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sábado, 22 de mayo de 2021

GRANDE ENTRE LOS GRANDES, UN ESCRITOR CON MAYÚSCULAS , Lola Benítez Molina, Málaga, España

 

GRANDE ENTRE LOS GRANDES

               UN ESCRITOR CON MAYÚSCULAS

 

Si tuviese que hablar de una manera objetiva del escritor Carlos Benítez Villodres, pero con pleno conocimiento de su persona, destacaría su marcada bondad. Esa bondad lo lleva a empatizar en demasía con cuanto acontece a su alrededor. Quizá sea su alma de poeta y esa sabiduría innata y ese don que le fue dado lo que lo caracteriza.

            Conocedor profundo de todos los estilos, maneja con maestría el soneto. De extremada sensibilidad, sabe captar el sentimiento y el sufrimiento ajeno como propio. Tiene el alma pura y limpia y eso lo lleva a rozar el cielo y, a la vez, a sucumbir ante la desgracia, como si se le desgarrase la vida en ello. Su nombre brilla entre los grandes, no en vano, ha sido comparado con Baudelaire o con Walt Whitman. Ampliamente reconocido, en la cuna de la tierra que vio nacer a los grandes escritores, tras su larga trayectoria.

Es Miembro Honorífico de ASOLAPO (Asociación Latinoamericana de Poetas, Escritores y Artistas) Buenos Aires, (Argentina). Así como Miembro de La Academia de Letras, Artes y Ciencias de Brasil, reconocido ampliamente en toda Sudamérica. Sería larga la lista de cuantas acreditaciones así lo abalan.

            Por si fuese poco, todo lo que hace lo realiza con esa grandeza que da la sabiduría. Amante del verso hasta la médula, Carlos Benítez Villodres es creador del Bevietto (poema que toma su nombre de las dos primeras letras de sus apellidos, así como del Modietto, nombre tomado de las dos primeras letras de los apellidos de su esposa, su secretaria, su incondicional y, también poeta.

            Carlos Benítez Villodres posee la locura de los genios pero, a su vez, la cordura de dilucidar los cauces de la gallardía de espíritu. Palabras suyas son: Quien con su amor, generosidad y sabiduría engrandece e ilumina a los seres humanos, eternamente vivirá en el corazón de los tiempos y de los hombres nacidos para dar lo mejor de sus cosechas”. Palabras publicadas en su reciente ANTOLOGÍA POÉTICA editada por la Editorial Granada Club Selección con una calidad excepcional, gracias a D. José Segura Haro y Antonio y … Segura Venegas. Es un compendio que recoge su prolífica obra desde 1964, aunque con siete años ya escribió su primer poema a la Virgen de Zamarrilla de su ciudad natal, Málaga. En dicha Antología, en la que aparecen además de sonetos, décimas y sus creaciones beviettos y modiettos, nos muestra su profundo amor a ésta su tierra, pero además a su amada Granada y así lo manifiesta con esta frase: “Tengamos siempre presente que pasear en Granada es hacerlo por el corazón de la belleza más pura”. “En cada una de mis muertes, en Granada comenzaba una nueva vida”, palabras que recogí en mi novela “La soledad del cuerdo” y en la que quise rendirle mi más amplio homenaje.

             En su poema titulado HOY, ASÍ SOY YO dice: “Juego con las palabras. Y mi mente / brumosa es hoy un río sin campanas. / ¿Dónde está aquel jardín que tú engalanas? / ¿Por qué la mar me baila indiferente?”. En EL MAR, LA MAR: “Dialogo con el mar desde mi estrella / rebelde que acaricia su oleaje / con sus crestas de plata y su mensaje / para el hombre que en él deja su huella. / En sus aguas intrépidas destella / la savia del amor en homenaje / al lucero que vive, con coraje, … /.

            Se podría escribir mucho más porque su palabra es luz y aliento, conocimiento del ser humano con sus virtudes y sus falacias.

            Rey de poetas, grande donde los haya, porque la generosidad y la bondad enaltecen y, si además, van acompañadas de sabiduría el éxito está asegurado.

 

©LOLA BENÍTEZ MOLINA, poeta y escritora española

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA 

 


El ridículo lenguaje inclusivo, Roberto Alifano, Buenos Aires, Argentina

 



El ridículo lenguaje inclusivo

 

Nuestro mundo es un orbe de palabras. Somos inseparables de las palabras. Ellas son nuestra única realidad o, al menos, el único testimonio de nuestra realidad. No hay pensamiento sin lenguaje. Lo primero que hacemos frente a lo desconocido es nombrarlo, bautizarlo, buscar las palabras que lo definan. Lo que ignoramos es lo innombrado. Pero el lenguaje es también un hecho estético, una experiencia poética. Cuando estudiamos un idioma estamos obligados a ver las palabras de cerca, las sentimos hermosas o no. Esto significa que el lenguaje está dado a la sensibilidad; lo cual obedece a que en el origen del lenguaje los hombres quisieron expresar con palabras la experiencia cercana que tenían con la naturaleza y las cosas.

Todo período de crisis coincide con un conflicto de lenguaje, lo más corriente y usual, lo que más tenemos al alcance de las ideas; lo más contradictorio y polémico a su vez. Todo símbolo es lenguaje, aun los más abstractos y puros, como los de la lógica y la matemática. Además, los signos deben ser explicados y no hay otro medio de explicarlos que a través de la palabra, lo que construye el lenguaje. Quizá la historia del hombre podría reducirse a la relación (al eterno conflicto) entre ideas y palabras.

El idioma español o castellano es uno de los cinco ilustres dialectos del latín que se habla y se lee en buena parte del planeta (los otros son el portugués, el francés, el italiano y el rumano). Originario de Castilla, es una lengua romance que pertenece al grupo ibérico y evoluciona y se sostiene gramaticalmente a través de las investigaciones a cargo de los lingüistas de La Real Academia de la Lengua Española (RAE).

Como todo idioma vivo, el español nunca dejó ni dejará de evolucionar; tampoco de ampliar su espacio de desarrollo. Tan es así que hoy el español es la segunda lengua del mundo por el número de hablantes nativos de la América Hispánica; vale decir, que es una de las cuatro lenguas -junto al inglés, el chino mandarín y el hindi- más habladas, y la tercera en comunicación internacional. Por consiguiente, el español posee la tercera población alfabetizada del mundo, siendo una de las lenguas más utilizadas para la producción de información en los medios de comunicación; como también la tercera lengua con más usuarios de Internet, junto al chino y el inglés.

La Real Academia de la Lengua Española (RAE), con sede en Madrid, es la Institución que tiene como misión principal supervisar y velar por los cambios que experimenta el idioma española en su constante adaptación a las necesidades de sus hablantes; eso sí, siempre que no quiebren la esencial unidad que mantiene en todo el ámbito hispánico a través de las academias correspondientes de cada país. En definitiva, el idioma es algo vivo, en permanente evolución, lo que hace que en ocasiones la RAE, deba mediar ante las complejidades que se plantean en cada región.

En el primer capítulo de su “Manual” expresa su rechazo unánime al lenguaje inclusivo, un snobismo de reciente data. Agreguemos que esta obra de la RAE es una especie de guía práctica para resolver las dudas ortográficas, fonéticas o gramaticales que se dan en la evolución del idioma. De esta manera se considera innecesaria la inclusión del doble género. El “todos” y “todas”, que pretende utilizar “x”“@” (arroba) o “e” en lugar del correspondiente plural. Aparece así el “todxs”“tod@s” o el ridículo “todes”, que nadie sabe de dónde salió ni a quién se le ocurrió, y cuesta imaginar a Cervantes, a Lope o a Quevedo, usándolo.

Además, la RAE subraya con claridad que el género masculino, “por ser el no marcado, puede abarcar el femenino en diversos contextos debidamente especificados en dicho Manual”. Por lo tanto el plural es masculino e implica a ambos géneros gramaticales; así que al dirigirse al público no es necesario ni correcto decir “hermanos y hermanas, españoles y españolas, argentinos y argentinas, ustedes y ustedas”.

Sin embargo, hoy en día, por grotescas razones de contenido ideológico, o por un simple capricho, un creciente grupo de ignorantes políticos y desinformados comunicadores, continúan con el error y pretenden imponerlo por vías de un absurdo cargado de excesivo feminismo. Aclaremos entonces que decir “ambos géneros” es correcto solo cuando el masculino y el femenino son usados como palabras diferentes; verbigracia, “damas y caballeros”, “toros y vacas”. Ahora bien, es correcto o incorrecto decir “presidente o presidenta”. En español existen los principios activos de la lengua, usados como derivados verbales; así, el participio activo del verbo atacar, es atacante; el de sufrir, es sufriente y el de cantar es cantante.

El rechazo de la RAE a las expresiones del lenguaje inclusivo se entiende a las referencias que se llevan a cabo únicamente a través de palabras de género femenino, como sucede en los grupos nominales coordinados con sustantivos de uno y otro género. Desde este punto de vista, sería posible la expresión los españoles y las españolas, y no lo sería, en cambio, la expresión “todos los españoles”; menos aún “todes”, en especial cuando el contexto dejara suficientemente claro que abarca la referencia a las mujeres. También se considera “inclusiva”, en esta misma interpretación del término, la estrategia de emplear sustantivos colectivos de persona, sean femeninos (la población española), sean masculinos (o el pueblo español), así como la de usar términos nominales que abarquen en su designación a los dos sexos (como en toda persona española, en lugar de todo español). Estas formas o aplicaciones intentan evitar el sesgo hacia un sexo o género social en particular, que resultaría excluyente de otro. Por otro lado, si miramos el asunto desde una posición imparcial, nadie necesita proteger a las mujeres si hay igualdad de derechos.

A este respecto se pueden observar expresiones como Homofobia, Transfobia y Obesofobia, que aluden a lo expresado; así como evitar la cosificación de las personas. A tal efecto, es mejor decir que “los pueblos nómadas se trasladaban con sus enseres de un lugar a otro”, y no que “los pueblos nómadas se trasladaban con sus enseres, mujeres y niños de un lugar a otro”. Evitando de esta manera el uso de la palabra mujer como sinónimo de esposa para evitar el uso de señora o señorita, o señora de..., o viuda de... y utilizar el apellido de las referidas mujeres. Al nombrar a Juan Pérez y María García, y no al Señor y la señora Pérez, que suponen heterosexualidad y prefiriendo formas neutras como pareja, relación, o cónyuge en lugar de novio o novia; marido, esposo o esposa, haciendo que en tales casos, es correcto decir: “El alumnado puede asistir con sus parejas”, en lugar de "los alumnos pueden asistir con sus novias".

En la segunda interpretación, la expresión lenguaje inclusivo se aplica a los términos en masculino que incluyen claramente en su referencia a hombres y mujeres cuando el contexto deja suficientemente claro que ello es así, de acuerdo con la conciencia lingüística de los hispanohablantes y con la estructura gramatical y léxica; en concreto, en seis de las lenguas románicas. Es esto lo que sucede, por ejemplo, en expresiones como el nivel de vida de los españoles o Todos los españoles son iguales ante la ley.

El problema, en mi humilde opinión, es confundir la gramática con un machismo excedido de abusivo feminismo por razones ideológicas o pretendiendo ignorar estas normas debidamente estudiadas por los académicos. Ante la solicitud y rechazo reiterado del lenguaje inclusivo, la RAE ya se había manifestado en contra del uso de “x”“e” o “@” como marcas de género. Ya que, “el masculino gramatical funciona en nuestra lengua como en otras; es decir, como término inclusivo para aludir a colectivos mixtos, o en contextos genéricos o inespecíficos”. Algo que, según han subrayado en diversas ocasiones la RAE, no tiene “intención discriminatoria alguna”.

Para disipar dudas, aconsejo también la lectura del libro Estilo de la lengua española según la norma panhispánica. Este texto se refiere a dudas que surgen de una vida cotidiana asociada ahora a la extendida tecnología que nos abarca. El lenguaje no es una mera herramienta mediante la cual expresamos y comunicamos nuestras ideas, sino que tiene la intención de hacerse pensamiento valorando las palabras; se supone que se piensa cuando se habla y, al mismo tiempo, esto representa y construye realidad. Es, además, el sentido y medio central mediante el cual entendemos el mundo y construimos la cultura.

El debate en torno al lenguaje inclusivo ha tomado mayor fuerza en el último tiempo, producto de las discusiones de las organizaciones sociales feministas y de mujeres que han vuelto a cuestionar el sentido común de la sociedad; pero resulta inadmisible que ignorantes políticos para diferenciarse y quedar bien con su electorado deformen nuestra bien estudiada lengua. La discusión acerca de cómo incorporar a todas las identidades en nuestro español no es algo nuevo, ya estaba presente y se ha profundizado en el último año gracias a diversas intervenciones de los espacios sociolingüísticos públicos y privados.

Si revisamos los prejuicios existentes que se suman en torno a nuestro ilustre idioma, uno de los primeros es la idea de la deformación del lenguaje; esto es, la concepción de que la lengua es un ente rígido o manuable y sin conexión con los cambios socio-históricos. A pesar del empeño de los académicos por rechazar su uso o minimizar sus alcances, el frágil lenguaje inclusivo se afianza en los intercambios coloquiales y se instala en organismos públicos, a la vez que estos avances parecen empujar los argumentos para avalar su aceptación; también instalan el riesgo de transformarlo en un gesto de corrección política sin impacto para corregir las desigualdades de género.

Hoy, en una nueva etapa evolutiva de la discusión, sin tener en cuenta las argumentaciones de la RAE, ya son muchos los organismos públicos que, de manera inquietante, lo incluyen en sus protocolos de comunicación. Esta institucionalización a contrapelo, tiene en la Argentina un correlato alarmante en las frecuentes apelaciones del profesor Alberto Fernández, presidente de la Nación (persona con formación universitaria), que se ha aficionado al “todes” y también al “amigues”, seguramente por obsecuencia a su verborrágica vicepresidenta y al osado economista que gobierna la provincia de Buenos Aires.

 

©ROBERTO ALIFANO, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


LA VIDA COMO LA BOLSA DE VALORES, Francisco Henríquez, Miami, USA

 







Imagen de: tramitesyrequisitos.com


LA VIDA COMO LA BOLSA DE VALORES 

 

Yo creo que mi mal ya tocó fondo

me lo dice la imagen del instinto,

ya todo me parece más distinto,

como este fondo nada verás hondo.

 

Ya me debo subir hacia el redondo

brocal del que caí en el laberinto,

éste que fue tan mísero recinto

que no fue para mi lo más orondo.

 

Somos como la bolsa del mercado  

hoy pierdes, pero ves multiplicado

mañana, con dinero, a tu acomodo.

 

Nada importa que seas hombre ducho,

quizá durante un mes te ganes mucho  

y llega un día en que los pierdes todo.

 

Mayo, 2021

 

©FRANCISCO HENRÍQUEZ, poeta y escritor cubano

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA 

 

http://www.micartalirica.blogspot.com

 http://www.micartalirica.org 

 


sábado, 15 de mayo de 2021

OY, Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina

 








OY


Oy un buzón fue echado en una carta.

Oy a mi mano la desgarró un guante.

Oy un jarrón se marchitó en la rosa.

Oy salió el sol, y fue en cuarto menguante.

 

Oy un boliche me cerró la noche.

Oy una nube se cubrió de cielo.

Oy un papel se derramó en la tinta.

¡Oy es un Yo marchando a contrapelo!

26  de  mayo  de  1978

 

©LUIS ALPOSTA, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA 

 

Del libro "Con un Cacho de Nada", poemas. L. A. - Ed. Corregidor, Buenos Aires, 1986.  Segunda  edición,  Ed.  Corregidor,  Bs.  As.  2001.


LA MIGRACION COMO CONSTANTE VITAL, Salomé Moltó, Alcoy, Alicante, España

 


Imagen de: la.netword


LA MIGRACION COMO CONSTANTE VITAL

Podríamos pensar, sin peligro de equivocarnos, que en la evolución del ser humano ha tenido valor permanente, su instinto migratorio.

Los antropólogos calculan que el hombre se asentó a los bordes de los ríos, para un mejor aprovechamiento de los recursos, y emprender con la agricultura una nueva era, hace más de diez mil años, pero antes, vagó por todo el planeta muchos miles de años más, lo que nos hace pensar, que llevamos en nuestros genes el espíritu viajero que tanto ha guiado nuestros sueños y nuestro afán aventurero.

Resultaría vertiginoso pensar, después del descubrimiento de América, los millones de personas que se aventuraron a ir  a tierras extrañas en busca de una mejor ocasión en que satisfacer sus esperanzas de progreso, de mejoras materiales, políticas y sociales. Porque nadie renuncia a mejorar su situación a todos los niveles y en toda circunstancia.

Durante los últimos años, España ha sido un país de acogida; muchas pateras con personas de África llegan a nuestras costas en condiciones lamentables, personas que suelen ser devueltas a sus países de origen.

Vemos con sumo espanto los inmigrantes muertos que arroja el mar. El horror de Lampedusa no será fácil de olvidar. De 520 personas que viajaban en el barco naufragado, se salvaron poco más de cien. El dolor de estas personas no nos deja indiferentes, porque no hace mucho, dos millones de españoles dejaron el suelo peninsular camino de Argentina, Francia, Alemania... El progreso económico de nuestro país, se debe en gran medida, a las aportaciones económicas que trajeron los emigrados.

Se compraron muchos pisos, la vivienda soñada, un pequeño local donde abrir un pequeño negocio. Las hipotecas que complementaban la adquisición duraban cuarenta años, pero los intereses iban decreciendo y, al contraste del nivel de vida que iba subiendo, en poco tiempo esa angustiosa hipoteca se volvía menos gravosa y más fácil de pagar, hoy es todo lo contrario. El desahuciado pierde la vivienda pero se le queda la deuda. ¿Qué tipo de clausula se les obligó a firmar que lleva a las personas a la desesperación y a algunas al suicidio?

Terminada la II Guerra mundial los países aliados castigaron al dictador Franco con el aislamiento total, para hacerle pagar su adhesión a los países del Eje, pero en realidad, fue el pueblo español el que sufrió las terribles penurias que tal castigo imponía.

El primer país que ayudó con su enorme generosidad a este maltrecho pueblo fue la República Argentina, su trigo salvo muchas vidas, porque esas hermosas tierras, que tan mal trataron los europeos, son y han sido, una fuente permanente de acogida. Basta visitarlos para constatar la enorme generosidad con la que te reciben.

Los que fuimos emigrantes en Europa, en París en mi caso personal, hemos podido comprobar la distinta acogida de un país a otro, porque cuando en 2005, pise suelo argentino, por primera vez, invitada para la presentación  del libro de una amiga, me sentí, no diré como en casa, me sentí mucho mejor que en casa propia. Y posteriormente, al ir a presentar mi libro “Retazos históricos de la posguerra 1939-1953” en que he repetido el viaje,  he vuelto a sentir la calidez, la cortesía y el cariño de los argentinos, sobre todo gozamos mi hijo y yo, de ser alojados en casa de Norberto Parrone, y de su humanismo. Por eso, me gustaría que mis compatriotas no olvidases, la generosidad con la que han sido tratados y sepamos a nuestra vez, acoger al inmigrante que tanto nos puede enriquecer sin olvidar que ahora nuestros hijos, la generación mejor preparada de nuestra historia, emprende de nuevo el éxodo (aunque de momento todo está parado por el coronavirus que nos devora,) a la búsqueda de trabajo, como lo hicieron sus padres y abuelos hace unos cincuenta años atrás.

 

Andamos desenfrenados resguardando el feudo europeo, que como muralla infranqueable se levanta ante todo intento migratorio y lo que más cerca tienen los desesperados tunecinos, egipcios, libios, sirios, es precisamente el sur de Europa, que hace poco, por no decir nada ,para socorrerlos. Nos viene a la memoria cuando leímos en la prensa que el Sr. Obama exigía que cese el “uso escandaloso de la violencia”(algo que el sr. Trump ni menciona, por no decir que está más inclinado a una postura contraria),  que no se usen armas químicas y nos preguntamos ¿hay algún uso violento que no sea escandaloso? Para algunos tanta hipocresía nos tiene también muy hartos.

                                                                                                                                                                                                                                                          

©SALOMÉ MOLTÓ, poeta y escritora española

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA 


EL POEMA PROMETIDO, Favio Ceballos, Baigorria, Santa Fe, Argentina

 

Imagen de: poematrix.com


EL POEMA PROMETIDO

 

 PROSA POÉTICA

 

Autor Favio Ceballos con epígrafe de Ester Matellicani

 

"no tengo en mi mente la noción de cuánto dolor causa el no saber comprender el valor de mostrar lo que somos"

 Ester Matellicani

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A vos amiga....

y gracias a Dios por brindarnos a todos esa oportunidad de reivindicarnos en el compartir.

Ni me quiero imaginar lo que sería el mundo sin el amor de tantos y tantos.

Y a pesar de las fake news falsas noticias, a pesar de las psicopatías generadas por los medios de incomunicación: maestros, religiosos, científicos, políticos etcétera. Nada ha podido detener el avance de la salud germinal que Dios ha plantado en nosotros por derecho y por herencia genética.

 Él así lo ha decidido y ha sido contemplativo incluso con los más perversos de la tierra.

También me he dado cuenta de que alguien sembró en la genética lo que los libros de Veritas llaman cizaña, más temprano que tarde se limpiará, lo sé por mi sueño.

También nos dieron dogmas engañosos.

Por algún pacto espurio que desconocemos el mal se ensaña con la belleza, la bondad y lo sutil.

La paz de nuestro corazón dice que los amadores triunfaremos.

Con defectos y todo el mundo es bueno y la tierra maravillosa.

Es verdad querida Ester lo que provocan en el alma estas palabras de tu carta. Siento igual que vos, cuando decís: "¡cuántas verdades nos faltan por desenroscar!"

También agradecerte ahora vía ésta brevedad de esquela cibernética, por los olvidos que mutuamente nos hemos dispensado.

Como dijera Jorge Luis Borges ¡oh Dios gracias por el olvido que me rescata de lo que he sido!

Lo que nos falta es lo que no es nuestro y nunca lo será.

Y me provocas amiga la comprensión interior de que ya todo tenemos.

Te cuento que desde niño vivía en la calle jugando, esto no lo sabías, trepado de los árboles jugando a la pelota con lo demás niños del barrio, juntando tréboles de cuatro hojas, enamorado de las flores de todos los jardines de esas calles que cargaban con mi mirada inquieta, desde la casa paterna hasta la escuela.

Cuentan los compañeros que me quedaba más de media hora mirando una flor que me gustaba en el jardín vecino. Ellos seguían camino y yo me quedaba absorto contemplándola.

 -¡Vamos, vamos! decía Rubén otra vez a Favio le dio la chiripiorca.

-¿Qué decís, que le pasa? Le preguntó Fernando

-¡¿No ves?, se queda como estúpido mirando la flor! Le contestó Rubén.

Observaba el ritual acompasado de la abeja que día tras día era el mismo. Intuía que algún código secreto escribe, en el aire de la flor, esa abeja.

El color y la forma que impactantes al principio iban dejando paso al perfume. Perfume que poco a poco dialogaba con mi sangre. Observaba la acción de esa abeja para conquistar a la flor. Algo hacía volver a la abeja a la misma hora. En ese tiempo mis ojos detectaban avizores lo pequeño y lo grande, un instrumento perfecto para el tamaño de mí curiosidad (1). El insecto lograba que le diera su néctar. Caí en conciencia que aquella flor, de alguna secreta manera, se había percatado de mi presencia durante varios días de observación y había tejido en el perfume un extraño lazo que nos ataba a los dos.

Como todo lo incomprensible ese lazo ya estaba en mi sangre. En pocos minutos la fragancia había sido detectada por algo en mi cuerpo, algún órgano invisible más allá del olfato que me vinculada misteriosamente con aquela simple y colorida. Ella, un ser que flotaba en el aire sujetada por un tallo.

La simpleza de la flor me atraía, 

En la aceptación total de ella, estaba la clave del juego que los demás no comprendían. Me recibía completo, tal como era, completamente única, y yo totalmente verdadero.  Fluir hacia ese abrazo maternal de la flor me daba más vértigo que un tobogán.  Tan pequeña y frágil, podría haber cabido en la palma de mi mano. aún así detentaba un poder inconmensurable. Se arrojaba al acto magnánimo de contenerme. ¿En dónde estaba, yo cuando?

Lo recuerdo perfectamente, mis dos pies sobre la vereda, mis rodillas apoyadas sobre la reja baja del jardín, levemente inclinado para poder observarla de cerca y la flor espléndida flotando en el aire.

Ya había viajado hacia su interior y en un tris me mostró otro mundo, su mundo. Te anticipó que ese mundo estaba construido con luces.

 Viajaba hacia la flor.

Claro que en aquel tiempo me concebía solamente desde el cuerpo, cómo lo hace todo niño, experimentando sus alcances, fuerzas y adaptándome a las reglas del mundo. Pero también tenía noción de que preexistía. Ir y volver por ese túnel guiado por el lazo de su perfume era la prueba que necesitaba mi infantil razón para comprender la sinrazón de una existencia sin tiempo.

A las pocas semanas habíamos establecido un diálogo donde no mediaban las palabras. Surgió súbitamente y entre los dos desdibujamos las barreras entre los reinos.

El humano y la flor vegetal eran ahora un solo reino gobernado por el perfume en la eternidad de las luces y las sombras.

Por aquel entonces no escribía, vivía la poesía en mí y yo la adoraba.

El tiempo y la misma curiosidad, pero esta vez guía da por los micromiedos del sistema educativo y todos los demás acuerdos del despojo gobernados por lo absurdo, sumado a los macrosustos seudoprotectores que niegan el Ser y esa superficialidad que usurpa lo trascendente, imponían por la escuela burdas y pesadas palabras, toneladas de palabras sin perfume.

Hoy, gracias a tu mirada buena, he vuelto a recordar mi promesa, y por fin le escribo a la flor el poema que le prometí.

 

©FAVIO CEBALLOS, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA  

 

PD.

(1)(Ya me dijera el viejo Pablo cuando le pregunté: ¿por qué usaba unos lentes con unos vidrios tan gruesos? y él me respondió: "ya no soy tan curioso como antes")

Cuando pierdes la curiosidad ya no queda mucho por ver y los ojos van perdiendo sus poderes.


RETORNAR, Ady Yagur, Israel

 







Imagen de: batiburrillo.net


RETORNAR

 

Retornar a la casa linda 

sin balcones desolados,

entre aromas renovados 

que son nostalgia divina.

 

Pueblos amantes de la paz 

banderas de vivos colores,

un coro de ángeles canta

sin murallas que separan.

 

Esperanza en los senderos

anhelo de tiempos nuevos, 

sin pandemia  que limita

 la vida con buen destino.

 

Tierra que llora de pena

entre lágrimas calladas,

parece que las miradas  

acercan a los hombres..

 

©ADY YAGUR, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA  


CANDOR, POEMAS, PLACERES, Miriam Fernández, Mar del Plata, Argentina

 











Imagen de: pinterest


CANDOR, POEMAS, PLACERES

 

Un suave viento matinal,

menea sus hojas verdes

y prontamente las muerdes,

sospechando ese final.

Con aroma mentolado,

brillante sol acaricia.

Presurosa la noticia,

sabroso ese helado.

Un ensueño uniforme,

gran pereza acuñada.

Culmino aprisionada,

sutilmente muy conforme.

Reales atardeceres,

un buen clima acompaña.

Vislumbra la telaraña,

candor, poemas, placeres.

 

 ©MIRIAM FERNÁNDEZ, poeta y escritora argentina

Mar del plata


Diario, Carlos Penelas, Buenos Aires, Argentina

 






Imagen de: swimag.com

Diario


No soy escritor pero debo redactar mi biografía, debo contar cosas fundamentales, acontecimientos significativos. Tal vez para el lector resulten palabras vacías, sin sentido, recuerdos absurdos. ¿Obstinación, estupidez? ¿Qué tipo de lector? ¿Emocional y ecléctico, vocacional, medio? Debo desnudar lo que se oculta, aquello que no se dice, esa suerte de hipocresía naturalizada en cada individuo, en cada familia, en cada sociedad. Hablar de cómo ahoga sus gritos, su histeria, la irracionalidad. Como se fue transformando en víctima, en una persona donde la fatalidad ocupó sillones, muebles, sábanas. Y también del desenlace trágico, de la muerte de mi padre, de la amada que volví a encontrar después de quince años en un café de Montevideo, del tedio que me invade. Del insomnio, del incidente infausto de mi tío -el incidente del cual discutí en terapia durante meses-, de mi época de estudiante, de la percepción fantasmagórica de una aldea. No quiero ser desmesurado ni trasmitir odio al hablar de las mujeres que conocí. Deduzco que debería escribir del exilio, de las paredes curvadas, de las plazas, de la imposibilidad de tener hijos, de una carta de mi madre, de aquella foto de la infancia, del olor a manzana en el ropero de una prostituta, de la mirada y sordidez de mendigos durmiendo en la calle, de la trivialidad de mi cuñado. No sé cómo empezar.

Buenos Aires, abril de 2019 

 

©CARLOS PENELAS, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA