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domingo, 14 de agosto de 2022

RAPSODIA DEL QUEBRACHO VOLTEADO, RICARDO ROJAS, Argentina -16 de septiembre de 1882, San Miguel de Tucumán, / -29 de julio de 1957, Buenos Aires, Argentina

 










RAPSODIA DEL QUEBRACHO VOLTEADO


A la orilla del camino
levantándose corpulento,
el tronco alto, duro,
de follaje fresco.

—¡Lindo quebracho!
Decían al verlo,
descansando a su sombra
los que iban al pueblo.

No pudieron voltearlo
ni el sacudón del furibundo viento
ni aquel inicuo rayo
que le partió una vez el pecho.

Pero un día llegaron al pago
unos forasteros
que con aviesas máquinas
al quebracho vencieron.

Por el pie lo aserraron
en inverso degüello,
y pareció venirse abajo
una columna del tiempo.

Los pájaros volaron
espantados al cielo...
y los criollos sollozaban
como ante un abuelo muerto.

En el rugoso tronco le encontraron
suave, una flor del aire, y en el hueco
que le abriera aquel rayo,
un gran panal de miel, dulce y secreto.

¡Lindo quebracho! Semejaba
carne de toro el pecho,
y había miel y flores en su entraña
como en el corazón de un hombre bueno.

¡Oh, lección misteriosa,
la de este cuento,
la aprendí en mi terruño,
libro de Dios, abierto.

 

RICARDO ROJAS, Argentina

-16 de septiembre de 1882, San Miguel de Tucumán, Argentina.

-29 de julio de 1957, Buenos Aires, Argentina


MAÑANA, AL ALBA, Víctor Hugo, Francia, En el (Espacio de los Maestros)

 













MAÑANA, AL ALBA

 

Mañana, al alba, al tiempo que en los campos aclara,
partiré. Ya lo ves, yo sé que tú me esperas.
Caminaré los bosques, las montañas severas.
Ya no resisto el tiempo que de ti me separa.

Andaré, pensativo, puesta en ti la mirada,
sin oír lo que llama, sin ver lo que fulgura,
solo, oscuro, encorvado, con las manos cruzadas,
triste, y para mí el día será la noche oscura.

No miraré ni el oro que la tarde derrumba
ni las velas que al puerto van con lejano amor.
Y cuando haya llegado pondré sobre tu tumba
ramos verdes de acebo y de brezos en flor.

 

VÍCTOR HUGO, poeta y escritor francés

Victor Marie Hugo —​ fue un poeta, dramaturgo y novelista romántico francés, considerado como uno de los más importantes en lengua francesa. Wikipedia

26 de febrero de 1802, Besanzón, Francia

22 de mayo de 1885, París, Francia


13 CUENTOS SIN VUELTAS DE HOJA, Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina

 




13 CUENTOS SIN VUELTAS DE HOJA

 

EN AQUELLA CASA

 

            En aquella casa todo era brilloso. En aquella casa la yerba y sus infusiones estaban prohibidas. En aquella casa nadie jugaba al ajedrez. En aquella casa, su dueño había adiestrado a un doberman, de tal manera… que toda vez que oía la palabra “mate”, obedecía.

 

LO QUE DIOS QUIERA


            Reflexionaba sobre la impuntualidad del remordimiento, la indiferencia del tiempo y la eternidad del plástico… con el comodín del azar en la manga.


EL PINTOR


            Cansado de que rechazaran sus cuadros decidió exponer por su cuenta y tituló a la muestra: “Pinturas en tela de juicio”. 


VECINOS


            Ella vivía en el quinto piso. Él, en el tercero. Al encontrarse a solas en el cuarto...  se acostaron.


ARITMOMANÍA


            A su primer hijo, como correspondía, lo llamó Primo.

Al segundo, Segundo. Al tercero, Tercio.

El problema fue con el cuarto. Como no hallaba el nombre apropiado, lo llamó Marco (después de todo un marco tiene cuatro lados, pensó).

El quinto fue Quintín. El sexto Sixto. Y el séptimo (el “lobizón”) Septimio.

Fue entonces cuando Octavia, su mujer, le confesó que el verdadero padre de sus siete hijos… era el Nono.


LA GUILLOTINA DEL PÁRPADO

 

            Evitaba parpadear para no echarla de menos.

Dejó de hacerlo y ella ya no estaba.


ABANDONO


            No se sacaba el pijama ni para ir a dormir.

 

EL COLMO


            Era siniestro, zurdo, comunista y cardíaco.


DEFORMACIÓN PROFESIONAL


            Era profesor de castellano y estudiante de medicina.

Una mañana, frente a la cama de un enfermo, reflexionaba: - La coma es una pausa en la oración, y el coma, es también una pausa... pero seguida de una oración.

 

CATALEPSIA


            Cuando despertó, creyó escuchar que alguien le preguntaba a sus familiares: ¿Crema… o chocolate?  


SUS ÚLTIMAS PALABRAS 



            Perdón señor ¿la estación del tren? 



SOLITARIO Y SOLIDARIO 


            Aunque era un hombre solitario, su soledad era como la del dedo pulgar, la que no le impedía formar parte de la mano y darse siempre a los demás. 

 

EL CUENTO MÁS BREVE DEL MUNDO

 

            Quería ser el autor del cuento más breve del mundo. Era su obsesión. Fue entonces cuando escribió O... y lo tituló "Alternativa".

            No conforme, pensó en escribir otro mucho más breve, tan breve que le permitiese prescindir hasta de las palabras.

            Se quedó en la intención y lo logró.

 

©LUIS ALPOSTA, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA


ESQUINA DE MI BARRIO, Adolfo vasco Zabalza, Pergamino, Buenos Aires, Argentina

 









ESQUINA DE MI BARRIO

 

La luz mortecina le daba a la ochava 

la imagen sombría del viejo arrabal, 

y junto al mateo parado en la esquina 

del tango argentino es la digna postal. - 

 

Esquina tanguera de hachazos furiosos 

tus noches encierran historias sin fin, 

rezongos de fuelles, gemir de violines, 

recuerdos latentes de aquel cafetín. - 

 

Que habrá sido esquina, de los “cara lisa”, 

del “taura” elegante con “toco” aceitao, 

de las minas rantes de percal vestidas, 

que pasaban riendo junando e´costao.- 

 

Tus viejas paredes y flojas baldosas 

son solo recuerdos que no morirán, 

murmullos de voces y duendes tangueros 

en noches de tangos contigo estarán. - 

 

Esquina de tango, parada del “chafe”, 

rincón musiquero, nidito de amor, 

farol luminoso que alumbra en la noche  

la voz melodiosa de un viejo cantor. - 

 

Hoy quise cantarte mi esquina querida 

pues fuiste baluarte del viejo arrabal, 

y al ver que el progreso te cambió la cara, 

mi esquina de barrio, ¡quisiera llorar! - 

                                                                                  

Adolfo vasco Zabalza, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA 


SOBRE MI PECHO, TiNo j. PrieTo AguiLar, Las PaLMas de GRaN CanariA

 









SOBRE MI PECHO


Descansa amor
toma este rítmico latido,
sabes que no para al verte
se torna atrevido, incansable
galopante y salvaje,
se hace músico y pintor
rasga el cielo en arcoíris,
expresa: el mundo escucha en lluvia
que perpetuamente he de amarte,

concebir versos libres, desvergonzados
que siempreXsiempre sobrevuelen el abismo.

Aún no despiertes
deja tu mano en mi pecho,
tu respirar es amable canción
lienzo de paisajes sinceros
parque de miradas/besos,
planes en nubes escritos
quimeras que anidan en cielos,
¿qué pensarán las estrellas,
querrán jugar a crear firmamentos?
Sé que nunca es muy tarde
¡lo soplarán tus labios al viento!

“La acera espera nuestros pasos, la ducha nuestros cuerpos. EnEstePasajeroHoy. / La memoria pide no ir tan deprisa, respirar el tiempo. SomosUnPosibleMañana.”

            
©TiNo j. PrieTo AguiLar, poeta y escritor español

Las PaLMas de GRaN CanariA – RedDeCiuDadeSNoViolenTaS – CaNariasAtlánticaMujer


Luces y auroras.... Liliana Escanes, Bahía Blanca, Argentina





 




Luces y auroras...



El plenilunio estalla en la bahía...
y en mi alma una pena inmensa lamenta y llora...
Atardecer soleado y dorado, detrás de los pinos…
Brillante… Despejado… Cielo celeste intenso… Brisa fresca…
Afectos que vuelven y se reencuentran…
Ahora, más allá de la medianoche,
los arbolitos estarán sedientos de luces y auroras...
De sol resplandeciente…
De nuevos bríos para crecer y elevarse hacia el cielo…
Mi alma, que llora una pena inmensa y honda,
también desea elevarse hacia el cielo…
Con luces y auroras... Como los arbolitos que esperan…
Con luces y auroras... y ternuras simples, y abrazos que ahoguen...
Más allá del horizonte… Más allá de todo lo conocido…
Más allá de toda pena y lamento…
Una vida mejor nos espera. Una Vida Eterna.
La Luz. La Paz. El Amor Eterno.
La Alegría Sin Fin. La Alegría Definitiva.
La Infinita Misericordia del Maestro.
La Infinita Misericordia del Nazareno.
Luces y glorias... Luces y auroras...
Luces resplandecientes y auroras...
Ternuras... Ternuras...
Luces, ternuras y auroras...



* LILIANA ESCANES, 12 Agosto, 2022, Bahía Blanca, Argentina *

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

ANDROCLES Y EL LEON, Elias Galati, Buenos Aires, Argentina

 




ANDROCLES Y EL LEON

 

Claudio Eliano en griego y Aulo Gelio en latín, han contado esta historia

referida al Imperio Romano en los primeros siglos de nuestra era.

Androcles era un esclavo que huye de su amo, y se refugia en una caverna,

en las afueras de lo ciudad.

En un momento se da cuenta, que en el fondo de ella se encuentra un león,

gimiendo malherido. Se acerca y observa que el mismo tiene clavada profundamente una astilla en una de sus patas.

Venciendo sus temores, y los riesgos consiguientes, se acerca al león, le quita

la astilla y cura su herida.

El león sale precipitadamente de la caverna.

Pasa el tiempo, y Androcles se convierte al cristianismo.

Es capturado y condenado a ser comido por los leones en la arena del Coliseo

Romano.

Llegado el día de la ejecución, lo llevan junto con los otros condenados y abren la puerta de los leones.

Los leones se abalanzan sobre los cautivos, y uno de ellos abre sus fauces

para comerse a Androcles, pero inesperadamente, se acurruca a sus pies, y

lame sus manos con su lengua cariñosamente. Era aquel león que había curado Andrócles en la caverna, y que le permite salvar la vida y el perdón del Cesar.

Dos reflexiones pueden hacerse a partir de este relato, con profundo sentido

existencial y moral.

La primera es la gratitud del león, que reconoce a su benefactor, y de la cual

podemos hacer inferencia, refiriéndola al ser humano.

La segunda es la actitud de Androcles, que puede llevarnos a encontrar la

clave para la condición humana y el correcto comportamiento de nuestra

especie con nuestros semejantes y toda la naturaleza.

Androcles se encontraba solo en la cueva, un lugar apartado, sin ninguna

posibilidad de ayuda, y enfrentando a un gran enemigo, y en una situación

potencialmente peligrosa, ya que se encontraba herido, molesto y desequilibrado.

Pudo haber huido hacia otra lado, y salir de la situación, pero prefirió realizar

un acto bondadoso, generoso, aun a riesgo de su vida y curar al león que estaba herido.

Esta actitud es una variante que puede determinarnos y hacernos entender,

cual es en realidad nuestra condición, quienes somos, que debemos hacer y

como debemos comportarnos.

Nuestro personaje lo hizo con un ser no humano, quizás irracional, un feroz

enemigo y en una situación peligrosa y desesperante.

Priorizó la bondad, la ayuda, la solidaridad, al peligro que ciertamente corría,

por la reacción que pudo tener el león.

¿No significa esto, que en nuestras relaciones interpersonales, y con los otros

miembros de la naturaleza, nosotros deberíamos priorizar también la bondad,

la solidaridad, el respeto y la dignidad de la vida, por encima de nuestras

preferencias y de nuestras seguridades?

No significará esto también, que debemos hacerlo a nuestros más grandes

enemigos y aún en situaciones peligrosas.

Sin pretender hacer un estudio de las características y de la condición

humana, esto llevaría también a pensar que el hombre debe sentirse bueno

desde si mismo, y actuar con bondad en todo momento, en todo lugar, y con

todos los que se relaciona.

Volvemos a la primera reflexión, esto lleva a la gratitud.

La gratitud es una actitud de respuesta, es la condición de alguien que se ha

sentido beneficiado o querido por otro y que trata de devolver de la misma

manera.

En el reino animal se realiza casi instintivamente y como rutina.

Cuanto más debería ser en el hombre.

La gratitud es un sentimiento que nos obliga a agradecer el favor recibido.

Puede constituirse en una cadena de estímulos y respuestas, que disparen una

conducta humana constitutiva de un mundo mejor.

Pero debo dar el primer paso, primero dar y luego recibir.

Debo favorecer al hermano, y veré como luego él agradece de corazón, y

entonces la existencia se hace un entramado de bondad, equilibrio, templanza

y paz, en donde todos nos sentimos bien, en armonía con nosotros, con los

otros y con la naturaleza.

No tengamos empacho, ni temor en ayudar o favorecer a nuestros enemigos,

aún en situaciones peligrosas, porque esa actitud nos hará mejores hombres,

habremos entendido cual es nuestra condición y cual nuestra relación, y

condicionará a los otros para que de la misma maneras actúen, agradeciendo

o favoreciéndonos.

Elias D. Galati, Buenos Aires, Argentina


MI ABUELA EN EL SINDICATO, Salomé Moltó, Alcoy, Alicante, España

 


MI ABUELA EN EL SINDICATO

                                                                                                                     (En tiempos de República)

 

Mi abuela corría desesperada hacia la sede del sindicato. Las amenazas recientemente escuchadas le bullían en la mente. “¿Qué se habrán creído?”, se decía.

Los comentarios suelen ser más alarmantes que los motivos que los sustentan. Pero en la mente humana basta una pequeña noticia sobre cualquier acontecimiento para que se divulgue rápidamente y el temor tome dimensiones exacerbadas.

Ese comentario sarcástico de la vecina, con una ligera sonrisa insinuando más de lo existente, martilleaba la mente de mi abuela.

Su cuñada había llegado desde el convento. La guerra la había obligado a colgar los hábitos y, no teniendo dónde ir, se había recluido en casa de su hermano Francisco, mi abuelo.

Toneta, mi abuela, la había acogido con todo cariño, porque para ella, ante todo, primaba el lazo familiar, y su cuñada, monja o civil, era la hermana de su marido.

- ¿Qué es eso de que vendrán por ella? - le espetó al Secretario del sindicato, tan pronto éste pudo atenderla.

- ¿Pero, qué dices? ¿No ves lo ocupado que estoy?

- Sabes que mi cuñada está en casa. ¡En casa de su hermano!, porque habéis clausurado el convento. ¿A dónde crees que puede ir? Ya me han dicho lo del coche de la calavera y... ¡tendréis que pasar sobre mi cadáver antes que llevárosla!

- ¿Pero qué dices? ¿Estás loca, Toneta? Vete a casa tranquila que nadie va a hacerle nada a tu cuñada. ¿No te das cuenta de que estamos en guerra y tenemos muchas otras cosas que atender, antes que meternos con tu cuñada?

- Y eso del “paseíto” - se atrevió a decir mi abuela.

- ¡Anda ya!, ¡vete! - le repuso el Secretario enfrascado en un montón de papeles.

La guerra había abierto la puerta a una situación nueva. Cocentaina, al igual que toda la provincia, había quedado del lado de la República, los voluntarios marchaban al frente.

Los sindicatos de CNT, mayoritario, y de UGT reorganizaban la economía estableciendo colectividades. El pueblo había tomado en sus manos la dirección de la sociedad.

Había que atender los frentes de guerra y alimentar a toda la población. Se estaba poniendo en práctica un método completamente nuevo de organización social.

Mi abuela volvió a casa más tranquila. La angustia, que la dominaba y que la había empujado a ir a ver al Secretario del sindicato, se desvanecía.

El encuentro de la mañana le seguía martilleando. No llegaba a calibrar la gravedad de la situación pero la guerra recién estallada creaba una permanente angustia en el ánimo de todos y más en un sencillo hogar como el suyo: el hijo estaba presto para irse al frente requerido por el gobierno de la República y la hija mayor acababa de quedar viuda, asesinado su marido por el ejército sublevado en una de las calles de Barcelona, el mismo 18 de julio.

Alguien le había dicho a mi abuela por la mañana: “¡Ah! ¿Que tienes a una monja en casa? ¡Ya iremos por ella y le daremos un “paseíto”!”

Se hablaba en corrillos, se susurraba en voz baja que se visitaban casas de algunas personas, manifiestamente de derechas o religiosas, y se las llevaban en coche a dar un “paseíto” según se decía. Muchas de estas personas, que se creían desaparecidas, al terminar la guerra salieron de sus escondrijos. Habían estado sencillamente escondidas como topos.

Los topos que produjo el fin de la guerra en la parte republicana corrieron peor suerte, algunos murieron en malas condiciones, otros estuvieron muchos años escondidos, otros fueron fusilados tras abandonar sus escondrijos o cargaron con largas penas de cárcel, pese a que la mayoría de ellos no tenían las “manos manchadas de sangre” acusación que el franquismo usaba para ejecutar a muchas personas del pueblo.

                                                                                             

SALOMÉ MOLTÓ, periodista, poeta y escritora española

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

sábado, 6 de agosto de 2022

LUNA CONGELADA, Mario Benedetti, Uruguay

 











LUNA CONGELADA

 

Con esta soledad
alevosa
tranquila
con esta soledad
de sagradas goteras
de lejanos aullidos
de monstruos de silencio
de recuerdos al firme
de luna congelada
de noche para otros
de ojos bien abiertos

con esta soledad
inservible
vacía

se puede algunas veces
entender
el amor.

 

MARIO BENEDETTI, Uruguay