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sábado, 23 de marzo de 2024

LA VIRTUD - Guillermo Fernández del Carpio - Arequipa, Perú

 












LA VIRTUD


Nobleza y caridad habita en mi hogar hoy,
solidaridad es el preludio de la noche navideña.
Este orbe clama con urgencia virtudes por practicar,
debemos ser un trozo de luz ética o moral.

¿Dónde han quedado mis virtudes?
Yo las descubro aún hoy en mi peregrinar,
en esta tierra heredada de Adán y Eva,
pues mis virtudes y ensayos los he de conservar.

Fluye el ruido de las rocas de toda cualidad humana
hacia el espacio ineludible de mi alma.
Rezo con fe y me detiene la esperanza en su hogar.
Somos seres no improvisados por estas cualidades eternas.

El cauce del río no me lleva consigo,
me aparto del mundo por un instante que es muy propio,
discrepo de lo finito con cierta agudeza,
las virtudes que vivo, me hacen ser quien soy y he sido.

Siento hasta el cansancio compasión por el ser cercano,
deseo ser un pequeño nazareno entre escribas y fariseos.
Es cierto, lo sé; oración y lectura construyen seres virtuosos.
Déjenme con la abreviatura de mi ser, porque las virtudes
que practico hoy, me hacen ser quien soy y he sido.


GUILLERMO FERNÁNDEZ DEL CARPIO, Arequipa, Perú

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

ENTRE LA SOLEDAD Y LA ESPERANZA DEL VIERNES SANTO - Ángel Medina - Málaga, España

 



ENTRE LA SOLEDAD Y LA ESPERANZA DEL VIERNES SANTO                

 

Celebramos en marzo la Semana Santa. Para unos días feriados y para otros de contemplación. Tres son los días claves que se constituyen en el centro neurálgico de la Pasión. Jueves de entrega. Viernes de dolor y Sábado de Vida. Para entregar la vida hay que amar mucho. Para amar hay que sufrir. Para alcanzar la vida es necesario pasar por la muerte.

La Pasión es la entrega voluntaria del que entrega su vida por lo que trae al mundo, hasta el punto de dejarse matar. Por eso, la reflexión se sitúa en la zona intermedia: el Viernes Santo. Día de suplicio y partida, que se convierte en una ausencia presente para el creyente.

Hablar de crucifixión es recordar el sufrimiento. Un tormento extremo ideado por los persas, que se extendió por diversos pueblos del Mediterráneo y que Roma hizo suya, aplicándola a los esclavos y criminales.

Los evangelios dicen que Jesús sudó sangre en Getsemaní, algo que la medicina conoce como hematidrosis, lo cual es posible cuando los vasos capilares de las glándulas sudoríparas llegan a romperse, y que puede ocurrir si existe un elevado porcentaje de sufrimientos psicológico. La proximidad de la muerte violenta y la traición posterior de uno de los suyos fue el comienzo de los dolores. Un dolor refinado y cruel.

Lo había apostado todo a una sola carta, por lo que tenía que saber cuál era el proceso al que iba a ser entregado.

Como paso previo a la ejecución el reo era azotado con el flagelum, un látigo de mango corto y varias colas que terminaban en bolas de plomo, y que causaba daños terribles desgarrando espalda, nalgas y piernas, dejando al descubierto músculos y tendones, lo cual ocasionaba una gran pérdida de sangre, hasta el punto de llegar a producir el desmayo. Luego, en su caso particular le fue incrustada en sus sienes una corona de punzantes espinos, con la doble función de causarle mayor dolor y humillarle, al haber sido denominado como el rey de los judíos. El condenado, agotado por la brutal paliza era forzado a portar el travesaño horizontal del madero, una tabla que pesaba casi treinta kilos, obligándosele a recorrer una distancia aproximada de dos kilómetros hasta llegar a la cumbre del Gólgota, situado a las afueras de la ciudad, debiendo soportar las burlas, los escupitinajos y las piedras que le arrojaban los que contemplaban el espectáculo a lo largo del camino. Al llegar, el aspecto del hombre era, como lo había descrito Pilatos, el de un hecce homo.

Entonces, completamente desnudo en las representaciones se ocultan las zonas púdicas con un taparrabos— era tendido sobre los dos travesaños del leño. En uno era clavado, atravesando sus muñecas unos clavos puntiagudos que medían entre trece y dieciocho centímetros, destrozándole el nervio mediano. Los maderos eran juntados, configurándose la cruz. En el que era más largo le traspasaban sus pies, disponiendo la parte inferior de un sedile o tablilla para que pudiese apoyarlos, prologándose así la agonía. Finalmente era levantada, hundiendo el tablón vertical en un boquete que previamente había sido excavado en el suelo.

Al pender el cuerpo en postura vertical el peso tendía a desplazarse hacia abajo, con la constante sensación de desgarrarse las axilas, cada vez más conforme transcurría el tiempo— quien quiera hacerse una idea somera le bastará colgarse a una barra sin poder tocar el suelo—, haciéndose necesario forzar todos los músculos de la espalda para conseguir respirar. En esta postura dolorosa el condenado acabará muriendo por asfixia al empujar sus órganos internos los pulmones, produciéndose finalmente un fallo cardiaco. Cuando se va acercando el momento, el ritmo del corazón empieza a enlentecer y el dióxido de carbono de la sangre se va diluyendo como ácido carbónico, lo que acarreará un aumento de la acidez, transformándose el pulso en irregular.

Es palpable que el ajusticiado lo percibía, entendiendo que se aproximaba el momento de la muerte. A la hora nona, tras tres horas de tormento, expiró.

Si hubiésemos de hacer una autopsia al cuerpo exangüe del condenado, posiblemente habría que concluir en que se trató de una agonía lenta y que mantuvo la consciencia hasta el último instante. La causa inmediata de la muerte fue una hipovolemia por la sangre derramada y la deficiencia respiratoria por la falta de movilidad, las graves lesiones de los músculos intercostales y la insuficiencia cardiaca.

Hasta aquí el proceso de la ejecución. Pero, no sólo fueron tormentos físicos los que tuvo que soportar aquel hombre condenado de manera ilegal e injusta, sino también anímicos.

Desde lo alto del patíbulo la mirada se derramaba a su alrededor. Allí se encontraban la soldadesca que se mofaba de él, aquellos que excusó diciendo que no sabían lo que hacían, y el discípulo preferido junto a las mujeres. ¿Dónde estaban todos aquellos que le habían vitoreado el día anterior? ¿Dónde sus seguidores? ¿Dónde los apóstoles? No estaban. Se habían dispersado como ovejas a las que hiere su pastor.

Entonces, al daño corporal hubo de añadirse el dolor psíquico. El alma también duele. La incomprensión bien pudo instalarse en su cabeza. Porque, ¿cuál fue su crimen? Bien podríamos preguntarnos hoy qué trajo realmente al mundo. Un mundo plagado de pequeñas y grandes guerras, injusticias, violación de los derechos humanos, sometimiento del hombre por el hombre, en el que los Lázaros y los Epulones se multiplican. Y, sin embargo, trajo algo que para la miopía social puede parecer poco y para la sabiduría mucho.

Sencillamente, reveló al mundo el verdadero rostro de Dios, más allá del poder teocrático y de la comprensión humana, haciendo entender al hombre el camino para ser auténticamente hombre aquí, respondiendo a su ansia de eternidad del mañana. Más allá de la culpa, la posibilidad de poder contemplar el Misterio. El clamor de Israel que grita en el Salmo 27: “Muéstranos tu Rostro” había sido atendido. Es la cercanía entre el cielo y la tierra. El hombre no es una pasión inútil.

Ni siquiera sus más enconados enemigos negaron los prodigios que hizo para acreditarse ante el mundo, aunque lo atribuyesen al poder del Maligno. Pasó haciendo el bien y sin embargo agonizaba entre dos malhechores. ¿Qué había hecho para merecer tan infame muerte? Ni siquiera Dimas, el ladrón colocado a su derecha podía entenderlo cuando hablaba con Gestas.

Exangüe y a punto de morir sintió morderle el sentimiento humano de saberse incomprendido. Todos le han abandonado, y ahora, cuando va entrando en él el desgarro de tener que entregar lo que queda de su existencia, cuando es el momento en que se le arrebata al hombre su “yo” más íntimo, siente que Aquel por el que lo ha dado todo, tampoco está allí.  Por eso, destrozado su equilibrio anímico, grita aquello de “Eli, Eli, lema sabactani”, que significa “¿Por qué me has abandonado?”

Mas, ¿puede acaso sufrir lo que es divino? Ciertamente, no. En el Crucificado, que posee la naturaleza humana y la divina, si bien la que sufre es la humana, la divina compadece en su persona el rechazo del mundo, de manera parecida a cómo el eco se identifica con la voz y lo comparte en la intimidad del silencio.

Al punto, sabiendo próximo el fin, sacando fuerzas de la flaqueza transforma el grito de desesperación en grito de esperanza: “En tus manos encomiendo mi espíritu”. La cruz en la que muere se transforma en elemento de vida al poner su confianza en las manos del Padre.

El hombre se asemeja al gusano que se arrastra `por la tierra, se envuelve en el capullo de la muerte y sale de él convertido en crisálida.

(1 Cor 15)” Si resucitó, nosotros resucitaremos con Él”.

 

ÁNGEL MEDINA, Málaga, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

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sábado, 16 de marzo de 2024

VERDADES AMARGAS - Ramón Ortega, Honduras, (Comayagua, 1885 - Tegucigalpa, 1932)

 













VERDADES AMARGAS


Yo no quiero mirar lo que he mirado
a travéz del cristal de la experiencia
el mundo es un mercado en que se compra
amor, voluntad y conciencia.

Amigos…es mentira…no hay amigos,
la verdadera amistad es ilusión,
ella cambia, se aleja y desaparece,
con los giros que da la situación.

Amigos complacientes sólo tienen
los que disfutan de ventura y calma,
pero aquellos que abate el infortunio,
sólo llevan tristezas en el alma.

En éste laberinto de la vida,
donde tanto domina la maldad,
todo tiene su precio estipulado,
amores, parentesco, y amistad.

El que nada atesora, nada vale,
en toda reunión pasa por necio;
y por nobles que sus hechos sean,
lo que alcanza es la burla y el desprecio.

Lo que brille nomás tiene cabida,
aunque brille por oro lo que es cobre,
o que no perdonamos en la vida
es el cruel delito de haber nacido pobre.

La estupidez, el vicio y hasta el crimen
pueden tener su puesto señalado,
las llagas del defecto no se miran
si las cubre un diamante bien tallado.

La sociedad que adora su deshonra,
persigue con sáña al criminal,
más, si el puñal es de oro,
enmudece el juez…y besa el puñal.

Nada hermano es perfecto, nada afable,
todo está con lo impuro entremezclado,
el mismo corazón con ser tan noble,
cuántas veces se encuentra enmascarado.

Que existe la virtud…yo no lo niego
pero siempre en conjunto defectuoso,
hay rasgos de virtud en el malvado
y hay rasgos de maldad en el virtuoso.

Cuándo veo a mi paso tanta infamia
y que mancha mi planta tanto lodo,
ganas me dan de maldecir la vida,
ganas me dan de maldecirlo todo.

Porque ceñido a la verdad estoy,
me dieron a libar hiel y veneno,
hiel y veneno en recompensa doy.

Y si tengo la palabra tosca,
en estas lineas oscuras y sin nombres
doblando las rodillas en el polvo,
pido perdón a Dios, pero no al hombre.


RAMÓN ORTEGA, Honduras

(Comayagua, 1885 - Tegucigalpa, 1932) Poeta hondureño, uno de los principales representantes del modernismo en su país. Realizó estudios en Honduras y Guatemala. De regreso a su tierra se desempeñó como funcionario en la Administración del presidente Francisco Bertrand.   


OLEO - Horacio J. De La Cámara - Junín, Buenos Aires, Argentina - Año de nacimiento: 1908 - Año de la muerte: 1960

 












OLEO


La tarde desvanece, en tenues velos
los charcos coloridos del paisaje.
la luna que se asoma, es un ultraje
a esa frágil quietud de terciopelos.

Como un raro ambular de desconsuelos
se allega hasta las lindes del paraje
y un esplín tartamudo en el ramaje
finge un raudo afinar de violoncelos.

Quiméricos de ensueños los caminos
multiplican retornos. Cuentos de hadas
conspiran en los lampos vespertinos

y un arcádico signo en la espesura
propicia neurastenias historiadas
por el cuerno zumbón de la llanura.



HORACIO J. DE LA CÁMARA, Junín, Buenos Aires, Argentina

Año de nacimiento: 1908 - Año de la muerte: 1960

EL IMAGINERO - Gabriela Mistral –Vicuña, Chile, 7 de abril de 1889 - Nueva York, 10 de enero de 1957. Premio Nobel de Literatura – 1945

 
















EL IMAGINERO


¡De qué quiere Usted la imagen?
Preguntó el imaginero:
Tenemos santos de pino,
Hay imágenes de yeso,
Mire este Cristo yacente,
Madera de puro cedro,
Depende de quién la encarga,
Una familia o un templo,
O si el único objetivo
Es ponerla en un museo.
Déjeme, pues, que le explique,
Lo que de verdad deseo.
Yo necesito una imagen
De Jesús El Galileo,

Que refleje su fracaso
Intentando un mundo nuevo,
Que conmueva las conciencias
Y cambie los pensamientos,
Yo no la quiero encerrada
En iglesias y conventos.
Ni en casa de una familia
Para presidir sus rezos,
No es para llevarla en andas
Cargada por costaleros,
Yo quiero una imagen viva
De un Jesús Hombre sufriendo,
Que ilumine a quien la mire
El corazón y el cerebro.
Que den ganas de bajarlo
De su cruz y del tormento,
Y quien contemple esa imagen
No quede mirando un muerto,
Ni que con ojos de artista
Solo contemple un objeto,
Ante el que exclame admirado
¡Qué torturado mas bello!
Perdóneme si le digo,
Responde el imaginero,
Que aquí no hallará seguro
La imagen del Nazareno.
Vaya a buscarla en las calles
Entre las gentes sin techo,
En hospicios y hospitales
Donde haya gente muriendo
En los centros de acogida
En que abandonan a viejos,
En el pueblo marginado,
Entre los niños hambrientos,
En mujeres maltratadas,
En personas sin empleo.

Pero la imagen de Cristo
No la busque en los museos,
No la busque en las estatuas,
En los altares y templos.
Ni siga en las procesiones
Los pasos del Nazareno,
No la busque de madera,
De bronce de piedra o yeso,
¡mejor busque entre los pobres
Su imagen de carne y hueso¡


GABRIELA MISTRAL, Chile

Gabriela Mistral – Vicuña, Chile, 7 de abril de 1889 -
Nueva York, 10 de enero de 1957. Premio Nobel de Literatura – 1945



CORINA – Luis Alposta - Buenos Aires, Argentina

 



LUIS ALPOSTA, Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

CORINA fue una poeta lírica griega del siglo V a. C. de Tanagra, en Beocia, de quien se dijo, en la antigüedad, que era contemporánea del poeta Píndaro, con el que compitió en concursos de odas para acontecimientos atléticos, y ganó siete veces.

 


TU PEQUEÑA FIGURA - Carlos Román Ramírez, Puerto Rico

 













TU PEQUEÑA FIGURA


Tiempo va que tu pequeña figura
en casa no está...
La flor de lis permanece
el perro ladra a sombras de enero
la luna remonta nubosas cumbres
el vahaje me habita...
pero ya no es igual.
Años llegan, no mas sonríen y pasan...
tiempo va que tu pequeña figura
en casa no está...
Repaso minutos, paisajes, reflejos
regreso de sueños al nidal
bautizando amaneceres
cristales celestes cadenciosos transitan
entre rosada floración del robledal
el centenario cerdo cobija...
pero ya no es igual.
Compuse de nuevo el viejo sillón
crujiente sinfonía de caoba antigua
apenas y a penas logro
mecer sueños de revuelo estival...
tiempo va que tu pequeña figura
en casa no está...
Fugó como siempre otoño
entre hojas amarillas
vibra interludio existencial
mi entorno en Navidad
la vida palpita, deslumbra
campanea, me reclama en voz profunda...
paro ya no es igual.


CARLOS ROMÁN RAMÍREZ, Puerto Rico

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

VE AMOR, CONQUISTA LA VIDA - Salomé Moltó, Alcoy, Alicante, España

 









VE AMOR, CONQUISTA LA VIDA 


Siembra amor en los corazones

seduce para la esperanza

Ya que más allá

de toda quimera

siempre con la mano abierta

estaré yo.

 

SALOMÉ MOLTÓ, Alcoy, Alicante, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


A ESPENUCA - Carlos Penelas, Buenos Aires, Argentina

 
















A ESPENUCA


a José Raimundo Nuñez-Varela y Lendoiro
Cronista Oficial de la Ciudad de los Caballeros


Hay un lugar que flota en su misterio.
Nos toca en el silencio y en el umbral.
Acaso es la nostalgia en una imagen.
Es, además, ahondar junto a la brisa.
A veces la niebla es una secreta cristalería.
A veces pienso que los dones
son las piedras de la ermita románica.
Otras el bosque, un sendero, la hierba.
Perdidamente se aleja en la llovizna.
Invisibles los finos tallos de la luz.

Y un sacramento eterno que blasona la tarde.
(Veo una ventana adintelada, canecillos de proa.
Digo Chelo, Mandeo, Santa Baia).
Aún están los muros de la casa paterna.
La tersura olvidada de una sombra.
Lo inerte y mudo de la soledad.


Buenos Aires, 12 de diciembre de 2023


CARLOS PENELAS, Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

NAUFRAGIO DE LAS ILUSIONES - Liana Friedrich, Santa Fe, Argentina

 









NAUFRAGIO DE LAS ILUSIONES

 

No más lecturas compartidas entre sonrisas, ni juegos de mesa, ni paseos en bicicleta...
A medida que la tecnología fue invadiendo nuestras vidas, se acallaron las voces tan caras al oído, los proyectos se despedazaron frente a las pantallas, y nuestros ojos y oídos naufragaron marchitos. Hoy asistimos al funeral de los sueños. Nos convertimos irremediablemente en monstuos ciberneticos, deshumanizados, roboticos, sin sentimientos genuinos... en un mundo devastado por la degradación, originada en guerras,  pandemias, miseria, hambrunas, contaminación... en suma: irracionales lógicas del desamor.
Ya es inminente la involución: volveremos a ser hominidos, pero en un planeta impiadosamente destruido.
¿Habrá lugar para la redención y la esperanza en la humanidad? Seguramente, pero antes tendrán que transcurrir miriadas de siglos...

 


LIANA FRIEDRICH,
Santa Fe, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA