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sábado, 27 de agosto de 2022

Las Hojas Muertas, Jacques Prèvert, Francia

 






Las hojas muertas

Oh, me gustaría tanto que recordaras Los días felices cuando éramos amigos...

En aquel tiempo la vida era más hermosa Y el sol brillaba más que hoy.

Las hojas muertas se recogen con un rastrillo...

¿Ves? No lo he olvidado...

Las hojas muertas se recogen con un rastrillo Los recuerdos y las penas, también.

Y el viento del norte se las lleva En la noche fría del olvido ¿Ves? No he olvidado la canción que tú me cantabas.

Es una canción que nos acerca Tú me amabas y yo te amaba Vivíamos juntos Tú, que me amabas, y yo, que te amaba...

Pero la vida separa a aquellos que se aman Silenciosamente sin hacer ruido Y el mar borra sobre la arena El paso de los amantes que se separan.

Las hojas muertas se recogen con un rastrillo.

Los recuerdos y las penas, también.

Pero mi amor, silencioso y fiel Siempre sonríe y le agradece a la vida.

Yo te amaba, y eras tan linda...

Cómo crees que podría olvidarte?

En aquel tiempo la vida era más hermosa Y el sol brillaba más que hoy Eras mi más dulce amiga, Mas no tengo sino recuerdos Y la canción que tú me cantabas, ¡Siempre, siempre la recordaré!


Jacques Prèvert, Francia 

Jacques Prévert, né le 4 février 1900 à Neuilly-sur-Seine (Hauts-de-Seine) et mort le 11 avril 1977 à Omonville-la-Petite (Manche), est un poète français. Auteur de recueils de poèmes, parmi lesquels Paroles (1946), il devint un poète populaire grâce à son langage familier et à ses jeux sur les mots


EN OLOR DE LLUVIA, Lola Benítez Molina, Málaga, España

 



EN OLOR DE LLUVIA

De J. A. Albertini

Editorial El ateje, 2022, Miami, Estados Unidos

 


Comentario de Lola Benítez Molina, Málaga (España) 

EN OLOR DE LLUVIA, de J. A. Albertini, es una de las novelas que deja huella, tanto por su temática como por la calidad de sus diálogos y su narrativa. Traspasa la temporalidad. Consigue volver al pasado y hacerlo presente. 

Conjugar ficción con hechos históricos es tarea ardua. Albertini lo realiza de manera prodigiosa.

            El autor, nacido en Santa Clara, Las Villas, Cuba (1944), y con una amplia trayectoria literaria y periodística, ha escrito las novelas: “Tierra de extraños” (1983), “A orillas del paraíso” (1990), “Cuando la sangre mancha” (1995), “El entierro del enterrador” (2002), “Allá donde los ángeles vuelan” (2010), “Un día de viento” (2014) y “Siempre en el entonces” (2017). Fue Presidente del Pen Club de Escritores Cubanos en el Exilio, afiliado al PEN Internacional con sede en Londres, Inglaterra. Se inspiró para esta novela en un hecho sorprendente acaecido en su tierra natal: La historia de la Virgen “desaparecida” dos veces y, finalmente, encontrada. Se trataba de “una versión maravillosa de la Inmaculada de Murillo, de tres metros de alto y tallada en legítimo mármol de Carrara en los talleres de Enrico Arrighini e Figlio, casa fundada en 1870 en Pietrasanta (Lucca) Italia”.

            Los deseos con los que todos soñamos, Albertini los convierte en realidad: jugar con el tiempo, el triunfo del amor sobre la muerte…

            Se saborea cada frase con deleite como, por ejemplo: “Olfateando el olor a tiempo ido que regresa en morosidad apacible…” o “en la memoria selectiva del pasado no hay cabida para añoranzas, pena ni muertes”.

            En ella, ante un futuro incierto, triunfan el amor, las tradiciones, costumbres y creencias. Una manera que como el propio autor dice: “No hay otra forma de obtener paz y tranquilidad”, “lo vivido no encierra sorpresas”.

            Es un amor precioso el que siente Florencio Flores por Rosalía Rosado. Ella vive y vive joven y bella.

            A colación, cabe recordar las palabras de Charles Chaplin en un párrafo de “El último discurso: “El alma del hombre ganó alas y al fin comienza a volar. Vuela hacia el arco iris, hacia la luz de la esperanza, hacia el futuro, ese glorioso futuro que le pertenece, pertenece a mí y a todos nosotros, a todos los seres humanos que pueblan el mundo”.

            Por todo ello, es una novela que no deja indiferente, que todos deberíamos leer.

 

LOLA BENÍTEZ MOLINA, Málaga, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


NUBES NEGRAS LLUVIA COPIOSA Y RENOVACIÓN DE VIDA. Favio Ceballos, Baigorria, Santa Fe, Argentina

 








NUBES NEGRAS LLUVIA COPIOSA Y RENOVACIÓN DE VIDA.

 

Todo lo que sube tiene que bajar.

La vida se expande y florece.

Los huertos son saqueados para la subsistencia.

Los sembradíos hipotecan el futuro para la rapiña.

Las flores silvestres del campo no esperan tu poema.

La simplicidad del llanto limpia el ojo.

Los que se visualizan como víctimas no recuerdan sus flechazos ni sus dagas arrojadas al prójimo.

Todo lo que devuelve el espejo es la siembra que hicimos de muchos otros nosotros que olvidamos.

Sí lo contemplaramos como una película ajena ya no habría dolor pero también no habría protagonismo.

El protagonismo es de Un Yo qué se cree importante ante el continuo devenir que lo transforma todo en ceniza.

No ve el engaño...

El problema de todo es el ego que sigue trayendo confusión e ignorancia a los múltiples planos supradimensionales qué reclaman al Espíritu que despierte.

Un espíritu dormido es un yo domesticado por los adoctrinamientos de la sinarquía.

El sinarca te transforma en acólito del rebaño.

Pocos dejan en las manos adecuadas su legado para la posteridad.

La sensiblería mediocre confía en el rebaño y le entrega su legado a los inferiores que nunca se acordaran con respeto de aquellos que confiaron y legaron.

La verdadera herencia del espíritu, hacia el origen, está en el honor de confiar en el que verdaderamente es y no en el que parece.

El dolor de la soledad y la incomprensión son necesarios para romper la cáscara que en un principio nos protegía y ahora nos asfixia...

y nos asfixiamos en un sin número de reclamos hacia un mundo ciego, sordo y mudo que nos prepara la guillotina en su silenciador de tortura.

Los torturadores adoctrinados no escuchan los llantos de las víctimas pues los consideran estratagemas para no confesar.

La confesión qué desea el torturador del sistema, es nuestra derrota definitiva en espíritu...pide un imposible... Así de necio es el mal.

La confesión que anhela el siniestro demiurgo es nuestra claudicación definitiva para que pueda absorbernos en sus fauces disfrazadas de ternura y protección. Contención que es un límite abominable y degradante para el espíritu infinito.

No tiene otra opción el demiurgo más que el engaño.

No hay honor en el mal, en ninguna de sus acciones ni creaciones. Solo el espíritu puro puede destruir esta maraña abyecta.

Su última jugada: ¡bajar el precio!

el nuestro: ¡no vendernos!

Jaque mate

 

FAVIO CEBALLOS, Baigorria, Santa Fe, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


MANEQUEN, Antonio Las Heras, Buenos Aires, Argentina

 











MANEQUEN

 

Tiene en su rostro la alegría

que sólo emana de la tristeza.

Conmueve al verla protegerse

ante tamaño caparazón de fortaleza.

En esos ojos que le vi.

En la sonrisa.

En esa sonrisa, delatora.

Con los cabellos negros sobre el hombro,

casi.

En su vestido largo, enfundada.

Atenta.

Al flash de la foto.

A la próxima agresión.

 

Forzando la tristeza, nace una piel de alegría.

 

ANTONIO LAS HERAS, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA


EL NIÑO, Elias D Galati, Buenos Aires, Argentina


EL NIÑO

Niño es el ser humano que no ha llegado a la madurez.

En psicología suele aplicarse el nombre genéricamente para designar a los individuos desde su nacimiento hasta su madurez sexual, y específicamente la edad que va desde la infancia hasta la adolescencia.

En esa  etapa se desarrolla  la vida psíquica y se fija la conducta de los seres humanos.

En la primera edad aparecen con mayor nitidez los estímulos y su fijación es casi permanente, tanto que son capaces de condicionar el comportamiento futuro adulto.

Hay un fenómeno etológico “la impronta” que es la impresión, huella o marca dejada por una persona u objeto. Se trata de una señal o característica peculiar y distintiva.

Es una forma de adquirir aprendizajes básicos para la supervivencia, en el cual se unen procesos psíquicos, biológicos y sociales.

Se vincula al proceso de aprendizaje rápido e irreversible que se manifiesta durante determinadas fases críticas del desarrollo de los organismos, en períodos de mayor receptividad que facilita el aprendizaje.

También señala un período de la vida evolutiva en el cual hay mayor sensibilidad a los estímulos.

Es decir es el aprendizaje adquirido por reconocer ciertos estímulos en una etapa determinada del desarrollo del ser, tanto humano como animal.

La impronta es un fenómeno natural por el cual los recién nacidos se vinculan con su madre nada más nacer, algo crítico para la supervivencia de la especie y el óptimo desarrollo de cada individuo.

El primer reconocimiento es el de los padres, de ahí la importancia de la constitución de la familia y de la educación.

La etología estudia el comportamiento del ser en su propio hábitat, y permite conocer el desarrollo de sus capacidades que hacen a su personalidad y a su carácter.

El niño es receptáculo de todos los estímulos que están a su alcance.

Su capacidad es casi ilimitada, y su aprehensión está abierta hasta lo insospechable.

El niño lo recibe, y se fija en su interior, pero con mayor actitud cuando el estímulo proviene de quienes ha reconocido primero como sus pares.

El estímulo natural es puro, tal como es, pero los estímulos recibidos por quienes lo sostienen, lo educan y lo forman, vienen cargados de la condición subjetiva de aquellos que los transmiten.

Las condiciones sociales, psicológicas y existenciales del hábitat en el cual se desarrolla su crianza, determinarán también cuál será su impronta, y asimismo cargará de connotaciones subjetivas la enseñanza recibida.

Nos vestimos de determinada forma, comemos también, nos sentamos, dormimos e interactuamos como han sido las formas que hemos visto y aprendido en nuestra primera infancia.

Con la primera concientización, el niño comienza a fijar los valores.

Las relaciones que observa entre los seres de su comunidad que interactúan a su alrededor, será para él la normalidad, entenderá que es lo que hay que hacer, y según los valores que observe en la actuación, que se le enseñen y que se le determinen a usar, serán los que marcarán su carácter para toda su vida.

Como decía Scheller, hay una identificación afectiva, con aquellos que están con él, y que señalará después como progenitores o quienes lo forman.

Esta característica le da un plus a esos estímulos, que se marcan a fuego y casi definitivamente en su alma.

Hay una gran responsabilidad en la maternidad, en la paternidad, en los educadores, en la crianza, por los ejemplos, los modelos, los estímulos y los valores que señalamos.

Porque en esa etapa la enseñanza es automática, se fija por contacto, casi instintivamente.

El niño copia, emula, se siente bien con lo que hace en relación a lo que ve, porque se siente igual a sus padres, a sus educadores y siente que ese es el aprendizaje correcto.

¿Qué valores enseñamos a nuestros niños? ¿que conducta le enseñamos, que ven de nuestra actuación y nuestras relaciones en la vida?

Un niño es un don, es un diamante que nos da la vida, pero es también una gran responsabilidad, la cual no podemos soslayar y a la que debemos preparar con la bondad, la honestidad, la armonía, el equilibrio, la justicia y la paz, para la vida, y para que encuentre la felicidad junto con la felicidad de los hombres.

Elias D Galati, Buenos Aires, Argentina


sábado, 20 de agosto de 2022

Ayer, hoy, mañana, Omar khayyam, Nació en Nichapur, Persia, hacia el año 1040 de la era cristiana - (En el Espacio de los Maestros)

 










Ayer, hoy, mañana


A aquellos que en el hoy aguardan su ventura,
y a los que en el mañana fijaron su esperanza,
un muezín les grita desde la Torre Oscura:
-«¡Locos! ni aquí, ni allí, vuestra paga es segura!»

En sueños, otra voz, que me repite, advierto:
-«La flor abrirá al beso de la nueva mañana»;
mas un rumor que pasa, me dice, ya despierto:
-«La flor que ayer abrió, dio su aroma y ha muerto».

Y los santos, y sabios, y rígidos ascetas
que de ambos universos el estudio agotaron,
son arrojados fuera como locos profetas,
sus bocas y palabras del mismo polvo prietas.

¡Oh! cuando yo fui joven ávido he frecuentado
los santos y doctores, y oí cosas sublimes
sobre esto y sobre aquello: mas siempre me ha pasado
volverme por la puerta por donde había entrado.

Yo he sembrado semilla de aquel saber arcano,
y la ayudó a crecer la labor de mi mano:
y ésta fue mi cosecha: -«yo vine como el agua,
y me voy de este mundo como va el viento vano».

Llegado a este Universo el porqué ignorando
y el de dónde, como agua que, quiera o no quiera, corre,
salgo de él como el viento que el desierto cruzando,
sin saber hacia donde, quiera o no sigue andando.


¿Y qué, y así me traen desde un donde cualquiera
y desde aquí hacia allá, sin pulsar mi albedrío?
¡Si el cielo, al menos, darnos siempre el vino quisiera,
que ahogue este recuerdo que la mente lacera!

 

Omar khayyam

Nació en Nichapur, Persia, hacia el año 1040 de la era cristiana


Vendrá la muerte y tendrá tus ojos..., Cesare Pavese, italia. 9 de septiembre de 1908, Santo Stefano Belbo, Italia 27 de agosto de 1950, Turín, Italia

 







Vendrá la muerte
y tendrá tus ojos...

 

Vendrá la muerte y tendrá tus ojos–
esta muerte que nos acompaña
de la mañana a la noche, insomne,
sorda, como un viejo remordimiento
o un vicio absurdo. Tus ojos
serán una vana palabra,
un grito callado, un silencio.
Así los ves cada mañana
cuando sobre ti sola te inclinas
en el espejo. Oh esperanza querida,
ese día sabremos también nosotros
que eres la vida y eres la nada.

Para todos tiene la muerte una mirada.
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
Será como dejar un vicio,
como ver en el espejo
resurgir un rostro muerto,
como escuchar unos labios cerrados.
Descenderemos al abismo mudos.

Version de Rodolfo Alonso

 

Cesare Pavese, Cesare Pavese fue un escritor italiano. 

9 de septiembre de 1908, Santo Stefano Belbo, Italia

27 de agosto de 1950, Turín, Italia


Canción para un niño en la calle, Armando Tejada Gómez, Mendoza, Argentina

 








Canción para un niño en la calle

 

A esta hora exactamente,
Hay un niño en la calle...
¡Hay un niño en la calle!

Es honra de los hombres proteger lo que crece,
Cuidar que no haya infancia dispersa por las calles,
Evitar que naufrague su corazón de barco,
Su increíble aventura de pan y chocolate
Poniéndole una estrella en el sitio del hambre.
De otro modo es inútil, de otro modo es absurdo
Ensayar en la tierra la alegría y el canto,
Porque de nada vale si hay un niño en la calle.

No debe andar el mundo con el amor descalzo
Enarbolando un diario como un ala en la mano
Trepándose a los trenes, canjeándonos la risa,
Golpeándonos el pecho con un ala cansada.
No debe andar la vida, recién nacida, a precio,
La niñez arriesgada a una estrecha ganancia
Porque entonces las manos son inútiles fardos
Y el corazón, apenas, una mala palabra.

Pobre del que ha olvidado que hay un niño en la calle,
Que hay millones de niños que viven en la calle
Y multitud de niños que crecen en la calle.
Yo los veo apretando su corazón pequeño,
Mirándonos a todas con fábula en los ojos.
Un relámpago trunco les cruza la mirada,
Porque nadie protege esa vida que crece
Y el amor se ha perdido, como un niño en la calle.

 

ARMANDO TEJADA GÓMEZ, Mendoza, Argentina

21 de abril de 1929, Mendoza

3 de noviembre de 1992, Buenos Aires


EL SUBE Y BAJA DE LA VIDA , Adolfo vasco Zabalza, Pergamino, Argentina

 











EL SUBE Y BAJA DE LA VIDA 

 

La vida es un sube y baja 

donde es grata la subida, 

pero el bajar es caída 

donde el suelo te “abaraja”, 

el duro golpe te cuaja 

el futuro que esperabas, 

y aquello que proyectaras 

pensando siempre en el bien, 

es duro golpe en la sien 

que a tu ilusión destrozara. 

 

A todos les pasa igual 

cuando lo bueno se acaba, 

no hay sonrisas ni miradas 

que te alivien de algún mal, 

solo el reproche verbal 

te golpea diariamente, 

y muy pocos son consientes 

que cuando llega el fracaso, 

todos precisan de un brazo 

que, en amor, te vuelva al frente. 

 

Hay que estar bien preparado 

para pelearle a la vida, 

que en bajadas y subidas 

nuestra fuerza va agotando, 

subiendo no vas notando 

el mal de los que bajaron, 

ni éstos siquiera pensaron 

cuando estuvieron arriba, 

que por causas de la vida 

un día se derrumbaron. – 

 

Adolfo vasco Zabalza, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA 


LA MACETA, Luis Alposta Buenos Aires, Argentina

 

“LA MACETA”

Click: “LA MACETA” - Cantan Daniel Melingo y Miguel Zavaleta


   LUIS ALPOSTA. poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA