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sábado, 15 de junio de 2024

PONCHO DE SAN MARTÍN - Aporte: Revista (Tangueandoypampeando) España

 


(Historia)

PONCHO DE SAN MARTÍN

 https://pampeandoytangueando.com/historia/poncho-de-san-martin/

 Fotografía: Museo Histórico Nacional

PONCHO OBSEQUIADO POR LOS PEHUENCHES AL

GENERAL D. JOSÉ DE SAN MARTÍN

Marzo de 2024 EL CHASQUE surero Nº 308 Segunda época

Poncho tejido en un solo paño, presumimos que a cuatro orillos (uno de los bordes de urdimbre se encuentra cortado y festoneado), decorado con tres grandes columnas en ñimín, con series de listas integrando las dos externas. En las tres presenta una misma guarda central, consistente en un complejo diseño al que Pedro Mege Rosso califica como rayen (una flor) y wisiwel (su tallo, su cuerpo con sus hojas, ramas y brotes).

En la columna central esta flor no está apoyada sobre un fondo blanco, sino al revés:
el diseño es blanco sobre un fondo oscuro. Así también están las dos guardas que la limitan
lateralmente, con un rewelonko repetido sin solución de continuidad, en color blanco sobre fondo oscuro. Estas dos guardas permanecen constantes mientras el diseño central se transforma al llegar a la boca en dos guardas con dameros alternados cuyo límite central es un trifülel (líneas onduladas).


En las dos columnas laterales, el motivo principal se encuentra flanqueado por weluwithrau (Una planta rastrera con virtudes curativas). Este conjunto se halla a su vez resguardado por una serie de líneas finas (wirín) que contienen en su interior dos pequeños peinecillos alternados.

Finalmente, dando el marco exterior a este conjunto, dos guardas con una sucesión de Kopiú (flor del copihue).


Este poncho fue obsequiado por los pehuenches al general Don José de San Martín, en ocasión de solicitarles permiso para pasar por sus tierras con el fin de libertar a Chile de la corona española.


Técnica: Campo: Tejido llano (1:1-A:A) .
Labor: Ñimín. Doble faz de flotaciones alternadas en una urdimbre de peinecillo (1:1-A:B). Fleco perimetral agregado, con un galón mínimo que le sirve de sostén. El fleco, muy corto, no está hilado sino peinado, al estilo de muchos ponchos quechuas y aymaras.
Material: Pelo de camélido. Posiblemente, alpaca.
Medidas: Ancho: 161 cm. Largo: 168 cm.
Hilos por cm2: 29 (18 de urdimbre, 11 de trama).
Época: Princìpios Siglo XIX.
Propietario: Museo Histórico Nacional.

Nota: Si bien este poncho fue publicado en diversos trabajos referidos a los textiles históricos, no podía faltar en LA VITRINA de EL CHASQUE Surero.


Jorge A. Marí

 APORTE de Cesar Tamborini Duca, REVISTA PAMPEANDO Y TANGUEANO,, León, España

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SUEÑOS Y FANTASIAS DE JUAN RAMÓN - Salomé Moltó, Alcoy, Alicante, España

 







Imagen: Alamy


SUEÑOS Y FANTASIAS DE JUAN RAMÓN

 

Juan Ramón cogiendo los zapatos de debajo de la cama salió al jardín empujando la puerta de cristal. Frenó su actividad y sencillamente, se puso a meditar

Un ligero fresquito le golpeo la cara. Había llovido un poco durante la noche, quizás ya en la madrugada pues los geranios retenían orgullosos las gotas de agua que el sol no se había todavía bebido.

Respiró profundamente y se sentó en la pequeña hamaca de su madre, en aquel minúsculo jardín en medio de tanto edificio. Era una parcela de placer aquel pequeño espacio en donde el esmero y cuidados de su madre daban la imagen del jardín del Eden, por lo menos, en sus recuerdos de antaño en donde su abuelo le instaló un caballo de madera en cuyo lomo navegaba por los cielos hermosos de su fantasía.

Había pasado todo el día en el hospital cuidando a su madre que había padecido una trombosis y que difícilmente iba superando la situación.

Volvió tarde y se acostó en la cama de la mujer que cincuenta años antes le dio la vida, lo crio de la mejor manera e intentó abrirle un horizonte nuevo que no fuera el de su padre dado al alcohol, a las mujeres y a la violencia.

Lo consiguió ampliamente, aunque los primeros años, los años de la niñez de Juan Ramón, la influencia del padre dominó la vida del muchacho.

A veces un trabajo lento, paciente perfectamente trazado y estudiado puede dar a través del tiempo un resultado satisfactorio, no tanto para la madre pero sí, para el propio Juan Ramón que en aquel momento toda una vida de sacrificios, de coraje y de amor surgió en aquel hogar para la formación del muchacho.

¿Pueden las adversidades hacernos reflexionar sobre los valores que hemos mantenido a pesar de tantas cosas negativas que hemos tenido que afrontar?

Por supuesto, pensó Juan Ramón, es un reto, pero la vida es en realidad, un constante reto que hace que para superar los obstáculos, las dificultades y los problemas, nos hagamos más hábiles y desarrollemos nuestras cualidades que por supuesto tenemos, sólo falta que creamos en ellas.

                                                                                                                          

SALOMÉ MOLTÓ – Alcoy, Alicante, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


sábado, 8 de junio de 2024

Oda VI , "A los romanos" - Quinto Horacio Flacco, Italia (65 - 8 a. de C.)

 


QUINTO HORACIO FLACCO (65 - 8 a. de C.)

De su libro:"A los romanos"

NI TÚ, NI YO… - Norberto Pannone, Buenos Aires, Argentina

 













NI TÚ, NI YO…



-¡No me culpes si no traigo rosas!
Pasé por un jardín tan desolado…
Ausencia total de mariposa
y olvidos que tejen sólo sombras
en el árido fatal de cada cosa.
Vengo de un paraje sin asombros
donde el rosal a la vera del camino
revela en el tallo sus espinas
como trampa inmoral de los matices
y un eclipse inevitable del aroma.

-Y tú?
Imagino que la vida te fue hermosa,
ninguna soledad y siempre risa
flotando por tu boca primorosa.
No te culpo por las cartas olvidadas:
borrones sin tinta decorosa,
jactancia de tus pocas primaveras;
esquelas de letras mal trazadas
en etéreo papel de poca cosa!

-En fin,
¡No es tu culpa si olvidé las rosas!
Fue largo este andar tan sólo mío…
Y hoy, que al volver he decidido
venir para decirte tantas cosas,
encuentro que ya no duele nada,
ni tú ni yo sumamos una rosa!



©NORBERTO PANNONE, poeta y escritor argentino.
Del libro “Más Allá del Carmín”, Ed. Buenos Aires, 2012.

ISBN: 978-987-33-1734-7

 


LA RECOMPENSA - Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina

 





LUIS ALPOSTA - Buenos Aires, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

“AVENTURAS DE OLIVERIO TWIST” - Rolando Revagliatti, Buenos Aires, Argentina

 















“AVENTURAS DE OLIVERIO TWIST”



Grito agudo del corderillo al que criar
recién parido ser mortal en el llamado hospicio
mientras su madre lo abandona estremeciéndose para siempre
besándolo por única vez

Los parroquiales lo condenan — ¡magnánimamente! —
a vivir con (y eventualmente a morir de) hambre
distraída por patadas y coscorrones de diligentes celadores
tundas repartidas a otros desgraciados caballeretes
sucios y hasta piojosos por añadidura
famélicos alucinadores de la gorda manteca

Oliverio es designado delegado y atrevido pedigüeño
y el director resuena la testa de Oliverio con un cucharón
en malhadados tiempos incompasivos

(Añadir cinco libras al incordio en forma de
futuro aprendiz de cualquier arte u oficio
sortear a quien desholline cogitando sobre deudas y penurias)
Quédase alquilado el niño al funebrero
traga sobras y duerme entre ataúdes

¡Pamemas! estalla el condigno administrador de justicia
estupefacto Oliverio, después perseguido e inclusive baleado
aprendiendo y lastimándose en el melodrama.




ROLANDO REVAGLIATTI
– Buenos Aires, Argentina
__________

“AVENTURAS DE OLIVERIO TWIST”, novela de Charles Dickens.

Rolando Revagliatti
nació el 14 de abril de 1945 en Buenos Aires, ciudad en la que reside. Publicó en soporte papel un volumen que reúne su dramaturgia, dos con cuentos, relatos y microficciones y dieciocho poemarios. En ediciones digitales se hallan los seis tomos de su libro “Documentales. Entrevistas a escritores argentinos”, conformados por 159 entrevistas por él realizadas. Todos sus libros cuentan con ediciones electrónicas disponibles en http://www.revagliatti.com

REIR LLORANDO - Juan de Dios Peza, México

 








REIR LLORANDO



Viendo a Garrick, actor de la Inglaterra,
el pueblo al aplaudirlo le decía:
Eres el más gracioso de la tierra y el más feliz.
Y el cómico reía.

Víctimas del spleen los altos lores,
en sus noches más negras y pesadas,
iban a ver al rey de los actores
y cambiaban su spleen en carcajadas.

Una vez ante un médico famoso,
lleg
óse un hombre de mirar sombrío:
-Sufro -le dijo- un mal tan espantoso
como esta palidez del rostro mío.

Nada me causa encanto ni atractivo;
no me importan mi nombre ni mi suerte;
en un eterno spleen muriendo vivo,
y es mi única pasión la de la muerte.

-Viajad y os distraeréis. -Tanto he viajado
-Las lecturas buscad -Tanto he leído-
Que os ame una mujer - ¡Si soy amado!
-Un título adquirid -Noble he nacido.

¿Pobre seréis quizá? -Tengo riquezas
- ¿De lisonjas gustáis? - ¡Tantas escucho!
-¿Que tenéis de familia?...-Mis tristezas
-¿Vais a los cementerios?... -Mucho, mucho.

¿De vuestra vida actual tenéis testigos?
- Sí, mas no dejo que me impongan yugos;
yo les llamo a los muertos mis amigos;
y les llamo a los vivos mis verdugos.

-Me deja- agrega el médico -perplejo
vuestro mal, y no debo acobardaros;
Tomad hoy por receta este consejo:
sólo viendo a Garrick podéis curaros.

-¿A Garrick? -Sí, a Garrick...La más remisa
y austera sociedad lo busca ansiosa;
todo aquel que lo ve muere de risa;
¡tiene una gracia artística asombrosa!

-Y a mí me hará reír?-Ah, sí, os lo juro!;
él, sí, nada más él...Mas qué os inquieta?...
-Así -dijo el enfermo -no me curo:
¡Yo soy Garrick ! Cambiadme la receta.

¡Cuántos hay que, cansados de la vida,
enfermos de pesar, muertos de tedio,
hacen reír como el autor suicida
sin encontrar para su mal remedio!

¡Ay! ¡Cuántas veces al reír se llora!..
¡Nadie en lo alegre de la risa fíe,
porque en los seres que el dolor devora
el alma llora cuando el rostro ríe!

Si se muere la fe, si huye la calma,
si sólo abrojos nuestras plantas pisa
lanza a la faz la tempestad del alma
un relámpago triste: la sonrisa.

El carnaval del mundo engaña tanto;
que las vidas son breves mascaradas;
aquí aprendemos a reír con llanto
y también a llorar con carcajadas.

 

©JUAN DE DIOS PEZA - México

Juan de Dios Pedro Pablo Peza Osorio fue un poeta, político y escritor mexicano. Miembro numerario de la Academia Mexicana de la Lengua, ocupó la silla IX en mayo de 1908.​ Wikipedia
Nacimiento: 29 de junio de 1852, Ciudad de México, México
Fallecimiento: 16 de marzo de 1910, Ciudad de México, México


ESPERANZA - Alexis Valdés, Cuba

 




 


El poema completo:

 

ESPERANZA  

 

Cuando la tormenta pase
Y se amansen los caminos
y seamos sobrevivientes
de un naufragio colectivo. 

Con el corazón lloroso
y el destino bendecido
nos sentiremos dichosos
tan sólo por estar vivos.

Y le daremos un abrazo 
al primer desconocido
y alabaremos la suerte
de conservar un amigo.

Y entonces recordaremos
todo aquello que perdimos
y de una vez aprenderemos 
todo lo que no aprendimos.

Ya no tendremos envidia
pues todos habrán sufrido. 
Ya no tendremos desidia 
Seremos más compasivos. 

Valdrá más lo que es de todos 
Que lo jamás conseguido
Seremos más generosos
Y mucho más comprometidos

Entenderemos lo frágil 
que significa estar vivos
Sudaremos empatía 
por quien está y quien se ha ido.

Extrañaremos al viejo 
que pedía un peso en el mercado,
que no supimos su nombre
y siempre estuvo a tu lado.

Y quizás el viejo pobre
era tu Dios disfrazado. 
Nunca preguntaste el nombre
porque estabas apurado.

Y todo será un milagro
Y todo será un legado
Y se respetará la vida, 
la vida que hemos ganado. 

Cuando la tormenta pase
te pido Dios, apenado, 
que nos devuelvas mejores, 
como nos habías soñado.

 

©ALEXIS VALDÉS, poeta y escritor cubano

En medio de la incertidumbre y el temor que genera en el mundo entero el avance del coronavirus, comenzó a circular un poema, llamado “La Esperanza”. La letra produce una gran emoción por la fuerza de sus palabras.

La obra llegó, incluso, al Papa Francisco, quien se mostró muy conmovido al conocerla.

A medida que comenzó a rodar, su autoría fue adjudicada primero a Benedetti, después a un poeta persa, anónimo, y finalmente al actor y humorista Luís Landriscina. Pero, al enterarse de esto, el artista negó que fuese de él y se encargó de averiguar el verdadero origen.

"Seguramente algún chaqueño o chaqueña a quien le llegó el poema dijo que era mío", señaló Luís.

Así se encargó de señalar que pertenece a  Alexis Valdés, un actor y humorista cubano que vive en Miami, Estados Unidos, y tiene su propio programa de televisión", reveló el artista.

Por su parte, Valdés, el confirmado autor de la obra, se mostró emocionado al enterarse de las idas y vueltas que había logrado su poema. "Es un honor que se lo hayan adjudicado a Landriscina, porque lo admiro mucho, y también su honestidad. Cuando empecé a actuar, en los años 80, mis ídolos eran actores argentinos, soy un fanático de su cultura", sostuvo.

En cuanto a su reciente obra, que llegó nada menos que hasta las manos del Papa Francisco, dijo que fue la situación que generó la pandemia lo que lo inspiró. "

“Me conmovió la situación. Yo viví 15 años en España, trabajé allí y cuando vi lo que estaba pasando me vino la inspiración y lo publiqué en mi Instagram", recordó.

"Yo creo que los que aprovechen este tiempo creativamente, para leer, crear algo, enforcar en algo positivo, son quienes van a poder salir reconfortados de esto", agregó.


VAGO RECUERDO DE UN INSOMNIO - Carlos Penelas, Buenos Aires, Argentina














VAGO RECUERDO DE UN INSOMNIO



Me llega su voz, errátil.
Palabras salidas de la tarde,
palabras como un largo silencio
en mitad del silencio.
Nada se mueve.
Veo la luna del ropero,
un café frente a la Basílica de Guadalupe.
Siento la aguda nostalgia de los hijos,
una callecita flotante
con luces como lluvias, brumosa.
Creo ver una estrella sostenida en su mano,
una nube tenuísima, un designio efímero,
una isla que crece y se desliza.
Ahora un poema de Pessoa sobre la mesa
en la falible memoria del conjuro.
También la bajamar, orillas tornasoleadas,
la espalda de una mujer en el beso del aire.
Es difícil imaginar en estos días
la beatitud de la infancia.


Buenos Aires, 12 de abril de 2020


CARLOS PENELAS – Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

MANUEL BELGRANO, MAESTRO MASÓN - Antonio Las Heras - Buenos Aires, Argentina

 


HISTÓRIA

MANUEL BELGRANO, MAESTRO MASÓN          

 

El creador de la Bandera Nacional y jefe del Ejército del Norte fue un destacado miembro de la Masonería, según revela la investigación histórica de Antonio Las Heras.

Este 3 de junio se cumplirá un nuevo aniversario del nacimiento de Manuel Belgrano, ocurrido en el año 1770. Resulta, entonces, de interés, indagar sobre uno de sus aspectos menos conocidos y más controversiales. Nos referimos a su condición de Maestro Masón.

“La mención de Belgrano como masón es probada por un testimonio traído por el historiador Saldías y los recuerdos del general Enrique Martínez”, afirmó el historiador Enrique de Gandía dando por terminado –a través de la documentación necesaria– la controversia sobre si el Creador de la Enseña Patria era miembro o no de la Masonería.

Esta controversia tuvo sus fundamentos. Por un lado la falta de constataciones documentales (obvio que tratándose de organizaciones secretas no habrían de quedar disponibles libros de actas ni minutas sobre lo acontecido en cada encuentro logial y por otro el hecho de la indiscutible condición de católico practicante del general Belgrano lo que hizo suponer a priori a algunos estudiosos que había una absoluta incompatibilidad entre ambas filiaciones.

Sobre el primer punto arroja luz Emilio Gouchón (1860/1912) quien fuera tanto Gran Maestre como Gran Comendador del Grado 33, en su escrito “La organización masónica en la independencia americana” dejando bien en claro por qué no es posible hallar suficiente documentación que corrobore lo que usualmente por tradición oral ha llegado a la pluma de los primeros historiadores sobre la temática que aquí nos ocupa. “… el nombre de los afiliados –explica Gouchón– era confiado principalmente a la memoria, y los trabajos se hacía verbalmente, cuidando de no dejar constancia escrita. La más mínima imprudencia, cualquier delación, podía hacer fracasar los trabajos y comprometer la vida y libertad de los afiliados.”

En cuanto a la presunta incoherencia moral de ser católico practicante y, a la vez, Maestro Masón, la historiadora Lucía Gálvez se ha referido al interrogante que algunos han planeado sobre cómo fue posible que personas reconocidas por su condición de católicos practicantes hubieran pertenecido a logias masónicas. Al respecto escribe: “La pertenencia a la masonería no pone en duda, sin embargo, la fe cristiana de ambos héroes –se refiere a José de San Martín y a Juan Martín de Pueyrredón– ni la del general Belgrano, ni de tantos otros que veían en esa institución muchos valores además de una poderosa ayuda para lograr la unidad y la independencia de los pueblos de América.”

Aclarados estos puntos, podemos manifestar que el general Manuel Belgrano (1770/1820) cumplió el rito de iniciación (ceremonia de ingreso) a la Masonería, en la Logia Independencia que, desde fines del siglo XVIII, trabajaba en Buenos Aires. El ingreso de este patriota ocurrió durante el año 1795. Integró, asimismo, la organización que pasó a la Historia de la Argentina con el nombre de “Sociedad de los Siete” la cual, a los efectos masónicos, era una estructura iniciática.

Así dejan constancia los investigadores masónicos Jorge Silvestre Víctor Rodríguez Rossi, a quienes citamos: “La Sociedad de los Siete fue una delegación operativa estrictamente masónica de la Logia Independencia.” En ese mismo sentido se han expresado Enrique de Gandía, así como los masonólogos Frau Abrines y Ariús Arderiu Martín V. Lezcano quien fuera miembro de la Academia Americana de la Historia.

En el Diccionario Enciclopédico de la Masonería, escrito por Lorenzo Frau Albines y Rosendo Ariús Arderiu, se indica que la Sociedad de los Siete estaba conformada por Juan José Castelli, Agustín Donado, Juan José Paso, Nicolás Rodríguez Peña, Hipólito Vieytes, Manuel Belgrano y Feliciano Antonio Chiclana.

Comentan, además, Silvestre y Rodríguez Rossi que dicha Logia Independencia, que fuera fundada a fines del siglo XVIII “en el recientemente creado Virreynato del Río de la Plata… tuvo como miembros a Juan José Castelli (que fungía como Venerable Maestro); a su primo Manuel Belgrano, flamante secretario perpetuo del Real Consulado de Buenos Aires; Juan José Paso, Feliciano Chiclana, Matías Irigoyen, Nicolás Rodríguez Peña, Hipólito Vieytes, Juan Larrea, Domingo Matheu y Antonio Luis Berutti.” Alcanza con leer estos apellidos que han quedado grabados en las páginas de la Historia Argentina para comprender la importancia y trascendencia que esa logia masónica tuvo tanto para aquel presente como cuanto para el futuro inmediato y mediato que siguió.

De acuerdo con el historiador y Maestro Masón grado 33 y último del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, Emilio J. Corbiere, ésta Logia Independencia fue la primera que hubo en territorio de lo que, con el tiempo, se convertiría en la República Argentina habiendo funcionado “con protocolos de autorización otorgados por la Gran Logia General Escocesa de Francia.”

José Matías Zapiola (1780-1874) dejó constancia de que Belgrano había sido miembro de la Logia Lautaro de Buenos Aires (cabe la aclaración geográfica puesto que hubo logias lautarinas en la ciudad de Santa Fe, Córdoba, Mendoza, etc.) Si bien no todos los investigadores están de acuerdo en que Belgrano haya formado parte de ella, lo cierto es que el testimonio de Zapiola resulta invalorable pues sólo él es quien habla desde los hechos históricos en los que participó.

El mismo Bartolomé Mitre lo tuvo, a los efectos de historiar esa parte de la Argentina, como sólido referente pues habida cuenta de su longevidad y buena salud, estaba en condiciones de rememorar aquellos acontecimientos que lo habían tenido como coprotagonista. Como ya hemos dicho –y seguiremos expresando en otras partes de este libro– hechos sobre los cuales, por el elevado secretismo que los mismos requerían, no se dejaba constancia escrita o documental alguna. Todo circulaba “de la boca al oído” (para usar otra expresión típicamente masónica) siendo la memoria el único reservorio seguro.

Mientras Belgrano tuvo a su mando el Ejército del Norte funcionó allí una logia que lo tuvo como Venerable Maestro, denominación masónica para quien ejerce la presidencia logial. Lo fue también de la Logia Argentina que se reunía en la ciudad de San Miguel de Tucumán a la que fundó – según el historiador de la Masonería Argentina Alcibíades Lappas – con Carta Constitutiva (autorización) de la “Masonería de Nueva Granada” (sic). La misma luego modificó su nombre por logia Unidad Argentina.

Por todo lo expuesto, se hace irrefutable la condición de hermano masónico que tuvo el Gral. Manuel Belgrano.


ANTONIO LAS HERAS- Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA 

www.antoniolasheras.com