es y será. Eternidad.

→ ¿Cómo pensar en una existencia más allá de la muerte?

Para “comprender” lo que se suele llamar “la otra vida” ―resurrección para los cristianos― es necesario de una parte la fe y de otra entender qué razones se dan para que exista el hombre.

Lo primero ha quedado respondido en la primera pregunta. Quien tiene depositada su confianza en la Providencia reconoce al autor de todo lo que existe. La Ciencia― no la filosofía ni la teología― define como principio “antrópico” a la evolución de la creación desde su comienzo, encaminada toda ella como fin a la aparición de la inteligencia humana.

Pero, ¿por qué crea al hombre? Siendo Omnipotente, ¿qué necesidad tiene de nada ni de nadie?

Para la reflexión debemos incluir entre sus propiedades infinitas la del Amor. Ésa es la razón del creacionismo: el amor. Y el amor infinito colma cualquier medida y lejos de permanecer en él mismo sale de sí queriendo hacer partícipe a su criatura de su gloria. Pero, al mismo tiempo le exige que libremente acepte ese don. Por eso, el hombre dispone de la libertad para decir sí o no. Y como la fe sin obras languidece, el hombre ha de responder a ese reto conduciéndose por una ética superior.

Si la vida fuese tan solo un discurrir del tiempo y al final acabar todo en la nada de la muerte, sería una crueldad divina carente de sentido. Y siendo igualmente extrema la sabiduría del Demiurgo se haría incomprensible. Ciertamente hay razones para que en el uso de su libre albedrío el hombre se incline antes por la esperanza que por el absurdo de la “nada”, que nada prueba.

→ ¿Cómo situarnos ante Cristo?

Resulta imposible para la razón comprender que un hombre sea acreedor de la divinidad. Pero, si en lugar de partir de abajo-arriba lo hacemos de arriba-abajo, comenzando con el prólogo del evangelio de S. Juan, que dice”: «Al principio ya existía la Palabra. La Palabra estaba junto a Dios y la Palabra era Dios. Y la Palabra se hizo carne», resultará más asequible para lo limitado de la inteligencia del hombre que lo divino se haga humano, que lo humano sea divino ¿No puede quien todo lo creó entrar en el mundo haciéndose hombre― ¿podría el hombre entender desde su limitación lo infinito si no es manifestándose en la propia naturaleza humana? ― para que el hombre pueda relacionarse con el Hacedor?

Es cierto que existen diversas religiones y todas procuran religar al hombre con el Misterio. La diferencia con el cristianismo es que muestra al mundo el verdadero rostro del que creó todo cuanto existe. Benedicto XVI, el Papa sabio, en su libro “Jesús de Nazaret” pregunta: “Si después de más de dos mil años el hombre sigue igual o peor que entonces, ¿qué trajo realmente al mundo?”. Y responde: “Trajo a Dios”, trascendiendo todo pensamiento filosófico y místico, acercándose de tal manera al hombre que se encarna para ser reconocido “humanamente”. Dios en cuanto encarnación del Verbo, y Hombre como punto final de lo que está destinado el hombre a ser, alejándose del punto “alfa”, próximo a su origen simiesco, alcanzando la culminación en el punto “omega”, como el Crucificado (la intimidad con lo celestial). En resumen: confianza en el futuro, y en el presente alcanzar la máxima humanidad practicando el bien.

 ÁNGEL MEDINA - Málaga, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

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GRACIAS A UNA FLAUTA SALVÓ SU VIDA - Luis Alposta – Buenos Aires, Argentina

 




 

 

  




Pedro de Miranda Dibujo de J. Rodríguez

 

GRACIAS A UNA FLAUTA SALVÓ SU VIDA

En el siglo XV, en Andalucía, ya se cantaban estos versos que aluden al instrumento que hoy nos ocupa:      


“Bartolo tenía una flauta
con un agujero solo
y su madre le decía:
tocá la flauta, Bartolo”.


Pero vayamos ahora al “rescate” de don Pedro de Miranda.

Este español, que acompañó a Valdivia a Chile y pasó por el noroeste argentino procedente de Perú, fue el primer flautista que recuerdan los anales de estas tierras.

En el año 1541, prisionero de los indios y a punto de ser ejecutado, comenzó a tocar la flauta, y lo hizo de tal manera que, el propio cacique, llamado Andequín y su hija María Lamanchaca, decidieron salvarle la vida por sus habilidades musicales. Terminó enseñándoles a tocar dicho instrumento.

Es en el Libro de pasajeros a India que leemos: “en ese lugar vivía un español llamado Francisco de Gasco, quien, meses atrás, había venido a Chile con otros trece compañeros. Éstos fueron muertos por los indios al llegar al valle de Copiapó. Solamente se salvó Francisco de Gasco, quien rápidamente supo integrarse en la comunidad india, casándose con unas nativas. Pues bien, en uno de sus paseos por el pueblo el asturiano Miranda encontró en una caja dos flautas que uno de los compañeros de Gasco había traído. Tomando una de ellas, comenzó a tocar, que lo sabía hacer, y como los principales indios lo vieron, les dio tanto contento esa música, que le rogaron les enseñase a tocar ese instrumento, y no lo matarían.” Y así fue.

Ahora, a la memoria de Bartolo y de Pedro de Miranda, vayan estos versos con aires de milonga:

¡AH LA FLAUTA!

¡La gran flauta!
“Bartolo tenía una flauta
con un aujerito sólo… “
Cuidá la flauta Bartolo
“que la serenata es larga.”

Estas son las expresiones
a las que daba sus sones
una negra que cantaba
y al punto reflexionaba:
-Si fue invento del dios Pan
no es de extrañar que haya un pan
al que se lo llama flauta.

(Y esto ya nos da la pauta
de que esa mujer oscura
a más de oscura era cauta
pues pudo hablar de la flauta
sin hablar de fiorituras).

¡Fiorituras!… ¡Fiorituras!
Esas que el “tano” Vicente
le puso al tango incipiente
sin precisar partitura.

¡Ah la flauta!
¡La gran flauta!

Y recordemos así
lo que esta historia demanda:

Primero en tañerla aquí
fue don Pedro de Miranda
al que una flauta servida
le vino a salvar la vida.

Prisionero de la indiada,
la dejó paralizada
a un paso del linchamiento.
Ya lo iban a matar,
pero él se puso a tocar
y lo salvó su instrumento.

¡Ah la flauta! ¡La gran flauta!


LUIS ALPOSTA
– Buenos Aires, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

Click: canta Juan Carlos Cedrón
https://www.youtube.com/watch?v=H0uibbVWTJk&ab_channel=LuisAlposta


CARTA A MI ABUELA - Guillermo Fernández del Carpio, Arequipa, Perú

 


CARTA A MI ABUELA

A la memoria inolvidable de mi abuela María

Querida abuela:

Hoy, no puedo decirte secretos al oído como solía hacerlo antes al pie de tu sillón, pues desde ese día de tu silencio, aquella costumbre es un bello recuerdo de mi niñez. Es por eso que te escribo esta carta y espero que la recibas y mandes pronta respuesta.

Han pasado casi siete años y aunque hoy, yo habito ese dormitorio tuyo, la ausencia aún es muy grande para todos los que tuvimos el enorme privilegio de conocerte y amarte. Yo no creo mucho abuela, en eso que dicen sobre el tiempo y su remedio para curar las heridas del corazón, pues la herida yo la tengo adentro y aún sangra mucho, creo que sangra más. El tiempo y Dios me dirán qué hacer.

Aquí, los hechos no han cambiado tanto. Mamá sigue renegando como antes, sobre asuntos de la casa y sigue siendo la madre excepcional que tú delicadamente con tus manos y espíritu formaste. Pero, desde que dejó la enseñanza, hay una pena en su alma y no sé qué hacer para aliviarla. Le hablo sobre literatura y temas diversos para disipar cuidadosamente su tristeza, sobre asuntos del mundo y política, tratando de contagiarla esa inquietud terca mía por saber. No te negaré abuela, que algunas veces lo logro y hay otras veces que no. Ella te extraña infinitamente, sueña muchas veces contigo y nos cuenta a todos la aventura de sus sueños. Mamá siempre habla de ti, nos enseña algunas fotos tuyas con el abuelo Guillermo, nos cuenta algunas anécdotas del tiempo que vivieron en Puno: las lluvias, el pueblo y los hermosos recuerdos de la niñez de mi Madre. Yo he aprendido a convivir con esos recuerdos y anécdotas, pero siempre con el enorme deseo de haber conocido al abuelo. En estos siete  años, los hechos no han cambiado para Mamá, pues aunque ya no estés aquí, tu imagen es parte de su vida y solamente Dios sabe porque las unió.

Papá, sigue usando esos sacos apolillados por mangas y codos, aún no ha perdido la costumbre de estar siempre en casa con los pelos desordenados, pero aún conserva, esa humildad única tanto como las añoranzas de su infancia en el campo y los recuerdos del abuelo Jesús, quien partió al cielo unos meses después que tú. Papá, conserva esa enorme biblioteca en los bajos de las casa, llena de hermosos libros que suelo  leerlos mucho, llena de fotos de los abuelos y de mamá, es un pequeño lugar que inspira paz.

La casa, sigue manteniendo ese aire fresco en las mañanas y un vientecillo frío en las tardes. El patio guarda aún esos rincones alegres con matices de sol, sus puertas de alrededor avivan su reflejo rojo y es parte de la quietud que inspira. Los salones y dormitorios siguen intactos y se puede divisar desde el techo gran parte de la ciudad, sus iglesias, sus calles, sus árboles, sus faros y sus momentos.

De mis hermanos  te puedo contar muchas cosas. Alvaro ya es todo un hombre, trabaja y sigue estudiando, el deporte es parte de su pasión matutina y la disciplina es una cualidad resaltante en él. Sigue conservando ese silencio en pensamiento y esa alma de niño soñador, que lo hace ejemplo de mi admiración. Gonzalo, ha crecido en cuerpo y mente, sus habilidades para el arte son cada vez más evidentes y guarda cuidadosamente sus canciones, mostrando esa timidez propia de su juventud. Es otro apasionado del deporte, puede hablar de fútbol todo el día y tiene muchos argumentos para callar a cualquiera. Mantiene esa sonrisa espontánea y alegre y ese corazón de amigo, que lo hace ejemplo de mi admiración.

De mí no hay mucho que contar, sigo siendo el mismo Benjamín iluso y conversador de antes. Solamente puedo contarte dos sueños: la literatura y Dios. Sobre el primero, tengo escritos algunos poemas y cuentos que han recibido buenos comentarios y ha nacido en mí una enfermedad por este arte, mi vida está inserta en la poesía, cuentos y novelas de algunos genios escritores. Sobre el segundo sueño, hay mucho más que decir, pues es un sueño que no termina nunca. Yo me pasé mucho tiempo de mi vida leyendo sobre política, literatura, economía y otros asuntos, pero nunca pensé que leer acerca de Dios sería tan fascinante. Desde que empecé a conocerlo y amarlo, no dejo de pensar en él un solo día. Rezo siempre a diferentes horas. Este bisoño nieto tuyo, todavía tiene muchas preguntas que contestarse y practica una filosofía que lo ha hecho encontrar sentido al quehacer nuestro en este mundo cambiante y tan escaso de soñadores.

Como ves, las cosas no han cambiado mucho; mamá, papá, Alvaro, Gonzalo y yo continuamos en el mismo camino que tú nos dejaste, con nuestros mismos anhelos y pensamientos y siempre tú querida abuela en medio de nosotros.

He escrito esta carta acompañado de una misma canción y la he dejado al pie de tu sillón. Leelá con mucho cuidado, pues puede romperse porque está repleta de ternura y párrafos de recuerdos. Yo espero tu carta en el mismo lugar y prometo leerla también con cuidado. Ten presente que estas cartas nunca se las puede llevar el olvido.

Tu nieto, que no aprende a vivir sin ti.

Guillermo

Enero, 1998

GUILLERMO FERNÁNDEZ DEL CARPIO – Arequipa, Perú

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA