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sábado, 3 de agosto de 2019

Y CUANDO, Rodolfo Leiro, Buenos Aires, Argentina. Desde el recuerdo.

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Y CUANDO


Y cuando yo me duerma, insomne caminante
bajo el bardal augusto con mi jovial cartilla,
desde los cardos mustios, una vital astilla
se trocará en el brillo lujoso del diamante;

mi voz, que fuera brisa fuera y terebrante
escapará sin pena de su humana celdilla
hacia las cumbres alfas, hedónica avecilla
llevando el gesto amigo de ledo comediante;

no quedará una brizna de mi perfil amante;
se inmersará en olvido mi rima botavante
y cesará el dibujo mitral de mi universo;

quizás una parcela de mi destino andante
se mutará en el duende de rito cabildante
y quedará mi lápiz jugando con un verso.

Buenos Aires, 8/12/2011

©RODOLFO LEIRO, poeta y escritor argentino
MIEMBRO FUNDADOR DE ASOLAPO ARGENTINA.
Desde el recuerdo.







EL AMOR Y LOS POETAS, Carlos Penelas, Buenos Aires, Argentina

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EL AMOR Y LOS POETAS


Y sabed que es verdadero:
un hombre ama de fino corazón,
mujer que nunca vio,
sólo por oírla alabar.
Amanieu de Sescas


La aproximación a lo poético es el clima, la emoción en un mundo de significados, de hondura infrecuente. El poema crea una atmósfera, un ámbito que es también ruptura del tiempo, presente de la conciencia, modulación. Es cuando se transforma en distensión, en tensión, en hueco que abre la proyección temporal. Ese mundo es símbolo, metáfora del hombre. El hombre es el sueño de la sombra, nos enseñó Píndaro. Pero el amor en el poeta es la búsqueda de lo imposible, melancolía y huésped de otro espacio, de otro sueño, de una lejanía. De esa lejanía interior nace la lírica.
Benjamín Disraeli advirtió: “La magia del primer amor consiste en ignorar que pueda terminar un día.” ¿Es verdaderamente esa la magia? Nos inclinamos por la visión utópica, la pasión que triunfa sobre el olvido. La creación que obsesivamente va plasmando en una mujer el recuerdo y la raíz de otras. Tal vez la tragedia interior se esconda en una frase de Rougment: “El amor feliz no tiene historia”.
Un amor como el de Tristán e Isolda concluido en matrimonio es impensable. Un amor sereno, dulce y pacífico como el de madame Sabatier y Baudelaire también. Necesitan de una imposibilidad para consumar su destino. Los poemas enfebrecidos y bellos, la admiración en silencio prueban que el poeta ama idealmente a una mujer que es creada desde su corazón, desde su soledad, desde su sensualidad. De allí la castidad del poeta, el deseo y la posesión se separan y se excluyen. No importa la timidez o el libertinaje. Gravita el afecto, la ternura, la voz redentora que es furtiva en la mirada y en el ensueño. Estamos hablando en última instancia del amor sublimado. Con ironía nos dice nuestro querido Bernard Shaw: “El amor es una tremenda exageración de la diferencia que existe entre una persona y todas las demás”. De todas formas seguimos pensando y sintiendo como Anacreonte:
“Y otra vez amo y ya no amo
y deliro y no deliro,
estoy loco y no estoy loco.”

                ¿Para qué sirve el vivir? nos preguntamos. Hay siempre un murmullo oculto, un nacimiento de voces que alivia la fatiga. La intuición estética lucha cotidianamente contra burócratas, contra seres mediocres. Burgueses, amanuenses del poder. El amor y el poema están más allá del éxito, de la moral, de las reglamentaciones absurdas. Una línea poética estremece el alma, enseña y evoca desde el instante metafísico. El poeta anima una dialéctica sutil, revela la solidaridad de la forma y del ser. Pero no olvidemos que hay una sabiduría poética que impide el desborde o el exceso; un universo simbólico en la textura del lenguaje que incrementa el aura del misterio.
Lope de Vega nos introduce en la vigilia del amador:

“En fin, señora, me veo
sin mí, sin vos y sin Dios.
Sin Dios, por lo que os deseo
sin mí porque estoy sin vos
sin vos porque no os poseo.”
 Para el poeta auténtico un sueño es la realidad. Imagino el mirador de Espenuca. Sueño con milicianos españoles, con huelgas insurgentes, con campesinos trasterrados, con la España del '36. Con viejos combatientes que traen banderas desflecadas por el dolor y la injusticia. Hay imágenes y tonos predominantes, los signos, la niebla, los bosques, los mares que se alzan en la memoria. Es una forma de convocar al mundo de la dicha y del ensueño, la mitología interior, la intuición totalizadora del hombre y el universo.
 En este mundo aceptamos que el ideal de la vida sea el fervor de lo efímero. Desde la vela blanca, desde la aurora. Ese instante es la vida íntima. “El amor nace, vive y muere en los ojos”, nos enseñó Shakespeare.
El amor obedece a un presente establecido e inalterable. Decía Rougemont que “Tristán e Isolda no se aman. Lo que aman es el amor, el hecho mismo de amar. Se necesitan el uno al otro para arder.”
Creemos que es así. Intuimos también que amar al Amor más que el hecho de amar es un topos en la lírica universal. Tenemos dos ejemplos fundamentales: Jorge Manrique y Antonio Machado. Fluyen más allá, por eso su trascendencia. Para ellos el amor es posible aun sin amada. Vivimos desde el poema un destino abierto y oculto.
El poeta, el músico, el pintor, el creador necesita crear mitos, leyendas, sueños. Desde allí la búsqueda de esa mujer, de ese ideal, de una utopía. Desde la primitiva poesía china o los poetas hindúes, desde el mundo greco-romano, desde Dante, Petrarca, Quevedo, Rubén Darío o Pushkin el sentimiento amoroso tiene su evolución y su historia. Hay -debemos decirlo- modas en los sentimientos, en la manera de manifestar el sentimiento. El amor forma también parte de la evolución y la historia del arte, sin duda. Y cada época tiene su estilo de amar y ser amado, de vivir la amistad y la admiración. Cada generación modifica el erotismo de la antecedente.
El erotismo idealizado difundido en nuestra cultura crea espejismos. Buscamos, en el fondo, la pasión y la desgracia. Aparece el mito social o religioso. Pero el poeta ve en los ojos de la amada la hora inmóvil, la noche y el alba como ofrendas de eternidad. El poeta auténtico no hace confidencias sobre su amor. Protege un sentimiento de irregularidad, el don de maravillarse, el placer de admirar el rostro del hechizo. En el enamoramiento hay una encrucijada entre el Cosmos y el enamorado, una fantasía que cobija la fábula, el rito, lo abstracto de la existencia, lo irreal y lo real.
Lo inmedible provoca soledad y pavor, la desnudez es al mismo tiempo despojamiento interior, vuelo, sentimiento cósmico. El poeta, a partir de la creación, reclama infinitud, desmesura, pasión, drama. Nace la revelación y el abismo, lo absoluto de esa marcha peregrina en la que necesita sentir finitud y asedio. O como sintió Goethe: “Un hombre y una mujer verdaderamente enamorados son el único espectáculo de este mundo digno de ofrecer a los dioses.”
 Para finalizar, la palabra de Ramón Piñeiro: “La lírica es la exteriorización de la soledad ontológica del hombre, una trascendencia que pudiéramos llamar confidencial, puesto que es la comunicación de la intimidad radical del hombre, casi un hablar consigo mismo.

Buenos Aires, agosto de 2019

©CARLOS PENELAS, poeta y escritor argentino
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA



sábado, 27 de julio de 2019

CONFERENCIA DICTADA POR EL Dr. LUIS ALPOSTA en JUNIN, ORGANIZADA por ASOLAPO ARGENTINA














El sábado 20 de julio, el poeta y escritor Dr. LUIS ALPOSTA, invitado por Asolapo Argentina, ha dictado una interesante conferencia en la Sala Magna de la UNNOBA, Junín, Buenos Aires, sobre “Los bailes del internado- Tango y medicina”.

ASOLAPO ARGENTINA, Agradece profundamente la presencia de su apreciado Miembro Honorífico, haciéndolo extensivo también al Colegio de Escribanos de la Provincia de Buenos Aires – Delegación Junín por el auspicio de tan importante evento.
Una vez más, Asolapo Argentina (Asociación Latinoamericana de poetas, escritores y artistas) aporta su vocación a la cultura de los pueblos del mundo.
Gracias a todos!




COMO EL AGUA, Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina
















COMO EL AGUA

Toda cosa, cada ente,
todo aquello que es,
tiene asignado un dios.
Su inmortal propio
destinado a guiarlo
en su llegar a ser.

Toda cosa, cada ente,
todo aquello que es,
sigue un cauce…
transcurre…
y fluye…
como el agua.


©LUIS ALPOSTA, poeta y escritor argentino
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


SEGUNDO ACTO, Jerónimo Castillo, San Luis, Argentina

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SEGUNDO ACTO


Incorporo tu cansancio a mi medida
de bestia perentoria
que sólo ve por el ojo polifémico
su caudal de instintivas marejadas.

Quiero guardar la remota nervadura
que inclinaba el traslado cavernario
como un emblema distinto.

Sin embargo
me parezco a mí mismo,
en actitud insólita de búsqueda
de la otra verdad que justifique
mi propia existencia.

Sigo rescatando a cada paso
las imágenes hundidas en los tiempos,
hasta encontrar la tuya,
imagen-sueño, transformada
en oscilante deseo de que fuera
siempre la misma,
cierta, justificada
existencia.

Urdo la idea compartida
cuando nadie nos lee la mirada,
ni el deseo ni el sueño
propio del saberse íntegro,
desceñido de la falsa dramaturgia
donde se queman las mejores inocencias.

Finalmente despierto y,
cotidianamente,
me avergüenzo.

©JERÓNIMO CASTILLO, poeta y escritor argentino
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA




YA BASTA, Teresinka Pereira, Ottawa, Usa.

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YA BASTA

Ya basta de hablar
siempre con la muerte
en los labios.
La vida, esta sí,
es la histórica infidelidad
recíproca.

La vida es la versión
desesperada
del sueño.

Sin embargo
no conviene
ser el diablo
de nosotros mismos
ni tampoco el humano 
cómplice del engaño.

©TERESINKA PEREIRA, poeta y escritora brasileña
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

LAMENTO, Ady Yagur, Israel

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LAMENTO


Lamento que me arrastra a decir 
cuando huyen las aves inquietas,
ante niños que lloran de hambre
mientras la vida bebe del  tiempo.

Guerras son ecos que agonizan
bardos entonan su bellos himnos,
mientras muralla  de color rojizo
son de soldados que nos miran..

Viento tibio del verano presente
balones  encienden  los cultivos,
entre dos pueblos  milenarios
mientras llamo a la paz ausente.

Lloran las guitarras en silencio
se sacuden sueños polvorientos,
en las jaulas  dedicadas a la paz 
huye  el humo negro de fogatas ..

©ADY YAGUR, poeta y escritor argentino
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA  



EL PASO DE LA VIDA, Jaime Vélez Ramírez, Medellín, Colombia

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EL PASO DE LA VIDA

El paso de la vida es sinuoso, es arrogante,
nada fácil, impreciso y exigente,
y no se trata, no, de ser valiente,
es más de azar, de no ver, es de aguante.

Noches oscuras suceden a insoportables días,
las cuatro estaciones forman procesiones,
a veces se cantan algunas alegrías,
con frecuencia se lloran amargas decepciones

La indiferencia nos marca con frecuencia,
y al final de la vida especialmente
este mal es asiduo con vehemencia,
y nos maltrata el alma y nos tortura la mente.

Qué pasa entonces con los seres humanos,
tan inermes, tan frágiles, tan solos,
que son traídos aquí de todos modos
a merced del amor, del dolor y de poderes insanos.

Junio 23 de 2008.

©JAIME VÉLEZ RAMÍREZ, poeta y escritor colombiano
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA    

viernes, 19 de julio de 2019

MINGUITO, Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina






















JUAN CARLOS ALTAVISTA (MINGUITO)

... que nos dejó en un "día del amigo" (4 de enero de 1929 – 20 de julio de 1989)

MINGUITO

Hoy,
cuando la palabra vecino
nos lleva a pensar más en un extraño
que en los cosos de al lao;
hoy, cuando ya no se sacan
sillas a la vereda en tardes de verano,
su recuerdo
nos vuelve a la amistad y al barrio más que nunca.
Es que… humor y ternura...
eran en él una expresión de afecto.
Su gracia y su inocencia eran su abrazo;
un apretón de manos con sombrero y pantuflas.
Una sonrisa pícara
-que incluye escarbadientes-
y una vieja bufanda.
Él era un chico grande.
Era un modo de hablar rozando el disparate,
ignorando las eses,
confundiéndolo al otro,
jugando con palabras.
¡Y nosotros sus cómplices!
Nos hacía reír… ¡Lo que no es poco!
Era masa de “rioba”
con la que modelaba su condición humana.
Él era todo eso.
¡Era Minguito!
Juan Carlos Altavista
 - ¡Qué hacé tri tri! -
haciéndonos sentir más vivos y más buenos.
Él era ese atorrante que nos enternecía...
y al que extrañamos mucho.
¡Sí señó!

©LUIS ALPOSTA, poeta y escritor argentino
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

Click:
Poema leído:

Minguito lee poemas lunfas:




EL DESOCUPADO, Delia Checa, Mendoza, Argentina


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EL DESOCUPADO

Ahí estaba el trabajador de siempre,
con la mirada baja,
avergonzado,
ahora sin trabajo.
Duro oficio este de pedir
-“unas monedas, por favor”
o un mendrugo de pan…-
se desliza como una sombra,
trata de pasar desapercibido;
no está acostumbrado
a gravitar sobre la sociedad…
hambre y vergüenza de verse
así mismo en situación
tan precaria y vulnerable…
pudor de esta dependencia
y de no aportar al hogar…
no avizora un futuro,
la esperanza es una lejana utopía…
soledad y sombra,
sus únicas compañeras
“hasta que la muerte los separe”.

©DELIA CHECA, poeta y escritora argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
Mendoza, Argentina, 2019