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sábado, 6 de marzo de 2021

“ASI ERES TÚ, MUJER”, Rodolfo Ascencio Barillas, El Salvador

 




 





Imagen de: Somos comunidad


“ASI ERES TÚ, MUJER”


“EL DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER”

 

Así eres Mujer, con dos estrellas en tus ojos

una gema de tu corazón cristalino;

y el verano en tus golondrinas de viento

y mil luceros que anidan en tu pecho,

Cual cascadas de agua pura en tus cabellos.

Tú que me das el reposo de mis días austeros

y el letargo porvenir que advienen los astros del cielo

y los torrenciales aguaceros de los inviernos pordioseros

y el sordo silencio de las voces que  diluyen pasajeros;

pero tú mujer de enaltecido indomable espíritu

viajas con las praderas, en los pastos de tus manos

y en trigo de tus ojos esmeraldinos,

con el aliento de tu pecho enternecido.

El viento grita tu nombre en la lluvia

y las cristalinas cascadas gimen con tú vientre de noche;

paloma de paz, sosegado amanecer de tus pupilas,

aunque llore la tarde con tus besos,

siempre renaces en la sombra de mis sueños

y en las uvas de tus encantos,

que se alejan en el desvanecido cielo.

Yo veo las esmeraldas de tus ojos

que galopan en los corceles de la brisa,

tú mueves el mundo, cual saeta viaja de prisa

y me llenas de luces con tú aliento.

¡oh! mujer, tu sonrisa la luz de mis oscuridades

tus ojos es lámpara para mi alma

y el viento a tropel, fugaz con mi garganta.

Tú apagaste la sed de mi infinita soledad

y la tarde que despierta con el ocaso,

mientras recuerdo tus mejillas enrojecidos,

en fin eres, la eterna verdad de mi corazón

y  el limbo que en tu cabeza reposa

y el orbe que se deleita en tus caricias

y la palestra que fluye de tu leito

y el nubloso cielo de tu fragancia,

y el numen que tu iris resplandece,

así, eres mujer incólume del paraíso terrenal

y tu amor intenso es el océano inmarcesible

de las aguas puras que bañan las playas de tu costado.

Déjame reconocer tú infinita belleza

Y las intangibles constelaciones de tu pecho

que te da el derecho de vivir dignamente…

 

 

©RODOLFO ASCENCIO BARILLAS, poeta y escritor salvadoreño

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA 


SIN LABERINTOS , Irene Mercedes Aguirre, Buenos Aires, Argentina

 








Imagen de: www.Frases1.es


SIN LABERINTOS 

8 de marzo, Día de la Mujer

 

Guardianas de la vida, parimos cada hijo,

esforzadas  tenaces, sin hesitar siquiera.

Bajo el gélido invierno o tibia primavera,

¡al regazo materno nadie lo contradijo!

 

A la par, cuidadoras del fuego nos volvimos,

las llamas fueron núcleo del hogar amoroso,

del tosco apareamiento surgió tierno, precioso,

el  gentil galanteo que  al final conseguimos.

 

Es tiempo de otro cambio, más amplio, más maduro,

donde  ambos, a la par, humanos y  distintos,

¡configuremos juntos  un mundo más seguro!

 

El pasado remoto aún grita sus instintos,

El presente se alza y lo tilda de oscuro

¡Quiere igualdad a pleno sin torpes laberintos!

 

 

©IRENE MERCEDES AGUIRRE, poeta y escritora argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

 


SENSACIÓN PRIMERA Y ÚNICA , Norberto (Beto) Brom, Galilea, Israel

 







Imagen de: El Federal


SENSACIÓN PRIMERA Y ÚNICA 

 

En forma lenta mis manos se abrieron deseosas de palpar, de sentir...

Los movimientos de mis piernas se acompasaron a la corriente que todo lo

rodeaba.

Mi cuerpo como flotando en un ilimitado espacio.

La oscuridad solo interrumpida por rayos luminosos, algunos rojizos, otros

azulados.

Las olas se elevaban y despaciosamente descendían.

Una rítmica melodía tipo marcha se deja escuchar a la lejanía. Serena

tranquilidad dominaba el ambiente...

Como respondiendo a un llamado aquellas pacíficas olas aumentaron su

vaivén. Transformaron la calma reinante en una especie de carrera hacia

un destino premeditado.

Me sentí atrapado, atraído, partícipe de dicha alocada carrera.

El ritmo aceleró su compás. El tiempo apremiaba, todo mi ser lo sentía.

Una ínfima claridad vislumbrose más adelante. La carrera se convirtió en

una desesperada ovación.

La claridad fue en aumento. Era imposible rebelarse, la intensidad de la

correntada parecería llegar al máximo posible.

Una enceguecedora luz alumbró. Sentí unas manos aferrarse a mi cuerpo,

ayudándome a salir entrar. El ruido era infernal, mis oídos sufrieron el

agudo sonido.

Mis ojos alcanzaron a distinguir formas ilimitadas, sombras y figuras, una

indecisa situación imposible de describir.

Con el tiempo comprendí que en aquellos momentos había nacido.

 

 

©NORBERTO (Beto) BROM, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA  

 


CHRONOS Y EL TIEMPO, Lola Benítez Molina, Málaga, España

 









CHRONOS Y EL TIEMPO

 

Qué sentimiento tan desgarrador debe tenerse cuando su sola presencia no es suficiente, y la calma ansiada se convierte en preferente. Si te hubieran advertido del desgarro penetrante de su paso, entonces, quizá el vaivén de las olas no te hubiese llevado a su antojo en un devenir incierto para todos.

            En su navío, Chronos nos hubiese rescatado, y el tiempo, en su efímera presencia, te hubiese otorgado el mando en una falsa quimera de desafíos alcanzables. Si te lleva frente al malecón de las dudas, no soportarás el destierro y, por debajo de su vida, encontrará el lugar idóneo donde frenar las horas en un combate de incertidumbres nada loables. Solo la inocencia puede lograr tan altos vuelos y no sucumbir a su capricho. Todos lo tuvieron en cuenta y lucharon contra él, sin lograr el triunfo deseado, palpable, pero sí una frustración. Miradas de caricias a escondidas que nadie puede juzgar, con el desgarro de Chavela Vargas y el sentimiento de Leonard Cohen, que nunca hubiese quedado en una simple anécdota de desasosiego, y así bailaríamos hasta el final del amor. Esto, si te gusta, prometo concedértelo y que en el azul de tu cielo se vea reflejado.

            Caminante no te quedes ahí porque él no se estremece, tal es su paso. Simplemente, acéptalo y no te aferres ni busques su coherencia ni su eternidad, pues en su andadura lo acompaña Ananké (la Inevitabilidad), que en la mitología romana era llamada Necessitas (“necesidad”). También se decía que era la madre de las Moiras que, en la mitología griega, conducen nuestro destino y al mismísimo Zeus.

            Para Charles Darwin: “Un hombre que se atreve a perder una hora de su tiempo no ha descubierto el valor de la vida” y, para Franz Kafka “La juventud es feliz porque tiene la capacidad de ver la belleza. Cualquier persona que mantiene la capacidad de ver la belleza no envejece”.

            Mucho se dice ahora de aprovechar el instante, el momento presente. Es cosa de sabios.

 

©LOLA BENÍTEZ MOLINA, poeta y escritora española

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

 


sábado, 27 de febrero de 2021

BREVE HISTORIA, Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina

 












Grabado de la pintora española Carmen García Suárez

 

BREVE HISTORIA

 

Todo transcurre en sólo seis días.

Dentro de dos semanas

ella cumplirá catorce años;

se ven por primera vez;

se enamoran;

se encuentran a escondidas;

se casan en secreto;

una noche de amor,

y luego

la tragedia del veneno

y el puñal.

Sólo seis días…

que vuelven a vivirse

en apenas dos horas

desde hace cuatro siglos.

 

©LUIS ALPOSTA, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

https://www.youtube.com/watch?v=wgo_l1qEilw

 


TORMENTA, Ime Biassoni, Ceres, Santa Fe, Argentina

 







Imagen de: InfoAgro


TORMENTA

 

Hay tormenta fuerte

corta cables, derrumba árboles

rompe vidrios,

desmedida fuerza en el viento…

pero lo más lamentable

la tormenta está en mi

anudando pensamientos

quitando memoria

pisando ecos

aullando en mis oídos.

El tiempo se me sube a la cabeza

me guiña un ojo huracanado

se ríe a carcajadas, burlonamente…

No doy un paso más

esta vez no podrá conmigo

no hay gajes ni honorarios

me paro firme, lista para un cambio.

Le hago frente

rompo con todos los estilos

tiro mi saco

y uso sombrero nuevo.

 

 ©IME BIASSONI, poeta y escritora argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


DESORDEN, Jerónimo Castillo, San Luis, Argentina

 




 





Imagen de: Dreamstime


DESORDEN

 

Por vivir con estrellas de sonidos

deshojados en vívidas mañanas,

destruí superficies artesanas

de mis lagos internos y queridos.

 

Si se fueron los días, fueron idos

al calor de las muertes cotidianas

que dejaron en rejas y ventanas

otras suertes de goces y latidos.

 

Encontrar lo buscado fue la meta

por caminos de ausencia de mesura,

con engaños por única receta.

 

Encontrada la paz tras una dura

y feroz estocada de saeta,

reconstruyo mi propia sepultura.

 

©JERÓNIMO CASTILLO, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINO   

 

 


CUIDAR LOS NIÑOS DEL MUNDO, Irene Mercedes Aguirre, Buenos Aires, Argentina

 








Imagen de: El Grifo información


CUIDAR LOS NIÑOS DEL MUNDO


No se debe agostar el fruto tierno
de la niñez, con cruel explotación
que la oprime y la daña sin razón,
tornando primavera en trise invierno.

No se debe mentir sin convicción
y falsos argumentos del Averno,
porque aquellos culpables de ese infierno
sufrirán en sus almas la opresión.

Nada escapa al sentido de lo Eterno,
la bondad, la verdad, la comprensión,
el cuidado, el amor ¡Núcleo fraterno!

¡Quien abusa y explota en su ambición
quedará registrado en el cuaderno
de su propio y malvado corazón!

 

©IRENE MERCEDES AGUIRRE, poeta y escritora argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA 

 


A LA ESPERA, Salomé Moltó, Alcoy, Alicante, España

 








Imagen de: Lola Bracco-Medium


A LA ESPERA 

 

Me he asomado a la ventana

por si te veía llegar

he extendido mis brazos

para poderte abrazar.

 

He sentido un gran vacío

porque mis brazos con fuerza

han caído en la nada

 

Mi corazón y mis anhelos

todos ellos se han perdido

y vuelvo a intentar llamar

con ánimo y moral.

 

Para no perder la esperanza

de que te pueda encontrar.

 

(Febrero 2021)

  

©SALOMÉ MOLTÓ, poeta y escritora española

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


FINAL DE SOCIOLOGÍA, Agustina Argiz, Buenos Aires, Aregentina

 












FINAL DE SOCIOLOGÍA

 

Tengo que estudiar. El parcial es mañana y no leí ni la mitad. Tomo el resaltador amarillo y leo la primera página de ese texto que me acecha desde hace un par de días y que yo preferí evitar; leo la segunda página; todavía no resalté nada. ¿Acaso nada es importante? Releo la primera y la segunda hoja; caigo en la tentación de colorear todo de amarillo fluorescente; pero no hay que sucumbir. Apenas marco unas frases que no sé si son importantes o no. Por lo menos, a mí me parecieron importantes en el momento en que las leí; les di importancia y por ese motivo las subrayé. Y entonces me cansé. Estoy aburrido, y las dos hojas me habían parecido mil doscientas treinta y ocho.

Me propongo un corte. Voy a hacerme unos mates.

Saco la yerba y el azúcar, unas cascaritas de naranja que había dejado secar. Estoy perdiendo el tiempo. Ya había perdido mucho. Cuando uno decide trabajar por “avaricia”, porque quiere dejar de depender de papá y mamá, para salir de fiesta y volver tarde y que nadie te diga nada mientras todos tus amigos te admiran porque son unos vagos codependientes, uno termina sumergido en un empleo mediocre y mal pago con el que apenas subsiste y que a la larga perpetúa la dependencia paterna. ¿Aplicable a las teorías de colonialismo, imperialismo y liberación? La pava comienza a silbar y la única solución es estudiar, tomar el libro de Sociología y ponerle ganas. Traigo los apuntes para subrayar mientras tomo mate. Las rayas parecen tajos violentos contra las palabras malintencionadas del autor ¿No podían escribir de forma más sencilla estos tipos?

En un litro de agua, leí apenas tres páginas. Cuenta total, cinco. Estoy seguro de que esto es apenas el 1,67% de lo que tengo que leer, y ya perdí toda la mañana y el examen es mañana a la mañana. Y yo tendría que haber seguido contabilidad, o ingeniería, y no sociología, porque para los números soy bueno, aunque vago, y yo pensé que esta carrera de mierda iba a ser sólo encuestas y estadísticas y que no iba a tener que leer tanto y encima ahora me llega este mensaje de Clara, que pregunta si entra lo de Mills, y yo le digo que no y, de repente, escucho la música de “misión imposible”  que le había puesto a Clara como ringtone en forma de chiste ¡Qué atinado! ¡Cuánto karma! Y la atiendo. Es Clarita y solloza que Paula le asegura que eso entra. Lo peor es que creo que ni tengo esa fotocopia, y entonces la busco por todas partes y no ¿Hecho social o Acción social? Hasta que opto por sacarle copias al texto de Clara, que vive a unas pocas cuadras, y ya que estoy lo tengo subrayado por ella y lo único que tengo que hacer es leer lo que ella resaltó ¡Qué inteligente! ¡Soy un genio! Y mis viejos que no dan un cobre por mis capacidades. Y ahora que lo pienso no almorcé y estoy mareado y me cuesta llegar.

Clara me da un café con mucho azúcar y unas galletitas saladas para subirme la presión. Salgo y me doy cuenta de que es domingo y no hay nada abierto y que debería haberle sacado fotos con el celu en el momento, pero ya fue.

Después de varias vueltas doy con el kiosco indicado y consigo mis fotocopias ¡Maldito Mills! Llego a casa y ahí está la montaña de papeles y libros esperándome ¿Me parece a mí o hay el doble de lo que había antes? Y ahora trato de leer lo más rápido que puedo, pero mis ojos me amenazan con salirse de sus órbitas ¿me amenazan? ¿escucho lo que veo? Decido dormir, para poner fin a estas lisérgicas sensaciones producto del cansancio (espero).

Me despierto de un salto.

Dormí como tres horas. Perdí la mañana. Son cuatro horas más, más lo que tardé con las fotocopias, se suman otras dos horas. Perdí más de un tercio del día ¡Ya fue! Creo que tenía unas pastillas con anfetaminas que quedaron de alguna fiesta electrónica ¡Si esto se recupera sin dormir, que así sea! No obstante, la pila de apuntes mide cinco veces más que en el momento anterior a mi siesta. Estoy alucinando ¡Tranquilo, Feli! Es producto de tu imaginación, ¡sentáte y estudiá! Con desconfianza, me siento y doy inicio a la segunda tanda de estudio. Una pastilla. Y voy a reprobar la materia. No sé nada y en menos de siete horas no voy a saber nada y no tengo ganas de dar la materia y todo es producto de un prejuicio estúpido de que si no estudio no voy a ser nadie, y que voy a conseguir mejores laburos si tengo un título. Seguro que si hago un par de cursitos alcanza. O por ahí la pego y conozco a alguien y empiezo a laburar de algo que me dé toda la guita. Ya marqué seis hojas más. Otra pastilla. Seis páginas es muy poco. Otra pastilla… por si no hicieron efecto las otras. Porque tengo que estudiar, si no, qué va a pensar Paula de mí, ¿que me rindo? ¿que no lucho por lo que quiero? ¿Qué quiero? Y leo las páginas y resalto con amarillo pero ya casi no resalta y no me di cuenta ni de qué leí y de qué resalté y tengo que leer todo de vuelta, Ya queda poco tiempo.

¡No puede ser que la pila mida tres metros de alto! ¿O soy yo que me achico? ¿Pero por qué? ¿De miedo? ¿Soy menos que otro por no querer estudiar, soy menos en esta sociedad de idiotas a la que pienso poner bajo un microscopio cuando me reciba? ¿Y si no me recibo? ¡¡AAAGGGRRRRRR!! ¡Tomá esto Mills! ¿Dónde están los fósforos? Bien. Marx muere quemado, como un hereje… ¿Y qué destino le deparará a mi amigo personal, Anthony Guiddens?

  Veo cómo los papeles caen en trocitos como si salieran de una piñata, pero me cortan cuando caen. Me aplastan y me cortan ¿Lucho o me entrego? Rompo un texto de Althusser, hago jirones un texto de Durkheim y luego me entrego a las palabras filosas de esos autores que pudieron superar la universidad y no fueron aplastados, derrotados, fusilados por un parcial de Sociología.

 

©AGUSTINA ARGIZ, poeta y escritora argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA