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sábado, 12 de julio de 2025

MITOS - César Tamborini Duca - León, España




MITOS 

Las letras. Hoy sería imposible, dada la magnitud de conocimientos acumulados en la historia de la humanidad, prescindir de las letras para basar todo en la memoria. Sin embargo en uno de los mitos antiguos –el de Theuth- se halla el principio de esa negación.

Theuth es una divinidad egipcia al que se atribuye el descubrimiento del número y el cálculo, la geometría y astronomía, el juego de damas y dados y, sobre todo, LAS LETRAS. Quiso transmitir sus conocimientos a Thamus, rey de Egipto que vivía en la parte alta del país que los griegos llamaban la Tebas egipcia.

Sócrates expresa en el Fedro que Theuth le decía a Thamus sobre las letras “…que eran como un fármaco de la memoria y la sabiduría. Pero Thamus le dijo que le estaba atribuyendo poderes contrarios a los que tienen, pues producirán olvido en las almas de quienes las aprenden, al descuidar la memoria, pues fiándose de lo escrito, llegarán al recuerdo desde fuera, a través de caracteres ajenos, no desde dentro, desde ellos mismos y por sí mismos. La distinción entre “memoria” y “recordatorio” tiene que ver con ese carácter de ‘interioridad – exterioridad’ fundamental en la pedagogía platónica”. (DIALOGOS, Platón, Obras Completas, Tomo III, Editorial Gredos, Madrid, 2000, “Fedro”, p. 399).

“El lenguaje escrito está necesitado de una ayuda ‘fuera de él mismo’ que lo haga inteligible, o sea que lo haga hablar. Las palabras escritas, siguiendo el mito egipcio, son silenciosas efigies incapaces de dar razón de sí mismas, no hay letra viva”.  (Ib. p. 402)

En este aspecto, debemos considerar “socráticos” a los mapuche, ya que no disponían de una lengua escrita pese a la facilidad que entrañaba su idioma para ello, pero disponían de una capacidad mnemónica extraordinaria, y sus parlamentos solían durar horas interminables.

CURIOSIDADES DE LA LENGUA… ESPAÑOLA

SUFIJO -EZ en los apellidos españoles

Los sufijos añadidos al apellido son habituales en distintas naciones; tenemos un ejemplo en los croatas, cuyos apellidos terminan en ic: Savic, Ivanovic, Modric…

En los italianos es habitual el sufijo ini: Manfredini, Colacini, Tamborini, Mancini, Pellegrini, Martini…

Aporte a la cultura general en el amplísimo campo de la rica gramática de la Lengua Española:

El sufijo ‘ EZ ‘ al final de los apellidos hispanos proviene de una raíz hebrea sefardí y tiene la connotación de ‘Hijo de… ‘ De ese modo surgen los apellidos cuyos ejemplos doy a continuación:

Alvar Núñez: su hijo se apellidará AlvarEZ (significa hijo de Alvar;)

Siguiendo la misma metodología:

Álvar ez significa ‘Hijo de Álvaro’
 Rodrígu ez ‘Hijo de Rodrigo’
 Lóp ez ‘Hijo de Lope’
Gonzál ez ‘Hijo de Gonzalo’
 Martín ez ‘Hijo de Martín’
Hernánd ez ‘Hijo de Hernando’.
Benít ez ‘Hijo de Benito’
Martín ez Hijo de Martin
Gonzalo Fernand ez Hijo de Fernán González*
Bermudo Pér ez Hijo de Pero Bermudez*
Fernánd ez Hijo de Fernando
Ramir ez Hijo de Ramiro
Sánch ez Hijo de Sancho
Pér ez Hijo de Pero
Góm ez Hijo de Gomo
Gimén ez Hijo de Gimeno
Domíngu ez Hijo de Domingo
Bernárd ez Hijo de Bernardo
Suar ez Hijo de Suero
Gutiérr ez Hijo de Guterre

*Es notorio también cómo, en algunos casos, el intercambio no es solo para el apellido, también para el nombre

César J. Tamborini Duca
Académico Correspondiente para León
Academia Porteña del Lunfardo
Academia Nacional del Tango

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¿Otra curiosidad de la lengua española, en los hispano hablantes? Desde Guatemala, VÍCTOR MUÑOZ hace una aclaración sobre el TU y el VOS en los países de América Hispana:

Hola César. soy de GUATEMALA.  Te cuento una cosa, nosotros los guatemaltecos nos tratamos de «vos», igual que ustedes.  La cosa es como sigue, en México se tratan de «tu», como en España, luego desde Guatemala hasta Panamá usamos el «vos», pero en Colombia, Venezuela y Perú vuelven con el «tu», que cambia al llegar a Uruguay, Argentina y Chile.  Saludos y un abrazo. Víctor Muñoz.

Veamos ahora la opinión de personajes famosos sobre la utilización de la lengua catalana, tema tan controvertido en la actualidad, en una carta abierta al dictador Primo de Rivera:

Lengua catalana: CARTA ABIERTA AL DICTADOR (enviada por muchos escritores famosos)

En marzo de 1924, y a raíz de las medidas de represión tomadas por la dictadura de Primo de Rivera en contra de la lengua catalana, numerosos escritores españoles dirigieron una carta abierta al jefe del “Directorio militar”. Entre los firmantes se encuentran Lorca, de Torre y varias de las personas mencionadas en este libro.

EXCMO. SR. PRESIDENTE DEL DIRECTORIO MILITAR:

Los abajo firmantes, escritores en lengua castellana, que sentimos profundamente los merecimientos históricos de nuestro idioma y que apreciamos en todo su valor como insuperable vehículo para la difusión del pensamiento a través del mundo civilizado, nos dirigimos respetuosamente a V.E. para expresarle nuestro sentir con ocasión de las medidas de gobierno que por razones políticas se han tomado acerca del uso de la lengua catalana.

Es el idioma la expresión más íntima y característica de la espiritualidad de un pueblo, y nosotros, ante el temor de que esas disposiciones puedan haber herido la sensibilidad del pueblo catalán, creando para lo futuro un abismo de rencores imposible de salvar, queremos, con un gesto fraternal, ofrecer a los escritores de Cataluña la seguridad de nuestra admiración y de nuestro respeto para el idioma hermano. El simple hecho biológico de la existencia de una lengua, obra admirable de la naturaleza y de la cultura humana, es algo siempre acreedor al respeto y a la simpatía de todos los espíritus cultivados.

Nosotros debemos, además, pensar que las glorias de Cataluña son glorias españolas, y que los títulos históricos más altos que podemos presentar para ser considerados como potencia mediterránea se los debemos, en gran parte, al pueblo catalán, que hizo de la Barcelona medieval un emporio de riqueza capaz de competir con las repúblicas italianas, que creó una cultura admirable, que supo dar leyes de mar y cuya lengua inmortal resonó entre el fragor de las batallas ante las ruinas sagradas del Partenón, y sirvió para que en ella hablara por vez primera la filosofía nacional por boca de Raimundo Lulio, y fuesen cantadas las efusiones místicas del amor humano en los versos imperecederos de Ausías March.

El renacer de las literaturas regionales, que se produce como una de las consecuencias de la ideología romántica, hizo florecer en Cataluña una literatura a la que pertenecen autores como [Jacinto] Verdaguer y Maragall, que son primeras figuras de la literatura española del siglo XIX. Y nosotros no podemos tampoco olvidar que de Cataluña hemos recibido altísimas pruebas de comprensión y cariño, hasta el punto de que un insigne patriota catalán, amante fervoroso de la tradición española, el gran Milá y Fontanals, abrió con llave de oro el obscuro arcano de las manifestaciones artísticas más genuinas y características del pueblo castellano.

Creemos cumplir un deber de patriotismo diciéndole a Cataluña que las glorias de su idioma viven perennes en la admiración de todos nosotros y que serán eternas mientras existe en España el culto del amor desinteresado a la belleza.

Madrid, marzo de 1924.

Del libro: “Federico García Lorca / Guillermo de Torre – Correspondencia y amistad”. Guillermo de Torre emigró a Argentina durante la guerra civil. Se casó con Norah Borges, la hermana de Jorge Luis Borges.

CÉSAR J. TAMBORINI DUCA – León, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


sábado, 5 de julio de 2025

QUIÉREME ENTERA - Dulce María Loynaz - La Habana, Cuba

 










QUIÉREME ENTERA

Si me quieres, quiéreme entera,
no por zonas de luz o sombra…
Si me quieres, quiéreme negra
y blanca, Y gris, verde, y rubia,
y morena…
Quiéreme día,
quiéreme noche…
¡Y madrugada en la ventana abierta!…

Si me quieres, no me recortes:
¡Quiéreme toda… O no me quieras.


DULCE MARÍA LOYNAZLa Habana - Cuba

Dulce María Loynaz Muñoz (La Habana, 10 de diciembre de 1902-La Habana, 27 de abril de 1997) fue una escritora cubana, considerada una de las principales figuras de la literatura cubana e iberoamericana. Obtuvo el Premio Miguel de Cervantes en 1992.


ANTI-EPITAFIO - Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina

 



LUIS ALPOSTA - Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

AÑORANZAS - Liana Friedrich - Villa Regina, Rio Negro, Argentina

 












AÑORANZAS


Voraz, veloz, el tiempo
se bate en retirada
ovillando recuerdos,
hilvanando instantes felices
con retazos de sueños...
Entonces los años vividos
parecen sólo un cuento,
donde las notas de dolor
suman detalles de suspenso.
Pero la amistad es un bálsamo
que me envuelve con cálido aliento.
Hoy, desde mi paisaje de soledad,
con el alma arrebatada espero
el final aletazo del Ángel custodio.
Gemidos, silbos y ayes cruentos
anuncian el arribo triunfal del Señor,
Rey de la historia, Rey del universo.



LIANA FRIEDRICH – Villa Regina , Rio Negro, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

CAPERUCITA ROJA QUE SE NOS FUE - Evaristo Carriego -(Paraná, Provincia de Entre Ríos; 7 de mayo de 1883 - Buenos Aires; 13 de octubre de 1912) - Argentina

 















CAPERUCITA ROJA QUE SE NOS FUE


¡Ah, si volvieras! ¡Cómo te extrañan mis hermanos!
La casa es un desquicio: ya no está la hacendosa
muchacha de otros tiempos. ¡Eras la habilidosa
que todo lo sabías hacer con esas manos!

El menor de los chicos, pobrecito, te llama
recordándote siempre lo que le prometieras,
para que les des algo Y a veces ¡Si lo oyeras!
Para que como entonces le prepares la cama.

¡Como entonces! ¿Entiendes? ¡Ah, desde que te fuiste,
en la casita nuestra todo el mundo anda triste!,
Y temo que los viejos se enfermen, ¡Pobres viejos!

Mi madre disimula, pero a escondidas llora
con el supersticioso temor de verte lejos
Caperucita roja, ¿Dónde estás ahora?



EVARISTO CARRIEGO - Paraná, Entre Rios, Argentina

MAR AZUL - Carlos Penelas - Buenos Aires, Argentina

 









MAR AZUL

Desde esta ventana siento las abiertas nubes
Y la noche inconclusa reposando en sus senos.
Por la calle, que alguna vez se llamó De las Garantías,
navegan imágenes del alma,
la vela blanca, el ocio del pocillo,
el viento claro y fugitivo del crepúsculo.
También la amistad dialoga en laberintos,
en un cosmos de espejos y parábolas.
Desde esta ventana las barcazas,
la sombra de los dioses del exilio,
una llanura despidiendo malones.
Y una gaviota de nombre clandestino.
(¡Ay! La sangre del sur sobre la hierba).
De soledad y ásperas banderas
fue soñada esta mesa.
Un bar de una esquina porteña
atesora fugacidad y mito.


Originalmente publicado en Calle de la flor alta (Buenos Aires, Dunken, 2011), también se encuentra en Cafés notables de Buenos Aires II (Buenos Aires, Dirección General de Patrimonio e Instituto Histórico, 2011)

CARLOS PENELAS – Buenos Aires, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

OJOS TRISTES - Guillermo Fernández del Carpio - Arequipa, Perú

 











OJOS TRISTES


Ojos tristes que en mañanas como ésta
derraman lágrimas de soledad,
ojos cafés sin brillo, que ensayan la vida tal cual.
Se rebelan, porque esos ojos antes no fueron tristes
y la tarde cae en mí, como el inmenso mar.
Yo vengo de un poema no del todo escrito,
vengo hoy de un verso triste
de un párrafo perdido,
de una noche sin estrellas ni libertad.
¿Es la tristeza mi ocaso temporal?
Estos ojos están tristes, porque de otro modo
no pueden estar.
Mis ojos son del frío y del silencio,
son del tiempo que vivo,
son del huerto del olvido,
son del Calvario, de un Cristo mutilado,
de un mundo involuntario,
mis ojos vienen de las cenizas que ha guardado mi alma.
Y la tarde cae en mí, con más fuerza,
como el inmenso mar.
La mirada retrocede a mi infancia serena,
es devenir el recuerdo de mis juegos en un patio lejano,
es sencillo entender que hoy mi vida
ha dejado de ser
y se rebela en cada tarde y en cada ocaso,
para prolongar la agonía de la tarde
y distanciarme tercamente del ocaso,
para de esta forma única encontrada,
volver a vivir y volver a ser.
Mis ojos tristes se reflejan
en la mirada de una niña alegría,
sólo en ellos vuelve el brillo
y el poema se concluye,
se olvida al olvido
y el Calvario se aleja
en medio de mis versos escritos,
en medio de una noche de estrellas y libertad.

Poema ganador del Concurso de Poesía de la Editorial EDBROH-2012

GUILLERMO FERNÁNDEZ DEL CARPIOArequipa, Perú

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

ALZO MI COPA - Norberto Pannone, Buenos Aires, Argentina - Traducciones: Translated by Germain Droogenbroodt – Stanley Barka Türkçeleyen: Dr Barbaros İRDELMEN , Versión Translated by Germain Droogenbroodt – Stanley Barkan

 


















KADEHIMI KALDIRIYORUM


Kadehimi kaldırıyorum.
renksiz şarabımda
dörtnala ilerliyor dize
yücenin bölgesini arıyor
ama çarpıyor şiirin
ölümcül sınırına,
ve kadeh kırılıyor,
şarap dökülüyor.
Düşüm hala suskun ve yoksul
yokluğunun hatırası
içimde kırılıyor.
. . . ve içiyorum.

NORBERTO PANNONE, Argentina


Translated by Germain Droogenbroodt – Stanley Barka
Türkçeleyen: Dr Barbaros İRDELMEN


I RAISE MY GLASS

I raise my glass.
In my colourless wine,
gallops the verse.
It seeks the region of the sublime,
but collides with the fatal
limit of poetry,
and the glass shatters,
spilling the wine.
My dream remains
still austere.
The memory
of your absence
breaks in me.
. . . and I drink.


NORBERTO PANNONE, Argentina
Versión Translated by Germain Droogenbroodt – Stanley Barkan


ALZO MI COPA

Alzo mi copa.
En mi vino sin matiz
galopa el verso.
Busca la región de lo sublime.
Colisiona el límite
fatal de la poesía
y el cristal se rompe,
derramando la vid.
Mi sueño permanece
aún austero.
Me requiebran
de ausencias
tus recuerdos.
…y bebo.


NORBERTO PANNONE, Argentina

ADOQUINES VIEJOS DE MADRID - Antonio Las Heras - Buenos Aires, Argentina

 















ADOQUINES VIEJOS DE MADRID.


Estas calles tuvieron las pisadas de mi padre
soñando un mundo nuevo, supuesto y esperado,
que crecía al borde del abismo, impensado,
que proveen la soledad, los viajes y los barcos.

Esos adoquines, anónimos, situados hace más de un siglo,
olvidaron los ojos de aquel joven, altivo, que soñó
otro continente despreciando la fuente a un costado del pueblo,
la casa de piedra, el fuego, la azada y la montaña.

Este Madrid viejo que hoy recorro, ve caer una lágrima de mis ojos.
Parece querer decirme que soy un extranjero, un extraño…


ANTONIO LAS HERAS – Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORIFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

“EL VUELO MÁS ALLÁ DEL CUERPO”- Jorge Bernabé Lobo Aragón -Tucumán, Argentina

 




“EL VUELO MÁS ALLÁ DEL CUERPO”

— 25 de febrero de 1913 —

-Relato -

Aprendí que volar no siempre requiere alas. Aquella imposibilidad de correr no fue un final, sino un inicio distinto: Me ofreció un don inesperado, el de viajar sin cuerpo, de elevarme más allá de la materia, con la fuerza del alma.

En lugar de quedarme en la ausencia, encontré presencia, porque quien ha sido limitado físicamente, descubre puertas invisibles hacia otras formas de vivir, de sentir, de volar.

A mí,  esta vida que disfruto me concedió el privilegio de una existencia plena: siete hijos, nueve nietos que son mi mayor alegría, y un enorme  trayecto recorrido con amor y sentido.

Viajar sin cuerpo, atravesar el tiempo y la distancia con la fuerza del alma.

En Tinogasta, esa ciudad dormida entre los brazos de la cordillera catamarqueña, el tiempo parece haber hecho una pausa. Las mañanas son lentas, las tardes se diluyen en tonos ocres, y las noches caen con un silencio antiguo, casi sagrado.

Fue allí, una de esas tardecitas, cuando me desprendí suavemente de mi cuerpo físico. Desde mi estado de bilocación, me vi sentado frente a una casa colonial, entre hombres de voz pausada: juez, hotelero, comisario, jefe de correos… todos con la piel curtida por el sol y las palabras. Conversaban con esa lentitud sabia de los que ya han sobrevivido a muchos inviernos. Yo, entre ellos, invisible y lúcido, como un pájaro de alma suelta, atado a un cordel de luz infinita.
El aire olía a tierra seca, a madera vieja, a mate compartido. Era la dimensión desconocida, pero para mí, familiar. Conocía los senderos, los nombres de los ríos y las piedras. Entendía el idioma de los hombres y de los vientos. Así, entre charla y mate, conocí al joven doctor Wálter Penck, apenas veinticinco años, pero con la pasión de los sabios. Venía de Europa, de Leipzig, donde la ciencia lo pretendía, pero eligió la lejanía de esta geografía indómita para dejar su huella.

El viaje que compartimos —aunque uno cabalgaba en carne y hueso, y el otro en espíritu— fue una odisea. Desde Tinogasta a Copiapó, cruzamos la Puna por los pasos cordilleranos más imponentes. Lo vi levantar mapas con manos meticulosas, trazar líneas sobre planchetas que bailaban al ritmo del viento. Pero más que cartografiar, Penck narraba: escribía en un cuaderno de cuero sus asombros, sus dudas, y las bellezas solitarias de una tierra que le hablaba con voz propia.

Salió el 2 de marzo con peones y mulas. El 10 cruzó a casi cinco mil metros el Paso de las Tres Quebradas. El 13, luego del desierto, halló mesa con hule en la Puerta de Paipote. Y el 14 llegó a Copiapó. Recuerdo su mirada al volver: era la mirada de quien ya no es el mismo. El desierto lo había nombrado.

Cabalgamos bajo la luna como testigos mudos de una escena cósmica. El amarillo disco lunar ascendía en el cielo púrpura. Los picos nevados del Inca Huasi y el San Francisco nos observaban en su eternidad. La noche se tornaba suave como terciopelo, pero traicionera. El frío sellaba las mandíbulas y convertía la escarcha en cuchillos helados. Allí, en ese mundo sin agua ni fuego, solo queda cabalgar… o morir.

Y sin embargo, ¡qué espectáculo! Cielos tan puros que la Vía Láctea parecía un río espeso, de ungüento celestial. Cada estrella titilaba como una palabra olvidada. El universo no era negro ni vacío: era una partitura luminosa escrita por Dios. Yo flotaba en ella, invisible, privilegiado, como quien lee el secreto del mundo sin ser visto.
El viento aullaba entre piedras y arbustos como si hablara una lengua perdida. Me recordaba los susurros de los menhires en mi Tafí del Valle. Todo tenía un significado oculto. Todo pedía ser escuchado.
Y entonces lo comprendí: este alemán, este viajero venido de lejos, nos había entendido mejor que nosotros mismos. Había sentido a la Puna, la había amado, la había sufrido. La había caminado con asombro y devoción. Me dio vergüenza. Nosotros, nacidos tan cerca, apenas conocemos su alma.

Desde esta dimensión, hoy le doy las gracias. A él, y al misterio que lo trajo. Porque visitar la Puna es beber del cielo. Y volar por ella —aun sin cuerpo— es conocer un rincón del paraíso.

DR. JORGE BERNABÉ LOBO ARAGON -Tucumán #Argentina #España #México #Mundo

jorgeloboaragon@gmail.com