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sábado, 26 de septiembre de 2026

GEORGE ORWELL, EL ESCRITOR QUE ODIABA SER LIBRERO - Julia Sáez Angulo, España - Aporte de Carlos Penelas (La Mirada Actual, Blog)

 

GEORGE ORWELL, EL ESCRITOR QUE ODIABA SER LIBRERO

El Desvelo publica Recuerdos de una librería, una recopilación de artículos del autor de Rebelión en la granja y 1984 sobre su experiencia como trabajador en una tienda de libros de Londres

J.S.A.

    17/9/26.- En Recuerdos de una librería, que edita El Desvelo, Orwell rememora su experiencia trabajando como librero en la tienda de segunda mano Booklovers’ Corner, en Londres. El texto ofrece una imagen poco conocida del autor de 1984, que fue librero antes que escritor. Combina en su rememoranza humor, observación social y reflexión sobre el mundo de los libros y sus lectores.

    Orwell describe con ironía a los clientes habituales, los coleccionistas, los compradores ocasionales y las peculiaridades del negocio librero. Más que una defensa idealizada de las librerías, presenta también sus aspectos menos románticos: la rutina, las dificultades económicas y el desgaste del oficio, entre otros. Reflexiona así sobre la relación entre literatura, comercio y sociedad. Por medio de la vida de una pequeña librería aparece un retrato de la Inglaterra de entreguerras y posguerra.

    Desde el comienzo deja claro que no volvería a ser librero. Fuera romanticismos va director al grano: “¿Me gustaría ser librero de profesión? En conjunto, y a pesar de la amabilidad de mi empleador conmigo y de algunos días felices que pasé en la tienda, no». Más claro, imposible.  ¿Por qué? nos preguntamos. Y el expone el motivo: “Pero la verdadera razón por la que no me gustaría al negocio de los libros durante toda la vida es que, mientras estuve en él, perdí mi amor por los libros. Un librero tiene que mentir sobre los libros, y eso acaba produciendo aversión hacia ellos; peor aún es el hecho de que está constantemente quitándoles el polvo y transportándolos de un lugar a otro”, explica el autor de “1984”.

    Con su habitual estilo claro y cercano, transforma una experiencia personal en una meditación sobre la cultura y la lectura. El artículo se complementa con otros cuatro, todos relacionados con el mundo del libro y la escritura: “Libros vs. Cigarrillos”, “Por qué escribo”, “Buenos malos libros” y “Confesiones de un crítico literario”. La publicación se encuadra dentro de la colección Malentendido, dedicada a la no ficción y en concreto a la recopilación de biografías y textos periodísticos. La obra incluye fotografías de la Inglaterra de la época y en especial de sus librerías.

    George Orwell, seudónimo de Eric Arthur Blair (Motihari, India, 1903-Londres, 1950), fue uno de los grandes escritores políticos y periodistas del siglo XX. Su obra estuvo marcada por la defensa del socialismo democrático, la crítica al imperialismo, la denuncia de las desigualdades sociales y la defensa de las libertades individuales. Tras trabajar como policía imperial en Birmania, experiencia que alimentó su rechazo al colonialismo, se dedicó al periodismo y a la literatura. Sus crónicas sobre la pobreza en Inglaterra, recogidas en Sin blanca en París y Londres (1933) y El camino a Wigan Pier (1937), muestran su compromiso con las clases trabajadoras. Como corresponsal durante la Guerra Civil española, escribió Homenaje a Cataluña (1938), una de las grandes obras testimoniales sobre el conflicto y sus luchas internas.

 Su novela Rebelión en la granja (1945) fue una sátira del totalitarismo y una crítica del abuso del poder revolucionario. Con 1984 (1949) creó una de las distopías más influyentes de la literatura moderna, centrada en la vigilancia, la manipulación del lenguaje y el control ideológico. Su concepto de “doblepensar” y su análisis de la propaganda siguen siendo referencias fundamentales del pensamiento político contemporáneo.

    Orwell entendía el periodismo como una herramienta de responsabilidad moral y de defensa de la verdad frente a la mentira institucionalizada. Murió en 1950, pero su influencia continúa vigente en debates sobre democracia, libertad de expresión y poder político. Hoy está considerado uno de los escritores más importantes del siglo XX y uno de los periodistas literarios más lúcidos de la historia.

JULIA SÁEZ ANGULO - España – Aporte de Carlos Penelas, Argentina

(LA MIRADA ACTUAL – BLOG)



sábado, 19 de septiembre de 2026

PREGUNTA - Germain Droogenbroodt, Alicante, España

 


PREGUNTA


¿De dónde viniste?
¿Adónde irás?

¿Cuánto tiempo durará aún
tu eternidad, planeta?

Reversible es todo.
Pero, ¿dónde está el límite?

¿Quién sabe del cambio
del oscurecimiento de la noche?

El tiempo urge, empuja la arena,
graba la palabra en la piedra
y espera que quede.

No como testamento.


GERMAIN DROOGENBROODT
– Alicante, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

LA FELICIDAD - Marta Pimentel - Paraná, Entre Rios, Argentina

 


LA FELICIDAD


Se pega a la piel
la emoción de las lágrimas.
La felicidad es una metáfora
flotando en el aire…
Llevo un mendigo dentro
me sonríe, me saluda
como a un enfermo
Y dice – no te olvides –
La felicidad se parece al colibrí
dando de comer a sus hijos.
Y le quedo mirando
¿Cómo sabe quienes habitan en mi casa?
¿Desde qué loco misterio tomaron envión tus alas?

Estoy contigo. y
abrazo la luna detrás de los cristales.



MARTA L. PIMENTEL ÁLVAREZ
-Paraná, Entre Rios, Argentina
.  

MIEMBRO HONORÍFCO DE ASOLAPO ARGENTINA

PAREIDOLIA - Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina

 


LUIS ALPOSTA - Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA











ERA SOLO UN ZAPATO - Norberto Pannone - Buenos Aires, Argentina




ERA SOLO UN ZAPATO


Era un zapato humilde.
Inconveniente.
O negro?
De cuero viejo era,
con grietas.
Consumado.
La punta enamorada de la altura.
Experto de lluvias y tormentas.
Zapato proletario, urbano.
Tutor del equilibrio.
Ni flaco ni gordo era.
Derecho o izquierdo?
Da igual.

Estuvo atorado un rato
mirando en los vitrales los buses y la anarquía,
luego, la emprendió contra el bronce y el blindex.
Al cruzar el vano de la puerta
el reflejo del piso publicó el orificio de la suela
donde quizás, aún guardaba un cierto retazo de recuerdos.
Entró decidido: ¡Iban a ver..!

Salió sin apuro,
como siempre, sin apuro, ilusionado.
El Subsecretario del Secretario, del Subsecretario del Secretario del Ministro, tenía una reunión.


©NORBERTO PANNONE, Buenos
Aires, Argentina

ASÍ ERES TÚ… Noris Roberts - Caracas, Venezuela

 


ASÍ ERES TÚ… 


Gota que acaricia o tempestad que se desata,
brisa que consuela o huracán que arrasa,
espina que hiere o brote que promete la rosa.
Eres contraste y equilibrio,
suave y feroz al mismo tiempo.
Exactamente así eres.

………………………………

This is how you are…


Drop that caresses or tempest that unleashes,
breeze that consoles or hurricane that razes,
thorn that wounds or bud that promises the ros
e.

You are contrast and balance,
gentle and fierce at the same time.

Exactly like this, you are.

©NORIS ROBERTS – Venezuela

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA










EL LEGADO DE LOS ANTIGUOS SABIOS MAESTROS - Antonio Las Heras - Buenos Aires, Argentina

 


EL LEGADO DE LOS ANTIGUOS SABIOS MAESTROS


Esencia legada por los Antiguos Sabios Maestros
dispuestos estamos a mantenerla y transmitirla.
No habrá opacos, ni tinieblas, ni neblinas que lo impidan
puesto que es el Gran Arquitecto del Universo quien nos ilumina.

Aunque quitarnos lo que traemos de la oscura profundidad
sea una lucha permanente, cruel y despiadada
no habremos de desistir ni un minuto, jamás, nunca;
pues la Verdadera Luz está encendida y no se apaga.

Varones y mujeres recorriendo el Sendero de la Iniciación
conformamos la Hermandad de la Espiritualidad y la Verdad
por todos, alguna vez, intuida, anhelada… siempre deseada.

Estamos aquí, dispuestos cada día, a debastar, tallar y pulir
la Piedra Bruta que, como lo hace desde milenios el picapedrero,
nos lleva a la esencial conversión de lo humano en trascendente.


ANTONIO LAS HERAS – Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORíFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGEN
TINA

A NADIE LE IMPORTA - Mónica Volpini - General Pico, La Pampa, Argentina

 


A NADIE LE IMPORTA


Hermosa tarde para morir de amor entre tus brazos.
En un loco vaivén de cuerpos y almas entrelazados en silencio.
Disfrutando de la calma que precede a nuestras innumerables tormentas.
Porque fuimos arena y ahora somos fuego.
Adónde estás. Estás acá muy cerca a pesar de la distancia.
Y somos dos.
Únicos. Diferentes. Pero jamás lejanos.
Hermoso otoño para fabricar mariposas de un verano
que eternamente jugaremos en nuestros mil encuentros.
Acércate. Disfrutemos la siesta. Adoremos el mar.
Porque de agua y lamentos se construye un camino.
El mismo que recorremos en nuestros encuentros furtivos.
En un cielo que nos arroja gotas de miel mientras nos amamos.
Es verdad. Somos diferentes a todo.
Nadie nos reconocería en este momento.
Mientras espero que vengas, mi piel arde en silencio.
No tardes. Necesito tus besos. Son mi vida y además mi esencia.
Y así estaremos juntos hasta nuestra última gota.
Viento y agua. Sol y nubes. Vos y yo.
Enamorados de la libertad que estamos sintiendo.
En un mundo ajeno a la paz y al silencio.
(A nadie le importa. Estamos viviendo)


MONICA VOLPINI
– General Pico , La Pampa, Argentina

MIEMBRO HONORíFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

LUZ Y SOMBRA - Delio Destefani - Junín, Buenos Aires, Argentina

 


LUZ Y SOMBRA


Por haber cometido el grave ultraje
de contemplar desnuda a su señora,
para siempre en la sombra aterradora
asumió su propia vida esbelto paje.

Si pudiera, Señora, a mis antojos
contemplar vuestra esplendida hermosura,
al instante aceptaba la tortura
de atraer la calígine a mis ojos.

Y la aceptaba con perfecta calma,
sostenido por grata certidumbre;
que, aún privando a mis ojos de su lumbre
¡Llena de luz me quedaría el alma...!


DELIO DESTEFANI – Junín, Buenos Aires, Argentina

Del libro: “HORAS BUENAS”, Pág. 24 - Ed. 1928

Editado en los talleres del Diario “La Verdad” de Junín, Bs As, en el mes de Julio del año 1928

¿MIGRACIÓN O INVASIÓN? -Ángel Medina - Málaga, España

 


¿MIGRACIÓN O INVASIÓN?

Es la noticia que está dando la vuelta al mundo.

Es poco conocido que posiblemente el islam pueda tener raíces del cristianismo que emigró a las tierras donde todavía se practicaba el politeísmo, la iglesia maronita originaria de los semitas helenizados que llegaron al Líbano tras la ruptura definitiva del judeo-cristianismo con el judaísmo tras la destrucción del templo de Jerusalém, allá por los años 350/410 d.C. 

Es notorio su expansionismo a lo largo de la historia. Lo tiempos cambian y hoy no puede hacer uso de la fuerza para el sometimiento del infiel y sin embargo continúa invadiendo Occidente. Para ello se propaga mediante la exportación de sus ciudadanos introduciéndolos en el viejo continente aprovechando el “buenismo” — ¿tal vez respuesta a la mala conciencia de pertenecer al primer mundo y no prestar la ayuda necesaria para el desarrollo del submundo infra desarrollado? —por una parte, tal es el caso de un país como el de la vieja piel de toro, con el efecto llamada que permite llegar multitudes para quedarse, y una vez pisan el suelo  acogerse a una ley que impide su expatriación al país de origen de los menores y dificulta el de los adultos que carecen de identificación alguna, así como  también la ilegalidad que supone el aluvión de pateras que cada día llegan a las playas. Algo parecido a una invasión híbrida, y que ha llegado a rematarse en estos días con una ocupación en toda regla, permitiendo ¿o fomentando? el país alauita el paso por su frontera del equivalente a la población ceutí invadida, alrededor de ochenta mil almas.

Precisemos en qué consiste el “buenismo”, reconociendo que no es otra cosa que el deseo de hacer un bien, compadecido por lo inmediato de las carencias de alguien, sin tenerse en cuenta que se trata de una parte de un todo, pero que de manera alguna se contempla esa totalidad con las carencias y los problemas que lleva consigo. Un mendrugo para hoy y hambre para mañana.

Dicho esto, veamos las “carencias” o daños colaterales que lleva implícito ese buenismo.

En primer lugar, es fácil entender que un país no puede vaciarse y trasladarse masivamente sus habitantes a otro. Cuando un país se desarrolla a “dos velocidades” y una de ellas se corresponde con los menos preparados—sobre todo la juventud—, es posible imaginar que la migración masiva pueda aliviar la situación interna al desprenderse de una parte importante de la ciudadanía que podría causar problemas internos, a la vez que los que se quedan dispondrán de una mayor renta per cápita, algo inversamente proporcional al país de acogida.

En segundo lugar, las personas que arriban de manera ilegal y que por lo general carecen de una formación suficiente, tras el deseo de mejorar sus vidas lo que realmente encuentran es que no disponen de trabajo ni vivienda y han de vivir en una marginalidad social, practicando la mendicidad.

En tercer lugar—algo que no debería obviarse— la mayoría de los inmigrantes son de religión musulmana y por tanto de costumbres diferentes— entiéndase la consideración hacia la mujer, el velo, aplicación de leyes, supremacía del varón, etc…— y como ya se ha podido comprobar allí donde se han asentado (véase los ghetos de Bélgica o Francia, incluso la policía tiene dificultades para entrar en ellos) han de crear forzosamente una situación de enfrentamiento e inestabilidad.

En cuarto lugar— y no de menor importancia—, al procrear en mayor número que los occidentales, con el paso del tiempo llegarán a obtener la ciudadanía del país de acogida y podrán imponerse en elecciones, con lo cual tendrán la capacidad para poder dictar leyes que favorezcan sus creencias y hábitos dentro de la legalidad. En suma: una islamización pacífica que va llegando poco a poco sin necesidad de expansionismo violento y que en un futuro podría alterar las leyes que rigen la vieja Europa y que proceden del humanismo cristiano.

En quinto lugar el efecto llamada afianza a ONGs que reciben ayudas por facilitar la llegada, y sobre todo las mafias que trasladan a esas personas hasta las costas del país de llegada, debiendo pagar una suma para ellos exorbitantes, y con el mayor de los riesgos que supone ahogarse muchos  durante la travesía, como habitualmente se está comprobando ( véase si no la frecuencia de pérdida de vidas humanas con las pateras y recientemente con la invasión de una ingente cantidad de personas al pasar la frontera marítima para llegar a Ceuta)

Antes de continuar, dejemos en el aire una pregunta inquietante para que el lector se la pueda responder: ¿quién se responsabiliza de las decenas de muertos en el mar durante el fin del mes de julio? ¿Marruecos por consentir/ promover la entrada o España por su efecto llamada para que venga quien quiera de forma ilegal? Nadie ha dicho nada al respecto y permanece el más absoluto mutismo.

En sexto lugar podemos preguntarnos qué ley superior se considera para la protección de menores que la de permanecer juntos a sus padres. Con el pretexto de facilitarle la acogida y una vida mejor el menor pasa a ser “propiedad” del Estado español hasta llegar a la mayoría de edad, en cuyo momento se le abandona a su suerte —en lugar de permanecer con su familia que es la primera responsable del mismo— ¿qué clase de ética es esta?

En séptimo lugar está la que puede ser el origen de ese buenismo, como es la utilización de la inmigración con fines políticos. Tal es el caso de España que pretende nacionalizar a los que vienen para poder teóricamente contar con un mayor número de votantes para las elecciones.( recientemente ha sido rechazada por el Tribunal Supremo la propuesta del Gobierno de facilitar la nacionalidad española a los nietos de los emigrantes durante la guerra civil que tuvo lugar  …¡hace noventa años!)Para ello, y así fomentar el efecto llamada, pregona a los cuatro vientos la bondad de vivir en España y concederles una subvención a los que llegan sin que a cambio ofrezcan nada que lo pueda compensar, lo cual introduce una reflexión profunda, y es la de que las personas adquieran como algo natural que la sociedad tiene que facilitarle el medio de vida que pueda responder a sus necesidades y no esforzarse por conseguirlo por sus propios medios. De ser así, permaneceríamos hoy en la misma situación que en la edad de piedra al no querer nadie esforzarse, teniendo cubierta sus necesidades más primarias.

→Así, no.

Podría parecer que las sociedades desarrolladas no han de procurar ayudar a los países más subdesarrollados. No es así. Digámoslo una vez más. Hay que tender la mano al necesitado. Mas, precisemos, ¿qué puede hacerse?

Es obvio que la respuesta de un solo país habrá de resultar insuficiente y se trata de que el mundo occidental y desarrollado trabajen juntos para poder ayudar al tercer mundo. ¿Cómo?

En primer lugar, como acaba de decirse, uniéndose y diseñando un plan unitario en la UE. Ni España ni ningún otro país por sí mismo tiene la capacidad suficiente para la integración de los que cada vez son más en llegar.

En segundo lugar— sea la ayuda económica, préstamos, facilitación de técnicas para el desarrollo, cultural, etc.— se tendrá que practicar el control efectivo en aquellos países al que esa ayuda llega para mejorar la situación del pueblo y no se pierde en el camino o beneficia a los dirigentes políticos.

En tercer lugar, los que vienen a Europa han de hacerlo con un contrato de trabajo para poder vivir por sus propios medios.

En suma: transformar el buenismo en justicia social. Y esto, bajo el auspicio de una ética superior que permita reconocerse en el otro para ayudarle a ser él mismo. Aquí puede aplicarse la norma evangélica de “fui inmigrante y me acogiste”, pero apoyando el buenismo en una respuesta inteligente. En suma: dar cañas y no peces.

→Así, sí.


ÁNGEL MEDINA – MÁLAGA, ESPAÑA

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA