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lunes, 6 de marzo de 2023

Ha partido Carlos Saura, un genio del cine contemporáneo, Roberto Alifano, Buenos Aires, Argentina

 


Ha partido Carlos Saura, un genio del cine contemporáneo

 

Desperté con una acerada noticia que me partió el alma y pensé que acaso era la continuidad de un sueño, no una cruenta forma de la realidad. “Se debe tratar de otra persona, no del maestro Carlos Saura que yo conozco”, me repetí. Pero claro, don Carlos tenía más 90 años y, como me confesó, que ya había vivido mucho, muchísimos años más de los que hubiera imaginado.

¡Qué dura la condición humana, qué implacable el paso del tiempo, “ese enemigo que nos mata huyendo”, en el juicio del inmortal Quevedo. Somos y somos casi nada en este inexplicable Universo (o somos nada, definitivamente nada y los dioses nos borrarán acaso de un certero plumazo de su larga lista interminable para sumarnos a los más). Maestro Carlos Saura, me inclino ante tu obra y el mundo diferente que dejaste en tu decidido paso por él.

Carlos Saura Atarés había nacido en Huesca un 4 de enero de 1932. “Hace ya tantos años que ni me acuerdo, Alifano”, me confesó hace poco en un diálogo telefónico que mantuvimos. Al finalizar el bachillerato, se empezó a aficionar a la fotografía y esto hizo que abandonara sus estudios de ingeniería industrial para ingresar en el reconocido Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas de Madrid, donde obtuvo el diploma de Dirección cinematográfica.

No demoró el inquieto Carlos en concretar su primer cortometraje, demostrando ya su talento creativo, lo tituló La tarde del domingo y data de 1957, realizó luego el documental Cuenca, que fue premiado (nada menos ni nada más, que en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián, al que siguió su primer largometraje, Los golfos (1960) y, cinco años después dio al público La caza, con un asunto de gran dureza donde hizo un análisis de las heridas provocadas por la cruenta y abominable Guerra Civil. En ese filme, relata la terrible historia de una partida de caza entre personajes que representaban distintas posturas en este mundo contradictorio. La escenografía en exteriores, se brinda en un paisaje árido y la fotografía, en manos del sagaz Luis Cuadrado, contrastada con el ambiente bucólico. Esta puesta en escena, hizo de dicha obra una referencia para su particular cine posterior y obtuvo, a partir de allí, grandes éxitos internacionales, consiguiendo el premio a la mejor dirección en el Festival Internacional de Cine de Berlín.

Vino luego su sociedad con el productor Elías Querejeta y junto a sus primeros trabajos, se consolidó en 1967, su colaboración con él, con quien ya había producido La caza y Peppermint frappé, dando inicio al periodo más destacado de la carrera de Carlos Saura. Esas dos películas son una nueva una indagación psicológica sobre los efectos de la represión franquista tras la Guerra Civil, las inhibiciones eróticas y otras carencias de su generación. El desenlace en Peppermint frappé es tan violento como el de La caza, pero aparece ahora situado en el espacio de la memoria o los instintos más primarios de los bien pensados personajes. Temas y formas se van puliendo en este particular estilo abstracto, que logra una estremecedora radiografía de los males de la sociedad española; a la vez que logra burlar la condenable e inadmisible censura del régimen franquista.

A ese filme continuó Stress, es tres, tres (1968), de tono quizá menos dramático que humorístico; vino, casi enseguida, La madriguera (1969), El jardín de las delicias (1970) y la memorable y polémica Ana y los lobos (1972), donde en esta producción ofrece un mundo encerrado en la casona de una familia española aristocrática, definitivamente conservadora. Rafaela Aparicio, la matriarca de este mundo convencional y regresivo, retomará aquel personaje en Mamá cumple cien años (1979), una continuación de Ana y los lobos.

Temas y formas, se fueron puliendo en este estilo personal, desarrollado en colaboración con Querejeta y muy a lo Luis Buñuel. Pero, sin duda, La película que marcó su consolidación internacional fue La prima Angélica (1973), que recibió el Premio Especial del Jurado en el Festival de Cannes; en ella, el pasado y el presente se funden de un modo indiscutidamente original, que se muestra mediante la confusión del tiempo histórico desarrollado en los planos de la película, incluso dentro de una misma secuencia. Así se delata el tema de las dolorosas heridas del pasado que retornan al presente; junto con el clásico tema del psicoanálisis.

En este filme, como en los anteriores, la fusión del tiempo tiene también otras consecuencias frustrantes, como el contraste entre el amor infantil de Luis y Angélica, que ha sido acaso su único amor, y la relación adulta de un Luis todavía inocente, que no ha crecido, con una Angélica ya casada y en una situación que hace imposible que se recupere aquella relación afectiva. No es este el primer film que explora el recuerdo y la intromisión del pasado en el presente, que estaba ya bien dibujado en obras anteriores, como El jardín de las delicias de 1970.

María Clara Fernández de Loaysa, en su papel de Angélica niña, establece una relación con la figura de José Luis López Vázquez, cuyo personaje seguía la estela del que interpretó en El jardín de las delicias, donde aparecía en una silla de ruedas, simbolizando con ello la parálisis psíquica de aquella generación. En este caso representa la frustración amorosa de su entrañable prima, en el doble papel de niño y adulto, representado por el mismo actor.

Durante esa filmación, acompañé un par de veces a mi recordado amigo José Luis López Vázquez y por él fui presentado al enorme y genial Carlos Saura, un hombre amable extrovertido, cultísimo y considerado. Conservo, por algún rincón de mi biblioteca los recortes de dos entrevistas que le realicé. A partir de allí, quedó sellada una amistad que perduró a través de los años.

No hace mucho participé en un documental que hicieron con su hijo sobre Federico García Lorca y nos reencontramos. Después, hablamos algunas veces por teléfono con don Carlos y me duele no haberlo visto en un breve viaje que realicé a Madrid hace tres meses; todo no se puede, mis compromisos asumidos pudieron más. No imaginé que ya nunca más vería al maestro Saura; pensé, sinceramente, que algún día asistiría a su cumpleaños número 100. Uno cree que las personas que ama son inmortales. Me conforma haber intercambiado algunos emails y haber conversado con él telefónicamente.

Descansa en paz, querido y bien admirado amigo Carlos Saura, gloria del cine universal.

 

ROBERTO ALIFANO, Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


EL CAMINO DE LA VIDA, Elias Galati, Buenos Aires, Argentina

 

EL CAMINO DE LA VIDA

En mi cumpleaños 85.

La vida es un camino muy especial, cuyo inicio escapa a tu decisión, cuyo fin es imprevisible, pero que tú decides recorrer de acuerdo a tu sentir, a tus emociones, a tu razón, a tu voluntad.

La vida contiene hitos naturales, predeterminados, a los cuales tampoco tiene acceso tu decisión: la cronología, los estadios naturales, concepción, vida intrauterina, nacimiento, niñez, adolescencia, juventud, senectud, son etapas propias de tu condición de hombre determinadas de antemano y que se cumplirán inexorablemente.

Es tuya la decisión de recorrer el camino, cómo lo recorrerás, con quién o quienes lo harás, y cuáles serán los parámetros que emplearás en este derrotero por la existencia.

Allí señalaras otros hitos, personales, que junto con los naturales determinarán cuál será tu vida.

Así como en algún momento has tomado conciencia de tu ser, de ser yo, diferenciado de los demás y de todo lo que te circunda, también tomas conciencia que tienes en tus manos tu destino.

Un destino acotado, de acuerdo a tu finitud, a tus limitaciones, y a las condiciones existenciales, el lugar donde habitas, el tiempo en que te toca vivir, y la cultura que te ha impuesto ese doble eje de tiempo y lugar en el cual habitas, junto con tu condición genética y tu formación mental y espiritual.

Pero estas consideraciones, no son iniciales; no significan que vas a iniciar un camino, eliges cual recorrerás y determinas la forma y el contenido del mismo.

Tú ya estás caminando la existencia, como si te hubieran lanzado en una pendiente y debes considerar y evaluar seguir para lograr éxito

Es el primer hito existencial, que marca tu conciencia de la propia vida, y después ya no tienes vuelta atrás, inexorablemente tienes que decidir, tienes que considerar que hacer, como recorrer tu existencia.

Ni siquiera pensar dejarse estar, y seguir así la vida, porque ese dejarse estar es tu elección, será tu forma de tomar en cuenta la vida.

La elección acarreará responsabilidad, tendrá que rendir cuenta de tus actos, pero también es el acceso a la libertad, es comprender y sentirse libre, saber que está en tus manos la decisión y que serás lo que quieras o desees ser.

Aprenderás muy rápido, que el camino de la vida es paradojal, que derivas entre condiciones contrapuestas.

Aparecerá tu deseo, el motor más importante de la vida, lo que sientes, lo que apeteces, lo que te gusta, lo que pretendes; junto a él aparecerá tu deber, lo que debes como debido, como lo que debes ser, lo que debes hacer, aquello que te determina por tu condición de hombre.

Tu deseo chocará permanentemente con tu deber.

Aquello que quieres, muchas veces no será lo debido, y entonces tendrás que aprender que es más importante para ti, si tu deseo o tu deber; si estás por encima de cualquier otra condición, o eres un ser integrado en una sociedad, que debe respetar y confluir con los demás.

Aparecerá la valoración de tus obras, de tu comportamiento, lo que es correcto y lo que es incorrecto, pero que sin embargo estás en condiciones de hacerlo, y junto con esa valoración surgirá la responsabilidad, se te juzgara por tus acciones, y deberás determinar si es más importante para ti lo correcto o lo incorrecto.

Aparecerá la pasión, y encontrarás que hay una pasión fuerte, importante, determinante que es el amor, pero que junto con ella puede aparecer también el odio y el rencor, y deberás determinar que es más importante si el amor o el rencor.

Mientras tanto con tus cavilaciones y determinaciones, sigues transitando el camino de la vida, que naturalmente es ordenado, correcto, tiende al bien y al amor y a promover y cuidar la vida.

Ese camino está, es inmutable, tú estás en él y lo deberás transitar con tus condiciones, tus elecciones y los valores.

Chocarás con él, como choca el necio con la realidad, cuando pretende negarla como contra una pared.

Pero hay algo que debes entender, que debes saber, la vida será siempre igual, allí estarás, pero tú puedes seguir igual o puedes cambiar, para bien o para mal, pero es tu voluntad y tu responsabilidad, y por ella serás juzgado.

Como te aprestas a continuar este camino, acaso con el orden, con la verdad, con la bondad, con el deber, con la solidaridad, de ti depende como llegarás al final del mismo, del cual no conoces ni el tiempo ni el lugar.

 

Elías D Galati

 

PARA MI CUMPLEAÑOS 85

 

Contigo he vivido vida

luché con tu contienda

aunque a veces he perdido

la ilusión, la buena senda

 

contigo he vivido vida

como quien busca su prenda

es la cosa mas querida

determina nuestra esencia

 

contigo he vivido vida

es casi ya una leyenda

te he sufrido sentida

por tantas, tantas ausencias

 

mas la razón aprendida

el amor que todo cuenta

a ti te lo digo vida

justifica la existencia

ELIAS GALATI, Buenos Aires, Argentina


domingo, 26 de febrero de 2023

Hojas marchitas, Rosalía de Castro, España













 HOJAS MARCHITAS

 

Las rosas en sus troncos se secaron,
los lirios blancos en su tallo erguidos
secáronse también,
y airado el viento arrebató sus hojas,
arrebató sus hojas perfumadas
que nunca más veré.

Otras rosas después y otros jardines
con lirios blancos en su tallo erguidos
he visto florecer;
más ya cansados de llorar mis ojos,
en vez de llanto en ellos, derramaron
gotas de amarga hiel.

 

Rosalía de Castro, España

María Rosalía Rita de Castro (Santiago de Compostela, 23 de febrero de 1837-Padrón, 15 de julio de 1885)

EL CAMILO, Norberto Pannone, Buenos Aires, Argentina

 










EL CAMILO

 

La muerte andaba fingiendo

que al Camilo no veía.

Tarde o temprano sabía

que al viejo, que andaba huyendo,

seguro lo alcanzaría.

“¡Qué es esto de andarle errando?!

-Se cuestionaba la muerte-

No fuera que alguien pensara:

-¿por qué al Camilo perdía?,

no era ella la más fuerte?”

Buscó en su agenda la muerte,

las hojas del calendario,

recorrió el abecedario

y halló anotado al Camilo,

que apareció varias veces.

Sin ocultar su disgusto,

Vio que el pobre desgraciado,

tres veces se había escapado

de ser un frío difunto.

Pero, ¿por qué causas tontas

el viejo la había burlado?;

-la primera fue en agosto

del año que había pasado,

-la segunda, una mañana

que se cayó del caballo,

-la tercera, una estocada,

que en una pelea brava

le abrió el pecho bajo el brazo.

 

La muerte andaba fingiendo

que al Camilo no veía…

Pero un domingo a la tarde,

merodeando el mediodía,

la muerte artera y cobarde

se le metió bajo el catre

cuando el Camilo dormía…

 

                      Norberto Pannone, Buenos Aires, Argentina


DE..., Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina

 



LUIS ALPOSTA, Buenos Aires, Argentina.

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

PASION JUVENIL, ADOLFO (VASCO) ZABALZA, Pergamino, Buenos Aires, Argentina

 








PASION JUVENIL 

 

El verte fue recordar 

un sueño no realizado, 

cuando mozo enamorado 

temblaba al verte pasar, 

muchas veces al soñar 

con el dulzor de tu boca, 

sentía las ganas locas 

de un deseo irrefrenable, 

y en ese sueño agradable 

mis labios los tuyos tocan. - 

 

Como olvidarte mujer 

si tan solo con mirarte, 

sentía ganas de amarte 

y a tu cuerpo poseer, 

¡que hermoso fue aquel ayer 

que se perdió en lontananza! 

y el recuerdo es una danza 

que da vueltas en mi mente, 

manteniendo muy latente 

esta hermosa remembranza. - 

 

El perfume de tu pelo 

a mi ilusión aromaba, 

y tus pasos provocaban 

de mis sueños, el desvelo, 

esperaba con anhelo 

verte altiva caminar, 

ver tus ojos parpadear 

con juvenil picardía, 

y así pasaba mis días 

deseando poderte amar. - 

 

Aquel sueño juvenil 

que vive en mi corazón, 

tiene el aroma y color 

de toda rosa de abril, 

mi recuerdo es el atril 

donde posa con ternura, 

la más bella partitura 

que el amor pueda escribir 

y en sus notas revivir 

por ti mi ardiente locura. - 

                                               

ADOLFO (VASCO) ZABALZA, Pergamino, Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA