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sábado, 10 de febrero de 2024

LA FÓRMULA SECRETA - Juan Rulfo, Jalisco, México

 

















LA FÓRMULA SECRETA


Ustedes dirán que es pura necedad la mía
que es un desatino lamentarse de la suerte,
y cuantimás de esta tierra pasmada
donde nos olvidó el destino.

La verdad es que cuesta trabajo aclimatarse
al hambre.

Y aunque digan que el hambre
repartida entre muchos
toca a menos, lo único cierto es que todos
aquí
estamos a medio morir
y no tenemos si siquiera
donde caernos muertos.

Según parece
Ya se nos viene de a derecho la de malas.

Nada de que hay que echarle nudo ciego a
este asunto.
Nada de eso.
Desde que el mundo es mundo
hemos andado con el ombligo pegado al
espinazo
y agarrándonos del viento con las uñas.

Se nos regatea hasta la sombra, y a pesar de
todo así seguimos:
medio aturdidos por el maldecido sol
que nos cunde a diario a despedazos,
siempre con la misma jeringa,
como si quisiera revivir más el rescoldo.
Aunque bien sabemos
que ni ardiendo en brasas
se nos prenderá la suerte.

Pero somos porfiados.
Tal vez esto tenga compostura.

El mundo está inundado de gente como
nosotros,
de mucha gente como nosotros.
Y alguien tiene que oírnos,
alguien y algunos más,
aunque les revienten o reboten
nuestros gritos.
No es que seamos alzados,
ni es que le estemos pidiendo limosnas a la
luna.
Ni está en nuestro camino buscar de prisa la
covacha,
o arrancar p’al monte
cada vez que nos cuchillean los perros.

Alguien tendrá que oírnos.

Cuando dejemos de gruñir como avispas en
enjambre, o nos volvamos cola de remolino,
o cuando terminemos por escurrirnos sobre
la tierra
como un relámpago de muertos,
entonces
tal vez
nos llegue a todos
el remedio.


(Escrito en 1965 para la película del mismo nombre, dirigida por Rubén Gámez).

JUAN RULFO - México

Juan Rulfo nació el 16 de mayo de 1917 en Jalisco, México.
Falleció en la Ciudad de México el 7 de enero de 1986. Desde entonces, sigue siendo uno de los escritores mexicanos más leídos en su país y el extranjero; sus títulos han sido traducidos a decenas de idiomas y su obra –literaria y fotográfica– sigue siendo motivo de innumerables estudios, homenajes y reapropiaciones.

PRÍNCIPE Y BUFÓN - Norberto Pannone, Buenos Aires, Argentina

 
















PRÍNCIPE Y BUFÓN


Príncipe y bufón, buscando el día,
anda mi poema por la almohada.
¿Qué cosa irá a decirme esta mañana?
Lleva un traje de oro y esmeraldas,
un gorro de payaso y dos campanas.
Quiero sorprenderlo y sujetarlo,
darle un par de agudas bofetadas,
y preguntar qué se propone con mi vida.
Me estiro en vano intento de aferrarlo,
su forma se diluye por mi mano
como el polvo enfermizo del camino;
como estéril cauce fenecido.
Se burla y me desgarra los silencios
que archivo con celo por el alma.
Príncipe. Payaso. Bufón, pura poesía
cabalga en el corcel del alba;
intruso que espia mi ventana.
Me acosa. Insiste. Me vigila.
Intuyo su desvelo y su mirada.
¿Qué andará buscando esta mañana?
Si pudiese atraparlo le diría:
que es inútil su viaje por mi almohada;
sólo llevo mis sombras en el alma
y la alondra de mis versos va sin alas;
y si dice que vuela, ¡es pura maña!

Anoche anduvo nuevamente
eludiendo los muebles de la casa,
transitando con farsa mi vigilia.
Otra vez el perverso me buscaba!,
¿no sé para qué cosa? -conjeturo-;
ya no compongo versos, ni hay amada,
y tengo un vetusto calendario,
al que le falta el día de mañana.



©NORBERTO PANNONE, poeta y escritor argentino.

SIN BEMOLES - Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina

 


LUIS ALPOSTA - Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

CERVANTES - Rodolfo Leiro, Buenos Aires, Argentina

 


















CERVANTES


Si Cervantes viviera me diría
mientras Sancho su escudo le sostiene,
eres parco poeta que se abstiene
de acuñar cada verbo en pedrería:

No arribará jamás la orfebrería
que el soneto su mística mantiene,
mientras tu parca frase váse y viene
en un circo viral sin simetría.

Despacha de tus egos cada estría,
acuña mi estupenda geometría
con la lanza del verbo que me impele;

si marchas a mi lado se podría
derribar cien molinos sin sangría.
¡No lo quise seguir y eso me duele!



RODOLFO LEIRO, Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO FUNDADOR Y PRESIDENTE HONORARIO DE ASOLAPO ARGENTINA

AUSENTE A la memoria de Rodolfo Leiro - Esther González Sanchez, España

 












AUSENTE

A la memoria de Rodolfo Leiro


¡POETA de los tiempos!
Fue un grito funeral
con vientre de ballena
tu perdida batalla:

Muy adentro de ti,
con esa calma opaca
de dormidas farolas
te veía un oscuro,
afilaba el desorden de un estruendo,
y al abrir su barrica

la tan lóbrega boca,
palideció la tarde confirmando
la gravedad dolora de su sino:

Bastaron dos sentencias,

dos sílabas de arpones,
para llevarte al umbral de una puerta

abastecida en llaves.

¡Alzado corazón,
como un secreto en púrpura tulipa!

Más alto que el vacío,

Oriente y Occidente
llueven tu brillo en pie, con el rigor

de una despedida luminar,
y tal como si fueran

hermanados, unívocos encuentros,

como rosa amarilla
cae la turbación

del sol sobre tus hombros
y la blanca virtud de la mañana

no quiere madrugar en otras puertas.

Dulcemente dormido:
con esa calma opaca que te obliga

gavillándote el pecho,
muriendo en sus violetas,
leve pareces

como una huida en pausa.

Blanco derrumbe albergas
cual si fueras el último
esfuerzo de la mar

por llegar a sus playas,

o pesara en tu párpado
la soledad caída
de un pensamiento íntimo.

Sólo y venial; guitarra muda al aire
pareces

absorto en desacuerdos,

cual si una rebelión de girasoles
invadiera tus hábitos de luz,

exigua y agotada

en la artesa del tiempo
la bondad fraudulenta
de los panes prestados.



©ESTHER GONZÁLEZ SANCHEZ, España
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

Vicepresidente de ASOLAPO en España
Integrada a REMES (Red Internacional de Escritores en Español)
Miembro de la Asociación de Escritores y Artistas de España
estgonsa@hotmail.com

PASIONES - Gustavo Galliano, Rosario, Santa Fe, Argentina


 

                                                                     


 




PASIONES

 

Detrás de aquél beso,
el recuerdo,
fuego incontenible,
pasiones.

Detrás de aquella pasión,
la agonía,
hielo penetrante,
convulsiones.

Detrás de aquél detrás,
la nada,
fuego, hielo, tus labios,
palpitaciones.

Detrás de aquél detrás,
del beso, de la nada,
del fuego y la agonía,
tu cuerpo. Recuerdo pasiones.

 

 

GUSTAVO GALLIANO, Rosario, Santa Fe, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


ME ABSUELVO - Elsa Florit, Cañada de Gómez, Santa Fe, Argentina

 
















ME ABSUELVO



Me absuelvo, después de culparme infinitas veces.
Me absuelvo de esas culpas colgadas de una noche sin estrellas,
cuando los espasmos del silencio
se agotaron bajo el hechizo de un abrazo.
Me absuelvo por creer en mi armisticio,
por tener la respuesta a los oráculos
que inventaron mis transgresiones.
Porque hice culto a dioses labrando mis noches
y adoré hechizos calcinando el último
e indómito deseo.
Me absuelvo de mis pecados, de mis delitos,
de mis indocilidades que desahuciaron mi conducta.
Y me redimo en este absurdo abismo
donde caen las sentencias proclamadas por el destino.
Estoy debutando en la trayectoria de mis regresos,
porque he vuelto sin cárceles, sin apremios,
sin penitencias apedreando mi puerta.
Estoy absuelta aunque la lujuria
divague por los pasillos
y se instale en el borde opuesto de mi puerta.
Estoy absuelta aunque cerrar los ojos no me lleve a un rezo,
ni mirarme a los espejos signifique reconocer mis culpas.
Porque ya no me culpo ni me condeno.
Porque los esteros me han humedecido
los costados más absurdos de mis miedos.
Y ya no le temo ni a los designios del cielo
ni al dedo acusador que se posa en mis inviernos.
Me absuelvo con el derecho que me otorgan los otoños
instalados inevitablemente en los poros de mi cuerpo.
Me absuelvo porque no creo que nadie persiga ya mis culpas,
mis tropiezos, mis cegueras, mis enconos.
Porque nadie tiene el derecho a desheredar alondras
cuando su vuelo ha sufrido el cambio insustancial
del abandono.



ELSA FLORIT, Cañada de Gómez, Santa Fe, argentina.

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

EL LOGOS Y LA PAZ - Irene Mercedes Aguirre, Buenos Aires, Argentina

 













EL LOGOS Y LA PAZ


¿Cómo funciona el Logos que en mi cerebro mora?
¿De qué forma adquirimos ese sendero abierto,
que desde la materia se puso en movimiento,
entre los vericuetos de carne abrasadora?

¿Cómo se expresa el Logos en nuestro entendimiento?
¿Pasamos, simplemente, un día del otrora,
a cuestionarnos todo? ¿A develar la aurora
con juicio razonado, lenguaje y argumento?

¿Y entonces, por qué causa nos hemos detenido?
¿Por qué estos horizontes cargados de falacias
deforman nuestro logos de modo pervertido?

¡Limpiemos entre todos la cruz de las desgracias
que azotan el presente, con Logos revivido
en aras de la Paz, borrando suspicacias!



IRENE MERCEDES AGUIRRE, Buenos Aires, argentina.

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

EL REGRESO (Estilo) - César Tamborini Duca, León, España

 











Dibujo: Jaime Correa Deulefeu


EL REGRESO (Estilo)


El regreso, es el tiempo que no achica esta ausencia que tenemos, en la que el rostro es el espejo de ese tiempo y en que la vida es como una soga a la que se le van agregando nudos: tiene una extensión inicial que se va acortando a medida que vamos haciendo nudos. César

Si habré desandado leguas
en un caballo barcino
galopándolo con tino
para evitar que se aplaste
antes de encontrar aguadas
o el ranchito de la amada.
Trajinando ese camino
en el regreso a la tierra
cruzando pampas y sierra
hasta llegar a destino.

Recorriendo mil senderos
enclavado en las entrañas
porfiando cada mañana
en superar los esteros.
En la Pampa el caldenal
fue aproximando al regreso
a esos pueblos que el progreso
despojó del arenal.
Y el son de la tierra amada
que hace gemir a la prima
de la guitarra argentina
me recibe en la alborada.



CESAR TAMBORINI DUCA, León, España
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

Académico Correspondiente para León
Academia Porteña del Lunfardo

Cronopio

ABOUT AUTHOR

César José Tamborini Duca, pampeano-bonaerense que también firma como "Cronopio", es odontólogo de profesión y amante de la lectura y escritura. Esta última circunstancia y su emigración a España hace veinte años, le impulsaron a crear Pampeando y Tangueando y plasmar en él su cariño a la Patria lejana.


BELLA ROSARIO (Recuerdos que siempre quedan) - Salomé Moltó, Alcoy, Alicante, España

 




BELLLA ROSARIO (Recuerdos que siempre quedan)

 

Salí de la estación de autobuses de Buenos Aires una hermosa mañana a mediados de septiembre 2005. Después de colocar mi maleta en el furgón de la parte trasera del autobús tomé asiento al lado de una joven mujer de tez morena y ojos profundos. Casi de inmediato emprendimos una conversación que duró casi todo el trayecto. El rasgo más característico de esta persona, Viviana, era su dulzura, unida a una sencillez de trato que esconden siempre las personas buenas y cultas. Y como previsto, hice un recorrido de más de quinientos kilómetros al lado de una encantadora persona. Hablamos de muchas cosas, de los contrastes de Argentina con España, las formas de vivir de los dos países, las múltiples convergencias y sobre todo, las diferencias en una visión, que a mí, se me antojaron plurales y enriquecedoras.

            Subíamos hacia “Entre Rios”, provincia del norte de Buenos Aires; el paisaje era hermoso, la planicie que recorríamos inmensa; por momentos creía que el autobús no se había movido, tanto el paisaje quedaba estático, en cambio, el vehículo corría veloz hacia nuestro destino.

            Cuando, un poco aturdida, recogía mi maleta, una encantadora voz, como una caricia, sonó a mis espaldas, era María Luisa. Un enjuto señor con mucha prestancia la acompañaba, su esposo. De repente vi las puertas abiertas de par en par, no sólo de unos corazones bellos, sino, que toda la Argentina se erizaba ante mí ofreciéndome un cariño y una hospitalidad a la que yo dudo, pueda corresponder. Quedé tan gratamente sorprendida que por la noche apenas pude dormir, a pesar de la confortable pieza que María Luisa y su esposo habían dispuesto para mí.

            En este ambiente familiar la conversación fue fluida, dos corazones generosos y en el mío se iba hacinando un infinito agradecimiento que siempre guardaré como uno de los acontecimientos más gratificantes de mi existencia.

            A la mañana siguiente de la mano de María Luisa visitamos Rosario. Calles. Iglesias, monumentos forman una amalgama que he retenido quizás, con cierta confusión pues mi mente ya no podía absorber tantas bellezas y variedad de cosas. Nuestro encuentro con Raúl Astorga y Marcelo Juan Valenti, todo un poema. Dos encantadores muchachos con los que pudimos compartir una hermosa mañana; enfrente del restaurante, un testigo: el río Paraná; por él circulan los grandes barcos transportando todo tipo de mercancías. Por gentileza de mis   huéspedes pude probar la cocina italiana que los argentinos elaboran tan acertadamente.

            Por la tarde subimos en un yate e hicimos el recorrido del ancho y fluidos río Paraná. Llegamos hasta el impresionante puente, que con sus diversos tramos alcanza los 58 kilómetros de largo y donde el barco da la vuelta de retorno. Mis ojos no daban abasto para ver tanta belleza. La rivera de la derecha estaba llena de vegetación exuberante, algunas cabañas de pescadores y diversas viviendas aisladas, a la izquierda, como alargándose perezosamente la hermosa ciudad de Rosario y su monumento a la bandera. El trayecto había durado dos horas acumuladas en mi retina y en mi espíritu todo un mundo de fraternidad infinita. Volvimos a casa de María Luisa atravesando el parque Urquiza, lleno de majestuosos árboles que ponen de relieve esa exuberante naturaleza americana motivo de tantas charlas aquí, en el viejo continente.

            Cuando a la mañana siguiente el autobús me devolvía a Buenos Aires, un peso oprimía mi pecho, una lágrima afloró a mis ojos y sentí mi corazón mecido de belleza, amor y gratitud, como nunca he sentido, y de verdad, pensé que estaba disfrutando de un privilegio, que sólo los dioses del Parnaso pueden otorgar, quizás caprichosamente, pero que esta vez, la suerte, me había tocado a mí.

                                                                                                                     

SALOMÉ MOLTÓ, Alcoy, Alicante, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA