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sábado, 1 de agosto de 2020

DEL ARCHIVO DE ASOLAPO ARGENTINA




DEL ARCHIVO DE ASOLAPO ARGENTINA

COMISIÓN DE PREMIOS Y MEDALLAS DE  ASOLAPO INTERNACIONAL 2015


 
      ASOCIACIÓN LATINOAMERICANA DE POETAS, ESCRITORES Y ARTISTAS (ASOLAPO)
 
Como Presidente de la Comisión de Premios y Medallas de ASOLAPO INTERNACIONAL, hacemos llegar a la Presidenta Lic. LUZ SAMANEZ PAZ, este COMUNICADO:
 
Que en mérito a la brillante trayectoria cultural y connotación internacional, es un verdadero honor contar en ASOLAPO, con tan distinguidos intelectuales y artistas, que serán CONDECORADOS, en el marco del II Encuentro Internacional de Escritores y Artistas "Refugio de Belleza", a realizarse del 23 al 26 de abril de 2015, en KIYÚ (San José-Uruguay), en el 60 Aniversario, del mágico y encantador Balneario de KIYÚ.
 
Con la Medalla al Mérito Internacional "MARIO BENEDETTI" a:
 
*  NORBERTO PANNONE, Presidente de ASOLAPO-ARGENTINA y Miembro de la Comisión de Organización de ASOLAPO Internacional.
 
*  BELTA DÍAZ DE TONNA, Presidenta de ASOLAPO-URUGUAY.
 
^ ALMA DEL CAMPO, Directivo de ASOLAPO-URUGUAY.
 
* LUZ SAMANEZ PAZ, Presidenta Fundadora de ASOLAPO INTERNACIONAL.
 
Con la Medalla al Mérito Internacional "LEONARDO DA VINCI", al gran pintor costumbrista: 
 
* ENRIQUE MUÑANTE ROMÁN, Canciller Cultural Latinoamericano de ASOLAPO y Directivo de ASOLAPO-ICA. 
 
Atentamente:
 
MARIO MARTINELLI (Italia)
 
GUSTAV DE LA FONTAINE (Francia)
 
LUIS PLA BENITO (España)

 

 

 

 



ANTIMITOMANÍA , Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina

ANTIMITOMANÍA

 

Bajo el Arco Iris

estoy leyendo un poemario

de breves cuentos.

Alguien me lo ha cambiado

por el diario,

donde leo que el espectáculo

de la revista está en su gente

y en la Catedral,

y que los temas del hombre

son luna sin azogue,

sin tiempo,

personajes reclamando

un escenario.

Mientras tanto,

Fernanda, la horrible,

ha iniciado una nueva

cruzada literaria,

desde una nueva

tribuna literaria

con juicio de insania.

Los poemas

comienzan a zumbar

como rayos del sur

y el repertorio latinoamericano

busca los personajes

del Buenos Aires virreinal.

Los poemas siguen zumbando

buscando otros enfoques

en hojas que caminen reunidas.

Inmediatamente

se crea un Ateneo

para enviar un mensaje

a un grupo de editores

que ha recibido

una herida generacional.

Ellos contestan en clave:

“La cebra está dormida

y un ángel es poca noticia.”

 

Fernanda, la horrible,

descifra la respuesta:

 

“Leyéndolos desde afuera

estos poemas

sin sueños y sin comentarios,

son gaviotas errantes.”

 

De "Entelequias", poemas - L.A. - Ed. Torres Agüero, Bs As, 1994.

 

©LUIS ALPOSTA, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA 

 

 

 




LACRA SOCIAL, Eunate Goikoetxea, Alicante, España

Estados Unidos, país de esclavos modernos

(LACRA SOCIAL ACTUAL)

La trata es una actividad multidelictiva que persigue diferentes formas de explotación: tráfico de órganos, venta de niños esclavos y niños soldados, trabajo forzoso en las minas, matrimonios serviles; trabajos forzados en el sector doméstico, en el agrícola, en la industria y en la prostitución. Vulnera derechos tan básicos como la vida, la dignidad y la integridad poniendo a las personas en condiciones de vida degradantes. La trata de mujeres con fines de utilidad sexual es una de las formas más extendidas en nuestro territorio.

Diferentes conferencias de carácter mundial e instituciones internacionales como la ONU o la OIM han alertado del crecimiento de un viejo delito, la esclavitud de personas, que se produce en la actualidad con formas más sofisticadas de captación y explotación. El tráfico de personas es una violación de los Derechos Humanos que implica nuevos retos para las profesiones sociales, tanto en la denuncia y sensibilización como en el trabajo con individuos que requieren protección y asistencia especializada.

La manifestación de la trata permaneció invisible hasta el Protocolo de Palermo. La dificultad para analizar los fenómenos migratorios desde una óptica transaccional hacía difícil pensar que en el siglo XXI se traficara con personas. Las democracias occidentales, quizá en un exceso de etnocentrismo, ponían más énfasis en denunciar las violaciones de Derechos Humanos en otros territorios que en el propio. Como si la corrupción sistemática, la vulneración de derechos o la explotación no sucediera en las naciones desarrolladas. La trata no es sólo un delito que afecta a personas singulares y concretas, sino que daña a toda la ciudadanía. Una sociedad que silencia o ignora la cosificación y deshumanización que viven las víctimas, consiente la culpa y forma parte del aparato de vulneración.

Otro mecanismo de invisibilizar a la trata consiste en dudar del testimonio de las afectadas. En algunos casos, hay mujeres que ignoraban que trabajarían en la prostitución; sin embargo, en otros lo sabían de antemano, pero no las condiciones de explotación que encontraron al llegar a diferentes paises. Por mucho tiempo, la doble moral de la sociedad ha contribuido a invisibilizarlas como víctimas, porque era “consentido”, es decir, “ya sabían a lo que venían”. Parecía, entonces, que había víctimas de primera, que habían sido engañadas en el tipo de trabajo y, víctimas de segunda, que conocían su destino laboral, pero a las que no se les reconocían sus derechos. En la trata el engaño puede darse tanto en la naturaleza del trabajo que van a realizar (prostitución, tarea agrícola, servicio doméstico y otros) como en las condiciones del desempeño sin remuneración (vigilancia y coacción, número ilimitado de horas de trabajo y de servicios, trabajo sin remuneración, aumento de la deuda, etc.).

Los Derechos Humanos no son solo una herencia valiosa de nuestra historia reciente, sino una herramienta útil y necesaria también en la intervención. No se trata de que los equipos educativos se conviertan en equipos jurídicos, sino que conozcan los sistemas de protección y que mantengan una actitud exigente y vigilante con la administración para que cumpla sus compromisos. Una apuesta por los procesos más que por los servicios, por poner en el centro de la intervención a la mujer y respetar sus decisiones. Cuidar el proceso de acompañamiento y fomentar la autonomía de aquella en todas las áreas de su vida. Apostar por los Derechos Humanos significa apostar por una actitud generosa, honesta y realista de los grupos docentes. Los Derecho Humanos no son solo un papel, sino una esperanza que puede mejorar la vida de personas y que exige a educadores sociales un alto grado de activismo para la denuncia y la incidencia política.  Recordemos que si no hay clientes no hay trata. Seamos todos muy responsables.

©Dra. EUNATE GOIKOETXEA, poeta y escritora española
Alicante-España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

 

 

 

 


COVID 19, UN INSTRUMENTO, Ime Biassoni, Buenos Aires, Argentina

La historia de los virus informáticos

COVID 19, UN INSTRUMENTO

 

Se hace necesario identificar

ocultos propósitos

para acabar con el mal

de mutaciones víricas

que atentan contra la paz.

 

No hay explicación plausible

para el bioterrorismo

que desata psicológicas guerras

con militar inteligencia

e ingeniería social.

 

¿Seremos rebaño manipulable

con incapacidad de organización?

¿los grilletes nos encadenan

ahogando talentos que afloran

quedando solo bajo piedras?

 

¿Es acaso el confinamiento

un juego de fina cirugía

con una ingeniería genética

de importantes flecos

acrítica y atacante a virólogos?

 

Las dudas se pasean y hacen ruido

la tranquilidad se ocultó tras espejos

la incertidumbre sigue viva

y la post pandemia es un interrogante

para no dormir en calma ni lejos.   

 

©IME BIASSONI, poeta y escritora argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

 

 


sábado, 25 de julio de 2020

EL NARANJO, Norberto Pannone, Buenos Aires, Argentina

Brevedades improvisadas: Dormir

EL NARANJO


El naranjo está en celo.
Mañana,
el azahar le perfuma la cama
y septiembre
le clava los dientes
al  redondo y amarillo seno.
Llueve esta tarde.

Esta noche, no sé cómo haré
para huir del recuerdo.

Dejaré la luz encendida;
que atraviesa los miedos

©NORBERTO PANNONE, poeta y escritor argentino
MIEMBRO FUNDADOR DE ASOLAPO ARGENTINA


EL NIÑO DE CRISTAL, Adrián Néstor Escudero, Santa Fe, Argentina

Niños Cristal. Orígenes, características y tests para reconocerlos ...

EL NIÑO DE CRISTAL

A los insignes maestros en las letras, Edgardo A. Pesante (y sus Pájaros en la Niebla, Miguel Ángel Zanelli y César Actis Brú, viajeros inesperados al Cielo de los Escritores, y por siempre recordados: in memoriam…

 UNO

 “... Y Dios creó a los cristales a su imagen y semejanza...”.

El ente de cristal envolvió su sombra. Después, giró con lentitud...
Su cuerpo esférico, encrespado por millones de trapecios jaspeados y relucientes, comenzó a rodar la ladera del Valle Ejemplar reflectando y entrecruzando una miríada de fugaces destellos, guiños de un sol enorme y amarillo que brillaba a media tarde sobre el fondo del cielo.
Era como una gigantesca tortuga marina que hubiera escondido su cabeza para no golpearla en los tumbos, pero que, de pronto, se detenía, cambiaba de dirección, y otra vez rodaba y rodaba hasta detenerse para tomar un nuevo destino.
El ente parecía conocer bien la región: una hondonada pintada de blanco y de negro por los haces desnudos de luz y la impertinencia de las sombras montañosas. El valle estaba un poco lejos del pueblo principal, y las entidades de cristal lo admiraban como a un templo de lo eterno.
De improviso, el extraño ser detuvo, pensativo. Cualquiera que entendiera la forma especial de su desplazamiento acompasado, hubiera podido adivinar un gesto  de  sorpresa  en  la  coraza  irisada  por  plasmáticas  entrañas  de  vida  y movimiento.
Es que un costado del cuerpo llevaba adherido un objeto de material desconocido, con formas desconocidas y contenido aún más desconocido. Sin duda, esa cosa de reducido tamaño era ajena a su composición trapezoidal y había venido sobrevolando el cielo del planeta hasta que, por alguna razón, de súbito, contradiciendo la serena intimidad con que disfrutaba las bellezas del lugar, se había dirigido hacia él e incrustado en su piel con sorpresiva violencia.
Por un instante, inmovilizado de terror, sólo había atinado a sacudirse una y otra vez, pero sin buenos resultados. El problema parecía grave, por lo que echó a andar tratando de no dañar al objeto.
Marchó divagante y sin rumbo por bastante tiempo y, como aquella cosa parecía no querer despegarse, optó por regresar al segundo valle del hemisferio norte –el Valle de las Cuevas Blancas- a casa de sus padres, antes de que su dios amarillo muriera ensangrentado tras las colinas.
Ya en el trayecto al hogar, su estado de ánimo comenzó a mejorar. Había empezado a simpatizar con esa misteriosa piedra grisácea de conformación ovoidal y diminutos agujeros simétricamente dispuestos en forma de anillo sobre el mayor diámetro de circunferencia.
En realidad, pasados aquellos momentos de incertidumbre, su imaginación había comenzado de nuevo a generar expectativas, y no hubo nada raro en que, al fin y al cabo, considerara un tesoro, un verdadero tesoro a tan imprevista aparición.
Y por algo 100-MNX había ganado en todo el pueblo de la Región Circular fama de niño terrible, distraído y melancólico. Es decir, con un carácter nada previsible. Aquella tarde de musicales colores, ora azul o albina, ora verde o rosa, luminosa u oscura, había desaparecido de su cueva. Y la razón de su familiar huida era, esta vez, meditar. Sí, el concurso estaba cerca y, hasta ahora, sus investigaciones no habían dado por resultado más que un amarronado corpúsculo subterráneo con algún sentido estético, que los grandes mirarían con sus enormes trapecios abiertos y burlones, encogiendo algunos y meneando otros, para luego arrojar tal hallazgo en el cajón de las ideas desechadas por lo poco brillantes.
Su habitual distracción, unida al espontáneo terror que experimentara, habían demorado su lógica conclusión, pero, cuando ésta llegó, la indescriptible sensación de alegría que lo embargó hizo que recorriera los tres sectores de medida que lo separaban del albergue comunitario con pasmosa velocidad de rodamiento.
Algo fantástico, y muy bello, cuya materia poseía una insólita superficie allanada había caído en sus trapecios. Y de allí lo insólito e ilógico: nunca hubiera podido imaginar la inexistencia de incrustaciones trapezoidales en un elemento físico. No había –de acuerdo a su criterio- palabra alguna que conceptuara a esa realidad pulida y perforada tan ordenadamente…
Sí, no cabían dudas. Aquel objeto superaría todos los parámetros del buen gusto. Era un magnífico tesoro y, como tal, habría de protegerlo.
DOS
Caída la noche, llegó a la cueva.
Sus padres se felicitaron de que, por vez primera, no hubiera sido necesario recorrer la zona hasta encontrarlo. Era muy común saberlo extraviado y formando parte de aquel paisaje de gemas alucinantes. 100-MNX llevaba contadas diez mil estrellas y, a veces, uno podía hallarlo bautizándolas y haciendo un gran esfuerzo para recordar luego sus nombres. De todas maneras, ya crecería y aprendería… Mientras tanto, sólo había que tener gran paciencia y una adecuada cueva de reserva para hospedar a sus amigos y cachivaches, limpiar las huellas de sus juegos, arreglar los destrozos y pagar los insultos justificados de vecinos y conocidos…
Papá 10-MNX chasqueó un trapecio, señaló de manera peculiar la mesa redonda tendida con caseros manjares de cristal puro, y continuó luego enfrascado en su habitual manía de cercenar los brotes desiguales de sus trapecios inferiores que, según él, conspiraban contra el buen equilibrio.
Mamá 11-MNX, tampoco advirtió el paso fugaz del niño hacia el cuarto, ocupada en los quehaceres de la cueva.
¡Ah…! 100-MNX respiró profundamente y, su cuerpo, adoptó una expresión oblonga y apacible.
Cerró la abertura de su habitación. Encendió uno de sus trapecios y, primero con prudencia, más tarde con desesperación, efectuó el postrer intento de librarse de aquella cosa que, como tesoro estaba muy bien, pero como quiste incomodaba los límites de la tolerancia.
Fracasó. Ni siquiera pudo desprenderlo en parte de su caparazón. Y otra vez la angustia afligió sus sentimientos. Todos sus planes se verían comprometidos porque, al no poder zafarse de él para desarmarlo y entender sus secretos, corría el riesgo de no ser aceptado como lícito en la competencia. Ya no podría mostrarlo como gran descubrimiento sino como obra de la fatalidad…
¡Oh…! 100-MNX suspiró largamente... Sabía que los grandes no le entenderían. Pero es que aquello era en verdad un gran descubrimiento, y los descubrimientos no siempre obedecen al esfuerzo de la investigación cuanto más a la orientada casualidad… Tal vez, tal vez papá… 100-MNX dejó de lado su orgullo y, liberando la  abertura,  desapareció  rodando  al  punto  que  gritaba  la  numeración  de  su progenitor…
TRES
Era muy tarde ya. Faltaban pocas medidas de tiempo para que el dios amarillo reviviera tras las colinas.
Había luces en el Centro Mejorador. Los entes turnaban el encendido de sus trapecios mientras parloteaban y rodaban, de un lado a otro, como demostrando preocupación e impotencia por aquello que veían y escuchaban.
100-MNX, dormido todavía, no había sufrido nada. La operación había sido un éxito, pero las consecuencias de la misma, inenarrables…
Los entes parecían mirarse unos a otros y preguntarse cosas. Algunos se mostraban nerviosos y giraban sobre sí mismos a tal velocidad que era difícil apreciar en ellos a los tan familiares trapecios.
Mientras tanto, 110-MNX trataba de explicar a Papá 10-MNX que, su hijo, pronto estaría bien. Que en nada le había afectado el contacto con aquella cosa. Que aquellos seres rosados y blancos, diminutos y ariscos, que saltaban y huían estremecidos con una expresión incomprensible en lo que semejaban sus rostros, habían salido del objeto ovoide y no del cuerpo del niño. Que era imposible comunicarse con ellos o entender sus convulsiones y gritos. Que era imposible descifrar también la desgarbada simbología impresionada en la estructura del objeto, pero que, al parecer, decía: NAVE ETERNAUTA – PLANETA TIERRA – República del Salvador – 25/12/3001… Y que más imposible aún era tratar de explicarse por qué aquellos fantásticos animalitos sustentados químicamente a base de carbono y forrados en macilentas vestiduras artificiales, se iban desplomando uno a uno hasta quedar inertes para luego, tan misteriosamente como todo aquello que sucedía, trastrocar su débil conformación ramificada y rosa, en una imprevista tonalidad violácea que los desintegraba –con el paso del tiempo- en un mar de blancos corpúsculos y cuyo origen nadie podría revelar jamás…


©ADRIÁN NÉSTOR ESCUDERO, poeta y escritor argentino
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA




MARIO BENEDETTI, UN SOL INMORTAL, Lola Benítez Molina, Málaga, España

LA VIDA POÉTICA DE MARIO BENEDETTI EN EL INSTITUTO DE CERVANTES ...

MARIO BENEDETTI, UN SOL INMORTAL



Tu Uruguay natal se engrandeció el día que te vio nacer. ¡Qué desdichada agonía tuviste que soportar para verte obligado, como tantos otros, a exiliarte a otras lejanas y desconocidas tierras! Sólo los que lo experimentan conocen la magnitud del desgarro emocional. Inquietud generadora de savia imperecedera.
            Con tu alma dolorida, dejaste un legado para deleite de los que te conocieron y te continúan ensalzando. “Que el dolor, manifiesta Benedetti, no me apague la rabia, que la alegría no desarme mi amor…”. En tu obra, que toca todos los géneros con suma sapiencia se aprecia, en un primer periodo, el hondo palpitar de tus circunstancias vitales, así como los cambios sociales y políticos de Uruguay y de otros países de América Latina.
            Angustia que subyuga y que te hace derramar sobre el papel lo que el corazón llora, con una literatura sumamente realista, que sólo los genios saben expresar.
            Esta actitud dio lugar a un ensayo acre y polémico: “El país de la cola de paja” (1960), y su consolidación literaria con dos novelas importantes: “La tregua” (1960) y “Gracias por el fuego” (1965), en la que refleja una crítica más mordaz de la sociedad uruguaya.
            En un segundo periodo, sus obras reflejan la angustia y la esperanza de diversos sectores sociales por buscar caminos a una América Latina oprimida por represiones militares. Como consecuencia de ello, Mario Benedetti vivió en Cuba, Perú y España durante más de diez años, período en el que su literatura se hizo formalmente más enérgica. Al respecto, el escritor uruguayo refiere que “no te rindas, por favor no cedas, aunque el frío queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se esconda y se calle el viento, aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tus sueños”.  
El tema del exilio lo trató en su novela “Primavera con una esquina rota” (1982). Podemos decir que uno de sus méritos es saber reflejar los aspectos hirientes en los que a veces cae el ser humano, y que un alma blanca, como la de Benedetti, sabe dar constancia para que sea con la pluma y no con las armas como el hombre intenta solucionar las injusticias de la prepotencia y de la soberbia. Como todo exiliado que ama sus orígenes, los cuales quedan indelebles y magnificados por el sentimiento de la ausencia, Benedetti volvería a pisar su tierra amada, cuyos sentimientos y sensaciones dejaría reflejados en su novela “Andamios” (1997), marcadamente autobiográfica.
            En 1999, es reconocida su valía al concedérsele el VIII Premio de Poesía Iberoamericana “Reina Sofía”. En marzo de 2001, recibió el Premio Iberoamericano “José Martí” en reconocimiento a toda su obra.
            Desde 2009, resplandece, en el espíritu de Montevideo y del universo, una luz constante e imperecedera.


©LOLA BENÍTEZ MOLINA, poeta y escritora española
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
           




LO DISTANTE, Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina















LO DISTANTE

La oscuridad puede hacer de tu mano
una cercanía,
el espacio un corto camino de mi silencio.
Empero, es una rotunda luna
la noche,
que está en las bocacalles.
Real
el día se marchita en tu rostro.
Aunque no haya rechazos o cicatrices
en la brisa.
Derrota es la oscuridad, prosperidad la noche.
Mientras lo cercano
se aleja de nosotros.

Del libro "Entelequias", poemas. Ed. Torres Agüero, Buenos Aires, 1994.

 ©LUIS ALPOSTA, poeta y escritor argentino
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


A CIELO ABIERTO, Lucio Cañupan, Argentina

Galería de Fotos - Recursos Naturales

A   CIELO ABIERTO

                 1)
En una tierra sedienta
Con gentes al estraperlo
Inmersa en capellanías,
Vieron mis ojos el cielo.
                        
                     2)
Siendo un alma sincera
De donde crece el chañar,
Quise encontrar mis versos
Hurgando en el caldenal.

                   3)
O en el borde de la huella
Sufriente con el guadal;
En el vuelo de la loica
O en las alas del biguá.
                   
                    4)
A veces mi voz se ahoga
Perdida en el rastrillar
Que va dejando el ñandú
Esquivando el algarrobal.

                    5)
En otras la vista tensa
La señal del infinito,
Fugitiva lagartija
Escapando de un graznido.

                   6)
Hoy rindo mi breve historia,
Bien sencilla y nada más,
A mis hermanos de siempre
Y a tantos que estaban ya:

                   7)
No bebo vientos de gloria,
No ideas brillando al sol,
No suelto ningún lamento
Voy sembrando una emoción.

                   8)
Custodiado por las estrellas
No pienso en el más allá;
Disfruto con esta vida
Que alimenta mi soñar.

 ©LUCIO CAÑUPAN, poeta y escritor argentino
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA  






LA AMISTAD, Marta Prono, Buenos Aires, Argentina

Cómo celebrar el Día de la Amistad (y todos los tipos que hay)


LA AMISTAD


La amistad es el encuentro
con los otros y con nosotros
Compartir sin competir
elegir sin excluir
coincidir sin exigir
Es comprender al otro 
que también somos nosotros.

Detrás de las Palabras 2012

©MARTA PRONO, poeta y escritora argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA