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viernes, 5 de noviembre de 2021

SI PARA RECOBRAR LO RECOBRADO, Francisco Luis Bernárdez, Buenos Aires, Argentina - Bs. As. - 5 de octubre, 1900 - 24 de octubre de 1978

 










SI PARA RECOBRAR LO RECOBRADO

 

Si para recobrar lo recobrado
Debí perder primero lo perdido,
Si para conseguir lo conseguido
Tuve que soportar lo soportado,

Si para estar ahora enamorado
Fue menester haber estado herido,
Tengo por bien sufrido lo sufrido,
Tengo por bien llorado lo llorado.

Porque después de todo he comprobado
Que no se goza bien de lo gozado
Sino después de haberlo padecido.

Porque después de todo he comprendido
Que lo que el árbol tiene de florido
Vive de lo que tiene sepultado.


Francisco Luis Bernárdez

Bs. As. - 5 de octubre, 1900 -  24 de octubre de 1978


OFICIO MATERNAL, Liana friedrich, Santa Fe, Argentina

 




OFICIO MATERNAL

                           Para mi hija…

Te regalo cada mañana

el juguete del día

para robarte el sueño.

Puedo abismar

tus llagas en mis manos

con una mentira tibia.

Soy semilla abierta

para beber

tus lágrimas primeras.

Quiero enseñarte

el canto antiguo

adhiriendo significados

a tus ojos.

Cuando andas, tu equilibrio.

todavía sin contornos,

acomodo las palabras

a las cosas

abatiendo el escándalo

del miedo.

Transijo con la libertad

o la condena,

porque aunque eres

fruto de mi sangre,

llevas en ti

el germen inaudible

del destino.

 

(Del  libro “Celebración”)

 

© Liana Friedrich, poeta y escritora argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


LA CONFIANZA, Ángel Medina, Málaga, España

 



LA CONFIANZA  

                                                      

“Cogito, ergo sum”, esta es la cuestión. Pensar o no pensar, equivaldría aquí la célebre frase cartesiana. Porque, muchas veces nos enredamos con el pensamiento…a base de no pensar. ¿Pensar, el qué? Sencillamente esto: que todo discurre en el sujeto y por tanto lo que sucede es cómo me posiciono ante el objeto.

Quiero decir: las cosas son lo que son, pero yo me entenderé con ella desde mi percepción. Esto es, la traducción que del objeto haga inteligentemente. Pero, es obvio que para este menester se impone pensar. Parodiando a Shakespeare podríamos recitar: “Pensar o no pensar, esa es la cuestión”. Y a base de dejarnos manipular por los medios de comunicación, que todo nos lo dan hecho, el no-pensar va paso de convertirse en un deporte nacional. (Si no, díganme ese maligno proyecto de abandonar el entendimiento del aprendizaje para delegar el conocimiento en la Wikipedia de turno)

Desde la perspectiva de que todo ha de ser pensado y razonado, y dependiendo de cómo me lo haga entender, está claro que pueden darse muy diversas interpretaciones. Todo lo cual suscita la duda, pues el mecanismo de acción del pensamiento es la duda sistemática de todo. ¿Cómo puedo estar seguro de algo que es ajeno a mí, si de lo que se trata es de que aquello que es pura objetividad (la cosa) he de darle forma dentro de la testa, o sea, subjetivarla? Si no, piénsese, por ejemplo― estamos hablando de la indecisión; no nos perdamos― en la relación afectiva. ¿Cómo alcanzar la convicción, y menos aún la certeza, de que nos guardan fidelidad? No. No es posible. Acabaríamos neuróticos bañados en la duda continua. Sin confianza no se puede vivir. Dígasele, si no a los trapecistas de un circo, que han de saltar al vacío sin más sostén que las manos de su compañero. ¿No habrán de confiarse?  De nada podemos estar seguros al cien por cien. Y no nos calentemos la chola dándole vueltas, que es sencillo de entender. Todo se constituye en duda, porque tenemos que arriesgar la respuesta― por supuesto después de sopesarla― Ante uno se abren varios caminos: desentendernos, dudar, negar o afirmar. Confianza se llama la respuesta. Riesgo, si se prefiere. Pero ante la duda― en el fondo todo lo es como venimos diciendo―  no cabe otra cosa. La vida y el hombre son así.

Llegado aquí― no olvidemos que estamos racionalizando el raciocinio― podríamos argüir lo siguiente: que no puedo estar seguro de nada, aunque le conceda mi voluntad y procure en principio admitir esa cosa objeto de mi pensamiento― ¿Por qué? Sencillamente, porque siempre tendré una duda razonable al tratar de responderme sobre algo ajeno a mí mismo.

Correcto. Hemos llegado a entender la diferencia entre la “cosa” objetivable y el sujeto que la piensa. ¿Y por qué no invertir el orden para hacerlo más asequible o al menos práctico?  Veamos, ¿no sería mejor tratar de ver si me entiendo mejor o peor a mí mismo, con o sin esa cosa?

¿Qué “cosa” poner aquí para mejor comprensión? Se me ocurre una: la «Cosa». La causa primera y última de todo, incluido yo mismo. El Misterio que ha de ser sustento de todo, si queremos sostener que todo efecto ha de tener causa.

Traigamos aquí la otra no menos frase de Pascal: “Credo, ergo sum”. Porque creo, existo. Me sé.

Hagámonos la pregunta: ¿qué puede un hombre saber de Dios, sino lo inexplicable, de igual manera que la gota en el mar, aun siendo mar, al sentirse rodeada del agua por todas partes no puede abarcar la inmensidad? La relación sólo cabe en la confianza.  En ella misma es inabarcable, pero he de darme una explicación razonable para mi inteligencia. ¿Cuál ha de ser el camino, entonces?

Sencillamente el contrario al iniciado. Lo antes dicho. No puedo relacionarme con la Cosa de tú a tú, pero sí es posible entender cómo puedo comprender mi existencia mejor― ya estoy buscándome a mí directamente― con o sin esa cosa.

Descendiendo al plano coloquial. Puedo decir: “no existe”, pues me resulta imposible, y más, demostrarlo. Siempre se me escapa. Pero, también puedo decir:” sí existe”, si bien no podré acreditar ninguna de las dos conclusiones. ¿Sin embargo― desenredando el pensamiento, aunque reflexionando―, cómo afirmarme? O, mejor aún, dicho en Román paladino: ¿cómo puedo explicarme yo a mí mismo?

Lo primero que sé es que lo que no es no puede darse existencia a sí mismo. Y, no obstante, yo existo. Luego, a poco que lo piense habré de haber recibido esa existencia desde fuera. Y como la “nada” nada me dice, habré de situar ahí mi primer acto de confianza razonable.

Lo segundo, es lo desconcertante de la vida. Haber sido arrojado a ella para tener que padecer y finalmente morir. Si se me ha dado la existencia, sería una crueldad que todo viniese a concluir en la nada. Venir de la nada para ir a parar a la nada, ¿qué sentido conceder a ese planteamiento? A lo cual podría responderme. Puro azar. A lo que habría de seguir otra interpelación: ¿Y qué prueba la casualidad? ¡Nada! Entonces, la criatura, es decir, yo, sería un absurdo. Un caos. Pero también `puedo responderme. ¡No! El azar no existe. Lo que existe es la causalidad. (de lo contrario habría de sostenerse algo insostenible: que existen efectos sin causas, al menos sin una causa primera). Ha de haber una causa primera y última que respondan a la interpelación que me hago no ya sobre esa “Cosa”, sino de mí mismo.  Viene a cuento recordar el grito de Michelet, del cual se hace eco nuestro inmortal Unamuno, cuando a la hora postrera grita aquello de ¡Mi “yo”, que me lo arrebatan!”. Y es que ahí reside la esencia del hombre: en su ansia de vivir, sabedor de que no puede prolongarse. No tiene capacidad para demostrar ni su origen ni su destino, pero siente ese deseo como parte vital de él mismo. Esencia del ser. Y estas razones fuerzan más al “sí” que al “no”, a pesar de no poder demostrarse la racionalidad ni irracionalidad del deseo de perpetuarse. Ahí habrá de situarse el segundo acto de la confianza.

Razones válidas para inclinarnos hacia la confianza radical. Algo que, a pesar de las aparentes contradicciones de la vida nos hagan caer en la cuenta, que más allá de la incertidumbre lo que se ventila es mi propio ser. Entender mejor de mí o no. Eso dependerá de dónde se ponga esa confianza, que ni es racional ni irracional, pero sí razonable.

Ángel Medina, poeta y escritor español

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

 

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INVOCACIÓN GÜEMESIANA, Víctor Velázquez, Lascano, Uruguay

 









INVOCACIÓN GÜEMESIANA

 

 Güemes, don Martín Miguel

mano en visera, en la cumbre,

otea el horizonte, lumbre,

gaucha estampa en su corcel.

 

De la Provincia Oriental

Artigas, libre entre potros,

“nada espere de los otros”

le advierte, confidencial.

 

Fe ciega en sus infernales

patriotas monumentales

el pecho como una brasa;

 

Salta es todo un juramento

poncho colorado al viento:

¡de aquí el español no pasa!

 

©VÍCTOR VELÁZQUEZ, poeta y escritor uruguayo

(Lascano, Uruguay)

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

LA VOZ, Adrián Néstor Escudero, Santa Fe, Argentina

 

LA VOZ

 

A los saben Escucharla…

 

 

Es terrible el grito de hombres y mujeres y niños abusados de mil maneras; el clamor de la tierra convertida

 en basural y destrucción, que genera enfermedades, pobreza y muerte; y el dolor de pueblos enteros

 abandonados por sus hermanos…: la creación entera sufre y grita. Pero dentro de ella, y desde Galilea,

una pequeña Voz susurra a estos tiempos la esperanza de la liberación…

(T.a. Comentario Rom 8, 18-2 5- Liturgia Cotidiana, Edic. San Pablo  Oct.´19, p. 90)

 

 “Nadie puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro… No se puede servir a Dios y al Dinero (Ah, Poderoso y mundano Caballero)… (Porque) Allí donde esté tu tesoro, estará también tu corazón” (Mat 6, 21;24).

a. “La Verdad es como el agua”, dijo. Correrá, se ocultará, se ensanchará, se angostará y se moldeará hasta volverse como una paradógica sombra luminosa recostada e impúdica, sobre las faldas necias de la más apetecible y cruel de la mentiras; para luego filtrarse, de súbito y como un relámpago, por el rescoldo del descuido o el resquicio de la valentía, de cualquiera de las fuentes corruptas del (de los) Señor (Señores) de Relaciones Públicas y su pandémico, codicioso y virósico Nuevo Orden Antinatural…”

“Porque Aquel que los creó sin ustedes, no los salvará sin ustedes, hombres libres pero de poca fe… Más todo el que sea de la Verdad…”, continuó diciendo, “… escuchará mi Voz, Yo seré su Señor y tesoro en las alforjas de sus labios, emergiendo desde lo oculto y ahora develado en sus corazones… Que ya no lo serán de piedra sino de carne y huesos redimidos… Escucharán mi Voz, pero no de antiguo como un trueno, sino como los arpegios de una flauta[1] y se librarán así -en un jordánico diluvio bautismal[2], donde no será el Mar Rojo sino el Río Jordán el que se abrirá a sus pasos- del insensato poder del Ateo Impío, del Dragón dormido y de la Bestia encriptada, y su Gran Ídolo plastificado y coronado mortalmente de sangre justa e inocente... Y cuando el Ídolo caiga, proferirá un gran grito de espanto al ver, demolido, su narciso poder financiero de barro, hambre y fuego; y quebrado para siempre el tétrico Círculo Vicioso de los Tres Demonios que lo edificaran, disueltos todos (de una vez y para siempre) en los morbosos confines de la Supra Nada”… 

b. Luego, la Voz hizo silencio y pareció que el mundo se evaporaba… Que el mundo entero dejaba de latir, mientras ellos, los Errantes elegidos, los convocados para escuchar e interpretar por medio de la Voz, el crucigrama del Verbo vuelto palabra llana, se postraban ante el lampo de su fantasmal figura de arcángel, alzando los ojos al cielo como hipnotizados por el esplendor de la Verdad Humanizada, que parecía estar suspendida en vilo por aquella Columna de Nubes donde restallaba un enigmático, radiante Sol de Justicia… Y desde aquellas alturas imaginarias, abierto los oídos al susurro delicioso de su boca  aramea, le escucharon ordenar, con el portento de su divina majestad y haciendo conmover los cimientos del Monte sepulcral que los rodeaba, el grito potente de liberación que tanto esperaban escuchar: “¡Lázaro, amigo! ¡Ponte en pie y sal fuera!”[3]

… Y Lázaro, abandonando los lienzos, perfumes, ataduras y flaquezas de una joven e inesperada dormición, resucitó… Revivió. A la carne y al espíritu, como alter ego de su Adán Redentor, revivió. Y María dio gracias… Y Marta lloró… Y todo el humilde pobrerío del pueblo de Betania, festejó… El Nuevo Orden (otra vez Natural, estaba en marcha, y la historia humana volvería para muchos a comenzar…  (Aunque, sin dudas, y como estaba escrito en el Libro de las Pruebas de la Vida, el Gran Hermano personificado por la Tenebrosa Trinidad del Señor (Señores) de Relaciones Públicas, lo volviera –volvería- setenta veces siete, a intentar…).

c. De todos modos, y nuevamente ahora, entre lágrimas y sonrisas como quien siembra y cosecha, algunos buenos escribas dijeron, no sin saber la suerte mártir que les esperaba, que en mismo instante (inaudito para su humana credulidad y sin saberlo obrando bajo el signo del apóstol Mateo, el Dudoso), otras tumbas de justos esperanzados en La Venida, cavadas en la misma piel de aquel Tabor sagrado (que luego llamarían “de la Transfiguración”), se conmovieron también; pero no se abrieron todavía…

… Lo harían cuando un manso aunque terco israelita, fuera por otros sacrificado y ungido –como rey de los judíos- en un trono de Cruz de enclavado madero -predicho por la Reina de Saba y oculto en las vísceras de la tierra por el Rey Salomón, y surgidos a su debido tiempo de misión a cumplir, al excavarse el sitio elegido para zanjar la piscina de Bethesda- y donde moriría a la carne de ferviente Galileo, para renacer (de una vez y para siempre), como un viviente y hasta eucarístico Nazareno providencial… En tanto el agua surgente de su costado abierto y mortificado en sangre –atravesado por una pérfida lanza romana-, daría curso y caudal al jordánico diluvio bautismal vaticinado, que vencería a la Impiedad, al Pecado y a la Muerte, esto es, al Ateo Impío, al Dragón dormido y a la Bestia encriptada, y su Gran Ídolo plastificado y coronado mortalmente de sangre justa e inocente... [4]

 

[1] Lc 7, 31-35.-

 [2] Jn 1, 29-34: El Bautismo de Jesús e inicio de su Ministerio Público.[3] Jn 11,40: La resucitación de Lázaro (Y decimos resucitación y no resurrección, pues Lázaro, más tarde, volverá al seno de la tierra y quedará en vela hasta la Parusía del Señor).-[4] 

ADRIÁN N. ESCUDERO (N. 1951 - Santa Fe de la Vera Cruz, Argentina) 

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

– Texto: 01 Mayo 2020 (San José Obrero y Carpintero).

 Integra los Libros “DOCTOR DE MUNDOS II - VISIONES EXTRAÑAS” - (Colección Ficción Conjetural y Metafísica). Inédito. La Botica del Autor. Santa Fe (Argentina), 2005-2021; y “APOCALIPSIS BANG… Y Otras Historias”- Colección de Microrrelatos Extraordinarios. La Botica del Autor (Santa Fe, Argentina.). Inédito, 2004/2021. Publicado el 03-05-2020 en la Página Facebook de Autor y Magazins- Foros virtuales.-

 

  

 

 


DESIGUALDAD: DIÁLOGO ENTRE BRICK Y SU PAPÁ, César Tamborini Duca, León, España

 



DESIGUALDAD: DIÁLOGO ENTRE BRICK Y SU PAPÁ

 

El punto de vista de un rico norteamericano paseando en la Europa de pos guerra. (“La gata sobre el tejado de zinc caliente”, de Tennesse Williams, Colección Escena, Ediciones MK, Madrid, 1983, pág. 48 y 49)

EL PAPÁLo trajimos cuando fuimos a Europa tu madre y yo. Un viaje espantoso. Lo recuerdo con horror. Pero a ella le gustó. ¡Compraba, compraba, compraba! Y la mitad de las cosas que compró siguen embaladas en el sótano, pudriéndose con la humedad… Menos mal que soy un hombre rico. ¡Es una suerte ser rico, ya lo creo! Y yo lo soy. Mucho. Muy rico. ¿A que no sabes cuánto tengo? ¡Más de diez millones y veintiocho mil acres de la mejor tierra del mundo” …

… Pero nadie puede comprar su vida con dinero. Nadie puede comprar su vida cuando su vida se acaba. La vida no está en venta, ni en la liquidación de Europa, ni en el floreciente mercado norteamericano, ni en ningún otro cochino lugar donde todo se compre y se venda. La vida, no. Es un pensamiento angustioso, terrible, que me ha estado rondando por la cabeza… hasta hoy. Gracias a esta enfermedad soy más sabio, pero estoy más triste… ¿Sabes lo que no puedo olvidad del viaje a Europa?

BRICKNo.

EL PAPÁLos niños corriendo por entre las ruinas, desnudos, mendigando como perros muertos de hambre. Yo solo podría alimentar a cualquiera de esos países. Pero el animal humano es egoísta. No creo que todo el dinero que les di a esos pobre críos aullantes, alcanzara para tapizar de nuevo esta habitación. Les tiraba monedad como el que tira maíz a las gallinas, se las tiraba para librarme de ellos, para poder meterme en el coche y escapar… Hasta que un día no pude más. Volví al hotel y le dije a tu madre: “Ya estás haciendo las maletas. Nos vamos de aquí”.

BRICK –Esta noche tienes ganas de hablar, ¿eh, papá?

EL PAPÁ –(sin oírle) El animal humano sabe que se muere, pero eso no le hace sentir piedad por los demás; al contrario, parece como…

 

Revelador ¿verdad? Un escritor estadounidense plasmando el sentimiento de un rico atormentado por la desigualdad.

EMBRUTECIMIENTO GREGARIO: La pregunta que debemos hacernos es cómo resulta posible con todas las posibilidades intelectuales que tenemos a nuestro alcance en el actual grado de civilización, llegar a este punto (de embrutecimiento gregario). La respuesta es que hay varios caminos, que algunas veces se entrecruzan, otras confluyen para continuar unidas. Elijo dos al azar, aunque soy consciente de la existencia de más de dos caminos. Y me voy a valer de lo que de ellas (la ESTUPIDEZ y la HETEROFOBIA) expresa el filósofo Fernando Sabater en su “Diccionario Filosófico”.

“El irónico historiador italiano Carlo Cipolla lo expone en su libro “Allegro ma non troppo”: los evidentes y numerosos males que nos aquejan tienen por causa la actividad incesante del clan formado por los máximos conspiradores espontáneos contra la felicidad humana: a saber, los ESTÚPIDOS. No hay que confundir a los estúpidos con los tontos, con las personas de pocas luces intelectuales: pueden también ser estúpidos, pero su escasa brillantez les quita la mayor parte del peligro”.

“Los estúpidos que pretendan ser buenos o malos, lo único que consiguen a fin de cuentas es perjuicios tanto para ellos como para los demás. La opinión de Cipolla es que hay muchos más estúpidos que buenos, malos o incautos”.

“El estúpido es peor que el malo, porque el malo descansa de vez en cuando pero el estúpido jamás”, dijo sutilmente Anatole France.

MERITOCRACIA.

Ahora bien, ante estas circunstancias acude a nuestra mente la necesidad de un principio salvador. Muchos mencionan la “meritocracia” pero, ¿existe realmente? No, ese principio no puede ser otro que la EDUCACIÓN, y ésta debe ser pública para ser justa y partir desde la igualdad, ya que la pretendida MERITOCRACIA en realidad se da en muy pocos casos. Ésta sólo es tal, si se parte desde la IGUALDAD, era un concepto expresado por el gran filósofo ginebrino J. J. Rousseau.

Él nos dice: “Por igualdad no debemos entender que los grados de poder y riqueza sean absolutamente idénticos para todo el mundo, … que, en lo tocante a las riquezas, nadie será lo suficientemente rico como para comprar a otro ni nadie tan pobre como para verse obligado a venderse; lo cual implica, por parte de los grandes, moderación en los bienes y en la posición y, por parte de la gente común, moderación en la avaricia y en el afán de lucro”.

¿En qué consiste la HETEROFOBIA? Es el sentimiento de temor y odio ante los otros, los diferentes, los extraños, los forasteros, los que irrumpen en nuestro círculo, al decir de Sabater. Es el grupo formado por personas que homogenizan las conductas, los juicios de valor, los deseos; y nos identificamos y queremos, lo que también quieren aquellos que son como nosotros.

Y esa conducta heterofóbica, que en su día fue útil en las formas primitivas de sociedad humana, hoy se ha convertido en un primitivismo colectivo dentro de la sociedad moderna; en una enfermedad moral.

La cuestión que se nos plantea es cómo detectar - no para sancionarlo sino con el objeto de educarlo- a los que padecen ese EMBRUTECIMIENTO GREGARIO. Porque estas personas que pretenden hacer gala de un supremacismo intelectual que no es otra cosa que una exótica mezcla de ESTUPIDEZ y HETEROFOBIA mas otros ingredientes de un cóctel suministrado en su entorno social, con una simple prueba (habrá muchas, es solo un simple ejemplo) comprobaría su NIVEL CULTURAL.

Observaría, desde el asiento del copiloto, si la persona examinada detiene su coche en un cruce señalizado a tal efecto, para dar paso al peatón, o por el contrario lo ignora olímpicamente (incluso no sólo lo ignora, sino que es capaz de agredirlo verbalmente con improperios). Con solo esta sencilla prueba, demuestra su nivel cultural.

Otra prueba de valor sería comprobar la HIPOCRESÍA. Ese “ver la paja en el ojo ajeno, pero no la viga en el propio”. Es gente que con el primer mate mañanero acompaña su desayuno despotricando contra los ladrones en el gobierno; con algunas de estas personas hay que tener mucho cuidado y poner doble cerrojo a los bolsillos pues “tiran la lanza” con total descaro y pueden dejarte “en Pampa y la vía”. Lo sufrí personalmente en unas vacaciones en Argentina. Son falsos, son ladrones, pero fundamentalmente personas incultas. Lamentablemente existen demasiados hipócritas.

Psicológicamente, ¿son personas AMARGADAS? Posiblemente, si nos atenemos a la “filosofía nietzscheana”, que la VIRTUD fue inventada por las personas felices.

El haber padecido estas dos “anomalías culturales” personalmente, pensarás tal vez que no justifica generalizar sobre el estatus cultural de una sociedad pero, si estás dispuesto a situarte en el plano de un observador, comprobarás su habitualidad.

¿Serán capaces, los lectores implicados en estas dos conductas antisociales, asumir su “mea culpa”? Y ¿cómo se soluciona? con una buena EDUCACIÓN PÚBLICA, el ‘mantra’ al que se llega siempre como objetivo, una y otra vez.

 

©CESAR TAMBORINI DUCA, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


sábado, 30 de octubre de 2021

EL RITUAL, Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina

 












EL RITUAL

 

En insólita y triple conjunción

expone sus puntos de vista

haciendo distraídamente zapping,

en coherencia con sus convicciones

y una realidad cromática de voces

que atomizan nuevas realidades.

No es un historiador,

ni un sociólogo

o un teólogo.

Es apenas un margen de omisiones.

Es intuición y cábala.

Sensación de extrañeza,

de no ser, o ser otro

al buscar en lo ambiguo

la fluidez cotidiana del lenguaje.

Entonces, el poema

llegará con más lentitud

a medida que se acerque al final,

por aquello de que uno quisiera

que el buen vino nunca se termine.

Fluirá tenso y moroso

en cada verso,

como un ritual

marcado por inflexiones claves

y silencios.


©LUIS ALPOSTA, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA


CUANDO ÉRAMOS NIÑOS, Mario Benedetti - Uruguay

 











CUANDO ÉRAMOS NIÑOS

      

Cuando éramos niños
los viejos tenían como treinta
un charco era un océano
la muerte lisa y llana
no existía.

luego cuando muchachos
los viejos eran gente de cuarenta
un estanque era un océano
la muerte solamente
una palabra.

ya cuando nos casamos
los ancianos estaban en los cincuenta
un lago era un océano
la muerte era la muerte
de los otros.

ahora veteranos
ya le dimos alcance a la verdad
el océano es por fin el océano
pero la muerte empieza a ser
la nuestra.

Uruguay -14/9/1920 - 17/5/2009

©MARIO BENEDETTI – URUGUAY


UN ANDRAJO DE SOL, Norberto Pannone, Argentina. Traducción: Salomé Moltó, España

 









UN ANDRAJO DE SOL


Un poema de Norberto Pannone, Buenos Aires, Argentina



Un andrajo de sol…

Sólo un mendrugo de luz queda flotando

en agónico cielo ya sin brillo.

Se está yendo la tarde,

como opaco trazo de poeta

pecando sin palabras, ni destino.

Abatido final de otra tormenta.

Allí, hacia el Este van los negros

nubarrones del estío

y en frágil sangría tempestea

un eólico soplo que resbala

por la suela gastada del olvido.

Agónico heraldo hacia el Oriente.

Viejo y atónito rumor estremecido

se escapa con su miedo pavorido

del canto de los pájaros que esperan.

Hay silencios de truenos que han partido

cabalgando en el rayo del descuido.

Final del pendenciero refucilo

que vela la foto del suspiro.

Me cuelgo en los colores curvilíneos

y con la séptima cuerda

del  arcoíris penitente, me suicido;

sin lazo, sin soga, ni correas:

casta travesura de otro niño

deshonra con hambre su quimera.

 

2020Norberto Pannone

 

 

UNE GUENILLE DE SOLEIL

                                                          Norberto Pannone

 

Un seul croûton de lumière reste flottant

dans un moribond ciel sans briller.

L’après- midi s’en va

comme un opaque réflexe du poète

péchant san mots, ni destin

Abattu à la fin d’une autre tempête

Là-bas, vers l’Est vont les noirs nuages

gros nuages de l’été

Et en fragile saignante tempête

un éolique souffle qui glisse

sur la semelle usée de l’oubli.

Agonie héraldique vers l’Orient

Vieux et atone rumeur tremblant

qui s’échappe avec sa peur affolée

du champ des oiseaux qui attendent.

Il y a des silences des tonnaires qui s’en vont

chevauchant dans le rayon distrait

Fin du bagarreur refucile

qui surveille la photo du soupir.

Je m’accroche sur les couleurs curviligeneuses

et avec la septième corde

du l’arc- en- ciel pénetrante, je me suicide,

sans lacé, sans corde, sans courrois

caste espliègerie  d’un autre enfant

qui deshonnore avec la faim, sa chimère.

 

Traducido al francés por la poeta, escritora y periodista Salomé Moltó.  Alcoy, Alicante, España 2021

Revista “ Siembra”