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viernes, 31 de mayo de 2024

CONSEJOS DE ESCULAPIO - Anónimo

 




CONSEJOS DE ESCULAPIO

 

No sabemos a ciencia cierta quien es el autor de los CONSEJOS DE ESCULAPIO -dios de la Medicina-, pero es posible que este texto provenga de las escuelas médicas griega o latina. Según otros: anónimo alemán. Fecha: s. XVIII-XIX. 

Se trata de un escrito, en forma de carta, que un médico veterano dirige a un joven que desea estudiar medicina. 

L. A.       

         ¿Quieres ser Médico, hijo mío?

         Aspiración es ésta de un alma generosa, de un espíritu ávido de ciencia.
¿Deseas que los hombres te tengan por un dios que alivia sus males y ahuyenta de ellos el espanto?

¿Has pensado bien lo que ha de ser TU VIDA?
         Tendrás que renunciar a la vida privada. Mientras que la mayoría de los ciudadanos pueden, terminadas sus tareas, aislarse lejos de los importunos, tu puerta quedará siempre abierta a todos. A toda hora del día o de la noche vendrán a turbar tu descanso, tus placeres, tu meditación; ya no tendrás horas para dedicar a tu familia, a la amistad o al estudio. Ya no te pertenecerás.
         Los pobres, acostumbrados a padecer, no te llamarán, sino en caso de real urgencia. Pero los ricos te tratarán como a un esclavo encargado de remediar sus excesos; sea que tengan una indigestión, sea porque están acatarrados. Harán que te despierten a toda prisa tan pronto como sientan la menor inquietud, pues, estiman en muchísimo su persona. Tendrás que mostrar interés por los detalles más vulgares de su existencia: decidir si han de comer ternera o cordero, si han de andar de tal o cual modo cuando se pasean.

         No podrás ir al teatro, ni estar enfermo; tendrás que estar siempre listo para acudir tan pronto como te llame tu amo.
         ¿Eras severo en la elección de tus amigos? ¿Buscabas la sociedad de los hombres de talento? ¿De artistas, de almas delicadas? Pues en adelante no podrás desechar a los fastidiosos, a los escasos de inteligencia, y a los despreciables.

         El malhechor tendrá tanto derecho a tu asistencia como el hombre honrado. Prolongarás vidas nefastas. Y el secreto de tu profesión te prohibirá impedir crímenes de los que serás testigo.

         ¿Tienes fe en tu trabajo para conquistarte una reputación? Ten presente que te juzgarán –no por tu ciencia- sino por las causalidades del destino, por el corte de tu capa, por la apariencia de tu casa, por el número de tus criados, por la cantidad de tus sirvientes, y por la atención que le dediques a las charlas y a los gustos de tu clientela. Los habrá, que desconfiarán de ti si no gastas barba; otros porque no crees en dioses; y otros, porque sí crees en ellos.

         ¿Te gusta la sencillez? Tendrás que adoptar una actitud de augur.
         Eres activo y ¿sabes lo que vale el tiempo? pues no habrás de manifestar fastidio ni impaciencia. Tendrás que soportar relatos que arranquen desde los principios de los tiempos para explicar un cólico. Ociosos te consultarán por el solo placer de charlar.       

         Serás el vertedero de sus nimias vanidades.

         ¿Sientes pasión por la verdad? Ya no podrás decirla. Tendrás que ocultar a algunos la gravedad de su mal; a otros su insignificancia... pues les molestaría saberla. Habrás de ocultar secretos que posees; consentir en parecer burlado, ignorante, cómplice. Aunque la Medicina es una ciencia oscura, a la cual los esfuerzos de sus fieles va iluminando de siglo en siglo, no te será permitido dudar nunca, so pena de perder todo crédito. Si no afirmas que conoces la naturaleza de la enfermedad, que posees un remedio infalible para curarla, el vulgo irá a charlatanes que venden la mentira que necesita.

         No cuentes con ningún agradecimiento. Cuando el enfermo sana, la curación es debida a su robustez o a los dioses. Si muere, tú eres el que lo ha matado. Mientras está en peligro, te trata como a un dios: te suplica, te promete, te colma de halagos; no bien está convaleciente, ya le estorbas; cuando se trata de pagar los cuidados que le has prodigado, se enfada y te denigra.
         Cuando más egoístas son los hombres, más solicitud exigen. No cuentes con que esta profesión te hará rico. Te lo he dicho: es un sacerdocio; y no sería decente u honesto que te produjera ganancias como las que saca un aceitero o el que vende lana.

         Te compadezco si tienes afán por la belleza. Verás lo más feo y repugnante que hay en la especie humana; todos los sentidos te serán maltratados. Habrás de pegar tu oído contra el sudor de los pechos sucios; respirar el olor de míseras viviendas; los perfumes harto subidos de las cortesanas; palpar tumores, curar llagas verdes de pus, contemplar los orines, escudriñar esputos, fijar tu mirada y olfato en inmundicias y meter el dedo en muchos sitios.

         Cuántas veces, en día hermoso, soleado y perfumado, al salir de un banquete o de una pieza de Sófocles, te llamarán por un hombre que, molestado por dolores de vientre, te presentará un bacín nauseabundo diciéndote satisfecho “gracias a que he tenido la precaución de no tirarlo...”; recuerda entonces, que habrá de parecerte interesante aquella deyección.

         Hasta la belleza misma de las mujeres –consuelo del hombre- se desvanecerá para ti. Las verás por las mañanas todas desgreñadas, desencajadas, desprovistas de sus bellos colores y olvidando sobre los muebles parte de sus atractivos. Cesarán de ser diosas para convertirse en pobres seres afligidos de miserias sin gracia. Sentirás por ellas, más compasión que deseos. Cuantas veces te asustarás al ver un cocodrilo adormecido en la fuente de los placeres...!

         Tu oficio será para ti, una túnica de Neso. En las calles, en los banquetes, en el teatro, en tu casa misma, los desconocidos, tus amigos, tus allegados, te hablarán de sus males para pedirte un remedio. El mundo te parecerá un vasto hospital; una gran asamblea de individuos que se quejan.
         Tu vida transcurrirá en la sombra de la muerte, entre el dolor de los cuerpos y de las almas; de los duelos y de la hipocresía que calcula a la cabecera de los agonizantes.

         Te será difícil conservar una visión consoladora del mundo. Descubrirás tanta fealdad bajo las bellas apariencias, que toda confianza en la vida se te derrumbará y todo goce será emponzoñado. La raza de los hombres es como Prometeo desgarrado por los buitres.

         Te verás solo en tus tristezas, solo en tus estudios, solo en medio del egoísmo humano. Ni siquiera encontrarás apoyo entre los médicos que se hacen sorda guerra por interés u orgullo.

         La conciencia de aliviar males te sostendrá en tus fatigas. Pero dudarás si es acertado, hacer que sigan viviendo hombres atacados de un mal incurable, niños enfermizos que ninguna posibilidad tienen de ser felices y que transmitirán su triste vida a seres que serán más miserables aún. Cuando, a costa de muchos esfuerzos, hayas prolongado la existencia de algunos ancianos o de niños deformes, vendrá una guerra que destruirá lo más sano y robusto que hay en la ciudad. Entonces te encargarán que separes los débiles de los fuertes, para salvar a débiles y enviar a los fuertes a la muerte.
         Piénsalo muy bien mientras estás a tiempo.

         Pero si, indiferente a la fortuna, a los placeres, a la ingratitud; si sabiendo que te verás solo frente a las fieras humanas, y tienes un alma lo bastante estoica para satisfacerte con el deber cumplido sin ilusiones; si te juzgas pagado lo bastante con la dicha de una madre, con una cara que sonríe porque ya no padece; con la paz de un moribundo a quien le ocultas la llegada de la muerte; si ansías conocer al Hombre y penetrar todo lo trágico de su destino; entonces sí, hazte Médico hijo mío."

Anónimo


AJUSTANDO LA CONDUCTA - Salomé Moltó, Alcoy, Alicante, España

 




AJUSTANDO LA CONDUCTA

 

            Decir a estas alturas que estamos en crisis o que la crisis económica esta poniéndonos en un estado de alarma y de desazón total, que nos tememos que este “Estado del bienestar”(?), que dicen algunos, se nos puede ir al carajo, (como dicen los mexicanos) no es decir nada nuevo, empezar a estudiar estrategias de conducta y de acciones a determinar, ya es  harina de otro costal.

            Pienso honestamente, que en estos momentos, tenemos, más que nunca, que empezar a observar nuestra conducta, y preguntarnos si nuestra forma de actuar es la correcta y la más oportuna, sobre todo,  con nuestros  compañeros, porque muchas veces, incapaces de  enfrentarnos con el verdadero enemigo,que suele ser el Poder, derrochamos infinidad de nuestras energías yendo a la caza del compañero, vigilando su conducta e intentando ver algo censurable en donde no hay más que error por falta de práctica o por, a veces lamentablemente, un ego exacerbado como solemos tener todos.

            Luis Andrés Edo, en su reciente libro abrogaba por potenciar las asambleas, dónde podemos ajustar nuestra conducta y medir nuestra estrategia con una finalidad óptima para todos y por cierto, tenía toda la razón del mundo. Esta democracia ha adulterado la conducta de la juventud hasta el punto de que incluso los más avispados actúan de forma poco racional. El mecanismo de la asamblea, la forma y manera de cómo debemos actuar, no solo porque tenemos todo el derecho del mundo a mantener y exponer nuestro criterio, sino además, a escuchar noblemente el criterio del compañero opositor, a no interpretar nunca que alguien que nos contradice es nuestro enemigo, a saber valorar no solo al que dice, sino lo que dice, y cómo lo dice. Y cuando algo se tenga que censurar, porque creemos que tenemos no solo el derecho de hacerlo, sino, también el deber, censuremos, corrijamos el hecho y dejemos con nobleza de atacar al agresor, al equivocado, al empecinado, porque entraremos en el justo debate de hacer valer nuestros conceptos, que por algo los creemos óptimos, y además aprenderemos a valorar los de los demás.

            De tal modo que nos sobran los “iluminados” que hacen cincuenta “revoluciones” al minuto sin tener absolutamente nada en cuenta la sociedad en que vivimos, en sus valores, en sus contradicciones, en sus complejidades

            Nos dice Chateaubriand en su libro “Memoires d'Outre-tombes”, que “Toda opinión muere impotente o frenética, si no queda alojada en una asamblea que la haga fuerte, la colme de voluntad, la provea de una lengua  y de un brazo Y  es y será siempre de los cuerpos legales u ilegales, de dónde llegarán las revoluciones”. Así que la asamblea nutrirá todo proyecto, sea más o menos revolucionario, porque la asamblea le dará el valor y la dimensión pertinente.

            Por todo ello nos sobran también los “positivistas” que creen que con los poderes políticos pueden llegar ¿a? … todavía no sabemos a qué, y eso suponiendo que sean honestos o diríamos mejor, cándidos, porque al poder político o le sirves o te absorbe o te destruye. En cuanto al juego de especular pensando sacar “tajada”, no entremos, porque eso deprime; ya no estamos en el mundo de idealistas, estamos en el de los especuladores y no se casa bien alguien que quiera una sociedad mejor con el que trabaja sólo para el provecho propio, nos lo pinte como quiera.

            Y de otra parte también nos sobran, quizás menos los ideólogos que a guisa de caballeros medievales blandiendo espada en mano, vayan a enmendar los atropellos y los abusos, de esta índole pues estamos cansados de ver a mucha gente que se ha ahogado en un mar de demagogia y ésta a quien bien sirve, es a la reacción.

            Por todo lo expuesto pensamos en lo útil que es el mecanismos asamblearío y a mejor, la asamblea, en la que reine el orden, la tolerancia y la profundidad en las ideas y sobretodo, la honestidad y no solo como motor de arranque, también como actitud permanente.


SALOMÉ MOLTÓ – Alcoy, Alicante, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


sábado, 18 de mayo de 2024

BALADA DE UN DOMINGO DE MI INFANCIA - Horacio Rega Molina, San Nicolás de los Arroyos, Argentina

 












BALADA DE UN DOMINGO DE MI INFANCIA

 

Mañana el maestro dará prueba escrita
(Mi infancia no tuvo sino días malos)
Sentada en un banco mi infancia recita
Colón ha partido del puerto de Palos.

Es día domingo. Llovizna. Hace frío.
El cuarto es muy grande, yo estoy solo en él.
Parece que arrastra en el cuarto sombrío
su cola de seda la reina Isabel.

Es día domingo. Con una constancia
Que más dolorosa no pudo haber sido
Sentada en un banco repite mi infancia
Del puerto de Palos Colón ha partido…

Las seis de la tarde, se encienden candelas
Se cierran las puertas. La casa es distinta
dan miedo, dan miedo, las tres carabelas.
La Santa María, la Niña y la Pinta.

 

HORACIO REGA MOLINA, San Nicolás de los Arroyos, Argentina

Horacio A. Rega Molina fue un poeta especializado en sonetos, periodista, escritor, profesor, y dramaturgo argentino. Wikipedia

Nacimiento: 10 de julio de 1899, San Nicolás de los Arroyos

Fallecimiento: 24 de octubre de 1957, Buenos Aires


CONMIGO, EN MÍ - Atilio Milanta . (San Nicolás, 1926 / La Plata, 2023)

 








CONMIGO, EN MÍ

 

El camino llegaba a los pies y hendíanse
de surcos apenas perceptibles
las miradas.

Y en el invierno de este julio el gris
del día
se pierde en el fondo de los ojos.

Espejo de sombras,
duermen esperas de silencios y penumbras.

El camino llegaba y se iba. Y en tanto
quedaba, bebía este aire como una luna
de arenas o cenizas
que busca nombres y los detiene
en el silencio de este cedro.

 

ATILIO MILANTA, San Nicolás de los Arroyos, Buenos Aires, Argentina -  (!926 - 2023)

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


¿FLORES A MÍ? - Pedro Bonifacio Palacios "Almafuerte" , La Plata, Argentina

 











¿FLORES A MÍ?



Ayer me diste una flor,
Una flor a mí, señora,
Que no consagré una hora
Ni al más poderoso amor.
¿Flores a mí? ... ¡Si es mejor
En un páramo arrojarlas!
O tú no sabes amarlas,
O al sentir mi cuerpo yerto
Sobre la tumba de un muerto
Has querido abandonarlas.

¿Flores a mí? ... ¿Tú no sabes
De esos parajes que aterran,
Donde las flores se cierran,
Donde no cantan las aves? ...
Las más orgullosas naves
Temen del mar los furores,
Los tigres devoradores
Huyen del simún airado...
¡Y tú en mi pecho has dejado
Tan sin recelo tus flores!

¡Flores a mí! ... Puede ser
Que desalmada y celosa,
Buscaras la más hermosa
Con tu instinto de mujer;
Y haciéndole comprender
Yo no sé qué gentileza,
Con refinada fiereza,
Con el más profundo encono,
La bajaste de su trono
Por castigar su belleza.

No lo sé, linda mujer,
Ni quiero saberlo todo;
Me contento con mi modo
De saber y no saber.
Pero si quieres tener
La realidad en tu mano,
Te diré, sin ser un vano,
Que si te movió el amor...
¡La flor ha sido una flor
que fue destronada en vano!

PEDRO BONIFACIO PALACIOS, “Almafuerte” - La Plata, Argentina

 (San Justo, 1854- La Plata, 1917), 


SICOUR SICOUR SICOUR - Marian Muiños - España









SICOUR SICOUR SICOUR

 


Levitando sobre un nombre
evaporo las horas.
el sol filtra ultravioletas
en mi atmósfera interior,
derrite los fantasma
convirtiéndolos en nubes,
llueven sin llegar a mi tierra,
los miedos y las dudas.

Ligera como tules de mariposa
asciendo sobre un nombre.
Mi ternura halla su cauce
en un espacio infinito
y se expande suavemente.
De pronto,
un chubasco se derrama
abruptamente sobre mi cabeza,
y me despierto de mi último
poema de amor cursi.

Me prometo que será el definitivo.

Del libro: "De paso por el mundo", Ed. 2023

MARIAN MUIÑOS
, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

LA VIDA - Olga Hernández Osorio, Medellín, Colombia

 













LA VIDA


La vida, pequeña gota de agua en el mar,
rayo veloz cruzando el mágico horizonte,
entre cortinajes y bambalinas de cristal,
embrujada neblina, rápida, tras el monte.

Grato silencio bajo los cielos de arrebol,
cálido abrazo, ráfagas de viento tropical,
la vida es reluciente como rayos del sol,
interludio breve, barco viajero, bello coral.

Notas placenteras, sonajero armonioso,
arrullo veraniego, transparente manantial,
fina perla escondida en un azul borroso,
barcarola dormida, perdida en el erial.

Es instante fugaz, fino relámpago de amor,
beso pasajero entre las brizas del mar,
tiempo agonizante, como diminuta flor,
la vida es solo sueño, es un bello cantar.

Ardiente pebetero, de ilusiones, de afán,
infinitas tristezas y alegrías sin par,
vivencias confortables, minutos nada más,
la vida, pequeña gota de agua en el mar.


OLGA HERNÁNDEZ OSORIO

Medellín, Colombia, 27 de septiembre de 2021

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

LA AMANTE IMPAR - Margarita Laso - Quito, Ecuador

 












LA AMANTE IMPAR


si acaso me quedara un solo ojo
y el otro simplemente te siguiera
y una sola otra no, se despidiera
pierna que tras de ti fuera a su antojo

si esta triste cíclope llorara
lágrima que una sola mano enjuga
si beso emerge rojo de su oruga
y alada la otra mano se alejará

tan solo una boca se quedará
detrás la otra de ti carnal se iría
boqueando en llamas boca que temblara

entonces amante impar yo fuera
y así tal vez amor te seguiría
aunque este temblor otro te esperara

De “La fiera consecuente, 2012”


MARGARITA LASO – Quito, Ecuador

CUÑA - Ana Romano, Buenos Aires, Argentina

 











CUÑA


La matanza
coagula
El quejido
secciona
El soporte aflige
escarba
amputa
Inocula
-estéril
roto
perplejo-
algo así como
autonomía.



ANA ROMANO – Buenos Aires, Argentina

ACERCA DE RATAS Y RATONES – Luis Alposta – Buenos Aires, Argentina

 



ACERCA DE RATAS Y RATONES

 

Rata es una palabra que proviene del bajo latín rattus  y es la que designa al mamífero roedor que el diccionario, como al mejor estilo de un pure-sang, nos la describe con una cabeza pequeña, hocico puntiagudo, orejas tiesas, cuerpo grueso, patas cortas, cola delgada y pelaje gris oscuro.

Hacerse la rata, en el lenguaje popular, es faltar a clase a escondidas de los padres; es faltar al empleo para hacer fiaca; es hacerse la rabona.

Rata se le dice a la persona vil y despreciable. Rata se le llama también al indigente, al sumamente pobre, al que es más pobre que una rata. Ratero se le dice al ladrón de poca monta; y rati, que es tira al revés, al pesquisa, o policía.

Ratón, que adjetiva al pichinchero y al pichulero tanto como a la persona falta de recursos, es el nombre que, en una época, se le dio a unos automóviles con capacidad para dos personas, provisto de tres ruedas, motor trasero y puerta al frente. El ratón, cuyo femenino es ratona, o sea, una mesa baja, puede llegar a serlo, también, de biblioteca.

Tener ratones en la cabeza es tener ideas fijas y extravagantes; hacerse uno los ratones o ratonearse, es fantasear sexualmente.

Y a propósito, vayan estos versos para un fabulario lunfa:

 


      RATA CRUEL*

      -No te hagás la rata cruel

      que el queso igual se te acaba-

      dijo el ratón, como al rato,

      a su rata que, de a ratos,

      de su bulín se rateaba.


        Moraleja:


      Si la rata es ratera,

      por más que uno la rete,

      te deja los ratones en la sesera.

 *No confundir "rata cruel" con la ”rastacuer” de la milonga "Tortazos": Dicho de una persona inculta, adinerada y jactanciosa.

LUIS ALPOSTA, Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA