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sábado, 27 de mayo de 2023

MIRO LOS SUEÑOS DE UNA MUJER SENTADA, CARLOS PENELAS, Buenos Aires, Argentina

 











Imágen de: Artelista.com


MIRO LOS SUEÑOS DE UNA MUJER SENTADA



Vi sus senos angélicos, serenos.
Languidecía la orilla entre náufragos.
La nave, ya ciega, era la inmovilidad,
el engaño de las frentes y los vientos.
Hay un lenguaje que entreteje el olvido,
un lenguaje de antiguos crepúsculos
que alumbraban la noche en crisantemos.
Un lenguaje que es metáfora y fábula.
Allí la dispersión de la memoria:
la caricia de primaveras apagadas,
una voz del exilio.
Este es el viaje dónde preguntamos
quién soy después del amor desordenado,
después del desborde de su cabellera en mi pubis.
Hay un lenguaje que nace inexplicable,
un secreto hilo, prefijado, de nuestra mitología.
Y entonces -rituales de la vida- la soledad.
La soledad, como un glaciar asomando en la mar,
en la penumbra de una sala con balcones sellados.
En la sed y el presente de una mujer taciturna.

 

CARLOS PENELAS, Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


EL RUIDO DEL SILENCIO, YOLANDA SOLIS MOLINA, Barcelona, España

 

EL RUIDO DEL SILENCIO

Viñeta

A esta hora, casi al final del día en Barcelona, se van apagando los habituales ruidos de la calle.

Persianas que bajan, interrumpiendo el constante entrar y salir de la gente...

Los corrillos de jóvenes con la perspectiva de una larga noche gracias al feriado de mañana, sustituyen al bullicio de los niños jugando a ser estrellas del Barça.  Las callejuelas del Barrio Gótico, son en el día, buenísimas canchas de fútbol, donde con la indulgencia de los automovilistas, practican... Siempre se asoma alguna intolerante vecina al balcón de los geranios, con una actitud de desagrado, a la que los niños, ignoran...

Los nuevos caminantes nocturnos cambian el panorama planeando el botellón de esa noche... evitando las farolas de Gaudí, aumentando el nivel de sus voces, a medida que van destapando botellas...

Ya se retiraron de la Plaza de la Catedral los circunspectos bailarines de sardana los asistentes a las ferias de anticuarios de los viernes y sábados y también los paseantes de todos los días. En este agosto en que los turistas pasean, comen y beben durante todo el día y la noche para alegría de los comerciantes, cada pieza del paisaje cumple su función.  La vecina malhumorada, el mendigo extranjero, y la que todo el día limpió mugres ajenas, serán desde su propia cárcel sin rejas, testigos sin derecho a opinar, a gozar, a vivir. Cada uno de los sin opinión, podrá descansar en el oscuro rincón al que pertenece, mientras los que comen, ríen, roban, bailan y se emborrachan los han relegado.


YOLANDA SOLIS MOLINA, Barcelona, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


Inteligencia Artificial, CÉSAR TAMBORINI DUCA, León, España

 

Inteligencia Artificial

No voy a soslayar que está de moda y que genera muchas expectativas, y los pioneros en estos avances tecnológicos sueñan con un coche que los desplace de un punto a otro de la geografía sin tener que molestarse en conducir.

Uno de los interrogantes que se me plantean es si la máquina así lanzada en una calle cualquiera, al cruzarse una pelota, sabrá discernir la alta probabilidad que detrás aparezca un chico corriendo, atravesando la calle detrás del balón. Tal vez sean conjeturas extravagantes del que no es ducho en informática y los expertos seguramente contemplarán estos detalles tan importantes para la seguridad.

Pero lo que me llevó a esta reflexión es lo siguiente, tal vez a ustedes les habrá ocurrido que escriben mal una palabra y la máquina los corrige; pero en realidad la habían escrito bien, solo que el sesudo PC no “interpretó” lo que ustedes habían aclarado previamente, que escribían textualmente el artículo de tal escritor del siglo XVIII, por poner   un ejemplo. A veces con insistencia logramos convencerla, otras veces no. ¿Y saben qué ocurrió con mi “Lenguaje y números de los Pampas”?

Habitualmente mis trabajos son manuscritos, luego los tipeo en el PC y a continuación envío a la impresora, releyendo en todos estos pasos para evitar –en lo posible- errores gramaticales. Para editar posteriormente en mi página copio y pego sin preocuparme en releer pues todo debería ir encarrilado sobre rieles.

No sé por qué circunstancia fortuita abrí el artículo mencionado y vi –horrorizado- un cambio que significaba un burdo error que podía inducir a otros: la reacción en cadena de la Bomba A. Ahí me di cuenta que en una serie numérica la máquina se guía por la lógica (su lógica, la que tiene en su cerebro) desobedeciendo a su amo.

Había detallado la numeración decimal con el nombre de cada número del 1 al 10 en idioma mapuche, y luego escribí el nº 100 y el nº 1000 con su correspondiente denominación: Pataca (para el 100) y Huaranca (para el 1000); pero la máquina –que por lo visto adolece de ese pelín de falta de inteligencia- me corrigió y siguió el orden numérico lógico (para ella): 11 y 12 en lugar de 100 y 1000.

Pensé “no voy a perder tiempo en discusiones baladíes, porque es tan obcecada que si la corrijo, ella a su vez me corregirá”. Y corté por lo sano para dejarla en evidencia que no razona mejor que yo, colocando primero las palabras y a continuación los números que designan, de modo que quedó así:

Pataca: 100, Huaranca: 1000


CÉSAR TAMBORINI DUCA, León, España

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


CHAMUYO A BUENOS AIRES, EUGENIA ZALDIVAR, Buenos Aires, Argentina

 








CHAMUYO A BUENOS AIRES

                                                            

BUENOS AIRES DISTINGUIDA REA
RUBIA MOROCHA TAL VEZ COLORADA
POR QUE NO PELADA
VOS Y CHE
TANGO TANGUITO TANGAZO GOTÁN
BAR SUÁREZ BAR RAMOS RE RE MODELADOS
¡MINGA DE ESTAÑO¡
Y EL TORTONI QUE HA JURADO SERTE FIEL
CIUDAD BULLICIOSA TRISTE MODERNA ANACRÓNICA
MELODRAMÁTICA LUNFARDA
SIEMPRE ACTUAL VIGENTE LLENA DE GENTE GRANDE Y DESOCUPADA
PERO IRROMPIBLE AVE FÉNIX
SIEMPRE MI BIEN AMADA
BUENOS AIRES ENTRE TUS BRAZOS SOY TAN FELIZ
CUANDO ME VAYA ¿ME VAS A EXTRAÑAR?
PORQUE CONMIGO SE IRÁ TODA LA MÚSICA
Y LAS CANCIONES
QUE SON MI CUERPO Y MI ALMA
EL LUGAR MÁS SAGRADO DE MI ALMA
PERO A VOS CIUDAD MÍA
TENDRÉ QUE DEJARTE
Y DONDE QUIERA DIOS INSTALARME
SE QUE NO VOY A ENCONTRAR UN PAISAJE SIMILAR
MI BUENOS AIRES…
SI CUANDO YA NO RECORRA TUS CALLES
MI AUSENCIA TE HACE LLORAR
RECORDA SIEMPRE SIEMPRE
QUE YO SOY SOLO TUYA
¡DE AQUÍ A LA ETERNIDAD!


EUGENIA ZALDIVAR, Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


sábado, 20 de mayo de 2023

EL RELOJ, LUIS ALPOSTA, Buenos Aires, Argentina

 



LUIS ALPOSTA, Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

NO QUIERO ROSAS, CON TAL QUE HAYA ROSAS, FERNANDO PESSOA, Portugal

 








NO QUIERO ROSAS, CON TAL QUE HAYA ROSAS



No quiero rosas, con tal que haya rosas.
Las quiero sólo cuando no las pueda haber.
¿Qué voy a hacer con las cosas
que cualquier mano puede coger?

No quiero la noche sino cuando la aurora
la hizo diluirse en oro y azul.
Lo que mi alma ignora
eso es lo que quiero poseer.

¿Para qué?… Si lo supiese, no haría

versos para decir que aún no lo sé.
Tengo el alma pobre y fría…
Ah, ¿con qué limosna la calentaré?…

FERNANDO PESSOAPortugal

Fernando António Nogueira Pessoa,

Nacimiento: 13 de junio de 1888, Lisboa, Portugal

Fallecimiento: 30 de noviembre de 1935, Lisboa, Portugal


EL ASOMBRO, ©Norberto Pannone, Argentina

 








Pintura contemporánea de Rafael Lillo Sirvent: "El asombro"


EL ASOMBRO


Iba el asombro cavilando
la incógnita del huevo y la gallina.
De a ratos meditando se abstraía
por el negro misterio de la noche
y el contraste lumínico del día.

Por más que lo pensara no podía
dilucidar ese asunto tan arcano.
El pobre la respuesta no encontraba
a la cuestión gravosa y alarmante:
¿por qué el sol salía tan temprano?

Y si a la luna su pensar se dirigía
por más que realizaba conjeturas
no podía definir la maravilla:
que estando sin ligar en las alturas,
con su tremendo peso no caía.

Sin hallar respuesta, pobre asombro,
a todas las preguntas que se hacía,
acabó por llegar al camposanto
donde detuvo el paso estupefacto
para inquirirse si el alma se moría?


©Norberto Pannone, Argentina

¡Y SI DESPUES DE TANTAS PALABRAS!, CÉSAR VALLEJO, Perú

 








¡Y SI DESPUÉS DE TANTAS PALABRAS!

 

¡Y si después de tantas palabras,
no sobrevive la palabra!
¡Si después de las alas de los pájaros,
no sobrevive el pájaro parado!
¡Más valdría, en verdad,
que se lo coman todo y acabemos!

¡Haber nacido para vivir de nuestra muerte!
¡Levantarse del cielo hacia la tierra
por sus propios desastres
y espiar el momento de apagar con su sombra su tiniebla!
¡Más valdría, francamente,
que se lo coman todo y qué más da…!

¡Y si después de tanta historia, sucumbimos,
no ya de eternidad,
sino de esas cosas sencillas, como estar
en la casa o ponerse a cavilar!
¡Y si luego encontramos,
de buenas a primeras, que vivimos,
a juzgar por la altura de los astros,
por el peine y las manchas del pañuelo!
¡Más valdría, en verdad,
que se lo coman todo, desde luego!

Se dirá que tenemos
en uno de los ojos mucha pena
y también en el otro, mucha pena
y en los dos, cuando miran, mucha pena…
Entonces… ¡Claro!… Entonces… ¡ni palabra!


CÉSAR VALLEJO, Perú

César Abraham Vallejo Mendoza

Nacimiento: 16 de marzo de 1892, Santiago de Chuco, Perú

Fallecimiento: 15 de abril de 1938, París, Francia


DONDE HABITE EL OLVIDO, LUIS CERNUDA, España

 







DONDE HABITE EL OLVIDO


Donde habite el olvido,
En los vastos jardines sin aurora;
Donde yo sólo sea
Memoria de una piedra sepultada entre ortigas
Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.

Donde mi nombre deje
Al cuerpo que designa en brazos de los siglos,
Donde el deseo no exista.

En esa gran región donde el amor, ángel terrible,
No esconda como acero
En mi pecho su ala,
Sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento.

Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya,
Sometiendo a otra vida su vida,
Sin más horizonte que otros ojos frente a frente.

Donde penas y dichas no sean más que nombres,
Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;
Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,
Disuelto en niebla, ausencia,
Ausencia leve como carne de niño.

Allá, allá lejos;
Donde habite el olvido.


LUIS CERNUDA, España


BÚSQUEDA DE LA POESÍA - Carlos Drummond de Andrade (Itabira, Minas Gerais, 31 de octubre de 1902 - Río de Janeiro, 17 de agosto de 1987 – Brasil)

 









BÚSQUEDA DE LA POESÍA

 

No hagas versos sobre los acontecimientos.
No hay creación ni muerte frente a la poesía.
Ante ella la vida es un sol estático,
no calienta ni ilumina.
Las afinidades, los aniversarios,
los incidentes personales no cuentan.
No hagas poesía con el cuerpo,
ese excelente, completo y cómodo cuerpo,
tan expuesto a la efusión lírica.
Tu gota de hiel, tu careta de gozo o de dolor en lo oscuro
son diferentes.


No me reveles tus sentimientos,
que se sobreponen al equívoco e intentan el largo viaje.
Lo que piensas y sientes, eso aún no es poesía.
No cantes tu ciudad, déjala en paz.
El canto no es el movimiento de las máquinas
ni el secreto de las cosas.
No es música oída al pasar,
rumor del mar en las calles junto a la línea de espuma.
El canto no es la naturaleza
ni los hombres en sociedad.
Para él lluvia y noche, fatiga y esperanza nada significan.
La poesía —no saques poesía de las cosas—
elude sujeto y objeto.


No dramatices, no invoques,
no indagues. No pierdas tiempo en mentir.
No te aborrezcas.
Tu yate de marfil, tu zapato de diamante,
tus mazurcas y supersticiones, tus esqueletos de familia
desaparecen en la curva del tiempo, es algo imprestable.
No arregles
tu sepultura y melancólica infancia.
No osciles entre el espejo y
la memoria que se disipa.
Si se disipó, no era poesía.
Si se partió, no era cristal.


Penetra sordamente en el reino de las palabras.
Allá están los poemas que esperan ser escritos.
Están paralizados, pero no hay desesperación,
hay calma y frescura en la superficie intacta.
Helos allí, solos, en estado de diccionario.
Convive con tus poemas antes de escribirlos.
Tenles paciencia si son oscuros. Calma, si te provocan.
Espera a que cada uno se realice y consuma
con su poder de palabra
y su poder de silencio.
No fuerces el poema a desprenderse del limbo.
No tomes del suelo el poema que se perdió.
No adules al poema. Acéptalo,
como él acepta su forma definitiva y concentrada
en el espacio.
Acércate más y contempla a las palabras.
Cada una tiene mil caras secretas bajo la cara neutra
y te pregunta, sin interés en la respuesta,
pobre o terrible que le des:
¿Trajiste la llave?


Reposa:
desiertas de melodía y concepto,
se refugian en la noche las palabras.
Todavía húmedas e impregnadas de sueño,
ruedan en un río difícil y se transforman en desprecio.


CARLOS DRUMMOND de ANDRADE, Brasil