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sábado, 6 de diciembre de 2025

SOPA DE LETRAS - Nedy Varela Cetani - Urguay

 















SOPA DE LETRAS


El fondo de la sopa de letras
se encontró con la última oración del plato hondo
rogando: estemos siempre tibios
para calmar la sed de bocas sin palabras.
La cuchara sigue el trajín de los relojes
sin notar que una letra del abecedario
sobre el mantel se escapa.
Un estrépito acuático moja el pan
dejando frases secas y apretadas.
Oración que a la letra
de la sopa acompañas.
No dejes que nos mientan como siempre
las sopas instantáneas.
Con este tazón de caldo nuevo,
no cometamos más
las mismas faltas


NEDY VARELA CETANI
– Uruguay

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

AUSENCIA - Jorge Bonomo - Santa Fe, Argentina










Ausencias - Steemit

AUSENCIA


Cuando sientas la ausencia
de sensaciones nuevas
de noches luminosas
de extrañas confusiones
cuando sientas que escapa
el calor de tu cuerpo
y veas que tu vida
se gasta en las poltronas
cuando el polvo te cubra
y los techos te aplasten
cuando midas tu tiempo
antes de ser la hora
y percibas tus días futuros
sin que cambie el temblor de tu sangre
cuando sientas que a tus ojos vuelven
paisajes ya pasados
que te hace falta
un río
un puerto
una baranda
un día misterioso
que te lleve a decir palabras
tontas y sinceras
una calle sin rumbo
que en la noche llegue hasta tu esencia
Cuando sientas
que todos son recuerdos
recuerdos que en bandadas te recuerdan la vida
no intentes agarrarlos
llama a quien con ellas
también vive
a quien patear la tierra
le será mucho más fácil pudiendo contemplarte
a quien fundirá tu cuerpo
con el calor de su aliento
a quien necesita
apoyarse en tus caderas
para salir de su cueva
a mostrarte la vida

Y así
juntos
nuestras doradas cabezas brillarán al sol
cuando caminemos sobre la gente
La gente
que sobre la tierra
también espera para mostrar su camino
cuando quieras llegar
no debes venir
debes llamarme
siempre
cuando lo sientas.


JORGE BONOMO – Santa Fe, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

EL SENTIDO LÚDICO EN PAUL AUSTER - Carlos Penelas - Buenos Aires, Argentina

 



EL SENTIDO LÚDICO EN PAUL AUSTER

 

Siempre hay ante una obra, una ciudad mítica o un paisaje mágico,  la evocación de una experiencia emocional, sensible. Por lo general éste hecho se enfatiza con imágenes. Y a partir de ese momento – las palabras, las voces – pasan a leerse en íconos, en figuras, en emblemas. 

Durante muchos años se entendió por novela “una epopeya en prosa”. Estamos hablando de la novela caballeresca o de la novela realista. Podemos dar diversas definiciones. Una: Albert Thibaudet llama a la novela “antología de lo posible”. Obviamente esta definición excluía a las fantásticas. Otra: André Maurois escribió acerca de la novela: “Nosotros pedimos a la novela un universo de socorros, en el cual pudiéramos buscar emociones verdaderas y encontrar personajes inteligibles y un destino a la medida del hombre”. Maurois nos dice simplemente que la novela aborda un conjunto de sucesos posibles y verosímiles, pero que no siempre son exactos.

Al leer La música del azar de Paul Auster nos encontramos con casi todos estos signos con fluidez de lenguaje, cierta temporalidad expuesta en paralelismos, hechos cotidianos que nos envuelven con la magia del destino o del azar. Lleva, además, desde las primeras páginas, el tópico de las novelas americanas clásicas: un individuo que deja una vida atrás y emprende un viaje sin destino fijo. En esa carretera (donde el ex bombero de Boston escucha a Mozart y a Bach) el camino es la soledad, la existencia hacia lo incierto. Toda obra -lo hemos repetido hasta el cansancio- es un viaje. La Odisea, El Quijote, La Divina Comedia, Veinte mil leguas de viaje submarino, Ulises, La invención de Morel, Pinocchio, Caperucita Roja, El conde de Montecristo, Las mil y una noches, Bola de sebo…

En toda la novela vemos las limitaciones de la libertad, el asedio de un mundo, lo aleatorio y la causalidad, el sueño americano, una narrativa que elude las expectativas del lector, una búsqueda incesante donde predomina la espontaneidad y no lo deliberado.

Wallace Stevens,  poeta estadounidense, señaló: “…la maravilla y el misterio del arte, como por cierto de la religión, consisten en la revelación de algo absolutamente otro, gracias a lo cual la inexpresable soledad del pensamiento se quiebra o se enriquece. El poeta, el hombre religioso, ni siquiera sueñan con dictar las reglas del juego: se limitan a andar por el mundo con el amor de lo real (de esa realidad otra) en sus corazones.”

Podemos observar ciertas fuentes fundamentales: Kafka, Beckett, Ionesco, London, y en alguna medida Flaubert (Bouvard y Pecuchet) y por supuesto la propia trayectoria de Auster. Es imposible no mencionar -por el clima, por la atmósfera, por el desaliento- a Raymond Carver y a Cormac McCarthy.

Jim Nashe y Jack Pozzi son  individuos que se complementan, que se necesitan; ambos llevan la fantasía y la sensibilidad más allá de la razón. Imposible la realidad de uno sin el otro, el destino de uno sin el otro. El lector experimenta también desconcierto al no hallar relaciones directas o lógicas. Pero las hay, están en el medio social, en la actitud psicológica de ellos pero ocultas en alguna medida en una estructura social.  Esa carrera nocturna, esa velocidad por el vacío, ese juego de cartas, ese trabajo alucinante de levantar un muro, esos dos millonarios que conocen, genera ansiedad, urgencia, un volver a empezar. Todo esto con ironía,  crueldad,  poética parquedad, virtuosismo de expresión.

Esta significativa y trascendente novela contemporánea nos lleva a analizar lo subjetivo, el auge de la arbitrariedad, la hegemonía del subconsciente. Detrás, sospechamos, las vigilias armadas, la agonía, las guerras, las crisis económicas. Una literatura de esta magnitud posee lirismo pero también una simbología que obliga al ser humano a mirar su mundo interior con la misma avidez que observa y analiza el exterior.

Esta angustia no paraliza la acción, la promueve. La angustia es parte del camino, de la elección. No hay amor en sí, los otros son parte de mi existir. Tal vez debamos retomar a Sartre: “Sin libertad no hay responsabilidad; sin responsabilidad no hay literatura”.

Julio Cortázar, en Clases de Literatura, Brekeley, 1980, señaló: “Para empezar, un escritor juega con palabras, pero juega en serio; juega en la medida en que tiene a su disposición las posibilidades interminables e infinitas de un idioma…”

Lo hemos afirmado reiteradas veces: la urdimbre de un texto no siempre depende del objeto sino del lector. Lo esencial es descubrir una realidad imaginable.


CARLOS PENELAS – Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


DON JULIAN - Salomé Moltó, Alicante, España

 


DON JULIAN


Martina salió ya muy tarde a tirar la bolsa de basura. Soplaba un aire frío, pero se sentía a gusto de quedarse un rato al fresco, no había salido en todo el día de casa. Se sentó en el borde de la verja
y vio a lo lejos una figura que se acercaba lentamente. Observó con más detenimiento y comprobó que se trataba de D. Julián, su vecino.
Desde que había quedado viudo iba todas las tardes a dar un paseo y volvía entrada la noche.
- ¿Dando el paseíto de todos los días? Le dijo:
- Sí, pero no consigo acallar mi conciencia. -repuso D. Julián mientras que en su mano derecha apretaba una pequeña caja de píldoras.
Miró a Martina como ausente, luego, fijando su mirada más atentamente en ella, le dijo con voz entrecortada.
- He matado a mi mujer y no puedo con mi conciencia.
- ¡Pero! ¿Qué dice? Se ha pasado usted un montón de años cuidándola. ¡Gracias a sus atenciones ha podido sobrevivir a la trombosis que tuvo! ¿Cómo dice eso, D. Julián?
- Sí, pero no le di esto que la hubiera salvado -contestó con tono
amargo mientras mostraba a Martina la cajita de píldoras que llevaba en la mano.
- ¿Pero...?
- Sí, las medicinas que tomaba eran muy caras porque venían del extranjero. Con los ajustes presupuestarios del Gobierno, dejaron de llegar esas medicinas imprescindibles para mi esposa. Consulté con el médico y me recetó otras, pero que tampoco las pude hallar.
Tuve que recorrer toda la ciudad, todas las farmacias, las casas particulares de los médicos, y las de otras personas que tenían la misma enfermedad que mi mujer. Fue todo en vano, la última caja se terminaba y yo no encontraba por ningún sitio la dichosa medicina. Mi esposa era consciente de todas mis inquietudes, de mi impotencia y desesperación. Hubiera bajado al mismo infierno por salvarla. Fue una gran mujer y una gran compañera y, aunque nuestros hijos, marcharon pronto de casa, supo amarme como nadie, me perdonó mis debilidades y me apoyo en todos mis proyectos, aunque algunos fueron descabellados. Cuando tuve el revés, ese revés que la vida siempre te aguarda, y perdí el trabajo, estuvo a mi lado tendiéndome una mano amiga. ¿Cómo no hacer cuanto fuera necesario por salvarla? Por último, fui a ver a mi amigo Samuel, le expuse mi situación. Por la tarde me llamó y fui a recoger estas pastillas. “Ven una vez al mes” me dijo secamente con su característica y profunda mirada. Esa mirada testigo mudo de todo el devenir humano.
Cuando llegué a casa, aunque cansado, me dispuse animoso a darle la medicina. Ella me cogió del brazo y me dijo:
- Julián, no me des las pastillas, llevo muchos años sufriendo y haciéndote sufrir. Quiero descansar ya.
Me derrumbé en el sillón y no reaccioné. Aquella misma noche murió, yo no la había obligado a tomarse las pastillas. ¡No hice nada!¡Nada!
Martina escuchaba impresionada e impotente. Don Julián seguía llorando.
Sólo el aire cada vez más frío, movía las pocas hojas de las acacias que todavía no habían caído.
- Don Julián, está usted muy solo. Dentro de unos días es Navidad, venga a comer a casa con nosotros, hay pavo y el calor familiar que a usted le falta.
Minutos después, encorvada su espalda, cansino su paso, Don Julián se perdía tras la vetusta acacia que iniciaba el recodo del sendero.
Martina quedó largo tiempo pensativa, don Julián la conmocionó y no llegaba comprender su abatimiento, ya que como vecina había podido comprobar que la vida de la pareja no había sido en absoluto modélica, por lo menos como intentaba demonstrar D. Julián en aquel momento. Se acordaba de la “despreocupación económica” que tuvo para con su esposa Elia, con tantas estrecheces, sus infidelidades, en fin, todo el pasado se desarrollaba ahora en su memoria.
- ¿Ya has echado la basura? Has tardado un poco -le repuso su marido.
- Sí, he charlado un poco con D. Julián y he observado su abatimiento. Acaba de perder a su esposa.
- Sí, ya lo sé -repuso su marido.
- Lo que me choca es verlo tan triste cuando hace unos pocos años lo indiferente que se mostraba con su mujer y ¿te acuerdas que incluso la trataba con desprecio?
- Sí, suele pasar, ella dejo su trabajo para atenderlo, los hijos, una vez ya mayores, han emigrado muy lejos, y no han tenido ni el placer de disfrutar de los nietos y... no sé, es muy triste.
¿Qué es lo que mueve el entusiasmo de la gente? ¿Tú crees que el ambiente incluso la herencia genética, la educación, el medio geográfico pueden influir en nuestro carácter y determinar nuestras actitudes?
Los ojos del marido se hicieron como platos, no entendía en absoluto a su esposa ni el porqué de sus expresiones.
- Pero ¿qué dices? ¿Qué tiene que ver el medio geográfico con el carácter de cada cual?
- Yo creo que sí. Un sueco o noruego que viven en el frío continuo o casi, no tienen nada que ver con un brasileño y un estadounidense o con un argentino y pertenecen al mismo continente
- Bueno, bueno, no desvaríes, yo creo que son más importantes la cultura y la religión que cada cual recibe.
- Sí, pero ellas, la cultura y la religión se han desarrollado en un ambiente físico, geográfico en fin... y...
Al levantar la cabeza vio a D. Julián que los observaba.
- He pensado aceptar su invitación, me siento tan solo...
Aquella noche cenaron los tres juntos y después lo siguieron haciendo repetidas veces.


SALOMÉ MOLTÓ – Alcoy, Alicante, Espàña
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

 


sábado, 29 de noviembre de 2025

SIN REGRESO - Germain Droogenbroodt - Altea, españa

 









SIN REGRESO


Pero qué quiere decir el río

que no conoce ni silencio

ni tranquilidad

y murmura sin cesar

qué más quiere decir

sino que para todo lo que vive

no hay ni parada ni retorno.


Del libro "Reflexiones poèticas", España 2023


GERMAIN DROOGENBROODT - Altea, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

ALZO MI COPA - Norberto Pannone - Argentina

 
















ALZO MI COPA


Alzo mi copa.
En mi vino de gris
galopa el verso.
Busco la región de lo sublime
y colisiono con el límite
fatal de la poesía.
El cristal se rompe
derramando la vid.
Mi sueño permanece
aún austero.
Me requiebran
de ausencias
tus recuerdos,
…y bebo.


NORBERTO PANNONE - ARGENTINA

TRADUCCIÓN AL POLACO

Wznoszę Swój Kielich

Wznoszę swój kielich.
W moim winie, bez wyraźnego smaku,
galopuje wiersz.
Poszukuje strefy wzniosłości,
ale zderza się z nieszczęsną
granicą poezji,
i kryształowe szkło pęka,
rozlewając wino.
Mój sen trwa
ciągle wyrazisty.
Dręczą mnie
wspomnienia
twoich nieobecności
... i piję.

Norberto Pannone, ArgentYna
Przekład na angielski: Germain Droogenbroodt – Stanley Barkan

Przekład na polski: Anna Maria Stępień – Mirosław Grudzień


SIN TITULO - GLORIA NISTAL - Madrid, España

 










SIN TÍTULO


El bullicio alocado se vació
por el sumidero de la ignominia.
Quedaron las construcciones
silenciosas, secas, asoladas.
En la mente se empecinaban
los recuerdos.

Aún flotaba oleante
una sospecha lejana
de sonrisas anchas.

¿Cabrían de nuevo miradas
felices, nuevas
algarabías?



GLORIA NISTAL – Madrid, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

TENEBROSIDAD DEL ALMA - Hilda Augusta Schiavoni - Inriville, Córdoba, Argentina

 







TENEBROSIDAD DEL ALMA


Quiero escribir en un libro
la soledad que siento
la cual taladra mis vértebras
y cada uno de mis sueños
los que roen mis entrañas
y electrizan mis nervios.
Tengo el pecho ansioso
de un cariño sincero.
Nada ni nadie
acaricia mis desvelos
y tú
sólo piensas en mi cuerpo
cuando mis fibras se desgajan
de tanto desasosiego.



HILDA SCHIAVONI – Inriville, Córdoba, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

TE QUIERO A LAS DIEZ DE LA MAÑANA - Jaime Sabines - México

 







TE QUIERO A LAS DIEZ DE LA MAÑANA

 

Te quiero a las diez de la mañana, y a las once, y a las doce del día. Te quiero con toda mi alma y con todo mi cuerpo, a veces, en las tardes de lluvia. Pero a las dos de la tarde, o a las tres, cuando me pongo a pensar en nosotros dos, y tú piensas en la comida o en el trabajo diario, o en las diversiones que no tienes, me pongo a odiarte sordamente, con la mitad del odio que guardo para mí.

Luego vuelvo a quererte, cuando nos acostamos y siento que estás hecha para mí, que de algún modo me lo dicen tu rodilla y tu vientre, que mis manos me convencen de ello, y que no hay otro lugar en donde yo me venga, a donde yo vaya, mejor que tu cuerpo. Tú vienes toda entera a mi encuentro, y los dos desaparecemos un instante, nos metemos en la boca de Dios, hasta que yo te digo que tengo hambre o sueño.

Todos los días te quiero y te odio irremediablemente. Y hay días también, hay horas, en que no te conozco, en que me eres ajena como la mujer de otro. Me preocupan los hombres, me preocupo yo, me distraen mis penas. Es probable que no piense en ti durante mucho tiempo. Ya ves. ¿Quién podría quererte menos que yo, amor mío?


JAIME SABINES – México

Jaime Sabines Gutiérrez fue un poeta y político mexicano, reconocido como uno de los grandes poetas mexicanos del siglo XX.​ Wikipedia

Nacimiento: 25 de marzo de 1926, Tuxtla Gutiérrez, México

Fallecimiento: 19 de marzo de 1999, Ciudad de México, México


DESILUSIÓN SUPREMA - Liana Friedrich, Villa Regina, Argentina

 







DESILUSIÓN SUPREMA


Irredento protoplaneta.
Traspasado de todas
las inconsciencias del desamor,
arrasado por ígneas maldiciones
y abisales contiendas desatadas
en diversos frentes de la sin razón.
Abismales diatribas ideológicas
te sumergen en océanos de violencia.
Desesperanza. Desaliento. Desunión.
Nada resulta ya: ni rezos, ni conjuros.
Tampoco los exorcismos calmarán
el ardor de las furias...


LIANA FRIEDRICH - Villa Regina, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA