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sábado, 1 de febrero de 2025

¿DEMOCRACIA FALLIDA? - Ángel Medina - Málaga, España

 




¿DEMOCRACIA FALLIDA?   

 

                    ¿Predicación homilética? ¡No! La confianza en el sistema y en la moral se está perdiendo. El termómetro social marca la bajada. La sociedad está siendo fustigada desde el poder y no reacciona. Se introduce en ella el vacío de la zafiedad desde los medios televisivos para que los instintos maniaten al pensamiento y sobrevenga la docilidad.

Democracia manipulada por la partitocracia que se apoya en un progresismo banal para mantenerse en el poder; no sólo el régimen que pretende imponer, sino también los muchos advenedizos que medran y viven de la política, sirviendo a la voz de su amo. ¿Vivir para el pueblo o vivir a su costa?

Leyes invertidas. Se condena al inocente e indefenso y se exonera al culpable para que no responda de lo que ha engendrado. Vida sin valor. Primero, los que vienen al mundo, después, los que están a punto de irse del mundo. ¿Mañana, tal vez los que no produzcan para el mundo?

Retroceso en la superación cainita. Transición desnudada por reavivarse el enfrentamiento ya superado mediante trincheras ideológicas. División entre hermanos. Los verdugos de ayer son las víctimas de hoy. Ni siquiera los muertos pueden descansar en la paz de su reconocimiento. La inocencia ha de ser probada y no la demostración de la culpa. Basta que lo señale la fragilidad de un dedo, apoyado por el clamor de un eco persistente. La Historia pretenden reescribirla, de manera que sepamos no lo que fue, sino lo que otros quieren que hubiese sido. La indigencia se combate desde el subvencionismo, nublando la iniciativa y creando la dependencia al poder. ¿Se puede sacar constantemente agua del pozo sin agotar su recurso, o habrá de reemplazarla con alguna aportación social? La política adquiere rasgos chulescos. Se dice una cosa y se hace la contraria, con tanta frecuencia y celeridad que pronto la nueva oculta a la anterior. La respuesta en las urnas, pero, mientras, ¿qué? El Premier británico dimitió por naderías comparadas con lo que aquí se hace. No todos los pueblos tienen el mismo perfil democrático. Será porque somos diferentes.  ¿Hasta cuándo, Pueblo?

 

ÁNGEL MEDINA – Málaga, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

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sábado, 25 de enero de 2025

DÉSPOTA - Germain Droogenbroodt - Madrid, España









DÉSPOTA


La noche ha invadido el amanecer
hurtándole a la paz
la preciosa luz.

Enmudecido queda el silencio
entre disparos, cañonazos
y ahogadas sirenas aullando.

Impasible ante el sufrimiento
─ incluso de su pueblo ─
el déspota imperioso.


GERMAIN DROOGENBROODT – Madrid, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

Traducción de Germain Droogenbroodt – Rafael Carcelén


DÍAS Y NOCHES TE HE BUSCADO - Vicente Huidobro - Santiago, Chile

 







DÍAS Y NOCHES TE HE BUSCADO

 

Días y noches te he buscado
Sin encontrar el sitio en donde cantas
Te he buscado por el tiempo arriba y por el río abajo
Te has perdido entre las lágrimas

Noches y noches te he buscado
Sin encontrar el sitio en donde lloras
Porque yo sé que estás llorando
Me basta con mirarme en un espejo
Para saber que estás llorando y me has llorado

Sólo tú salvas el llanto
Y de mendigo oscuro
Lo haces rey coronado por tu mano


VICENTE HUIDOBRO - Chile

Vicente García-Huidobro Fernández, más conocido como Vicente Huidobro, fue un poeta chileno. Iniciador y exponente del creacionismo, es considerado uno de los cuatro grandes de la poesía chilena —junto con Gabriela Mistral, Pablo Neruda y Pablo de Rokha—. Wikipedia

Nacimiento: 10 de enero de 1893, Santiago de Chile, Chile

Fallecimiento: 2 de enero de 1948, Cartagena, Chile


ADVIENTO - Liana Friedrich - Rafaela, Santa Fe, Argentina

 








ADVIENTO



Días de paz y reflexión.
Intifada de recuerdos
me subleva el alma
de susurros y de versos.
Un ejército de flashes felices
invade la sangre de jilgueros
cuando Cronos culmina la faena
del tiempo violento e imperfecto.
Hoy Kairos irrefrenable navega, ansioso
de arribar a este período perfecto,
inmarcesible, sin mácula, apacible
asonada de estrellas fugaces y de besos.


LIANA FRIEDRICH – Rafaela, Santa Fe, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


DE TODO Y PARA DOS (tango rebétiko) - Luis Alposta – Buenos Aires, Argentina





    En los restaurantes con cocina de autor y buenos vinos, todo buen maitre siempre debe tener en cuenta quién es el comensal, para poder así, sugerirle un menú que le caiga como “retrato al plato” Como en este caso, por ejemplo:



DE TODO Y PARA DOS

    - En nombre del patrón
    me permito recomendarle nuestra especialidad.
    Es un plato para altos funcionarios
    que sólo se sirve en los mejores restaurantes.

Angurrias, histrionismo y cobardía
con fetas de ignorancia y truhanería.

Lisonja, adulación, vil reverencia,
con salsa de crueldad y de violencia.

Mendaz comercio, sórdida ganancia,
usurpación, rapiña y arrogancia.

Adelanto perverso, terquedad lucrativa
y clorhidrato al plato
con aceite de oliva.

Y de postre tenemos
sólo budín de pan
y locas en almíbar
bañadas con champán.

¡Bien Señor!
¡Sí Señor!
Registré su pedido:
¡De todo y para dos!


LUIS ALPOSTA - Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

Musicalizado y grabado en diciembre de 2004

Click: https://www.youtube.com/watch?v=5iLEaOxQ5RY&t=38s


SONETO DEL RETORNO – JoaquÍn Gómez Bas - Cangas de Onís, Asturias, España, 26 de mayo de 1907 - Buenos Aires, Argentina, 1984

 









Joaquín Gómez Bas

 

SONETO DEL RETORNO


Quiero encontrar la sencillez que un día
deseché por pueril e inofensiva;
hallar la intrascendencia rediviva,
remozada en candor y algarabía.

Recuperar mi trompo de alegría,
la inocente pirueta sensitiva,
y trocar mi violada luz cautiva
en luminaria de juguetería.

Volver a la estridencia de la ronda,
a la crueldad sin culpa de la honda,
a jinetear el palo de la escoba…

Hallar de nuevo el canto de la espuma
y tiritar medroso ante la bruma
que trae al ogro que a los niños roba.


JOAQUÍN GÓMEZ BAS - 

En su adolescencia emigró a Argentina, pais donde se radicó hasta su muerte.

PENSAMIENTOS - Favio Ceballos - Baigorria, Santa Fe, Argentina

 








PENSAMIENTOS


"el verdadero 

espíritu 

de época

no anda 

escribiendo 

a media tinta" 

Favio Ceballos 


"La semilla 

promete

un árbol...

el árbol 

crea 

un bosque.

Tú también

eres 

la promesa 

y la humanidad" 

Sábado 25/1/2025

FAVIO CEBALLOS – Baigorria, Santa Fe, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


TITUBEOS - Elisa Barth - Mendoza, Argentina

 








TITUBEOS


Somos espacios del impropio tiempo
haciendo inolvidable la patraña
en el intervalo de su tropiezo
en la semejanza del egoísmo

en nuestro resumen con su memoria,

su dolorido, contra la razón
en el verdor eterno de la tierra
con la mágica luz de un fin del día,

en las selvas del temporal desliz.

Sin entrar en el abuso las noches,
sin infringir el rentable poniente
alejados de la detén misera
en la conciencia de los pensamientos
Asediándome con tus descontentos
en el esfuerzo de tu pertenencia
fugándose hacia el pálido recóndito

al cercar y vacilar de tus celos

en la frágil belleza de la vida,
en el agua que plasma el espectáculo,
en la alineación de las ternuras


ELISA BARTHMendoza, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


YO NUNCA ESTUVE ALLÍ, NUNCA - Gloria Nistal - Madrid, España

 















YO NUNCA ESTUVE ALLÍ, NUNCA


Siempre estuve al otro lado
de los señores de la guerra.
Nunca gané nada con ellos,
ni con sus armas,
ni con el comercio de los seres desesperados.
Siempre me coloqué al otro lado
de los intereses que sólo siembran sangre.
Arranqué en cuanto pude el germen del odio
para que no fructificará en mi descendencia.

Yo nunca estuve allí, nunca,
pero a mis padres los reclutaron
y los colocaron y les dieron insignias y consignas,
banderas e ideales.
Y la guerra les tatuó dolorosamente el alma
y ocuparon un bando
sin apenas darse cuenta.
Ellos que sólo querían quererse en paz...
El torbellino sanguinario de la guerra
los arrastró y los lanzó al vacío
donde se perdieron
durante tres largos años de ignominia.

Yo nunca estuve allí, nunca,
porque tuve suerte
y nací cuando mi pueblo estaba
cerrando grietas, lamiendo heridas,
sanando cicatrices.

Yo nunca estuve allí, nunca.
Es verdad que no tiré ninguna piedra,
que no me posicioné hasta la irritación o la ira,
que no masacré, desprecié ni vejé
de alguna manera al otro,
al diferente, al de otra raza,
al de otro pensamiento.

Yo nunca estuve allí, nunca.
Pero ¿Es acaso verdad que nunca hice la guerra?
¿O solamente es cierto que tuve el privilegio
de no haber estado en el ojo del huracán,
de no haber tenido la tentación del poder sobre los otros?

Yo nunca estuve allí, nunca
y no quiero estar jamás
cerca de las ominosas máquinas
que se alimentan de fobia y prepotencia
y producen sombras sin sueños ni futuro,
vagabundos sin patria,
muerte y siempre muerte,
destrucción y más muerte.

No, yo nunca estuve allí, nunca.



GLORIA NISTAL - Madrid, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

AL OTRO LADO DEL CREPÚSCULO - Norberto Pannone, Buenos Aires, Argentina

 



AL OTRO LADO DEL CREPÚSCULO

     La franja naranja, donde se iba acostando el óvalo dorado hacedor de la luz, estaba decreciendo. Parecía alejarse con celeridad a medida que se opacaba.

El resplandor amarillento se encogía a cada instante. Detrás de nosotros, las sombras avanzaban proporcionalmente a la fuga de la luz.

     Sobre la laguna, una leve brisa rizaba la superficie y los juncos, que emergían cautelosos, columpiaban impávidos a la espera de la calma que reinaría en poco rato.

     Desde nuestra perspectiva se veía el viejo molino junto al alambrado, girando con el ala rota, al tiempo que un débil y sediento lamento parecía burlarse de nosotros, asustándonos. Me distraje un momento y tuve que hacer volteretas para no llevarme por delante a uno de mis camaradas. Otros dos, que venían detrás, me imitaron, mirándome con sus ojos muy abiertos por la sorpresa; pasaron a mi lado meneando sus cabezas con gestos de reproches.

     Al mismo tiempo que buscábamos el lugar donde iríamos a dormir, la hermosa e indescriptible tonalidad del ocaso entintaba de rojo las pocas nubes colgadas no sé de donde, estáticas y frágiles sobre un horizonte, que esta vez, me pareció distinto al de otras veces.

     Nunca me sentí tan feliz. Tomé fuerzas y en un impulso de júbilo rebasé a tres o cuatro compañeros que me precedían. Creo que en ese momento mis colores brillaron como nunca y mi cuello se estiró un poco más a causa de mi vanidad. Me extasiaba con aquellos agujeritos de luces sobre el agua, similares a los que había más arriba, sobre nuestras cabezas. De improviso, partió desde los juncos un graznido sin alma que pareció llamar la atención de nuestro guía y, junto a él, enfilamos hacia el lugar desde donde provenía. A mi me pareció ver entre el totoral un par de sombras agazapadas y algunos de esos bichos gritones de cuatro patas. Esos, de hocicos largos con grandes y estúpidas orejas; más grotescos aún con esa larga cola que, realmente, no sé para que les sirve. Cerca de ellos, sobre el agua ahora un poco más calma por la huída de la brisa, los hoyitos de luces, algo más quietos, se iban agrupando cada vez más. El cielo no era ni azul ni negro. Supuse que podía compararlo con el color del humo de la madera nueva de los bosques, cuando arden.

      De pronto, se mezclaron con mis pensamientos: el sonido de truenos y el par de pequeñas nubes blancas que vi partir desde las siluetas agazapadas.

     Sentí un pequeño dolor en mi costado derecho y de inmediato, otra punzada en mi pecho. No pude mantener el ritmo, me faltó el aire y comencé a caer. Tomé conciencia de que me acercaba velozmente hacia los pequeños socavones de luces. Golpeé sobre la superficie y me quedé quieto... Me pareció que aún podía mover mis alas. El frío del agua se mezcló con la sangre caliente y sentí miedo...

     Mis amigos habían huido. No pude verlos en el marco del pequeño fragmento de cielo que aún se mostraba. Me sentí muy solo. Solo con el miedo y la sospecha.

Me humilló que uno de esos asquerosos bichos de cuatro patas me tomara sin contemplación entre sus babeantes fauces y me depositara como un trapo en la mano fría y áspera del hombre que había utilizado el destello y el retumbo a su antojo.

Como en un sueño, entendí que decía: “¡Qué hermoso pato! ¡Mira José, los colores que tiene! ¡Fíjate que pechuga! ¡Qué hermoso ejemplar, parece un macho...!”

     Pobrecitos... sentí lástima...

     Luego, mis ojos perdieron el brillo al mismo tiempo que se fueron apagando los ecos del canto de las ranas. Me hundí en una de aquellas oquedades lumínicas reflejadas en la superficie del agua hasta hallar la sublime inconsciencia del no ser.

Acaso, en busca de algunos de mis camaradas para retomar la liviandad del vuelo interrumpido; acaso, para oír en otros humedales... la copla inmemorial de las cigarras...

 

©NORBERTO PANNONE 2004 – Buenos Aires, Argentina