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sábado, 16 de abril de 2022

QUINTO HORACIO FLACO, (Horatius Flaccus) "HORACIO", Venosa, Italia (65 – 8 a. de C.),

 










QUINTO  HORACIO  FLACO   (65 – 8  a.  de  C.)

 

Alguien  dijo  que  “leer  a  Horacio  es  como  partir  el  pan  en  la  mesa:  alegría  cotidiana  que  se  ha  hecho  costumbre.” 

En  su  Libro  Tercero,  en  la  Oda  VI,  “A  los  romanos”,  remata  con  estos  cuatro  versos:

...............................................................................

¿Qué  es  lo  que  el  tiempo  corruptor  no  daña?

Nuestros  padres,  peor  que  sus  abuelos;

y  nosotros,  peor  que  nuestros  padres,

menguada  prole  al  mundo  dejaremos.

 

 QUINTO HORACIO FLACO (65 – 8  a.  de  C.)


999, Susana Roberts, Chubut, Argentina

 999



SUSANA ROBERTS, Miembro honorífico y Embajadora Cultural de ASOLAPO ARGENTINA en Chubut, Argentina

ECCO IL MONDO, Claudio de Alas, Colombia

 









ECCO IL MONDO

(Poeta colombiano (1886 - 1918)   

                  Para ti, Honorio Ricardo Guiñazú, ilustre viejo verde, gentil,

                  buen mozo, noble amigo, millonario y profesor en Adulterios...”

 

Era un viejo elegante de mirada felina
con mostachos bravíos y palabra triunfal.
Su apostura era hermosa, su estirpe era muy fina
y en sus labios ardía una mueca sensual...

Era un viejo corrido, de risa cristalina
que del Bien se reía y se reía del Mal.
Fue rey de boulevares, mató a una bailarina
y por una Duquesa derrochó su caudal.

Llamáronle el Gran Lobo, especialista en viudas.
Tiró su gran fortuna con un ardiente afán.
Y en una vieja noche, lleno de viejas dudas,

con su postrer billete entró en un restaurant,

y allí, con dos cocotes -borrachas y desnudas-
se murió dando besos y bebiendo champán.

 

©CLAUDIO DE ALAS, Colombia                                

           

            Claudio de Alas - seudónimo de Jorge Escobar Uribe- nació en Tunja - Colombia,  en1886. Siendo muy joven se radicó en Chile, donde al decir de sus amigos "hacía periodismo para comer y escribía versos para que lo dejaran hacer periodismo"...

            En Chile desempeñó además del oficio de periodista y poeta otro un tanto curioso: gustaba de ir a un restaurante de primera clase llamado "Coppola Splendid" y participar en el concurso que su dueño ofrecía a los clientes. Este consistía en que si uno de ellos era capaz de comer los diez platos que ofrecía el suculento menú, no pagaba la cuenta. Tantas veces resultó vencedor que el propietario le propuso que podría continuar almorzando allí gratis todos los días si a cambio le confeccionaba el menú en verso diariamente. Todo fue bien hasta que el dueño del afamado local llegó a la conclusión de que el trato no le era rentable.

            La revista chilena "Sucesos" del 6 de diciembre de 1917, nos habla de su ilusionada partida a Buenos Aires:

"Abandonando el rincón

de esta urbe santiaguina,

en Alas de la ilusión

partió Claudio a la Argentina"         

            Pero, Buenos Aires le habría de resultar una ciudad ajena y extraña. El último de los poemas de su primer libro ya evocaba una queja:

“Qué tristeza, qué tedio, qué dolor, qué amargura

El tratar a las gentes con sus mismas falsías:

Todas van disfrazadas con la vil vestidura

De las cosas del mundo, tan banales y frías…” 

              Y ese lloro lo trasladó a Buenos Aires. La ciudad donde venía a triunfar  tan sólo le habría de ofrecer indiferencia.

            Vivía en Banfield, en casa de su amigo, el pintor Koek Koek, y el 5 de marzo de 1918, luego de matar al perro de su amigo, al que le veía “una mirada triste”, y para que lo “acompañase” en su viaje, se pegó un tiro en la sien. Tenía 32 años.

             Sus restos descansan en el cementerio de Lomas de Zamora, prov. de Bs. As.

            Una calle de Lomas de Zamora lleva su nombre.

 OBRA:

 En Chile publicó cuatro libros: Salmos de la muerte y el pecado”, “Fuegos y tinieblas”, Arturo Alessandri” y “La primera víctima de la aviación en Chile”

            La baraja de la muerte, también conocida como El enigma de la calle del Lord, es una película chilena de 1916 dirigida por Salvador Giambastiani. Es considerada la primera película argumental realizada en Chile. El guion, escrito por Claudio de Alas, está basado en un crimen cometido en la ciudad de Santiago, en la calle Lord Cochrane.

            La cinta fue prohibida por la Municipalidad de Santiago debido a que el crimen en el que estaba basada aún no había sido resuelto por un fallo judicial. La baraja de la muerte se convirtió en la primera película en ser censurada en Chile, dado que la elite consideraba que el cine debía limitarse al "registro de eventos sociales como inauguración de monumentos, desfiles, festejos públicos, ceremonias oficiales, ritos religiosos, o a mostrar paisajes, vistas de las ciudades y de viajes". De todas formas, la película pudo ser exhibida en Valparaíso.

            Obra póstuma: “El Cansancio de Claudio de Alas” (poemas), “Visiones y realidades” (apuntes autobiográficos), y la novela “La herencia de la sangre”.

            “MOSAICOS PORTEÑOS” – Luis Alposta

            en el que hoy, he querido recordar este “soneto con aires lunfas

Cick:

https://www.youtube.com/watch?v=0bWvfrZco0Q&t=38s


ODA A LA VIDA RETIRADA , Fray Luis de León, España

 



 ODA A LA VIDA RETIRADA 


¡Qué descansada vida
la del que huye del mundanal ruïdo,
y sigue la escondida
senda, por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido;

Que no le enturbia el pecho
de los soberbios grandes el estado,
ni del dorado techo
se admira, fabricado
del sabio Moro, en jaspe sustentado!

No cura si la fama
canta con voz su nombre pregonera,
ni cura si encarama
la lengua lisonjera
lo que condena la verdad sincera.

¿Qué presta a mi contento
si soy del vano dedo señalado;
si, en busca deste viento,
ando desalentado
con ansias vivas, con mortal cuidado?

¡Oh monte, oh fuente, oh río,!
¡Oh secreto seguro, deleitoso!
Roto casi el navío,
a vuestro almo reposo
huyo de aqueste mar  tempestuoso.

Un no rompido sueño,
un día puro, alegre, libre quiero;
no quiero ver el ceño
vanamente severo
de a quien la sangre ensalza o el dinero.

Despiértenme las aves
con su cantar sabroso no aprendido;
no los cuidados graves
de que es siempre seguido
el que al ajeno arbitrio está atenido.

Vivir quiero conmigo,
gozar quiero del bien que debo al cielo,
a solas, sin testigo,
libre de amor, de celo,
de odio, de esperanzas, de recelo.

Del monte en la ladera,
por mi mano plantado tengo un huerto,
que con la primavera
de bella flor cubierto
ya muestra en esperanza el fruto cierto.

Y como codiciosa
por ver y acrecentar su hermosura,
desde la cumbre airosa
una fontana pura
hasta llegar corriendo se apresura.

Y luego, sosegada,
el paso entre los árboles torciendo,
el suelo de pasada
de verdura vistiendo
y con diversas flores va esparciendo.

El aire del huerto orea
y ofrece mil olores al sentido;
los árboles menea
con un manso ruïdo
que del oro y del cetro pone olvido.

Téngase su tesoro
los que de un falso leño se confían;
no es mío ver el lloro
de los que desconfían
cuando el cierzo y el ábrego porfían.

La combatida antena
cruje, y en ciega noche el claro día
se torna, al cielo suena
confusa vocería,
y la mar enriquecen a porfía.

A mí una pobrecilla
mesa de amable paz bien abastada
me basta, y la vajilla,
de fino oro labrada
sea de quien la mar no teme airada.

Y mientras miserable-
mente se están los otros abrazando
con sed insacïable
del peligroso mando,
tendido yo a la sombra esté cantando.

A la sombra tendido,
de hiedra y lauro eterno coronado,
puesto el atento oído
al son dulce, acordado,
del plectro sabiamente meneado.

               

Fray Luis de León

Fray Luis de León – España (1527/8 -- 23 de agosto de 1591) fue un teólogo, poeta, astrónomo, humanista y religioso agustino de la escuela salmantina.

Uno de los poetas más importantes de la segunda fase del Renacimiento español.

TEMAS BÍBLICOS EN LUNFARDO, Luis Alposta, Buenos Aires, Argentina


 TEMAS BÍBLICOS EN LUNFARDO

 

         Enrique Otero Pizarro fue abogado, juez, educador, ministro y, por si todo esto fuese poco, fue también pintor, poeta y boxeador.

            Su obra literaria no es abundante. Escribió cuentos, teatro y poesía. En Buenos Aires, en 1967, se estrenó su drama “El proceso de Don Juan”.

            Enrique Otero Pizarro, que había nacido en Córdoba en 1915, fue un hábil sonetista, como lo demostró, por ejemplo, al parafrasear a Lope de Vega, o al abordar temas tan especialmente delicados y hondos como el de ciertos pasajes bíblicos que se refieren a Jesucristo, cuya desacralización no resulta en modo alguno irreverente; aunque sí grotesca por la conjunción de gracia y patetismo que alcanza.

            Acostumbraba a firmar sus sonetos, los que dejara inéditos, con el seudónimo de Lope de Boedo.

         Recordemos ahora "Dos ladrones" (dado a conocer en la "Antología del Soneto Lunfardo" - L. A - Ed. Corregidor - Bs. As. 1978 - y que, posteriormente, fuera grabado por Edmundo Rivero): 



Cristo entre los dos ladrones* 
(El lanzazo) – pintura de Rubens

 

DOS LADRONES

Hay tres cruces y tres crucificados.

En la más alta, al diome, el Nazareno.

En la de un güin lloraba el grata bueno

mangándole el perdón de sus pecados.

 

Escracho torvo, dientes apretados,

mascaba el otro lunfa el duro freno

del odio y gargajeaba su veneno

con el estrilo de los rejugados.

 

¿No sos hijo de Dios? ¡Dale salvate!

¿Sos el rey de los moishes? ¡Descolgate!

¿Por qué no te bajás? ¡Andá, che, guiso!...

 

Jesús ni se mosqueó. Minga de bola...

Y le dijo al buen chorro: estate piola,

que hoy zarparás conmigo al Paraíso.


LUIS ALPOSTA, Buenos Aires, Argentina

 

*     Dimas (el buen ladrón - a la derecha de Jesús) era de origen galileo y poseía una posada. Atracaba a los ricos, pero a los pobres les favorecía. Aun siendo ladrón, se parecía a Tobías, pues solía dar sepultura a los muertos. Se dedicaba a saquear a la turba de los judíos; robó los libros de la ley en Jerusalén, dejó desnuda a la hija de Caifás, que era a la sazón sacerdotisa del santuario, y substrajo incluso el depósito secreto colocado por Salomón. Tales eran sus fechorías.

       Gestas (el mal ladrón - a la izquierda de Jesús) solía dar muerte de espada a algunos viandantes, mientras que a otros les dejaba desnudos y colgaba a las mujeres de los tobillos cabeza abajo para cortarles después los pechos; tenía predilección por beber la sangre de los miembros infantiles; nunca conoció a Dios; no obedecía a las leyes y venía ejecutando tales acciones, violento como era, desde el principio de su vida.

 

            Dado a conocer en la “Antologia del Soneto Lunfardo” de Luis Alposta

            Ed. Corregidor –Bs. As. – 1978.


HORIZONTE VELADO, Hilda Augusta Schiavoni, Argentina

 













HORIZONTE VELADO

 

Llueve.

El día, gris.

Una nube de cenizas

pasea por mi nostalgia

y suave se desliza

por la cabellera blanca.

Esquirlas de agua

golpean mi cara.

Son cristales de invierno

que hieren

y desgarran el alma.

Todo se fue por caminos

de seres sin entrañas.

La tristeza sonríe

sobre la melena alba.

Cada día amanece

y convive con los grises

y los luceros del alba.

 

Hilda Augusta Schiavoni- Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


INVOCACIÓN, Carlos Penelas, Buenos Aires, Argentina

 








INVOCACIÓN


Hay un tren que atrae el horizonte

como una viajera de cabellos nocturnos.

Un tren que fluye en viejas cartas

invocando collares y sollozos.

Vuelve sobre nuestro corazón

igual que madre y padre

al atravesar el esplendor del bosque.

Son moradas de pájaros que abanican

los cuartos irreales del sueño,

meandros de playas y silencios.

Inhabitable como la memoria

es el presentimiento de la amada.

Bajo estas nubes

es transparente la avidez del poema.

 

©CARLOS PENELAS, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


LA PAZ , Liana Friedrich, Rafaela, Santa Fe, Argentina

 










LA PAZ 

 

Simétricos y escépticos los días 

Transcurren en agónica armonía… 

Eterna lucha entre Eros y Tánatos… 

Aciago destino de la raza humana. 

 

Nosotros, alegres en la esperanza, 

tristes en la tribulación… 

Hasta que la Verdad Verdadera  

sobrevenga con sus alas de PAZ: 

 

Melodía desencadenada, 

desde los riscos y los pinares más elevados, 

desde los astros más fúlgidos, 

desde el hálito de los sueños más castos… 

 

Ésos que rozan las alas de los ángeles 

y nos sumergen en el cálido  

terciopelo maternal de la noche...  

“La paz les dejo; mi paz les doy”...  (Juan 14:27)

  

LIANA FRIEDRICH, Rafaela, Santa Fe, Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


Vi las nubes blancas…, Antonio Las Heras, Buenos Aires, Argentina

 







Vi las nubes blancas…


La prolija pintura negra de esa impecable limusina

que no me resultó familiar, esta vez, como ocurriera

durante cada jornada, desde hace extraviados meses.

Por el contrario, sentí tal estremecimiento al ingresar

que debí admitir que había dejado yo, de ser el mismo.

En cambio, la sonrisa del chofer con su atildada gorra

resultó muy conocida. Era la de siempre, la esperada;

confirmando que los cambios eran míos, sólo míos.

Respiré profundo acomodado ya en el mullido sillón

de aquel suntuoso vehículo que tanto apreciaba.

Comenzó a sonar Nathalie, por los Hermanos Arriagada.

Una vez más las emociones desplegaron sentimientos.

Vi las nubes blancas atravesar el cielo de la mañana.

Surgió así la presencia espiritual de la persona amada.

 

©Antonio Las Heras, Buenos Aires, Argentina

Miembro Honorífico y Asesor cultural de Asolapo Argentina


SABADO SANTO, Liliana Escanes, Bahía Blanca, Argentina

 



SABADO SANTO.

El ocaso azul intenso entre mis manos...
Me ha pesado el crepúsculo, hoy, entre las manos...
Me ha pesado...
He desandado caminos, senderos agrestes y cuestas pronunciadas…
He sobrevivido... He sobrevivido...
Y sobrevivo aún... Y continúo aún...
El cielo azul intenso del ocaso se acurrucó
entre mis manos… Onduló entre mis manos…
Jugueteó entre mis manos…
Pero partió… No anidó en ellas… Partió…
El cielo azul intenso desnudo de estrellas
no se demoró entre mis manos…
Las besó y partió…  Las acarició y partió…
Hacia otros rumbos… Hacia otros destinos cósmicos…
Hacia otras dimensiones…
Sí: el cielo azul intenso del ocaso
no se demoró entre mis manos…
No permaneció en ellas… Apenas las rozó y partió… Ignoro hacia dónde…
Quizás, por qué no, en su leve ondular entre mis manos... las bendijo...
Las iluminó... Las condujo... hacia nuevos rumbos...
 Hacia nuevos Poemas...  Hacia nuevas palabras...
Hacia nuevas vivencias plasmadas en versos...
Quizás, por qué no...
Quizás, algún nuevo ocaso azul intenso... desnudo de estrellas...
 albergue definitivamente entre mis manos...

* LILIANA ESCANES,
“LA CASA AZUL DE LA
POESÍA”, 15/4/2022, Bahía Blanca, Argentina *