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sábado, 18 de octubre de 2025

CUATRO POR CUATRO Y ALGO MÁS - Salomé Moltó - Alcoy, Alicante, España

 




CUATRO POR CUATRO Y ALGO MÁS

 

.- Tiene usted cuatro pantalones cortos y tres largos, cuatro calzoncillos, cuatro calcetines y…. o sea  cuatro de cada cosa.

.- Sí, muchas gracias, muchas gracias.

.- Bueno, un “quita y pon y un por si acaso” como decía mi madre  en aquellos duros días de la posguerra, y lo decíamos, cuando remendábamos la ropa por que no podíamos adquirir ninguna otra. Sí, no me mire así, que nosotros también la hemos pasado pu….Y parece que vuelven los tiempos difíciles.

.-¡Muchas gracias!

.- Ya, ya, ¿sabe que nosotros también hemos sido emigrantes?. Cuando acabó la guerra salieron más de cincuenta mil personas a Francia mayormente, el último barco que salió de Alicante el Strambrook y que llegó a Oran, pues … creo que no me entiende. Bueno, luego ya a finales de los cincuenta salimos muchos más con el dinero que trajimos empezamos a empujar la economía

.- Gracias, merci beaucoup.

.- ¿Del Camerun? Entonces sólo habla francés, pero tiene buenas manos y se ve fuerte, ahora se tiene que ir a Málaga, a la fresa, sí ¿entiende?, luego a la recogida de la aceituna ya en Jaén, más hacía aquí, y, bueno qué tonterías digo si no me entiende.

.- Zapatos no tengo, sólo estas zapatillas que a penas puede calzar y … bueno que tenga usted buen viaje y que no lo exploten demasiado.

Me fui a tomarme un café, sin poder evitar el pensar en esas pateras que llegan cruzando el mediterráneo, con gente que huye de tantos desastres, explotaciones y malas administraciones. Algunos de mis conciudadano, piensa que vienen a quitarles el trabajo, cuando hay, hoy día, muchos pueblos con inmensas tierras sin cultivar, pueblos que han perdido más de la mitad de sus habitantes, ¿hay voluntad política para arreglar todo esto? Porque la verdad sea dicha, que me da la impresión que los políticos, hoy día, habitan otra galaxia. Una lástima.


SALOMÉ MOLTÓ – Alcoy, Alicante, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


LA NUBE - Norberto Pannone, Argentina

 



LA NUBE

 

            Esa mañana, cuando todo parecía estar en paz, se desató la lluvia con violencia. Era de tal magnitud que llamó la atención de todos los habitantes del pueblo. Nunca había llovido con tanta intensidad. La gente se agolpó en las ventanas y portales para ver aquel prodigio. A la distancia, hacia el punto en que se mirara, no había ninguna tormenta ni otras nubes. El aguacero provenía de una gran nube que estaba estacionada sobre el lugar.

Un par de hombres, que fumaban sentados debajo de una galería, comentaron:

-Cuando llueve y el agua al caer, forma globitos, seguro que lloverá en abundancia y por largo rato.

-Así dicen. -Respondió el otro displicentemente, a la vez que arrojó la colilla hacia un charco, simulando que se dispondría a dormitar.

Llovió todo ese día y todo el día siguiente. Toda la semana y quince días más sin parar. Entonces, la gente muy alarmada, con el agua hasta la cintura y enormes paraguas sobre sus cabezas, se reunió en la plaza para rezar pidiendo que acabara aquel fenómeno que, sin dudas, terminaría con todos.

Corrían rumores de que aquella lluvia no era otra cosa que un diluvio local y la población estaba muy temerosa e inquieta. Aquella rogativa y el clamor general rompieron el silencio. Los ecos llegaron hasta el cielo y Dios quiso saber de que se trataba. San Pedro, siempre vigilante y solícito ante las demandas del Padre Eterno, le explicó que se había roto una nube y que no paraba de hacer caer agua sobre el pueblo. Entonces, Dios mandó a cuatro ángeles para solucionar el desperfecto, pero, al poco tiempo, regresaron abrumados por el fracaso: por más que pudieran hacer, no habían podido arreglar la rotura de la nube. Molesto por aquel inconveniente, Dios sacó la nube de allí y la arrojó en un rincón del purgatorio donde se guardaban los trastos viejos, hasta tanto encontrara a alguien que la reparara.

Por supuesto, en aquel pueblo, dejó de llover por algunos años y ante tanta sequía, Dios no tuvo más remedio que mandar a arreglar la nube y, mientras los ángeles encargados de hidráulica estaban abocados a la reparación, envió un temporal para aliviar a los pobres habitantes del pueblo; y el temporal duró veinte días seguidos porque San Pedro, que se hallaba atendiendo otros asuntos, no había podido explicarle a Dios que veinte días eran mucho tiempo en la tierra. A todo esto, los ángeles habían fracasado nuevamente y la nube volvió al purgatorio.

Los pobladores, en consecuencia, tuvieron otro largo tiempo de sequía

Un año más tarde, acaeció la muerte del viejo Santillán, mecánico molinero de la zona. Como era una persona de bien y muy querida, partió de inmediato hacia el cielo sin que nadie pusiera objeción alguna. Al llegar, después de recorrer varias etapas burocráticas, el viejo mecánico de molinos cumplió con los trámites de admisión y entró al cielo.

San Pedro, astuto y meticuloso, además de genuflexo, observó el currículum, descubriendo que el pobre recién llegado no era un asiduo visitante de la iglesia y lo mandó a trabajar en el predio donde se arrojaban los trastos viejos para que se “ablandara”.

Recorriendo el purgatorio, Santillán, encontró la nube y la reparó, descubriendo que el problema consistía en una simple válvula de retención en mal estado.

Ahora, en el pueblo, a veces llueve y a veces no.

del libro “Cuentos de Barrio”

NORBERTO PANNONE ©2007 – Argentina




MEDITACIÓN de un INCRÉDULO - Ángel Medina, Málaga, España

 



MEDITACIÓN de un  INCRÉDULO                

“Pienso, luego existo”. Esto resulta incuestionable como efecto. Mas, todo efecto ha de tener una causa, la cual podemos descubrirla o no. El no conseguirlo, no implica que por desconocer la causa no haya de admitirse el efecto. De hacerlo, estaríamos renunciando a la lógica o experiencia primera.

Si existimos, habremos de preguntarnos de donde nos viene dada la existencia. ¿Puede lo que no existe darse existencia alguna? (quien así lo crea, que lo razone y demuestre). Pero, al no ser posible, y la prueba palpable de ello es que si lo estoy pensando es porque existo, esto me lleva a tener que admitir que la existencia me ha sido dada. Que pueda resultar incomprensible para muchos no significa que se tenga que alterar que el acto de pensar implica existencia.

Ante el hecho incomprensible como Primera Causa de todo lo existente se abren dos posibilidades. Azar o casualidad y creacionismo o causalidad. El azar no es otra cosa que barajar hipótesis inconclusas para justificar algo tratando de hacerlas coincidir. Para entenderlo, si tomamos una frase cualquiera compuesta por varias decenas de letras y las cortamos una a una y las arrojamos al suelo para recomponer la frase tendrían que darse 1.000 millones de intentos para conseguirlo. Si en lugar de la frase fuese el libro entero tardaríamos más tiempo que el que tiene la edad del universo. Tarea imposible.

Lo casual o creacionismo data 13.700 millones de años y para que en su evolución cósmica haya aparecido la vida inteligente han debido darse unas leyes muy precisas. Así, si aumentásemos el 1% de la fuerza nuclear los núcleos del hidrógeno no permanecerían libres, y al no poder combinarse con los átomos de oxígeno no habría agua, elemento indispensable para la vida. Si por el contrario disminuyésemos el 1% la fusión se haría imposible, y sin fusión no habría soles, ni energía, ni vida. En cuanto al hombre, para que surja una molécula de ARN utilizable, apelando al azar sería necesario multiplicar a ciegas los ensayos un tiempo 100.000 veces más largo que el de la edad del universo, con lo cual hemos de desechar el planteamiento.

Así, pues, ¿casualidad o causalidad?

El hombre tiene necesidad de auto-reconocerse. Tomar consciencia de quién es. Como humano necesita reconocer su humanidad, más allá de las apariencias. Preguntas que puedan responderle por el sentido de su vida. Incluso reconocer los “diosecillos” en los que ha puesto personalmente su confianza o le ofrece el mundo y ver adónde le conducen.

Los humanismos tratan de ofrecerle una respuesta. Pero, el problema de los humanismos es que no pueden responder a la eterna pregunta del hombre en su afán de vivirse y se limitan a lo simplemente humano o materialismo. La profecía de Marx no tuvo cumplimiento y la economía de mercado mantiene grandes desigualdades.

El problema humano comienza cuando Orestes le dice a Júpiter “Apenas me has creado he dejado de pertenecerte”. En su obra “Las moscas”, el existencialista ateo J. P. Sartre enfrenta al hombre con su creador. No niega que proceda de Él, sino que quiere apartarse para ser su propio dios. Y ahí comienza la tragedia, porque…

Se ignora el para qué de la vida. De ahí que pueda ser abducido por el nihilismo que niega el sentido a la existencia.

Se niega una referencia ética, porque se carece de una moral superior en la que el hombre encuentre razón para salir del agujero de su “ego” y procurar el bien común.

→Se niega la respuesta al anhelo de querer vivirse. Aquel grito de Michelet de “Mi yo, que me es arrebatado”, se ahoga ante la perspectiva de la nada de la muerte.

¿Qué cambiaría si lo admitiese?

Si admitimos el creacionismo habremos de entender que no es algo que carece de sentido. En primer lugar, ha de existir un Creador― siendo Él inexplicable y Causa Primera―, al cual ha de atribuírsele todo lo que existe. Es la ciencia (no la teología ni la filosofía) la que afirma que todo lo creado, su evolución está en función de la aparición de la inteligencia, esto es, el hombre, a lo cual denomina “principio antrópico”.

→En primer lugar, el origen del hombre. El que puede crear de la nada desde su Omnipotencia se basta a sí mismo y nada necesita. Es su amor inagotable el que le mueve a crear al hombre para hacerlo partícipe de Él por la eternidad, dotándolo de libertad para que libremente lo acepte.

→En segundo lugar, mostrándole el camino de una ética superior, que no basta con el cumplimiento de no hacer el mal, sino que implica el amor a los otros.

→En tercer lugar, ese último sentir de terminar en la nada se abriría a la esperanza de una vida más allá de la muerte.

El hombre necesita confiarse a una realidad que está amenazada por la nada, ya que la inseguridad forma parte de su existencia, oscilando todo entre el “sí” y el “no”. ¿Acaso puede estar seguro de la fidelidad de su pareja o que mañana no se acabará el mundo? El no. ¿Hay algo más incoherente que la nada? ¿Qué prueba la “nada”? El hombre debe preguntarse por su realidad y elegir a priori entre la esperanza y el caos. Mas, la realidad está cerrada a la desconfianza radical. ¿Por qué? Porque lo que va a encontrar como respuesta es nada. Y como su realidad reside en el propio existir habría de admitir “lo que no es”, el sinsentido de todo, incluido él mismo, y siendo consciente de poseer un “yo” habría que concluir que no tiene razón de ser.

Ante la pregunta universal acerca de su razón de ser, la nada absoluta como respuesta. Por eso, necesita superar la acidia o pereza del espíritu y meditar el misterio de la vida. Esto es, la existencia de Dios y cómo le afecta confiarse a Él o cerrarse teniendo como último y definitivo destino la nada de la muerte.


ÁNGEL MEDINAMálaga, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


sábado, 11 de octubre de 2025

CUESTAS - Rodolfo Leiro - Buenos Aires, Argentina

 














CUESTAS


Trepé sobre montañas desoladas,
anduve entre los cerros olvidados,
caminé mil senderos empinados
fui arteria de dunas extraviadas.

Sobre navas no siempre caminadas
brindé ritmo de cantos pergeñados;
en torrentes de ríos alocados
arrojé ciertas rimas depreciadas.

En las cumbres bravías, apresadas
entre vuelos de águilas soñadas
planté grito virtual de mi albedrío,

y al amparo de luces sosegadas
en lágrimas doloras derramadas
me ví como un otoño en el estío.


RODOLFO LEIRO – Buenos Aires, Argentina
MIEMBRO FUNDADOR DE ASOLAPO ARGENTINA


CUANDO ME CIERREN LOS OJOS - Ángel Medina - Málaga, España













CUANDO ME CIERREN LOS OJOS


Cuando me cierren los ojos
Y ya no pueda verte

Cuando me cierren los ojos
Y deje de sentirte

Cuando me cierren los ojos
Y me abandonen tus besos

Cuando me cierren los ojos
En ése último hálito
En el que se desconectará la vida
Y todo quedará sumido
En el negro manto
De la más completa oscuridad

Cuando me cierren los ojos
Allí donde lo que aún viva de mí
Habrá de soportar
Su eterna finitud
Y los segundos
Parecerán eternidad
Desvaneciéndose todo
En la insoportable levedad
De mi ser

Cuando me cierren los ojos
No podré ya verte
Ni sentirte
Ni besarte

Cuando me cierren los ojos
Tú ocuparás mi último pensamiento

Cuando me cierren los ojos
Allí te esperaré

Cuando me cierren los ojos
Por última vez, recordaré
Tu dulce mirada
La tersura de tu piel
Los besos que nos dimos
Las palabras que pronunciaste

Y envuelto en esos dulces pensamientos
Me llevarán hasta la otra orilla
Aunque yo no lo quiera
Cuando me cierren los ojos
Allí te esperaré
Cuando me cierren los ojos…

ÁNGEL MEDINA
– Málaga, España
MIEMBRO HONORÍFCO DE ASOLAPO ARGENTINA

VOZ - Nicomedes Santa Cruz - Lima, Perú

 









VOZ

¿Quién es aquel pajarillo
que canta sobre el limón?
Anda y dile que no cante,
Que me duele el corazón...

(Folklore)

Surge mi voz, y el invierno
se convierte en primavera:
florece la enredadera
y brota el narciso tierno.
Baja mi voz al averno
y el fuego se torna frío.
Al Dios del Cielo le envío
unas décimas de amor
y dice Nuestro Señor:

¿Quién es aquel pajarillo...?

Ilumina el horizonte
el fuego de mi palabra
y piensa el pastor de cabras
que se está incendiando el monte:
Trunca su vuelo el sisonte,
quiebra su nota el gorrión;
enardecido el halcón
grazna con ruido agorero
y queda mudo el jilguero
que canta sobre el limón.

Luego, mi canto sonoro
bajo la tierra se interna
perforando una caverna
que termina en un tesoro:
Queda descubierto el oro,
el platino y el diamante.
Ruge Júpiter tonante,
luchan Neptuno y Eolo
y Orfeo le dice a Apolo:
—¡Anda y dile que no cante...!

Entonces calla mi voz
y hay un silencio profundo
como si no hubiera mundo
o ya no existiera Dios.
Nadie cosecha el arroz,
nadie apaña el algodón.
Y tirado en un rincón
cuando termina mi canto,
derramo tan triste canto
que me duele el corazón...


© NICOMEDES SANTA CRUZ – Lima,Perú

Nicomedes Santa Cruz fue un poeta oriundo de Perú, nacido en Lima el 4 de junio del año 1925 y fallecido en Madrid el 5 de febrero de 1992. Provenía de una familia numerosa de bajos recursos; en cuanto completó sus estudios básicos, comenzó una vida laboral que lo alejó del mundo académico por un tiempo. Sin embargo, más tarde emprendió un viaje por su país para difundir sus obras. Se destacó por haber sido autor de un gran número de décimas, composiciones de diez versos octosílabos con una serie muy específica de reglas con respecto a la rima.
Junto con una de sus hermanas, llevó a cabo un movimiento de reivindicación del legado folclórico de raíces afroperuanas, a través de obras de teatro, participaciones en estaciones de radio y la prensa escrita. Por otro lado, se formó como periodista, y colaboró con diversos medios de comunicación, incluyendo el televisivo. Cabe mencionar que su labor por promover la cultura de su tierra no acabó en las fronteras de Perú, ya que viajó por muchas partes del mundo con este mismo propósito; entre los países que visitó se encuentran Japón, Brasil y España. Entre sus poemarios destacan "
Ritmos negros del Perú" y "Cómo has cambiado, pelona".


EL AMIGO - Belta Díaz Benzano - Uruguay -Imagen de Oscar Wilde de Los personajes de El amigo - Roseta Edu -

 









Personajes de El amigo, de Oscar Wilde - Rosetta Edu


EL AMIGO

El amigo es esa copa
Donde se escancia el licor
Y también el sinsabor
Que en las venas nos galopa.
Es el abrigo que arropa
En la cruda adversidad
Es el que a suerte o verdad
Se juega hasta la conciencia
Sin medir la consecuencia
En aras de la amistad.


© BELTA DIAZ BENZANO, San José, Uruguay

Presidente de ASOLAPO URUGUAY,

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

MÁS ALLÁ DEL HOLOCAUSTO - Joseph Berolo - Bogotá, Colombia

 











MÁS ALLÁ DEL HOLOCAUSTO


No fue en vano la Gesta del Calvario
No fue en vano el Horror del Holocausto.
¡Creció la audiencia de los buenos y los justos

Joseph Berolo

Ya siento desprenderse el día
de la noche que en su lecho lleva
aun latiendo, mis tristezas.
Deshojado al viento va el poema
que me brinda un nuevo aliento;
deshojados van los versos
sobre el dolor de todo hermano.
En fuga audaz de voluntad sin tacha
LA LUZ derrocha auroras sobre la tétrica región
de las contiendas--en raudales de Vida eterna
desbordada, traza senderos de esperanza
en el abismo de la humana indiferencia.
¡RESURRECCIÓN!
Sobre el seco rastrojo del corazón humano
brota la semilla del Amor sagrado,
calma la sed de las dolencias todas,
el desierto humano reverdece,
florece el mirto de la suerte esquiva.
No fue en vano la Gesta del Calvario
No fue en vano el Horror del Holocausto.
¡Creció la audiencia de los buenos y los justos!
¡Oh! Poetas…Vamos a desatar cadenas
a congregar la audiencia de las almas,
a despertar conciencias dormidas en lechos de ignorancia.
PAZ, AMOR YLIBERTAD PARA TODAS LAS CRIATURAS
DE LA TIERRA.


© JOSEPH BEROLO - Bogotá, Colombia.
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

OPTIMISMO CIEGO - Marian Muiños - España












OPTIMISMO CIEGO


Veo a la humanidad hundida
en el lodo del egoísmo y la tragedia.
Sangre, hambre, violencia y sufrimiento
es el pan diario que amasa la injusticia.

Cierro los ojos, respiro hondo y decreto:
Dentro de mí existe una utopía que aguarda,
aunque tan sólo yo crea que es posible.
Abro los ojos, y en este universo paralelo,
se abre el camino hacia el Amor y la Armonía.

El cambio interior empuja el surgimiento
de un mundo tal cual imaginamos.
Igual que una simiente germina y crece,
compartiendo su esplendor con toda vida.


©MARIÁN MUIÑOS – España
MIEMBRO HONORÍFICO de ASOLAPO ARGENTINA





LOS PAJAROS ATARDECEN - Leticia Mure - Tucumán, Argentina

 










LOS PAJAROS ATARDECEN


“Adónde va el trinar del pájaro después que el hombre cruel lo hiere”.

Norberto Pannone


Canta
en el árbol
el sublime trino
de pájaros.

Se aferra
a la noche.

Su sueño de luciérnagas
teje nidos.

Mi sombra
viaja
sobre el instante
de sus alas,
se desvanece.


© LETICIA MURE,
Tucumán, Argentina
GOBERNADORA CULTURAL de ASOLAPO ARGENTINA
EN LA PROVINCIA DE TUCUMAN