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domingo, 26 de febrero de 2023

CÚMPLEME LA CITA, Jaime Vélez Ramírez, Medellín, Colombia

 








CÚMPLEME LA CITA


Muerte, tú que nos liberas de todos los males

no importa cuáles sean, son todos iguales,

aquellos del cuerpo, aquellos del alma,

todos son pesares que quitan la calma.

 

Cuando el ser se entrega

y ya es incapaz de seguir en la brega,

cuando mira al cielo

y no encuentra nada bueno.

 

Oh! muerte, oh!  muerte bonita,

te estoy esperando, cúmpleme la cita;

me siento tan solo, estoy tan cansado,

este es el momento de ya haber llegado.

 

Porque de la vida ya son tantos años

y en vez de favores veo desengaños;

oh! muerte querida , oh! muerte bendita,

yo te lo suplico, cúmpleme la cita.

Febrero 9 de 2006.

Jaime Vélez Ramírez, Medellín, Colombia

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

 


PINCELADAS, Adrián Néstor Escudero, Santa Fe, Argentina

 











PINCELADAS

 

Hoy quisiera, en el desvelo de una buscada

nocturnidad de silencios creadores,

en la trastienda urbana

del umbral de Primavera,

hacer brotar de mi mente insomne

pinceladas delicadas para delinear

las fronteras inasibles

del amor de una mujer...


Pero mi ceguera espiritual es más oscura

que la noche más cerrada…;

y ceso, doblegado en el intento.

 

ADRIÁN NÉSTOR ESCUDERO, Santa Fe, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


COMO LOS BUEYES - Pedro Bonifacio Palacios “Almafuerte” (13 / 5 / 1854 – 28 / 2 / 1917) – Buenos Aires, Argentina

 



 

 








COMO LOS BUEYES

 

Ser bueno, en mi sentir, es lo más llano

y concilia deber, altruismo y gusto:

con el que pasa lejos, casi adusto,

con el que viene a mi, tierno y humano.

 

Hallo razón al triste y al insano,

mal que reviente mi pensar robusto;

y en vez de andar buscando lo más justo

hago yunta con otro y soy su hermano.

 

Sin meterme a Moisés de nuevas leyes,

doy al que pide pan, pan y puchero;

y el honor de salvar al mundo entero

 

se lo dejo a los genios y a los reyes:

Hago, vuelvo a decir, como los bueyes,

mutualidad de yunta y compañero.

 

Pedro Bonifacio Palacios “Almafuerte”, Buenos Aires, Argentina


ESQUIRLAS DE TORMENTAS, Norberto Barleand, Buenos Aires, Argentina

 









ESQUIRLAS DE TORMENTAS

 

Hay duendes que caminan las huellas de mis ojos,

acercan telarañas 

de rostros tan amados

que se han vuelto recuerdo

 

Los pasos dispersos de silencios

donde tala la mesura  del alba.

 

Arcones y perezas,

heridas que manchan el brillo de las manos

y abren terraplenes de estrofas inconclusas,

besos que no he escrito cegados de  tormentas.

 

Lejos

la lluvia

persigue los gemidos

                                     donde muere la inocencia

 

Norberto Mario Barleand, Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

GIANCARLO CARLOMAGNO: UN SIGNORE COMMENDATORE, Pedro Broemser, Buenos Aires, Argentina

 




GIANCARLO CARLOMAGNO: UN SIGNORE COMMENDATORE

 

Estaba regresando a mi casa… después de haber “vagado” como siempre, por mi “boulevard” añorado... venía tarareando aquella vieja canción con que Nicola Di Bari, allá por los “setenta” nos enamoraba: I Giorni dell` arcobaleno… caminando por Bulnes y cuando cruzó Mansilla, un señor desde la vereda de enfrente, me regala una sonrisa y un saludo con sus manos… al punto lo recordé y lo aguardé a su paso… era el amigable “maestro “ de Reiki que un buen día “me dio una mano”-literal- pues su expertís tenía como instrumento fundamental “la imposición de manos”. En ese segundo traje a mi mente alguien a quien “no ricordo” que me habló de la Ley de Atracción, de la cual era yo un ignorante- como de tantas cosas- y que, según dicen que inconscientemente uno atrae a quien llama con el pensamiento? “¡Cómo te va!”, le dije -¡Pedrito!, exclamó, ¡qué placer!, se acordaba hasta de mi nombre? - le agradecí el gesto pero debí, confesarle que no recordaba su nombre de “pila”… y me espetó el suyo… verdadero cartel de un “emperador”: Giancarlo Carlomagno, natural de Nurcia, en la región de Umbría. Ahora lo ricordo!, le dije… y además no olvido que aquella vez que me conociste, yo- en esa necesidad de hacer amigos y caerle simpático- se me ocurrió decirte, siguiendo la historia del emperador, que a mí me llamaban como a tu papi, Pipino… por qué?, me preguntaste y yo no tuve mejor idea que decirte: porque era un petiso simpático!... en ese momento, creí que se iba a cruzar de vereda, se puso serio y yo comprendí que me había “mandado flor de cagada”, mi pulso se aceleró… mi lengua se secó, sentí más calor… intenté salir del paso preguntándole por una señora que era amiga en común y que sabía que quería mucho y GRACIAS A DIOS que estuvo de mi lado, al recordarla cambió su semblante y respiré… sentía mi camisa transpirada que al pegarse en mi piel me daba frío… el diálogo, posteriormente continuó en forma agradable. Recordé que en aquella época… me invitó a conocer su estudio, que quedaba a la vuelta del kiosco… allí fui a la salida de una tarde… subí al departamento, donde al llegar me recibió con música suave y desconocida para mí, me dijo que era oriental… me hizo pasar a un gabinete e indicó que esperara que ya vendrían a atenderme, me acercó una jarra de jugo de naranja bien helado, ah!, lo supuse porque la misma estaba mojada, le pedí disculpas y tomé la jarra y la acerqué a mi frente, ardía de calor y de emoción… recuéstate en la camilla y relájate!, me dijo antes de irse… lo cual no era muy habitual en mí y menos en esta situación de “extrañamiento”. Era la primera época en mi kiosco, nueva actividad, nuevo barrio, otra gente… no hacía mucho que me había separado de mi familia, mis hijos, mis afectos y frustraciones que desbordaban la mochila… sueños irrealizados por falta de empuje y cobardía… una pieza importante para cualquier psicoanalista… diría que tal vez constituía con “mis rollos” “una tesis” para “una maestría”… en todo eso estaba pensando, mientras la música me acunaba.

No sé, sentí al rato que alguien me hablaba… señor, señor!, una suave y dulce voz me despertaba… al parecer me había quedado dormido?… y claro todas las mañanas me despertaba a las 6 hs. y salía luego de 12 hs. de “laburo” sin descanso, “de fierro no era?”… abrí los ojos despacio y lo que primero me llamó la atención era una suave sonrisa de una jovencita… bah!, no sé si era tan joven pero su sonrisa era de una “casi-niña”… claro, yo venía de una época en que todos me parecían menores que yo y por desgracia, verdad tenía!. Sus ojos profundos verdes que te quiero verde, Federico el Lorca, diría… y yo no pude más que a su sonrisa contestarle con la mía. Podrán creer que me fascinó esa niña?, no?, pues sí!, desestabilizó mi vida. Intenté incorporarme y ella llevando sus deditos a sus suaves labios de “flor recién nacida” me hizo el “moín” de silencio y callé de por vida. Ella, Larisa- según decía el cartelito de su chaqueta- me dijo: quédese tranquilito señorito (me llamó señorito, no podía más de dulce esa ninfa!)… vaya detrás del biombo y quítese la ropa yo le alcanzaré una bata, así está más cómodo … luego venga y yo le quitaré los zapatos… usted, despreocúpese... se acostará en la camilla y procederé a hacerle unos masajitos… le agradecí y le dije que su nombre era el mismo que el de la protagonista de la película Dr. Zhivago, se sonrió tan hermosamente que si estuviéramos sobre “las estepas siberianas”, se hubiesen derretido las nieves de la emoción que me causó… presté atención a la melodía que salía de los parlantes y era canto de sirenas y pájaros mezclados con brisas tranquilas y yo “que dormirme quería y no quería”.

Larisa, hablaba o susurraba como avecita en cortejo… diciendo palabras sueltas, mientras me acariciaba o masajeaba… era lo mismo, todo me parecían ca-ricias y así estuve una hora quizás?, lo importante es que fue una experiencia única… en un momento se retiró del gabinete, diciendo que ya volvería para ayudarme a vestir… al rato regresó y yo ya me había vestido e incorporado… ella me dijo: Peter!, me sorprendió que supiera mi nombre… ella me dijo, que lo había visto en la invitación que le había entregado… me dijo que su padre, se llamaba así y que ella lo llamaba de esa forma y que tenía ciertas actitudes similares a las mías, eso me agradó,  aunque no quise pensar que me considerara solo en edad de ser su padre?!... me sentí algo viejo, pero traté de superarlo, ella no merecía que yo perdiera la oportunidad de ser cortés y de seguir disfrutando de su dulzura, por darle “bola” a mis traumas.  

Luego de tan bella sesión de “imposición de manos”, algo totalmente novedoso para mí… no volví, pero a estas alturas… considero que debí hacerlo… y como muchas cosas en mi vida no fui muy consecuente, tal vez eso hubiese armonizado más mi espíritu al emplear herramientas indicadas?... no sé qué habrá sido de Larisa… se habrá casado?, “el vago “que se llevó ese premio, la habrá merecido?... ojalá, así sea!.... yo no la olvidé y ni siquiera pregunté por ella…  no vaya a ser que me dijera Giancarlo, que siempre me recordó, pero que suponía que era muy chica para mí y que no le daría “bola” y ella tampoco sabrá nunca que fue “la musa “ inspiradora de más de un puñado de versos.

Pasado el tiempo… a veces me entran las dudas… de si fue aquella historia con Larisa verdadera o si todo fue un bello sueño que se produjo ni bien arribé al consultorio y me tendí en la confortable camilla?... de todas maneras, en ambas situaciones fueron muy muy bellas experiencias.                                                                                                  


Pedro Broemser, Buenos Aires, Argentina


De los viejos, para los demás, Salomé Moltó, Alicante, España

 



DE LOS VIEJOS, PARA LOS DEMÁS 

 

Muchas veces nos llegan noticias que no llegamos a comprender, por lo absurdas que son, y de momento te acuerdas que ya fueron emitidas en un momento dado, y es bueno suponer que es una de las maniobras de control y manipulación social que esos llamados, poderes fácticos (¿se les llama así?), están llevando a cabo con sus habituales manipulaciones.

La noticia es esta:

 “Que los viejos/as deberían morirse más jóvenes para así descargar el presupuesto de los Estados”, y claro, entonces habría más recursos para atender otros menesteres, ¡demencial! Y parece que eso lo han dicho un político americano, uno japonés y la señora de Lagarde, directora del fondo monetario internacional; si ya se dijo hace un tiempo, está claro que se trata de una “bomba” psicológica.

No hace tanto esos poderes que nos gobiernan y mandan, tanto en directo como en diferido, lo hacían con armas, mercenarios y estrategias mil, pero ahora ya no quedan países a quienes atacar, son demasiado pobres y los medios de enriquecimiento (minas, tecnologías diversas ya las tienen todas en su poder), ahora está en plena práctica la guerra psicológica, y se supone los miles de mercenarios sentados delante de la tecnología, sacando balances de hasta donde ha llegado esta sutil estrategia.

Aunque la verdad sea dicha, que nada nos sorprende. El tercer Reich se preparaba para el imperio de los mil años y se preocupó de adiestrar a su juventud para hacer verdaderos guerreros, que iban a ejercer una represión brutal. También se hicieron los geriátricos, o sea casas para los ancianos más modernas y confortables, así el soldado alemán, que partía al frente se quedaba contento de dejar a sus padres en unas residencias modernas y de gran calidad, solo que aquellos “viejos”, pues solo disfrutaban de sus nuevas estancias y servicios sanitarios y asistenciales muy pocos meses, ¿por qué?¡caray! Se morían así sin más, porque sencillamente los eliminaban, ¡ah eso sí! sin violencia, con toda dulzura.

Sabemos muy bien que cada jubilado ha estado cuarenta años o más, aportando su cotización a la S. Social, o sea ingresando su cuota reglamentaria, ¿qué hacía la Administración con esas aportaciones? Una persona mayor tiene, por edad y circunstancias, muy limitados sus gastos, pero no obstante aporta riqueza al país, pues mantiene a médicos, enfermeras, centros de asistencia a la dicha 3a edad, asistentas a domicilio, etc. O sea que un viejo o vieja aporta riqueza a la sociedad y solo queda decirles a esas personas, que estando emplazadas en, digamos, la estratosfera, que no ven la realidad de las personas y se permiten decir estupideces, muy lamentable sobre todo, cuando esta doliente situación, a esos viejos enclaustrados, no podíamos verlos ni darles Un beso de despedida, solo llorar de dolor delante de su féretro cuando los llevaban a enterrar.                                                                                                 

Salomé Moltó, Alicante, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


sábado, 18 de febrero de 2023

ARTE POÉTICA, Rafael Merida Cruz-Lascano OFS, Guatemala

 








ARTE POÉTICA

Soneto alejandrino

 

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No sé dónde se esconde, qué vino en mi genética

¿Nace lo inimaginable? Sí, de mi pensamiento

-de la muerte no me hables- siento en todo momento,

mi tiempo, sé, pasará, no mi esencia poética.

.

¿Muestra tu obra impecable? Me preocupo en su estética

el arte tiene cuerpo dirección y movimiento

¡Si das color te acuerpo! ¿Tiene mano el elemento?

Busco dejar buen gusto, linea, valor, en mi ética

.

¿Dónde la raíz de arte? de lo bello y sublime

hacer versos medido ciencia de arte cultura

más yo no, nunca he visto, que la lectura oprime.

.

Es poesía poema texto y literatura

con letras sonoras felicidad imprime

arte es  juego de letras  lenguaje y escritura.

.

.

 

Rafael Merida Cruz-Lascano OFS, Guatemala

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


Ambassadeur de la Paix.
Cercle universel des ambassadeurs de la paix France/Suisse
Sistema de Información Cultural -SIC-
Dirección General de Desarrollo Cultural y Fortalecimiento de las Culturas
Ministerio de Cultura y Deportes. Guatemala

Suspicacia, Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina

 


LUIS ALPOSTA, Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

HARTAZGO, GLADYS ABILAR, Chilecito, La Rioja, Argentina

 









HARTAZGO

 

Estoy harta del gris de los andenes

de los atardeceres grises que fagocitan la ciudad

de las garúas que se suicidan sobre el asfalto

de los otoños grises por no atreverse al oro

y de los grises desvelos de la culpa.

Estoy harta de los pensamientos grises,

de las hostias grises que se duermen en mi paladar,

del gris de tu ausencia, porque no te atreves,

del gusto a gris que tapiza mi boca cuando bebo la vida.

Estoy harta del gris de los gorriones

de los balcones grises que abortan golondrinas

de los escombros que devoran los pasos vacilantes del miedo,

de las sombras grises que exterminan la inocencia

de la escarcha gris, puñal de madrugadas.

Estoy harta de los grises zaguanes paridores de silencio

del gris de las plegarias que se encadenan en mi lengua

y de las promesas grises que demoran la dicha de amar.

 

GLADYS ABILAR, Chilecito, La Rioja, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


DESENGAÑO, LIANA FRIEDRICH, Santa Fe, Argentina

 








DESENGAÑO 

 

Una paloma herida  

abatida por el vendaval 

se descolgó del árbol. 

Entonces te vi llegar,  

volviendo del recuerdo, 

con el alma destrozada 

y las alforjas vacías. 

Duende escapado del silencio, 

desde el último gesto 

de la tarde… 

Reseca simiente, 

pirata vencido 

en los mares del tiempo, 

ya sin estrella ni espada, 

sin timón ni mástiles… 

Odiseo cegado por Circe.  

Teseo sin vellocino. 

Adonis despedazado. 

(A veces la vida es cruel…) 

 

Expira el último ángel 

herido de muerte: 

Apenas cenizas  

de un amor fallido.  

 

LIANA FRIEDRICH, Santa Fe, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA