COPLAS DE AMOR Y DE OLVIDOS
Cuando tú me olvides,
cuando no me quieras,
pensaré muy triste:
¡qué absurda quimera!
Cuando yo te olvide,
cuando no te quiera:
¡siempre habrá un invierno,
nunca primavera!
©Norberto Pannone, Buenos Aires, Argentina
PRESIDENTE: NORBERTO PANNONE
COPLAS DE AMOR Y DE OLVIDOS
Cuando tú me olvides,
cuando no me quieras,
pensaré muy triste:
¡qué absurda quimera!
Cuando yo te olvide,
cuando no te quiera:
¡siempre habrá un invierno,
nunca primavera!
©Norberto Pannone, Buenos Aires, Argentina
EL
AMOR Y SU COSECHA
Ser o no Ser: he aquí la cuestión…
Y el Verbo desatado más en controlado y bardo
frenesí,
lleva la alcurnia elevada por el Amor que roza su
piel
hasta adentrarse en las más tibias, sonoras
y poéticas
de sus frágiles entrañas…
Y se pregunta:
Caricias
y crispaciones:
¿es eso o de eso trata o maltrata el humano Amor?
Abrazo ciego bajo un cielo de acuciante flora
y ardiente
jauría primaveral:
¿es eso o de eso trata o maltrata el humano Amor?
¿O acaso y más bien, un alocado derrumbe de
penumbras
y de fatuos
silencios entrecortados,
por un aliento fino, locuaz y perfumado,
capaz de cabalgar el aire sin tener alas ni canto
de mirlo para ello?
¿Es eso o de eso trata o maltrata el humano Amor?
¿Y diremos también, presencias y añoranzas?
¿Martirio, depresión y delirio?
¿Fugacidad inasible de lo eterno?
¿Astuta o deliciosa sierpe encaramada –sin duendes
afines-
a los erectos y peneales sueños de Eros?
¿Es eso o de eso trata o maltrata el humano Amor?
Dicen algunos, y convencido de sus sanas
experiencias lo repito:
el amor es un tesoro de corduras y de gentiles
esperanzas.
Y ser Amor y del Amor todo el tiempo,
un desafío inefable para la humana carnadura del
humano Amor...
Entonces, así como el tiempo es la medida de las
esperas existenciales,
puede que el amor sea también un lugar,
un sitio de alegrías y fierezas,
donde hasta la amarga sequía enlodando de insomnio
la pérdida de una ardiente cosecha,
se atenúa en
la noche aquella,
-la de la continua espera-
para dejar al hombre encontrar, en sus raíces más
profundas
una paz verdadera, íntima, humilde y sincera:
aún temiendo, quizás, el oscuro presagio
del fuego, de la plaga o del granizo,
golpeando con dureza todo anhelo
más a sabiendas, sin embargo, que otras fuerzas
rotarán su desatino, y, en los cuadrantes de Geo,
Y otras más firmes, circulares y enhiestas
reemplazarán a las caídas
con el rubor sacralizado de una novia virgen
al encuentro del amado,
para hacer
del trigo fruto, y finalmente objeto
de abundante, espléndida cosecha.
NÉSTOR ADRIÁN ESCUDERO, Santa Fe, Argentina
MIEMBRO
HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
EL PERFIL DEL ESCRITOR
Allá va el imaginero,
con las alforjas repletas
de rimas, historias, trovas,
de ficciones y novelas.
Es bardo, poeta o aedo,
es juglar y cantautor...
Vuelca sobre su frente
la cabellera hirsuta de
rizos rebeldes...
Es su personalidad
la que se manifiesta
con total libertad.
No lo acompaña la lira,
sino sus amados libros,
los eternos confidentes
de aventuras e ilusiones,
de expectativas y pasiones...
Hoy es su día y el de sus compañeros:
¡Saludémoslos con alegría y reverencia!
LIANA FRIEDRICH, Rafaela, Santa
Fe Argentina
MIEMBRO
HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
GALLINAS
Mientras no poseí más que mi catre y mis libros fui
feliz. Ahora poseo nueve gallinas y un gallo y mi alma está perturbada.
La
propiedad me ha hecho cruel. Siempre que compraba una gallina la ataba dos días
a un árbol para imponerle mi domicilio, destruyendo en su memoria frágil el amor
a su antigua residencia. Remendé el cerco de mi patio, con el fin de evitar la evasión de mis aves, y la invasión
de zorros de cuatro y dos pies. Me aislé, fortifiqué la frontera, tracé una
línea diabólica entre mi prójimo y yo. Dividí la humanidad en dos categorías: yo dueño de mis gallinas,
y los demás que podían quitármelas. Definí el delito. El mundo se llenó para mí
de presuntos ladrones, y por primera vez lancé del otro lado del cerco una
mirada hostil.
Mi
gallo era demasiado joven. El gallo del vecino saltó el cerco y se puso hacer
la corte a mis gallinas y a amargar la existencia de mi gallo. Despedí a
pedradas al intruso, pero saltaban el
cerco y aovaron en casa del vecino. Reclame los huevos y mi vecino me
aborreció. Desde entonces vi su cara sobre
el cerco, su mirada inquisidora y hostil, idéntica a la mía. Sus pollos
pasaban el cerco y devoraban el maíz mojado que consagraba a los míos. Los
pollos ajenos me parecieron criminales. Los perseguí, y cegado por la rabia
maté uno. El vecino atribuyó una importancia
enorme al atentado. No quiso aceptar una indemnización pecuniaria.
Retiró gravemente el cadáver de su
pollo, y en lugar de comérselo, se lo mostró a sus amigos, con lo cual empezó a
circular por el pueblo la leyenda de mi
brutalidad imperialista. Tuve que
reforzar el cerco, aumentar la vigilancia, elevar en una palabra mi presupuesto
de guerra. El vecino dispone de un perro decidido a todo: Yo pienso adquirir un revolver.
¿Dónde está mi vieja tranquilidad? Estoy envenenado por la desconfianza y por el odio. El espíritu del mal se ha apoderado de mí. Antes era un hombre. Ahora soy un propietario.
P/D Publicado en El Nacional el 5 de agosto de 1910
Rafael Barrett, Escritor- hispano-paraguayo 1876-1910
Germain Droogenbroodt, foto Loek Groenendijk
Escribir
poesía
Hallar el frágil equilibrio
entre el silencio y la palabra
entre el camino
y la desorientación
entre lo decible
y lo indecible
entrelazar
la brecha honda
entre pluma y papel.
©Germain Droogenbroodt, España
de: “En la corriente del tiempo – Desombrada luz &
Amanece el cantor, homenaje a José Ángel Valente”,
Editorial Verbum, Madrid 2017
Aldo Pellegrini
ALGUIEN DESPIERTA
Abre tus ojos de barro
tus ojos de cielo y de noche interrumpida
tus ojos de alfombra, tus ojos pisoteados
ábrete a la luz y a la sombra y a los vientos
a la sombra negra que arrojan los cuerpos.
Árbol de la ceguera, de las
muertes,
camino de las desapariciones,
marchas hacia los ojos abiertos del tiempo
hacia el agua pura del instante que corre
cuando te detienes te tornas invisible
cuando andas te destruyes
sólo eres la sombra de la idea de ser
pero con el hueco de tu mano ves todo
por el hueco de tu mano te derramas,
cuerpo ávido de caricias de atmósferas,
mil veces impasible, mil veces tierno
pero finalmente absorbido por la nada
que corroe lentamente el agua del tiempo.
ALDO PELLEGRINI, Argentina
Poeta,
ensayista, traductor, historiador y crítico de arte, fue uno de los iniciadores
del vanguardismo del siglo XX en su país.
Pasados dos años del Primer manifiesto surrealista de André Breton en 1924,
Pellegrini fundó junto a sus compatriotas Marino Cassano, Elías Piterbarg y
David Sussman el primer grupo surrealista de Sudamérica, en Argentina.
ME IRÍA CON ELLAS
Sí: ayer pasaron las bandadas... Por la
tarde...
Cuando el brillo del sol se anunciaba…
Luego, vino el chubasco...
Ellas ya se habían alejado...
¡Ojalá pudiera seguirlas!...
¡Ojalá pudiera volar y alejarme como ellas!...
Elevar los pies del suelo…
Acercarme a las nubes y a las estrellas…
Pero debo aceptar mi realidad humana…
Y conformarme con verlas pasar…
Veloces, inquietas, bellas…
Impredecibles en su vuelo… Impredecibles y
bellas…
Veloces, inquietas, silenciosas, misteriosas…
Aves que portan mis deseos lejos…
¡Mis profundos deseos de poder volar como
ellas!...
¡Mi profundo deseo de alejarme como ellas!...
¡Mi profundo deseo de elevar los pies del suelo
y volar alto... alto... altísimo...
..Entre las nubes y las estrellas..!
Sintiendo la tibieza del sol... La brisa leve y
fresca...
¡Y ya no volver, por supuesto!...
¡Y ya nunca... nunca... nunca más volver, por
supuesto!...
12 Febrero,
2023,
LILIANA
ESCANES, Bahía
Blanca, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
MI POEMA ACIDULADO
“El tiempo es un río
que me arrebata, pero yo soy el río;
es un
tigre que me destroza, pero yo soy el tigre;
es un fuego que me
consume, pero yo soy el fuego”.
JORGE LUIS BORGES.
Mi poema
es papel de llanto que flota
en el lago inmóvil de tu ausencia
Mi poema
es odisea embrujada en el
aliento de tu voz
Mi poema
es celofán que se derrite en
la palidez de tus desdenes
Mi poema
es respiración por los poros
de la muerte en mi existir
Mi poema
es malvavisco en hebras sobre
los telares de la espera
Mi poema
es bastón de ciego extraviado
en la búsqueda de un tiempo azul
Mi poema
es flama de voces glaciales
que desgarra el tigre del río
Mi poema es
jaula abierta al tiempo de
aves por las colombinas de tus manos
Mi poema es
pasado de un futuro decretado
en el presente con labios de arena
Mi poema es
fantasma que cruza la tersura
de tus muros en parvadas de sueños
Mi poema es
cabalgata de trasgos sobre
una cruz clavada en mi camino
Mi poema es
huesumbre que azotan las
sombras colgadas de las horas
Mi poema es
reinvención de un futuro en
las líneas prometidas de tus manos
Mi poema es
neblina encendida donde
palpita tu imagen que no tendré
Mi poema dice
“te amo” aunque tu amor sea
eternidad inmóvil en la lonchera de mis ojos.
Roberto Xutchitl Perez, Puebla, México
QUINTO HORACIO FLACO - Venusia,
hoy Venosa, Basilicata, 8 de
diciembre de 65 a. C. - Roma, 27 de
noviembre de 8 a. C. - Conocido como Horacio.
En su Libro Tercero, en la Oda VI, “A los romanos”, remata con estos cuatro
versos:
...............................................................................
¿Qué es lo que el tiempo corruptor no daña?
Nuestros padres, peor que sus abuelos;
y nosotros, peor que nuestros padres.
Menguada prole al mundo dejaremos.
Horacio