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sábado, 4 de diciembre de 2021

Escenario…, Antonio Las Heras, Buenos Aires, Argentina

 







Escenario…

 

Cielo aterciopelado en este atardecer

sereno, silencioso, reflexivo, caluroso.

Un perro descansa echado entre las lajas.

El humo del puro ingresa con volutas

en la copa de cognac bien preparada.

Amigos generosos que recién se retiraron.

Llega el mensaje, repentino, de la amada.

Mirada puesta en cierto punto del horizonte lejano.

Plantas florecidas establecen la primavera.

Mariposas, imprevisibles, danzan entre ellas.

Cuerpo relajado en ese sillón preferido

usado por el abuelo en domingos como este.

Toda la armonía se encuentra desplegada.

Nube de filamentos apuñala el tiempo.

Pareja de pájaros atraviesan el aire quieto.

 

©ANTONIO LAS HERAS, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORIFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA


LA VIDA Y LA ESPERANZA, ©LUZ MARINA OSPINA BOTERO (LUZMA) POETA Y ESCRITORA COLOMBIANA NATIVA DE ABEJORRAL, ANTIOQUIA

 



LA VIDA Y LA ESPERANZA.

 

Vida que nos llenas de esperanza, al vislumbrar los arreboles de un hermoso crepúsculo, permitiéndonos exhalar en la pureza de tu aire sorbos de aire puro, colmando la existencia de ansias por encaminar nuestra realidad hacia senderos que nos induzcan a seguir avante con la mirada en alto. Y es esa vitalidad, la que conlleva a que nos reinventemos, con la ilusión de un futuro prometedor, levantándonos una y otra vez más fortalecidos, aunando esfuerzos para avanzar con ímpetu y así poder sentir esa conexión que nos brinda la esperanza de poder cumplir con cada expectativa y con nuestra misión terrenal, esperanzados en un devenir halagador. Vida y esperanza se fusionan en uno solo, ya que al respirar el aire que nos embriaga, tendremos la ilusión de encauzarnos en la búsqueda de la tan anhelada plenitud.

 

©LUZ MARINA OSPINA BOTERO (LUZMA) 

POETA Y ESCRITORA COLOMBIANA NATIVA DE ABEJORRAL, ANTIOQUIA


LA RISA, Ady Yagur, Israel

 







LA RISA

 

Sonríen los arboles en el bosque 

emitiendo sonidos con el viento, 

parecen sonreírle a los pájaros

cuando la aurora nace de nuevo.

 

Sonríe el cielo con su risa blanca

entre nubes que  dichosas pasan,

mientras el rio de bellas  lágrimas

aumenta el caudal  en las orillas.

 

Ríe el payaso entre los niños.

parece un peregrino de alegría,

dice ,que riéndole a los pueblos

la melancolía se viste de fiesta..

 

Hay sueños dulces que sonríen

otros abrazan a las sombras,

la risa parece hablarle al llanto

en un lenguaje de paz cercano..

 

 ©Ady Yagur, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

 


Recordando a Wenceslao Fernández Flórez, Carlos Penelas, Buenos Aires, Argentina

 




Recordando a Wenceslao Fernández Flórez


 

Mencioné en más de una oportunidad – artículos, conferencias – que llevo en mi corazón la galleguidad. (Debo aclarar que escribo galleguidad en el sentido de Ramón Otero Pedrayo). Mis padres, mis tíos, algunos primos, eran gallegos. En ese ambiente crecí. Mi padre, que nació en Espenuca, cuidaba cabras desde los seis años, fue autodidacto. En Argentina trabajó en fábricas y mis abuelos – analfabetos - hombrearon bolsas en el puerto de Ingeniero White. Luego don Manuel conoció a obreros socialistas y anarquistas. Allí comenzó a admirar al Príncipe Pedro Kropotkin el gran humanista ruso – geógrafo, zoólogo, naturalista, teórico y pensador – que marcó con su ética a generaciones enteras.

Con los años lectura, teatro y música fueron formando su carácter. Las obras consistían en clásicos españoles del Siglo de Oro, Shakespeare, Nietzsche, Schopenhauer y autores como Unamuno, Machado, Azorín, Pío Baroja, Blasco Ibáñez, Maeztu, Américo Castro… Entre los nuestros Sarmiento, las Memorias del General Paz, Wilde. Esa pasión se la transmitió a sus hijos. Y a mi madre, doña María Manuela, a quién le enseñó a leer con dos niños pequeños. Mi padre no se casó por iglesia y tuvo cinco hijos. El que escribe estas líneas, el menor.

En mi hogar - donde se discutían  dictaduras,  demagogias,  caudillos,  persecuciones, exilios – siempre estaba La Coruña y una ética republicana. En el mapa, en el recorrido de su índice indicándome lugares, en la música, en su acento. Debo confesar que me enseñó la historia de España y la de Galicia antes que la Argentina. Desde la niñez escuché nombrar al padre Sarmiento, padre Feijoo,  Pondal, Rosalía de Castro, Castelao, Valle-Inclán, Risco, Curros Enríquez…

Uno de los autores que solía aludir con amplia sonrisa era Wenceslao Fernández Flórez. Lo citaba con alegría, con mirada límpida. Roberto, mi hermano mayor, y mi hermana Raquel eran lectores incansables de sus páginas. Roberto fue el que un día me regaló Volvoreta. Tenía diecisiete años y sin más me ordenó que lo leyera. Luego aparecieron en mi joven biblioteca   De Portería a portería, El hombre que compró un automóvilLas siete columnas. Años después lo lírico, lo mágico, lo simbólico. Hablamos de El bosque animado. Imposible no recordar la versión cinematográfica de José Luis Cuerda de 1987.

Hace años estuve invitado a Coimbra para dictar una conferencia. Un lugar hermoso como son todas las ciudades o los pueblos de mi otra patria. La secretaria del ayuntamiento, a mí pedido, me llevó a Cecebre. Quería conocer la Fraga, recorrer parte de ella. El silencio, el clima, lo poético me inmovilizó. La espesura, la luz solar que no llegaba al suelo, la humedad y la temperatura constante…un sueño inimaginable. Quise llevarme de recuerdo una hoja, de las cientos que había sobre la tierra. La joven muchacha me señaló que no se podía llevar nada de allí, que era monumento natural, estaba protegido. Le pedí entonces que me sacase una fotografía con la hoja en la mano. Accedió. De todo el rollo de fotos que obtuve de aquella visita sólo una salió velada. Esa fotografía. Nada tenía que decir: era el bosque encantado. No pude visitar su Casa-Museo. Fernández Flórez había sido falangista y tenía orden de no llevarme allí. No quise discutir – suelo hacerlo y con vehemencia – pues el bosque lo fue todo en ese momento. Mi sensibilidad era extrema.

Más allá del humor, de su literatura con marcada preocupación moral tenía cierto pesimismo en torno al ser humano y a las sociedades. Para Fernández Flórez es la pasión lo que mueven las acciones humanas. Suele, además, ironizar sobre la hipocresía social. Bajo el aparente humor ofrece una visión desencantada del ser humano y de la sociedad.

Cierta crítica literaria contemporánea considera que hay un hilo conductor entre Cecebre y Macondo. Por lo fantástico, por lo discordante con el mundo natural. Su obra sigue la estructura de la narrativa tradicional pero fue pionero en el pensar con una mente abierta. Se comparó su estilo con el de Anatole France, reminiscencias de Stendhal y de Eça de Queiroz. Para Wenceslao el mundo cambia sólo en lo superficial, en lo anecdótico. Siempre, en su páginas, encontraremos ternura, talento, melancolía y, si se permite, cierto humor ácrata.

El periodista español Luis Prados escribió en Letras libres (2019) que “ Fernández Flórez advertía con su novela contra el idealismo libertario y él mismo bromea sobre la alegría con que los jefes socialistas celebran el fin de los pecados capitales. Pero es fácil percibir que también se mofaba del absolutismo tradicionalista y de cualquier utopía social futura como a la que podría conducir el delirio puritano de la corrección política”.

Detrás de su temple, de su comicidad basada en la distorsión de los hechos conlleva una intensión crítica; nos muestra una mirada pesimista del mundo y de la historia. Una ironía escéptica en una literatura que recomiendo leer.

 

Buenos Aires, 1 de diciembre de 2021

 

©CARLOS PENELAS, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


MUJER, HOY, Liana Friedrich, Rafaela, Santa Fe, Argentina

 












MUJER, HOY

 

El ascendente musgo del olvido

teje telarañas ilusorias,

dibujando caminos en el tiempo

(sigilosa membrana a los sentidos...)

Una lágrima  cómplice se desliza 

en el repliegue de la noche

y un reloj atropella los latidos

con su impávida  faz mecanicista.

Trepidante soliloquio de ritmos ya perdidos 

convoca los pasos y los gestos,

los años apiñados de fatigas,

los mudos y rientes instantes del alivio,

traspasando los límites celestes...

(esa curva programada del Destino).

Tal vez hoy ya no haya alternativa..

O tal vez aún queden salidas 

en el hálito radiante de los días:

inaugurando una luz empecinada 

en sus entregas de verdes y de cantos.

Cifrando la libertad del ave,

frágil devoradora de azules...

pulsando la mansedumbre de la espiga,

sabia decantadora de surcos...

entornándole una ventana a la tormenta,

para edificar una nueva dimensión en la rutina 

que rescate el corazón del sobresalto, 

demoliendo las urgencias  desmedidas 

que encadenan los actos de la vida.

 

©LIANA FRIEDRICH , Rafaela,  Argentina

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA 


Telones Azules y Rosa, Brayner Abrahán Gómez Báez, República Dominicana

 









Telones Azules y Rosa

 

Se abre el telón azul en el escenario yo

Me acompaña la copa la mesa y un vacío en el alma

Se cierra el telón y que en sombras oscuras lo demás sobro

Se abre el telón y sigo bebiendo tirado en la mesa pidiendo otra copa

Se cierra el telón y todo da vueltas todo da vueltas, todo da vueltas

Se abre el telón te quiero tocar un perro me lame pensé que eras tú rosa

Se cierra el telón me duermo borracho,… Ya no veo nada botellas disueltas

Se abre el telón una cama vacía un pasado inconcreto otro día sin esposa

Se cierra el telón un llanto me ciñe un grito incoloro un punzón que me aflige

Agarro el telón lo rompo en pedazos la copa la rompo, vida dolorosa sin ti Rosa

 

BRAYNER ABRAHAN GOMEZ BAEZ, poeta dominicano

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


sábado, 27 de noviembre de 2021

BESOS DE TUS OJOS, Favio Ceballos, Baigorria, Santa Fe, Argentina

 








BESOS DE TUS OJOS

 

"Hoy aprendí a amar... Hoy puedo hacer el amor con la mirada…"

            Doris Peña Sepúlveda

            

Un diciembre caliente y sin demora

vuelve a mí noche cintilar de estrella,

la sinrazón y la mirada de ella

a éste cáliz sombrío que le adora.

 

Prudente potestad la que atesora

el fulgor de sus labios de centella

pupilados, ardientes, de luz bella

aunque quiera negarme me enamora.

 

El silencio del aire incendia lunas.

Un código verbal han superado

tus ojos de mujer enamorada...

 

me envuelven, cual arena de las dunas,

me salvan de un sino despiadado...

hoy todo vuelve a ser por tu mirada.

 

©FAVIO CEBALLOS, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA  


ESTÉTICA DE LA METAMORFOSIS, Buenos Aires, Argentina

 



de la serie poética: "Destellos"

LUIS ALPOSTA, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA

LOS CONDENADOS, Norberto Pannone, Buenos Aires, Argentina

 









LOS CONDENADOS

 

            Acurrucados, temerosos, alertas. Todos estaban aguardando la macabra hora de su trágico final.

              Ese rectángulo que los contenía era su última morada de vida, después, perderían uno a uno sus cabezas en una muerte explosiva, brillante, inexplicable.

              Un hilo de luz se filtró por la abertura y, una vez más, uno de ellos fue arrancado de allí sin contemplaciones. Escucharon luego el forcejeo y el estampido y, temblando de furia y de miedo, comprendieron que otro de sus hermanos había muerto.

              Era verdaderamente aterradora aquella incierta espera. Ninguno podría imaginar quien de ellos sería el próximo. La inminencia de la muerte exacerbaba el albur que cada uno correría.

              Eran elegidos al azar, sin discriminar. El verdugo, ni siquiera se detenía a mirarlos, sabía muy bien que debían morir, tarde o temprano, inexorablemente, fatalmente.

  La voz llegó hasta ellos y los sacudió con su fatídico sonido:


            -¿Dónde dejaste los fósforos?

            -Sobre la alacena. Respondió otra voz.

 La gigante mano tomó a otro de ellos y con terrible saña le arrancó la cabeza al frotarlo sobre el costado de la caja que los contenía.

 

©NORBERTO PANNONE, ©2008, ed. Bs As, Argentina.

Del libro “Cuentos de barrio”

 
https://youtu.be/kpAzwscd0vw


PRESENTE, Norberto Barleand, Buenos Aires, Argentina

 









PRESENTE

 

Vengo de antiguas soledades,

luchas,    honduras , disturbios .

Iluminaste el verso en cada encuentro,

en cada jornada   cuando habitabas el paisaje

para despertar los duendes y sus fábulas,

la  máscara de una  bohemia adormecida .

transitada  desde el  vértigo 

y el  barrio que acunó las travesuras.

 

Sembradora del alba y de los vientos

yermo surco que   extiende  los años ,

retorna en  tu presencia

con   la fuerza que nutre la memoria

y no claudica

                           en las sombras de éste tiempo 

 

©NORBERTO BARLEAND, poeta y escritor argentino

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPOARGENTINA