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sábado, 17 de agosto de 2019

CONFIDENCIAS, Hilda Augusta Schaivoni, Inriville, Córdoba, Argentina

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CONFIDENCIAS



Hombre que te desplazas
y caminas por la tierra,
dime si alguna vez
alguien se atrevió a relatarte
esas angustias
que se meten en el alma,
taladran las carnes,
surcan los huesos
y llegan a las médulas del ser.
Hombre que tanto viviste,
¿quién se animó a confesarte
que lo hayan atrapado
las cavernas del silencio
frías de miedo?
Yo a ti puedo hablarte
de tantas cosas,
de los vacíos,
de la muerte en la mirada
de los días de frío
en que los vientos
golpean detrás del vidrio
y  engloban mi angustia,
de cuando miro por la ventana
la tarde helada y querría morirme
porque afuera no hay nadie
y el hastío me pesa
como muros en el ánimo
y la soledad me traga
por las bocas de la nada.
Y la hora parece negra,
tan negra como la de Vallejos
cuando se le caían
los Cristos del alma.

HILDA AHUGUSTA SCHIAVONI, poeta y escritora argentina
MIEMBRO HONORIFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

LO INCREÍBLE, A VECES, PUEDE SER VERDAD, Salomé Moltó, Alcoy, Alicante, España


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LO INCREÍBLE, A VECES, PUEDE SER VERDAD

Puso, el vaso en el quicio de la puerta, si se cae y se rompe no me importa, pensó, son tantas las cosas que se han roto en mi vida, que ya todo me da igual.
Su marido seguía en la cama, ahora que había vuelto, se levantaba más tarde. Miró al horizonte, hacía una hermosa mañana, su amiga Lola bebía a pequeños sorbos el delicioso café que le había preparado.
.- Delicioso este café. Si he venido a verte tan de mañana, es porque la noticia me ha impresionado. No sabía que tu marido había vuelto a casa, y aún más sorprendente, que tú lo hayas admitido, después de abandonarte.
.- Ha sido por la insistencia de mis hijas, y no me ha abandonado, me había liberado.
.- Bueno, si lo ves así, tampoco ha estado tanto tiempo fuera.
.- Pues hasta que ella se ha cansado de él y como no sabe dónde ir, pues ha vuelto, y ha vuelto enfermo.
.- ¡Ya! Mejor así, no me veo en la obligación de saludarlo, lo que importa es que tu estés bien, pues hace unas semanas estaba en la cama con una gripe de aupa! Menos mal que lo has superado.
.-Sí, y ahora lo tengo que cuidar, pero ya nada será igual, cuando las cosas se rompen ya no vuelven a ser lo mismo.
.-Las cosas se rompen o por el tiempo se desgastan, se deterioran y desaparecen, así, cuando viene el último momento, ya no es tan doloroso, decirse adiós.
.-¡Vaya, estas hoy muy poeta! Pero gracias por tu amistad, me reconforta tener a alguien cerca con quien compartir unos momentos difíciles. A veces me gustaría, saber hasta dónde fui culpable de que perdiera su amor por mí, en qué he podido fallar.
.- ¿Y él por ti? ¿En qué te falló, antes de tomar la decisión de irse?
.- Creo que subyace en nuestro interior un sentir aventurero, un querer descubrir otro tipo de horizontes y eso nos hace hacer, “tonterías”. Y a veces destruir lo que tanto esfuerzo nos ha costado alcanzar.
.- No sé, quizás no sepamos apreciar lo que tenemos y…
.- Anda tomate otra taza de café y deja que las cosas fluyan, y luego desaparezcan…
                                                                                                                                 
©SALOMÉ MOLTÓ poeta y escritora española
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA




LA FOTO, Eunate Goikoetxea, Alicante, España






















LA FOTO

De la vieja foto que has visto colgada…
el rostro no enfocas, sólo la mirada;
como escudriñando secretos callados
dispones las luces buscando encontrarlos.

Atenúa las luces, deja la penumbra,
que el sacro silencio nada lo interrumpa;
dale tiempo al alma que sus alas abra
y asome a esos ojos tesoros que guarda.

Capta con destreza sutiles imágenes
de un lago turquesa y verdes paisajes,
de flores cortadas en frescas mañanas
esparciendo gotas como si lloraran.

Y niños que ríen en campos de juegos
o que en sus columpios alcanzan el cielo…
unos pies descalzos que corren alados
tras las mariposas que pasan volando.

También quizás muestren noches estrelladas
un lucero blanco y campos de plata
un chico, una chica, jugando a ser grandes
fabricando sueños que no han de alcanzarse.

Un altar, la novia vestida de blanco,
con su faz radiante, mas por dentro llorando;
o la novel madre que con mil temores
se acaricia el vientre soñando canciones…

Un océano inmenso que besa una playa;
labios que se unen y agitan el alma;
tal vez entre brumas pase algún un navío,
que busca con ansia en las aguas olvido.

Y miras la foto… me ves por momentos,
ya muestra mi rostro las marcas del tiempo,
todavía conserva huellas del pasado…
que aún no ha logrado borrar el cansancio.

Esa vieja foto… recuerdos de antaño,
cubierta de polvo… mas nada ha cambiado,
aún guarda los sueños que eran el mañana
y hoy entre sombras serenos descansan

©EUNATE GOIKOETXEA, poeta y escritora española
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
Todos los derechos reservados 


EL TANGO DEL VAMPIRO, Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina

























Vlad Draculea Tepes - (1431 – 1476)


  EL TANGO DEL VAMPIRO



Bram Stoker (Dublín, 1847 - Londres, 1912), novelista irlandés autor de Drácula, el conde vampiro de Transilvania (1897), obra clásica y de las más influyentes dentro de la literatura de terror, escribió esta novela inspirado en la figura de Vlad  Draculea* Tepes, más conocido como Vlad el Empalador, tirano medieval de Valaquia que empalaba a sus enemigos.
 * Drácula, tal su patronímico, es una palabra de origen rumano, que tiene dos significados: puede ser “drac”, diablo, o “dracul”, dragón.
            El personaje de esta novela, desde su nacimiento literario ha originado numerosos estudios, ha sido llevado muchas veces al cine y ha gozado siempre de muy buena prensa. A través de los años se ha ido perfilando, hasta lograr una personalidad tan definida que, hoy, a más de un siglo de distancia, se nos puede antojar como un viejo conocido. Alguien que se ha ido metamorfoseando hasta convertirse en un personaje tan digno, dentro de su desgracia, tan aparentemente real, tan terrorífico y cruel a la vez, que hasta nos da pie (un pie muy pálido, por supuesto) para que lo tratemos con humor.
            La astucia del Conde Drácula es proverbial. Si alguna vez se le aparece y le dice que le amará hasta la muerte, tenga por seguro que se estará refiriendo a la muerte suya y no a la de él.
 ¡Ah! Y recuerde que detesta la luz del día y el olor del ajo.

            A Drácula y a Lucy, la más conocida de sus víctimas, los he llevado al tango.

CÓMO NACIÓ EL "TANGO DEL VAMPIRO"

Daniel Melingo, a quien yo no conocía, con motivo de haberme grabado el tango “El escape”, me llamó por teléfono y me invitó a la presentación de su CD “Tangos bajos”. Concurrí. Fue una noche de octubre de 1998, en el Club del vino.
Los músicos vestidos de negro; Melingo y Fabiana Cantilo cantando un tema a dúo, también de negro. ¡Y ella tan blanca!
El público: en gran parte, pálidos punkies y jóvenes rastas, con ropas negras, escuchando a un hombre con una particular manera de cantar y de interpretar el tango. Y el silencio. ¡Un gran silencio! (Como en las mejores noches del Viejo Almacén.)
Los temas: tangos reos y rantifusos. Algunos cercanos al humor negro y otros lindando más con los laberintos de la desesperación que con los decorados de la felicidad convencional.
         Cuando el espectáculo terminó, en lo que tardé en llegar hasta mi coche, estacionado a escasos setenta metros, ya tenía en la memoria los cuatro primeros versos del Tango del Vampiro.


TANGO DEL VAMPIRO

Escucho a un fueye que me asegura
que ya es de noche y es noche oscura.
Hoy su rezongo suena a sirena
que está anunciando que hay luna llena.

Éste es el tango que con voz ronca
le canto a Lucy al salir del jonca.
¡Lucy! ¡Mi Lucy! Que no hay collares
con que se oculten tus yugulares.

Desde hace siglos no siento el hambre
y hoy sólo quiero beber tu sangre.

ELLA:
¡Conde! ¡Mi Conde!
¡Mi amor prohibido!
Ya desde el día en que la has bebido
 mi sangre toda te corresponde.
Si me has herido,
mi flor de anemia
no es esta noche lo que me apremia,
sino la llama que has encendido.

Si algo me quieres,
sólo por eso,
abre la boca con que me hieres
y hoy dame un beso.

El mismo fueye, como si hablara
me está diciendo que es noche clara.
Ya no es rezongo, ni es la guadaña.
Ni es esa historia de Transilvania.

Éste es el tango con voz quebrada
que ahora le canto a mi enamorada.
¡Pero carajo!... ¡Pero carajo!...
¡Quién trajo el ajo!... ¡Quién trajo el ajo!...

¡Tan justo ahora, que sin collares
Lucy me muestra sus yugulares!

©LUIS ALPOSTA, poeta y escritor argentino
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

Click:

Canta Daniel Melingo y Fabiana Cantilo


Recitado por Juan Salvador


 “Tango del vampiro” en “Visualización 3D y Animación” – Creado por René Stark para Tesis de Diploma del programa de Escuela vocacional EB Zurich para la educación superior. Bailarines: Luis Rubén Parra y Karin Schneider.






 


sábado, 3 de agosto de 2019

FRANKENSTEIN, Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina

























FRANKENSTEIN


- Si aceptáis otorgarme lo que os suplico, nunca,
ni vos ni cualquier otro ser humano, volveréis a verme.
Me estableceré en las enormes tierras deshabitadas
de América del Sur.

                     (“Frankenstein”, de Mary Shelley - cap. XVII)


Entre el horror y el espanto
hago de mi grito un canto:

Mi drama es no tener madre
y ser engendro de un padre

que ahora reniega de mí,
y aunque sin nacer nací

sin tener siquiera un nombre
soy sólo un remedo de hombre,

un muñeco desdichado,
y si fui galvanizado

por mi padre Frankenstéin,
en tangótico vaivén,

hoy lo que más me subleva
es ser un Adán sin Eva,

tener prohibido el nosotros
y ver amarse a los otros.

¡Ver cómo comen perdices
y yo con mis cicatrices!

Es por mi figura horrible
que nunca seré querible;

y hago de mi grito un canto
entre el horror y el espanto:

Mi drama es no tener madre.
¡Compadre!

 ©LUIS ALPOSTA, poeta y escritor argentino
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

Click:

Con música de Acho Estol
Canta Dolores Solá.

Poema leído:






VOY HACIENDO DE LA VIDA OTRA FIGURA, Luz Samanez Paz, Cusco, Perú

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VOY HACIENDO DE LA VIDA OTRA FIGURA


 Voy haciendo de la vida otra figura,
porque vivir es andar en la vorágine,
en la locura...
Si vivir es escribir poemas,
yo estoy viviendo.
Vivo en el verbo alucinada,
mi ternura aletea por el aire
i se vuelca en los ojos de la noche.

Mi mirada es un pájaro cautivo,
que se cae en mi voz como un suspiro.
El reloj es el único que vive.
Los colores no brillan en mis manos,
no dibujan...

Las muñecas, el barco i los aviones,
un puñado de sueños vagabundos...
Cuando el sol traiga el fuego
en sus flechas disparando,
otra vez el amor será latido
i buscarán las aves este nido.

Se me ha hecho la piel de sus colores,
le he visto el CORAZÓN a los JUGUETES
i he colgado mi amor entre,
la mariposa de luz i algún olvido
i nuevamente mi corazón palpita en el pecho.

En ti descanso el zumo de la tarde,
la imagen del rocío i de la rosa.
Voy haciendo de la vida otra figura,
porque vivir es andar en la vorágine,
en la locura...

© LUZ SAMANEZ PAZ, poeta y escritora peruana
MIEMBRO PRESIDENTE DE ASOLAPO INTERNACIONAL                         



AQUÍ, ENTRE ESTE SILENCIO…, Irene Mercedes Aguirre, Buenos Aires, Argentina

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Imagen de: Infobae

AQUÍ, ENTRE ESTE SILENCIO… 


Por mis vías internas el corazón deriva,
hesita,  se estremece, va hacia  atrás, adelante,
se tensa al ritmo sordo  de su  latir constante
que avanza entre  el silencio  a plena carne viva.

Restaura en su camino el pulido diamante
de infinitas facetas que atesora.  Cautiva
la luz innominada, la estrella fugitiva
que sin cesar derrama su brillo deslumbrante.

Recorre el microcosmos que a su paso se activa
y al punto desordena su rutina  inquietante,
las mitosis  se frenan…  Mi corazón reaviva

el ancestral recuerdo de su  origen distante,
Allí, donde el silencio forjó nuestra intuitiva
conciencia  del Eterno , divino Caminante.

©IRENE MERCEDES AGUIRRE, poeta y escritora argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA  


EL MAR SE MUERE, Juana Castillo Escobar, Madrid, España

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EL MAR SE MUERE


¿El mar se muere? O, ¿al mar lo matan?
El mar se muere, nosotros lo matamos
porque no somos, o queremos ser conscientes,
del mal con que le golpeamos.
Amo pasear por la limpia arena de la playa.
Escuchar el rumor de las olas.
Ver en el cielo revolotear las gaviotas
y, allá a lo lejos, saltar sobre el agua delfines y orcas…
Pero, ahora, las playas de arena blanca, negra o de rocas
se han convertido en cementerios
de peces, delfines, aves, ballenas y focas.
Y, las aguas, azules o verdes,
de transparentes, pasaron a ser un gran arco iris
de apagados colores, de los colores de los plásticos
que sobre ellas flotan.
Flotan bolsas, botellas, colillas,
esteras olvidadas después de tomar el sol,
y, a veces, ¡hasta parasoles y sillas!
Ahora, al pasear por la playa,
podemos encontrar a un delfín boqueando,
a una ballena muerta al quedar atrapada,
a tortugas asfixiadas, llenas sus bocas de plástico,
a bancadas de peces que abandonaron el agua,
aves, embadurnados sus cuerpos, con sus plumas atrapadas,
las alas inmóviles, envueltas en esa negra pus que destila el petrolero
fracturado en alta mar y que, al mar, vierte su carga
y lo ensucia, y lo envenena, y lo extermina porque…
El mar se muere…
Y, a nosotros, nos mata.

Martes, 18 de junio de 2019 – 11,29 a.m.

©JUANA CASTILLO ESCOBAR, poeta y escritora española
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA



GRABADO EN LA ROCA, María Isabel Andriola, Junín, Buenos Aires, Argentina

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Imagen de: Wikipedia



GRABADO EN LA ROCA

Cuando mis pupilas,
el sol encandila
con fuerza… retorna el ayer
en el cual dejaste melodía en silencio;
golondrinas de traje negro
con lágrimas en los ojos
trasladando  sinfonía
en su aleteo
que menean
en vuelo solemnes,
buscando sus alcobas entre las rocas;
He  llegado aquí,
a los acantilados de pedruscos
marcados de nostalgia;
días maravillosos
engalanados  de tules y perlas
mirando el inmenso mar,
embravecidas  olas infinitas,
el espejo, el acantilado grita
matizando pinceladas de mensajes
¡Con tu nombre y el mío!                         

©MARÍA ISABEL ANDRIOLA, poeta y escritora argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA