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sábado, 18 de enero de 2025

PARA LAS INCERTEZAS DE TUS MIEDOS - Martha Inés Vélez - Saint Johns (Florida)

 











PARA LAS INCERTEZAS DE TUS MIEDOS


Abrázame con tus ojo
en el febril insomnio de tu Ego
línea de fuga hacia el azul profundo
para las incertezas de tus miedos

No entres en la intimidad la noche
sin violar su silencio
Permite resignificar “la servidumbre del Yo”
en la subjetividad del pensamiento

Somos hijos del tiempo…
en el ser y el hacer de la historia,
en el instante de tiempo geológico,
en la identidad del Yo en la memoria

Piensa en la frágil belleza de la vida,
en el néctar de unos labios que esperan,
en la danza de fuego del amor
en el agua que reescribe el paisaje
en la cosmogonía de la flor.

Piensa con el deseo, con el sentido, con la razón
en el verde infinito de la tierra
en la escarlata de una puesta de sol,
en los bosques de lluvia de la vida,
en la palabra que huye de unos labios
con la energía pura de su voz.



MARTHA INÉS VÉLEZ - Saint Johns (Florida), 6 de enero de 2025

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

PERDON DIOS MIO - Guillermo Fernández del Carpio - Arequipa, Perú

 










PERDON DIOS MIO


Perdón Dios mío por haberte herido en el otro costado,
no fui fiel a tu Sagrado Corazón, donde ocultas tu mundo.
Perdóname tres veces o setenta veces siete.
Estoy hecho de tu barro inmortal que no hace otra cosa
que seguir tu camino, en Jerusalén me he detenido a pensar.

Te he traicionado y me he traicionado a mí mismo,
no supe ser fiel a tu designio de amor.
Otórgame por piedad te suplico el perdón, renovaré mi fe,
volveré al camino, no me apartaré de ti, de tu Santo Nombre,
perdón Dios mío te pido con fervor.

Que tu perdón ilumine mi ser sediento de excelso amor y
así quedará curada la herida, ya no sangraré más
Somos herederos mortales del pecado de Adán y Eva.
¿Por qué se alejaron mis primeros padres del Edén?
¿Hasta dónde llega el poder del maldito maligno?

Despierta en mi ánima la caridad con tu bendición.
Has calmado la tristeza de mi culpa, Tú, Creador de la misericordia y caridad,
me has dado un nombre, un mundo y un bautismo eclesial.
¡Bendito seas Señor de la Verdad!
¡Te amo con todas mis fuerzas posibles, que Tú sensatamente me diste!

Tú Dios mío te olvidarás del pecado pero no del pecador,
eres toda una esfera de sabiduría, bendita tu creación.
Haz de este samaritano día, un poema que me fortalezca el espírit
y tenga la esperanza de un nuevo mañana frente a tu altar.
Estoy en paz Dios de la bondad, Tú, no te cansas de perdonar.



GUILLERMO FERNÁNDEZ DEL CARPIO – Arequipa, Perú

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

LA PRISION - Norberto Pannone - Buenos Aires, Argentina

 


LA PRISION

El cuatro de abril a las 9:10 a.m., no importa el año, llegó a la prisión. Desde el primer instante, lo trataron como al peor de delincuentes. Comprendió lo difícil que le sería permanecer allí. Alguien, a quien no conocía, le cacheteó las nalgas y comenzó a llorar… Era un mal comienzo. “Si se comienza con dolor, difícilmente se acaba con placer”, recordó la frase que había escuchado alguna vez pero no sabía donde ni quien la había dicho.

No podía distinguir a  aquellos que se movían a su alrededor. Veía todo a través de una niebla, se movían cerca de él extraños seres, voces diferentes, miradas mezquinas, ansiosas, extravagantes, interrogadoras. Lo sumergieron en el agua para sacarle su mugre. No le gustó y comenzó a gritar. Nadie pareció hacerle caso. La lengua en que hablaban, de alguna manera, le resultaba familiar.

Él, todavía no  podía hablarla ni entenderla.

¿Cuántos años trascurrieron? No podía precisarlos pero, suponía que habían sido muchos. Justamente porque había llegado el momento en que ese lenguaje que allí se hablaba ya no tenía secretos para él. ¡Ahora podía ver aquella prisión! Era muy grande y de extraordinaria complejidad. Un solo pensamiento perturbaba su mente: ¿Cuándo saldría de allí?

            Los que parecían ser los amos del lugar, le ayudaban a aprender cosas nuevas. Así, progresó su conocimiento. Conocía cada piedra, cada pared, cada puerta y, sobre todo, a la mayoría de los que lo cuidaban.

Los años pasaban con lentitud y parecía haberse acostumbrado al encierro pero percibía que aquel lugar era maligno, misterioso, tenebroso…

            Una tarde, algo raro comenzó a ocurrirle. Sintió como una extraña fatiga y comenzó a tener muchas ganas  de dormir. Mucho sueño. Demasiado sueño. Víctima de aquel estado, se acostó.

Alcanzó a ver su cuerpo tendido sobre el lecho. Afuera, la tarde iba cambiando de color. Comprendió que la prisión ya no existía. Que los amos de aquel lugar ya no podrían guerrear con los regentes de la libertad universal.

Continuó su largo viaje hacia las profundidades librado de paredes y sin el  ropaje correccional al que le habían enseñado que se llamaba cuerpo.

 

NORBERTO PANNONE – Buenos Aires, Argentina

sábado, 11 de enero de 2025

IR Y QUEDARSE - Lope de Vega - Madrid, España

 







IR Y QUEDARSE

Ir y quedarse, y con quedar partirse,
partir sin alma, y ir con alma ajena,
oír la dulce voz de una sirena
y no poder del árbol desasirse;

arder como la vela y consumirse,
haciendo torres sobre tierna arena;
caer de un cielo, y ser demonio en pena,
y de serlo jamás arrepentirse;

hablar entre las mudas soledades,
pedir prestada sobre fe paciencia,
y lo que es temporal llamar eterno;

creer sospechas y negar verdades,
es lo que llaman en el mundo ausencia,
fuego en el alma, y en la vida infierno.

LOPE DE VEGA – Madrid, España

Lope de Vega Carpio​​ ​ fue uno de los poetas y dramaturgos más importantes del Siglo de Oro español y, por la extensión de su obra, uno de los autores más prolíficos de la literatura universal. Wikipedia

Nacimiento: 25 de noviembre de 1562, Madrid, España

Fallecimiento: 27 de agosto de 1635, Madrid, España


SIN TÍTULO - Liliana Escanes - Bahía Blanca, Argentina

 








SIN TÍTULO

 

Acaecen los pájaros hacia el final de la tarde...
Gorriones, torcazas, calandrias...
Demoradas, en los canteros del jardín y en el huerto…
Demoradas y lentas… Sin angustias, sin preocupaciones…
como tenemos los humanos… ¡Felices de ellas, las aves,
ojalá hubiera sido una de ellas!... ¡Ojalá! Pero Dios dispuso otra cosa…
Que fuera humana, imperfecta, huidiza, esquiva, intelectual, solitaria,
extraña, para muchos, hasta para mí misma...
Una sobreviviente... Una sobreviviente...
No sé qué sucederá en este NUEVO AÑO…  Quién lo sabe…
Sólo restar continuar... Continuar... Como mejor se pueda...
Y disfrutar del aire, del sol, de los días cálidos y bellos…
De las plantas, de las flores, de los dulces aromas…
Del cielo celeste intenso… Del ocaso claro e iridiscente…
Del dorado de la fronda, a lo lejos…
Del demorado trino de las aves, al caer la tarde…
Del demorado trino de las aves… Sin hacernos tantos problemas…
Sin pensar en tantas cosas terribles que suceden en este Planeta…
Como me decía siempre mi madre, con su singular sabiduría:
-“No te hagas mala sangre...”  Tenía razón… Sí, claro que la tenía…
Sí, lo mejor es seguir... y disfrutar del demorado trino de las aves…
Del demorado trino de las aves, al caer la tarde...
Del demorado trino de las aves... Sí, al caer la tarde...

 LILIANA ESCANES, Bahía Blanca, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA



ORGULLO - Ana Romano - Buenos Aires, Argentina

 









ORGULLO

 

el orgullo

despedido, por el cansancio

redimensiona, o bien captura

las miradas

 

y es postergado

        discontinuado

el desencanto.

 

 

ANA ROMANO -  Córdoba-Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

 


EL CIRICO - Norberto Pannone - Buenos Aires, Argentina

 









EL  CIRICO

El Cirico alineó el orificio derecho de su apéndice lingual y supo que aquel sonido intolerable y acuciante venía del ladrido de los perros. Entonces, tuvo la certeza de que el peligro era inminente. Tenía que huir sin demora. Su temor era colosal. Aquellas malditas bestias monstruosas de cuatro patas y cubiertos de pelos ya lo habían tenido a maltraer. Como siempre, se puso en fuga prontamente. Eran realmente peligrosos.

Buscó en su conexión dendrital alguna información que le recordara desde que tiempo estaba en este mundo y la inquisición se diluyó escapando de sus neuronas debido a la imprecisión temporal.

Había llegado con el hombre? ¿O ya estaba aquí antes de la “Gran Siembra de los bípedos”?

Cómo en una nebulosa le llegó la visión de que algo lo concebía en el borde de una extensión acuosa junto a otros semejantes. Recordó que una sombra de ojos saltones y de largas orejas llenas de pelos los iba devorando con satisfacción a medida que rompía las cápsulas de sus hábitats.

Él sobrevivió porque la protuberancia rodó y se hundió en el agua.

El espécimen que depositaba los óvulos también parecía complacido del festín.

Entendió que aquel ser había copulado con el mismo satán.

Cuando pudo emerger, vio que la bestia diabólica flotaba lentamente hacia el cielo en una roca de fuego.

Al seguir Indagando en la información inserta en su memoria, descubrió que, desde el pasado remoto, la figura de los perros le resultaba familiar.

¿Por qué les temía tanto?

Siempre había sorteado todos los peligros del planeta con impunidad absoluta.

Pero los llamados perros… Eran asquerosos…  Les temía más que nada en este mundo, pero, de alguna manera, le atraían y sabía explicarse el por qué.

Había examinado en la cadena molecular de su ADN todo lo referente a la evocación sobre aquellos engendros, descubriendo entonces, el complejo neuronal que alimentaba sus cerebros. Halló también, en la información consultada, que eran extraordinariamente dañinos para su débil integridad casi física e infra-material. Sus ladridos eran mortales.

¡Tenía que huir de inmediato!

Aprisionó la criatura entre sus tentáculos superiores y, ocultándola entre sus escamas tornasoladas, se mimetizó en el monte con la misma celeridad que determina el tiempo que trascurre entre una inspiración y una exhalación humana. Absolutamente nada, para lo que existía en su concepción temporal.

Desde el rancho cercano la mujer corrió desesperadamente detrás de los perros hasta llegar al pie del viejo sauce, donde la absoluta irrealidad ocultaba su asombro vegetal.

Los pájaros silenciaron sus cantos y la brisa, que apenas agitaba alguna rama, detuvo su hálito estival.

Oculto en la espesura del monte, abrió sus escamas, sacó de allí al niño que yacía inerte y bebió la sangre. Luego, colocó la cabeza en lo que parecían fauces y comenzó la succión. Su tracto digestivo, a medida que lo tragaba iba desintegrando el cuerpecito con extraordinaria facilidad.

Nunca nadie descubriría rastro alguno de sus presas.

Afuera, los perros ladraban furiosamente. La mujer reprendió a los niños que jugaban ruidosamente en el patio recordando aquellas viejas historias que se usaban para asustar a los niños a la hora de la siesta.  Sonrió pensando en la “utilidad” de aquellas supercherías. Se acordó que su madre muchas veces la había asustado con El Cirico.

Disimulando su picardía, ingresó apresurada a la casa cerrando la puerta muy despacio desplazando el cortinado para que la luz solar del pródigo mediodía molestara lo menos posible.

Después de una prolongada ausencia, su hombre ya estaba en la casa y la requería en el lecho.

La jornada prosperaba calurosa y al amparo cómplice del cuarto se estaba mejor. Afuera, seguramente los niños estarían entretenidos un rato más.

-“¡Malditos perros! ¡Justo ahora se les da por ladrar!”- gritó el hombre desde la cama.

Casi de inmediato cesaron los ladridos.

En el monte cercano, los pájaros dejaron de chillar mientras el hálito de la brisa de la nueva tarde fenecía.

Más tarde, casi al anochecer, los hombres comenzaron la búsqueda.

El hijo menor de los Andrade, nunca apareció.


 Del libro "Cuentos Invernales"


NORBERTO PANNONE - Buenos Aires, Argentina

Y TODO ESTE OCIO - Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina

 




LUIS ALPOSTA - Buenos Aires, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA


SUR LES PONTS DE PARÍS… là là larala là là! - Salomé Moltó, Alcoy, Alicante, España

 



SUR LES PONTS DE PARÍS… là là larala là là!

 

Sí así es, los juegos olímpicos han terminado y los españoles se han quedado muy contentos de las medallas ganadas y sobre todo el ver a una hermosa generación luchando, por mejorar en todas las condiciones, por supuesto.

Y claro vuelven al recuerdo todos aquellos años que vivimos, trabajando y estudiando en la hermosa ciudad Luz, como se suele llamar a París.

Los paseos al borde del Sena, eran una obligación, todas las semanas a veces con “le bateau mouche” otras dando un paseo. Los sábados íbamos al Louvre un museo impresionante no tan grande como el Hermitage, de Rusia, y me pregunto cuantas veces habré visitado la “Geoconde”, la venus de Milo (sin brazos, claro) la estatua de Samotrace, hermosas figuras que según se decía se había traído Napoleón de Egipto.

En aquella época y a pesar que la segunda guerra mundial hacía veinte años que había terminado, las secuelas de aquella atrocidad seguían latente porque una guerra dura lo que duran sus secuelas, estoy segura,  no se olvidan nunca. Y oímos a la Edith Piaf, a la norteamericana Josephine Baker, con su charlestón, aunque entonces ya era una persona mayor, había adoptado veintitrés niños y la ciudadanía de París hizo una colecta para ayudarla económicamente y ….cuantas vivencias que luego se olvidan, otras quedan en el corazón para siempre

Bebiendo casi sin parar de una botella de vino, un clochard (vagabundo) decimos nosotros, nos pusimos a charlar con él, resulta que era médico y yo no salía de mi asombro. Nos contó que fue deportado a un campo de concentración y como era médico evitó ser gaseado y los rusos entraron en Auschwitz  liberaron a todo el campo y pudo volver a su casa, pero ya no había nadie, todos habían sido eliminados y él calmaba su desesperación con el alcohol. Muchos otros testimonios que vivieron aquellas atrocidades que pude averiguar me dejaron muy impresionada, por eso recordando al Barón Pierre de Coubertin, que organizó los primeros juegos olímpicos, imitando a la antigua Grecia, quizás con la intención de que es bueno combatir, pero nunca haciendo guerras porque éstas, sólo llevan a la muerte y a la destrucción y sus secuelas no se olvidan jamás.


SALOMÉ MOLTÓAlcoy, Alicante, España

MIEMBRO HONRÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA                                                 


PERDÍ - Olga Hernández Osorio- Medellín, Colombia

 













PERDÍ


Perdí la esperanza de quererte
se fue para siempre la ilusión
cada día que pasa deseo verte
quiero tenerte cerca al corazón

Ligado estás en mi pensamiento
aunque nos separe la mala suerte
jamás podré borrar lo que sient
en mi soledad, no quiero perderte

La esperanza que tenía se fugó
cuando lejos allá en la distancia
tu presencia como flor se marchito
muriendo el aroma, la fragancia

Dejaste mi alma en un desierto
con una sed ardiente de tu cuerpo
todo se tornó mustio, muy incierto
como un cielo gris casi muerto

Zozobró la ilusión de quererte
en el mar bravío de tu olvido
perdí la esperanza de verte
dejaste mi alma sola, sin nido.



OLGA HERNÁDEZ OSORIO - Medellín, Colombia

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA