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sábado, 2 de septiembre de 2023

EL GRILLO - Conrado Nalé Roxlo, Buenos Aires, Argentina

 




 




EL GRILLO

 

Música porque sí, música vana
como la vana música del grillo;
mi corazón eglógico y sencillo
se ha despertado grillo esta mañana.

¿Es este cielo azul de porcelana?
¿Es una copa de oro el espinillo?
¿O es que en mi nueva condición de grillo
veo todo a lo grillo esta mañana?

¡Que bien suena la flauta de la rana!...
Pero no es son de flauta: en un platillo
de vibrante cristal de a dos desgrana

gotas de agua sonora. ¡Qué sencillo
es a quién tiene corazón de grillo
interpretar la vida esta mañana!

 

CONRADO NALÉ ROXLO, Buenos Aires, Argentina


CATALEPSIA – Luis Alposta – Buenos Aires, Argentina

 



 





CATALEPSIA

 

         Cuando despertó, creyó escuchar que alguien le preguntaba a sus familiares: - ¿De crema… o chocolate?

 Del libro (inédito) “Historias sin vueltas de hoja"


LUIS ALPOSTA, Buenos Aires, Argentina 

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA


ELECCIÓN - Norberto Pannone, Buenos Aires, Argentina

 



ELECCIÓN


El hombre llegó hasta el filo del río y con cierta nerviosidad se dirigió hacia el muelle. Su propósito, al parecer, era cruzar hasta la otra orilla.
Viendo que había allí amarrados un par de botes, se acercó a uno de ellos y preguntó al remero cuánto le cobraría para llevarlo hasta la otra ribera. El individuo respondió: -Le costará diez pesos.
El hombre, sin dar respuesta, se dirigió entonces hasta la otra embarcación e hizo la misma pregunta, obteniendo del barquero similar respuesta. Volvióse nuevamente hasta el primer remero y le preguntó:
-¿Por qué lleva ese balde?
-Para ir sacando el agua del bote, porque tiene una pequeña grieta y hace agua. Pero no existe peligro.
El hombre no hizo comentario alguno y volvió nuevamente sus pasos hasta el otro bote para preguntar alguna cosa, cuando estuvo a un par de metros del mismo, observó que le faltaba un remo, e indagó:
-¿Qué pasó con el otro remo?
-Se quebró, dijo el patrón. Agregando: -y como lo poco que gano apenas me alcanza para comer… no he podido comprar otro.

El viajero se apartó de los botes y comenzó a calcular las posibilidades de llegar con cierta seguridad hasta el otro lado del río.
-Uno de los botes hacía agua, tenía un balde para achicar pero, ¿llegaría hasta la otra orilla sin hundirse? Él no sabía nadar…
-A la otra chalupa le faltaba un remo, lo que hacía más lenta su navegación. ¿Y si se levantaba viento y se daba vuelta antes de llegar? Él no sabía nadar…
-Su necesidad de cruzar era imperiosa.

Estaba tan concentrado en sus reflexiones ante aquel dilema, que la voz lo sobresaltó:
-¡Es difícil decidir! ¿Verdad?

Se dio vuelta y prestó atención al recién llegado. Era un hombre de pequeña estatura, muy delgado, feo y de aspecto repugnante. Usaba una especie de barba hirsuta y sucia, pero estaba vestido con buena ropa, al parecer, de buen precio.
-¿Quién es usted?, preguntó el hombre que quería cruzar el río.
-¿No me conoce?, mucha gente me adora y otros me odian. ¡Soy el caballero más poderoso de la tierra!
-¿Cómo dice que se llama?
-Destino…
-¿Cómo?
-Sí, lo que oyó: Destino, -respondió el individuo con petulancia. -Destino, mi amigo. ¡Des-ti-no!
-Seguramente usted me podrá responder algunas preguntas.
-Depende…
-Quiero saber cuál de esos dos botes es el que hace más viajes.
-El del balde…
-Pero, ¿no se hunde? Yo no sé nadar…
-A veces se hunde, sí… pero el patrón se arroja al agua, le ata una cuerda a la proa y nada hasta la orilla, allí lo espera su hijo con un par de caballos que tiran de la misma hasta sacarlo del agua.
-¿Y el pasajero?
-Si sabe nadar se salva, si no: se ahoga.
-¿Y el bote que tiene un sólo remo? ¿Por qué hace menos viajes?
-Porque en los días de viento se suele volcar, ahogando a los pasajeros que no saben nadar. Ya pasó en varias oportunidades…
-¿Qué me aconseja señor Destino? ¿En cuál de los botes me puedo embarcar?
-¡Eso lo decide usted, mi amigo! ¡Es su vida! ¡No me pida a mí que decida por usted! Aunque…
¿Si?
-Yo voy hacia el otro lado, si tanto miedo tiene, puedo llevarlo en mi lancha que es segura y rápida. En cinco minutos llegamos a la otra rivera. ¿Qué decide?
-¿Cuál es su lancha?
-Aquella que está junto a los botes.
Al ver tamaña embarcación; tan brillante; tan llena de lujos y de aspecto tan seguro, el hombre asintió lleno de tranquilidad y de agradecimiento.
Respiró aliviado y junto al personaje aquél, se embarcaron para emprender velozmente el cruce.
A escasos centímetros por debajo de la superficie, justo en el medio del río, donde la corriente y la profundidad eran más pronunciadas, un grueso tronco descendía con rapidez y sin gobierno en busca del delta. Aquella hermosa y veloz embarcación dio de lleno con su proa sobre aquel obstáculo, destrozándose en segundos, se inclinó de inmediato a estribor y en instantes, se perdió bajo las negras y torrentosas aguas.


NORBERTO PANNONE,
poeta y escritor argentino

 


EL MAL QUE NO SE ADVIERTE - JOSÉ MAYO, poeta y escritor español - José Mayo Fernández (Cebrones del Río; León, 3 de agosto de 1884 - Junín; Buenos Aires, 13 de mayo de 1949)

 



















EL MAL QUE NO SE ADVIERTE


Se le niega limosna al pordiosero,
por insaciable afán de economía,
y el pobre pasa un dia y otro dia,
triste y sin pan, sin casa y sin dinero.

De la torpe ambición por el sendero,
que ansia voraz y contumacia impía
ofrece a nuestra avara fantasía,
nos arrastran dolencias de usurero.

Negras van, en montón, nuestras semanas;
triste presagio el pensamiento advierte,
que aliento presta a prematuras canas,

mas nunca será causa de quebrantos
el joven hijo que el dinero vierte,
perdido en el fangal de vicios tantos.

Junín, Buenos Aires, Agosto de 1918


JOSÉ MAYO, poeta y escritor español - José Mayo Fernández (Cebrones del RíoLeón3 de agosto de 1884 - JunínBuenos Aires13 de mayo de 1949

NO VI TIGRES EN KERALA - Gloria Nistal, España









NO VI TIGRES EN KERALA


No vi tigres en Kerala,
Pero vi una leona en Kruger,
Estaba exhausta, herida de hambre,
Extenuada,
Yacía en mitad de la carretera,
Desfallecida.

Cinco jeeps la rodeamos.
Sentí vergüenza de ser carroñera.

Tardó un minuto
En llenar de orgullo
su tripa vaciada.
De repente se incorporó,
Perpetuando su pasado de pasarelas
Y posó altiva los instantes previos
A continuar su abrazo con la parca.

Sabía que, incluso agonizante,
Era imponente, soberbia,
Magnífica,
Más que cualquiera de nosotros.
Sabía que no podría defenderse
De los espectadores del morbo
Y fingió la vida.

Yo lloraba

Disparando contradicciones
Con mi cámara.
El conductor nos dijo:
A veces los cuidadores del parque
Vienen a traerles comida.

Con la conciencia consolada
Y los móviles ahítos,
La dejamos sola con su hambre,
Crueles, como su destino.


GLORIA NISTAL
, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

 


EL OLVIDO - Olga Ana Hernández Osorio, Medellín, Colombia

 









EL OLVIDO



Olvido sereno que vas tejiendo distancias
entre caminos y lunas con noches oscuras,
de mantos alados, con perfumes y fragancias,
nubes blanquecinas con grandes alturas

Olvido que habitas detrás de los santuarios
que guardan celosos, besos, adioses, abrazos,
amores eternos, prohibidos, en finos relicarios,
corazones heridos, solitarios en pedazos

Olvidos bajo tálamos de amores perdidos
entre sábanas, suspiros muy lejos del nido,
con brumosos vientos que llevan sueños idos,
con cantos viajeros de inolvidable sonido

Candoroso olvido, aunque vistas de seda,
serás faro apagado, por siempre muy triste,
como oscuro santuario que sin luz se queda,
perplejo, dormido, al fin muerto te perdiste.


Mayo 08 de 2023

ANA OLGA HERNÁNDEZ OSORIO, Medellín, Colombia

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


RESCATE - Liana Friedrich, Rafaela, Santa Fe, Argentina

 









RESCATE 

 


Rasgar la densidad
insomne del recuerdo
con el filo de la soledad.
Enmascarar los deseos
de volverte a encontrar.
Desleir el sabor del ocaso
con zumo de lágrimas.
Para volver a empezar
desde una luna menguante,
desde una grieta del alma.
Para construir sobre las ruinas
una etérea primavera alada.

LIANA FRIEDRICH, Santa Fe, Argentina   

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


EL AVESTRUZ Y LA LECHUZA - Adrián Néstor Escudero, Santa Fe, Argentina

 




EL AVESTRUZ Y LA LECHUZA

                                                                                                                       


 A Norberto Pannone, Poeta. 

                        

El verde brotecito, algo tímido pero ansioso, asomó su mansa estirpe en busca de la incipiente alborada terrena, y fue sin duda como una luz fogosa en la mortecina oscuridad…

Entonces, aquel Alguien, con un ríspido chistido, le saludó complacido mientras sobrevolaba esa Comarca ayer florida y salpicada de arroyos cantarines, y hoy, un magro desierto polvoriento donde ese cohibido y cetrino brotecito de Mamá Natura, acababa de asomar como una sutil fosforescencia en aquellas vastas y contrariadas planicies ora arboladas, y, en la actualidad, segadas por un abrupto y absurdo cambio climático… Abrupto y absurdo pero no inexplicable...

Entonces, de pronto, aquel Alguien, potenciando su agrio chillido, se precipitó como un águila en angular picada hasta asentar con firmeza sus patas sobre la tierra; sobre el polvo nubil del solar macizo de una Planicie de improviso contrariada y en pleno desperezo...

Ello, al cabo del ruidoso estruendo de unos motores alados que fueran a subrayar o suscribir el claro cielo -despuntado ya tras el cegado horizonte-, estampando en él ciertas -extrañas- volutas espaciales o estelas de humo grisáceo, ora lineales ora sinuosas, como firmes señales de una aleve, programada y venenosa sustancia geo ingenieril de control climático…

… Planicie comarqueña esta y donde, sin rumbo fijo, iba y venía un Otro "aquel", solitario, rústico y emplumado, impávido e imperturbable en principio, y, finalmente, desorientado espécimen que estaba -sin duda alguna- intentando recordar el paisaje en el que -hasta hace pocas horas- solía deambular tan dócil como cotidianamente…

... Se trataba de un singular ejemplar macho de la fauna terrestre, de plumaje negro y alas y cola de color blanco, cuello largo y ancas luengas y musculosas, habitante de uno de esos bosques semiáridos del África oriental, con cabeza más bien pequeña, aplanada, de pico corto y romo, y una abertura bucal llegando hasta debajo de dos ojos que estaban como alfombrados por grandes pestañas…

(… Sí, acertó usted, shhh...: era un plumoso y espléndido, aunque destemplado, diría hasta umbrío... avestruz. Y por ende, con un cerebro más pequeño que uno de sus más brillantes ojos saltones…).

(…)

Entonces (me encanta esta palabra y por eso la reitero), recuerden, aquel Alguien, que parecía un águila pero que no era un águila, ensayando el “octopéndrico” (2) lenguaje de los avestruces, se acercó al ahora asustadizo bicho y le susurró, aunque con grave voz y haciendo caso omiso de sus inocultables temblores...:

-- “Amigo... Amigo... A...mi...go..." –fue su doctoral presentación sin vueltas y en trilógico modo interrogativo y afirmativo al mismo tiempo-: "¿Y si los señores de la UNESCO (shhh..., entidad prima selecta de la ONU, la OMS y cc. malthusianas, tanto de derecha, como de centro e izquierda) declararan -de una vez por todas- como PATRIMONIO CULTURAL DE LA HUMANIDAD a TODO este atribulado Planeta, y se pusieran a trabajar EN SERIO (shhh..., sin jaquearlo en forma artera y contrario sensu a sus divinas leyes naturales), esto es, no eufemística, mendaz y codiciosamente, en favor del HOMBRE todo y de esta, su única, universal y sagrada CASA COMÚN…? (???)… ¿O... acaso no fue dicho, escrito y consensuado -alguna vez - que la tierra no pertenece al hombre, sino que el hombre pertenece a la tierra…. Shhh?”…

Entonces...

Entonces confieso que el terrestre y plumífero interlocutor de aquel (¿inoportuno??). Alguien, más perplejo y lleno de temor que antes, y anonadado y percibiendo el peligro (¿físico, intelectual y espiritual?) que lo acechaba sin poder huir, se echó al suelo y pensó (¿pensó?), antes de gritar hasta tres kármicas veces -casi unísonas- y totalmente inmóvil, con la cabeza y el cuello lo más plano y estirado posible sobre él (o ella)…: “¡Trágame tierra! ¡Trágame tierra! ¡Trágame tierra!”…

… Shhh... Y acertó usted nuevamente...: en efecto, como buen avestruz, sorprendido por aquella irónica y sabia lechuza, activó sus sensores, se levantó de súbito y fue apresurado a meter la cabeza en el hoyo más próximo y profundo a su alcance…

(... Entonces -también usted se habrá imaginado...- fue que sucedió: el brotecito verde, cetrino y cohibido de Mamá Natura, se secó, y, difuminada -en un instante- la luz, volvió a ser oscuridad). 

Imagen de Kenin-DS.com

ADRIÁN NÉSTOR ESCUDERO, Santa Fe, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

 

ADRIÁN N. ESCUDERO, Santa Fe (Argentina), 26/9-08-2023.-

      Publicado el 26/9-08-2023 en Página de Autor Facebook y Grupos Literarios Facebook afines.-
      Publicado el 27/9-08-2023 en Grupo Narrativo "Palas Atenea" del FORO PARNASSUS, PATRIA DE ARTISTAS (CABA, Argentina). Galardonado como PROSA DESTACADA y Top Content. Dirección: Prof. Marisa Aragón Willner.-

      Seleccionado el 31-08-2023 para integrar el Libro Xª ANTOLOGÍA “EL ARTE DE CREAR PAZ Y AMOR” – GEPAN INTERNACIONAL (Grupo de Escritores y Poetas Nacionales e Internacionales), Rosario Provincia de Santa Fe, Argentina).-

(2) NOTA: Palabra ideada por el Autor.- (Licencia)


PÁGINA DE UN LIBRO - Carlos Penelas, Buenos Aires, Argentina

 




PÁGINA DE UN LIBRO

 

Recuerda que al ingresar al salón hizo una reverencia. Una torpe reverencia, en verdad. En él no eran usuales esas actitudes. En verdad, no tenía presente haberla hecho antes. Recordaba el cielo azul, las velas de las barcazas, cierto espíritu sombrío en la mirada de ella. De pronto sintió cierta satisfacción infantil. Algo que no supo comprender o interpretar. Debe ser producto de la embriaguez de la playa, del sol, de la silla de mimbre o aquella falda blanca apoyada sobre el piano de cola. Eso pensó. Pero también pudo haber sido lo evocado en los ojos de esa mujer. En realidad todo había cambiado, todo era ahora lúgubre, malsano. Aquello que comenzó con los latidos del deseo, la levedad y el ensueño se transformaron en tedio, en conversaciones desordenadas y de velada aspereza. El reproche cotidiano, la abulia, la falta de interés, el anhelo fueron ganando espacio. ¿Ella había cambiado, él imaginó un mundo ficticio? ¿Hay hechizos que nos señalan el error, el equívoco? ¿Una expiación? ¿La ilusión del devenir, lo imaginario sin sentido? Dejó que la mente se remontara sin rumbo e intentó descubrir voces interiores. (Leyó: “Le hablaba de mis padres europeos, de un tío croata. A.S. del campo, la sequía, una madre viuda. Nos besábamos en la ducha, detrás de las puertas, en los aviones”.) En el comienzo del mundo todo es vago, caótico, perturbador. Eso pensó muchos años atrás al salir del hospital. La grosería y la impaciencia fueron ganando terreno, despaciosamente, de manera borrosa. La sensibilidad y lo utópico no son buenas compañías, se había dicho. Pero la búsqueda de la intimidad siempre es infructuosa recordó haber escrito en alguna página de su cuaderno. La realidad parecía ser algo innato e innegable en aquella mujer. “También en mi” sospechó haber leído. El lecho, el afecto, el aliento de libertad, la confidencia – que habían sido parte de la pasión – desaparecieron hacía mucho tiempo. Ahora se hablaba del tiempo, de los vecinos, de ciertas compras en el mercado. De los gobiernos, de la corrupción sistemática, de una fotografía en un álbum extraviado. Después de fumar un cigarrillo, de aplastarlo contra el cenicero, fue cuando decidió entrar al salón.

 

Agosto de 2023


CARLOS PENELAS, Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


“EL CASO” DIÁLOGOS APÓCRIFOS (XLIX) - César Tamborini Duca, León, España

 



“EL CASO”

DIÁLOGOS APÓCRIFOS (XLIX)

 

-¿Qué estás pensando, César?

-Que no es lo mismo igualdad que igual.

-No sé qué querés decir

-Mi opinión: que debe haber igualdad de oportunidades, en el trabajo, en política (resumiendo, en cualquier actividad) y mismo sueldo por igual desempeño; pero que la mujer y el varón no son iguales, ni anatómica ni fisiológicamente. Y hasta me aventuro que emocionalmente somos distintos, dicho esto último sin absoluto convencimiento de mi parte. (Que prime la verdad).

-Es razonable lo que decís y tal vez eso mismo pensamos muchas personas; pero estarás pensando en algo más ¿verdad?

-Más que pensar, sueño. Sueño con el tango que dice “En un beso la vida, / y en tus labios la muerte” ¿no te parece apto para EL CASO?

-Ya imagino cuál es “el caso”: ‘el rubio’ Rubiales.

-Sí Santiago, pero no para apostrofar, no para desgañitarme, no para rasgarme las vestiduras sino para invocar cordura ¿vos qué opinás?

-Que se ha magnificado tanto que solo falta una declaración del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas; desde un principio aprecié ese nimio incidente como desencadenante de una cascada de improperios de parte de los medios, los políticos, las organizaciones ‘cívicas’ y hasta la abuela que mira la tele ¿acaso vos justificás al “rubio”?

-De ninguna manera querido amigo. Que quede bien clara mi posición: la actitud del rubio no fue correcta. Pero lo más reprochable a mi modo de ver no fue “el beso” y es lo que anatemizan todos, sino el gesto obsceno en la tribuna. Pero de ahí al espectacular despliegue de información, improperios, declaraciones… en fin, un exceso por un beso que no sabemos si fue consentido, que no fue en la boca como se apresuraron a decir algunos, sino en los labios; que no es mucosa, como sería en la boca pero se habla sin ton ni son… pero a lo que iba, porque el problema para “el rubio” es al mismo tiempo el problema para Jenny; o peor.

-A ver César dónde querés llegar porque estoy barruntando que pensamos igual, no veo diferencia entre el contacto leve entre labio y labio (y hay muchos nonos que lo hacen con sus nietos aunque a mí no me agrada), o entre labio y mejilla, porque entonces ¿tampoco se podría dar un beso en la mejilla por temor te acusen de agresión sexual, como escuchamos decir en la tele?

-En primer lugar (y ya que el caso requiere contemplar dos o tres aspectos) empecemos por una suposición. Supongamos “el rubio” besa a Jenny en los labios y nadie se escandaliza, es decir nadie tira la primera piedra ¿no habría quedado como una anécdota?

-Creo que tenés razón. Además, sin tanta alharaca, desde las instancias superiores del deporte se le debía reprochar su actitud de manera privada, por una actitud hasta cierto punto comprensible (ojo, no justificable) en el marco de un escenario emocional de festejo por un triunfo importantísimo para esa rama del deporte. Pero ¿a qué otros aspectos te referís?

-Que a tenor de todas las manifestaciones, ni los periodistas, ni los políticos, ni las organizaciones civiles, ni personalmente muchos deportistas (creo que una excepción fue Luis Enrique) tienen la mínima idea de psicología.

-Barrunto donde se dirige tu pensamiento, pues yo también lo analizo desde el punto de vista psicológico y me pregunto ¿todo este espectáculo, este circo, es bueno, es positivo para la chica?

-Diste en el clavo, Santiago. Volvamos al punto de partida: no aceptamos el acto del “rubio” pero ¿le están haciendo un favor a la jugadora?

-Personalmente creo que le están arruinando la vida. Cuando debería estar orgullosa por el logro, cuando debería estar despreocupada y feliz festejando con sus compañeras, tendrá a cambio un enjambre de periodistas dispuestos al acoso y seguramente en aledaños a su casa (padres y hermanos también sufrirán por esto). Recibirá cientos o miles de mensajes para que EL CASO no se le olvide y hasta tendrá -lo veremos al tiempo- que acudir a la Justicia a testimoniar ¿alguien se pone en su lugar? Vamos Cuca Gamarra, vamos Yolanda Díaz, pidan al Juez acudir en el lugar de la chica.

-Muy buen análisis amigo, exactamente es lo que pienso, que a Jenny le están trastornando la vida, gente incapaz de detenerse un instante a pensar en lugar de dejarse arrastrar por la corriente descontrolada. Tal como se pusieron las cosas debemos cuidarnos mucho: ya no podré besar en la mejilla como muestra de afecto a una doctora en la cita médica, y recuerdo que eso mismo hacían conmigo algunas mujeres en mi clínica dental ¡menos mal que ya me jubilé!

-César, agradecé que las leyes no pueden ser retroactivas (hasta ahora por lo menos): te acusarían de acoso sexual por dar o recibir un beso en prueba de afecto y gratitud.

-Fijate otra cosa Santiago, que yo creía que lo del sexo tenía otra singularidad ¡como los “agujeros negros”!, vamos. Una reflexión final?

-Que a Jenny le hacen bastante mal con todo este acoso, que la dejen en paz y que pueda volver a ser una joven feliz. Y al “rubio” -empleando un característico adjetivo argentino- que otra vez no sea tan boludo. Además rememora en partidos de fútbol cuando se cambia a un jugador y el entrenador da una palmada en el culo (al que entra o al que sale) ¿cómo calificarlo?

-Fantástico final amigo. Hoy el brandy es para brindar por Jenny, por todo su equipo que logró la consagración y porque el deporte sea solo eso para tener “mens sana in corpore sano”.

 

Colofón

En Argentina, hace más de 100 años hubo una disposición policial penalizando aquellos que se dirigieran a una mujer diciendo un piropo: multa de 50 pesos


CÉSAR TAMBORINI DUCA, León, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA