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sábado, 7 de junio de 2025

LA NOVIA DE NEGRO - Angel Medina - Málaga, España

 





LA NOVIA DE NEGRO                                                                                                                                 Arrastrando la limitación de sus conocimientos y tras examinar aquel cuerpo exangüe, el galeno sentenció: “No hay nada que hacer. Se está muriendo”.

El paciente, agotando las últimas gotas de su vida todavía tuvo tiempo de escuchar el dictamen. Luego, la oscuridad invadió su testa haciéndole sentir la más completa orfandad, viéndose en medio de un túnel angosto y largo, en cuyo extremo se vislumbraba una lucecita. Conforme se acercaba a la salida el resplandor se hacía más intenso. Una vez fuera contempló una enorme pantalla que se alzaba ante él, y bajo ésta un puente de frágil estructura por el que debía pasar en dirección hacia la Luz, teniendo para ello que atravesar una profunda sima de la cual crepitaba un fuego incombustible que amenazaba alcanzarlo lamiendo las tablas.

La pantalla se inundó de imágenes con el recuerdo de su vida. Vida malgastada entre el mal que había causado y el bien dejado por hacer, incluso la despreocupación de pararse en algún momento a reflexionar por el sentido de la existencia. Puro pasotismo. Todo el tiempo lo necesitaba para satisfacer su ego.

El mundo de los “triunfadores” se cimenta en el trípode dinero, prestigio y poder. Por eso, siendo hombre dotado de un verbo fácil optó por probar fortuna en el mundo de la política, y una vez situado en una zona razonable de dominio comenzó a recibir “mordidas” a cambio de favores, gozando del reconocimiento de muchos. Mas, no todos los rostros mostraban satisfacción. También los había embargados por las lágrimas. Entre ellos el de una mujer embarazada. Y como era ya “don fulano”, para evitar el escándalo, la convenció para que acudiese a un sicario de bata blanca.

Al concluir la proyección apareció un rótulo que decía: “Esta ha sido tu vida. Listo para emitir sentencia”. Hasta aquel momento había sido espectador de sí mismo, pero mirándose las manos pálidas como una pared encalada y repleta de podredumbre, al elevar la mirada hacia la Luz sintió el peso de su miseria, escuchando en su interior una voz que gritaba: “¡Culpable!”. Sin embargo, a pesar de la condena sentía una especial atracción por parte de aquel intenso fulgor. Algo parecido a una llamada. Sin saber muy bien el porqué, le sobrevino el recuerdo de aquel viejo cura que trató en alguna ocasión de reconducirlo por el buen camino, haciéndole entender que para el último viaje no necesitaría llevarse nada en el “cajoncito”. Pero, como se consideraba agnóstico, no quiso escucharle y se decía: “Hoy no, mañana” Dilatar el tiempo. Hasta que finalmente fue sorprendido sin poder responderse por un infarto imprevisto.

Sacudido por su culpa y a la vez el deseo de no perderse para siempre se confió a la Luz. La voz que provenía de su interior le dejó sorprendido por el dictamen. “Puesto que no llegaste a conocerme, a pesar de la libertad que te di, ahora que sí me conoces te daré una oportunidad para reconstruirte. Si no lo consigues, morirás definitivamente y tu destino será la nada eterna y no Yo. Y recuerda: no seré Yo sino tú el que decida aceptarte o rechazarte para siempre.”

La disociación entre materia y espíritu quedó interrumpida, encontrándose nuevamente dentro del cuerpo que había abandonado en la fría mesa de mármol de la morgue. Poco a poco volvieron a él sus constantes vitales. Todavía estaba estupefacto, cuando advirtió junto a él la presencia de una bella mujer vestida de negro.

― ¿Quién eres tú y qué haces aquí? - se interesó.

― Todos temen mi abrazo. Soy “La Muerte”.

Por un instante, fascinado por su belleza y resistiéndose a aceptarlo tuvo la tentación de tocar su rostro, pero fue capaz de contenerse temiendo que fuese una máscara, y una vez despojada de ella pudiera palpar toda su fealdad.

― Se me ha ordenado por el que da la vida y dispone de ella que sea tu sombra durante el tiempo que permanezcas en el mundo para hacer lo que se te ha mandado.

― ¿Tiempo…? - ¿Cuánto…? – se sobresaltó al escucharle.

― Eso ni yo lo sé. ¡Pero, cuando se agote, serás mío! Y hay algo que debes saber. Si deseas hacer el bien, cada intento de reconstruir el pasado te contarán cinco años del plazo que se te ha concedido, acortándolo. ¿Llegarás a cumplir lo que se te ha confiado? – sonrió maliciosa antes de desaparecer.

Su primera reacción fue coger su reloj de pulsera y apretar compulsivamente la correa a su muñeca. Ordenando la mente decidió en primer lugar devolver todo el dinero que había obtenido de forma fraudulenta. Cuando lo hizo suspiró aliviado, a pesar de haber quedado en la más completa miseria. Al abandonar el banco se fijó un espejo, constatando que había envejecido. Sus cabellos comenzaron a tornarse canosos y la frente se vio invadida por unos surcos que la cruzaban de lado a lado. Junto a él se reflejó la imagen etérea de la dueña de la Parca.

― Acabas de perder cinco años de tu vida y nuestra cita definitiva comienza a acortarse.

En su cabeza martilleaba el rostro sin contorno del hijo que nunca conoció. Pensó ver a la madre, pero como se había casado no quiso perjudicarla, padeciendo un intenso dolor, cargando con el peso de su culpa.

Su indeseable compañera volvió a aparecérsele.

― ¡Pero, hombre, qué aspecto tan malo tienes! Has vuelto a envejecer otro lustro - se recreó en su poderío maligno.

― ¡Pero… si no he podido hacer nada! – balbució confuso.

― Es el precio del arrepentimiento. ¿O tal vez prefieres no asumirlo y evitar la penalización? – rió maliciosa.

― ¡No, eso no! – se reafirmó en su propósito.

― Aunque me vaya, permaneceré vigilándote. ¡Adiós! ¡Ay, qué cosas digo!

Sobre su conciencia gravitaba el peso de la fama perdida de aquellos a los que desacreditó para acreditarse ante los demás. Para restituirla convocó un Pleno, clarificó la situación y dimitió, a sabiendas de que no sólo perdía su prestigio, sino que habría de enfrentarse a la Justicia. Al salir de la Casa Consistorial se le heló la sangre al percibir sobre su cuello el frío aliento de la Muerte.

― ¡Acabas de desperdiciar tu vida!

― Acabo de entender que existe algo más de lo que muestra la apariencia de los sentidos.

Al caer la noche le invadió un profundo sopor. Sus piernas se aflojaron como las de un pelele de trapo y sus ojos se tornaron vidriosos. Al punto se presentó la Muerte con aire de victoria. Él la miró por primera vez sin miedo, sabiendo que podría llevárselo, pero no poseerlo, sintiendo interiormente una fuerza que le invitaba a abandonarse a lo desconocido, entendiendo que más allá de la nada del fin comienza la esperanza a una vida nueva, pero infinitamente mejor. Todo lo que le pedía era confianza y entregarse a ella.

― ¡Dios mío, ayúdame! – se le escapó el grito.

Al escucharle la Muerte retrocedió maldiciendo y se perdió en su propia tiniebla.

Tras la invocación quedó fundido como la lámpara que es arrancada del enchufe. Oscuridad total. ¿La “nada” del caos? ¿O tal vez, la nada que lleva al Todo?

 EPILOGO-  El despertador de doble campana le sobresaltó, despertándole. Estaba bañado en sun sudor frío, producto de la pesadilla que había tenido. Entonces, tomando consciencia de sí mismo se hizo la solemne promesa de comenzar desde aquel momento a reescribir su historia, además de reflexionar sobre el sentido primero y último de la existencia humana. Y ahora, con todo el tiempo por delante, sin tener que estar pendiente del recorrido de las manecillas del reloj.


ÁNGEL MEDINAMálaga, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


sábado, 31 de mayo de 2025

SÓLO VOS - Luis Alposta - Buenos Aires, Argentina


 

LUIS ALPOSTA - Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

CONCLUSIONES - Marian Muiños - España











CONCLUSIONES


Mi ilógica razón discurre

que ni autocompasión ni amor frustrado

son suficiente evidencia

para condenarme al llanto.


Por lo tanto,

me iré a dormir

con una lágrima asomada

y otras tantas fugitivas.

El rostro seco y seca el alma.

Pues no hay sobre la almohada

más humedad que la perdida.


Del libro "De paso por la vida" Ed. 2024

MARIAN MUIÑOS – España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

ES LA VIDA - Olga Hernádez Osorio - Medellín, Colombia

 




 

ES LA VIDA



Es la vida un pequeño rato,
como viaja el río y el agua del manantial,
es corta como el aire que pasa flotante
con susurros y mansedumbre hasta el final

Muere el día, presurosa llega la noche,
efímera la ola muriendo en el arenal,
agoniza la tarde con todo su derroche,
pasa lenta la nube y su donaire especial

Es la vida un bote de perfume que se va,
y que se esfuma como el humo en espiral,
no detiene nunca su marcha por donde va, va,
la vida es frágil delicada como cristal

La vida se opaca en palacio o en jacal,
es complaciente, a todos regala felicidad
por todas partes, hasta en el viejo arrabal,
ella dona sinsabores y mucha soledad.



OLGA HERNÁNDEZ OSORIO – Medellín, Colombia.

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

SUEÑO AZUL EN UN TE QUIERO - Clotilde Soriani de Tinnirello - MirellaTinnirello - Rawson, Chubut

 










SUEÑO AZUL EN UN TE QUIERO.


La fortuna del amo
auténtico y verdadero,
de mí vida lo mejor
encanto de ruiseñor
fue tu mensaje sincero.
Luna hechicera de abril
candela del sentimiento
en motivación gentil
diálogo amable y sutil
de mágico encantamiento.

El alma en luz de lucero
el corazón subyugado
en flechazo abrazadero.
sueño azul en un te quiero
dulcemente embelesado.
Compatibles esperanzas
unívocas emociones,
mancomunadas andanzas,
maravillosas alianzas
de coincidentes razones.



Letra: CLOTILDE SORIANI TINNIRELLO

Música con IA: MIRELLA TINNIRELLO - Rawson, Chubut, Argentina

MIEMBROS HONORÍFICOS DE ASOLAPO ARGENTINA

NAÚFRAGOS - Isabel Flors Aparicio - Madrid, España














NAÚFRAGOS

A los que no se escuchan


Ninguno

hundidos en el fondo,
las algas nos envuelven.
gritos sin voz se aúnan:
la escucha fue el reflejo,
de un tumulto de ausentes,
sordo ante los aullidos.

Silencio

como huellas de nadie
con semblantes borrados
oscuros y vencidos.
Niños, mujeres, hombres
somos llanto en el agua

Nadie


ISABEL FLORS APARICIO - Madrid, España

Colaboración de: Poesía sin Fronteras
Publicamos dos veces al mes un poema moderno de todo el planeta con ilustración en más de 40 lenguas
en Español, Inglés, Italiano, Francés, Neerlandés, Alemán y Albanés, Árabe, Armenia, Catalán, Chino, Coreano, Croata, Bengala, Búlgaro, Farsi, Filipino, Gallego, Hebreo, Hindú, Indonesio, Irlandés, Islandés, Japonés, Swahili, Kurdo, Nepal, Macedonio, Nepalés, Polaco, Portugués, Rumano, Ruso, Serbo, Siciliano, Suajili,Tamil, Turco, Urdu, Maithili (India y Nepal) y Uzbeco.
Lo enviamos GRATIS, por correo electrónico: 
elpoeta@point-editions.com
ver poemas ya publicados: 
http://www.point-editions.com



UNA VÍCTIMA - Germain Droogenbroodt - Altea, Alicante, España









Foto gettyimages


UNA VÍCTIMA

─Gaza─

Aún no cerrados
sino abiertos de par en par
y aterrorizados
los ojos de una niña

fruncidos los labios
porque el tiempo fue demasiado corto
para un beso de despedida
o para una última oración.


GERMAIN DROOGENBROODT – altea, alicante, españa

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


CAMINAR, SIEMPRE CAMINAR - Urpi del Mar - Cusco, Perú

 













CAMINAR, SIEMPRE CAMINAR


Caminar, caminar, siempre enloquecida,
buscando en cada palpitación de vida
tu huella idolatrada;
encontrarla y estrujar contra ella mi pena.

Te busco infatigablemente
en cada amanecer y busco tu caricia,
mirando imperturbable las estrellas
que piadosas sonríen a mis quejas.

Sería ya casi inútil decirte mi quebranto,
porque toda yo, estoy saturada de angustia,
miro la senda serpenteando hacia lo infinito,
como infinito es este amor por ti.

Sí, siento que a pesar de tu ausencia temprana
está fustigando tu recuerdo a mi alma
y ella atina apesadumbrada,
a mojar sus labios en la fuente
de su propio llanto


URPI DEL MAR - (ASOLAPO - Cusco, Perú)

CAMPANARIO DE ROSAS - Germán Bausch Bedoya - Cusco, Perú

 












CAMPANARIO DE ROSAS


¿Por qué me condenaron a la soledad,
de un corazón que sueña?

¿Por qué me dieron
un corazón de Poeta?
Para que nunca te olvide
i te siga queriendo.

Pero yo sé, que estos días vacíos
se irán llenando de amor,
que la margarita del sol
libre de su tallo,
acariciará tu corazón.

I recostarás la noche de tu cabellera,
en mi hombro que te espera
para aprisionar el río claro,
de tu mirada sensitiva.

Por esta noche dame
el verde de tu falda,
para construir
una arboleda.

Tus latidos para hacer
un reloj de besos,
que caigan como lluvia
sobre mis labios,
que te esperan...
 

GERMÁN BAUSCH BEDOYA - 
(ASOLAPO-Cusco, Perú)

AY, ALFONSINA - Adrián Néstor Escudero - Santa Fe, Argentina

 











AY, ALFONSINA

A la memoria de la egregia Poeta argentina,
Alfonsina Carolina Storni, en el 133º Aniversario
de su nacimiento (Capriasca, 29 de mayo de 1892).
In memoriam.

Y a la colega Prof. Marta Berrón, feliz Promotora Cultural
y Directora Fundadora de los Encuentros Nacionale
Multi Arte “ALFONSINA Y EL RÍO”.



Ay Alfonsina, dulce doncella
Primor de ninfa en juventud anhelante
Acunando al río con tus versos
Y poblando camalotes como cubos
De fragantes metáforas dolidas
Encendiendo al sol de las auroras
Y a la luna del destierro y acechanzas
En un lejano mar de angustias no deseadas.

Ay Alfonsina, no te alejes de él porque te ama.
En verdad te ama ese agreste y evolvente río
mientras construye para ti un castillo de duendes
Donde un vate en silencio admirativo
Te proclama ante un hada gris con un color de grillos
Y ante un camalote vuelto carroza de soberana belleza
En tanto la cautiva mirada de tu flor desnuda
Se pretende Poeta hasta el cierre de la vida.

Ay Alfonsina, gestando poemas de fotográficas imágenes
Sin preludios ni acordes ni oberturas sinfónicas
y en apariencia estáticas como en vilo
Hasta que el carrusel de la vida las pone en marcha
Y las conjugan en celestial cadena de versos
Para el sentido atento y los sueños inmortales
Prendidos a tu alma como el bambú de una caña
Empuñando auroras de pájaros azules.

Ay, Alfonsina, es allí frente al río y una caña de pescar
Entrelazada en sus aguas plúmbeas donde danzan
Nubes cargadas de ensueños y de alcurnia estatura
De tu guardapolvo albo y corondino, inmaculado,
Esperando una noche de estrellas junto a Van Gog
Y de luces maquilladas con brillantes reflejos orlados
Bajo un somnoliento cielo en desfalleciente nocturnidad
Poblando la enhiesta corona de tu enrulada y suiza cabellera.

Ay, Alfonsina, no te vayas lejana a de este sensato río
Que como una perla otoñal y a pesar de su opacado brillo
Restallará por siempre tu asombro en la nostalgia
Y la excelsitud de un verbo enamorado del canto lírico
Y de la poesía excelsa que ya brota en tus cándidas entrañas
De vate enamorada de las esencias del verbo.
Bondad, belleza y verdad serán tu enigmático estilo
de mujer navegante que hace suyos los sueños del pescador.

Ay, Alfonsina, sueños que te engendrarán maestra, poetisa, actriz,
periodista, escritora, profesora y socióloga, artesana del lúcido Modernismo.
Aquí en Coronda recordarás tu jardín de infantes sanjuanino
Y la mudanza de tus padres a Rosario y tus noveles pasos de actriz
Y de precoz cantante alentada siempre por “La Inquietud del rosal”.
Flores que asombrarán la gracilidad de tus pasos arduamente femeninos
Pero también las frívolas y desalmadas punzadas del dolor, el miedo
Y el hastío que concluirá en una fatídica elección de tu libre albedrío.


Adrián Escudero (Santa Fe, Argentina), 29-05-2025. Del libro inédito SUSURROS Y SENTIRES (Poemática), 2023/2025.

ADRIÁN NÉSTOR ESCUDERO – Santa Fe, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

ALFONSINA STORNI (29 Mayo 1892 / 25 Octubre 1938). Libro “La inquietud del rosal”, 1916.