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sábado, 7 de febrero de 2026

4 PERCEPCIONES DE LO TRASCENDENTE - Ángel Medina - Málaga, España





 

 

 



4 PERCEPCIONES DE LO TRASCENDENTE                            

El clamor de Israel lo expresa el Salmo 27: “No me ocultes tu Rostro”. Mas, cuando le fue mostrado en la Historia lo rechazó. No negaban los portentos que veían, sino que los atribuían al poder de Belcebú. Cuando la fe se atrinchera en las tradiciones hasta acabar acomodada a la conveniencia del que cree, sea pueblo o individuo puede desvirtuarse e incluso acabar en radicalismos teocráticos. Se impone la “interpretación” del hombre. Así hablaron los garantes de la ley farisaica.

Una segunda visión muestra la percepción divina en la proyección de la insatisfacción humana por sí misma. Si el hombre anhela el saber, le atribuirá la Omnisciencia. Si se debate entre el bien y el mal, la Bondad Suprema. Si el poder, la Omnipotencia. Si es incapaz de amar, el Amor infinito. Se impone la superación de la carencia humana. Así habló el ateísmo por boca de Feuerbach. 

Se ha hablado mucho de la naturaleza del pecado original por el que entró el mal en el mundo. En la modernidad nos ofrece su respuesta el existencialismo. En su obrapequeña pero densa “Las moscas”, la criatura Orestes habla con el dios Júpiter, y le dice: “Apenas me has creado he dejado de pertenecerte”. No se niega la existencia sino la sujeción. Así habló el descreído Sartre.

La desvinculación con lo sagrado sólo es posible sostenerse si el hombre es capaz de responder, no qué es esa realidad primera y última, sino si le es posible explicarse a sí mismo mejor, con o sin ella. Porque tres son los grandes interrogantes de la humanidad. ¿Qué puedo saber? ¿Qué debo hacer? ¿Qué puedo esperar? Así habló Kant en su tratado sobre “La razón práctica”.

¿Por qué existe “algo” y no “nada”? ¿De dónde viene y adónde va el hombre? ¿Por quién y ante quién somos responsables en última instancia? ¿Cuál es el sentido de la culpa? ¿Para qué hemos sido traídos al mundo sin “preguntársenos”? ¿Es la muerte el último fin del hombre?

¿Puede el nacido de mujer responderse a temas tan vitales para él sin contemplar el Misterio?

Para descorrer el velo del Misterio necesita el ser humano depositar de alguna manera en él su confianza. Nada le es seguro (¿acaso puede saber si su pareja le es fiel?) (¿habrá de negar la existencia del átomo porque le resulta imposible poder verlo?) Y es que su deseo de vivirse sólo puede ser respondido desde lo trascendente.

El hombre es consciente de su humanidad y también de su autonomía, pero ha de saber igualmente de su contingencia y ver cómo se “re-liga” con lo divino. Y esto sin renunciar a lo humano. Incluso, a ser posible, superándolo en el camino que va desde su origen simiesco al de la plena humanidad a la que es retado.

El cristianismo es, más que una religión de normas y preceptos un humanismo, porque pide al hombre aquello que le hace crecer en su humanidad, mirando el evangelio. Es un humanismo trascendente que le hace confiar en la eternidad (a lo que ningún “humanismo-humano” puede responderle), pero que implica la renuncia a sí mismo y su entrega a los otros.

Piénsese en estas cuatro maneras de relacionarse el hombre con el Misterio del que procede y al que ha de volver. Si por sí mismo no ha podido darse existencia es porque le ha sido dada. Sólo cuando la omnipotencia es amor se convierte en don para que la criatura pueda vivirse eternamente en ella. Esta es la razón del por qué ha sido el hombre traido al mundo sin contar con él, pero sí cuenta con su libre voluntad para aceptar el don que se le ofrece: la eternidad.

Como colofón hemos de contemplar todo lo dicho sin ignorar una escabrosa y última pregunta: el Mal. ¿Por qué existe el mal en el mundo?

El hombre podría haber sido creado como los ángeles, pero entonces no sería hombre. También como una computadora programada para sólo hacer el bien, pero entonces no sería libre. ¿No habrá desde su libre albedrío decidir si acepta el don de la eternidad?

Lo que no es Dios aunque proceda de él no puede ser perfecto. Es en ese desorden dentro de un orden creado donde convive el mal y bien. El mal (la imperfección) ha de combatirse y el bien construirse. La vida es el tiempo para cimentar esa decisión. En la negación se abraza la “nada” como respuesta. Y la nada nada responde. Sólo en el riesgo de asumir la libertad de la decisión encontrará el hombre respuesta a quién es realmente y cual su destino definitivo.


ÁNGEL MEDINAMálaga, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


sábado, 31 de enero de 2026

UN AMIGO - Alda Merini - Milán, Italia

 









UN AMIGO

 

¿Qué es un amigo?
Una masa de carne
adentro con un hilo de alma
que te mira con miles de ojos
y te sientes perseguido.
No es amor solamente,
es uno que ha comprendido
que el verdadero enemigo del hombre es la vida
y la quiere estrangular,
y te mata también a ti,
por confusión de amor.

ALDA MERINI – Milán, Italia

Alda Merini ​ fue una escritora y poeta italiana. Wikipedia

Nacimiento: 21 de marzo de 1931, Milán, Italia

Fallecimiento: 1 de noviembre de 2009, Milán, Italia


ÁGUILA - Germain Droogenbroodt - Altea, Alicante, España

 




 





ÁGUILA


Los cuervos vuelan en bandada

el águila vuela sola

  Luchino Visconti

 

Tan cercana al cielo

vuela el águila

solitaria

como el poeta

esperando paciente

la llegada de una palabra

hasta que al fin la pluma

rasga unas líneas

dudando todavía

del sentido

vano

del nombrar.

 

de  “En la Corriente del tiempo, Meditaciones en el Himalaya”


GERMAIN DROOGENBROODT - Altea, Alicante, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


ALÇO LA MEVA COPA - ALZO MI COPA - Norberto Pannone, Argentina - Traducción al Català: Natalia Fernández Diaz-Cabal

 














ALÇO LA MEVA COPA


Alço la meva copa.
En el meu vi sense matís
galopa el vers.
Busca la regió d’allò sublim.
Col·lisiona el límit
fatal de la poesia
i el vidre es trenca,
vessant la vinya.
El meu somni roman
encara auster.
Em requereixen
d'absències
els teus records.
…i bec.


Norberto Pannone, Argentina

Traducció al català: Natalia Fernández Díaz-Cabal

......

ALZO MI COPA

En mi vino sin matiz
galopa el verso.
Busca la región de lo sublime.
Colisiona el límite
fatal de la poesía
y el cristal se rompe,
derramando la vid.
Mi sueño permanece
aún austero.
Me requiebran
de ausencias
tus recuerdos.
…y bebo.


Norberto Pannone, Argentina


RESEÑA DEL LIBRO ‘DEL FRANELERO POPULAR’ DE ROLANDO REVAGLIATTI - Liliana Corredera, Buenos Aires, Argentina

 



RESEÑA DEL LIBRO ‘DEL FRANELERO POPULAR’ DE ROLANDO REVAGLIATTI.

                                                                       

     Desde el título hay una intención irónica. Franelero es un término que remite al Refranero Popular, pero con la connotación de intentar agradar, adular, caer bien.

     El aforismo es un género utilizado para expresar reflexiones sobre la vida. A veces tienen un sentido filosófico y otras simplemente expresan una opinión.

     Coherente con esta aclaración, en su interior encontramos frases breves, refranes que se han modificado para producir un efecto sarcástico y crítico. Por ejemplo, la letra con sangre atrae a las moscas, combinación burlona que refiere al dicho popular “la letra con sangre entra”, creencia que considera el aprendizaje como producto de modos autoritarios y punitivos. La sangre pierde su valor fundamental en el cuerpo humano y solo “atrae a las moscas”.

     Pindongas clericales/ atiborran arrabales es una expresión que señala conductas clericales moralmente contrarias a lo que representan tradicionalmente sus investiduras.

     El que mucho aprieta y abarca/ es un garca, señala a los que acumulan riqueza aprovechándose de los demás.

     El sentido de estos textos es, en general, poner el acento en cuestiones que se han naturalizado, pero encierran hechos donde la desigualdad y los favoritismos consolidan una sociedad injusta e hipócrita. A través del humor y el sarcasmo se desnudan creencias estereotipadas que han ocultado la verdad. El poder y el dinero buscan siempre su propio beneficio.

     Nos encontramos con un texto muy bien trabajado, en su brevedad, desde la ironía.

“Del Franelero Popular”, Editorial Leviatán, Buenos Aires, junio 2025, 54 páginas, prólogo de Ricardo Rojas Ayrala, ISBN 978-631-6681-08-9.

Por Liliana Corredera, Buenos Aires, Argentina

ROLANDO REVAGLIATTI – Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


ESA LLAVE ANHELADA - Antonio Las Heras - Buenos Aires, Argentina

 











ESA LLAVE ANHELADA.
 

Espejado en la mirada del tiempo transcurrido
llevando el reflejo traído desde el deseo vano
que es capaz de invitar a una reflexión sangrienta
debido a lo cruel que allí ha sido hallado.

El error de transitar esta existencia
cual si la Eternidad fuera la llave
capaz de abrir con excelencia todo paso,
sólo sirve para una frustración austera
donde el día a día sea espacio trastornado.



ANTONIO LAS HERAS
– Buenos Aires, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA


Colonia del Sacramento (Uruguay), 13 de setiembre de 2.018

FRENTE A LA VIOLENCIA - Gloria Nistal - Madrid, España










FRENTE A LA VIOLENCIA


Mujer,
no lo creas,
ni tú ni yo
hemos nacido para vivir con miedo.
Tu voz no debe conformarse con ecos.
Eres origen, fuente y río que alumbra el mundo.
Hermana
¡grita! porque tienes que ser libre.

Que no se confunda la fuerza
con el derecho a hacer daño.
El músculo no es visado legal.
Quien puede herir
debe aprender a no hacerlo.
La verdadera grandeza
no golpea,
no humilla,
no somete.

No llames amor a la herida,
no normalices la violencia,
no te equivoques, hermana.
Si te humilla y te veja,
si te menosprecia y te hiere
no te ama, te posee.

Cuando una de nosotras cae,
todas sangramos.
Cuando una se levanta
todas crecemos.
Levántate antes de que sea tarde.
Hermana
¡grita! porque tienes que ser libre.

En las voces nos apoyamos,
en los corazones nos reconocemos.
Somos raíz, pero tenemos alas.
Volemos,
echa el vuelo, vuela,
que tu dignidad
no se negocie,
ni tu libertad se anule.
Hermana
¡grita! porque tienes que ser libre.


GLORIA NISTAL
– Madrid, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

DEL MESOZOICO AL OIL - Luis Alposta – Buenos Aires, Argentina

 




 

DEL MESOZOICO AL OIL



         Hace doscientos cincuenta millones de años, cuando todo era un solo continente y las estaciones no existían, se dio por fundado el gobierno mesozoico y los dinosaurios, pisando fuerte, comenzaron a levantar cabeza. 
         Aquello era un verdadero paraíso, donde todos vivían felices, en familia, viendo transcurrir los siglos plácidamente. 






Pero un día, se perfiló entre ellos un tirano-saurio que tomó el poder y sembrando discordia comenzó a llenarles la cabeza (y el pescuezo) con extrañas ideas. 






         

  


Y los carnívoros se comían a los herbívoros  Hasta que, alguien… no se sabe quién… ¡arrojó un meteorito de gran tamaño! 





Con el tiempo, y ya extinguidos los dinosaurios, el gobierno pasó a manos de los mamíferos.

Algunos, entre mordisco y mordisco se hicieron hombres y, después… muchos siglos después… ya perfeccionada la técnica de la succión, tuvieron el hermoso gesto de comenzar a honrar los huesos de sus mayores. 

Fue cuando las luchas por el poder iniciaron su etapa de civilización. 

Habían descubierto el petróleo. 

¡Y hoy por oil, las luchas continúan!

 






LUIS ALPOSTA – Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

De su libro "Trece Historias a Muerte" (para leer de un saque), cuentos breves - 1° Ed, La Casona de Iván Grondona, Buenos Aires, 1978; 2da. Ed. El lunfa, Buenos Aires, 1982.




CUAL MINOTAURO - Marian Muiños - España

 









CUAL MINOTAURO


"Cual Minotauro desconcertado,
giro en círculos en el centro del laberinto.
Pero no soy yo el peligro.
No soy yo el castigo.
Me he perdido por los caminos de la vida,
Y ahora habito en este dédalo, apartada del mundo y a la vez parte de él.
A veces trato de salir.
Incluso memorizo evasiones imposibles.
Al cabo de un tiempo las olvido y las vuelvo a transitar.
Así van pasando los días.
Algunos con despertares de esperanza y decisión.
Los más, con fracasos que arrastran la desilusión y frustración consecuente.
Tengo en mi poder varios miles de rutas probables.
Pero los años pasan - irremediablemente- y no encuentro la salida.
Tampoco estoy segura de qué podría encontrarme afuera...
Por los pasadizos se escuchan gritos, truenos de bombardeos, músicas infernales, cual alaridos de orates.
Pero lo que me causa náuseas son las voces de los hipócritas.
Se hacen llamar políticos, demócratas, pacifistas, ministros, sus señorías, pastores, sus santidades, gurús iluminados.
Y detrás de sus voces se oyen los balidos....beeh, beeh, beeh.
Ellos están en el exterior.
Por eso vuelvo al medio del laberinto.
Dicen que el Minotauro representa la lucha interna entre los instintos animales y la razón humana.
Pero ellos, los Minotauros están fuera! Campan a sus anchas!
Mientras tanto, el mundo se está quebrando y cayendo a pedazos.
Es por eso que me acurruco en mi interior. En esta cárcel es donde respiro sorbos de libertad."


MARIAN MUIÑOS – España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

EL LÚCIDO Y SIEMPRE PRESENTE GEORGE ORWELL - Roberto Alifano - Buenos Aires, Argentina

 




EL LÚCIDO Y SIEMPRE PRESENTE GEORGE ORWELL


 

En un texto autobiográfico, Eric Arthur Blair, famoso en el mundo literario como George Orwell, (nacido en la India en 1903, cuando su padre era funcionario del gobierno británico, y fallecido en Londres en 1950), considerado hoy como uno de los críticos más lúcidos e implacables del imperialismo, imaginó en sus fábulas a un siniestro personaje omnipresente y solapado, que bautizó como Gran Hermano (o Hermano Mayor), que actúa reduciendo y manifestándose desde una forma represiva, forjadora de un léxico diseminado por el mundo bajo el principio intelectual de que “Lo que no forma parte de la lengua no puede ser pensado”.

En “Rebelión en la granja” y en “1984”, sus dos últimos y famosos libros, la visión profética de George Orwell, se centra en los avances de una sociedad totalitaria situada en un futuro cercano a la época que él vivió. Allí describe un mundo distópico, empobrecido y dividido por guerras permanentes y sin tregua entre grandes superpotencias que ejercen un control absoluto sobre los pueblos; en especial sobre los más débiles e indefensos. La metáfora deja al descubierto la hipocresía de las dirigencias totalitarias que someten a la gente mediante la vigilancia policial permanente con ambiciones “cesarista”, dando señales de fortaleza, cuando en verdad muestran es una ignorancia extrema, brutal en algunos casos, con resultados que son sometidos al criterio del Gran Hermano Mayor, representado por poderosos grupos financieros protegidos por fuerzas militares y bajo, tutela policial. Para Orwell la historia enseña que cuando se apela a la coerción los alcances pueden ser impredecibles y terroríficos.

Es así como los Estados Unidos, Rusia y China, han dado un puntapié a la historia y ponen al descubierto el verdadero rostro dando los primeros pasos de un cambio mundial, sostenido por intereses imperialistas más allá de cualquier ideología política. Para violar esos derechos internacionales de convivencia entre países, como en el caso de los Estados Unidos, utilizan el fantasma de la droga; aunque nadie desconoce que de lo que se trata puntualmente es de la explotación y del dominio del petróleo y toda la energía, junto al manejo territorial. 

Lo cierto es que cada día las potencias son más ricas y los países pobres, cada vez más pobres. La revuelta insustancial del mundo que estamos viviendo es dramática y sus manejos corporativos se han transformado en un horror cotidiano. Los poderes imperialistas constituidos, que pretenden poner límites, muestran a su vez una mayor pretensión de dominio; aunque sin grandes elementos de fuerzas para concretarlo. Casi impunemente el caradurismo de los que manejan el mundo se ha convertido en un grotesco maquillaje, que para nada puede disimular los ambiciosos propósitos que persiguen.

Desde esos conceptos, la comprometida posición política y literaria de George Orwell, sigue provocando en el Occidente, incomodidades, pues la sociedad que él describe plantea cuestiones inherentes a la vigilancia y la manipulación: temas que, aunque centrados en el régimen comunista, son cada vez más aplicables en los sistemas falsamente democráticos. En especial cuando derivan en medidas autoritarias.

George Orwell fue un observador, un hombre comprometido y sensible a las injusticias que lo llevaron a exponerse como soldado en la Guerra Civil Española; representado por sus escritos, que abarcan el género de la novela, el ensayo y el reportaje, tendientes a indagar en la naturaleza del poder y la libertad humana. Con un estilo directo y sin concesiones, junto a una capacidad asombrosa y profética para anticipar futuros sombríos, hicieron de sus obras referencias fundamentales de la historia contemporánea.

Cuando Orwell escribió 1984, el mundo se encontraba devastado por la Segunda Guerra Mundial, pero con una perspectiva hacia un futuro que lamentablemente no se cumplió. Con su lucidez habitual, en esa novela, nos traslada a una sociedad totalitaria donde el Estado vigila cada aspecto de la vida de sus ciudadanos mediante un sistema opresivo encabezado, como se ha señalado, por el Gran Hermano, una suerte de Donald Trump de nuestros días. En su ficción la historia da lugar a Winston Smith, personaje que trabaja falsificando registros históricos en el Ministerio de la Verdad y cuyo pensamiento crítico lo convierte en un enemigo del Estado, que aborda conceptos como el “doble pensamiento” y la “neolengua”, que explora una realidad moldeada al servicio del poder. Desde entonces, 1984 se ha convertido en una advertencia persistente sobre los riesgos de la sociedad sin libertad ni privacidad.

La obra es una crítica abierta a cualquier régimen totalitario, aunque en especial al modelo soviético de aquella época, manejado por el dictador Stalin. No obstante, también llegó a provocar incomodidad fuera de ese régimen, ya que el poder de la sociedad que Orwell describe tiene el propósito de controlarlo todo hasta el punto de hacer de la privacidad un elemento sometido a la vigilancia y la manipulación -temas que, aunque centrados en los regímenes comunistas, también son aplicables a los sistemas democráticos-. La pobreza y la violencia en dos capitales europeas, junto al despojo de la dignidad humana hacen descender a Orwell a las profundidades de una marginalidad que condena subrepticiamente a los invisibles; tan poderosos como los otros. Llamados abiertamente servicios de espionaje.

Con un tono de denuncia y reflexión, George Orwell expone las injusticias de un sistema que empuja a los individuos a la miseria; es decir, una sociedad en la que sobrevivir se convierte en una lucha diaria controlada por una mirada sin filtros hacia las clases más bajas; todo, por parte de este agudo observador, el gran hermano que marca también el resto de su obra.

Tras la Segunda Guerra Mundial, varios países de Europa del Este y el Asia, donde los gobiernos comunistas estaban en auge, prohibieron sus libros por considerarlos subversivos; así como en la llamada Unión Soviética, Inglaterra, España y otros estados satélites, sin excluir a los norteamericanos. Peligrosa para ambos poderes, su célebre Rebelión en la granja y 1984 fueron vistas como propaganda anticomunista, con el temor de que socavara la imagen del socialismo soviético.

Con el paso del tiempo, la influencia de George Orwell ha sobrepasado sus propias obras para integrarse al lenguaje cotidiano. En el presente, el adjetivo “orwelliano” se emplea para describir situaciones de control opresivo, vigilancia masiva y manipulación de la realidad. Esto refleja la capacidad de Orwell para observar con precisión los peligros que entrañaban las ideologías totalitarias y los abusos de poder.

Quizá la fundamental conclusión es que, entre otras cosas, la obra de George Orwell perdura como una reflexión sobre el poder; es decir, de cómo se adquiere ese poder, cómo oscuramente se mantiene y cómo, de un modo terrible, destruye la esencia de la libertad humana.

Frases como “Gran Hermano”, “doble pensamiento” y “neolengua” son términos que en los tiempos actuales prosiguen resonando en debates sobre el control digital de nuestro tiempo, la censura y el uso de la propaganda política como manuales de resistencia para los que buscan entender y confrontar esos mecanismos de opresión.

En el contexto global que estamos viviendo, acaso no esté mal remitirnos una vez más al añejo refrán español: “el mundo es un pañuelo”, que significa que el mundo es ahora más sorprendentemente pequeño, y que suele usarse para expresar sorpresa al encontrarse con alguien conocido en un lugar inesperado o al descubrir conexiones insospechadas entre personas o lugares, como la hace el espionaje, en un tiempo donde el uso de la tecnología se aplica para monitorear impunemente a las personas y a los Estados, junto al abuso de datos privados en el orden individual, que son temas cada día más inquietantes. Todas las advertencias de George Orwell se vuelven actuales y son como una brújula que orienta sobre los peligros de perder la libertad individual y territorial.

Tan así que el avance de los imperios sobre países libres y los actuales casos como el de Venezuela y Groenlandia, que pretende extenderse a otros países democráticos, junto al impacto cultural que esto produce, preocupan ya que las advertencias de George Orwell, han escalado a la categoría literaria como otra genuina distopía que amenaza con convertirse en la peor e inquietante realidad de nuestros días.

ROBERTO ALIFANOBuenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA