Bienvenidos

sábado, 19 de noviembre de 2022

LO ÚNICO – Luis Alposta - Buenos Aires, Argentina

 










LO ÚNICO  

 

Vivía pobremente y solo. 

No tenía familiares ni amigos.

Una noche le dio cuerda al reloj

y quedó muerto.

Lo único que dejó,

fue un tic-tac

que lo sobrevivió veinticuatro horas.

 

Luis Alposta, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

 

-De su libro "Trece Historias a Muerte" (para leer de un saque), cuentos breves.

1° Ed, La Casona de Iván Grondona, Buenos Aires, 1978;

2da. Ed. El lunfa, Buenos Aires, 1982.

 


ANIMARSE, Elias D. Galati, Buenos Aires,

 




ANIMARSE


Animarse es infundirse ánimo, valor, esfuerzo y energía; también atreverse. Es excitar a una acción. El ánimo es la capacidad de experimentar emociones, afectos y de comprender. Es también la fuerza y energía para hacer, resolver o emprender. Pero la concreción del concepto de tener ánimo o animarse, en la vida real, escapa a esta significación, y abarca una concepción existencial que une todas las capacidades del hombre, las intelectuales, las sentimentales y las volitivas. Es posible que dicha caracterización, tenga elementos atávicos y se remonte al pensamiento primitivo, puesto que se consideraba que todas las cosas naturales estaban animadas y se explicaban las mismas por la acción de fuerzas o principios animados. Es decir el ánima, cual sinónimo o símil del alma, era la característica de la vida. Lo que no estaba animado, no tenía vida, estaba muerto. Fue la primera diferenciación entre los seres vivos (vegetales y animales) y los seres inertes o muertos (minerales). Animar es entonces dar vida, o proyectar una concreción efectiva, real y activa a aquello que está en potencia, pero yacente. Es poner en acción, o ponerse en acción a uno mismo. Desde la psicología y a partir de Jung se considera animar, como la actitud, carácter o personalidad internas vueltos hacia el inconsciente. Biológicamente puede entenderse como el movimiento, la respiración, la proyección hacia adelante, hacia el futuro, de todos los seres. Estar animado escapa a este concepto elemental y determina una capacidad mayor, un plus en la actitud vital que lleva a pensamientos, ideas, acciones y concreciones. En el acervo popular animarse es tener voluntad, ser capaz de enfrentar las cosas y producir cambios, es estar un paso delante de lo común y sobresalir del entorno. Es tener coraje. Por lo general nuestra vida transcurre dentro de un rango específico determinado por las condiciones existenciales y sociales y por nuestra actitud ante el devenir de nuestro tiempo vital. Es un poco un plan o un esquema, que se repite cotidianamente y que fuimos construyendo, nosotros, nuestro entorno, la comunidad a la que pertenecemos y la región y el hábitat donde vivimos. Cada día y a veces con mayor asiduidad, nos preguntamos y nos cuestionamos por la existencia, por la actitud asumida y por la posibilidad de cambio a la que podemos arribar. La idea parte de una inquietud por superar el conformismo como residuo de la normalidad, pero también por el ansia de hacer algo, dejar una huella, ser distinto y provocar una situación que pueda ser aprovechada por todos para una vida mejor y lograr la felicidad a la que aspiramos. Esta idea choca con la costumbre y la rutina, lo que se hace siempre se hizo igual, para que entonces cambiar. En el fondo de nuestro corazón queremos un cambio, pero hay algo que nos detiene y nos determina. La vida rutinaria la conocemos, el cambio no. Es enfrentarse a lo diferente, a lo desconocido, a aquello que no podemos prever y que posiblemente nos haga daño. Animarse es entonces un acto de valor y también valioso. Es aceptar que se puede superar la existencia y mejorar la vida. Es querer trascender, es tocar el infinito y procurar un lugar más allá de lo posible y lo alcanzable. Es sentirse con la capacidad de crear, de modelar, de establecer algo diferente. La ciencia, la técnica, el arte, la cultura en general como expresión de todo lo que es capaz el hombre es fruto de ese atrevimiento, de animarse a ser otra cosa, ser mejor, progresar y dar para uno y para los demás una luz que era desconocida. 

Animarse…

Animarse a ser feliz, a ser mejor, a ser capaz de crear, a promover las ideas superadoras que hagan del mundo un espacio de paz, de armonía, de solidaridad, de justicia, de felicidad. Animarse a ser auténticamente un ser iluminado pero humilde, creativo pero solidario, genial pero como el común de los hombres. Animarse a ser, aquel que busca la trascendencia del infinito y de la Divinidad.

 

Elias D. Galati, Buenos Aires, Argentina


Remordimiento póstumo, Charles Pierre Baudelaire, Francia

 







Remordimiento póstumo


Cuando te hayas dormido, mi bella tenebrosa,
al fondo de un sepulcro hecho de mármol negro,
y cuando solo tengas por alcoba y morada
un panteón húmedo y una cóncava fosa;
cuando la piedra, hundiendo tu pecho asustadizo
y tu torso relajado por una deliciosa displicencia,
impida que palpite tu corazón y ansíe,
y que tus pies recorran tu carrera azarosa,
la tumba, confidente de mi sueño infinito
(porque la tumba siempre comprenderá al poeta),
en esas largas noches donde el sueño es proscrito,
te dirá: «¿De qué te sirve, cortesana incompleta,
nunca haber conocido lo que lloran los muertos?».
—Y el gusano roerá tu piel como un remordimiento.

 

CHARLES BAUDELAIRE, Francia

 

Charles Pierre Baudelaire fue un poeta, ensayista, crítico de arte y traductor francés. Paul Verlaine lo incluyó entre los poetas malditos de Francia del siglo XIX, debido a su vida bohemia y de excesos, y a la visión del mal que impregna su obra. Wikipedia

Nacimiento: 9 de abril de 1821, París, Francia

Fallecimiento: 31 de agosto de 1867, París, Francia


REDOBLO LA APUESTA..., Liliana Escanes, Bahía Blanca, Argentina

 












REDOBLO LA APUESTA...


Mejores y melodiosos días, ansío...
Con colores, flores, trinos, Poesía...
Con árboles frondosos y sol dorado y espléndido…
Con caminos conocidos, y otros no tanto… Quizás, algunos nuevos…
Sí: hace días que no escribo…
Extrañaba el papel, las palabras, las letras,
los versos esporádicos, y a veces, intrépidos, traviesos,
que huyen, que se escapan…
Que no puedo retener como quisiera, entre mis manos…
O entre mis labios…
Ansío el atardecer fresco y luminoso de la avenida…
De la plaza bordeada de tilos florecidos…
Del pueblo sereno y tranquilo… Sobre todo, cuando caminaba
 en las apacibles tardes de mi infancia…
Por veredas desiertas… Por calles conocidas…
Cuando no había peligros… Cuando las niñas podíamos jugar
todo el día… En los jardines, en las terrazas, en la plaza…
Solas… Con amigas… A la rayuela, al patrón de la vereda…
Bellas noches en que me sentaba en la puerta mi casa
con mi abuela… Y me contaba anécdotas de su infancia…
De su viaje en barco desde Italia… De su madre fallecida…
De su padre y de su hermano mayor que la esperaban…
A ella y a su hermana menor… Las dos solitas, a cargo de una familia,
viajaron hasta acá desde Italia…
Que conoció a las bananas en el barco… Porque era un barco brasilero
en el que venían, y ella en Italia, nunca las había visto…
¡¡¡Ahora todo es tan distinto!!!… Están mejor allá que acá…
Vendieron la Argentina… La entregaron… La regalaron…
Y todos debemos pagar las consecuencias…
Menos los delincuentes que lo hicieron, claro…
Pero éste no es un Poema de protesta, no…
Sólo es un Poema de dulces recuerdos…
Y de esperanzas nuevas…  Y de cielos abiertos…
Y de bellas fragancias… De alegres trinos…
De flores multicolores que alegran los canteros de huertos y jardines…
Que olvidan ayeres de adicciones y abandonos…
Ayeres espantosos de mugres y desamores…
Ayeres que no debo recordar siquiera, ni quiero…
Ayeres que debo sepultar, para siempre, en mi memoria…
Sí: debo abrirme a mejores y melodiosos días...
Con colores, flores, trinos, Poesía...
Con lavandas, margaritas y claveles… Con tréboles…
Con árboles frondosos y sol dorado y radiante…
Con la fronda brillante, al final del ocaso…
Con caminos conocidos, y otros no tanto… Quizás, algunos nuevos…
Con encinas y aromos florecidos… Con algas y líquenes…
Con girasoles y retamas… Con ternura, con plegarias…
Con geranios, jazmines, lirios de paz y clavelinas…
Con amaneceres de esperanza…
Sí: no debo perder ni la fe ni la esperanza…
Seguir… Seguir… Como mejor pueda…
El resto de vida que me quede...

 
11 noviembre 2022

 

LILIANA ESCANES, Bahía Blanca, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


RECUERDOS IDOS Y PRESENTE INQUIETO, Salomé Moltó, Alcoy, Alicante, España

 




RECUERDOS IDOS Y PRESENTE INQUIETO

 

Fui una tarde a visitar a mi madre, desde que mi padre falleció, ya hace unos años, se había quedado completamente sola. El grupo de amigas que, de cuando en cuando, venía a visitarla ya no lo hacían, la verdad es que la mitad de aquellas encantadoras mujeres ya han tomado el camino de no volver, ley de vida, me digo, porque indudablemente todos haremos el mismo camino.

Mil recuerdos golpeaban mi mente mientras observaba la dulce y arrugada cara de mi madre, que respiraba tranquila después de beberse el último sorbo de té que le había preparado y eso me tranquilizó. La deje reposando un poco y me fui a ver el armario con ropa de hace muchos años y que ella guarda como si la acabara de comprar. Aquellas pequeñas joyas que con tanto esfuerzo se compró y fue pagando con unas cuotas mensuales como era costumbre entonces. Un escapulario dentro de un pequeño marco de oro me sorprendió, recuerdo que era el recuerdo de un tío suyo que murió en la guerra de Cuba, ¡cuantos años ya transcurridos! Y de pronto me vi cuando pequeña iba hurgando por las cómodas, en cajones cerrados con viejos recuerdos, vivencias que fueron importantes en nuestras vidas, Mi tía Paquita con su armario de viejos libros, de Sue, Víctor Hugo, Pablo Neruda, Benito Pérez Galdós, etc, una maravilla. Me daba la impresión de haber dado un salto astral hacia atrás en el tiempo. Como viviendo entonces sin dejar de vivir en el presente.

Siempre inquieta porque el progreso sea una actitud real y dominante, me veo desbordada por la situación que estamos viviendo. Hemos sido invadidos por un virus que llaman “coronavirus” viene de China, según dicen y las especulaciones son de toda dimensión y parece que muchas falsas, que si ha sido un hecho adrede para minar la población, que es porque los chinos comen murciélagos, etc. La verdad es que hemos llegando a los diez mil fallecidos a mediados de marzo del 2019, aquí en España y parece que ya se detenido, por lo menos en parte. Alemania  cerró sus fronteras, igual Suiza, Marruecos, las medidas higiénicas eran  estrictas, no podíamos acercarnos unas personas de otras, guantes, mascarillas y demás elementos de protección, los colegios cerrados, los parques, las playas, circular lo imprescindible y claro, la policía podía detenerte y prohibirte la circulación y ponerte una multa que incluso puede llegar a los seiscientos mil euros. Hoy parece todo superado.

Así, en ese momento tanto el pasado de posguerra que aquí fue muy cruel como un incierto futuro, golpea duramente y me pregunto si las autoridades no serán capaces, ante esta situación promover cambios más ecuánimes, justos y progresistas que nos puedan ayudar a vivir mejor. Es el momento histórico para hacerlo.

Mientras que hemos pasado un tiempo confinados en nuestros hogares y ahora otra amenaza surge aun peor y es la de un cambio climático que sin virus alguno nos eliminaría totalmente Muy desolador que nos hagamos viejos y estamos además, completamente solos. Aunque la juventud lo tiene bastante más difícil con las amenazas del Sr. Putin y sus armas nucleares y ese tan temido cambio climático,


SALOMÉ MOLTÓ, Alcoy, Alicante, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


CONTIGO, Elisa Barth -Argentina-Suiza

 







CONTIGO

 

Con su amor, vertiente de voluntad, 

eres mujer, guerrera con honores, 

valiente presente en tus sentires 

enfrentándose a cualquier tempestad. 

   

Entrega de sahumerios, con lealtad, 

sonetos de sabores sin amarres 

con respeto hacia los demás seres, 

siempre dando la leal amistad. 

 

Con las nociones, normas y valores, 

siempre el género y su igualdad 

a los frentes opuestos sin sinceres 

 

Respetándose a la sexualidad, 

contra las relaciones de poderes, 

ley divina, nos ofreces la verdad.

 

Elisa Barth -Argentina-Suiza

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


El Vuelo, Mónica Gómez, Santiago, Chile

 








Editado En La Revista Rumana Orizont Literar Contemporan




 




El Vuelo

 

En la juventud de la vejez

caída

trizada

frágil

mutiladas las manos por mis manos

y las manos de los otros

recibo en mi cuerpo tu cuerpo oscuro

que fecunda

sombra diamantina

 

Zborul

 

În junețea bătrâneții prăbușită zdruncinată

fragilă

cu mâinile mutilate de mâinile mele

și

mâinile celorlalți

consimt pe trupul meu

trupul tău întunecat ce zămislește

o umbră diamantină

 

MÓNICA GÓMEZ, Santiago, Chile

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

 

Profil cultural

Mónica Gómez, poetă, povestitoare și agent cultural, a studiat jurnalism la Universitatea din Chile, a debutat în literatură în cadrul Atelierului scriitorului argentinian Humberto Costantini, a participat la cursul de povestire fantastică a lui Oscar Hahn și a absolvit Școala de Scriitori ai Societății de Scriitori din Mexic. Scriitoare chiliană prin naștere, a călătorit intens și a locuit în Spania, Algeria și Mexic. În prezent locuiește în Santiago de Chile și lucrează ca evaluator de proiecte literare aparținând Fondului de Carte al Ministerului Culturii, Artelor și Patrimoniului din Chile și Juriului de Concursuri Literare. Este membră a Societății de Scriitori din Chile, a PEN CLUB INTERNACIONAL (Cu sedii în Chile și Mexic), a Societății Generale de Scriitori din Mexic, a Grupului Fuego de la Poesía, a Catolicilor în Artă, a Rețelei Mondiale de Scriitori în Spaniolă REMES cu sediul în Spania, face parte din Consiliul Editorial al revistei culturale Palabras Diversas și este colaboratoare a site-ului cultural www.SitioCero.cl, www.Escritores.cl și a revistei Orizont Literar Contemporan.


Guitarra en la noche, Raúl Rodríguez Olezza, San Francisco, Córdoba, Argentina

 











Guitarra en la  noche 

Los sonidos místicos

puntean desde tus cuerdas

risas, gritos y llantos,

con noctámbulos sonidos

hacia inciertos rumbos.

Guitarra de la noche,

traduces y arrancas destinos

de amor y dolor escondidos.

Tu encordado desvaría

en los sigilos nocturnos,

nostalgia de almas errantes,

desnudan sones desafiantes.

Enredas mil canciones

de sonoridades sin letras

cual traduce paisajes y calles,

desde tu hechizado madero.

Ahí pregunta la madrugada,

cuando descansas vihuela

pues, en tus concordancias,

haces escuchar mil voces

en corazones crispados

por amores, odios y penas.

Maestra de la fascinación

desde tu inmensa sonoridad,

tiñes abanicos de placeres,

que desnudas en tu letanía

en un tañer de final abierto,

seguido de un lánguido gemir.

 

Raúl Rodríguez Olezza

San Francisco, Córdoba, Argentina

 


INTELIGENCIA ARTIFICIAL, César Tamborini Duca, España

 



INTELIGENCIA ARTIFICIAL

 

No voy a soslayar que está de moda y que genera muchas expectativas, y los pioneros en estos avances tecnológicos sueñan con un coche que los desplace de un punto a otro de la geografía sin tener que molestarse en conducir.

Uno de los interrogantes que se me plantean es si la máquina así lanzada en una calle cualquiera, al cruzarse una pelota, sabrá discernir la alta probabilidad que detrás aparezca un chico corriendo, atravesando la calle detrás del balón. Tal vez sean conjeturas extravagantes del que no es ducho en informática y los expertos seguramente contemplarán estos detalles tan importantes para la seguridad.

Pero lo que me llevó a esta reflexión es lo siguiente, tal vez a ustedes les habrá ocurrido que escriben mal una palabra y la máquina los corrige; pero en realidad la habían escrito bien, solo que el sesudo PC no “interpretó” lo que ustedes habían aclarado previamente, que escribían textualmente el artículo de tal escritor del siglo XVIII, por poner un ejemplo. A veces con insistencia logramos convencerla, otras veces no. ¿Y saben qué ocurrió con mi “Lenguaje y números de los Pampas”? [Se trata de un artículo que escribí y publiqué hace mucho tiempo en www.pampeandoytangueando.com]

Habitualmente mis trabajos son manuscritos, luego los tipeo en el PC y a continuación envío a la impresora, releyendo en todos estos pasos para evitar –en lo posible- errores gramaticales. Para editar posteriormente en mi página copio y pego sin preocuparme en releer pues todo debería ir encarrilado sobre rieles.

No sé por qué circunstancia fortuita abrí el artículo mencionado y vi –horrorizado- un cambio que significaba un burdo error que podía inducir a otros: como si fuese la reacción en cadena de una Bomba A digamos. Ahí me di cuenta que en una serie numérica la máquina se guía por la lógica (su lógica, la que tiene en su cerebro) desobedeciendo a su amo. 

Había detallado la numeración decimal con el nombre de cada número del 1 al 10 en idioma mapuche, y luego escribí el Nº 100 y el Nº 1000 con su correspondiente denominación: Pataca (para el 100) y Huaranca (para el 1000); pero la máquina –que por lo visto adolece de ese pelín de falta de inteligencia- me corrigió y siguió el orden numérico lógico (para ella): 11 y 12 en lugar de 100 y 1000.

Pensé “no voy a perder tiempo en discusiones baladíes, porque es tan obcecada que si la corrijo, ella a su vez me corregirá”.

Y corté por lo sano para dejarla en evidencia que no razona mejor que yo, colocando primero las palabras y a continuación los números que designan, de modo que quedó así:

Pataca: 100

Huaranca: 1000

Como podrán comprobar si entran de nuevo en el link, que encontrarán en los primeros renglones de Caballos (II).

Como a continuación de lo expuesto hay otra serie de los demás números, al final del cual menciono el año 1878 con su correspondiente denominación en mapudungu, éste no se entendería con la errata protagonizada con “pataca” y “Huaranca”.

De todos modos me disculpo porque yo soy el Jefe y debería ser más celoso en el control de los subordinados (mi PC). Gracias por leerme y aceptar mis disculpas.

 

César Tamborini Duca, León, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


domingo, 13 de noviembre de 2022

APUNTES SOBRE UN FRACASO – Luis Alposta – Buenos Aires, Argentina

 



 

 








APUNTES SOBRE UN FRACASO

 

         “Escribir un libro, plantar un árbol y tener un hijo”.

         Durante veinticinco años tuvo esta frase debajo del vidrio de su escritorio.

         Decidido a publicar “su” libro, lo hizo y, al poco tiempo, se agotaron todos los ejemplares. Parecía ser el comienzo de una brillante carrera literaria.

         La madre, una lúcida mujer de noventa y cuatro años, reparó después en que un fervor inconsciente había llevado a su hijo a plagiar a un tío.

         Al hacérselo notar, surgió en él una sensación de fracaso que le nubló el ánimo.

         A la mañana siguiente lo encontraron sin vida, al pie de un limonero que tiempo atrás él mismo había trasplantado.

         Los originales del libro y la frase que tenía en su escritorio, fueron toda la herencia que recibió su hijo adoptivo.

         Los derechos de autor los siguió cobrando la madre.

 

LUIS ALPOSTA, Buenos Aires, Argentina

-De su libro “Trece Historias a Muerte” (para leer de un saque), cuentos breves. 1º Ed. La Casona de Iván Grondona, Buenos Aires, 1978.

2º Ed. El Lunfa, Buenos Aires, 1982.