PRESIDENTE: NORBERTO PANNONE
sábado, 24 de mayo de 2025
ENTRE CIELO Y TIERRA - Germain Droogenbroodt - Altea, Alicante, España
ENTRE CIELO Y TIERRA
Entre
cielo y tierra
vuelan los
pájaros
despliegan
sus alas
y se
elevan
pero
vuelven una y otra vez
porque
tampoco ellos
alcanzan el cielo.
del
libro “Reflexiones poéticas”
GERMAIN
DROOGENBROODT- Altea, Alicante,
España
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
UN ESTADO SINTIENDO NO ESTAR - Luis Pla Benito - España
UN ESTADO SINTIENDO NO ESTAR
Un estado sintiendo no estar
truculento invite sin vicio
unos ojos sin rencor ni
rebelión
escudriñando opiniones
desde la cruz de tu punto
cardinal
y sí, amazona de atención
en la cola de tu enhiesta
ternura
vendaval de sencillez nuncio
verso que mal hecho y afónico
cae por la mirada que se
olvida
LUIS PLA BENITO (Asesor de ASOLAPO - España)
INDIO - Luz Samanez Paz - Cusco, Perú
Indio,
paisaje arrugado de ilusiones
i esperanzas fustradas,
canción de eternidad...
A través de los surcos
grabados por tu llanto,
abres al arado
fecundante herida.
Indio,
veo gruesas i callosas manos,
que sangran i dialogan
con la Pachamama,
porque el arado
es libertad i es vida.
En el sudor de tu frente,
se ve la agonía centrada,
tristeza de raza,
por la sumisión enigmática
que te trajeron los siglos...
Indio,
tu quena desenvuelve
su larga melodía,
más penatrante i más triste.
En el silencio
que hay en la puna helada,
a penas se divisa a lo lejos
en hileras tus vicuñas,
alpacas i llamas
Indio,
que cultivas con las lágrimas,
estranguladas por tu silencio.
Te roba el aire,
la queja melancólica
de tu alma atribulada.
Indio,
azotado por los vientos,
bautizado por los rayos
i curtido por las nieves.
Tu quena,
que en el silencio de la noche,
llora un aire de indio.
Tu dolor es como una urpi,
que vuela sobre los chachacomos,
los pisonayes i el achancaray,
porque en tu rostro se dibuja
la angustia de los siglos.
Indio,
la Pachamama es preludio de poemas,
que se deshoja en Waynos,
porque tienes el alma
de cóndor, lluvia i estrella.
Raza hecha de ensueños,
de tristeza i de grandeza,
viertes en los Andes,
toda la tortura de tu alma.
Indio,
en el silencio de la soledad
que hay en la puna fría,
tu pena llora un aire de indio.
Desde los albores de la tierra andina,
floreces como los grandes Ñujch´us Inmortales
anochecidos en el tiempo.
Indios, que gustan
la oración de la Coca,
por el arado del tiempo,
se arrugaron sus rostros.
Porque aquí, hay pobreza,
aquí, hay dolor,
entre las manos de todo ser.
Por eso, que los poblados
dan un aspecto,
de penas prolongadas.
(Presidenta Internacional de ASOLAPO)
POSTULADA AL PREMIO NOBEL DE LITERATURA 2013
(www.asolapocuscoinmortal.org)
CONOCERNOS - Antonio Las Heras - Buenos Aires, Argentina
Tiempo fracturado en intuidos segmentos.
Espacios diluyéndose en desconocidas fuerzas.
Nubes filamentosas trazando raros recorridos
Briznas extraviadas nunca supimos cómo.
Palabras. Profundas palabras. Sonoras palabras.
Palabras como mapas para guiar las almas.
Palabras describiendo mensajes del espíritu.
Palabras anheladas. Simples. Alquímicas.
Dispersión de hojas en las veredas otoñales
Inesperado e imposible atisbar lo sucedido.
Frase conmovedora al haber oído:
“Cuán bueno el habernos conocido.”
ANTONIO LAS HERAS – Buenos Aires, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA
VIVIR - Hilda Augusta Schiavoni - Inriville, Córdoba, Argentina
Renacer por espacios celestes,
huir de gredas candentes,
y soplar
las esquirlas de la médula espinal.
Cubrir el rostro
con sonidos de violines mágicos,
en la plenitud de la tarde detenida,
acariciando memorias del ayer
donde un sueño azul
reposa
sobre una hoja de plátano envejecida.
En la incertidumbre del otoño
reencontrar la brisa mañanera
y las lágrimas cuadradas
vertidas por las hojas
que se despidieron del ramaje
otrora vestido de esmeraldas.
Sentir un vientecillo
que sopla el gris de la jornada,
y ver la arena transformada
en las locuras del poeta.
Percibir una golondrina mensajera
de alas verdes murmurantes
quien gorjea
que la vida es música
y reflota en un nuevo verdor.
No bucear
en las sombras invernales
donde no se puede limpiar
el carbón azabache
de las maletas del tiempo.
El hombre
va adormeciendo estrellas
y las centellas vagan
por un río parduzco
que duerme su siesta
bajo las sombras invernales
donde otrora las cigarras
lanzaron ciclones de chillidos.
Infinitas raíces yacentes
guardan su vigor
para la próxima primavera
donde reencontrará
igual que tú,
su nuevo verdor
los rayos lumíneos
que sin altenativas trepará
hacia el infinito.
HILDA AUGUSTA SCHIAVONI- Inriville - Sudeste cordobés, Argentina.
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
CATEGORIAS LITERARIAS DE LA CULTURA MAPUCHE - (Gente de la tierra) - Norberto Pannone - Buenos Aires, Argentina
CATEGORIAS
LITERARIAS DE
(divulgación)
La sociedad mapuche
ha sido básicamente una cultura oral. Cooper, señala que los jóvenes al cumplir
los dieciséis años tenían que superar una prueba de oratoria ante el cacique
para su ingreso al mundo de los adultos. El arte de hablar con elocuencia es
una exigencia para la futura condición de líder. Los araucanos llaman a sus
jefes ulmén palabra cuyo significado
primitivo es “El que habla bien”. El
lonco, Jefe de una agrupación mapuche tiene que reunir tales condiciones.
Antiguamente existía el wipifé o sea
contador de hechos del pasado y de historias, y el poeta de oficio o nguenpín (jefe de ceremonia o locutor) era
premiado por los loncos o caciques por cada ulcantúm
(poesía cantada o alabanza) que componía para sus fiestas.
Según
algunos investigadores, a fines del siglo XX la literatura oral de los Maapuches,
pasa de ágrafa, es decir, sin grafía, a la escritura.
Literatura,
etimológicamente, proviene del latín littera
(letra del alfabeto) concepto ligado con la escritura. Pero lo literario no fue
únicamente la transcripción a través del código gráfico, sino que, los
portadores de esa cultura aún conservan su estilo de la oralidad. Lenz, definió
a la cultura araucana como “Anónima, popular y exclusivamente oral”
La
literatura mapuche fue mantenida en un círculo áulico, es decir, que sólo
pertenecía a las castas superiores y, por ende, no se la ha proyectado ni
difundido hacia la sociedad en general.
Sobre
los géneros poéticos podríamos decir que los mapuches han manejado diferentes
categorías de las que pueden encontrarse en la literatura occidental: las
variedades literarias mapuches están categorizadas en una forma retórica nativa
que se integra a una teoría del discurso más amplia y abarcadora.
El
texto narrativo conocido como epeu es
un tipo de relato que el narrador considera de ficción: es decir: “esto no pasó”
y pertenece a la categoría de lo no cantado. Un aspecto a estudiar, lo
constituye “la contada” que aparece como categoría intermedia compartiendo
funciones con el epeu y con el nutrám.
El
nutrám, constituye un tipo de texto
no estructurado como relato, aunque posee componentes narrativos, pero cuyo
objetivo es describir o explicar un hecho. El nutrám constituye una faceta notoria en las creencias ancestrales,
en general, ocupa un espacio más destacado que los relatos de ficción. Horacio
Artimán, de la reserva Aucupán, de Neuquén, resume este concepto al señalar:
“Los mapuches somos más religiosos que los huincas. Cuando pitamos la primera
bocanada es para nuestro Dios Nguenecheén
y por eso va para arriba: la primera cebada de mate es para la ñuqué Mapú (madre tierra), por eso la
tiramos al piso. Así agradecemos la yerba (elemento
vegetal parecido al te que se bebe con una bombilla, caliente o frío) y el
tabaco que tenemos”
Las
contadas aparecen como una nueva categoría de narrativa, con un componente de
veracidad o de carácter histórico que las aproxima al nutran. La contada es definida como un hecho que le ocurrió a
alguien cercano. Se da en torno al fogón o en los boliches camperos, son
generalmente en prosa pero también las hay en versos, denominados “corridos
criollos”. Se clasifican en: festivas, anecdóticas, dramáticas, tradicionales y
míticas. También estarían aquí, incluidas las leyendas.
Con
respecto a los textos cantados, se distinguen dos tipos básicos: el canto
festivo, denominado ulcantúm, y el religioso
o litúrgico, llamado tayúl, nguellipún o rogativa.
Respecto
a lo que la cultura occidental reconoce como poesía, encuentra su equivalente
más próximo en el ulcantúm. Se trata
de una poesía cantada por haberse desarrollado en una sociedad ágrafa. Su forma
de transcripción ha sido adaptada a la estructura de verso con estrofas y se la
considera más próxima a la poesía y de modo especial, al romance.
Así
aparece en la primera recopilación y a partir de entonces se la llamó
romanceada. Existe la romanceada de
contrapunto entre varones como un juego verbal y de diversión. (Quiero hacer un
paréntesis en el asunto, para comparar la similitud de este “juego verbal” con
las famosas “Payadas y contrapuntos criollos” que existían y
existen aún entre los payadores rioplatenses.
El ulcantúm es denominado, según algunos
autores, cantún, canto, elegía o
canción de ül (romance o canción):
ulcantúm significa “cantar algo”. No se trataría de un vocablo híbrido como se
ha sostenido, sino de una forma originariamente mapuche.
En
la actualidad la romanceada se entona a
capella, sin bailes ni acompañamientos musicales.
El
cantor es un hombre o mujer, joven o adulto, que canta un texto conocido por
tradición o improvisado para la circunstancia, pero donde hay una clara intencionalidad
poética. El receptor suele ser alguien del sexo opuesto, especialmente en los ül de amor. También son motivos de
canto una noticia familiar importante, el pedido de matrimonio, una visita, un
encuentro o una despedida y se incluyen en él los datos biográficos de los ulcantufé o romanceadores. Siempre se
canta en lengua mapuche y en forma monódica, o sea, (canto a una sola voz). A veces el destinatario responde de
inmediato, otras, es el mismo emisor quien entona la respuesta.
El tayul es el canto ritual entonado en
lengua mapuche por las mujeres. Generalmente se lo acompaña con el cultrúm (tambor). El ámbito central del tayúl es la reunión del camaruco, fiesta
propiciatoria de tres días de duración en la que se congrega toda la
agrupación. Allí concurren los mapuches que residen en los pueblos próximos y
personas no mapuches muy apreciadas a las que se invita especialmente. Se ofrece también el tayúl a todo lo que tiene vida, esté en
la tierra o en el cielo: al Pehuén, al sapo, a la luna, a la lluvia. Esto
indica que se invoca a distintos componentes de la naturaleza considerados de
importancia en la cosmovisión de esta cultura: así hay un tayul de la víbora, del tigre, del guanaco, etc.
Cada
familia tiene su tayúl y aparece en
el apellido. Nombres como Chóique, luan, nahuél, indican la asociación del
linaje invocado en el canto que lo vincula con un ancestro común que es el ser
protector de la familia y que se halla en el otro mundo. De manera que el tayúl sería una especie de canto
sagrado.
Los
textos, con frecuencia, resultan incomprensibles, pues no se canta una letra,
sino un argumento determinado donde aparecen formas estratificadas de la lengua
que se han perdido en el habla coloquial y de los cuales no existe registro.
El
tayul se canta al amanecer mirando al
sol, por ser Antú su destinatario,
pero también en los distintos momentos del nguillantú.
(Día)
Se permite su difusión mencionando la fuente
NORBERTO PANNONE - Poeta y escritor argentino
MI ROCÍO
Mañana, caminaré el rocío
y haré una travesía por la rosa.
Dibujaré el perfume del olvido
cuando enlute su color la mariposa.
Habrá un después y un siempre
en la floral sublimación del trigo
desbordando de canto mi diciembre
desde el rubio pan de algún amigo.
Mañana, andaré por el vino
elemento vital que da la parra.
Me quedaré al acecho en las acequias
para atrapar un canto de cigarra.
Bajarán los duendes de los sauces,
de los álamos vendrán las salamandras.
Escaparán los ríos de su cauce
hacia el rito virtual de la esperanza.
Antes de que sucumba mi rocío.
Ese: del llano, el valle y la montaña,
teñiré de color los manzanares
y beberé el trinar de las calandrias.
©Norberto Pannone
Ñi mulún
(Mi Rocío)
Liwen, trekatún fei mulún
Ka desmán kiñé rupai awn meu feichí winkarayen.
Wirin feichí kumé ñi noimankechi
Chumúl mai putún ñe ngeu punchi..
Nguehuen kiñé deuma kiñé molkechi
meu chi rayulú alumán meu kachilla
chiyn meu gul ñi mariepú
Kutu vechi coñüilonko koskel meu quiñeché anay.
Vulá amún meu ti veichí kurüpülen
Duam newen chem elún ñi mulún.
Tañí melekan meu dochen tain yaima
Fei meu lefmún quiñé ullkatún huadún.
Huaihuai lu añapül teyé meu treike,
Teye meu mamúll mulepán lahuañé.
Leventún ñi leufú ñi wau
Pulé feichí llellipún kumé meu unúmkulén.
Admeu meuchen ñanm ñi mulún.
Tufei meu illaf feichí haico ti mawiza,
purún meu wirín meu manchanare
y putún meu cuchrichrun meu chrenca.
©Norberto Pannone
Traducido a la lengua mapuche por el Prof. Ángel
Torre, miembro de la comunidad Mapuche de Junín, Pcia. de Buenos Aires,
Rep. Argentina.
Mapuche: dicho de una persona: De un pueblo amerindio que, en
la época de la conquista española, habitaba en la región central y centro sur
de Chile, y que hoy constituye el pueblo indígena mayoritario de Chile. Usado
también como sustantivo.
Del mapuche mapuche, y este de mapu 'tierra, país' y che 'persona', 'gente'.
1. adj. Dicho de una persona: De un pueblo amerindio que, en la época de la
conquista española, habitaba en la región central y centro sur de Chile, y que
hoy constituye el pueblo indígena mayoritario de Chile.
EN TORNO A LA LITERATURA, LA MUJER Y EL POEMA - Carlos Penelas - Buenos Aires, Argentina
EN TORNO A LA LITERATURA, LA MUJER Y EL POEMA
La mujer habla dos
idiomas: uno de ellos es verbal.
Shakespeare
Siempre he sostenido que la lectura es errática,
tan errática como las mujeres. Uno siente las palabras, los sonidos, el gesto,
la ternura, lo evocado. Como en las mujeres. También es importante saber cómo
leemos en nuestra época, de la misma manera en cómo escribimos. Leer, no nos
olvidemos, no es descifrar. No es un tema menor, no tengo ganas de escribir
mucho pero creo ser claro. Los silencios, los objetos, los mundos son otros. Y
por lo general una parte de descerebrados manejan la industria cultural,
críticos que son un coro de aprobación, seres que en el fondo son esclavos de
su ignorancia. Inconmovibles sin remedio. Como los ortodoxos y los dogmáticos.
En verdad me decepciona, leedor. No es que haya pensado, en algún momento,
mucho mejor de usted; pero que se acerque a esta columna para saber algo de las
mujeres que he conocido o he amado, me parece de una indiscreción, de un
huroneo lamentable. De esta manera advierto lo cursi; lo vulgar, lo ridículo.
Hasta lo presumido, me atrevería a decir. Cómo escribir de aquella bella joven
con quien descubrí los barrios míticos de La Boca o Barracas; qué mencionar de
la pasión desatada por esa mujer de apellido itálico y perfil griego en el
Jardín Botánico, mientras evocábamos lecturas y soñamos el mar desde el dolor y
la desesperanza. O aquella otra, en el puerto de La Coruña, con la cual corrí,
entre adoquines y grúas, una madrugada de verano antes de partir a Lisboa. No,
rocambolesco lector, no hablaré jamás de esas mujeres. Le hablaré de otras. La
insustancialidad, búsquela en otra parte. En los discursos de nuestros
burócratas, en la televisión, en el mercado del arte, en la industria del
fútbol, en las teorías de los intelectuales trepadores, por ejemplo. O en
nuestros gobernantes.
Hablaré de las musas; de esas hembras eternas, complejas, reticentes. Y tal vez
(es una vana esperanza) le sirva para descubrir el universo de Akutagawa o el
de Kenzaburo Oé.
En esencia, el primer tratado de ciencia de la literatura o de preceptiva que
jamás se haya escrito, es La Poética de Aristóteles (380-322
a. de n.e.). Sus reglas estuvieron en vigencia hasta el romanticismo. La
importancia de la obra, su mayor mérito estriba en la capacidad que demuestra
para la crítica literaria. Definió, por vez primera, los géneros literarios.
Todo lo que es creación es poesía, para Aristóteles. Habla de la poesía
homérica, la comedia antigua, la tragedia creada por Esquilo y por Sófocles.
Hablará del lenguaje poético, apreciaciones sobre el vocabulario, la necesidad
de unidad, entre otros temas.
Menos conocida es La Poética del crítico español Ignacio Luzán
Claramunt de Suelves y Gurrea (1702-1754). “El fin de la poesía es el mismo de
la poesía moral”, se equivoca don Ignacio. Con esta sentencia niega el arte en
sí.
El Ars Poetica de Horacio pertenece a la más larga de
las Epístolas de Quinto Horatius Flaccus, compuesta alrededor
del año 14 y dedicada a los Pisones. Afirma la regla absoluta de la unidad, sin
la cual no existe obra de arte. La originalidad no consiste en la novedad del
argumento sino en el proprie dicere. “Tu palabra se distinguirá de
la de todos los otros si hace sentir como nuevo el vocablo conocido”. Influirá
en el teatro francés a través de la traducción de Boileau. Fue traducida al
inglés por Ben Jonson. Horacio perteneció al círculo de los poetas de Augusto,
protegidos por el Mecenas. Es considerado uno de los más grandes poetas romanos
por la perfección de su forma.
Algo que deberíamos recordar. Nos dice monseñor Eugenio Guasta que “don Ramón
Menéndez Pidal, cuando analiza el lenguaje de la santa Teresa de Ávila, señala
que el habla de aquella, que escribió en el siglo XVI, es el castellano abulés
de fines del XV, el idioma oído en su infancia y añade que la autora de Las
moradas, si tenía que elegir entre una palabra culta poco usada y otra de
raíz popular, elegía esta última, para quitar toda afectación a lo que
escribía.
L' Art Poetique del escritor y poeta francés Nicolas
Boileau-Despréaux (1636-1711) se publicó en 1674. Está inspirada en la poética
de Horacio. Trata el arte de la poesía como vocación y oficio individual. Le
aconseja al poeta un saber gramatical estricto, una autocrítica ceñida y una
decorosa sinceridad. Estudia el epigrama, la elegía, el soneto, el madrigal,
etc. También la epopeya, la tragedia y la comedia. Hablaré también de cuales
deben ser los hábitos y costumbres del escritor. Como normativa individual.
Lleva una concepción estética sustentada en la razón, el buen uso y el sentido
común. Boileau enseña que la belleza debe buscarse en la simple verdad de la
naturaleza. Critica, además, la postura afectada o enfática. Para él son
requisitos esenciales: una inspiración controlada por la razón, un estilo
espontáneo reforzado por el oficio y la técnica a imitación de los antiguos.
Pone, finalmente, el acento en el oficio literario y en la responsabilidad
técnica y artesanal del escritor.
Aquí
están las musas, ingenuo lector. Y en las páginas de Mariana Alcoforado o en
los poemas de Louise Labé, “la bella cordelera”, poemas líricos sobre el amor
insatisfecho. Y en una de las grandes poetas de la literatura universal,
Gaspara Stampa (1523-1554), conmovedora. En sus Rimas veremos
la desesperada pasión, la trágica y apasionada mirada de una mujer que nos
recuerda a la pintora caravaggista Artemisa Gentileschi
(marginada de los libros de historia del arte hasta hace dos décadas) o a la
tormentosa y desenfrenada Camille Claudel, una mujer donde el genio iba de la
mano con la belleza. Le recomiendo, por ahora, que descubra a Gaspara Stampa,
la poeta del Cinquecento veneciano, que sostiene el código
poético pretrarquista. Estas son parte de las mejores mujeres de la humanidad.
Juntas a Hipatia, claro.
Me gusta pensar lo que postulaba Italo Calvino: “Un clásico es un libro que
nunca termina de decir lo que tiene que decir”. Caro lector, hábleme de sus
mujeres. Algo más: casi no utilizo el teléfono celular. No es una virtud, es
sólo un placer de caminar por las calles, por las plazas sin necesidad de él. Y
vivo, rio, nado, voy a la cancha de Independiente y fumo en pipa. Tabaco
holandés, claro. Y, mientras leo, miro mujeres bellísimas. Esas mujeres
elegantes - cada vez se ven menos - con porte decidido, de caminar con buena
postura. Esas mujeres que nos dan confianza, que al observar la posición de los
pies nos hablan de un atractivo, del atractivo de sus caderas. Pues nos estamos
despidiendo. Soy un deambulador de la ciudad, un flâneur. No se
olvide. Y vuelva a leer a Paul Auster.
Buenos
Aires, noviembre 2024
CARLOS PENELAS – Buenos Aires,
Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
sábado, 17 de mayo de 2025
ALGO ME QUEDA - Norberto Pannone - Buenos Aires, Argentina
ALGO ME QUEDA
Cuando al fin el desmayo
de la postuma trova se detenga,
es posible que encuentre mi inocencia longeva
y asombrado module
el gastado preludio, que de aquel casto niño,
todavía me queda.
NORBERTO PANNONE – Poeta y escritor argentino






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