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sábado, 6 de marzo de 2021

SOLAMENTE ERA, Jaime Vélez Ramírez, Medellín, Colombia

 








Imagen de: La República EC


SOLAMENTE ERA

 

Solamente era un poeta

dijeron los diarios a su muerte,

tenía sueños, sólo sueños; no había meta.

 

Gustaba de cosas tan pequeñas

como oír ‘Concierto de Aranjuez’,

mirar las estrellas y descansar después.

 

Leer en las mañanas frías,

coquetear en la tarde con los arreboles,

en los amaneceres comunicarse con dioses y con soles.

 

De negocios terrenales sabía poco,

pero en cambio mucho de mirar al viento,

y eso le bastaba para estar contento.

 

Cuando llegó su última hora,

sólo atinó a decir que había hecho tanto,

y que la noche lo cubriera con su manto.

 

Septiembre 18 de 2000

 

©JAIME VÉLEZ RAMÍREZ, poeta y escritor colombiano

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA  

 


ADVERTENCIA, Liana Friedrich, Santa Fe, Argentina

 








Imagen de: El espectador


ADVERTENCIA

                          "El Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel"...(Tesalonicenses, 4:16-27)

 

 

Suavemente reptando en la oscuridad,

un fantasma echó  sus semillas en los sueños...

Entonces una tétrica visión surgió 

en el infausto eco del silencio.

Por estrechas callejuelas intrincadas,

otros trasgos se retorcían inquietos,

a la luz mortecina de las farolas. 

Mi errática mirada fue deslumbrada

por el fulgor de una extraña luminiscencia 

que como un rayo fundió el frío. 

Entonces, bajo la luz iridiscente,

vi multitud de personas

gritando sin palabras 

gesticulando sin hablar,

oyendo sin escuchar, 

el eco del silencio,

que irracionalmente como un cáncer crecía...

De pronto, en la niebla nocturnal, 

igual que lluvia cayendo sobre  el mar,

una voz se derramó en la multitud,

retumbando en las fosas del silencio:

"Atiendan, oh, necios, mi mensaje

para que pueda salvaros".

Entonces la gente se inclinó 

frente al espectro sin nombre,

que como un mantra pronunciaba

los versos de los grafitis estampados en los tapiales,

las palabras de los muros olvidados

o las de la oscura boca del subte...

De pronto, todos aullaron

contritos, aclamando la voz

de la  Verdad Verdadera,

en el eco del silencio 

 

©LIANA FRIEDRICH, poeta y escritora argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA 

EPÍSTOLA EXISTENCIAL, Ángel Medina, Málaga, España

 










EPÍSTOLA EXISTENCIAL

 

Hace tiempo que vengo dándole vueltas a la cabeza. Es posible que tú también. Toda verdad lleva implícita la semilla de la duda. ¿Cómo no habría de ser así, si la evidencia responde al conocimiento que de ella se haga personalmente? El conocimiento está al servicio de la necesidad de vivir, y ante todo al servicio del instinto de la conservación personal. Así, pues, en este caso, alejémonos del adjetivo simple de “lo humano” y el sustantivo de “la humanidad” y concentrémonos en el sustantivo concreto de “hombre”. Lo que personalmente es el individuo. Resulta que, según sea esa verdad podremos alcanzar determinado grado de aceptación de la misma. A más simple, la percepción será mayor. Y viceversa. Esto en cuanto a la verdad en “sí-misma”. Pero he hablado de “percepción”, esto es, de cómo soy capaz de ordenarla personalmente.

 Y ya que existen verdades que son de difícil descripción, voy a proponerte una vía más simple: cómo me afecta a mí mismo. O lo que es igual: si puedo explicarme a mí mismo mejor o peor con o sin esa “verdad”.

Yo puedo dudar de muchas cosas, pero no de mi propia evidencia. “Cogito, ergo sum”, diría Descartes. Si me he dirigido a ti como “existencialista” es porque la propia definición avala lo que te he dicho: el existencialismo es el conocimiento de toda realidad sobre la experiencia inmediata de la existencia del sujeto. Creer, lo que se dice creer puede referirse a un sinfín de cosas. La que vamos a tratar no es cualquier cosa, sino “la cosa”. El fundamento. Lo que me confirma o me desestima. Y para ello permíteme citar a un pensador y a un poeta.

“El sentimiento trágico de la vida” de Unamuno nos retrata la tensión del hombre. La fuerza que amenaza desgajarlo al tirar de cada una de sus extremidades al mismo tiempo. De un lado lo crucifica en su suficiencia por el saber. La cerrazón de su entendimiento, que no pudiendo comprender, tiende a no creer. Del otro la esperanza y el anhelo de no acabarse nunca. De vivir siempre. Ansias de eternidad.

León Felipe, el poeta, en una carta dirigida a su hermana le dice que no vamos de la nada a la nada, sino de la nada a la vida, de la vida a la muerte… y de la muerte ¿adónde? Misterio. Filosofía que hace pensar. Y es que todo lo que confabule a romper la unidad y la continuidad de mi vida- de la manera que sea- se conchaba para aniquilarme. ¿No es acaso ese “aprehender”, ese deseo de ir más allá del velo lo que diferencia al hombre de la bestia? A lo que podría responderse espontáneamente: ¡Y es que no quiero morirme!

Se dice que se muere como se vive. Fantaseemos por un instante ese último momento. Imagina que estás gastando los últimos latidos de tu vida. Meditación agobiante, pero que sin duda habrá de llegar a todos. Interiorízate, pues, y figúrate que la vida se va extinguiendo desde dentro, que tus órganos van a la desconexión y todo se va deshaciendo en ti, tanto interior como exteriormente; más borroso y silente. Una sensación parecida a la de desmoronarse el suelo que te sostiene, hundiéndote con él. Los instantes van pasando con gran tribulación, hasta el punto de que quedas desconectado y sobreviene la oscuridad total y, dejando de sentir, en el microsegundo previo a la muerte percibes que, por no sentir, te asalta la sensación de la nada. Tu “yo” se apresta a ser engullido por la inconsciencia de la que naciste. Ese es el destino que, ahora que vives, puedes imaginar si lo piensas. ¿Cuál habría de ser tu respuesta? Tal vez gritar mientras puedes: “¡Mi yo, que se lo llevan!” ¿Es así como quieres marcharte? ¿Es esa tu apuesta: de la nada a la nada?

Ese destino fatal no es posible evitarlo. La muerte que ha de sobrevenir es real. Aquí me surge una duda: ¿una nada que lo es todo o un todo que no es la nada? Porque, fijate, puestos a pensar, sería una broma truculenta- por decirlo suavemente- que viniésemos a este valle de lágrimas a vivir sin saber para qué; haber sido arrojado a él por un arco que disparó la flecha por capricho o por crueldad, sin contar con nuestro consentimiento. Sufrir y extinguirnos y acabar en “la nada” (¿y adónde conduce la nada como respuesta?), y lo que es más grave, llevar en nuestra psique, espíritu o alma la semilla de la contradicción de querer vivir siempre para terminar todo en la frustración más absoluta. Una película trágica y además sin final feliz. ¿No crees?

Pues bien, esto es lo que nos ventilamos. Darle un sentido o no. Darnos sentido a nosotros mismos o negárnoslo. Y como antes decía, puesto que la verdad absoluta no puede caber en una mente limitada, hemos de enfrentarnos a la decisión personal en uso de nuestra libertad. De esta manera, el reto nos atañe hasta el punto de poder entendernos o no entendernos con nosotros mismos, o sea, admitir que más allá de la aparente contradicción ha de existir una coherencia, aunque no lleguemos a comprenderla con el esfuerzo de la inteligencia y debamos echar mano a otras percepciones, como la sensibilidad. “Credo, ergo sum”, como diría Pascal.

 Resumiendo. Si sabes “que eres”, esto es, que estás vivo; si sabes que has de morir y al tiempo hay en ti algo que te empuja a querer prolongarte en la eternidad y así dar un sentido a la totalidad de tu vida, a pesar de las innumerables razones para cuestionarla; si sabes que eres incapaz de encontrar una respuesta racional y demostrable, pero al mismo tiempo te revelas a la extinción total (en cualquier manifestación), eres tú el que ha de decidir. No es que las cosas tengan o no un sentido primero y último (que han de tenerlo), sino que lo que realmente se ventila es el propio sentido de tu existencia personal. Y llegado aquí se impone el Misterio.

Abrirse o cerrarse a él. Desvelarlo en la medida de lo posible es cosa de cada cual. Dios, sí o no. En ello puede ir aquella frase del soliloquio de Hamlet: “To be or not to be, that´s the question”

 

 ©ANGEL MEDINA, poeta y escritor español

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

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“ASI ERES TÚ, MUJER”, Rodolfo Ascencio Barillas, El Salvador

 




 





Imagen de: Somos comunidad


“ASI ERES TÚ, MUJER”


“EL DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER”

 

Así eres Mujer, con dos estrellas en tus ojos

una gema de tu corazón cristalino;

y el verano en tus golondrinas de viento

y mil luceros que anidan en tu pecho,

Cual cascadas de agua pura en tus cabellos.

Tú que me das el reposo de mis días austeros

y el letargo porvenir que advienen los astros del cielo

y los torrenciales aguaceros de los inviernos pordioseros

y el sordo silencio de las voces que  diluyen pasajeros;

pero tú mujer de enaltecido indomable espíritu

viajas con las praderas, en los pastos de tus manos

y en trigo de tus ojos esmeraldinos,

con el aliento de tu pecho enternecido.

El viento grita tu nombre en la lluvia

y las cristalinas cascadas gimen con tú vientre de noche;

paloma de paz, sosegado amanecer de tus pupilas,

aunque llore la tarde con tus besos,

siempre renaces en la sombra de mis sueños

y en las uvas de tus encantos,

que se alejan en el desvanecido cielo.

Yo veo las esmeraldas de tus ojos

que galopan en los corceles de la brisa,

tú mueves el mundo, cual saeta viaja de prisa

y me llenas de luces con tú aliento.

¡oh! mujer, tu sonrisa la luz de mis oscuridades

tus ojos es lámpara para mi alma

y el viento a tropel, fugaz con mi garganta.

Tú apagaste la sed de mi infinita soledad

y la tarde que despierta con el ocaso,

mientras recuerdo tus mejillas enrojecidos,

en fin eres, la eterna verdad de mi corazón

y  el limbo que en tu cabeza reposa

y el orbe que se deleita en tus caricias

y la palestra que fluye de tu leito

y el nubloso cielo de tu fragancia,

y el numen que tu iris resplandece,

así, eres mujer incólume del paraíso terrenal

y tu amor intenso es el océano inmarcesible

de las aguas puras que bañan las playas de tu costado.

Déjame reconocer tú infinita belleza

Y las intangibles constelaciones de tu pecho

que te da el derecho de vivir dignamente…

 

 

©RODOLFO ASCENCIO BARILLAS, poeta y escritor salvadoreño

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA 


SIN LABERINTOS , Irene Mercedes Aguirre, Buenos Aires, Argentina

 








Imagen de: www.Frases1.es


SIN LABERINTOS 

8 de marzo, Día de la Mujer

 

Guardianas de la vida, parimos cada hijo,

esforzadas  tenaces, sin hesitar siquiera.

Bajo el gélido invierno o tibia primavera,

¡al regazo materno nadie lo contradijo!

 

A la par, cuidadoras del fuego nos volvimos,

las llamas fueron núcleo del hogar amoroso,

del tosco apareamiento surgió tierno, precioso,

el  gentil galanteo que  al final conseguimos.

 

Es tiempo de otro cambio, más amplio, más maduro,

donde  ambos, a la par, humanos y  distintos,

¡configuremos juntos  un mundo más seguro!

 

El pasado remoto aún grita sus instintos,

El presente se alza y lo tilda de oscuro

¡Quiere igualdad a pleno sin torpes laberintos!

 

 

©IRENE MERCEDES AGUIRRE, poeta y escritora argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

 


SENSACIÓN PRIMERA Y ÚNICA , Norberto (Beto) Brom, Galilea, Israel

 







Imagen de: El Federal


SENSACIÓN PRIMERA Y ÚNICA 

 

En forma lenta mis manos se abrieron deseosas de palpar, de sentir...

Los movimientos de mis piernas se acompasaron a la corriente que todo lo

rodeaba.

Mi cuerpo como flotando en un ilimitado espacio.

La oscuridad solo interrumpida por rayos luminosos, algunos rojizos, otros

azulados.

Las olas se elevaban y despaciosamente descendían.

Una rítmica melodía tipo marcha se deja escuchar a la lejanía. Serena

tranquilidad dominaba el ambiente...

Como respondiendo a un llamado aquellas pacíficas olas aumentaron su

vaivén. Transformaron la calma reinante en una especie de carrera hacia

un destino premeditado.

Me sentí atrapado, atraído, partícipe de dicha alocada carrera.

El ritmo aceleró su compás. El tiempo apremiaba, todo mi ser lo sentía.

Una ínfima claridad vislumbrose más adelante. La carrera se convirtió en

una desesperada ovación.

La claridad fue en aumento. Era imposible rebelarse, la intensidad de la

correntada parecería llegar al máximo posible.

Una enceguecedora luz alumbró. Sentí unas manos aferrarse a mi cuerpo,

ayudándome a salir entrar. El ruido era infernal, mis oídos sufrieron el

agudo sonido.

Mis ojos alcanzaron a distinguir formas ilimitadas, sombras y figuras, una

indecisa situación imposible de describir.

Con el tiempo comprendí que en aquellos momentos había nacido.

 

 

©NORBERTO (Beto) BROM, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA  

 


CHRONOS Y EL TIEMPO, Lola Benítez Molina, Málaga, España

 









CHRONOS Y EL TIEMPO

 

Qué sentimiento tan desgarrador debe tenerse cuando su sola presencia no es suficiente, y la calma ansiada se convierte en preferente. Si te hubieran advertido del desgarro penetrante de su paso, entonces, quizá el vaivén de las olas no te hubiese llevado a su antojo en un devenir incierto para todos.

            En su navío, Chronos nos hubiese rescatado, y el tiempo, en su efímera presencia, te hubiese otorgado el mando en una falsa quimera de desafíos alcanzables. Si te lleva frente al malecón de las dudas, no soportarás el destierro y, por debajo de su vida, encontrará el lugar idóneo donde frenar las horas en un combate de incertidumbres nada loables. Solo la inocencia puede lograr tan altos vuelos y no sucumbir a su capricho. Todos lo tuvieron en cuenta y lucharon contra él, sin lograr el triunfo deseado, palpable, pero sí una frustración. Miradas de caricias a escondidas que nadie puede juzgar, con el desgarro de Chavela Vargas y el sentimiento de Leonard Cohen, que nunca hubiese quedado en una simple anécdota de desasosiego, y así bailaríamos hasta el final del amor. Esto, si te gusta, prometo concedértelo y que en el azul de tu cielo se vea reflejado.

            Caminante no te quedes ahí porque él no se estremece, tal es su paso. Simplemente, acéptalo y no te aferres ni busques su coherencia ni su eternidad, pues en su andadura lo acompaña Ananké (la Inevitabilidad), que en la mitología romana era llamada Necessitas (“necesidad”). También se decía que era la madre de las Moiras que, en la mitología griega, conducen nuestro destino y al mismísimo Zeus.

            Para Charles Darwin: “Un hombre que se atreve a perder una hora de su tiempo no ha descubierto el valor de la vida” y, para Franz Kafka “La juventud es feliz porque tiene la capacidad de ver la belleza. Cualquier persona que mantiene la capacidad de ver la belleza no envejece”.

            Mucho se dice ahora de aprovechar el instante, el momento presente. Es cosa de sabios.

 

©LOLA BENÍTEZ MOLINA, poeta y escritora española

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

 


sábado, 27 de febrero de 2021

BREVE HISTORIA, Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina

 












Grabado de la pintora española Carmen García Suárez

 

BREVE HISTORIA

 

Todo transcurre en sólo seis días.

Dentro de dos semanas

ella cumplirá catorce años;

se ven por primera vez;

se enamoran;

se encuentran a escondidas;

se casan en secreto;

una noche de amor,

y luego

la tragedia del veneno

y el puñal.

Sólo seis días…

que vuelven a vivirse

en apenas dos horas

desde hace cuatro siglos.

 

©LUIS ALPOSTA, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

https://www.youtube.com/watch?v=wgo_l1qEilw

 


TORMENTA, Ime Biassoni, Ceres, Santa Fe, Argentina

 







Imagen de: InfoAgro


TORMENTA

 

Hay tormenta fuerte

corta cables, derrumba árboles

rompe vidrios,

desmedida fuerza en el viento…

pero lo más lamentable

la tormenta está en mi

anudando pensamientos

quitando memoria

pisando ecos

aullando en mis oídos.

El tiempo se me sube a la cabeza

me guiña un ojo huracanado

se ríe a carcajadas, burlonamente…

No doy un paso más

esta vez no podrá conmigo

no hay gajes ni honorarios

me paro firme, lista para un cambio.

Le hago frente

rompo con todos los estilos

tiro mi saco

y uso sombrero nuevo.

 

 ©IME BIASSONI, poeta y escritora argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


DESORDEN, Jerónimo Castillo, San Luis, Argentina

 




 





Imagen de: Dreamstime


DESORDEN

 

Por vivir con estrellas de sonidos

deshojados en vívidas mañanas,

destruí superficies artesanas

de mis lagos internos y queridos.

 

Si se fueron los días, fueron idos

al calor de las muertes cotidianas

que dejaron en rejas y ventanas

otras suertes de goces y latidos.

 

Encontrar lo buscado fue la meta

por caminos de ausencia de mesura,

con engaños por única receta.

 

Encontrada la paz tras una dura

y feroz estocada de saeta,

reconstruyo mi propia sepultura.

 

©JERÓNIMO CASTILLO, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINO