Bienvenidos

sábado, 2 de julio de 2022

PÓRTICO, LIANA FRIEDRICH, Rafaela, Santa Fe

 









PÓRTICO 

 

“Aunque pase por el más oscuro de los valles,
no temeré peligro alguno,
porque tú, Señor, estás conmigo”…Salmo 23.4 

 

Invocar tu nombre en el camino 

es decir Eternidad y Vida ... 

Es descubrir la presencia fuerte 

de tu mano guiándonos día tras día 

para reiniciar la senda con la certeza 

de saber que ya no estamos solos. 

Eres el sostén que nos aparta del abismo 

y nos ayuda a soportar con entereza 

todas las zozobras cotidianas. 

Porque el ejemplo que dejaste 

es respuesta suficiente  

a las preguntas esenciales del destino. 

 

LIANA FRIEDRICH, Rafaela, Santa Fe

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


“Vida”, CARLOS RODOLFO ASCENCIO BARILLAS, El Salvador

 







“Vida”

 

Decidme, las razones  que no entiendo,

Veloz pasa la inmisericordia del tiempo

A tropel persigo, rambos  en los montes

Ahora que el sigiloso ocaso se aproxima

 

Vida, ¿decidme, dónde puedo encontrarte

Si caminas macilento con los días fugitivos

Que haces buscando todo lo que ya pasó

Hoy que las tristes noches son virulentas,

                              

Y que son  el polvo, y la carne transitoria

Aquel bello siglo de oro, que son los setenta

Y la vida que se fue con el agua de los ríos

Y mares de ósculos y montañas de sueños,

 

Vida, ¿Por qué abandonas mis fantasías?

Y la juventud en manos de tu  solitario llanto,

Fuiste rosa en el jardín de mi corazón contrito

Y un gran universo perdido en mis ilusiones…

 

CARLOS RODOLFO ASCENCIO BARILLAS

POETA SALVADOREÑO

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


sábado, 25 de junio de 2022

SORPRESA, Jerónimo Castillo, San Luis, Argentina

 










SORPRESA

 

La impresión de sentirme aprisionado

con holgura de fuego, con holgura

de presente y distante la figura,

se me adentra de a poco en el costado.

 

Sorprendido me encuentro y extrañado

de que pueda alcanzar esta criatura

que persiste en mi ser, la voladura

del baluarte en que estuve atrincherado.

 

Si es que fui sacudido en mi letargo

con denuedo que supe ya perdido

al límite del silbo triste y largo,

 

hoy sostengo un temblor indefinido

de olvidado y antiguo gusto amargo,

con el sueño que yace destruido.

 

Jerónimo Castillo, San Luis, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

La Muerte y el Ajedrez, Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina


 

LUIS ALPOSTA, Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

BOEDO QUERIDO, Horacio Di Giuseppe, Buenos Aires, Argentina




 

 

         



Horacio Di Giuseppe

 

BOEDO QUERIDO

 

Barrio de mi niñez, yo te saludo,

con un recuerdo lindo de rayuela,

el patio florecido de la escuela,

la bandera en el mástil y el escudo.

 

Tus casas bajas. Noches de verano,

con vecinas de sillas en la puerta,

y el balcón de ventanas entreabiertas

nos regalaba el vals de un viejo piano.

 

Hoy, en el cielo, el gran Julián Centeya,

te glosa su poesía, la más bella,

y el Barba Manzi y Cátulo Castillo,

 

trenzan un verso mágico y sencillo,

mientras un coro celestial de grillos

silba tu eterno tango en una estrella.

 

Horacio Di Giuseppe, Buenos Aires, Argentina

“BOEDO – “Mi barrio, mi gente y algo más” – poemas de Horacio Di Giuseppe – Ed. Bs. As. 2012.


CUANDO YA NO ESTE, Guillermo Fernández del Carpio, Arequipa, Perú

 








CUANDO YA NO ESTE

Cuando ya no esté en este tiempo y me aleje de este mundo,

no quiero que haya nostalgia en las miradas de aquel incógnito día;

porque la vida es una semilla inherente en la memoria,

porque yo estoy hecho de frases y párrafos, que vivirán en otro mundo todavía.

 

Cuando ya no esté, pueden verme al leer un poema mío,

imperfecto y vivido, aquello que es.

Deseo dormir en una biblioteca como Pérgamo o Alejandría,

al lado de Dios y su Madre, al lado de los seres que siempre amaré.

 

Cuando ya no esté, no seré un trozo de olvido;

quedará  aquí, una semblanza de todo aquello que viví.

La aventura llegó a su fin

y otra aventura tendrá inicio, solamente Dios sabe cuál es.

 

Cuando ya no esté, como el infinito conoce de tardes,

en ellas un Ave María rezaré.

Todo lo vivido será resumido,

cuando vea a Cristo por primera vez.

 

Ojalá que este poema, sea mi destino.


Guillermo Fernández del Carpio, poeta y escritor peruano

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

LA CARDÍACA - Joaquín Gómez Bas – Buenos Aires, Argentina - (Cangas de Onís, Asturias, España, 26 de mayo de 1907 – Bs. As., Argentina, 1984)

 LA CARDÍACA - Joaquín Gómez Bas – Buenos Aires, Argentina - (Cangas de Onís, Asturias, España, 26 de mayo de 1907 – Bs. As., Argentina, 1984)

 


 

          








Joaquín Gómez Bas

 

LA CARDÍACA

 

Te vi serio, diquero, con gran pinta de trompa,
atracando tu bote, pavada e’checonato.
Y yo, que te rejuno profundo de hace rato,
recordé cuando usabas remendao el talompa.

Me saludaste lerdo, medio de cotelete,
vista la mishiadura patente de mi facha;
y pensé que la escuela canera de tu hilacha
te apuntaló el pelecho.
Siempre, desde purrete, recorriste baquiano
la cancha facilonga del acomodo,
siempre fuiste luz en la conga de manotear tupido,
siempre primero vos.

Minas, guita, hasta honores.
¿Y a qué tanta viveza?
Mañana, en la catrera,
en la calle, en la mesa,
te chapa la cardíaca… y adiós.

 

Joaquín Gómez Bas, Buenos Aires, Argentina

 

En la voz del autor:

https://www.youtube.com/watch?v=_SM2V_8CLaM

MENTES POSITIVAS, MENTES BRILLANTES, Lola Benítez Molina, Málaga, España

 




MENTES POSITIVAS, MENTES BRILLANTES

 

Hoy, en estos días, donde el recuerdo adquiere grandes dimensiones por lo que fue y por lo que perdimos, en décimas de segundo, y que daríamos cualquier cosa porque volviese a instaurarse el ayer, el título de tu novela “En busca del tiempo perdido” es ampliamente sugerente y, se convierte en nuestro mayor deseo. Sí, así es, inmortal Marcel Proust (París 1871-1922). En ella te metiste de lleno en tu mundo interior, te dejaste llevar por los caprichos a los que nos somete ese recuerdo, con el deseo de aferrarte a los instantes. Eres capaz de recrear cómo un sabor te puede transportar hasta tu niñez y te adentras con sabia maestría en un laberinto donde las digresiones o saltos en el tiempo solo son factibles.

         Quizá, si te hubieran dicho que tus luces y tus sombras darían paso a la luz, no lo hubieses creído pero el Kosmos, palabra griega que, a su vez, se relaciona con el orden, así lo estimó oportuno y así te llevó a frecuentar los salones de la princesa Mathilde, de Madame Strauss y de Madame de Caillavet, donde conociste a Charles Maurras, Anatole France y León Daudet, entre otros. En un primer momento, tuviste que sufragar los gastos de tu primera edición. Creíste en ti y como afirmaste: “La literatura comienza donde termina la opacidad de la existencia”.

         En 1896 Marcel Proust publicó “Los placeres y los días”, colección de relatos y ensayos.

         En 1905, tras la muerte de su madre, comenzaría esa búsqueda interior que lo llevó a la fama y así creó “En busca del tiempo perdido”. Fruto de ese trabajo sería “Por el camino de Swann (1913), cuya publicación tuvo que costearse él mismo. El segundo tomo “A la sombra de las muchachas en flor” (1918) le valió el Premio Goncourt. Los últimos volúmenes de la obra fueron publicados por su hermano Robert, después de su muerte. En dicha novela el escritor trata de reconstruir su vida a través de lo que él mismo llama la “memoria involuntaria”.

         Como dice Antonio Gala: “La inadaptación a lo imperfecto es lo que mejora al hombre”. Estoy segura de que Proust intentaba adaptarse a la situación que le tocó vivir, como tantos otros.

         Arthur Schopenhauer en “El arte de ser feliz” afirma que “Al menos nueve décimos de nuestra felicidad se basan únicamente en la salud”. Y frase colosal es la dicha por el mismo Marcel Proust: “Aunque nada cambie, si yo cambio, todo cambia”.

 

Lola Benítez Molina

Málaga (España)

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


De la ausencia, Carlos Penelas, Buenos Aires, Argentina

 







De la ausencia 

 

Padre, ahora que necesito de tu voz has partido. Sólo desconcierto indolente, el destino como una hechicería. Nada esperabas del otro lado de la muerte. Nada espero. Mi madre, en sueños, pide que te hable; dice que la ausencia desvela al corazón perdido. Dejaste la luz, la soledad que cuida su secreto, el silencio del tacto. Sin embargo, un consuelo  transita y ciñe el gozo de los días al evocar tus ojos. Hay caminos abandonados, memorias, relojes. ¿Qué hago, padre, ahora que tienes la cabeza reclinada - oculta en una barca fenicia, inmemorial - en la vigilia, en éste candor irrevocable?

 Buenos Aires, 22 de junio de 2022

 

Carlos Penelas, Buenos Aires, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


--
www.carlospenelas.com


IDILIO, Soneto meridiano., Rafael Mérida Cruz-Lascano, Guatemala C.A

 











IDILIO, Soneto meridiano. 

.

.

Desde el retrato, me abrazas sonriente,

en mi pensamiento desnudo

cobijo tu mirar indestructible,

lavaré el pensamiento.

.

Eres, paloma blanca increíble

el  edén de repente

y haces temblar en mi movimiento

tu figura… ¡Mi escudo!.

.

El Padre Omnipotente

tu senda, siento,

bendijo, y Él sí pudo.

.

Cielo visible

Hoy tu hogar permanente

Y eterno alojamiento

.

.

Dr. Rafael Mérida Cruz-Lascano

Miembro Honorífico de asolapo argentina
Ambassadeur de la Paix.
cercle universel des ambassadeurs de la paix France/Suisse. https://ww.cuap.fr
Homme de maïs, 2009, Guatemala C. A.
20 ABRIL 2022

.

Ritmo

1ª: estrofa:11a-9b  11c-7d  / 2ª: Estrofa:10c-7a / 10d-7b - ///-

3ª. Estrofa:7a-5d  7b-  4ª. Estrofa: 5c-7ª-7d

IDILIO: Fue el poeta Jean Moréas quien, en 1885, planteó este nuevo estilo en un artículo afirmando que la poesía había que buscarla “no tanto en su tono decadente como en su carácter simbólico”.  Su figura retórica, La Sinestesia, vinculada a la metáfora fue utilizada por los poetas franceses de finales del siglo XIX en la corriente denominada simbolismo, Y se extiende a otras artes como la pintura o el teatro. Coincidiendo con una época de decadencia y descontento. especialmente los del entorno literario, se oponen la tradición y costumbres relativas a la burguesía. Sin embargo se pueden encontrar sonetos con versos alejandrinos, dodecasílabos, pentasílabos, trisílabos o incluso una combinación de versos con distinto metro.